All language subtitles for Fitzwilly.1967.spa4

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Original subtitles

CUIDADO CON EL MAYORDOMO

Erase una vez en que los econ�micamente fuertes viv�an

como nosotros. Con elegancia, con lujo, con gracia...

Este modo de vivir casi ha desparecido.

S�lo los privilegiados podemos mantener este tren de vida.

Buenos d�as, Sr. Fitzwilly. Un d�a magn�fico.

Gracias, Oliver. Lo encargu� a prop�sito.

A buscar a la Srta. Woodworth, donde quiera que est�.

- �Fitzwilly! - Hola.

- Buenos d�as, Srta. Vicky. - Buenos d�as.

Muchachos, que llev�is un uniforme. En fila.

- La ech� de menos ayer. - Odio tu d�a libre.

�Le gust� el almuerzo de la Sra. Marge?

No, esa idiota est� a r�gimen. Me dio un huevo duro y lechuga.

Bueno, esta noche podemos vengarnos d�ndole un souffl� de chocolate.

Buena idea, as� engordar�. �A d�nde vas ahora? �De compras?

�Quiera algo?

Compra unas tiendas de safari para nuestros muchachos.

- Tiendas de safari, bien. - As� acampar�n al aire libre.

Se har�n fuertes para enfrentarse con los peligros que les acechan.

El colegio, el matrimonio, los negocios...

O los almacenes Altman en Navidad.

- Al final de la secci�n. - Muchas gracias. Vamos.

- Objetos de plata, por favor. - Cuarta planta.

- Si desea plata de ley. - �Tengo aspecto de otra cosa?

Doce tazas de caf�, doce platos,

cuchillos para mantequilla, seis pinzas para el az�car

y, �ya est� todo? Muy bien.

C�rguelo a la cuenta de la Sra. G. D. Abercrombie.

- Plaza Sutton, 62. Y env�elo hoy. - �Hoy?

Es una emergencia. Se trata de una fiesta �ntima.

Me ha ca�do que es muy lista e puede arreglar todo.

No se preocupe. Se lo enviaremos. Firme aqu�.

Alistair Hathaway, apoderado de...

la Sra. G. D. Abercrombie.

Mensajer�as Altman. �Fred Meyers? S�, espere un momento.

Dios quiera que mi madre no se haya puesto peor.

Meyers al aparato.

Ah, s�, doctor. �Est� en casa de mi madre?

No, telefoneo desde Altman. He adquirido un juego de plata

para la Sra. Abercrombie. �Que ya est� ah�?

�Lo has recibido t�? Bien, entonces cambia la etiqueta

- Y env�alo a San Dismas. - Claro, doctor. Muy agradecido.

Transportes Lori Taylor. aqu� Meyer.

Oh, s�, doctor, �qu� tal m� madre?

�Seguro? Comprar� la medicina en cuanto salga.

Jensen, entregas a domicilio, aqu� Meyers.

S�, doctor, �c�mo ha encontrado a m� madre?

- �Buena caza, se�or? - Ya lo creo. Muy provechosa.

Plata, espejos antiguos, aparato de televisi�n en color,

y ahora vamos al gourmet, necesito algunas cosas.

Y adem�s, env�e cuatro cajas de champ�n.

Tattinger blanc, 1961.

Por favor, lo quiero a las cuatro y media en punto.

- La recepci�n es a las seis. - Estar�n all�.

Todo en la cuenta del Sr. Deckerdorfen, calle oeste 349

- �Sr. Deckerdorfen? - aqu� es. Le echaremos una mano.

�Puso pegas el mayordomo de los Deckerdorfen?

No, estaba contando lo que le hab�a ganado a Albert al p�quer.

Muy bien.

Pierre, pon a enfriar una caja de champ�n.

Ha sido una jornada muy laboriosa.

Esperen. No cierren todav�a.

20 corbatas de seda natural por el precio de una.

�Qu� le parece?

Comprobar� la calidad, pero creo que es una buena inversi�n.

Buenas tardes. La plata ya est� en el bote. De primera calidad.

Gracias, Garland. Bien, Albert, ahora a Filadelfia.

Mis recuerdos al t�o Buckmasters.

Y a ver si puedes recuperar lo que perdiste en el p�quer.

Renunciar� al dinero como castigo por haber jugado.

Bien, amigos, un brindis.

Por nuestro vecino, el Sr. Deckerdorfen,

a quien debemos esta agradable velada.

�Por el Sr. Deckerdorfen!

Y ahora voy a informaros sobre nuestras cuentas.

La compa��a San Dismas de Filadelfia, ha ingresado 5.100 d�lares.

Nuestra organizaci�n "Hechos y no palabras", alrededor de 900.

Lo que hace un total de 6.000 libres de impuestos.

Magnifico, estupendo, pero lo hemos perdido todo y puede que algo m�s.

Ha pagado un cheque de la Srta. Woodworth,

un donativo de 10.000 d�lares a unos monta�eros del Tibet.

Me lo tem�a. Hace unos meses ley� la conquista del Everest.

Bendita sea.

No podemos olvidar que si derrocha como si todo el dinero del mundo

fuera suyo es porque cree que todo el dinero del mundo es suyo.

S�, pero no lo es, por eso seria un consuelo poder aumentar

nuestras reservas para hacer frente a estos gastos.

Podemos, Simons. Tenemos oportunidad de ganar una gran suma inmediatamente.

Est� fuera en la puerta. En los bolsillos de un decorador que viene

a proponernos un negocio. Se llama Byron Cassey.

�El hijo de Pat Cassey? El que fue lacayo con la Sra. Niederhouse.

Donde m� t�o Buckmastes fue mayordomo durante 40 a�os.

�Qu� negocio trae?

A Byron le han entregado 150.000 $ para amueblar la mansi�n

de Horace Appleton en Palm Beach.

El problema est� que quiere quedarse con la mayor parte.

Problema agravado porque se ha gastado una buena cantidad

en... digamos asuntos personales.

Ahora Byron desea que aceptemos el encargo de amueblar la casa

y nos ofrece 75.000 d�lares.

Eso representa mucho trabajo, pero pensad que todo lo que ahorremos

de esa cantidad, es nuestro.

- No necesitamos gastar nada. - Podemos quedarnos con casi todo.

S�, hag�moslo.

En ese caso oigamos a nuestro joven y din�mico hombre de negocios.

Byron Cassey.

�Acepta usted, Sr. Fitzwilliams? �Lo coger� y me salvar�?

Lo har� por cari�o a tu padre, porque era un gran amigo.

Gracias. Gracias a todos.

Hola, Garland, �se acuerda de m�?

�C�mo lo har�? �Estar�n los muebles en Florida el 3 de enero,

cuando los Appleton regresen de Europa?

- �Lo dudas, muchacho? - No si usted lo dice, se�or.

Gracias. S� que tienes que tomar un avi�n, as� que

danos la lista de los muebles que se necesitan

y nosotros... Ve escribiendo.

Es la Srta. Marge, que viene a cenar.

�Oh, vaya! Quiero decir, hola.

- Buenas noches. - No esperaba ser recibida as�.

Nunca hab�a visto un mayordomo vestido de gala.

- �Quedan muchos como usted? - Pues cada d�a menos.

Igual que de otras cosas, como la buena educaci�n.

�He sido grosera? Perdone.

- �En qu� puedo servirla? - De momento puede dejarme entrar.

Me llamo Juliet Nowell. Tengo una cita con la Srta. Woodworth.

D�game, �qui�n le dio esa cita? �Y sobre qu�?

Me la dio ella misma y a prop�sito del puesto de secretaria.

Creo que no la he entendido, �la Srta. Woodworth ha hablado con usted?

Perdone, no es asunto suyo. Pero para no empezar con mal pie,

le dir� que ayer llam� a la secci�n de personal de la universidad

de Columbia, solicitando una secretaria. Y aqu� estoy.

Oh, s�, s�. Pero pase, no se quede ah�. Yo le explicar�.

Explicar�, �qu�?

En primer lugar, he de disculparme, se�orita...

- Nowell. - Nowell.

Ten�a que haberla llamado hace unas horas, pero

la verdad es que se me olvid�.

La Srta. Woodworth es muy anciana y bastante exc�ntrica.

Estoy seguro de que usted lo comprender�.

Ayer ten�a necesidad urgente de una secretaria, pero hoy no.

Me extra�a, porque cuando habl� con ella hoy a la cuatro

segu�a necesit�ndola.

Son m�s de las siente. Sobra tiempo para que cambie de opini�n, �no cree?

Fitzwilly, �es la se�orita de la universidad?

Suba, dese prisa. Llega con retraso.

A la Srta. Vicky no le gusta que la hagan esperar.

Este tipo es de pel�cula de miedo.

Espero que no hable sola. Yo lo hago, ella tambi�n y dos ya son bastantes.

Me llamo Juliet Nowell. mi padre es profesor de ingl�s medieval

en la universidad de Columbia, donde estudio historia americana.

Hice el bachillerato en el Mitt, soy taqu�grafa, mecan�grafa

y quiero trabajar para comprar un coche y poder ir al campo.

Un buen resumen. La mayor�a habla muy poco o demasiado.

Muy bien. �C�mo se deletrea geriatr�a?

- G E R A T R � A. - Mal.

Lo mirar� en el diccionario.

Hay 90 maneras de pronunciarlo.

80 de ellas estar�an mal.

�C�mo buscarla si no puede deletrearla?

Buscar�a un sin�nimo.

No hay sin�nimos para geriatr�a.

Bueno, tendr� que adivinarlo. O probar de nuevo.

Supongo que le estoy haciendo perder el tiempo.

Si quiere a alguien para deletrear, no me necesita a m�.

Si�ntese. No pretend�a molestarla.

S�lo quer�a demostrarle la importancia de m� trabajo.

Escribo un diccionario que sirva a los que no saben deletrear.

En �l explico claramente sin sin�nimos y sin deletrear, todos los t�rminos

lo que yo creo que significa cada palabra.

Cuando se publique, todos los...

incultos me aclamar�n entusiasmados.

- Es una idea muy original. - �Le gusta? Bien.

Entonces, si Fitzwilly la aprueba, empezar� usted ma�ana.

�Fitzwilly? �El mayordomo? �Ese hombre ha de aprobarme?

�Qu� le pasa? �Se siente humillada?

aqu� Fitzwilly tiene que aprobarlo todo.

�l contrata, despide, administra m� dinero, el talonario de cheques...

Es un hombre maravilloso.

Es el d�cimo tercero de una familia de mayordomos.

- �Qu� tiene que decir a eso? - Que ha progresado muy poco.

Adelante.

�Ha llamado, Srta. Vicky?

�Quieres hablar con la Srta. Nowell sobre su empleo

y llegar a un acuerdo sobre las condiciones?

- S�, desde luego, pero... - Pero antes quiere hablar con ella.

Es natural. Esperar� abajo.

- Encantada de haberla conocido. - Hasta ma�ana.

Sin duda ha olvidado que ten�amos contratada una secretaria

- Que deb�a empezar el lunes. - �Te refieres a Jane Fairchild?

�La sobrina del mayordomo de Van der Ville?

Tiene una nube en un ojo. Es una pena.

Adem�s, prefiero una chica con ideas nuevas.

�Y la Srta. Nowell cree usted que tiene ideas nuevas y grandes?

Tampoco t� le has gustado. Es interesante.

Lejos de m� �nimo imponerle a nadie, s�lo que

la Srta. Fairchild cuenta con m� palabra.

Cielos, �le has dado... tu palabra?

Esa sonrisa de hiena me dice que no he conseguido el empleo.

Pero ah�rrese sus amables y est�pidas excusas,

porque soy yo quien quiere decirle algo.

Sea lo que fuere lo que planea contra esa viejecita, deber�a darle verg�enza.

Empezar� ma�ana. A las diez. Cuatro horas diarias.

100 d�lares semanales, porque sea lo que fuere que planeo contra...

Disculpe.

Fitzwilly, qu� hambre tengo. Vengo desmayada.

Buenas noches, Sra. Marge. Ya est�n los canap�s.

�Charles, quiere acompa�ar a la se�ora?

D�gale a Grimsby que quiero verla en m� despacho.

Como yo tambi�n adoro a nuestra viejecita, no puedo negarle nada

ni siquiera una secretaria entrometida, orgullosa y mal pensada.

- �Malpensada! - Usted lo ha dicho.

La esperamos a las diez.

Buenas noches, Srta. Nowell.

Su padre, el Sr. Stanley Woodworth debi� dejarle 10 � 20 millones.

- Se lo he calentado, profesor. - Gracias, Maggie.

Ahora tendr� que esperar a que se enfr�e esta lava derretida.

No he querido herir sus sentimientos. Est� enamorada de m�.

Pap�, crees que todas las camareras se enamoran de ti. Y as� es.

En serio, �debo aceptar ese empleo?

Lo del diccionario es divertido.

La Srta. Woodworth est� algo chiflada pero es buena.

Lo que no comprendo es por qu� te pagan tanto sueldo.

No me preocupa. Si es tan rica, �por qu� te extra�a?

Los ricos no se hacen ricos ni continuar�an si�ndolo

pagando sueldos altos, dando propinas o haciendo regalos.

Es igual. �No le dijo al siniestro mayordomo que lo arreglase?

S�, claro que s�. Y �l me odia.

�Pero por qu� me pagar� el doble?

Es peligroso tener a esa chica en casa.

�Por qu� la contrataste?

Y despu�s de haber convencido a la Srta. Vicky.

Me molest� lo de sonrisa de hiena.

La verdad, no s� por qu� la contrat�.

S�lo s� que es idiota y que ahora tendr� que despedirla.

Aunque habr� que esperar unos d�as.

Y es una faena, porque tenemos un nuevo proyecto.

No me lo digas. No quiero saberlo.

Cuando muri� el Sr. Woodworth dijiste que deb�amos robar

a los proveedores para ayudar a la Srta. Vicky y yo lo comprend�.

Pero ahora es muy distinto.

Sigue robando en todos los grandes almacenes de la ciudad,

porque te divierte.

Es que soy muy bueno haci�ndolo.

San Dismas. El almac�n. Buenas noches, Fitzwilly.

Estoy ayudando a Albert a descargar.

�Qu�? S�. Creo que puedo servirte. Tenemos una m�quina de escribir

y todo lo dem�s. �Para qui�n es?

�La chica de Fairchild? �La que tiene un nube en un ojo?

Pero... sobrino...

Albert, �has terminado? Vamos a tomar una botella.

Ya sabes que soy abstemio, Sr. Buckmasters. Y tengo que irme.

No, no. Tienes que esperar un poco.

Fitzwilly quiere que le lleves una m�quina de escribir,

una copiadora y no s� qu� m�s para la nueva secretaria.

Ah, s�, la chica de Fairchild. La que tiene una nube en el ojo.

Ha contratado a otra. Una desconocida.

Pero no te apures, Albert. Sabe bien lo que hace. Mira a tu alrededor.

Mira como est� el almac�n sin haber cometido errores.

S�lo Dios no comete errores, Sr. Buckmaster.

Nuestra etiqueta de Gimbels. La etiqueta de Gimbels.

Precioso, Simons, simplemente precioso.

Ahora necesitamos otras de Jensen y de Lori Taylor

y tarjetas de identidad para tres empleados.

Encontraremos todo lo de la lista de Byron en esos almacenes salvo...

posiblemente el piano.

�Seguiremos con el negocio a pesar de la nueva secretaria?

Desde luego.

Simons, �contest� el Sr. Hurock a nuestra carta de felicitaci�n?

S�, y me puse a trabajar en seguida.

Magnifico. Hoy estoy de un humor excelente.

A pesar de la nueva secretaria que os ha puesto tan nerviosos.

Nunca hemos tenido en casa a nadie que no fuese de los nuestros.

aqu� hay cosas que pueden hacer desconfiar a cualquiera.

Y esa chica me parece muy desconfiada.

Precisamente por eso s�lo permitiremos que est� una semana.

La carta del Sr. Hurock. He borrado todo menos la firma.

Oh, s�. Gracias, Simons.

Todos seremos amables y cari�osos con ella. Cuando se marche

seremos amigos y prometeremos escribirnos.

- �Con qu� motivo la despediremos? - Indicar� a la Srta. Vicky

y a la Srta. Marge que est�n p�lidas y que deber�an ir a la costa.

En cuanto se vayan, la secretaria se qued� sin trabajo.

Ya te dije que el Sr. Fitzwilliams encontrar�a la soluci�n.

En una semana puede descubrir mucho.

Nosotros somos doce, Charles y ella s�lo una.

Nos va a ser muy dif�cil conseguir que nunca est� sola.

Ah� la tenemos.

Buenos d�as y bienvenida.

- Buenos d�as. - La Srta. Vicky la espera.

- Yo la acompa�ar�. - No se moleste. Tendr� que hacer...

Es un placer, se�orita.

Sr. Fitzwilliams, debo decirle...

Es Albert, el ayuda de c�mara. La Srta. Juliet, la nueva secretaria.

Hola, �va a un baile de m�scaras?

Albert es un sacerdote retirado. Viste as� de vez en cuando.

Albert, que suban los objetos de oficina, por favor.

�Siempre contesta por los dem�s?

Los sirvientes suelen ser t�midos. Los mayordomos respondemos por ellos.

Y yo soy mayordomo, no Jack el destripador.

�Por qu� est� tan amable? �Quiere firmar la paz?

Nunca hubo guerra. Tan s�lo ten�a pensado dar su empleo a otra persona.

Este es su despacho. El cuarto verde.

Espero que le gusten las flores.

Oiga, es usted un tipo curioso. Sabe perder como un se�or.

Digamos que soy un hombre realista.

Si la Srta. Vicky la eligi�, yo tambi�n.

- Srta. Vicky, la Srta. Nowell. - Magn�fico. Que pase.

Psiquiatra es una de esas palabras tontas como pseudo o psitacosis,

que nadie sabe explicarse por qu� empieza por la letra "P".

�Por qu� no "psilencio" o"psoplete"?

- �O "Psingapur"? - Exacto.

Un psiquiatra es un se�or a quien contamos cosas que no contar�amos

a nuestra madre. Y si lo hici�semos, ella no nos creer�a.

- �Ha ido alguna vez a uno? - No, �y usted?

S�, pero mi padre fue conmigo y me hizo salir a los 10 minutos.

- Dijo que dec�a muchas tonter�as. - �Era verdad?

Lo �nico que yo quer�a era contarle un sue�o que sol�a tener a menudo,

sobre una tribu de indios en el Amazonas que se com�an a m� padre.

Y a prop�sito de comer, �le gustar�a langosta a la americana?

- �Mucho! - Y a m�.

Se lo dir� a Fitzwilly.

�Hoy ha estado m�s simp�tico?

Ya ver�. Har�n buenas migas. Tienen cosas en com�n, los dos.

- �Los dos? - Claro que s�.

Fitzwilly se gradu� en la universidad de Williams.

Pues entonces no me explico que sea mayordomo.

- �Por qu� raz�n? - Se pueden hacer cosas importantes.

Ser astronauta, investigador... No entiendo que un hombre inteligente

l�mite su vida a un empleo que no tiene riesgo ni emociones.

Casa de la Srta. Woodsworth, Fitzwilly al habla.

Hola, Byron. �Llegaste sin novedad?

S�, ya estoy en la soleada Florida.

Est�n sacando los muebles viejos de la casa de Appleton.

�Est� seguro de que los nuevos estar�n aqu� el tres de enero?

Yo no, no se�or. No estoy nervioso.

S�lo estoy... preocupado.

Tranquilo, Byron y ponte protector solar.

Charles, tu primo es ayuda de c�mara de los Miller,

�siguen en Bermudas y la Sra. Miller es a�n presidenta de la sinf�nica?

- S�. - Bien, entonces llama...

�Diga, Srta. Vicky? �Langosta? Claro. Se lo dir� a Pierre.

- Y otra cosa, Fitzwilly... - No, Srta. Vicky.

Nunca he pensado ser astronauta.

�Qu� le parecer�a a tu primo si te ofrecieras ocupar su puesto hoy?

Sospechoso.

Ha de haber un medio para que entres en casa de los Miller y que �l salga.

Le puedo proponer trabajar hoy por �l y que �l trabaje por m� el jueves.

Luego le dir�a que usted no permite el cambio.

As� creer� que me tima un d�a y se pondr� muy contento.

Ll�male, Charles, ll�male.

Necesito un Rolls Royce esta tarde. Que no sea el nuestro ni robado.

El chofer de Deckendorfen nos lo prestar�.

Lo menos que podemos hacer es enviar un Crismas a esa gente.

Fran, �puedes alquilar un cami�n grande y dentro de una hora?

No hace falta alquilarlo.

�Oiga, se�or? Dunne al habla.

Aqu� est� el Sr. Alistair Charles con una carta del Sr. Hurock.

Dice "Le presento al Sr. Charles, representante de la

Signorina Donatella Frascatti, la m�s brillante int�rprete de Chopin.

Se aloja en casa de los Miller mientras prepara su debut.

Necesita un piano de cola digno de esta artista.

Firmado, Soul Hurock".

Bueno, claro que s�.

No es la primera ni la segunda vez que he visto su firma.

Le ruego que me perdone. S�, en seguida.

Lo lamento. �Estoy caus�ndole problemas?

No he debido perder los estribos. Pero me fastidia que

a m� edad me tomen por un ni�o. �Sabe qu� me ha preguntado el viejo?

Que si estoy seguro que la firma es del Sr. Hurock.

- �Cu�ntos a�os tiene el viejo? - 83.

Pero es insoportable. Y yo soy el que recibe las bofetadas.

Perdone, Sr. Charles, tengo que llamar a la Sra. Miller y al Sr. Hurock.

Claro, es l�gico. El n�mero de Miller es...

- Lo tengo apuntado. - Plaza 79970.

Exacto. Gracias.

�Es la casa de los se�ores Miller? Soy Dunne, de Steinway e hijos,

- �puedo hablar con la Sra. Miller? - Lo siento, Sr. Dunne.

Madame ha salido con su invitada, la Signorina Frascatti.

Por favor, �con qui�n estoy hablando?

Con Thomas, el ayuda de c�mara.

S�, se�or. Madame dijo que enviar�an ustedes un piano.

Gracias, Thomas. Es lo que quer�a saber.

Todo est� en orden, Sr. Charles. Ahora llamar� al Sr. Hurock.

Me temo que le va a ser muy dif�cil hablar con el Sr. Hurock.

- Se fue a Mosc� hace unos d�as. - Oh, caramba.

Lo que quiere decir que no podr� servirnos por culpa del viejo.

Tengo la carta del Sr. Hurock, la comprobaci�n de la Sra. Miller,

y m� firme criterio personal. Su joven artista tendr� el piano.

Sr. Dunne, no recibir� usted m�s bofetadas.

Le mandar� el piano que piden los grandes concertistas.

- Lo tenemos en el almac�n. - No. Ese puede servir.

Pero es nuevo y demasiado duro para una joven.

Esa joven pesa 80 Kg. Tiene la fuerza de un camionero

y me matar�a se le llevase un piano que estuviese usado por cualquiera.

Es usted muy amable, pero le estoy robando su precioso tiempo,

as� que ser� mejor que alquile el piano en la casa...

S� esa joven es lo que dice Hurock, debe tocar en un Steinway.

Y este Steinway estar� ma�ana en casa de Miller a las cuatro.

Lo siento, es demasiado tarde. La ni�a necesita ensayar hoy.

Pero eso es imposible. Para nosotros, para Barbeer,

y para cualquier casa de pianos. Ahora no disponemos de camiones.

Yo he tra�do el m�o.

- Byron tiene ya su piano. - Lo tiene, Charles.

Puedes llevarte el cami�n. mi t�o estar� impaciente.

Sr. Fitzwilliams, corra. La secretaria. Kitty est� con ella.

- Pero ya no sabe como distraerla. - �Qu� ocurre?

La copiadora. La quiere y pregunta d�nde la hemos comprado.

Algunos dicen que la astrolog�a es una superstici�n.

Pero yo digo, �por qu� los peri�dicos publican una p�gina

de hor�scopos? Ah, Sr. Fitzwilliams.

Perdone, estaba conversando con la Srta. Nowell.

- Kitty es una buen�sima charlista. - S�, todos son muy amables.

He estado acompa�ada durante todo el d�a.

Pero deseo llamar a la casa Xerox antes de irme.

Este chisme es muy caro. Ser� mejor devolverlo.

- Me parece que no puede ser. - �Por qu�? No le hemos usado.

Ya entiendo. Si cobr� comisi�n cuando lo compraron, �por qu� no lo dice?

Es tradicional en los mayordomos, �no? En las novelas ocurre.

�No ha notado que en las novelas dicen muchas mentiras?

Perdone, no ten�a intenci�n de ofenderle.

Pues es maravilloso lo que puede hacer sin intenci�n.

Bueno, d�game por qu� no devolvemos esta copiadora.

Porque es el regalo de un amigo. Victoria Woodworth no se deshace

de lo que le regalan, aunque usted no lo comprenda.

Me ha puesto en m� sitio.

A veces me dejo llevar de m� intencionado mal genio. Disculpe.

Si quiere hablar del asunto con la Srta. Vicky...

Claro que lo har�. Tiene respuesta para todo.

Es mi oficio, Srta. Nowell.

Ir� por su abrigo.

Bueno, hemos terminado la P y empezamos por la Q.

La Srta. Vicky y yo estamos muy satisfechas.

- �Qu� ha hecho usted en todo el d�a? - He inspeccionado la casa.

El polvo, ya sabe. Despu�s supervis� la limpieza de la plata

y luego discut� con el frutero acerca de la falta de peso de la fruta.

Y ahora le abrir� a usted la puerta.

- Debe estar exhausto. - No. Estoy muy bien.

Dormir� una siesta antes de cenar.

Sr. Fitzwilliams, la carta de la sociedad de condolencia le espera.

No se ha presentado Jim Belladoir. Habr� que enviar a otro.

Byron le llama desde Florida.

Es absurdo. No tiene sentido.

Un universitario sin m�s aspiraciones que discutir con el frutero.

Puede que se distraiga con alg�n hobby. Quiz�s es filat�lico.

Regala Biblias.

- �Que regala qu�? - Biblias. Me lo dijo la Srta. Vicky.

Recorta las esquelas de defunci�n y env�a Biblias a las familias,

d�ndoles el p�same con una carta.

Es el hobby m�s raro que he visto.

Se�ora m�a, terrible, inexorable...

la muerte ha entrado por su puerta...

dej�ndola abierta. No subray�is abierta.

Por ella entramos con este... objeto de amor y confort.

Nuestra pretensi�n es convertir una noche de muerte,

- en un amanecer de gloria. - Qu� bonito.

Palabras de... �Pertenecen todas a la misma religi�n?

S�, a la episcopal.

Palabras inolvidables de esta Biblia episcopal,

encuadernada en genuino tafilete.

Estampado en la cubierta, como sin duda lo estar� sobre su coraz�n,

el nombre de su amado esposo.

Si este obsequio que le enviamos contribuye a aliviar su pena,

nos consideraremos muy dichosos, se�ora.

Tenga resignaci�n. Pero, sobre todo, tenga esperanza.

C. R. Fitzwilliams, presidente de la sociedad "Hechos y no palabras".

- �Estas son las respuestas de hoy? - S�lo esa tra�a contenido.

Caramba, esto es lo que se dice una viuda realmente agradecida.

�No podr�amos enviar una copia a alg�n editor para ver qu� opina?

Veremos qu� dice Fitzwilly. Despu�s de todo fue idea suya.

- �El diccionario tambi�n? - S�.

Pens� que yo necesitaba una ocupaci�n al morir m� padre,

porque lo �nico que yo hab�a hecho en m� vida era discutir con �l.

Y al faltarme, estaba perdida.

A Fitzwilly se le ocurrieron varias cosas interesantes.

Desde coleccionar hormigas hasta lo del diccionario.

Y eso despert� m� inter�s por otras muchas cosas.

Incluso por llegar a centenaria.

- No es raro que le tenga afecto. - No le tengo afecto a Fitzwilly,

le adoro. Y usted le adorar� cuando le conozca mejor.

No la anime usted. D�jela tranquila.

- �Te est�s volviendo rara! - Es cierto. Ya lo he notado.

El Sr. Nielson, del hogar de viejos marinos, llegar� pronto.

M�s vale que se empolve la nariz.

En ese caso escribir� mis notas y echar� sus cartas al correo.

Y hable con Fitzwilly sobre lo del editor.

Adelante.

Cabeza arriba. Pies abajo.

�Me permite presentarle a los muchachos?

Jack Stewart, n�mero cinco, Carlton Taylor, n�mero cuatro,

Sandy Whitehead, n�mero tres, Tucky Morgan, n�mero dos,

Rudy McLaughton, n�mero uno y Bobby Merrick.

- �Ese no tiene n�mero? - De momento es s�lo aspirante.

Chicos, os presento a la Srta. Juliet Nowell, la nueva secretaria.

- Hola. - Exploradores, �eh?

- �Lo pas�is bien los domingos? - Somos j�venes intr�pidos,

caminamos erguidos por el monte. Nos gusta el viento y el sol

y todos odiamos jugar al p�quer. Es un trozo de nuestro himno.

- Fitzwilly escribi� la letra. - Es la hora de la lecci�n de cocina.

Oui, exactamente.

Mademoiselle Juliet, hoy est� muy elegante.

Chicos, venid. Haremos un bistec con trufas.

- �Hamburguesa con trufas? - S�.

La Srta. Vicky no es partidaria de lo tradicional,

como eso de ayudar a las viejecitas a cruzar la calle.

Dice que es una impertinencia.

Son unos muchachos estupendos. Tuve razones para crear el grupo.

As� obligaba a la Srta. Vicky a salir y a hacer ejercicio.

�Quer�a saber qu� le parece si mando parte del diccionario a un editor

para ver qu� posibilidades hay?

�Le apetece una bebida de exploradora?

- No, gracias. - No hay ninguna.

Lo he llevado a casi todos los editores hace un tiempo.

Todos dicen lo mismo. Que la gente culta no lee los diccionarios,

y que los incultos para qu� los van a leer.

Si se hubiese enterado antes, no habr�a trabajado tanto para nada.

Para nada no ha sido. Sirve para mantenerla viva.

Necesitaba tener ilusi�n por algo.

�Los mayordomos sienten siempre tanto amor por sus amos?

Bueno, en aquella �poca, el mayordomo era mi padre.

Cuando yo ten�a 6 a�os muri� mi mi madre. La se�orita se ocup� de m�.

Y me cri�. Me ba�aba, hac�a los deberes conmigo,

fue una aut�ntica madre para m�.

Luego yo he querido ser un hijo para ella.

Sinceramente, quiero a m� viejecita.

Es usted maravilloso. Ahora que quiero borrarle de m� lista negra,

- No s� donde colocarle. - Pues tendr� que hacer una nueva.

Mayordomos que he conocido.

Hola, pap�, �tu amigo Cotty sigue siendo director de prensa?

Juliet, estoy trabajando y ni siquiera preguntas por m� catarro.

- �"Raudo"? Debes estar de broma. - Compru�balo.

Ve y aprende algo.

Por cierto, �has sido despedido en la �ltima semana?

- No, �por qu�? �Sabes algo? - No.

Juliet, dime. m� catarro va mejor, gracias, nena.

Y Cotty a�n es... Aguarda, se lo preguntar�.

�Te interesar�a publicar el diccionario para tontos?

- �Es una indirecta? - La has encontrado, �eh?

- Anda, juega. - Cuando me de la real gana.

Le echar� un vistazo a ese diccionario. No se pierde nada.

Juliet, Cotty se queda a cenar. Trae un par de cap�tulos.

�Por qu� tienes que dec�rselo al siniestro mayordomo?

Porque le alegrar� saberlo. Y no tiene nada de siniestro.

Podr�a darte lecciones de educaci�n. Y, probablemente, de juego.

Albert, quiero hablar con usted. Ahora mismo.

D�gale a ese caballero que espere.

Quiz� la Srta. Woodworth quiera verle antes de que se marche.

Deme lo que le quit� del bolsillo.

Contar� hasta 3 y llamar� a la polic�a. Uno...

Por favor, es un cheque de 20.000 d�lares.

�Le dio la Srta. Woodworth un cheque para el hogar de viejos marinos?

- �Es que quiere que se lo devuelva? - No, voy a devolv�rselo yo.

- Lo encontr� en el corredor. - Vaya, no me lo explico.

Bueno... Muchas gracias.

Albert, �c�mo es posible?

El hombre de confianza del Sr. Fitzwilliams.

- �Qu� cree que dir� cuando lo sepa? - Lo supongo. Una palabrota.

Usted, un ministro del Se�or, robando a una obra ben�fica.

Deber�a estar avergonzado.

Lo estoy. Hace mucho tiempo que estoy avergonzado.

�Es que padece cleptoman�a?

Quiz�s. Todo empez� un domingo en m� propia iglesia.

La recaudaci�n, que normalmente era de 200 d�lares, fue de 400.

Yo no entend�a como hab�a ocurrido. As� que esper�.

Al domingo siguiente recaudamos 500.

Era yo. Estaba probado.

Pero estando usted en el p�lpito y los feligreses en la sala,

- �c�mo lo hac�a? - Al saludarlos a la salida.

- Y ese dinero, �lo devolvi�? - No, se�orita.

No quise perjudicar a los pobres hu�rfanos.

Lo que hac�a era entregarles todos los beneficios.

�Se lo dir� a la Srta. Woodworth? Se disgustar�a mucho.

Bien, yo... creo que debo dec�rselo al Sr. Fitzwilliams.

- Pero le despedir�. - Es lo que merezco.

Albert, escuche. Si me promete luchar contra esa inclinaci�n

y cada vez que sienta el deseo de robar me lo dice,

no se lo contar� a nadie. Ser� nuestro secreto, �vale?

Oh, se�orita...

Charles, �d�nde est� el Sr. Fitzwilliams?

En la exposici�n de deportes, adquiriendo unas cosillas.

�Desmont�ndolas ya?

- �Por qu� antes de cerrar? - Vendidas.

- �Todas estas? - Y las del almac�n.

A un tipo de Arabia Saudita. Un �rabe.

�Pero no tienen sus propias tiendas? �Digo los �rabes?

Claro, es cierto.

- �C�mo van a sacarlas a la calle? - Carg�ndolas.

Nos han dicho "no hay carretillas". Ganas de fastidiar.

Claro, �qu� importa que ustedes se rompan la espalda?

Espere un momento. A ver si encuentro algo.

- �Qu� hacemos con estos? - Llev�rnoslos. Est�n estorbando.

20.000 d�lares, Sr. Fitzwilliams. 20.000 d�lares.

�C�mo consinti� Albert que esa chica le viera?

No fue culpa suya, sino de ella. Hay que echarla enseguida.

Eso lo decidir� el Sr. Fitzwilliams.

Casa de la Srta. Woodworth. Fitzwilliams al habla.

S�, se�orita, aqu� es. Byron Casey llama desde Florida.

- Hola, Byron. - Sr. Fitzwilliams,

he recibido carta de los Appleton. No regresan en barco, sino en avi�n.

Una semana antes para pasar las Navidades en la templada Florida.

Byron, no llores. Conf�a en m�. Todo estar� ah� una semana antes.

Las dos cosas m�s dif�ciles ya est�n resueltas.

El piano va en camino y es precioso. En cuanto al sill�n Chipendale,

- �d�nde crees que lo encontramos? - Lo hemos perdido, Sr. Fitzwilliams.

La secretaria me vio con �l, dijo que le gustar�a a la se�orita

y la Srta. Vicky lo tiene.

No, no, Byron. No, adiv�nalo. No quiero dec�rtelo.

De todos modos, puedes estar tranquilo.

No hay nada, repito, no hay nada de qu� preocuparse.

Casi nada.

Con el debido respeto, si tenemos una semana menos,

creo que no vamos a llegar a tiempo.

- Y con esa chica aqu�. - Tendr� que marcharse.

- A�n as�, �cree usted que podremos? - Naturalmente que podremos.

A condici�n de no perder ni un solo minuto.

Ampliando el grupo, triplicaremos la recaudaci�n por los p�sames.

Disp�n de todos excepto de Garland, Charles y Oliver.

En seguida, se�or. Bien, vamos all�.

Albert, �por qu� ella no le dijo nada a la Srta. Vicky?

Se compadeci� de m�, se�or.

Es una buena chica.

ien, aqu� ten�is 100 $ cada uno...

que convertir�is en 500 usando el truco de Sans�n y Dalila,

naturalmente en bares apropiados.

Los hoteles son mejor. Siempre hay una Biblia en cualquier sitio.

Yo prefiero llevar la m�a aunque sea vieja.

- Srta. Juliet... - Cuando iba a marcharme,

- Record� que quer�a decirle... - Oliver, est�s en mangas de camisa.

Usted tambi�n pero no me parece obsceno.

Gracias, Srta. Juliet.

Nos prob�bamos los trajes para asistir a un baile de disfraces.

- �Qu� dec�a? - �Qu� significan la A y la F?

Significan...

Significan acomodadores y f�mulos. Para eso es la F.

- �Acomodadores? - S�, criados que...

acomodan cuando vuelves y est�s cansado.

- �Dec�a usted? - Han llamado a la Srta. Vicky.

La Srta. Cyphren, del hogar de j�venes madres, solicitando una cita.

- �Y se la dio usted? - S�, a las doce, ma�ana.

- Cre� que le gustar�a saberlo. - S�, gracias.

Bien, la acompa�ar� a la puerta.

Garland, acomp��ala t�. Ha sido muy amable trayendo el recado.

- Es que me parec�a lo correcto. - S�, claro.

- Buenas noches. - Buenas noches.

�Desde cu�ndo traemos mercanc�as aqu�, a casa? Complicamos las cosas...

Qu� raro, hab�a algo en esa chica que... me preocupa.

- �Qui�n es? - Garland.

Ser� conveniente vigilar a Albert.

Suponga que la Srta. Vicky da otro cheque a las j�venes madres ma�ana.

Ma�ana, la Srta. Vicky saldr� para George Habour

y esa chica se habr� ido. Voy a llamar a la Sra. Marge.

Bien, as� se habla.

Y vosotros no os durm�is. Sans�n y Dalila deber�an estar en marcha.

Perdone, pero nunca he hecho el truco de Sans�n y Dalila.

- �Podr�a darme algunas lecciones? - Ser� mejor una demostraci�n.

- Caballeros, �qu� van a tomar? - Dos whiskis con hielo.

�Qu� ocurre ah�?

Hay un tipo que dice que no fue Dalila quien cort� el pelo a Sans�n.

Los otros dicen que si y han hecho apuestas.

Han mandado buscar una Biblia para ver qui�n tiene raz�n.

Yo he apostado 5 d�lares por Dalila.

Apostar� 20.

- �Se admiten apuestas? - S�. �l dice que no fue Dalila.

Pobres tontos, perder�n.

Camarero, �d�nde han ido a buscar la Biblia? �A Tierra Santa?

No, al octavo piso. Ya vendr�. aqu� est�. Dame.

- Sans�n y Dalila es al principio. - No, bruto. Eso es Ad�n y Eva.

Pero est� en el Antiguo Testamento.

Qu� desgracia. He ca�do entre infieles.

- Jueces, 16, 19. - �Qu� dice, Matt?

Y Dalila llam� a un hombre y le hizo...

cortar los mechones de Sans�n.

- Maldito Sans�n. - �l no tiene la culpa, pobrecillo.

Entre todos hemos sacado 2.400. Pero yo estoy borracho.

Eso es de beber whisky mientras encuentran la Biblia.

Los nervios me hac�an temblar. Sobre todo en el Al Gonking.

- Yo estuve all�. - Por eso llamaron a la polic�a.

He despedido a los escribientes. Cuadruplicamos el correo habitual.

- Eso nos proporcionar� 800 m�s. - A�n nos falta mucho para cubrir.

Pero si la Srta. Vicky se marcha ma�ana con la Sra. Marge,

y la chica tambi�n, no hay problema.

Lo de siempre, a perro flaco, todo son pulgas.

La Sra. Marge no puede ir. Tiene un entierro, dos bodas,

- Un pleito y un divorcio. - Maldita Sra. Marge.

- Qu� barbaridad. - Caballeros, es hora de beber.

Descuida Albert, la tuya no tiene alcohol.

A�n nos quedan recursos y he pensado otro plan.

Invitar� a cenar a la secretaria. Puede que sea suficiente,

pero si no lo es y dice s�, usando una expresi�n que detesto,

me insinuar� atrevidamente. Se marchar� enseguida, claro.

- �Por qu�? - �Es una broma?

Porque es un criado simplemente. Tiene un gancho con las mujeres...

Es una gran idea. Brindo por usted.

Me opongo. La Srta. Juliet es un encanto. No apruebo esa encerrona.

Yo tampoco, pero no puedo elegir. Es una chica encantadora.

Ojal� pudiera recordar lo que me preocup� esta tarde.

�Diga, Srta. Vicky?

Juliet cree que tu talento se est� malogrando.

Ella es due�a de su opini�n, pero m� oficio es estimulante.

Ser� mejor que me insin�e antes de que me despidan

y desaparezcan las diferencias sociales.

Z en un triple. 50 puntos.

Est� bien. Est� bien. Sin cacarear.

No s� si esto es un diccionario pero ser�a una pel�cula estupenda.

Lo que est� escribiendo es la biograf�a de su padre.

Era un verdadero monstruo, �no? Y apenas hay nada escrito sobre �l.

�Diga? �Qui�n?

Oh, Sr. Fitzwilliams.

Es una sorpresa. Ya se lo advert�, �recuerda?

Usted puede ser algo m�s que un simple mayordomo.

Recuerdo una por una sus palabras.

Me emociona que se interese por m�.

No, creo que no lo entiende.

m� inter�s no es personal.

No, todav�a no he cenado.

Espere un momento. El caf� est� hirviendo. Un momento.

Hija, ya has cenado y no hay nada hirviendo.

Es que cree que siento por �l un inter�s personal,

- �no te parece que debo aclar�rselo? - No, no. Ahora no.

Ma�ana se lo aclaras. �No vas a dejar colgada la partida?

Podemos terminarla otro d�a.

Muy bien, Sr. Fitzwilliams. m� direcci�n es...

�La tiene? No, gracias.

Le esperar� abajo.

Eso es. Media hora. Muy bien. Adi�s.

�Y qu� me pongo para cenar con un mayordomo?

Pues m� traje gris de rayas, �no?

- He pensado algo morboso. - �Qu�?

Que a lo mejor crey� que no iba a salir con usted

y me invit� solamente para tomarme el pelo.

�Por qu� iba a querer tomarla el pelo?

As� me enfadar�a, me despedir�a de la casa y la Srta. Vicky...

dejar�a de pincharle. �Qu� tonter�a!

No s�. Cualquier tonter�a que usted piense, yo soy capaz de hacerla.

Pero eso ser�a digno de un perfecto canalla.

Y si de algo estoy segura es de que usted es todo un caballero.

Pap�...

Bienvenidos. �Me da su sombrero, se�or?

- �D�nde est� el ba�o de se�oras? - Al fondo a la derecha.

Convendr�a hablar un lenguaje com�n para mejor entendimiento.

Pues hablemos en ingl�s, si no le importa.

Adem�s de bonita, simp�tica. Vengan, les dar� la mejor mesa.

La �nica que no cojea. S�ganme.

- Es un precioso restaurante. - Y medio franc�s de Am�rica.

Para nosotros perfecto. Un poco despoblado para usted, �no?

Se reserva el derecho de admisi�n. S�lo aceptamos clientes como ustedes.

�Desean algo de vino? Tengo "Chateau Margot" incre�ble.

Llamar� al chico. Pero no le miren. Es muy t�mido.

Sobre todo cuando ve a una chica guapa.

Ha hecho una conquista. Lo que no me sorprende en absoluto.

A m�, mucho. En general los hombres no me entienden.

Los hombres que ha conocido deben ser tontos.

Creo que la tonta soy yo.

No le mire.

No, primero se sirve al caballero. Por si cae alg�n trozo de corcho.

Ya basta. Ahora sirve a la se�ora.

No llenes tanto la copa.

Bueno, ahora aqu�.

Eso es. Perfecto. Puedes dejar la botella.

- Excelente servicio. - Gracias, se�or.

Fitzwilly, eres estupendo.

�Quieres hacerlo otra vez?

No, no puedo.

- Es terrible. - �Qu� es terrible?

Los dos somos libres y mayores de edad.

- No soy de tu nivel social. - Vamos, no seas tonto.

Creo que no deber�as ser mayordomo porque es poco para ti.

- Y sobre eso quiero hablarte. - Pues no puedes.

- �Por qu�? - Porque...

- Porque tenemos que elegir la cena. - No importa. Ya he cenado.

- As� que yo hablo y t� cenas. - No.

Quiero continuar siendo lo que he sido hasta ahora.

- �Y no podemos hablar de ello? - Cuando terminen, av�senme.

- Yo ya he terminado. - Yo no.

Si no hablamos de eso, no me interesa hablar de ninguna otra cosa.

Y si sigues siendo mayordomo, no volver� a verte.

No seguir� un minuto m�s bajo el mismo techo que t�.

- Abandonar� a la Srta. Vicky. - S�, lo comprendo.

- �Cambiar�s de empleo? - No.

Bueno, espera, no en este momento.

Temo que este momento sea un momento �nico.

No te culpo.

Bueno, adi�s.

- Eres cruel. - S�, lo soy.

- �Cambiar�s de opini�n? - �Respecto a irme?

�Y t�, cambiar�s? Entonces yo tampoco.

Llamar� a la Srta. Vicky ma�ana para dec�rselo.

Juliet, puede que s�lo sea una separaci�n temporal.

Lo dudo much�simo.

Fitzwilly, no cre� que fueras idiota.

Te has portado como si lo fueras.

�Entendido? Con Albert y Grimsby aqu�, defendiendo el fuerte,

los dem�s en los principales almacenes

y yo seleccionando muebles en San Dismas.

La mitad de lo que quiera Byron debe estar listo ma�ana.

- �Alguna pregunta? - No.

Muy bien, buena suerte y buenas noches.

Y mis disculpas si les he molestado.

- Buenas noches. - Buenas noches.

Srta. Juliet me ha influenciado para bien.

No se ha muerto, Albert, s�lo se ha ido.

Sin embargo, creo que no podr� continuar en la organizaci�n.

- Estoy francamente arrepentido. - Yo tambi�n estar� arrepentido,

cuando terminemos esto.

Usted se va a Filadelfia y aqu� s�lo quedan Albert y Grimsby,

y son incapaces de impedir que la Srta. Vicky haga disparates.

Ella vendr� conmigo, as� podr� visitar a la Sra. Niederhouse.

M�s deprisa.

Nunca te gust�. Y por eso le has dicho o hecho algo para que se fuera.

- �Qu� le hiciste? - La invit� a cenar.

�Por qu� te detienes?

�Por qu� la invitaste a cenar si no te gusta nada?

Preferir�a no hablar de ello, Srta. Vicky.

Buenos d�as, �se ha dado cuenta de la velocidad que llevaba?

C�llese, agente. Fitzwilly, quiero que hablemos ahora.

- Aguarden un minuto, amigos. - Acabo de decirle que se calle.

Y no emplee conmigo la palabra amigo.

- Perdone usted, agente. - Sr. Fitzwilliams,

�c�mo se atreve a contradecirme?

Si ni siquiera puedo preguntar por qu� no te gusta m� secretaria...

Adoro a su secretaria, pero no quiero discutir estas cosas.

- Y menos en medio de la calle. - �Me est�n tomando el pelo?

�Creen que se puede ir a 130 y que tengo tiempo para o�r sus tonter�as?

Si pasamos del l�mite de velocidad, tiene derecho a multarnos,

pero no a levantar la voz ni a recriminarnos que pierde su tiempo.

Su tiempo es m� tiempo y el de todos los honrados contribuyentes.

Juliet, has estado comiendo todo el d�a.

Vuelve con la Srta. Woodworth o engordar�s.

La profesi�n de un hombre es cosa suya.

S�lo para discutir, digamos que...

estoy enamorada de �l y viceversa,

�no ser�a cosa m�a tambi�n?

Ver�s, la teor�a es que si est�s enamorada de verdad,

el resto no importa, as� que no hay problema.

Si algo te importa es que no est�s enamorada y tampoco hay problema.

Y si no hay problema, �por qu� me siento tan desgraciada?

Quiz� hay fallos en la teor�a. Ser� que t� no est�s incluida.

Si lo estoy. Ir� a casa de la Srta. Vicky y le dir� a Fitzwilly...

que si quiere ser lavandero no me importa.

En cuanto hablas conmigo, encuentras soluci�n, �te has fijado?

- Esto es fabuloso. - �Qu�?

Hay gente en el mundo que tiene una cara incre�ble.

Ayer, en la exposici�n de deportes y ante las narices de los guardias,

tres individuos desmontaron el stand de Abercrombie y Fitch.

�Sabes por qu� no los detuvieron? Porque vest�an monos blancos...

con las iniciales A y F en la espalda y los creyeron empleados de la casa.

Y que no se llevaron nada los t�os. 3 tiendas de safari.

�Sabes c�mo son de grandes? Dos africanos de tama�o natural,

un cazador blanco, platos, ollas, una cocina de campa�a

y una colecci�n de animales disecados entre los que hab�a

un gorila con sombrero.

Entonces la copiadora Xerox, n�mero 24289 fue comprada pero no recibida

por la Sra. De George Fish. �Diga?

Esto es el Museo Metropolitano.

- �Srta. Juliet! - En persona.

No se asuste, Grimsby me dej� entrar,

por lo que deduzco que no pertenece a esta cueva de ladrones.

- Usted dispense... - No perdamos tiempo.

- D�game a qui�n roba y c�mo. - Srta. Juliet, la admiro.

Pero siempre ser� fiel al Sr. Fitzwilliams.

�Y a alguien m�s arriba?

- Sara Niederhouse hace trampas. - �Y usted qu� hace para ganar?

Cuando ella empez� a hacerlas yo tambi�n...

�Juliet!

Tendr�n que hablar, as� que subir� a...

algo tendr� que hacer.

- �D�nde est� Albert? - En el cuarto de servicio.

Con una enorme jaqueca por haberme contado la historia completa de...

Al� Bab� y los 40 ladrones.

Los otros estar�n robando por ah�.

- �Quieres contestar una pregunta? - S�.

No voy a llamar a la polic�a.

La pregunta no era esa, �pero por qu� no?

Albert jura que no le hab�is quitado un centavo a la Srta. Vicky.

No ha tenido un centavo desde que empezamos esto.

Nos dedicamos a otros clientes.

Albert dice que la mayor�a son compa��as de seguros.

�Y siendo as� ya no es delito?

Lim�tate a hacer la pregunta que ibas a hacer.

La pregunta que quer�a hacerte era �a qu� has vuelto aqu�?

Porque has ganado.

No me importa que seas mayordomo o picapedrero.

Juliet, te quiero.

Ya lo sab�a.

Pero qu� est�pida. Preocuparme por...

la vida simple y aburrida de un ladr�n.

�Te casar�s conmigo a pesar de todo? Qu� esc�ndalo.

Si quieres casarte, tendr�s que abandonar la profesi�n de ladr�n,

porque quiero tener hijos, tres o cuatro.

- Los ladrones tambi�n los tienen. - Pero no me parece bien.

Cada vez que llegaras tarde, tendr�a que decirles que estabas en la c�rcel.

Los pobrecitos llorar�an. Y yo tambi�n.

�Te importar�a mucho dejar de ser ladr�n?

No lo creas. Pero hay problemas, �sabes?

Byron Casey y el porvenir de la Srta. Vicky.

Est� arruinada. Cuando muri� su padre hered� exactamente 180 d�lares.

Y no he sido capaz de ahorrar nada desde entonces.

He visto la colecta de un d�a con el truco de la Biblia.

�Y qu� me dices de San Dismas?

Ten en cuenta que somos muchos y vivimos con cierto desahogo.

S�, lo he notado.

Las obras de caridad de la se�orita se llevan todas las ganancias.

Intentamos limitar su generosidad.

Albert recupera los cheques y yo reviso la correspondencia antes...

�Fitzwilly!

Seguro que vas a odiarme.

Ahora recuerdo lo que me preocup� ayer tarde cuando te fuiste.

Llevabas cartas.

Pero s�lo un cheque. Por eso digo que vas a odiarme.

No, qu� tonter�a. �De... de... de cu�nto?

Si�ntate, Fitzwilly.

50.000 d�lares.

Para la fundaci�n contra el c�ncer.

Vaya un ladr�n que eres.

Te matas a trabajar para luego hacer obras de caridad.

No quer�a hacer fortuna sino mantener el tren de vida de la Srta. Vicky.

Fitzwilly, cuando descubriste que no ten�a un c�ntimo,

�por qu� no buscaste un trabajo honrado para mantenerla?

Tem� que la impresi�n fuese demasiado fuerte.

- Estaba tan d�bil y delicada. - Pues ahora est� como un roble.

Y adem�s es demasiado escrupulosa.

Naturalmente querr� saber de qu� vive.

Y cuando lo sepa, me obligar� a devolverlo todo.

Hay que buscar una soluci�n.

Casa de la Srta. Woodworth. Fitzwilliams al habla.

S�, cargue la conferencia a este n�mero. Es...

- Byron Casey desde Florida. - Albert lo ha soltado todo, �eh?

Hola Byron, tengo que darte un mont�n de noticias.

Y yo s�lo una, pero terrible. Los Appleton llegar�n ma�ana.

Yo qu� s�. No les habr� gustado la h�meda Venecia. Por eso vuelven.

- �Y sabe lo que hay en esta casa? - S�, hay un piano.

- �Exacto! - Pero es un piano magn�fico.

Y la cristaler�a, la vajilla y la plata han salido hoy. Y 4 televisores.

S�, en color, naturalmente. Byron, no llores.

Sabes perfectamente que no te dejar� plantado.

D�jame pensar lo que debes decir a los Appleton.

No me atrever� a verles. No les ver� hasta que no est� todo.

Voy a esconderme, eso es lo que har�.

Buscar� un lugar y esperar� sus noticias.

Adi�s, Sr. Fitzwilliams, ya le har� saber d�nde estoy.

Fitzwilly, que amueble �l la casa. Devu�lvele el dinero y olv�dalo.

Lo har�a con mucho gusto, pero los escaladores del Tibet

se han quedado con 5.000, los viejos marinos con 20.000

y la fundaci�n contra el c�ncer con 50.000.

As� que no puedo devolver absolutamente nada.

Iremos todos a la c�rcel si no encuentro una soluci�n.

L�stima que no vendan fajos de billetes en los grandes almacenes.

Podr�as robar unos cuantos y enviarlos a San Dismas.

�Enviar qu� a San Dismas?

Es una broma, olv�dalo.

No, no... Oh, no lo s�.

Oye, espera un momento. Me has prometido no volver a robar.

Juliet, amor m�o, �serias capaz de perdonar m� �ltima travesura?

�Ni aunque sea para salvar a Byron y asegurar el porvenir de la Srta. Vicky?

�Y si te juro por mi honor de explorador que ser� la �ltima?

- Bueno. - Eres un cielo.

De acuerdo.

- �Cu�ndo dar�s el golpe? - La noche v�spera de Navidad.

Cuando todo Nueva York est� rutilante de luces y llena de dinero.

No, d�melo, �a qui�n vas a robar? �Cu�l es tu plan?

No puedo dec�rtelo. Ser�as m� c�mplice.

Ser�as encubridora de un delito.

- No me importa. - A m� s�. No te lo dir�.

- Pues no me casar� contigo. - Ya lo veremos.

Vale, pero te dir� una cosa. Me enterar� por m� cuenta.

Con ese regimiento de charlatanes y Albert comiendo en m� mano,

me enterar� de tus planes mucho antes de Nochebuena.

AMAA TU VEC...

- �D�nde est�n las tijeras? - Estaban aqu� ahora mismo.

- Yo se las dar�. - Gracias.

- Est�n en la ventana. - �Qu� te parece, Oliver?

No ha hablado nadie. Ella no sabe nada de nada.

Os hab�is portado todos maravillosamente.

Sobre todo Albert, que ha retrasado su arrepentimiento.

No pod�a consentir que este crimen cayera sobre su conciencia.

Ni sobre la de usted, Sr. Fitzwilliams.

No pueden entrar en el matrimonio con las manos manchadas.

�Por qu� no te ocupas de tu propia conciencia, Albert?

Me he prometido pagar por todos mis pecados.

La Srta. Vicky ha tomado su cacao, Grimsby la est� acostando.

Bien, podemos empezar.

Casa de la Srta. Woodworth. Fitzwilliams al habla.

Byron, �d�nde te has metido? �Por qu� no has llamado?

He podido encontrar un refugio estupendo.

Estoy en Miami, en el hospital de urgencia.

Van a operarme de apendicitis.

�Para qu� iba a llamarle? �Ya est�n los muebles?

�En Nochebuena? �Ma�ana? �Es maravilloso!

�Qu� va a mandarlos por giro telegr�fico?

As� podr�s decir a los Appleton que te pusiste enfermo

pero que tienes su dinero.

- Pero yo no quiero los 75.000 $. - Byron, no me llores.

Yo quiero muebles...

Y para justificar todo lo que te hab�as gastado,

tienes el piano, la vajilla, la cristaler�a, la plata,

incluso puedes vender si quieres... S�, eso es. Bien pensado.

Espera m� telegrama, luego ve a ver a los Appleton,

les cuentas toda la historia y habr� paz en la tierra,

o por lo menos en Florida.

Byron, �por qu� lloras ahora?

Oh, eso es muy halagador.

Dice que llora porque es feliz.

Bueno, �empezamos ya?

Cuando cae nieve del cielo, todo se cubre de blanco,

Cuando cae nieve del cielo, todo se cubre de blanco,

- �Muy gracioso! - �Quer�is perdonarnos un momento?

- �No te da verg�enza? - Pero quiero ayudar.

�Quieres ayudar? Pues enc�rgate de que la se�orita est� ma�ana...

ocupada de dos a seis. Es muy importante.

Qu� bobada. Sabes que lo estar�. Pap� y Cotty vendr�n a tomar una copa.

- Y Grimsby tampoco la abandonar�. - Pero es mejor que est�s al tanto.

Buenas noches, cari�o.

A veces te comportas como un aut�ntico... mayordomo.

Bueno, muchachos.

Vamos a revisar los �ltimos detalles de nuestro proyecto.

Operaci�n c�mo escapar del atolladero.

Nuestro objetivo es el dinero de la caja del piso 10 de Gimbels.

Ma�ana 24 de diciembre a las cinco en punto de la tarde.

T�ctica, organizar un jaleo para que el cajero de Gimbels crea m�s seguro

entregarnos a nosotros el dinero que guardarlo �l mismo.

Pero debemos esperar lo inesperado. Estar atentos a lo imprevisto.

Ocurra lo que ocurra, debo estar...

en la caja de las oficinas a las 5.

Vayamos paso a paso.

Son las cuatro y cuarto en Gimbels.

Un Santa Claus que anda por 1 $.

RECUERDE EL SIGNIFICADO VERDADERO DE LA NAVIDAD.

- No se puede salir. - Esto es imposible.

Vamos, salgamos por otra puerta.

Por aqu� tampoco se puede.

Dejen paso. Quietos. Quiero ver su licencia.

Sargento, se han ido para adentro.

Sargento, est�n borrachos.

- Perdone, se�or. - Felices Navidades.

- Se ha retrasado unos minutos. - Me encontr� con un viejo amigo.

Especial Nochebuena. Televisor gratis con cada compra.

No importa lo peque�a que sea.

�Que regalan televisores en color? Vamos.

�Sabe c�mo vamos a estar aqu� dentro de un minuto?

Como sardinas en lata.

No hace falta que lo envuelva, s�lo quiero el recibo.

Yo no s� que fueran a dar televisores gratis. �No lo s�!

�Quieto, tranquilos, tengan calma! �Yo s�lo quiero comprar!

No comprendo, �qu� ocurre esta tarde?

No lo s�, pero supongo que al inspector de esta secci�n

se le habr� ocurrido llamar al servicio de seguridad.

- �No lo s�...! - Seguridad, al primer piso.

- Traiga m�s camisas, por favor. - Se�orita, esto es un kit para...

Ryan, Goldberg, vayan al primero. Han obstruido las puertas

y los rateros se estar�n hinchando.

- �Qui�n las ha obstruido? - Unos ni�os cantando.

Muchachos, no griten. Calma. Hablen bajo. Recuerden nuestro lema.

- Prettikin... - Hay en caja mucho dinero.

No se preocupe, no pierda la calma.

- Goldberg, espera. - �Socorro!

D�jenme pasar. Goldberg, �d�nde est�s?

Llama y pide ayuda.

S�, Ryan, enviar� refuerzos.

Espero a todos los agentes en el primer piso, ala norte. Navidad...

Prettikin, no puede dejarme solo con tanto dinero. Me pongo nervioso.

Cierre la caja y tranquilicese. Esto es un atasco, no un robo.

Nunca es un robo hasta que roban.

- �Qu� pasa? �No es hora a�n? - Hay que esperar.

Todos los detectives est�n en este piso. Todo el dinero en el diez.

Y Albert en su puesto acechando.

Sr. Charles, quiero hablar con usted. Pero Sr. Charles...

- �Oh, no! - �Fitzwilly! �Es aqu�?

- �Vas a robar en Gimbels...? - Calla.

Ven conmigo, tengo una cita en la secci�n de perfumer�a.

Tengo que llevar a casa a esos chicos.

Cuando Grimsby me dijo que estaban aqu�, no pens� que fueras capaz.

No puedes llev�rtelos hasta que terminen de cantar los villancicos.

�C�mo que no puedo? Ahora vas a verlo.

S�quenlos de dos en dos. Sin empujones, pero s�quenlos.

- �Cuida usted de ellos? - �Es usted el jefe de esta tienda?

No volver� a poner los pies aqu�. Qu� desorganizaci�n.

Cr�ame que esto es una locura.

Vamos, muchachos.

De alg�n pellizco. Vamos retrasados.

- �Qu� pasa? �Qu� pasa? - No lo s�.

�Feliz Navidad!

Arriba, se�oras. Los televisores gratis est�n en el piso de arriba.

Pres�ntese a su jefe enseguida. En la sala de empleados. Es urgente.

- Sr. Charles, �se acuerda de m�? - Claro. Me alegro de verle.

Disculpe, tengo un problema...

Quer�a pedirle dos entradas para el debut de su peque�a pianista.

�S�lo dos? Puede contar con cuatro.

Gracias y felices navidad.

- Las 4:53. - Rigurosamente en punto.

Ya estar�n subiendo.

�Los televisores que regalan est�n arriba!

Por aqu�, los televisores est�n por aqu�. Por aqu�.

- Deben estar por aqu�, vamos. - Sin empujar.

Por eso llamo a la polic�a. Para que lo averig�en.

Fuera, �qu� est�n haciendo aqu�?

- No puede pasar. Es privado. - Se han equivocado de piso.

V�yanse inmediatamente. Oiga, �qu� busca aqu�?

Soy Sidney Martin de la compa��a de seguros Eastern.

Estamos preocupados por esta situaci�n.

�Cree que yo no lo estoy? �C�mo lo ha sabido la compa��a?

He estado aqu� todo el d�a. Cuando presumimos que va a haber

muchas ventas, siempre est� uno de guardia.

- No lo sab�a. - Ni ten�a por qu� saberlo.

Protegemos nuestros intereses.

�No comprende que puede tratarse de un mot�n? O de un robo.

En cuanto empez� la cosa, llam� pidiendo instrucciones.

�Qu� le han dicho que haga?

Que retire del establecimiento todos los billetes de m�s de 10 $.

�Y supone que voy a entregarle el dinero? No le conozco.

Pero puede identificarme y adem�s es su obligaci�n.

Si me hubiera dado un solo d�lar sin identificarme,

habr�a hecho que le despidieran.

Al firmar el recibo, debe comprobar la firma de m� tarjeta de identidad.

Parece que todo est� en orden.

Si quiere puede llamar a la compa��a.

Pero ser� usted el responsable de la p�rdida de tiempo.

Sr. Oberblatz, le llaman por tel�fono. Es la compa��a de seguros.

Dicen que es urgente.

Vamos.

Era un caso urgente. Estamos en Nochebuena.

Deja el malet�n, la peluca y las gafas. Ponte el abrigo y a casa.

- �Qu� barbaridad! - �Esto es vergonzoso!

Lo que est� pasando aqu� no pasa en ning�n otro lado.

Perd�n, se�oras y se�ores, est� completo. Completo.

- Cuarto piso, Simmons. - Cuarto piso.

Recordadlo, cuando llegu�is al primero, os separ�is.

Sal�s por puertas distintas.

Y s� lleg�is a casa antes que yo, no os beb�is todo el champ�n.

- Buena suerte. - Gracias.

Amigos, el dinero ya est� camino de San Dismas.

Byron y su cheque se reunir�n en Florida.

Y aqu� estamos todos. Un momento, todos no.

�D�nde est� Albert?

Caballeros, he confesado m� delito. Tengo el derecho de ser arrestado.

- �D�nde est� el dinero? - �C�mo consigui� la identificaci�n?

�D�nde est� el dinero?

El fiscal del distrito quiere saber cu�ntos trabajan con usted.

Primero d�nde est� el dinero, por favor.

Tuve la desgracia de que uno de sus clientes me lo robara a m�.

- No me encuentro bien. - Es mentira, �d�nde lo escondi�?

Tengo que acostarme. Tengo que hacerlo.

Traigan un calmante para Oberblatz y una aspirina para m�.

- �Basta, no disimule! - He sido yo. Det�nganme.

Hemos de comunic�rselo a su familia.

- Soy hu�rfano. - Y sin domicilio, supongo.

Vivo en el 168 de Riverside Drive.

�En el 168...? Esperen un momento...

Ese es el domicilio de la Srta. Woodworth. Est� mintiendo.

He dicho la verdad. Soy un criado de la Srta. Woodworth.

No me diga.

S�, tengo que acostarme...

�Dios m�o!

Informaci�n, quiero el n�mero de la Srta. Victoria Woodworth.

- En el 168... - No llame, se lo ruego.

Est� bien, Albert.

Otro que se acuesta.

�Qu� pens� hacer su padre cuando se le ocurri� comprar Am�rica Central?

Un lugar de vacaciones, un coto de caza, un campo de golf...

Y casi lo consigue. En el cap�tulo siguiente ver�n por qu� fracas�.

Esta fiesta tambi�n fracasar� si tu novio no aparece pronto.

Es que sali� a comprar los �ltimos regalos de Navidad.

Seguramente es Fitzwilly.

Fitzwilly, estamos esper�ndole. �C�mo? �Qu� dice?

�Qu�? �Qui�n?

Ah, s�, debe ser el hijo de Sophia Adams. S�, claro, s�.

Es el hijo de una �ntima amiga.

Elliot, �c�mo est� tu madre?

Ya sab�is como es. Estar� por ah� tomando unas copas.

- Han llamado de Gimbels. - Cari�o,

la llamada era del hijo de una �ntima amiga de la Srta. Vicky.

Que es el ayudante del fiscal y ha llamado desde Gimbels.

- Han detenido a Albert. - �Detenido? �Por qu�?

Por robar el dinero de los almacenes.

- Ha confesado de plano. - �Qu� locura!

- �Por qu� habr� hecho eso? - No lo s�. Preg�ntaselo t�.

La Srta. Vicky dice que s�lo har�s que confiese qu� ha hecho con el dinero.

Quiere que la acompa�es a Gimbels ahora mismo.

Al fin puedo arrepentirme de todos los pecados de m� vida.

Soy un hombre feliz, �no lo ve?

No lo consentir�, Albert. �Es que no te das cuenta?

Perd�neme, pero es m� regalo de bodas para los dos.

- Oiga, �de qu� nos conocemos? - De nada, naturalmente.

Escucha, Albert...

No le har� confesar. Elli, �por qu� eres tan testarudo?

Lo siento, pero el fiscal no puede hacer la vista gorda

s�lo porque sea la primera vez que roba.

Esto no es como el tenis, que el primer servicio no cuenta.

- �Pero d�nde est� el dinero? - Acu�stese, Sr. Oberblatz.

Tiene usted mala cara.

Elli, no quiero decirle al fiscal...

por qu� te expulsaron de Hodges.

Aunque no fue m�s que una travesura. Por otro lado tu expulsi�n de Harvard,

me pareci� totalmente fuera de lugar.

Lo siento much�simo, pero ni a�n haci�ndome chantaje...

conseguir� lo que pretende.

Gimbels ha perdido m�s de 190.000 d�lares.

Es o m� criado, o recuperar el dinero.

- Las dos cosas no. - �C�mo dice? �Podemos recuperarlo?

He de recibir el castigo. Estoy dispuesto.

Si me suelta, yo ir� a robar a Cartier.

No es tan f�cil, lo he intentado.

Fitzwilly, necesito un cheque en blanco.

�Para qu�? Perd�neme, Srta. Vicky, �para qu� lo necesita?

No llevo el talonario de cheques encima.

Un cheque cruzado, un cheque cruzado.

No se preocupe por Albert. La acusaci�n ser� por...

�Por qu� ser�, Elliot?

Suplantaci�n con intento de estafa.

Elliot le dir� al fiscal que retire la acusaci�n.

Lo �nico que yo puedo hacer es aconsejar al fiscal.

Me disgustar�a que tu mujer llegara a saber

lo que tu madre tuvo que pagar a aquella bailarina.

Cheque cruzado.

Fitzwilly, a Gimbels, 190.000 $.

Juliet, te concedo la mano de Fitzwilly.

Fitzwilly, te concedo la mano de Juliet.

Fitzwilly, querido, aunque lo disimularas,

s� que te indignaste conmigo por entregar aquel cheque a Gimbels.

No quiere que toque el capital.

Pero no lo he tocado.

Ese dinero lo he ganado con el diccionario.

As� que no te preocupes. Cotty, el recibo.

�500.000 d�lares!

Producciones Atlas.

Y es s�lo el primer gui�n. Por el segundo pagar�n mucho m�s.

Si la pel�cula sobre el padre de Vicky es tan sensacional...

como piensan en Hollywood, har�n la segunda parte.

S�lo quiero poner una condici�n, que m� honrado Fitzwilly

administre el dinero como siempre ha hecho.

�Diga?

Fitzwilly, te llaman, es un tal Byron Casey desde Florida.

Hola, Byron.

S�, te he llamado, Byron. Quer�a desearte...

Felices Navidades.

Resinc: Kilo

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