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Original subtitles

OBERTURA

EL GRAN COMBATE

El comienzo de un día.

El 7 de septiembre de 1878.

Un amanecer como el de cualquier día en la reserva cheyenne...

...en la vasta aridez del sudoeste estadounidense...

...por entonces denominada Territorio Indigena.

Pero no era un día más para los cheyennes.

Lejos de sus tierras...

...fuera de lugar en este desierto cual águilas en una jaula...

...los tres grandes jefes elevan una plegaria a los amuletos sagrados...

...por que las promesas hechas...

...cuando los blancos los desterraron un año atrás...

...sean cumplidas hoy.

Promesas que los llevaron a abandonar su vida...

...en las verdes y fertiles tierras, 2500 km al norte.

OFICINA DE ASUNTOS INDÍGENAS DEL DEPARTAMENTO DEL INTERIOR

AGENCIA CHEYENNE

- Buen día, Wichowsky. - Toda la compañía presente, señor.

Gracias.

TELÉGRAFO

- Buen día. - Buen día.

¿Puedo beber de tu café?

- Sírvase. - Gracias.

¿Novedades?

Aquí llega otro nombre.

- Senador. - Grandioso.

Parece que estaremos hasta las orejas de congresistas.

Cuantos más, mejor.

Cada pez gordo de Washington debería ver este lugar.

Deborah, ya están aquí.

Dios sabe cuándo llegará el Comité del Congreso.

No los culpo por llegar temprano.

Sabemos lo que esto significa para ellos, tío.

A, B, C, D, E, F, G, H, I, J...

...K, L, M, N, O, P, Q, R, S, T, U, V, W, X, Y, Z.

Maravilloso. Ayudadme a poner la mesa.

¡Atención!

- Scott. - Buen día, señor.

- Sargento. - Buen día, señor.

- Archer. - Buen día, señor.

- Indios. - Sí.

¿Noticias de la delegación del Congreso?

Aún no salen de Fuerte Scott.

Mantenme informado.

Sí, señor.

Wichowsky, que los hombres descansen.

Déjalos fumar...

...si tienen qué fumar, lo cual dudo.

¡Descansen!

¡Permiso de fumar!

- Buen día, amigo Thomas. - Buen día, amiga Deborah.

¿Dónde tenía oculto este vestido?

Demasiado elegante para una cuáquera.

Me lo hice para este gran día.

Es muy hermoso.

¿Sabe cuándo llegarán?

Los congresistas no son muy veloces...

...pero deberían llegar en cualquier momento.

Le ofrecería ayuda pero veo que no la necesita.

Claro que sí.

La pata de la silla del senador está atorada.

¿Senador?

Veamos qué tiene.

Aquí la tiene.

En condiciones para el senador.

- Gracias. - De nada, a sus órdenes.

Amiga Deborah, ¿dónde quiere la silla del senador?

La pondré en la cabecera de la mesa.

Eso le gustará.

Plumtree, ve hasta el camino.

Avisa cuando lleguen esos caballeros del Este.

Hora tras hora aguardaron bajo los rayos del sol.

Esperaban la respuesta a sus plegarias.

Que los jefes blancos de Washington vieran por si mismos...

...como habían olvidado a los cheyennes.

- ¡Archer! - Sí, señor.

¿Cuándo llega la maldita delegación?

- No lo sé, señor. - No sabes, señor.

- Oye. - Señor.

¿Noticias de la delegación?

No, señor. Nada desde las 11:30.

¿Once y media?

- ¿Sabes que son las 5:30? - Sí, señor.

Archer, averigua qué desea.

Plumtree.

No me pagan por pensar, pero pienso que no vendrán.

Esto llegó del Fuerte Reno, señor.

¡Maldita sea!

"El comité se retrasa por caminos escabrosos y tormentas de polvo.

Regresan a Reno a fin de descansar para el Baile de Oficiales".

¿Significa que no vendrán?

¿Cuánto quieren que espere para construir barracas?

Archer, iré a Fuerte Reno.

Amigo mayor, por favor...

...hábleles de las medicinas y alimentos para los indios...

...y de todo lo que prometieron.

Tío, haz que te escuche.

¿Cómo?

Ya sabes qué piensa de los cuáqueros.

Usted ha estado desde el principio.

Los vio morir de viruela, sarampión y malaria.

Los vio morir de hambre. ¿No tiene nada que decir?

Nada que usted no diga mejor.

¡Mayor Braden!

Le pido que suplique justicia.

Le pido que les haga saber...

...que trajeron más de mil cheyennes...

...y sólo quedan 288 con vida.

Señorita Wright, mi única responsabilidad es vigilarlos.

Cuando tenga mi edad comprenderá...

...que le conviene meterse en sus asuntos.

Eso es lo que pretendo hacer.

¡Cuchillo Romo! ¡Lobo Pequeño!

Lo que pasó hoy no cambia nada.

Asuntos Indígenas aún promete abastecerlos...

...de ropa y alimento adecuado.

Y ustedes prometen someterse a la ley.

Recuérdenlo.

Nos piden recordar demasiado.

Hombre blanco no recuerda nada.

Usted dice verdad por nosotros.

Eso no lo olvidaremos.

Pero no habrá más escuela.

No.

Por favor, no le haga eso a los niños.

¡La palabra de los blancos es mentira!

Mejor que nuestros niños no la aprendan.

No son las palabras, sino quienes las dicen.

¿Hablar con palabras de blancos lo convirtió en mentiroso?

Estas palabras las aprendimos hace mucho.

Cuando algunos blancos aún decían la verdad.

Así comenzo lo que para la mayoría...

...es solo una nota al pie de la historia.

No me corresponde, señor...

...pero parece que los niños no van a la escuela.

Se quedará muy sola, amiga maestra.

No hay alumnos.

Ya vendrán.

¿Cuándo?

¡Española!

Amiga Deborah, abandone este lugar.

Amigo Thomas, sabe que vine a realizar una tarea.

No puedo irme.

Quedarse aquí no ayudará.

Verán que estoy de su lado.

No a menos que cambie de color.

¿Sabe cómo llaman a los blancos?

- ¡Y veho significa araña! - ¡Significa araña!

Así es.

- Eso piensan de nosotros. - ¿Cómo no hacerlo?

¿A cuántos cheyennes mató?

Deborah, quítese la venda por una vez.

Dice que una cuáquera con autoestima no puede enamorarse de un soldado...

...pero se enamoró de toda una tribu.

¿Alguna vez vio a un cheyenne?

- Claro que sí. - ¡No, no lo vio!

Sólo vio indios de la reserva que lucen como pez fuera del agua.

Pero son los más grandes guerreros del mundo.

¿Me escuchará?

Con una chaqueta azul, un blanco se convierte en soldado.

Un cheyenne es soldado desde que nace.

La guerra es su vida. Es feroz, inteligente.

Y es peor que el pecado.

Usted sólo piensa en el pasado. Estoy aquí para pensar en el futuro.

De acuerdo.

Piense en el futuro.

¿Quiere ayuda?

Me las arreglaré.

Esta noche mantenga la lámpara encendida.

Si algo ocurre, toque la campana.

¿Quiere casarse conmigo?

- Lobo Pequeño. - ¿Sí?

- ¿Qué ocurrió? - Éste no es sitio para usted.

Española...

...¿adónde van?

- A casa. - ¿A casa?

A lo que ustedes llaman Yellowstone.

¿Y los niños?

Son cheyennes.

¿Quién cuidará de ellos?

Haremos lo que podamos.

Son cheyennes.

Cuchillo Romo, el jefe está demasiado enfermo.

No sobrevivirá al viaje.

Si vive para estar un kilómetro más cerca de casa...

...morirá como un hombre.

Ya no moriremos en este lugar.

Se marcharon.

Gracias a Dios.

¿Qué rayos significa eso?

Desde los 10 años espero la oportunidad.

Eres un idiota.

Quiero a la compañía D lista en diez minutos.

Compañía E y carretas para seguirlos bajo tus órdenes.

Sin artillería. ¡Plumtree!

- ¡Ven aquí! - Sí, señor.

Amigo Thomas

Decidí que mi lugar...

...está con ellos y los niños huérfanos.

Por favor, cuide de mi tío.

Compañía E y tren reportándose, señor.

Trajiste las carretas demasiado rápido, Scott.

Los animales de carga no lo resisten.

Pueden descansar esta noche.

¿Sí?

No tienes derecho a suponer eso.

Seguiremos camino.

No tengo problema, señor.

- Scott, dime algo. - ¿Señor?

¿Por qué tanta sangre en el ojo?

Una cuestión personal.

Si afecta la conducta de un oficial, no es personal.

Mi padre murió en la masacre de 1866.

Estaba en el fuerte con mi madre cuando trajeron el cadáver.

Yo tenía 10 años.

Hasta entonces, no quería ser soldado.

Eso no te autoriza a matar indios.

La tarea de este ejército es mantener la paz.

Comprendo, señor.

¿Sí?

Asegúrate de comprender...

...que no violaron la ley al marcharse.

Y no lo harán, si no cruzan el río.

Si creas problemas...

...veré que pierdas tu charretera...

...si no te la arranco yo mismo.

¿Comprendido?

Comprendido, señor.

¡Scott!

¿Señor?

Conocí a tu padre.

- ¡Guía! - Señor.

¡Compañía, alto!

¡Listos para desmontar!

¡Listos para desmontar!

¡Desmonten!

- ¡Señor! - Sí.

¿Dejará que abandonen la reserva?

Aún no la han abandonado.

Aún no han cruzado el río.

- Respetuosamente objeto su... - Hazlo por escrito.

Únete a tu escuadrón.

Señor.

No, gracias.

Española, ¿qué ocurre?

Creo que hay guerra.

Española, habla con Cuchillo Romo.

ÉI te escuchará.

No puedo hacer nada.

Nada.

- Maestra. - Lobo Pequeño, prometiste...

Lleve a los niños con los demás.

¡Compañía, alto!

¡Compañía, alto!

- Plumtree. - ¿Señor?

Esto no me gusta.

Echa un vistazo al cañón.

- Sí, señor. - Jones, cúbrelo.

¡Jones!

Es Smith, señor.

Ve con él, anda.

- ¿Están bien? - Sí, señor.

El cañón está lleno de indios.

- ¡A formar fila! - Oye, Smitty, espera.

¡Formen fila!

Darás explicaciones ante la corte marcial, Archer.

Sargento...

¿Cañón listo?

¡Avance a paso ligero!

¡Cañón avanzando a paso ligero!

¡Preparados para desmontar!

- ¡Preparados para desmontar! - ¡Desmonten!

¡Ahora!

¡Muévanse!

¡Soldados en retaguardia!

¡Soldados en retaguardia!

¡Alto!

- Mayor, debe saber que... - Regresa con la compañía.

...¡la mayoría son mujeres y niños!

- Hay 50 ó 60 guerreros. - Archer, quedas bajo arresto.

¡Cañón uno, fuego!

¡Cañón dos, fuego!

Número uno, fuego.

Fuego.

¡Cese el fuego!

¿Dónde está el mayor?

- ¿Está...? - Sí, señor.

Están enfadados porque mi hijo hizo el primer disparo.

¿Acaso importa quién dispara primero?

Esos sucios asesinos...

- El mayor murió, señor. - Tomen los caballos.

- ¡El mayor murió, señor! - ¡Cállate!

¿No le dará...?

Plumtree, Brown, quiten los caballos de las carretas.

Sí, señor.

- Me llamo Smith, señor. - ¡Está bien, a trabajar!

Mi hijo dice: "Los soldados no nos siguen".

Cuchillo Romo, bien sabes que ellos deben seguirnos.

¿Pensaste qué pasará con tu esposa y tu hijo?

Habrá guerra.

- Lobo Pequeño. - Ellas son mis esposas.

Rezo para que la joven me dé hijos.

Pero deseo que nazcan donde nacieron mis antepasados.

Hasta un perro puede ir donde desea.

Pero un cheyenne, no.

Usted vaya donde desee.

No.

No.

No.

Pero...

El informe del telegrafista del Ejercito...

...al cuartel de Omaha solo incluye nueve bajas...

...en el primer encuentro con los cheyennes.

Pero a la hora de salir en la prensa de Kansas City...

...ascendieron misteriosamente a 29.

De pronto aumentaron a 59, 69, 109...

...cuando las noticias llegaron a los pueblos del oeste.

Mientras, el Ejercito desplegaba tropas a lo largo de los 2000 km...

...que aun había entre los cheyennes y su tierra natal.

Patrullaron las vias ferreas que debian cruzar.

Vigilaron los rios.

Difundieron la alarma por todo el Oeste.

Los colonos solicitaban escolta del Ejercito.

O corrian freneticamente hacia los puestos militares.

Nadie preguntaba cuántos indios habían escapado.

Bastaba con la palabra cheyenne.

Y en Washington, las voces resonaron en el Congreso.

El Ministerio del Interior estaba atestado...

...de magnates ferroviarios, mineros y especuladores.

Gente a la que el miedo a los indios les hacia perder dólares.

Los generales acordaron culpar a Carl Schurz...

...el Ministro del Interior.

En su esfuerzo por eliminar la corrupción de Asuntos Indigenas...

...Schurz llevo a los cuáqueros.

Y para el Ejercito, los cuáqueros...

...alentaron a los cheyennes a rebelarse.

No había una sola voz en nombre de los cheyennes, hasta que...

En The Sun, el Times, el Chronicle.

Todos dicen lo que decimos nosotros...

"Los salvajes están sueltos.

¡lncendian, matan, violan bellas mujeres blancas!"

Ya no es noticia.

Usaremos una táctica diferente.

Desde ahora, nos apenaremos por el noble piel roja.

Así venderemos más.

¡A trabajar!

Cualquier rumor era creible.

Porque de pronto, ya no llegaban noticias del Oeste.

Los cheyennes y sus perseguidores habían desaparecido en el vacio...

...y el silencio del continente apenas poblado.

- Señor Ministro. - Adelante.

Buenas tardes, señor Ministro.

No importa lo que haya escuchado.

Le aseguramos que no hay nada personal en la legislación propuesta.

El Senado le tiene el mayor de los respetos.

Usted lo sabe.

Sólo sé que intentan quitar la Oficina de Asuntos Indígenas...

...de mi ministerio, y pasársela al Ejército.

¿Señor senador?

¿Alguna vez vio un cheyenne?

¿Un arapaho o cualquier indio?

¿Alguna vez estuvo más allá del Mississippi?

- ¿Qué insinúa, señor? - Sólo esto.

¿Por qué tres senadores del Este se preocupan tanto por los indios?

Es un asunto económico.

Ya que el Ejército está allí.

¿Eso es todo?

Temía que alguno de los patriotas del dólar...

...que duermen en mi puerta, durmiera en la de ustedes.

¿Cuestiona la honestidad de nuestro propósito?

No más que la de ellos.

Ellos quieren la tierra...

...que los indios consideraron propia.

Ésa no es la política del Ejército.

Equivale a lo mismo.

Más pequeña la reserva, más fácil de vigilar.

Si el Ejército logra lo que quiere...

...las reservas tendrán el tamaño de una estampilla.

Eso desean los cazadores de tierras.

Llegaremos tarde a la reunión del comité.

- Con permiso, señor Ministro. - Henry.

Tú y yo luchamos juntos en Gettysburg...

...aunque nunca habías visto un esclavo negro.

Sólo sabías...

...que eran seres humanos con derechos de seres humanos.

Y diste un brazo por esa causa.

Carl, trabaré la ley, pero si no hallan pronto a los cheyennes...

...o si das un paso en falso, que Dios te ayude.

Que Dios me ayude.

Déjanos.

Cuando Lobo Pequeño habla en veho sólo es para mis oídos.

Esto es lo que digo.

Siempre hemos pensado como uno.

Ni el grosor de una vara se ha interpuesto entre nosotros.

Aún pensamos como uno.

Como jefe guerrero...

...sólo alzaré mi mano contra el enemigo.

Aún pensamos como uno.

Por eso debo dormir sin esposa...

...reservando mi fuerza para luchar contra los soldados.

Pero tu hijo...

...intenta robarme la esposa joven.

No es posible.

ÉI es mi sangre.

Mi sangre nunca fue mala.

ÉI es tu sangre...

...pero él no es como tú.

¡Compañía, alto!

¡Compañía, alto!

Sargento.

Scott.

¡Preparen cañones!

Si atacamos, vamos directo a la derrota.

¡No tienen escapatoria!

Hay mucha llanura por cruzar antes de llegar a ellos.

Prefiero forzarlos a que nos ataquen.

- Hasta ahora no cometieron errores. - Lo sé.

- Lleva la Compañía D al flanco. - Sí, señor.

Desmonta media Compañía E para proteger cañones y carretas.

Luego avanza para cubrir el flanco derecho.

Sí, señor.

Y recuerda Scott...

...el truco para ser valiente, es no ser demasiado valiente.

- ¿Alguna pregunta? - No, señor.

Muy bien.

¡Plumtree, Murphy, abran camino!

¡Abrimos camino!

Más rápido, vamos.

Deprisa.

¿Se encuentran bien?

Sí, señor.

¡Alineados sobre la izquierda!

¡Avancen a paso lento!

¡Trote lento!

- ¿Qué diablos hace ese chico? - Sigue con lo tuyo.

¿Qué diablos está haciendo?

¡AI galope!

¡Compañía, a la carga!

¡Scott!

¡Scott!

¡Maldito sea!

¡Flanco izquierdo, alineado!

¡A la orden!

Preparados para desmontar.

- ¡Quiten los cañones! - Están en las carretas.

- ¡Quítenlos, vamos! - Sí, señor.

- Vamos, muévanse. - Vamos.

- Quítenlos de aquí. - Andando.

Vamos, llévenselos.

¡Señor Scott!

- Te ordené cubrir el flanco. - Lo siento, señor.

Desde ahora, no actúes sin mi orden, ¿está claro?

Sí, señor.

Plumtree, Thompson.

Déjeme ayudar.

Señor...

A pesar del temor a los indios, una ocasional manada...

...cruzaba el camino Chisholm desde Texas...

...hasta Dodge City, Kansas.

A veces, los hambrientos cheyennes...

...podian atrapar algunas vacas extraviadas.

Y a veces recurrian a la caridad de los recios vaqueros.

¡Arre!

Jessie, Homer, Shug. Vengan aquí.

Vamos, vengan aquí.

Despacio.

Miren allí. Indios de verdad.

Me gustaría pintarme así.

Y a mí me gustaría matar a uno.

Ustedes que comen tripas, ¿no pueden hablar en texano?

Sí, señor. Me gustaría matar un indio.

Atrévete, Homer.

- ¿Me desafías? - Es un desafío.

Siempre quise matar un indio.

En los viejos tiempos...

...gritaban hurras cuando arrancaban cueros cabelludos.

Jessie, éste es un cheyenne.

Será mejor huir de aquí.

- Vamos. - No sin quitarle el cuero cabelludo.

B- U-E-N-O. Bueno.

B- U-E-N-O. Bueno.

B- U-E-N-O. Bueno.

Bueno.

¿Adónde llevan mi potro?

¡Suelten a mi potro!

¡Mi potro! ¡Mi potro!

Siempre debieron cruzar territorios desolados...

...donde no era probable que los detectaran.

Allí la tierra era pobre, y los animales escasos.

Y el hambre les pisaba los talones más que los soldados.

¿Qué es eso?

No entiendo.

A, B, C, D.

Búfalo.

Búfalo.

¿Recuerdas cómo es un búfalo?

Pronto volverá a ver uno.

Muchos, muchos.

Siempre vienen del norte. Antes que el frío.

Siempre en el mismo terreno.

Nuestras panzas volverán a llenarse.

Las panzas estarán llenas y ya no estaremos solos.

Nuestros amigos, los Dakota.

¿Sioux?

Vendrán al sur con el búfalo.

Siempre es así.

Debe ocurrir pronto.

Muy pronto.

Y en un trágico instante...

...tras 800 km y varias semanas de exodo...

...la esperanza desaparecio.

Los cazadores blancos habían llegado primero.

Mataron bufalos, no por alimento...

...sino por la piel.

Los hambrientos cheyennes estaban solos.

¡Extra! ¡Extra! ¡Noticias del diablo piel roja!

¡Los cheyennes masacraron colonos!

¡Extra! ¡Lean todo! ¡Extra!

- ¡Dog! - ¡Guinevere!

- Dog Kelly. - Guinevere Plantagenet.

- Qué bueno verte. - Bienvenida a Dodge City.

- Señoritas. - Chicas.

Vengan, pasen.

Naipes, caballeros.

Un as.

Rey y sota. El as gana.

- Paso. - Un momento.

¿Cómo pasas con un as?

¿Era un as?

Estoy más ciego que un topo.

Alguacil, puede ver a través de mi as en la manga.

- ¿Cuánto vale su as? - Paso.

Cinco dólares para empezar.

Acepto.

Acepto.

Carta.

- Dos ases. - Hagan sociales.

- Champaña. - No, un trago de whisky.

As, sota.

No puede ser.

- ¿Ése es Wyatt Earp? - Está jugando póquer.

Con permiso.

- Señorita Plantagenet. - Mayor.

Aquí tenemos un nombre real...

...y una dama noble.

- ¿Apuesta 25 dólares? - ¿Doctor Holliday?

- ¿Wyatt? - Hola.

El año pasado en Wichita...

No haga eso. Quite sus manos de los naipes.

Pensaba que éste era el vestido más bello que hubiera visto.

No pudo quitarle los ojos.

Eso fue cuando estaba 10 arriba.

- Doc, ¿qué haces? - Me retiro.

¿Quiere unirse, madame?

¿Madame?

¿Dejará que me insulte así?

¿Qué clase de alguacil es usted?

Doc Holliday, discúlpate con la dama.

- Veo. - Disculpe, mademoiselle.

¿Qué manera de hablar es ésa?

Por lo que sé, una mademoiselle es como una madame...

...pero más joven y divertida.

Fue un cumplido.

¿Un cumplido?

¡Valiente alguacil!

Ni siquiera me protege de un insulto.

Wyatt Earp.

Sabes tratar a las mujeres, Wyatt.

El problema es que ella cree que me conoció en Wichita...

...y yo no lo recuerdo.

Eso crea una situación muy embarazosa.

De acuerdo, apuesto todo.

¡Oiga!

¿Cuántos hombres dejará en el fuerte?

Un escuadrón de cabos.

¿Un escuadrón de cabos?

No se preocupe. Controlarán a los indios.

No puede dejar el pueblo desprotegido.

Oiga, haré que le ordenen...

Lo veré al regreso.

¡Escribiré a Washington!

Cuando reciban mi carta...

...no podrá dejar un pueblo desprotegido.

¿No es inusual que entren caballos?

¿Qué caballos? ¿Apuesta o no?

Diez.

Estamos secos. Trae una botella de cerveza.

Suenan como texanos.

Hace tiempo que por aquí no vienen texanos.

¡Extra! ¡Últimas noticias de los cheyennes!

Asesinatos y saqueos. ¡Extra! Informe de testigos.

- Cometieron asesinato... - ¿Por qué la prisa?

¿Corren detrás del tren?

El fuerte.

Tenemos mucho para contar a los soldados.

¿No se han enterado? Llegan tarde.

La guardia fue al oeste a luchar con los cheyennes.

¿Qué? Malditos idiotas.

Luchamos con esos demonios al sudeste de aquí.

Les enseñamos cómo las vacas se comen los coles, ¿verdad?

Si no lo cree, mire esto.

Después de que mataron a Pete fuimos la espada vengadora de Dios.

¿lndios? Al sudeste... indios.

Wyatt.

Wyatt, debes escucharme.

¡Wyatt, debes escucharme!

Hagan silencio, ¡cállense!

- ¿Qué dice? - Algo sobre los indios.

¿Planeas poner un indio de madera en la entrada?

Le daría un toque al lugar.

¡Wyatt, el Ejército se marchó, y nos van a masacrar!

- ¿Ése es Wyatt...? - Wyatt Earp.

Sí, lo sé.

- Esta baraja está liviana. - No me mires.

Decoro naipes, pero nunca me los robo.

¿Leíste el diario esta semana? Escucha esto:

"Varios vaqueros asesinados.

Granjas quemadas.

Bandas de indios atracan por todos lados.

Asaltan trenes de inmigrantes".

Wyatt. Wyatt.

- Allí hay cuatro texanos que... - Es liviano.

Sólo hay 51 cartas en el mazo.

¿Dices que puedes calcular el peso de una carta?

- Cuéntelas. - Wyatt.

- Nuestro destino está en tus manos. - Tus manos.

- Que me parta un rayo. - Déjeme verlas.

Es no sólo la ciudad, son negocios.

Ustedes saben que dependemos de los texanos...

...que llegan aquí con la paga en el bolsillo.

No han estado viniendo como solían hacerlo.

Y si esto sigue así, van a dejar de venir.

Válgame Dios.

Cincuenta y una.

Usted fue el último en barajar el mazo...

...¿dónde está la carta?

Que cada ciudadano de Dodge se prepare...

Juro que no la hice desaparecer.

- Mayor, ¿dónde está la carta? - Wyatt...

Si le disparamos, no tendremos con quién jugar.

- Caballeros. - Tienes razón. Un mazo nuevo.

Alcalde, esas cosas que leyó en el diario.

¿Alguna vez leyó algo cierto en ese diario?

¿Me llama mentiroso?

Mire las manzanas.

Ustedes trajeron una manada, ¿dónde está?

Están pastando a una milla del pueblo.

Si se hubieran encontrado con los cheyennes...

...el ganado estaría en el estómago de los indios ahora.

Me está llamando mentiroso.

- Caballeros, abro con 10. - ¿Se va a retractar o no?

- Veo 10 y subo otros 10. - ¡Contésteme!

Me importa un bledo si es el mejor pistolero en Kansas.

¡Retráctese!

- Paso con un as. - Apuesto 20.

No dudo de su palabra. Cuestiono su vista.

¿También cuestiona mi vista?

Los reyes dicen 20.

Subo 20.

Algo huele mal. Descarto.

Wyatt, vamos. Es una orden. Tú también, Holliday.

¿Todavía me llama mentiroso?

Me encantaría tener su cuero cabelludo.

Texas, se está metiendo solo en la cárcel.

Yo no...

Te toca, alguacil.

¡Wyatt! ¡Wyatt!

Ese tipo está sangrando, la bala sigue en el pie.

Vi que operaste a un caballo así que le darás una mano.

Hay demasiado ruido aquí. ¿Qué dices?

- Me voy. - Te vas. ¿Y tú?

- Subo la apuesta. - La subes. Voy y...

...subo otros 20. - ¿Por qué le disparaste?

De acuerdo. Sólo quiero un juego tranquilo de póquer...

Mientras lo piensa, alcalde...

Bien, vamos. Ponlo en el mostrador.

¡No Wyatt, no en el mostrador! ¡Sangrará sobre él!

Llévalo afuera. Ponlo en el caballo.

¡Es caoba genuina, Wyatt! La sangre lo manchará. ¡Llévatelo!

- De acuerdo, al mostrador. - No, ahí no. Sangrará sobre él.

- Llévatelo. ¡Ponlo en el caballo! - ¡Llévenme a casa!

- De acuerdo, ¡cállate! - Es caoba pura de St. Louis.

Se va a manchar.

¿Los vaqueros no usan medias?

Yo sí. Cada tanto.

- Jessie. - Ponlo allí.

- Aquí. - Gracias. ¿Señorita...?

- Plantagenet. - De Wichita, ¿verdad?

Gracias. ¿Sostendría la botella?

Sosténgala alta. Tú, quiero que mires la botella.

Ni siquiera parpadees. Como si estuvieras hipnotizado.

Mantén la vista allí, Homer.

Mantén la vista en la botella.

Ni siquiera lo sentirás.

Déme la botella de nuevo.

A un lado, por favor.

¿Qué sucedería si la ceniza cayera por error?

Wyatt podría matarlo, por error.

Listo. Señorita, ¿podría...?

Bien, llévenselo.

Oye, aguarda un momento.

Listo. Como nuevo.

Oye, Dog, te olvidaste de uno.

Oye, vamos, vamos.

Vamos. Sal.

Una partida honesta.

Mayor, ¿tiene noticias?

Sé que está mintiendo, Earp. Me voy.

Oye, tú eres el doctor.

¿Cómo es que siempre soy yo el que hace las operaciones complicadas?

Sabes que soy dentista, no doctor.

Espera a que alguien les dispare en los dientes.

Le toca a usted.

Vamos. ¿Están seguros de que esto es todo?

Vamos, carguen todo.

Carguen todo. Vamos, saquen todo de la tienda.

Vamos. Cárguenlo.

¿Qué demonios estás haciendo?

Cargando municiones. ¿Qué te parece? Carguen todo.

- Grant conquistó Richmond con menos. - Es bueno estar preparado.

Espera un poco. He estado pensando...

...ya que controlas las apuestas en la ciudad...

...y que me llevo el 10 por ciento de los ingresos...

...¿qué sucedería conmigo si te mataran?

Es su deber mantenerte al menos 10 por ciento vivo.

Por qué no vuelves a tu oficina, te quedas tranquilo...

...y tratas de que ningún objeto extraño perfore tu pellejo.

Y el doctor y yo, seguiremos y asumiremos...

- Damas y caballer... - Sal de aquí. ¿Qué hay aquí?

Alguacil, digo, mariscal de campo, tiene un lindo Ejército.

Coronel, tome.

Mira a la señorita como-se-llame.

Dígame, señorita. ¿Dónde se dirigen?

Seguimos a la bandera, señor Earp.

Adonde vayan los hombres, allí vamos.

Diría que es comprensible, Wyatt. Después de todo, ellas tienen...

Lo sé. Lo sé.

Muy bien, sargento.

Suene la trompeta.

¿General, te molestaría contarle tu plan de campaña a tu jefe de estado mayor?

No, en lo absoluto.

¿De qué dirección vienen los indígenas sanguinarios?

Del suroeste, por supuesto.

¿Y en qué dirección vamos?

Noreste.

Ése es mi plan de campaña.

Sírvase una cerveza, señora.

Allí están. ¡lndios, indios!

Doctor, como cristiano, me opongo a la blasfemia.

- Pero, ¿vayámonos al diablo? - Exacto.

¡Socorro!

Oye, agarra a como-se-llame...

¡Socorro!

Agárrala, doc.

¡Agárrala! Que no se escape.

Vamos, agár...

Vaya, sí la conocí en Wichita.

Y así acabo la batalla de Dodge City.

Bajas: Un vestido de seda.

INTERMEDIO

INTERMEDIO

- Essex, señor. - Archer.

TIENDA DE SUTLER WHISKY 10 CENTAVOS

- ¿Café, señor? - Café.

WHISKY 20 CENTAVOS

La respuesta a su mensaje, señor.

- Sírvase. - Gracias.

- ¿Es importante? - Lo de siempre.

No hay refuerzos disponibles.

¿No les dijo que su compañía no está en condiciones de pelear?

Sí, señor, les dije que estábamos todos dispersos.

Hace dos días que no veo al capitán.

Hubo muchas falsas alarmas.

Tendremos que esperar hasta que juremos que los vimos venir.

- Si es que ya no han venido. - No pueden hacer eso.

Nadie puede, ni siquiera un conejo puede pasar.

No habla de los cheyennes.

Mañana al amanecer enviaré patrullas a ambos lados del río.

Con 1440 km por recorrer para llegar a su hogar en el norte...

...los cheyennes se enfrentaron con un peligro nunca antes visto.

La línea de rieles de acero era como las barras de una prisión.

¿Qué cree que está haciendo?

Tome un trago.

¿Dónde diablos consiguió eso?

- ¿Ve esa bota reluciente? - Sí.

El capitán como-se-llame es oficial de infantería.

Un soldado de a pie.

¿Por qué los oficiales de infantería necesitan botas relucientes?

De acuerdo, ¿por qué?

Para esconder las botellas de whisky.

Mire, sargento.

Despéjese y esté listo para cuando yo lo ordene...

...o será el señor Wichowsky.

¿Hijo?

Hijo.

Es obvio que no es el oficial que solía ser.

- No. - O sabría que mi alistamiento...

...terminó hace 10 días.

Treinta años.

Treinta años y diez días.

Gracias, gracias.

Le está hablando al señor Wichowsky.

Así que bájese del caballo...

...y beba a mi salud.

No, no.

Usted bájese del caballo y prepárese para firmar esto.

Está reclutado a partir de ahora.

- No, no. - Sí, lo está.

- Y ¿quiere saber por qué? - ¿Por qué?

- Soy polaco. - ¿En serio?

¿Sabe qué hay en Polonia además de polacos?

- ¿Qué hay? - Hay cosacos.

- ¿Sabe lo que es un cosaco? - ¿Qué es?

Un cosaco es un hombre a caballo...

...con un sombrero de piel y un sable en la mano.

Mata a los polacos sólo por ser polacos.

Igual que nosotros, que matamos a los indios por ser indios.

Estaba orgulloso de ser soldado estadounidense.

Pero no estoy orgulloso de ser cosaco.

Wichowsky, ya peleó con los indios.

Peleé con los indios que querían pelear conmigo.

¡No con los pobres hambrientos que querían regresar a casa!

De acuerdo, señor Wichowsky.

¿Dijo que tenía un trago para mí?

Pues, claro, Tom.

Muchas gracias, Stanislaus.

Nos vemos.

Oye, soldado, ¿has visto algún indio?

Se habrán largado cuando oyeron que los esparce-estiércol venían.

"Esparce-estiércol".

Oye, espera.

Smitty, ¿puedes leer?

Claro que puedo leer.

Y escribir.

"Deborah Wright.

Su libro".

- Señor. - ¿Sí?

- Señor... - Pues, hable ya, Murphy.

Encontramos esto en el río.

Significa que cruzaron.

¿Cómo?

- Trompeta, toque. - Señor.

CAPITÁN R.S. MEDFORD

Buena suerte, señor.

Buenos días, señor Wichowsky.

Sargento Wichowsky, señor, reportándose al servicio.

- Incorpóreme. - Hágalo usted. Estoy ocupado.

Compañía adelante a medio galope.

Y la persecución continuo...

...por terrenos cambiantes y cambios de estaciones...

...los perseguidores a veces casi tan exhaustos como los perseguidos.

¡Alto! ¿Quién vive?

¡Señor Scott!

Vaya.

Teniente Scott reportándose al servicio, señor.

¿El cirujano le dio de alta?

Me escabullí, señor.

¿Y qué hace con este caballo del Gobierno?

También se escabulló, señor.

Ya veo.

- ¿Sabe qué, señor Scott? - ¿Qué, señor?

Tal vez sea soldado después de todo.

- Pues, gracias, señor. - De nada.

- Wichowsky. - ¡Señor!

- Botas y monturas. - ¿Botas y monturas?

- Botas y monturas. - Botas y monturas.

¿Qué sucede, señor?

El Fuerte Robinson está cerca.

- Si vamos allí... - Dices...

...que no hay esperanza de victoria.

Moriremos antes de llegar a nuestra tierra natal.

Había esperanza en tu corazón cuando comenzamos.

¿Adónde se ha ido?

Tal vez el hambre que araña nuestros estómagos...

...también se llevó mi esperanza.

¿Por qué me dieron esto?

¿Por qué?

Para llevar a nuestra gente a casa.

Si continuamos, los niños morirán.

Si vamos al Fuerte Robinson...

...¿hablarás por nosotros?

Por supuesto.

La vara se interpone entre nosotros.

Sí.

Nuestra gente deberá elegir...

...a quién quieren seguir.

Y así, en el sombrio norte de Nebraska...

...con menos de 1125 km por recorrer...

...y más de 1280 km de dolor y hambre detrás de ellos...

...la nación cheyenne se separo.

Para la derecha. Para la derecha.

Por allí.

- Cheyennes, señor. - Bien. Aliméntenlos.

Búsquenles refugio.

Denles una buena hoguera. Que estén cómodos.

Señor.

Bien, bien.

Esto me convertirá en mayor.

¿Puede correr la cortina?

Debe de haber sido un viaje terrible.

Es cansancio y desnutrición.

La pierna está muy mal.

Pero la alimentaremos y la abrigaremos.

Y me temo que después de un tiempo tendré que operarla.

Desearía...

Desearía ser mejor médico.

Capitán Archer, señor.

Capitán Oskar Wessels.

Bien.

Allí están sus cheyennes.

Sí. Tiene razón, capitán Archer.

Fenimore Cooper sabía poco de los indios...

...pero sus libros hicieron que me interesara en ellos.

Vean.

La mitad de estos volúmenes son sobre la vida indígena...

...y la cultura aunque nadie ya los lea.

El capitán Wessels olvidó decir que están escritos en alemán.

Así que, ¿no cree que los indios deberían desaparecer...

...de la faz de la tierra junto con los búfalos?

Nein, claro que no.

Señorita Wright, pasó mucho tiempo...

...desde que disfrutamos la presencia de una dama.

¿Le molesta el humo del cigarro?

Amigo Capitán, estoy tan contenta de estar cómoda...

...que nada me molestaría.

¿Sí?

Discúlpeme.

Cuartel general. Es urgente.

Espere.

"Omaha.

Mantengan a los cheyennes bajo arresto...

...y llévenlos al sur en cuanto llegue una compañía de escolta".

Pero se rindieron voluntariamente.

Es sólo rutina militar. Se escaparon de una reserva...

...y allí los llevaremos. - El asesinato no es rutina.

Jamás podrían sobrevivir esa marcha en lo más crudo del invierno.

Discúlpenme.

Capitán Archer, siento lo mismo que usted, pero es una orden.

Una orden.

- Señor Peterson. - ¿Señor?

El depósito está vacío, póngalos allí.

Capitán, el fuerte en sí es bastante encierro.

¿Adónde irían con este clima?

Esta orden me llegó a mí y es mi responsabilidad.

No me puedo arriesgar.

Dice ser doctor.

¿Dejará que ponga a mujeres y niños a 10 grados bajo cero?

¿Qué hará al respecto?

¿Qué hará usted al respecto?

CAPITÁN O. WESSELS COMANDANTE DEL PUESTO

Como lo ordenó, señor.

Las órdenes son órdenes.

Esta vez no somos los cosacos.

¿Y?

Soy comandante de este puesto.

Todos los mensajes deben pasar por mí.

Leí su informe, capitán.

Ni siquiera da un panorama de la situación.

Bueno, hay que tener tacto con las altas autoridades.

- ¿Preferiría que los llamara tontos? - No.

Preferiría que dijera la verdad.

Me dieron una orden.

Una orden.

La cuestioné una vez, no lo haré de nuevo.

No acepten más mensajes de este oficial.

Lo hará porque usted no puede negarse a permitirlo.

Tengo un mes de licencia. Le pido dos semanas de ella.

¿Por qué ahora?

No necesito decírselo.

- Cierra la puerta. - ¿Qué cierre la puerta?

- ¡He dicho que la cierres! - Señor...

¡No se preocupe!

Tú, Cuchillo Romo.

Tú y tu gente se prepararán para ir al sur en la mañana.

No regresaremos.

No tienen elección.

Si trata de obligarnos...

...primero muero.

No regresaremos.

¿Quién habla inglés aquí?

¿Además de este... jefe?

¿Sí?

¿Usted?

Sí.

Le dirá a su gente...

...que traté de retrasar la orden hasta la primavera.

Pero la orden sigue en pie.

Sin embargo...

...les daré carretas extras para los enfermos y los débiles.

Y les dirá que su jefe...

...que este jefe es valiente pero ya no sabio.

Deben obedecer como yo.

No regresarán.

La vida allí no es vida.

Ellos morirán aquí.

La autoridad debe y será obedecida.

Morirán aquí.

No habrá más comida, ni agua.

Y...

Y no más leña...

...hasta que cambien de parecer.

Ellos no regresarán.

- Hola. - Hola, capitán.

- ¿Ella no perderá la...? - No, no. En absoluto.

En absoluto.

Sabe, fui un buen cirujano una vez.

¿Ve eso? Hace una semana que no bebo.

- Sorprendente. - La pura verdad.

- Mire usted mismo. - Hola, Scott.

Hola, señor.

Es sólo neumonía.

Es joven y fuerte así que se sobrepuso.

- Lo echaré mañana. - Estará bien en poco tiempo.

¿Qué es esto?

T...

- R. - R.

- E. - E.

- N. - N.

- Tren. - Tren.

Muy bien, muy bien.

Adiós, cariño.

- Buena suerte, Scott. - A usted, señor.

La necesitaré.

¿Se marcha?

Espero que esté aquí cuando regrese.

T- R-E-N.

Señorita Wright, por favor.

Espero que sepa lo que está haciendo, señor.

- En marcha... - ¡Smith, señor! Arre.

MINISTERIO DEL INTERIOR

¿Sí?

Me dijeron que el ministro quería verme.

¿También le dijeron que el ministro es un hombre muy ocupado?

Señor, yo también soy un hombre ocupado.

¿Cómo se llama?

Archer. Capitán Archer.

No veo el nombre de ningún capitán en la lista...

Mire, debo regresar al Fuerte Robinson.

¿Fuerte Robinson?

He querido conocer a alguien del Fuerte Robinson.

- Venga conmigo. - Gracias.

Caballeros, por favor.

Adelante.

- Capitán Archer, ¿verdad? - Así es.

Éste es mi escondite.

Aquí me escondo de las sanguijuelas y de los buitres de arriba...

Disculpe pero tengo cita con el señor Schurz.

- El ministro... - Soy Carl Schurz. ¿Fuma?

Lo siento. No lo reconocí.

Nadie lo hace. Siéntese.

Gracias.

Capitán.

Entiendo que es poco popular en el Ministerio de Guerra.

¿Por qué?

¿Es por ello que quería verme?

Se supone que no debo discutir esto fuera de los canales.

En lo que concierne a los indios en el Fuerte Robinson, soy el canal.

Quisiera saber por qué arriesga su carrera...

...su nombramiento al cuestionar a sus superiores.

Quisiera saber, confidencialmente, la verdad.

No escucho eso con frecuencia.

Bueno, señor.

He visto en el Fuerte Robinson que el respeto por la autoridad...

...se volvió loco de remate.

Los indios se mueren de frío y de hambre en esa prisión.

Oí que los estaban, ¿cómo dijeron? "¿Conteniendo?"

- "¿Disciplinando?" - No, señor.

"Asesinando" es la palabra.

¿Y le gustaría que hiciera algo al respecto?

Señor, sólo sé lo que los cheyennes han sufrido.

Si la gente lo hubiera visto, no les habría gustado.

¿La gente?

Capitán...

...me está pidiendo que dé el paso en falso...

...que mucha gente ha esperado.

Necesitan su ayuda, señor.

Hay un tren a las 7 hacia el Oeste. Irá en él.

Gracias.

Muchas gracias, señor.

Viejo amigo.

Viejo amigo.

¿Qué hubieras hecho tú?

Suenan como miles de almas en pena...

...lamentándose sobre la tumba de Choochoolan.

Jovencita, no tiene idea de lo que me está pidiendo.

Sabe que el Ejército es lo único que tengo.

Ahora escúcheme y se lo explicaré.

Cuando estudiaba medicina en Europa...

...había que leer un libro, mirar un cadáver y nos daban la licencia.

La Guerra Civil cambió eso.

La Guerra Civil fue mi salvación.

Salí derecho del barco y me alisté...

...y tuve el sentido común de quedarme aquí.

Todo lo que he hecho es dar pastillas...

...y dosis de aceite de castor. Por Dios...

Me he muerto de hambre en la práctica privada...

- Usa la palabra a la ligera. - "¿A la ligera?"

Los cheyennes se están muriendo de hambre.

Escúcheme, señorita Wright.

Es una cuáquera y se dedica al sacrificio...

...mientras que yo me dedico a la auto preservación.

¿Quiere que vaya afuera, no?

Sí, y tomar mi futuro, mi carrera y mi pensión...

...y desperdiciarlo todo. ¿Eso es lo que quiere?

Sí, eso es justo lo que haré.

Capitán, tiene problemas.

¿Problemas?

¿Cómo puede haber problemas? No tienen con qué pelear.

- Con las manos, quizás. - "Con las manos".

La pregunta es, ¿quiere ser el responsable?

¿Responsable?

No soy responsable de nada. Ninguno tenía que morir.

Se podrían haber marchado cuando quisieran.

Sólo fui el instrumento de una orden.

Una orden con la que no estaba de acuerdo.

Lo dice como si lo hubiera memorizado.

¿Por qué me habla?

¿Por qué no habla con los indios? Allí está la culpa.

En cualquier momento pudieron haberlo terminado.

Primero, fue la orden. Ahora son los indios.

Todos tienen la culpa menos usted.

No soportaré más insubordinación...

- La verdad es que dejó... - ¡Márchese!

...que esto fuera una prueba de voluntad entre usted y los indios.

Lo convirtió en su pelea personal.

Es un mentiroso.

¡Usted miente!

Nada de lo que hice es personal.

Soy un soldado.

Fui soldado en Prusia y soy soldado aquí.

Toda mi vida di y recibí órdenes.

¿Qué sería de este mundo sin órdenes? ¿Qué sería?

Caos. Anarquía. Eso es lo que sería.

No dejaré que eso comience aquí.

Y usted...

Usted. Usted...

No dejaré que propague las mentiras.

Está arrestado.

¡Caballeros!

Señor Peterson.

Teniente Peterson, sea testigo.

Acabo de arrestar a este hombre.

Se equivoca, capitán.

No estoy bajo arresto, pero usted sí lo está.

Las normas establecen que cuando un oficial...

- Conozco las normas... - "Debido al alcoholismo...

- "¿Alcoholismo?" ...daño cerebral o incapacidad...

...no puede estar al mando... - ¿Qué vio en esto?

...y puede ser destituido". Es lo que hago.

Usted tiene la enfermedad cerebral, no yo.

Eso es lo que hago, señor.

- ¡Tendrá corte marcial! - Ellos son mis testigos...

...pero asumo toda responsabilidad.

Queda en confinamiento.

- ¿Confinamiento? - Oficial del día, las llaves.

Señor Peterson, asumo toda responsabilidad.

¡Enemigo! ¡Enemigo!

¡A paso ligero! ¡A paso ligero! ¡Vamos!

Gloria a Dios.

¡De vuelta al trabajo!

¡Deténganse, idiotas! ¡Basta!

¿Obedecimos a la autoridad lo suficiente, señor?

Como si fueran guiados por el instinto de un animal herido...

...los sobrevivientes de los cheyennes se reunieron a 1930 km...

...del territorio del que se escaparon...

...en las colinas áridas de Dakota, sagradas para ellos...

...llamadas en su idioma "La Cueva de la Victoria".

Caballería en posición, señor.

Quisiera que conozca al Ministro del Interior, Carl Schurz.

Gusto en verlo, señor Ministro.

Cabalgar toda la noche no ayudó a mi lumbago.

- ¿Es café lo que huelo? - Sí, señor. ¿Capitán...?

- Archer, señor. - Archer.

Gracias.

- ¿Ve esas armas, señor Ministro? - Sí.

Bueno, en unos instantes...

Sí, lo sé. Ya están listos.

Pero no antes de que hable con esos indios.

Esto no es un asunto de civiles, señor Ministro.

El café del Ejército no ha mejorado en años.

Mis órdenes vienen del general Sheridan, señor.

Una pregunta, coronel.

¿Disfruta asesinar indios? ¿Mujeres, niños?

- Claro que no señor, pero... - Entonces estará complacido de verme.

- ¿Cambiaron las órdenes? - La tierra donde está parado...

...es propiedad controlada por el Ministerio del Interior.

O negocio con los cheyennes...

...o los considero intrusos a usted y a sus tropas.

Eso es absurdo, señor Ministro.

Coronel, sé que piso terreno legal poco firme...

...pero eso lo decidirá el tribunal.

- ¿Alguna vez sufrió de lumbago? - No, señor...

Lobo Pequeño, Cuchillo Romo, él es el señor Schurz...

...uno de los jefes del Gobierno en Washington.

- Ambos hablan inglés, señor. - Bien, bien.

Sé cuántas promesas les han hecho y luego han roto.

Pero no estoy aquí para hacer promesas.

Les pediré que se arriesguen.

Todas las palabras veho son las mismas.

Nos hace seguir hablando.

- Los soldados... - Por favor, escúchenme.

Hicieron una de las marchas más heroicas de la historia.

Merecen volver a su tierra natal y quedarse en paz.

Estoy seguro de que la gente entenderá y estarán de acuerdo...

...cuando escuchen los hechos.

¿Se arriesgarán?

¿La gente? ¿Quién se lo contará?

¿Quién les contará acerca del Fuerte Robinson?

Yo.

Se lo prometo.

Ustedes llaman a este lugar "La Cueva de la Victoria".

Pueden tener otra victoria, aquí, ahora.

Dice la verdad.

No tenemos...

Tabaco.

No tenemos tabaco para la pipa de la paz.

Quizás podamos empezar una tradición nueva.

Gracias.

Pero aun había heridas que sanar...

...y paz que hacer entre los que habían vivido...

...esa marcha heroica.

Y había otros que estaban aun por llegar...

...a la tierra de los cheyennes.

Y así, cuando la nación estuvo a salvo...

...el atado sagrado, simbolo del jefe de jefes, fue pasado...

...pues no lo llevaria quien hubiera derramado la sangre de otro cheyenne.

Casa.

C-A-S-A, casa.

C-A-S-A, casa.

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