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En la adolescencia, mi hermano Barry
tenía una camiseta favorita sin la que no podía vivir.
La llevó unas 7000 horas pegada al cuerpo
y estuvo en el cesto de la colada más de 2000 veces.
Incluso le dio un nombre, Naranjita.
-Adiós, mamá. Me voy al instituto. -Alto ahí.
Hoy os hacen las fotos del anuario. No lleves ese camiseta.
El color polo de naranja me hará destacar en las fotos.
De eso nada. Siempre llevas esa cosa puesta.
Mira las fotos del año pasado.
Equipo de lucha, camiseta naranja.
Club de beatboxing, camiseta naranja.
Sociedad de los nunchakus, camiseta naranja.
No olvides el club de supervivencia zombi.
Las universidades se me van a rifar.
¿Sabes cuál es el club más chulo?
¡El de las elegantes camisas abotonadas!
Mírame y que te quede claro. No me la quitaré en la vida.
Me casaré con esta camiseta.
Ganaré la Super Bowl con esta camiseta.
Me convertiré en presidente de los EE. UU. con esta camiseta.
Y yo no iré a tu investidura.
¿A quién quiero engañar? Claro que iré.
Y te plancharé esa camiseta.
Si a mamá le molestaba,
aún le molestaba más a su novia Lainey.
¡Feliz aniversario, cielo!
Tío, me he pasado horas maquillándome, peinándome
y enfundándome en este vestido.
Qué suerte tengo de ser chico. Yo me he despertado así.
Con la camiseta y la ropa puesta.
Lainey veía a mi madre como una madre sustituta hiperprotectora,
pero nada las unía más que una cosa.
Por Dios, cómo odio esa camiseta.
Parece una calabaza saltarina.
Un ganchito al queso enfadado.
Es como salir con un vaso de naranjada.
Una vez, llevaba esa camiseta y un mendigo le dio limosna.
Soñé que nos casábamos
y teníamos bebés con camisetas naranjas.
Ojalá le convenciera y tirara esa camiseta,
pero no quiere escucharme.
Ni a mí.
Espera.
-¿Y a las dos? -¿A las dos?
Por separado no podemos controlarlo,
pero ¡juntas podemos aunar fuerzas y destruirle!
-Con amor. -Me empieza a gustar la idea.
Le atacaremos por sorpresa.
Exprimiremos la naranja.
Cariño, vamos al centro comercial a comprarte una camiseta.
Ya tengo una. Gracias.
Creo que deberías venir con nosotras, cachorrito.
Quizá en otra ocasión.
-Si tenemos tiempo. -Intentamos ayudarte.
Y así empezó el ataque madre-novia.
Mi madre y Lainey se pasaron diez minutos
provocándole el sentimiento de culpa más grande jamás visto en la familia.
...moriré de desolación.
Si eso es verdad, ¿por qué no confías en mí?
¿Es que no me quieres?
Vale.
-Genial. -Maravilloso.
¿Qué ha pasado?
Creo que te van a comprar una camiseta nueva, chico.
Si no la necesito. Esta es genial.
Jolín.
Era el 11 de mayo de 1980 y pico,
y yo estaba subiendo las escaleras de mi casita del árbol.
Era mi santuario, el lugar donde más seguro me sentía.
¡Porras!
Se acabó. La casita se está cayendo.
Hace dos años que tu madre me pidió que la quitara inmediatamente.
Esperaba que se pudriera, pero no he tenido esa suerte.
¡No! No puedes destruir una parte de nuestra niñez.
Quítala. Me tapa el sol en la hora punta.
¡Le tapa el sol! Ya has oído.
No. No la escuches.
Esa es mi bastión de soledad.
¿Puedes desmantelar ya el bastión de las chorradas de Adam?
Antes de que empiecen las fiestas de piscina quiero coger color.
Voy a por el martillo.
¡Ni se te ocurra!
Jolín. ¿Adónde vas?
Solo me bajarás de aquí por la fuerza.
Por favor, no lo hagas.
La casita del árbol lo significa todo para mí.
¿Por qué esta vez no das rienda suelta a tu pereza?
Porque ya me he echado mi siesta matutina.
Erica, ayúdame. Papá amenaza con ser útil.
¡Hazle entrar en razón!
¿Qué te hace pensar
que esta conversación me importa lo más mínimo?
¿Cómo puedes decir eso?
¿No recuerdas las cosas alucinantes que hacíamos allí?
Fiestas de pijama, observar las estrellas,
las guerras de cohetes espaciales, la Patrulla Goldberg.
No sé de qué estás hablando.
¿Estás segura?
Igual el caso del Skeletor desaparecido te refresca la memoria.
Nuestra agencia de detectives va tras la pista
del Skeletor desaparecido.
Los detalles del caso se encuentran en este expediente.
En aquella época, los niños que resolvían crímenes hacían furor.
Nancy Drew nos inspiró para crear nuestra propia agencia de detectives
con un nombre superoriginal...
-Aquí la Patrulla Goldberg. -Quizá no tanto.
Después de seguir todas las pistas, las pruebas nos han traído hasta aquí.
¿Papá? Tenemos que ver lo que hay debajo de ti.
Ya os he dicho que no tengo vuestro puñetero juguete, parad de...
La Patrulla Goldberg va a tener que tenderle
una de esas sibilinas y complejas trampas.
-Papá, hay pizza en la cocina. -¿Cómo?
¡Sí! ¡Caso cerrado! ¡A la casita del árbol!
¡Vale, basta! Sí que me acuerdo de la estúpida Patrulla Goldberg.
Y ahora borra la cinta para que pueda volver a olvidarla.
Venga. ¿Y si resolvemos un último caso antes de que desaparezca la casita?
Como en los viejos tiempos.
¡Mira!
¡Lucky ha desaparecido! Es el caso del perro...
Vaya por Dios. Está ahí.
Mientras yo intentaba reunir a la Patrulla Goldberg,
Lainey y mi madre intentaban que Barry se deshiciera de su querida camiseta.
Me muero de ganas de que te pruebes todo esto.
Vas a ser el chico más guapo del mundo.
Pero si ya me dices que soy el chico más guapo del mundo.
¡Puedes batir tu propio récord! Igual que Wayne Gretzky.
¿El gran Gretzky? ¡Sí!
Lo distraes con jugadores de jóquey. Eres buena.
He aprendido de la mejor.
Aquel día, Lainey y mi madre manipularon a Barry
en uno de los mayores montajes de desfile de moda de los años 80.
Todo comenzó en plan divertido, colorido y digamos estiloso,
pero después de dos agotadoras horas
y una escandalosa cantidad de tela vaquera lavada a la piedra,
se convirtió en un tormento.
¡Está monísimo!
-Lo hemos arreglado. -¿Estáis seguras?
Cariño, de verdad, estás guapísimo.
Igual de guapo que Richard Grieco.
¡Por fin ha acabado el reinado del terror de Naranjita!
Bueno, no fue así.
-¡Eh! -¿Qué está pasando?
Pero ¿qué...?
Tienes un armario lleno de ropa nueva.
¿Por qué vuelves a llevar eso?
Tengo un examen de matemáticas y no pienso estudiar,
necesito mi camiseta de la suerte.
Y el jueves es el cumpleaños de Rob el Nudista. Tengo que arreglarme.
Y el viernes es el gran viernes de Naranjita. Tendré que ponérmela.
Ha vuelto peor que nunca.
¿Por qué no ha funcionado?
Cómo me gustaría que desapareciera esa camiseta.
-¿Y si fuera así? -¿A qué te refieres?
Los accidentes son cosas que pasan.
No digo que hagamos lo que estás insinuando,
-pero si hubiera un accidente... -La ropa es muy delicada.
Tiene que parecer un accidente, en caso de que sucediera.
Que no sucederá.
A no ser que suceda.
Duran Duran toca en la ciudad este fin de semana.
-¿Quieres ir? -No puedo.
Es el último día de mi padrastro antes de que se entregue.
La secadora ha terminado. Ven con papá, Naranjita.
Que tu tejido alucinante arrope este cuerpo alucinante.
Pero ¿qué narices?
Yo juraría que...
No.
¡No!
En aquel momento, mi hermano Barry tuvo que enfrentarse
a la mayor tragedia de su corta vida.
No me abandones, Naranjita. No es tan horrible como parece.
¡El color la está abandonando!
Tienes que luchar. ¡Venga, compañera! ¡No te vayas!
¿Puedo decirle que solo es una camiseta?
No os quedéis ahí. ¡Haced algo!
¿Qué quieres que haga?
Llama a Emergencias. Diles que es grave,
pero no entres en detalles.
¡Deprisa! Diles que venga un médico de camisetas en la ambulancia.
Dios mío, ¿por qué les pasan cosas malas a las camisetas buenas?
No lo sé. ¿Se ha equivocado mamá?
Mamá no comete errores con la colada.
¡Alguien me la tiene jurada! ¡Un tercero lo ha hecho adrede!
Bueno, hecho. Ya he recogido la casita del árbol.
La Patrulla Goldberg queda oficialmente disuelta.
No. ¡Todavía no!
Hay un caso más que debe resolver.
Se ha cometido un asesinato.
Han asesinado a Naranjita.
Está cantado que ha sido mi padrastro.
¡A la casita del árbol!
Aunque Naranjita había muerto,
Barry se negaba a descansar hasta que encontrara al culpable.
Sabemos que podías haber recurrido a otros,
pero te agradecemos que nos hayas llamado.
Sí. Esto es una tontería, yo me largo.
¡No! ¡Espera! Ayudadme a descubrir quién lo ha hecho.
El espíritu de Naranjita descansará cuando encontremos al culpable
y pague por lo que ha hecho.
-¿Y qué ganamos nosotros? -¿Además de que se haga justicia?
Necesito algo tangible.
Os pagaré 7000 dólares.
Sí, ninguna objeción.
Es mi dinero del bar mitzvá.
He estado ahorrándolo para ocasiones como esta.
¿Para cuando destruyeran tu camiseta de diez dólares?
¿No prefieres ahorrarlo para viajar a Europa
o para pagar a plazos un...?
No respondas.
-La Patrulla Goldberg acepta el caso. -Sí.
Ya conoces la rutina, Erica. ¡A la casita del árbol!
Eso quiere decir que vamos corriendo al jardín a empezar el caso.
¡A la casita del árbol!
Vale, pero andamos a paso normal.
¡A la casita del árbol!
Después de mucho tiempo, la Patrulla Goldberg volvía a las andadas.
Pero antes de atrapar al culpable,
teníamos que investigar a los sospechosos.
Esta investigación queda oficialmente abierta.
-Ha sido mamá. -¡Demasiado obvio!
-Tenemos que ir más allá. -Ha sido mamá.
Piensa en quién tiene los medios, la oportunidad y el motivo.
-Resumiéndolo, mamá. -¡Venga!
Por suerte para nosotros,
he reducido la lista a 36 sospechosos.
Sospechoso número uno: el abuelo.
Con unos cuantos martinis es capaz de cualquier cosa.
-Ha sido mamá. -Sospechoso número dos: yo.
¿Seré el culpable? Probablemente no, pero soy sonámbulo.
Ha sido mamá.
¡Sospechoso número tres!
-¿Qué es eso? -Un fantasma, el villano de Scooby-Doo.
Repito, ha sido mamá.
No es ningún misterio, no somos detectives
y este no es nuestro cuartel general.
¿Qué estáis haciendo aquí arriba? Os he dicho que la voy a quitar.
No puedes. No ahora. El caso está candente.
¡Basta con el caso!
No os quiero ver aquí, corriendo como alma que lleva al diablo
¡porque soy yo el que me juego el cuello y no pienso hacerlo!
¡He de averiguar la verdad!
Te lo has tomando demasiado personal. Ya no estás en el caso.
Dame tu lupa y tu sombrero.
¡No nos callarás, anciano! Mi colega y yo no descansaremos
hasta localizar e interrogar a todos nuestros sospechosos.
Y así empezó nuestra intensa búsqueda.
-Has sido tú. -¿Yo? Por favor.
Ya sabes cuánto me preocupo de la colada. Mi historial es impecable.
-Quizá no fue un accidente. -¿Qué insinúas?
Siempre le has tenido manía a esa camiseta.
Por fin te has decidido a apretar el gatillo.
O quizá no ha actuado sola.
Puede que un crimen tan complejo haya sido perpetrado por dos personas.
¡No sabes de lo que hablas, friki!
Lo que quería decir es que no interrumpas a tu hermana. Cuestión de modales.
Sé que eres la culpable y acabarás confesando.
Hasta entonces, seguiremos todas las pistas y no pararemos hasta...
¿Adónde ha ido?
¡A la casita del árbol!
Esto no pinta bien. ¡Nada bien!
-Nos están acorralando. -Tranquilízate. No tienen nada.
¡Tengo lejía en las manos!
Recuerda que ha sido por el bien de Barry.
Así que ¡mantén la boquita cerrada!
Qué guapo estás, cachorrito.
¿Qué tal la ropa nueva?
Me siento extraño.
Un extraño guapo y estiloso.
Te pareces al guapo de Primos lejanos.
Echo de menos a mi camiseta.
Ya no sé quién soy. ¿Soy Big o soy Tasty? ¡Nadie lo sabe!
¿Qué hemos hecho?
-Cuando se entere, se acabó. -No se va a enterar.
-¿Está claro? -Está claro.
Repite conmigo: soy dura como una roca.
"Soy dura como una roca".
Las culpables fuimos vuestra madre y yo.
Tengo una pregunta. ¿A quién estás encubriendo?
¿Cómo? A nadie. Acabo de confesar.
¿No es un poco extraño?
El chivo expiatorio cargando con la culpa de toda una red de criminales.
Pero ¿por qué dices esas cosas? Lo he confesado todo.
Es patético. Quiere alargar
el rollo de la Patrulla Goldberg al máximo.
-No le hagas caso. -Tenéis que dejarlo.
Si Barry descubre lo que hice, jamás me perdonará.
Vale. Tu secreto está a salvo conmigo.
Salvaré tu poco convincente relación con mi hermano.
¡No podemos ignorar los hechos! Estamos ante una gran conspiración.
Encontraré a los verdaderos culpables y se hará justicia. ¡Ya veréis!
Lainey había confesado, pero yo no estaba convencido.
ACADEMIA WILLIAM PENN
Iba a destapar el caso.
Tío, ¿estás bien?
Adam dijo que tuviste una urgencia en el baño.
Te he traído mis pantalones caqui de repuesto.
Yo ya he toreado en esa plaza.
¿Qué? Adam me dijo que vosotros tenías una urgencia en el baño.
Yo también he tenido que lidiar tristemente con lo mismo.
Caballeros.
Aquí nadie ha tenido una urgencia en el baño,
solo hay un misterio por resolver durante el lavado de ropa,
y os he reunido aquí porque el culpable se encuentra entre nosotros.
PJ, ¿es eso cierto?
-¿Qué? -¿Jamás?
¿No necesitas los pantalones?
Todos estuvieron en nuestra casa el día de los hechos.
Eso quiere decir que todos tuvisteis la oportunidad.
-Qué locura. -¿Es una locura los celos que sentías
cuando Barry llevaba a Naranjita?
Te encantaba esa camiseta, pero tú no pudiste quitársela
porque eres demasiado bajito.
Prefiero ser de huesos pequeños.
¿O fue Rob el Nudista?
-Hincha en secreto de los Penguins. -¿Los Penguins?
-Robert. -Nací en Pittsburgh.
¡O quizá ha sido Geoff Schwartz!
Sabías que deshaciéndote de camiseta su favorita,
le dejarías hecho polvo.
Lainey tendría que consolarle, dejando a Erica sin su mejor amiga
y con todo el tiempo del mundo para poder conquistarla.
-Un momento. ¿Habría funcionado? -¡Te voy a matar!
No, Barry. ¡Yo no he sido!
Tiene razón. Él no lo ha hecho solo.
¡Ha sido toda la PJ!
Si eso es cierto,
tengo que disolver la PJ.
-¿La PJ? -Es cierto.
Gracias a Dios, he investigado después de que Lainey confesara
de que habían sido ella y mamá.
Sí, gracias a Dios.
Espera. ¿Qué has dicho?
¡No puedo creer que las dos me hayáis traicionado así!
Naranjita era lo mejor que me había pasado, mejor que vosotras.
Solo es una camiseta, cielo.
No sabía cuánto significaba para ti.
En nuestra defensa diré que no sabía que nos pillarías.
¡No quiero escucharos más! A partir de ahora,
declaro oficialmente que no tengo ni novia ni madre.
-No puedes hacer eso. -Exacto, no puedes hacer eso.
Bueno, se lo puedes hacer a ella, pero no a tu madre.
Es lo que siempre te digo: "Madre no hay más que una".
Me buscaré a otra.
-No te atreverás. -Sí me atreveré.
Le diré a la amable señora del comedor
que siempre me llame "hijo" que lo ponga en práctica.
Odio acusar a nadie, pero todo esto es culpa tuya y solo tuya,
y de nadie más y no mía.
¿Estás de broma? Todo fue idea tuya.
¿Qué madre hace eso a su hijo?
Una madre que no aprueba a la novia chivata de su hijo.
¡Exnovia, gracias a ti!
Me prometiste que no se lo dirías y te chivaste como una chivata, chivata.
No se lo he dicho a Barry. El friki este se despachó a gusto.
Porque tú y papá insistíais en que dejara el caso.
Espera, Murray. ¿Tú sabías todo esto?
Genial. Te dije que no fueras por ahí haciendo el justiciero,
pero ¡tenías que hacerlo a tu manera!
No pienso enfadarme más por un asunto tan estúpido.
Buen trabajo, genio.
Has conseguido que todo el mundo en esta casa haya acabado enfrentándose.
Es culpa tuya, chivato.
Y yo me habría salido con la mía
si no os hubierais entrometido.
No es culpa mía. El caso era muy obvio.
Cuando éramos pequeños, siempre había un giro.
¡No te enteras! Mamá me obligaba a subir a la casita
y jugar contigo, y yo me inventaba los casos.
Entonces, ¿me mentías?
Sí. Madre mía.
El año que viene empiezas en el instituto.
¡Tienes que madurar, y rápido, porque estoy harta de cuidar de ti!
Solo quería pasar el rato contigo como antes.
Es lo único que quería.
Había pasado un día desde que Barry había perdido a Naranjita para siempre,
o eso creía él.
-¿Qué es eso? -Es Naranjita, cielito.
Naranjita está muerta.
Estaba muerta,
la he cosido, la he teñido y la he planchado divinamente,
y ahora está mejor y más naranja que nunca.
¡Big Tasty, mira lo que tengo!
Una vieja amiga te quiere saludar.
¡Qué bien! ¡Ahora tengo dos!
-Pero ¿qué...? -¿Qué haces aquí?
Recuperar a Barry.
Eso es lo que intentaba,
pero ¡estás dándome en todas las nalgas!
-¡Madre mía! -¿Qué he dicho? ¿Algo malo?
¡Es increíble!
No solo destruís mi camiseta,
sino que encima intentáis encasquetarme a estas impostoras.
¿Impostoras? Mamá te la ha arreglado. Es la auténtica.
-No, es esta. -Es esta.
Es esta. ¿Ves? Es naranja y es una camiseta.
Rechazo todas estas camisetas de tejido basto
y de cuello apretado, y sin manchas en la parte de las axilas.
No son Naranjita, son suplantaciones.
Sé que estás enfadado, cariño,
pero que no te den gato por liebre.
¡Oye! ¡Mira lo que he remendado!
A tu gran Naranjita, ahora todo el mundo contento.
¡Esa es de Garfield!
Tengo que emprender algo a golpes. Adam, ¡te necesito!
Esto no ha ido nada bien.
Se acabó. Ya no tengo hijo.
Y yo no tengo novio.
Este Garfunkel es deportivo. Me la voy a quedar yo.
En ese momento, mi madre y Lainey se dieron cuenta
de que no solo habían destruido la camiseta,
sino también la confianza de Barry.
Solo había un modo de recuperarlo,
y era ayudándolo a superar la pérdida.
-¿Qué pasa? -La hemos liado.
Y sabemos que ya no hay vuelta atrás.
Por eso hemos llamado a todos, para ayudarte a seguir adelante.
Para que te despidas, como es debido.
Muy bonito todo.
A mi camiseta le hubiera gustado.
Han hecho un buen trabajo con Naranjita.
Sí, lo han hecho.
Parece que descansa en paz.
¡Murray! Apaga la tele.
La pondré en silencio, eso es todo. Solo es una camiseta.
Pensaba que quizá me querías
Cielo, ¿quieres decir unas palabras?
Quisiera decir unas palabras sobre Naranjita.
La vida pasa tan rápida mientras creces.
Era bonito tener algo
que nunca cambiaba.
En esa camiseta estaban todos mis mejores recuerdos.
¡Papá!
La llevaba cuando fuimos a nuestro primer partido de los Flyers.
¡Solo es una camiseta!
PJ, la llevaba la primera vez que jugamos al machaca bolas.
-PJ. -PJ.
Mamá, la llevaba el día que me enseñaste a cocinar.
Lainey, llevaba esa camiseta cuando corría bajo la lluvia
para decirte cuánto te quería.
Así que...
Voy a echar de menos esos recuerdos, pero me alegra tenerlos.
¡Por Naranjita!
¡Por Naranjita!
Un momento, ¿qué es esto? ¿El funeral de una camiseta?
Vaya. Y no he ido a un funeral de verdad.
¿A qué es agradable?
Lo más doloroso de crecer es despedirse
de las cosas que más quieres.
Pero a pesar de lo mucho que duele,
todos tenemos que deshacernos de las cosas viejas
para dejar espacio para las nuevas.
La Patrulla Goldberg acepta el caso. ¡A la casita del árbol!
Nos vamos a comunicar a través del sistema de walkie-talkie.
¿Listo, Adam? ¿Me recibes?
¿Hay alguien ahí?
Va ser genial. Corto y cambio.
¿Sigues viendo esos vídeos antiguos?
No te preocupes, lo he superado.
Ven. Quiero enseñarte algo.
¿Por qué crees que quiero ir a algún sitio contigo?
Creía que te gustaban los misterios.
Te dije que volvieras, cariño Quiero tenerte a mi lado
¿Qué es esto?
Pensé que querrías construir una casita nueva.
Creía que era hora de olvidarlo.
Bueno, hay cosas que valen la pena mantener.
¿Nuestro viejo proyecto? ¿Todavía lo conservas?
Es que cuando éramos niños
no me inventaba los casos por obligación.
Lo hacía porque me encantaba pasar el rato contigo.
Dejar marchar el pasado es duro,
pero lo más duro es que nunca sabremos
lo que nos depara el futuro.
Pero cuando por fin te topas con algo perfecto en la vida,
no hay nada más gratificante.
¡Sí!
DEDICADO A ED SNIDER FUNDADOR DE LOS FLYERS
Un freestyle de Troy.
Sí, sabes que soy yo Soy Big Tasty
El inimitable
Ese que cuando canta Convierte todo en pasta
Que se volverá un poco intratable
Y pronto pronto Con las rimas ganaremos pelas
Sí, me conoces Siempre ando algo loco con ellas
Y estoy loco, sí Tú bien lo sabes, Lainey, nena
Y esto es lo que hacemos en los 80
Y pasamos noches perfectas
Y sabes que todos cantamos esta canción
Venga, venga, nenas
Y vamos, vamos Saltemos todos
¡Sí!
Subtítulos traducidos por: Mercedes Del Alcázar
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