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En aquella época, yo era un niño ridículamente mono.
Sí. Soy literalmente el tío más guay del mundo.
No estoy presumiendo. Es un hecho constatado.
Madre mía, qué guapo eres.
Me entran ganas de apretujarte y comerte entero.
Pero claro, no somos niños para siempre.
Sí.
¿Estás seguro?
Notarán que me tapo los granos.
No te preocupes, tío.
Le diré a todo el mundo que te he dado puñetazos.
-Eres un buen hermano. -El mejor.
También te está saliendo uno gigante en la frente.
Quizá podía tapar los granos, pero lo demás era difícil de ocultar.
¡Vamos! ¡Moveos!
Esto se llama scooter ball,
no "me siento en una esquina a charrar con Kevin".
Empecé a oler diferente.
¡Goldfarb!
Aparca aquí.
Quiero hablar contigo en privado.
Te lo diré con delicadeza, chaval. Hueles a calcetín de deporte sucio.
Gracias.
-Hueles a pañal rancio. -¿Gracias?
Hueles a ensalada de huevo dejada en un humidificador.
-Gracias. -Supongo que no te percatas
ya que vives con ese olor las 24 horas.
No, lo huelo.
En mi mesa hay desodorante.
Ahora es todo tuyo. Úsalo generosamente.
Tu entrenador está de tu parte.
Por eso te lo digo aparte, para no avergonzarte.
Me hubiera gustado que me lo dijera
un poco más apartado.
Comía como un animal y de repente veía
a todas las mujeres que se me cruzaban desde otra perspectiva.
¿Has visto la guía de programas que tenía a Sally Jessy Raphael en portada?
No.
Todas las mujeres.
Vaya tela.
¿Esas miradas y una inteligencia emocional que te dejan patidifuso?
Pero lo peor de todo, afectó a mi actividad preferida del mundo,
el musical anual del instituto.
Bienvenido, Goldberg.
Tengo la sensación de que este año
te librarás del coro por fin.
Viendo a mi hermana bailar claqué
Me dije: Lo puedo hacer Lo puedo hacer
Y resultó que no podía hacerlo.
Bueno, has cantado con ganas. Has cantado.
Sé que otros años me enfadaba si me ponía en el coro,
pero creo que este año es lo correcto.
Hecho. Estás en el coro.
Menos mal.
Como líder del coro.
Pero en el coro.
-De líder. -Menos mal.
Eso significa que harás un solo.
-Pero en el coro. -De líder.
¿No ha oído los sonidos que acabo de hacer?
A todos los chicos de tu edad les pasa lo mismo.
Y, la verdad, aquí no hay donde elegir,
así que daré los solos
a los más entusiastas.
-Jolín. -Sí, jolines.
Bueno, empezaremos por el principio.
Viendo a mi hermana bailar claqué
Procura no desentonar.
Viendo a mi hermana bailar claqué
Creo que vas un poco perdido. Venga.
Viendo a mi hermana bailar claqué
Supe que lo podía hacer
Sobre todo es un espectáculo de baile, y tú aportas mucha energía al baile.
Lo pillarás. Jolín.
Era el 30 de septiembre de 1980 y pico,
y mi hermano y su panda de idiotas, la JP,
se preparaban para el baile de bienvenida.
¿Qué pasa? ¿Qué es esto?
El baile es dentro de cuatro días, así que les estoy dando
un curso acelerado para bailar como Milli Vanilli.
Nuestras parejas creen que sabemos bailar, gracias a Dios que está Barry.
No. Demos gracias a Milli. A Vanilli no tanto.
Espera. ¿Prefieres a Milli antes que a Vanilli?
Vanilli baila genial.
Si es tan genial, ¿por qué no se llaman Vanilli Milli?
Milli va antes que Vanilli, así que te aguantas.
-Te aguantas tú. -No, tú.
Hasta estos tres bobos tienen pareja para el baile.
Eso da qué pensar. ¿Como que salgas con alguien para variar?
-¿Qué dices? Salgo con tíos. -No.
Haces de carabina conmigo y Lainey.
No salgo con nadie porque en el instituto
no hay nadie interesante, esa es la razón.
Si quieres venir al baile conmigo,
le doy plantón a mi pibón.
Tu pibón es tu prima.
Prima segunda. No somos primos de sangre.
Aunque no haremos nada. Es igualita a mí, pero con permanente.
Erica, sabes que te quiero,
pero eres cerrada y exigente.
Sí, aléjate de Geoff, eso está claro,
pero dale una oportunidad a alguien.
¿Es culpa mía que todos los tíos del instituto sean unos imbéciles?
Otra cosa. Tienes que dejar de llamar imbécil a todo el mundo.
Imbéciles. Estáis haciendo mucho ruido.
Largaos a otra casa a hacer imbecilidades.
Madre mía. Eres igual que papá.
Te felicito, Mur.
Tras años llamando imbécil a todo ser vivo en el planeta,
has envenenado la vida amorosa de tu hija
y está más sola que la una.
¿Me estás diciendo que he educado a una hija
que no quiere salir con niñatos de instituto?
Creo que he cumplido mi misión.
Venga. Te ayudaremos a encontrar a alguien.
Vamos. Describe a tu chico perfecto.
Tiene que ser misterioso, atractivo, fuera de la norma,
con una gabardina, con una voz sexi
y con una prometedora carrera como actor, donde conquiste a la chica pensativa.
Tía, acabas de describir a Christian Slater.
-¿En serio? No tienes remedio. -Oye, me has preguntado.
Si un tío como Christian Slater entrara por esa puerta,
te prometo que iría con él al baile.
¿Christian Slater?
¿Quieres el tío más guay? Pues lo tendrás.
¿Qué dices?
Nada. ¿Me he tirado un pedo?
Me he tirado un pedo.
Tengo que irme.
Mientras Geoff maquinaba un plan, a mí se me terminaban las opciones.
Ahí está mi angelito tiernecito.
Para. No soy ni tiernecito ni un angelito.
¿Un día duro en la oficina, chaval?
Fatal. Me han dado un solo en el musical.
Cachorrito, eso es fantástico. Es lo que siempre has querido.
Ya no.
Tengo la cara en plena ebullición, me huelen los sobacos
y mi voz es totalmente impredecible.
Cuando por fin consigo el papel de mi vida, voy a humillarme yo solito.
Sí, el maravilloso viaje de la pubertad.
No es maravilloso. Es horripilante.
Has acudido a la persona adecuada.
No.
Mi misión es ayudarte, hermanito.
Solo Big Tasty puede guiarte durante lo que muchos llaman pubertación.
Nadie lo llama así.
Lo primero es dejar de lavarse la cara.
Durante un par de meses, la tendrás brillante y grasienta,
pero tus aceites naturales acabarán equilibrándose.
-¿Por qué hace eso? -No lo sé.
Segundo: aféitate en seco y a contrapelo,
atacando a los folículos con un movimiento espasmódico en zigzag.
Y, en tercer lugar, no utilices desodorante.
Es una artimaña de las grandes empresas
para sacarte el dinero.
Solo tienes que ponerte una capa de vaselina en el sobaco
y eso sellará el hedor.
-Y dale. -Lo hace para bien.
Pregúntame como experto que soy.
Estoy para ayudarte, hermano.
Gracias, bombón. Has sido muy útil.
No le hagas ni caso.
Si alguien entiende por lo que estás pasando, esa es mamá.
No te ofendas, pero no sabes lo duro que esto es para mí.
Por favor, ya he visto a dos de mis hijos pasar por la pubertad.
Qué porras, yo misma pasé por eso a la tierna edad de nueve años.
No fue precisamente ideal.
Me llamaban pechugona.
Esto es algo que todos hemos sufrido.
Y ahora te toca a ti.
O podrías saltarte esta etapa.
Con mis consejos, haré que esta horrible época
sea más suave, más llevadera y puede que un poco más divertida.
¿Estás diciendo que puedes salvarme de la pubertad?
No. No puede.
Sí, eso es exactamente lo que quiero decir.
Llegados a este punto, no tengo nada que perder.
Dígame lo que tengo que hacer.
Mientras yo depositaba mi fe en mi madre,
Geoff Schwartz la depositaba en Christian Slater.
Saludos y enhorabuena.
Tiene una casa preciosa.
¿Qué pasa? ¿Por qué hablas como un tarado?
Erica dijo que quería un Christian Slater, y aquí estoy.
Las posibilidades son pocas, pero su hija es increíble.
Y, con su permiso, me encantaría llevarla al baile.
¡Erica! Tienes un pretendiente que es todo un caballero.
Usted es de los que se enrolla, señor G.
¿Un caballero?
Saludos y enhorabuena.
Pasaba por aquí con el monopatín, al filo del abismo y me dije por qué no.
Quizá podríamos tomar un granizado.
Madre mía, ¿estás intentando impresionarme
marcándote un Christian Slater?
-¿Funciona? -No.
Y se te ha caído el pendiente de clip.
Oye, mira... Creo que eres genial, ¿vale?
Me gustas desde segundo.
Sé que se lo prometí a mi prima,
pero ¿quieres que vayamos al baile juntos?
Geoff, es muy amable por tu parte,
pero mi política firme es no salir con imbéciles.
-Pregunto. ¿Yo entro en esa categoría? -Desde luego.
Vale, lo tomaré como un quizá.
Madre mía, qué imbécil. ¿Verdad?
En aquel momento, mi padre se dio cuenta de que quizá
había contagiado su carácter crítico a su hija.
Y decidió hacer algo al respecto.
¿Quién iba a pensar la cantidad de chicos guapos e interesantes
que hay en el instituto?
No están mal, supongo.
Yo diría que hay muchos chicos que valdría la pena conocer.
Debería abrirme más.
Mira a ese de la bufanda estilosa y el cuaderno de dibujo.
-Seguro que es poeta y artista. -Es Dan.
Es tímido, pero podría hacerlo salir de su cascarón.
¿Has visto a ese tío cachas?
¿Es nadador? Tiene el físico de nadador.
Mira qué hombros. Seguro que es nadador.
¿Te quieres callar? No estoy hablando contigo.
Pues espero que no estés hablando conmigo.
Oye, haz caso de alguien a quien no le gusta la gente.
Si te encierras en ti misma, te perderás muchas cosas.
¿Mi padre quiere que salga con más chicos?
Es el baile de bienvenida.
Seguro que hay algún chico agradable que merezca una oportunidad.
Tienes razón.
Le diré a Dan que almorcemos juntos,
veremos qué le hace vibrar.
Gracias, papá.
Esto es alucinante.
Es la primera vez que tu padre te aconseja con sensatez.
Oye, no he dicho que no voy a ir al baile.
Solo he dicho que me lo pensaría si algún idiota me lo pidiera.
Vale. Correremos la voz con discreción.
¡Atención, todo el instituto!
Ella es Erica Goldberg
y va a ir al baile de bienvenida con cualquiera que se lo pida.
Barry, siéntate ahora mismo.
Para aclarar las cosas, no es un pringada desesperada.
Pero es supercerrada y está abriendo las puertas.
Ahora que me acuerdo, Dan, vamos a quedar después de clase.
Tengo cita con el dentista, tío.
Cancélala. Estamos construyendo algo.
Baja.
Muy sutil. Gracias.
La buena noticia es que podemos esperar sentadas.
No contengas la respiración.
¿Cómo va?
-Hola. -Soy Johnny Atkins.
Dicen que necesitas una pareja.
Sí, supongo.
¿Nunca has salido con el saxofonista de la banda del instituto?
No.
Soy todo lo que habías soñado.
Te daré un toque, te tocaré el saxofón.
Lo pasaremos bien.
Tiene seguridad, hay que reconocerlo.
Tienes pareja para el baile.
Todos felices y contentos, ha funcionado.
¿Me he perdido algo?
Hemos conocido al saxofonista del instituto.
Mientras Erica conseguía una cita,
yo conseguía un asiento en la sección de maquillaje de Gimbels.
¿Qué clase de brujería es esta?
Mis granos gigantes han desaparecido.
Tu madre te lo prometió.
Ahora tu adorable carita está lista para iluminar el escenario.
Solo había un problema, mi voz. Y mamá no podía arreglarlo.
Bueno, hasta que saltó la noticia que conmocionó al país.
CAZADOS
Eran estrellas internacionales.
Pero tras las trenzas y el breakdance,
se ha descubierto que Milli Vanilli
no cantaban ni en sus discos ni en sus conciertos.
No puede ser verdad. Nos han engañado a todos.
Sí, nos han engañado.
Y quizá tú también puedas hacerlo.
¿A qué te refieres?
Repite lo que acabas de decir moviendo solo los labios.
¿A qué te refieres?
¿Lo he hecho tan bien como parece?
Aún mejor.
Problema resuelto, bichito.
Vamos a hacer ese... musical como los Milli Vanilli.
Mi padre le sugirió a Erica que le diera una oportunidad a alguien.
Desgraciadamente, ese alguien era este tío.
Oye. ¿Está Erica?
Oye. Está arriba. ¿Tú quién eres?
Johnny Atkins. Sí.
-El mismísimo Johnny Atkins. -Yo soy su padre.
-Sí, su mismísimo padre. -¿Te importa si subo?
Pues sí, me importa.
Alucinante. A Atkins le encanta.
¿Podemos hablar en la otra habitación lejos de esta persona?
Claro.
¿Quién narices es ese?
Mi pareja para el baile del sábado.
-Me pidió salir. -¿Esa es tu pareja? Si es un imbécil.
Me dijiste que diera una oportunidad a los imbéciles.
-Me refería a otros imbéciles. -¿Qué otros?
Imbéciles simpáticos como ese tal Geoff.
¿Schwartz? Es un imbécil.
¡Todos son imbéciles! Es lo que estoy diciendo.
Pero cualquier imbécil es mejor que ese imbécil.
Esto no tiene sentido.
Seguí tu consejo, pero no eres tú quien decide con quién salgo.
Los planes de mi padre para Erica parecían haber fracasado.
Pero el plan de mi madre para mí solo necesitaba
el visto bueno de una persona para que triunfara.
Susan, te agradezco
que hayas accedido a recibirme con tan corto plazo.
En verdad, no he accedido.
Usted irrumpió en clase
y gritó: "La clase ha terminado".
Sé que estás formando el reparto
del musical de este año y estás teniendo dificultades.
Es un auténtico desastre.
Pero tú lo harás genial.
No será así, pero muy amable de su parte.
¿Y si yo supiera cómo solucionar tus problemas,
si supiera cómo hacer que este fuera tu mayor éxito?
Señora Goldberg, este tema ya lo hablamos.
No puede participar en el musical.
Eso ya lo tengo asumido.
Estoy hablando de un enfoque completamente distinto.
¿Has oído hablar del escándalo de Milli Vanilli?
Soy una gran fan. Me afectó muchísimo.
Lo siento.
Pero quizá alguien pudiera hacer lo mismo
sin cometer los mismos errores tontos.
¿Está sugiriendo que Adam haga playback en el musical?
Madre mía, oyéndolo así de viva voz,
parece una auténtica locura, hasta para mí.
A la porra. Hagámoslo.
-¿En serio? -Que todos lo hagan.
¿Acaso tengo otra opción?
Ninguna.
Mueve la boca.
Hola, Johnny.
Qué ganas tengo de que llegue el sábado por la noche.
Yo también.
Recogeré a Carla y luego pasaré por tu casa a las siete, ¿mola?
Mola.
Un momento. ¿Qué?
Sí, también voy a llevarla al baile.
Y se quedará con nosotros y bailará con nosotros.
¿Nos vas a llevar a las dos al baile?
Típico de Johnny Atkins, ¿verdad?
¿Cómo no lo has visto venir?
Porque no tengo ni idea de quién eres,
solo sé que eres un friki rarito de la banda.
Poco sabes tú.
Rarito por delante, un dios del rock por detrás.
¿Y tú estás de acuerdo con esto?
No, pero sé que puedo hacer que cambie.
Pero no puede. ¿Qué me dices entonces?
¿Qué crees que dice? Que te vayas a hacer puñetas.
Voy a pegarte un puñetazo en el ojo.
Erica, ayúdame. Lo dice en serio.
¿Sabes una cosa, Johnny?
Rechazo firmemente tu asquerosa oferta.
Peor para ti.
Debbie Gordon, ¿tienes pareja para la fiesta?
Jolín, hay que ver qué bien he quedado.
Ya que estás libre el sábado por la noche...
No voy a ir al baile, Geoff.
Con nadie.
Me puse sus zapatos Con unos calcetines de más
Me recorrí siete calles
En un abrir y cerrar de ojos
Y lo puedo hacer
Lo puedo hacer
Esto es increíble. Mi nieto es una superestrella.
Viendo a mi hermana bailar claqué
Supe que lo podía hacer
Hacer, hacer, hacer
Hacer, hacer, hacer
Madre mía, se está repitiendo.
¿Qué puedes hacer? Acaba la frase.
Papá, no pasa nada. Hay que perfeccionar algunas cosillas.
Espera. ¿No estabas haciendo nada?
¿Que no estaba haciendo nada? ¿Es que no lo has visto?
Bevy, no dejes que siga con este espectáculo absurdo.
La verdad es que ha sido idea mía.
Madre mía. ¿Por qué?
Pops, no puedo salir al escenario y hacer el ridículo total.
Hazlo lo mejor que puedas.
Eres el mismo chaval genial que siempre has sido.
Escúchame. ¿Tengo la misma voz que antes?
¿Me parezco al niño de antes?
No. No soy él.
Ahora soy lo que sea que es esto.
Y si mamá puede mejorarlo, dejaré que lo haga.
No me lances esa mirada.
Como madre, mi obligación es mejorar todo esto.
Pero no puedes. Lo que estás haciendo es empeorarlo.
Lo estás convirtiendo en alguien que no es.
Me había olvidado del maquillaje, el colorete y los polvos.
Que tenga un buen día, señor.
La gran noche
de mi carrera teatral estudiantil había llegado,
y la única persona que estaba más nerviosa que yo era mi madre.
Bueno, vamos a calentar.
Tengo una grabación del coro de niños de Nueva York
haciendo escalas, a ver de qué sois capaces.
Do, re, mi Fa, sol, la, si, do
Muy bien. Moved esos labios.
Que no salga ningún sonido.
Al vernos marcándonos un Milli Vanilli con las escalas,
mi madre se dio cuenta de que Pops tenía razón.
Oye, Susan. Tenemos que hablar.
Lo siento, la representación empieza ya.
No puedes hacer esto. No está bien, y lo sabes.
¿Pero qué dice? Si todo esto fue idea suya.
El público quiere ver un coro,
no un playback.
Me confunde su superioridad moral.
Le repito que fue idea suya.
Mamá, no pasa nada.
Con este playback seguro que vamos a poner al auditorio en pie.
También lo haréis con vuestras voces.
Vale, os salen gallos y pitos.
Y, sí, os brilla la frente.
Y os dais duchas excesivamente largas, pero no importa
porque sois tan maravillosos como siempre habéis sido.
Yo no me siento maravilloso.
¿Tú? ¿Y qué te pasa?
-Has oído mi voz. -¿Y qué?
Yo tengo acné en la espalda. Un acné horroroso.
¿Y qué? Yo no paro de sudar sin razón alguna.
Ahora mismo estoy sudando, y aquí estamos como a diez grados.
Y Sally Jessy Raphael me produce un no sé qué.
¿Veis? No estáis solos.
Estáis pasando por algo que todos hemos sufrido.
Vamos. ¿Quién está conmigo?
A la porra.
Vamos a salir y ofrecerles
el mejor peor musical que se haya hecho en el instituto.
Y cantamos nosotros.
Cantamos de verdad.
Y no fue bonito, pero éramos nosotros mismos.
Un beso de despedida hoy
La ternura y el dolor
Deséame suerte
Yo te deseo
Lo mismo
Crecer es duro, incómodo y embarazoso.
Pero con suerte, sacarás valor
para cantar tal y como lo hagas.
Lo que hice por amor
O tendrás a alguien para hablar cuando menos te lo esperes.
Oye, pequeña.
He oído lo del chico ese de los pelos.
Entonces, ¿no vas a ir al baile?
Sinceramente, odio los bailes.
Y lo bueno de estar sola
es que no hay nadie molestándome, haciendo el imbécil.
Madre mía, Barry tiene razón.
Dios mío, soy igual que tú.
Lo siento.
Lo entiendo.
-Pero hay esperanzas. -¿Por qué?
Las cosas tienen solución. Yo conocí a tu madre.
Ella ve lo mejor de la gente, hasta en un cascarrabias como yo.
Lo que intento decirte es que des una oportunidad a la gente.
No seas una imbécil.
Si ya es duro crecer,
más duro es hacerlo solo.
Y cuando te abres y sales al mundo,
te sorprenderá a dónde te lleva.
-Erica, hola. -Saludos y enhorabuena.
¿Estás ocupado?
La verdad es que no. Estaba esperando a que me llamara mi prima.
Aún podríamos llegar al final del baile.
Yo había pensado que quizá podríamos salir tú y yo.
-No me lo creo. -Como amigos.
Sí, no. No pongamos etiquetas.
Entonces...
¿Te apetece que tomemos un granizado?
Mira. Al filo del abismo.
-¿Eso qué quiere decir? -Nadie lo sabe.
Madre mía, Geoff, ¿estás bien?
No, otro grano no. Hoy nos hacen la fotos en el instituto.
Has acudido a la persona adecuada.
No, lárgate. No quiero ninguno de tus horribles consejos.
Soy un profesional en granos, tío.
Tienes que explotártelo ahora mismo.
Todo el mundo dice que no hay que explotarlos.
Fíjate en esta piel perfecta.
Es una piel como de mármol italiano.
¿Prefieres tener cara de paella o la cara de Barry?
Vale. Me lo explotaré.
Esto hay que grabarlo.
Venga. Vamos a tomar un primer plano del grano.
¿Por qué te lo tapas? No te dé vergüenza.
Déjame ver el grano. Que quede para el recuerdo.
DEDICADO A LA PUBERTAD
Vamos a tomar un primer plano del grano
Se tapa la boca porque no quiere que nadie le vea el grano.
YO (ESCONDIENDO MI GRANO)
Subtítulos traducidos por: Mercedes Del Alcázar
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