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"BASCOMB, EL ZURDO"
La guerra entre los Estados había acabado...
Pero no había paz más allá de las Rocosas.
El vandalismo gobernaba la región...
Desesperada, la gente finalmente solicitó ayuda de Washington...
Al parecer, Washington no ve la gravedad de la situación, Sr. Fulton.
Yo gobierno mi territorio, Wyoming.
El gobernador Clark, Nebraska.
El gobernador Ames, el resto.
Pedimos ayuda a Washington, ¿Y qué hacen?
Enviarnos diez hombres.
En Dakota, Bascomb y su banda venció a la milicia territorial.
- 100 hombres. - Y en Nebraska,
damos gracias que no hayan arrasado todo el territorio.
¿Por qué cree que estamos celebrando esta reunión?
Bascomb se detendrá en Wyoming y queremos que lo atrapen.
Imagino que Washington pensó que diez agentes federales
por cada uno de Bascomb era suficiente.
Entonces será mejor que miren su historial.
Selkirk, tráigame las notas que tenemos sobre la banda de Bascomb.
Estamos bastante al día en el tema, Gobernador.
Tal vez quiera echarle un vistazo a esto.
Hay información también sobre Yancy.
¿Quién es Yancy?
Bart Yancy.
Compinche de Bascomb.
Un blanco renegado.
Se unió a Bascomb hace varios años.
Eh... ¿Qué es eso de una quemadura de cuerda en el cuello de Bascomb?
Un regalo de Kansas.
Lo colgaron por robo de ganado
pero su banda la cortó antes de que muriera.
Es zurdo, también.
- Bascomb es zurdo? - Y bien organizado.
- Tiene espías por todas partes. - Selkirk...
Será mejor que haga copia de esto.
Asegúrese de que esta información
llegue a las autoridades correspondientes.
Sí, señor, Enseguida, gobernador.
Sr. Fulton...
¿Ha visto alguna vez a Bascomb?
No.
Entonces, ¿Cómo espera atraparlo, cuando tantos otros han fracasado?
Partimos con una ventaja.
Tenemos una idea clara de a quién debemos estar atentos.
Y no es Bascomb.
Esto lo envía Selkirk.
¿Otra más?
Si no deja de escribirme cartas tendré que aprender a leer.
¡Eh, Jimmy!
¡Jimmy!
¡Tú!
¿Qué te pasa? ¿No te gusta estar aquí?
Si quieres presentar alguna queja,
encontrarás al dueño atado ahí en el granero.
No me quejo, señor.
Oh, bien.
Tuviste un mal momento, de algún modo.
Llegando aquí dos días después de que mataran a tu padre.
- Habrías estado orgulloso de él. - ¿Lo estaría?
Toma, lee, esto es cosa tuya.
Apuesto a que dice que están organizando
- un grupo para salir a buscarme. - Más o menos eso.
Hay un grupo de agentes federales en Timber City siguiéndote la pista.
- ¿Cuántos? - Diez.
¡Oh, vaya!
Eso no es suficiente para asustarme.
¿Qué más?
Solo habla de ti y Yancy.
¿Qué dice sobre Yancy?
Bien, adelante, debe ser interesante.
Dice que eres un blanco renegado.
Criado por los indios en el territorio de Wyoming.
Un huérfano, capaz de matar a su padre y a su madre.
Te tienen identificado bastante bien, Bart.
¿Qué hay sobre mí?
Quemadura de cuerda en la parte trasera del cuello.
¿Qué más?
Zurdo.
Oh, ¿Qué es una quemadura de cuerda?
Puedo mantenerla tapada con un pañuelo.
¿Y qué pasa con tu mano izquierda?
Cada vez que veas que voy a usarla, simplemente, detenme.
¿Quién es el tipo que dice todo eso sobre mí?
Fulton.
El jefe de los federales.
Es bastante inteligente. Me gustaría conocerlo.
Sí, es lo que estaba yo pensando.
No es como los demás. No da vueltas en círculos.
¿No?
Curley...
Regresa a Timber City y visita a Selkirk.
Haz correr la voz que la banda de Bascomb está en Mineral Wells.
¿A qué te refieres?
Mientras Fulton anda en círculos buscándonos,
iremos a Timber City y asaltaremos el banco.
Está bien, Curley. Vete y no hables demasiado.
- Mantén la boca cerrada. - Bien.
Nos vemos en Timber City mañana por la noche.
Ensillad todos. Nos vamos.
- No me gusta, Zeb. - Nadie te ha preguntado.
La otra mano, por favor.
Supongo que crees que no puedo usar mi mano derecha, ¿eh?
¿Puedes, Zeb?
Espera hasta mañana, cuando estemos apostados en Sentinel Lake.
Te enseñaré lo fácil que es.
Disparas bastante bien con ambas manos.
¡Al diablo! Puedo acertarlas escupiendo semillas de sandía.
¡Eh, Zeb, viene alguien!
¡Hola!
Creo que he cometido un error.
- ¿Qué le hace pensar eso, señor? - Escuché disparos.
Pensé que podría ser alguno de nuestros hombres cazando.
Que era el grupo de Fulton, ¿no?
No, del grupo de Elijah Walker.
Una pequeña caravana de mormones que va a Utah.
Voy de camino para encontrarme con ellos.
¿Sí?
Continúa.
Esto puede ayudar a convencerte.
¿Qué dice, Jimmy?
Es un libro de mormón.
¿Quién escribió eso con tinta?
Elder Moab McCabe.
¿Elder?
¿Eres el más viejo del grupo?
No, lo es el hermano Elijah Walker.
Tu hermano es más viejo que tú.
Él no es mi hermano.
Le llaman Elder, porque es más joven,
y a él, hermano, aunque no lo es.
Supongo que es un poco difícil de entender.
Creemos que puedes explicarlo mejor.
Vamos, baja de ahí.
Oye, eh...
¿Qué estás haciendo por aquí tan lejos de tu entorno?
Voy por el territorio buscando conversos.
Cuando los consigues, ¿Qué haces?
Se encargan de ellos los de la caravana a Utah.
Humm, humm... sí.
Cualquiera puede llevar consigo uno de esos libros.
Sí, puede que los haya, Bart. ¿Y qué pasa con eso?
- Solo dice que busca conversos. - No, espera un momento.
¿No estarás pensando em dispararle a un viejo?
Está bien, viejo, sube a la silla.
Gracias.
Coge ese camino y sigue adelante.
Bien, muchachos, practiquemos un poco más el tiro.
Ahora, Jimmy,
vas a ver algunos... disparos elegantes.
¡Zeb!
¡A sangre fría sin ningún motivo!
No dejes que te perturbe.
Estarás bien después de un par de trabajos.
- ¡No habrá ningún trabajo! - Oh, sí los habrá.
¿Qué pensará la banda de que el hijo de Red Hole se largue?
No me importa lo que piensen.
¡Eh, Bart!
¿Por qué has matado al viejo?
No puedo permitirme el lujo de correr riesgos.
¿No te importa volverte blando por culpa de ese chico?
Cuando yo quiera que haya algún tiroteo, daré las órdenes.
Yo dirijo esta banda.
- Será mejor que lo recuerdes. - Lo recuerdo.
De hecho vamos a Timber City aunque yo esté en contra.
Solo...
¿No crees que sería mejor que empezaras a usar la otra mano?
Bien, este es nuestro sospechoso.
- ¿Le habéis sacado algo? - Todo lo que necesitamos.
Lástima que no puedas decirle a Bascomb que hay 100 hombres esperándole.
Y no están en Mineral Wells.
Llévalos de nuevo a la cárcel y enciérralos.
Curley debe haber hecho un buen trabajo,
no hay más de diez personas en la calle.
Esta bien, preparaos.
¿Qué te pasa, Jimmy?
Vamos, este va dedicado a Fulton.
Bien, apagad las luces de la calle.
Deprisa.
¡Espera!
Tengo que asegurarme de atraparlos a todos.
Bascomb debe ser el primero que entró en el banco.
Será mejor que se dispersen.
¡Cada hombre cuida de sí mismo!
Encárgate de ese grupo, yo iré tras Bascomb.
De acuerdo.
Todo bien.
Vámonos de aquí.
¿Estás seguro de que viste a Jimmy escapar?
Escucha Zeb,
será mejor que empieces a preocuparte de ti mismo.
No estoy preocupado por mí.
Pero lamentaría muchísimo que le pasara algo a ese chico.
¡Vaya! ¿Qué es eso?
¡Una caravana!
Qué extraño, están lejos de la ruta que lleva a California.
Oye...
es la caravana de los mormones
de la que nos hablaba el hermano McCabe.
Se están deteniendo.
Parece que van a acampar para pasar la noche.
No pensarás bajar allí, ¿verdad?
¿Cuál sería el último lugar donde Fulton nos buscaría?
En una caravana de mormones, ¿no?
¿Cómo estás, hermano?
Supongo que deben ser la gente que estaba buscando.
¿Dónde puedo encontrar al hermano Elijah Walker?
¿Quién es usted?
Tengo un mensaje de Elder Moab McCabe.
Venga conmigo. Coge sus caballos.
Estos hombres dicen que vienen de parte de Elder McCabe.
Bienvenidos y encantado de conocerles.
Gracias, hermano Walker.
Me llamo Smith, Ezequiel Smith.
Y éste es el hermano Jonathan Briggs.
¿Dónde está mi padre?
- ¿Quién, señora? - Mi padre.
Es la hija de Elder McCabe, Hannah.
Y su nieta, Dora.
Bueno, eso es lo que venimos a contarles.
Deberían estar muy orgullosas de él.
Era un hombre extremadamente bueno.
¿Era?
- Continúe, por favor. - Íbamos los tres cabalgando,
cuando un montón de forajidos se abalanzaron sobre nosotros.
Debían ser 30 o 40 por lo menos.
No nos dieron ninguna oportunidad esas alimañas.
Jonathan y yo somos hombres pacíficos por naturaleza,
y lo hicimos lo mejor que pudimos.
¿Por qué no fuimos uno de nosotros en lugar de un buen hombre como él?
Mamá...
Lo enterramos en una pequeña ladera que domina el valle.
Y las últimas palabras que nos dijo fueron...
"Dile al hermano Walker que...
siga con su buen trabajo, y todos nos reuniremos arriba.
Amén.
Amén.
Te damos las gracias por informarnos, hermano.
Y eres bienvenido a unirte a nuestra caravana.
Gracias, señor.
Era nuestro deber.
Jonathan y yo solo somos hombres pobres y humildes.
Éramos muy felices cuando Elder
nos leía la Biblia.
Venid conmigo, hermanos.
Gracias, señor.
Amigos...
Me gustaría que le dierais una calurosa bienvenida
a dos nuevos conversos que se han unido a nosotros.
Y voy a pedir a uno de ellos que de las gracias.
El hermano Ezequiel Smith.
- ¿Yo? - Sí.
Bueno, siempre me enseñaron
que los hombres debían sentarse y escuchar
mientras las mujeres hablaban.
Así que, propongo que lo haga esa jovencita.
"Padre, te damos gracias por tu generosidad"
"Y ayúdanos a continuar en tu Gracia"
- Amén. - Amén.
- Amén. - Amén.
¿Qué es lo próximo, hermano Walker?
Cantos y oraciones.
No, no, me refiero, que sigue al plato.
Tenemos un largo camino por recorrer, Ezequiel.
Y nadie tiene derecho a más que otro.
Estoy seguro que lo entiendes.
Oh, claro, hermano, claro.
No robarás.
¿Qué?
No robarás. Es el octavo mandamiento.
No delatarás.
Es el noveno mandamiento.
- Creo que me voy a caer. - Cáete, no me importa.
No eres muy educado.
Vuelve a la cama de la que te has levantado.
Te he estado observando, y tengo hambre también.
Ya has cenado, ¿no?
Yo no, pero tú sí.
Me acostaron porque estoy E-N-F-E-R-M-A.
Mira mi lengua.
Guárdala, no me interesa.
Puedo gritar muy fuerte.
Está bien
Ese trozo crujiente, por favor.
Llena tu boca parlanchina con esto.
- Gracias. - Pero no eres bienvenida.
Creo que tu mamá debería criarte mejor.
¿Dónde está tu mamá?
No está aquí.
¿Dónde está tu papá?
Tampoco está aquí.
¿Dónde están?
La abuela dice que se fueron cuando yo era pequeña.
Aquí tienes otro trozo de carne.
Gracias.
¿Dónde esta tu abuela?
Arriba en el carro.
Es muy E-S-T-R-I-C...
T-A.
Habla en inglés.
¿Qué significa...
C-A-R-iño, estás hechizada.
Ca...
- No te lo voy a decir. - Tengo que saberlo.
Porque eso es lo que mi abuela le dijo a Elijah Walker que yo era.
Ella siempre me está insultando.
¿Cómo te llamas?
Bad.
Eh... Ezequiel.
¿Con Z?
Sí, con Z.
- ¿Cómo te llamas? - Emmy.
¿Con M?
Eres gracioso.
Puede que llegues a gustarme.
- No te fuerces, Emmy. - Emmy.
¡Emmy!
Emmy, ¿Dónde estás?
Bebiendo un poco de agua, abuela. Ya voy.
No dejes que el G-A-T-O salga del S-A-C-O.
¿Qué?
Dije que no dejes que el gato salga del saco.
N-O, no.
No lo olvides.
Estas mujeres no tienen hombres.
Les dije que probablemente elegiríais entre ellas
a la que querríais ayudar.
¿Ayudar?
Los hombres de la caravana hacen el trabajo más duro
para las mujeres a las que no han bendecido en matrimonio.
Entonces...
- Estas no han sido bendecidas. - No.
No querrá decir que Ezequiel y yo tenemos que...
No, no tienes que casarte si eliges no hacerlo.
Pero tienes que trabajar.
Oh, sí, sí.
Esta es la hermana Annie Freemont.
Y estas dos damas son hermanas,
Tillie y Lucy Lovejoy.
Un placer conocerles.
Igualmente.
Y ésta es Abbey Hanks.
- Y éste... - Hermano Walker...
no hace falta que continúes.
Yo me lo llevaré.
- Abbey tú... tú no puedes elegir. - Pueda o no, lo estoy haciendo.
Si es algo que llevarse, Abbey, yo también me lo llevaré.
A mí me lo ha presentado antes.
¡No tienes a nadie a quién cuidar, excepto de ti misma!
- Pero yo... - ¡Por favor!
No es apropiado ni correcto pelear de esta manera por un hombre.
Ezequiel, eres tú quién debe decidir a quién ayudas.
Bien, gracias, hermano Walker, gracias.
Mi decisión está tomada.
¡Hola!
Tú.
- ¿Viene con nosotras, abuela? - No ha dicho que lo vaya a hacer.
Sé algo que no D-I-R-É.
¡Deja de decir tonterías, Emmy!
Un secreto profundo y oscuro en una C-Á-S-C-A-R-A de maní.
¡Emmy, Emmy!
Anoche.
¿No es una pequeña linda y adorable?
No sabía que tenías una nieta tan dulce.
¿Cómo podría nadie rechazar a alguien tan dulce como ella?
Tienes las cualidades para ser un buen padre de familia, Ezequiel.
Gracias, hermano Walker, gracias.
Bueno... eh... ahora que has tomado la decisión,
no te quedes ahí parado. ¡Es hora de arremangarse!
Apuesto que estás contento con tu elección.
Sí, oh, sí.
¿Has hecho tu elección, Jonathan?
- ¿Caballos o bueyes? - Bueyes.
- ¡Caballos! - ¡Cuatro!
¿Cuál es vuestro carro?
Ese.
Lo primero que tienes que hacer cuando acampemos por la noche,
es ordeñar a Mehitabel.
A ella no le agradarás, pero...
supongo que estás acostumbrado a eso.
Luego, desenganchas los bueyes y los sacas fuera.
- Cortas leña y haces fuego... - ¿No has olvidado nada?
- Ahora voy a eso. - No le des tantas vueltas, ¿quieres?
Pon ahí el barril.
- ¿Qué hacen ahí esos huesos? - ¿Qué huesos?
Esos.
Yo lo sé, abuela.
Nadie te ha preguntado.
Da igual, lo sé.
Bien, ¿de qué?
¡Perro travieso, debería darte vergüenza!
Y una cosa más.
- Átalos por la noche. - ¿Y cuándo duermo?
Cuando lleguemos a Utah.
¡Vigila los bueyes, ¿quieres?
¿No sabes? ¿No recuerdas nada?
"Ow" significa izquierda, "yeh" significa derecha.
¡Ven aquí! ¿Cómo esperas que les enseñe
algo a estos estúpidos bichos?
¡Primero debes saber un poco más de bueyes!
¿Qué haces en mi caballo?
- No lo estás usando. - No te he dado permiso para hacerlo.
La abuela es un horror, ¿no?
Solo tengo una bendecida.
Jonathan está atrapado por dos.
¡Pobre hombre!
Les sirve bien.
Tiene muy mal la espalda.
¿Quién?
Jonathan.
No puede hacer ni pizca de trabajo.
Le oí decírselo a las hermanas Lovejoy.
Puede levantar un caballo con una mano.
Oh, no, Jonathan, no.
Está muy enfermo.
¿Lo ves?
¡Vigila los bueyes!
¡Ow! ¡Ow!
¡Ow! ¡Ow! ¡Ow! Tú, misma.
Está bien, tú eres la siguiente, ve y ponte allí.
Aquí está la leche.
Supongo que querrás que te la bata.
Cuélgala en tu labio inferior
y tendrás mantequilla en poco tiempo.
¿Quiénes son? ¿Los has visto antes?
Claro. Son los exploradores. Van por delante de la caravana.
- Avisa al médico. - Vamos a bajarlo.
¿Qué ha pasado?
Lo encontré en un pozo de agua boca abajo.
Su caballo se había ido. Le dispararon por la espalda
¿Por qué? Es solo un muchacho.
Cuando lo encontramos, murmuró algo sobre un asesinato a sangre fría.
- Probablemente estaría delirando. - Doctor...
¿Crees que sobrevivirá?
Haremos lo que podamos. Súbelo a mi carro.
Hola.
No intentes entender las cosas. Las heridas se curarán bien.
- Un poco de caldo no le vendría mal. - Se lo daré.
¿Quién es?
Luther Mason.
Es el médico.
Yo soy Nora, su enfermera.
¿Dónde estoy?
En una caravana con destino a Utah.
¿Mormones?
Sí.
Pero no te preocupes, no intentaremos convertirte.
- ¿Cómo llegué aquí? - Déjate esto en la frente.
Y ahora, ni una palabra más.
- Sí, pero, yo... - Ya hablarás más tarde.
Voy a traerte un poco de sopa.
Hola, hijo.
¡Dios!, me alegro verte vivo.
¿No te sorprende vernos?
Parece que los agentes federales le dispararon por la espalda, ¿no?
Sí, quédate con este grupo y todo irá bien. Y estarás a salvo.
¿Qué estáis haciendo vosotros dos aquí?
Lo mismo que tú, tratando de escapar del grupo de Fulton.
Ya sabes lo que pasó en Timber City, ¿no?
No sé nada.
Ahí dónde lo ves, no sabe nada.
Es igual que su padre.
No sabes nada, y nunca nos viste antes.
Y te dispararon los indios.
Quédate con este grupo hasta que lleguemos a Shoshone Pass.
Reuniremos al resto de la banda, y luego...
Yo, no.
Cuando me vaya de aquí, me iré solo.
Sé sensato, hijo, porque...
Incluso podrías toparte con la ley.
¡No tengo miedo a la ley!
No he matado a nadie.
Sí, pero te resultará muy difícil explicarlo.
Al fin y al cabo, eres un miembro de la banda de Bascomb,
y eso es todo lo que ellos quieren saber.
Me iré solo.
Será mejor que nos des tu palabra.
No os daré nada. ¡Salid de aquí!
No, no, no, hijo, no hagas esfuerzos.
- Quédate... - Ezequiel...
¿Sí, señorita?
El paciente no debe hablar.
Eso es, señorita, exactamente lo que le estábamos diciendo.
Recuerda, hijo, ni una palabra más.
Recuérdalo.
¿Te sientes mejor?
Sí, mucho mejor. Gracias.
Hola, espero que no haya sido mucha la molestia.
Para nada.
- ¿Seguro que ya puedes montar? - ¿Por qué no?
- Puedes tener una recaída. - Bueno, tal vez eso no sea tan malo.
Cuando me estabas vendando las costillas
esperaba tener más agujeros para que te tomara más tiempo.
Probablemente eso sea solo gratitud.
Mis costillas son muy agradecidas, supongo.
Aunque...
he estado pensando...
si habrá muchas oportunidades para un hombre en Utah.
Sí, las hay.
Quiero decir, si sienta la cabeza
y trabaja duro y todo eso.
Sí, las hay.
Quiero decir que... podría incluso pensar en... casarse.
Sí, podría.
¿Algún problema, Jimmy?
No.
Todo está genial. Muchísimas gracias.
¿Cuánto tiempo más vamos a aguantar esto, eh?
Hasta vea que es seguro irse.
Diez días son suficientes para mí, necesito acción.
Y dinero.
Nunca me habrás oído rechazarlo, ¿verdad?
Vámonos. Shoshone Pass no está muy lejos.
Podríamos salir disparados una noche,
reunir a los hombres y estar allí en un par de días.
¿Has oído hablar alguna vez de un tipo llamado Fulton?
- Está perdido en su propio polvo. - Sí.
Bueno, yo no tomo decisiones con el estómago vacío.
Dime qué vas a hacer. Puedes apostarte
con un par de caballos aquí, después del anochecer.
Supongamos que decides que no te vas.
Si alguna vez no te gusta la forma como manejo las cosas,
puedes empezar a hacerlas por tu cuenta.
Puede que lo haga.
No te esfuerces.
¿Sabes cómo tengo la espalda?
Hola, Zeb, ¿vas a encender un fuego?
No, yo no.
La abuela dice que sí.
Tu abuela es capaz de decir cualquier tontería, porque...
estoy harto, eso es todo.
Escucha, Zeb.
Apuesto a que podrías hablar dulcemente si supieras cómo.
¿A ella? Podría horrorizarla.
Apuesto a que podrías lidiar con ella.
Apuesto que podrías lidiar incluso con 100 indios.
Oh, seguro que sí.
500.
¿Vas a dormir?
No, estoy sacudiendo las polillas a esta vieja manta.
Yo no veo ninguna polilla.
Claro que no. Tan solo pusieron los huevos y se fueron volando.
¿Las polillas ponen H-U-E-V-O-S?
¿H-U..?
Por supuesto que sí.
Y también depositan los huevos.
Entonces ¿por qué no cacarean?
No lo sé. Nunca he sido una polilla.
- ¿Yo lo fui? - Probablemente fueras un mosquito.
Ahora, vete de aquí. Sal corriendo.
- ¿A dónde voy? - A cualquier sitio.
Súbete en las escaleras, súbete al carro. A cualquier sitio.
- Apártate de mi camino. - Oye, Zeb. ¿Estoy muy alta?
Sí, estás bastante alta.
¿Es la misma hora ahí abajo que aquí arriba?
¿De dónde sacas todas esas preguntas?
Cuando cruzamos el Mississippi,
eran las 12:00 en un lado y las 11:00 en el otro. ¿Por qué?
Supongo que es un truco para que atrases el estómago una hora
y no comas tanto.
Si atrasas el estómago,
¿Puedes atrasar también el corazón una hora?
Debería ser posible.
¿Tiene manecillas como un reloj?
¿Cómo va a bombear sangre si no tiene manecillas?
¿Eso es lo que hace el corazón?
Dora dice que es con lo que amamos.
Las mujeres siempre dicen tonterías como esa.
Vamos, baja de mi silla de montar antes de que se desgaste.
- Zeb, ¿tú me quieres? - No, no quiero a nadie.
Nunca lo pienso hacer. Tengo que ver a Jimmy.
Te quiero.
Eres la persona más graciosa que haya oído nunca.
Algún día seré muy guapa.
Te alegrarás de haber esperado.
Muy bien, me alegraré de haber esperado.
No te casarás con nadie, ¿lo prometes?
Te doy mi palabra.
Quédate en la silla. Sigue en la silla.
Hola, Jimmy.
¿Cómo te encuentras?
Mucho mejor, gracias.
Sabes, tengo una sorpresa para ti.
Yancy y tú os vais a largar, ¿no?
Sí, pero...
No pensé que te lo tomarías con tanto entusiasmo.
¿Cuándo te vas, Zeb?
Tan pronto como oscurezca.
No quería irme sin despedirme de ti.
Adiós, Zeb.
Gracias, Jimmy.
Estaré preocupado por ti, hijo.
Oh, todo saldrá bien.
Seguro que sí, hijo.
Mucha suerte.
No hagas eso, no tengo frío.
Hermano Jonathan, esto te protegerá de las corrientes de aire.
- Aquí tienes un buen caldo caliente. - No quiero sopa.
- Lo que necesito es ejercicio. - Has estado andando toda la tarde.
Ahora tienes que descansar y comer.
Te traigo unas galletas. - Y un poco de mermelada.
¿Cómo esperas escapar, si ni siquiera puedes escaparte de estas dos?
¿Quién es, Jonathan?
Oh, hermano Ezequiel.
Hola, hermana Lucy.
He venido a buscar al hermano Jonathan.
El hermano Walker le necesita.
¿A esta hora de la tarde?
Cogerá más frío en la espalda.
Puedes abrigarlo muy bien, esto es muy importante.
Bueno, si es importante...
Tillie, tráele el chal.
- No quiero ningún chal. - No, no, hermano Jonathan.
Harás exactamente lo que dice la hermana Lucy.
Ella siempre tiene razón.
No lo encuentro, Lucy.
Yo lo buscaré, Tillie.
Vamos, prepara los caballos. Yo me encargo de ellas.
Date prisa.
- ¿Adónde ha ido? - ¿Adónde ha ido?
Bueno, tuvo que darse prisa porque el hermano Walker le necesitaba.
Oh, querida. Y se ha ido sin su chal.
- Y sin tomarse la sopa. - Bueno, eh...
¿No creéis que vosotras dos
estáis cuidando demasiado al hermano Jonathan?
- ¡Oh, no! - ¡Oh, no!
El hermano Jonathan es un hombre muy enfermo.
- Lo que realmente necesita... - Es atención hospitalaria.
Oh, querida, ojalá hubiéramos construido el nuestro.
¿Estáis pensando en construir un hospital?
Bueno, no solo nosotras.
Todo nuestro grupo está contribuyendo a su construcción.
Vais a construir un pequeño hospital.
- ¡Oh, no! - ¡Oh, no!
Uno grande, con el mejor equipamiento que el dinero pueda comprar.
Eso requeriría un montón de oro.
Por supuesto, no lo llevarán con ustedes.
- No. - No personalmente.
Pero está en algún lugar en la caravana.
¡No!
No se lo diré a nadie.
- Tengo que retomar mis tareas. - No.
¿Le dirás al hermano Jonathan que regrese enseguida?
Claro que sí, de hecho lo traeré yo mismo.
Calienta su sopa, lo traeré enseguida.
¡Sabía que te encontraría sin hacer nada!
- ¿Quieres llegar tarde? - Bueno, tengo...
- ¿Tarde para qué? - Para cantar.
- Tengo que ordeñar a Mehitabel. - Está ordeñada.
- Tengo que atar a los bueyes. - Están atados.
- ¡Tengo que traer leña! - ¡Está recogida!
- La abuela piensa en todo ¿eh? - Tú cállate.
Tengo menos talento para cantar que una mula.
Mantén los talones en el suelo, nadie lo notará.
¡Ha estado bien!
¿Alguien tiene alguna favorita que le gustaría escuchar?
¿No hay alguna canción que se llame...
- "Para", "Vuelve" o...? - Oh, sí.
"Espera, espera, hermano, antes de caer en la oscuridad"
"Espera, espera, hermano"
Esa me parece bien, hermano Walker.
Para el hermano Ezequiel.
Si tú esperas, esperas, hermano, antes de caer en la oscuridad
Espera, espera, ¡hermano!
Espera, espera, ¡hermano!
Espera, espera, ¡hermano!
Espera, espera, ¡hermano!
Espera, espera, ¡hermano!
Espera, espera, hermano
Espera, espera, hermano
Espera, espera, hermano
Espera, espera, hermano
Bueno, Ezequiel...
Debo decir que eres uno de los cantores más entusiastas
que hemos tenido nunca.
Gracias, hermano Walker, esa canción me conmovió.
¿Te importa si abro mi corazón en esta reunión?
- Nos encantaría. - Muchas gracias por todo.
Sabéis... lo que quiero decir es que...
Tengo un mensaje para alguien.
Y si fuera un hombre al que le importara el dinero, diría que...
que esa canción me hizo tanto bien como...
como encontrar un cofre lleno de oro debajo de mis narices.
Y podría decir que
en esta noche está la respuesta a todo lo que hemos estado buscando.
Espero que sepan a qué me refiero.
Bueno, amigos, supongo que esto nos dará ánimos para esta noche.
Ezequiel... no lo hubiera creído de ti.
Oh, sigamos adelante.
¿Qué es todo eso del oro?
Un montón de él.
- ¿Dónde? - Aquí, en los carros, en algún lugar.
¿Cómo lo descubriste?
Esas dos antigüedades tuyas me lo dijeron.
Hola, Jimmy.
Está oscureciendo, Zeb.
Bueno, Jimmy, como te dije, yo...
Algo se ha apoderado de mí. Un sentimiento inexplicable.
- Simplemente, no intentes nada. - ¿Qué quieres decir, hijo?
No lo sé, simplemente no lo hagas, eso es todo.
No le hagas caso.
Nos levantaremos temprano, empezaremos con buen pie,
y nos comeremos esas cajas de galletas.
Buenos días, hermano Elijah.
Buenos días para ti.
Nos hemos dado cuenta de que tienes una fuga en el barril de agua,
y hemos pensado arreglarlo antes de irnos.
Muy generoso por tu parte.
Oh, bueno, siempre nos gusta ayudar cuando podemos.
Hermano Jonathan...
ayúdame a llevarlo dentro para que podamos trabajar en él.
Muchas gracias.
De nada, hermano Elijah.
Parece que tendremos que mover algunas de estas cajas, Jonathan.
- ¿No es mejor? - Sí, claro que sí, Ezequiel.
Hola.
Creí haberte dejado con tu abuela.
Me escabullí, igual que tú.
Sigue adelante y regresa a escondidas.
¿Qué estás haciendo?
Arreglando este viejo barril.
Jonathan está reparando una caja.
Sí, bueno, la subiremos al barril un poco más tarde.
¿Puedo ayudar?
No, no, gracias.
Ahora tienes muchos barriles, ¿no?
Así es como lo quería.
- Buenos días, hermano Walker. - Buenos días.
Buenos días, hermano Mason. Supongo que ya no somos
los reparadores de barriles que creíamos ser.
Tenemos carpinteros para eso.
Parece que los vas a necesitar.
Lo siento, hermano Walker.
Gracias por las buenas intenciones.
Oh, eso yo en cualquier momento,
en cualquier momento.
¿Crees que Mason sospecha algo?
No sospechaba que éramos carpinteros expertos.
Será mejor mantenernos alejados de su carro.
¿No sería divertido si el oro estuviera en mi propio carro?
Sí, así la mocosa no tendría que andar tanto para ayudarte.
Le echaré un vistazo al asiento cuando no esté.
Echaré un vistazo a este carro.
Es mejor que trabajemos solos.
- Aprovecharemos mejor el tiempo. - Sí.
- Buenos días, Annie. - ¡Buenos días!
Hay un desgarro en la tela. Quizás debería arreglarlo.
- Vaya, Zeke, eres muy considerado. - Cualquier cosa para...
echar una mano, ya sabes.
No se me da muy bien coser, pero creo que...
puedo arreglártelo.
Ha sido muy amable por parte de Abbey dejarte venir.
- ¿Dejarme venir? - ¿No lo hizo?
Escucha.
Abbey, no me permite hacer nada.
Yo doy las órdenes en ese carro.
Tengo que mover estas cosas si quieres que arregle la tela.
Claro, solo repito lo que dicen los demás, Zeke.
Bueno, solo diles lo que yo le dije.
Cuando chasquee los dedos, salta.
No debes hacerle eso a Abbey, Zek, ella es muy frágil.
¿Frágil?
Podría despedazar a un gorila al primer mordisco.
Pero es atractiva.
Lo único que sé es que casi la enganché
una mañana en lugar de los bueyes
por error.
¡Vaya, Annie!
¿Qué estás haciendo?
Llevando ropa de hombre, ¿eh?
Era de mi marido. La llevo conmigo para recordarlo.
¿Sí?
Mira, quizá no te estén grandes, Zeke.
- Pruébatela. - Oh, no.
¡Vamos!
Nunca antes había usado ropa de tienda.
Así.
¡Caramba!
¿Cómo me ves?
¡Cómo un enterrador!
Vaya...
Hola, Abbey, ¿llevas mucho tiempo ahí?
Así que chasqueaste los dedos y yo salté.
- ¿Acaso no aguantas una broma? - No, pero ella parece que sí.
¿Con qué derecho le das ropa a Zeke?
Mi marido está muerto.
¡Pero tú no!
- Mantente alejado de él. - No, Abby, no puedes impedirme venir.
No puedo impedir que vengas, pero seguro que puedo ayudarte a regresar.
- ¡Quítate esa ropa! - ¡Vaya alboroto que estás armando!
¡Vamos, arre!
¡Arre!
- ¡Avanzad! - ¡Bájate del lomo del buey!
¿Dónde vas a conseguir otro buey?
¡Y ahora camina, como el resto de nosotros!
Date prisa, Mason puede volver en cualquier momento.
¿Quién es ese?
Buenas noches, caballeros.
- ¿Quién está al mando - Elijah Walker.
- Encantado de conocerle. - ¿Cómo está?
Me llamo John Fulton.
Oficial federal de Washington D.C.
¿Ha visto a alguien pasar a galope por aquí hoy?
No. ¿Busca a alguien?
Al resto de la banda de Bascomb.
Los seguimos hasta Shoshone Pass y atrapamos a 10 de ellos esta mañana.
Pero creemos que aún quedan algunos sueltos.
incluido el propio Bascomb.
Debería decírselo a Zeke. Él lo atrapará.
¿Zeke?
Ezequiel Smith, uno de nuestros conversos.
Tuvo un encontronazo con una banda, puede que sea el mismo grupo.
Uno de nuestros hombres fue asesinado.
Así es. Me gustaría hablar con él.
Iré a buscarlo.
Esa mocosa nunca pierde la oportunidad de fastidiarnos.
¡Zeke! ¡Eh, Zeke!
Tenemos visita. Quieren verte.
Está bien, diles que iré enseguida.
- ¿Estás enfadado, Zeke? - No, no estoy enfadado, pero...
Tengo que lavarme la cara, ¿no?
¿Lavártela para la visita?
Bueno, tal vez.
Mi ropa está un poco sucia.
Me pregunto si podrías ir al carro de Annie Fremont
y traer el traje que me ofreció.
- Claro que lo hago. - Muy bien.
Venga, vamos a salir de aquí.
¿Irnos? ¿A plena luz del día?
No te alejarías ni una milla.
Es la única oportunidad que tenemos.
Tengo una idea mejor.
Nos quedamos.
Lo siento muchísimo, hermano Walker, si...
hice esperar a su visita.
- Zeke se estaba arreglando para él. - No, no, Emmy.
Me estaba dedicando a la Biblia.
El Sr. Fulton, Zeke.
- ¿Cómo está? - Encantado de conocerle, señor.
Está tras la pista de Bad Bascomb.
¿Quién?
Probablemente el mismo grupo con el que tuvo el encontronazo.
- ¿Dónde ocurrió? - No sabría decirle con exactitud.
O a qué hora fue, estando en un territorio desconocido.
¿Vio bien a alguno?
Bueno, no podría decir que sí. Odio confesarlo, pero...
salimos de allí lo más rápido que pudimos.
Oh, Zeke no le teme a nadie.
Cuéntales lo de los 500 indios.
No, no, no, es difícil,
terriblemente difícil, convencer a los pequeños, ¿no es así?
Ahora que lo pienso...
había un tipo que...
parecía un poco más grande que el resto.
Parecía ser una especie de jefe.
¿Notó algo peculiar en él?
Sí.
Tenía una cicatriz en el lado izquierdo de la cara.
Debe ser algo reciente.
Solo sabía lo de la quemadura de la cuerda en el cuello.
Por supuesto, eso no lo vi.
¿Notó algo más en ese hombre?
Ahora que lo pienso,
tenía que girarse en la silla de montar cuando
disparaba su pistola.
Es curioso lo torpe que puedes ser cuando no eres zurdo por naturaleza.
Sabe, tiene suerte de estar vivo hoy.
Porque ese a quien vio era Bascomb.
¿Lo era?
¿Va a seguirle la pista de nuevo?
Tan pronto como recibamos caballos frescos y suministros de Fort Bonneville.
- Saldremos después de la cena. - ¿Cree que lo conseguirá?
Si se necesitan todos los agentes federales de los Estados Unidos,
los usaremos, y lo atraparemos.
Apuesto a que él también fue el que le disparó a Jimmy.
¿Quién te disparó, hijo?
Indios.
Fue muy amable lo que hiciste anoche, Jimmy.
Sé que podemos confiar en ti.
¿Por qué no nos vamos de aquí, Zeb?
¿Nosotros? ¡Ja!
Tengo entendido que tienes una relación con...
esa chica, Dora, ¿no es así?
Oh, claro, claro.
Una vez me dijiste que no podía dejar la banda.
Parece que tenías razón.
Jimmy, tú no eres como nosotros.
Nunca lo serás.
Fue una loca idea mía, porque...
pensé que eras como tu padre, pero no lo eres.
Y me alegra que hayas cambiado, Jimmy.
No sirve de nada, Zeb.
De todas formas, la banda ya está disuelta.
Estás tú y Yancy.
Y también está Fulton. Te perseguirá hasta atraparnos.
Avísame cuando te vayas, ¿quieres?
Bien, hermano Walker,
parece que vamos a mojarnos los pies, ¿no es así, señor?
No, Ezequiel.
Sólo pararemos aquí por unas horas para llenar los barriles de agua.
Luego seguiremos el río hacia el norte.
Hermano Jonathan...
¿Me podrías echar una mano con mi barril de agua, por favor?
Haré lo que pueda, pero...
ya sabes lo de mi espalda.
Escucha, Bart...
Si cruzan el río, tendrán que sacar todo de los carros para secarlo, ¿no?
Oíste lo que dijo Walker, ¿no?
- No lo cruzarán. - Este es tu territorio natal ¿no?
Muchas cosas podrían pasarle...
a gente inocente si siguieran por el río, ¿no crees?
Sí.
Sí, supongo que tienes razón.
Me montaré en tu caballo y podremos continuar.
Alce Solitario.
Bart Yancy.
Hola, Alce Solitario.
Hola.
¿Por qué envías señales de guerra?
Para mantener la caravana...
fuera de los terrenos de caza de mis amigos.
Sabemos qué caravana.
Los hombres blancos asustan la caza.
Dos días de viaje en ambos sentidos.
Los hombres blancos traen enfermedad de manchas,
agua de fuego, mentiras y hambre.
Quizás la caravana vea la señal de humo
y cruce el río hacia las montañas.
Si la caravana va hacia las montañas, bueno.
Si no cruza el río, malo para la caravana.
Bart, se asegurará de que la caravana se desvíe.
Bart, buen amigo.
Por prevenirnos.
Quizás en algún momento necesites ayuda.
Alce Solitario vendrá rápido.
Gracias, Alce Solitario.
Mantendremos este camino a lo largo del río.
Vaya, parece que alguien tiene una idea diferente.
¡Humo indio!
- ¡Indios! - Sí.
Señal convocando consejo de guerra.
No sé por qué lo están haciendo. No les hemos hecho nada.
¿Crees que le arrancarán la caballera a alguien?
Oh, no, no, no.
Aunque sean mil, os protegeré, a ti y a Abbey.
Cada vez que quieres protegerme, algo sale mal.
Parece que tendremos que cruzar el río, hermano Walker.
Los indios no pueden ser peor que resistir esa corriente.
Hermano Mason...
¿Qué prefiere tener en su camisa,
un poco de agua o una pequeña flecha?
Sabemos que el río es rápido y profundo.
No sabemos si los indios son pacíficos.
Nunca habrá oído a alguien haber sido emboscado por un pez, ¿verdad?
- Lo sé, pero... - Hermano Walker, yo...
No quisiera tener en mi conciencia
la responsabilidad de obligar a estas mujeres y niños a algo así.
Creo que tienes razón.
Para la caravana.
Lo cruzaremos tan pronto como podamos.
¡Parad!
¡Dad la vuelta!
¡Regresamos!
Creo que la forma más segura de pasar los carros es seguir la orilla.
Tenemos que tener cuidado. La corriente es muy rápida.
- ¿Ha visto al hermano Jonathan? - No, hermana, no lo he visto.
- ¿Has visto al hermano Jonathan? - ¡No, hermana, no lo he visto!
Jonathan.
¡Jonathan!
¡Jonathan, ayúdanos a salir de aquí!
El carro está atascado.
¡Cuidado con los bueyes, Zeke!
Nos están llevando a aguas profundas.
¡Ya lo veo!
¡Vamos! ¡Fuera de aquí!
¡Están atascados!
Te dije que pasaría si no vigilabas a los bueyes.
¡Los he estado vigilando, pero no me hacían caso!
¡Desátalos!
¡Zeke! ¡Zeke!
¡Ayuda! ¡Ayuda!
- Eso ha sido formidable, Zeke. - No nos detengamos aquí.
Sigamos hasta que consigamos un buen lugar para acampar.
¡Adelante!
Me hubiera gustado echarles una mano a los chicos con las cuerdas, Zeb.
Ese río es lo primero que Abby no ha podido detener al abrir su boca.
Échale una mano, tengo que encontrar mi caballo.
¡Amigos!
¡Amigos!
Supongo que estamos demasiado cansados para hablar mucho.
Lo sé, yo lo estoy.
Que cada uno dé gracias a su manera, por esta travesía exitosa.
¿Por qué no convertirlo en un motivo
para una verdadera alegría, hermano Walker?
¿No podemos tener uno de esos viejos bailes esta noche?
- Bueno... - ¡Claro que sí!
Primero nos aseguraremos de que todos los carros
estén desempacados.
- ¿Qué pasa con los indios? - No debes preocuparte por ellos.
Mientras te mantengas fuera de su territorio.
Bueno, estoy a favor de un poco de relajación
- si los demás lo están. - ¡Bien!
Bien, ahora vamos a desempacar.
Démonos prisa. Terminemos con eso.
¿Crees que le gustaré a Zeke con este vestido?
A Zeke le gusta cualquier cosa con un vestido.
¿Crees que Hannah me dejará quedármelo?
Siempre y cuando seas una buena chica.
¿Por qué estás tan inquieta?
- Por nada. - Quédate quieta.
¿Crees que seré la más guapa de la fiesta?
No, si no dejas de sorberte la nariz.
¿Dónde está tu pañuelo?
No tengo ninguno.
Toma. Uno para la fiesta y otro para sonarte la nariz.
¿Por qué nos resfriamos con los pies mojados?
No lo sé.
¿Los pies no se resfrían cuando se moja la nariz?
- Así, sí. Ahora, corre, vamos. - Voy rápida, abuela.
Muchas gracias, abuela.
¡Coge tu tren! - Es mi vagón de cola.
Tenemos mucho trabajo que hacer tan pronto como oscurezca.
Si no estás demasiado ocupado recogiendo sus medallas.
¿Por qué?
Todo eso de gran héroe, como...
sacar a la niña del río.
¿Qué preferías esta noche, un velatorio o una fiesta?
Me llevó mucho tiempo, para encima dejar que se ahogara.
- Oh, seguro que lo harías. - Bueno...
No... no creerás que yo...
la quiero colgada de mi cuello todo el tiempo, ¿verdad?
Bueno, lo haces bastante bien para ser un hombre.
Hola, Zeke.
Estás muy gracioso.
Parece como si estuvieras luchando contigo mismo.
¡Caray! ¿Qué significa eso de acercarse en silencio a un sitio?
Me has dado un susto de muerte.
Podría haberme roto la camisa, y es la única que tengo.
Haré que la abuela te la arregle.
Tu abuela y mi camisa no se dirigen la palabra.
Mira, Zeke.
Un anillo de oro.
¡Oh, Dios!
¡Vaya!
¿Dónde lo conseguiste?
Es mío.
Sí, pero, mira, es demasiado grande para ti.
¿Qué quieres decir con que es tuyo?
Que lo es.
Te lo iba a dar para que...
lo usaras en el baile de esta noche.
Lo has robado.
No.
¿Es de Abbey?
- No, pero pensé que... - No me importa lo que pienses.
No quiero que andes robando poniéndome como excusa.
Robar está mal.
Todos los niños saben que...
robar está mal.
Sí, Zeke tiene razón.
- Solo los hombres malos roban. - ¿Te refieres a Bad Bascomb?
Sí... sí. Anda, Zeke, háblale de Bad Bascomb.
¿Es realmente tan malo como dicen?
Supongo que todo depende de cómo lo mires.
Quizás no sea tan malo, si lo conocieras.
- ¿Tú le conoces? - Por supuesto que no.
¿Cómo voy a conocerlo? Solo lo decía, suponiendo.
Supongo que tuvo un mal comienzo.
¿Robando?
Sí, robando. ¿Y qué ha conseguido?
Ahora tiene que estar escondiéndose.
¿Por miedo?
Los federales lo persiguen, y si lo atrapan, ventilarán su cadáver.
Y si no, tendrá una quemazón de cuerda permanente.
¿Qué es una quemazón de cuerda permanente?
Oh, eso es algo que se consigue en una fiesta de corbatas.
- O en un ahorcamiento. - Me gustaría ver un ahorcamiento.
¿Por qué demonios quieres ver un ahorcamiento?
Oí a los exploradores contárselo a Elijah Walker.
Cómo tres lincharon a Pete.
Estaba escuchando, escondida debajo del carro, cuando hablaron de ello.
Seguro que fue emocionante.
Primero el grupo se abalanzó sobre él.
- ¿Se abalanzó? - Como un visón sobre una gallina.
Luego lo llevaron al árbol de la roca alta.
No quiero oír nada más sobre eso.
Y lo elevaron con un collar de cáñamo.
¿Dónde aprendiste esa forma de hablar?
¿No sabes lo qué es?
¿Cómo voy a saberlo?
Un collar de cáñamo es lo mismo que un corbata de California.
Se la colocaron alrededor del cuello y lo dejaron balanceándose
como una espiga en la brisa de la mañana,
más muerto que el General Taylor.
Así lo contó uno de los exploradores.
Ah, eso es suficiente para enfermar del estómago.
Zeke, ¿crees que podré ver un ahorcamiento algún día?
¡Espero que no!
¿Ni siquiera un poco colgando... como quizás, Bad Bascomb?
¡Estoy sorprendido de que hables así!
Sabes, ese anhelo morboso de emoción
es lo que está arruinando a todos nuestros jóvenes hoy en día.
Sí, pero el ahorcamiento de Bad Bascomb no es poca cosa.
¡Quédate fuera de esto!
Tal vez Bascomb deba ser criticado
por estar siempre relacionado con reptiles
que hablan demasiado bonito por su propio bien.
A veces es terriblemente pesado.
Terriblemente pesado.
Quizás debería sentir pena por él.
No tienes que sentir pena.
Un tipo como él nunca llegará a nada, excepto a un mal final.
Por eso tienes que devolver ese anillo al lugar de donde lo robaste.
No lo robé, es mío. Para mi matrimonio.
¿Matrimonio?
Mírala ahora, mintiendo.
Primero robas y luego mientes para encubrir tu fechoría.
- No, no lo soy. - No, ese es un buen asunto.
Arruinar los ideales de un hombre.
Solo una pequeña verruga, ladrona y mentirosa.
Ya no quiero tener nada que ver contigo.
Estás bromeando, ¿no, Zeke?
¡Zeke!
Sabes que te A-M-O.
Oh, vamos, Zeke.
¿No ves que ella te A-M-A.
¿Qué te dije sobre ese deletreo?
Aléjate de mí, vete a coger el sarampión o lo que quieras.
Vete antes de que te dé un golpe en la nariz.
¡Vete!
Vamos, tenemos trabajo que hacer.
Ni siquiera dijo nada de mi bonito vestido nuevo.
- ¿Quieres la mano de Ezequiel? - ¡Cállate!
Vete, Rang.
¿Quieres que te den con un cinturón en la nariz?
No vengas al sitio donde has venido.
Vete.
Mantenla bien tapada, tiene fiebre.
Pero se pondrá bien si no se expone al aire nocturno.
Está bien, doctor.
¿Cómo está, Emmy?
¿Le has dado alguna medicina?
A veces, la palabra adecuada, de la persona adecuada,
ayuda más que la medicina.
Abuela...
¿Qué tienes ahí?
Tú… tú lo devuelves.
Pensé que lo usarías esta noche.
Cambié de opinión, guárdamelo.
No creo que lo quiera...
nunca más.
Hola, Abbey.
¿Dónde has estado?
Luther Mason me acaba de decir que Emmy no se siente muy bien.
Se va a dormir, no la molestes.
¿Has cenado?
Bueno... he tenido poco apetito estos dos últimos días.
Vaya, eso es algo nuevo. Será mejor que veas a Mason.
Oh, no, no no, estoy bien.
Te diré algo. No tiene sentido que ambos nos perdamos el baile.
Así que sigue adelante
y yo me quedaré aquí cuidando de Emmy, ¿de acuerdo?
Llámame si necesitas algo.
Necesito dormir unas 8 horas y no voy a conseguirlo llamándote.
¡Zeb!
Es de noche.
Sí, iba a ir a buscarte.
¡Emmy!
¡Zeke!
¡Zeke! ¡Zeke! ¿Dónde está Emmy?
- ¿No está ahí? - ¡No!
Ella lleva su manta consigo dondequiera que vaya.
- Lo hizo. - ¡Pues, encuéntrala!
Está resfriada y tiene fiebre, y este aire nocturno podría matarla.
¿Has mirado alrededor del campamento?
¡Se suponía que debías cuidar de ella, zoquete!
No te preocupes, la encontraré.
¡Emmy! ¡Emmy!
¿Qué pasa?
- Emmy ha desaparecido. - La encontraremos.
Emmy se ha ido. Tiene fiebre, ve a buscarla.
¡Emmy!
¡Emmy!
¡Emmy!
¿Por qué, Amy?
Vete, Zeke.
¡No te atrevas a tocarme!
¿Cómo sabes que soy Zeke, cariño, si ni siquiera me has visto?
No quiero verte.
No quiero verte nunca.
Sólo quiero morir.
¿Es esa manera de hablar, después de lo difícil que ha sido encontrarte?
- ¿Qué te hizo irte? - ¡Dispararé!
Verás, yo...
Supongo que no tiene sentido pedir clemencia
una vez que una mujer ha tomado una decisión.
Aunque creí que tenías más sentimientos por mí.
Dijiste que estaba robando y no es verdad.
Sé que me equivoqué. Lo siento.
Ibas a darme con un cinturón en la nariz.
Creí que sabías que sólo te estaba probando.
¿Probando qué?
Ver si me amas.
¿Me estabas probando cuando me empujaste,
y dijiste que querías que me contagiara de sarampión?
Esa es mi prueba número uno.
Ni el sarampión podría afectarte. Eres demasiado inquieta.
¿Te importa alguien especialmente, Zeke?
¿Qué más da? No me queda mucho tiempo de vida.
Puede que no te dispare.
Haz lo que tengas que hacer.
De todas formas, no sé muy bien cómo funciona esto.
Podrías haberme engañado, sin duda.
¿Habrías cogido el anillo si te lo hubiera dado la abuela?
¿Por qué debería hacerlo?
Le gustas.
¿Por qué la atormentas todo el tiempo?
¿Por qué se envenenan las tuzas?
¿Te casarás con ella?
Ahora sí que estás enferma.
Solo cuídala un poco.
Puede que no esté aquí siempre.
Sí, sí. Te...
Te estás haciendo muy viejo.
Muy viejo.
De algún modo pensé que me estabas esperando.
No querrías a una verruga.
¿No sabes que quería decir justo lo contrario?
¿Qué es lo contrario a una verruga?
Un hoyuelo. Un pequeño y bonito hoyuelo.
¿Un hoyuelo?
¿Quieres decir que soy un hoyuelo?
- Así es. - Eso me gusta, Zeke.
Claro.
No te importan todas las mujeres, ¿verdad, Zeke?
No, solo una.
No sé por qué, porque es tan fea como un viejo muro de barro.
- ¿Soy yo? - Solo estaba bromeando.
No, no es divertido ser feo.
Tú eres hermosa.
Tienes una naricita chata muy bonita.
Mi abuela dice que ahí me besó el sol.
¿El sol nunca te besó?
¿Con la cara tan fea que tengo?
No.
Oh, tú no eres feo, Zeke.
Eres G-U-A-P-O.
¿Aún tienes agua del río en los ojos?
Honestamente, Zeke.
- ¿Por qué no me besas? - Oh, no. No lo sé.
Estaba pensando en eso.
¡Eso no es un beso!
¡Como éste!
Puedo sentir los latidos de tu corazón.
Supongo que está trabajando bastante.
- ¿Eres feliz, Zeke? - Claro.
Dime que te gusto otra vez.
Me gustas, Emmy.
Lo digo sinceramente.
Siempre supe que lo harías.
Mejor volvamos a casa antes de que nos resfriemos.
Vamos, te llevaré.
¡Zeke! ¡No me dejes, Zeke!
Estoy aquí contigo, cariño.
Está muy congestionada.
Calienta un poco de agua. Probaremos con una cataplasma de cebollas.
Voy a coger algunas cebollas.
Doctor...
¿Qué tiene?
- Tendrá una crisis esta noche. - Quédese aquí.
No la deje ni un momento.
¡Eh, Zeb!
No me molestes ahora, Bart, tengo muchísima prisa.
Espera un momento, quiero felicitarte por encontrar a la niña.
¿Dónde la has conseguido?
En un doble fondo del carro de Walker.
¡Eso es genial!
Pero no puedo irme ahora. Emmy está muy enferma.
- ¿Quién eres tú, el doctor? - No, no soy el doctor...
Pero alguien tiene que quedarse con ella, ya sabes cómo es.
Claro, claro que sé cómo es.
Ese oro no se va a escapar, tómatelo con calma.
Sí, pero se escapará si tiene que esperarte.
Esa niña te tiene atado fuerte.
Nunca tendremos otra oportunidad como esta.
Quizás esta sea la primera vez que tienes razón.
Prepara los caballos y hazme la señal.
- Abandona el lugar. - De acuerdo, Zeb.
Llámame si me necesitas.
Prepararé las cebollas.
Hola, Zeke.
¿Vas a quedarte conmigo?
No debes hablar.
Estás enferma, tienes que quedarte quieta.
Puedo quedarme quieta si te quedas conmigo.
La verdad es que me gustaría, pero tengo un asunto que atender.
Pero no quiero que me dejes.
Tengo que trabajar un poco.
¿Trabajo? ¿He oído bien?
Es la primera vez que te lo oigo.
Trabajo y tú mencionados en la misma frase.
¿Desde cuándo os conocéis?
Ahora, cariño, duérmete.
Lo haré si Ezequiel se queda.
Bueno...
No soy una niñera, ¡caray! No es lógico.
Por favor.
Bueno, ya que insistes, me quedaré un rato.
Gracias.
¡Zeke! Zeke, ¿estás todavía?
Sí, estás.
Acabo de tener el sueño más maravilloso.
Y en el sueño me prometías que nunca me abandonarías.
Cariño...
Voy a hacer realidad ese sueño.
Te lo digo de verdad.
¡Jonathan!, ¿Qué estás haciendo con eso?
- ¿Qué ha pasado? - Jonathan ha robado nuestro oro.
Aquí está tu oro, hermano Walker.
No sé qué le ha pasado a Jonathan.
Nunca había hecho algo así.
Unos son fuertes, y otros son débiles, Ezequiel.
Tú has demostrado fortaleza.
Ahora debes intentar no hablar.
Pero debo hablar.
Ezequiel...
Quiero que lleves a mi gente hasta Utah.
Te lo pido por la fe que tengo en ti.
Bueno... tal vez yo no estoy hecho para ser líder.
Eres fuerte, con recursos.
Desde que estás con nosotros,
has demostrado deseo de ser justo.
Puede que ni siquiera tú sepas lo fuerte
que es ese deseo.
Pero está ahí.
¿Me lo prometes?
Si. Te lo prometo.
Y... aquí está mi mano.
¡Dora!
Los indios van en serio esta vez.
Nos dijiste que los indios no atacarían
si nos manteníamos fuera de su territorio.
Lucharán porque algún blanco malvado los llenará de mentiras.
¿Quién?
No importa quién.
Subamos a la colina.
Hagamos una barricada y metamos el ganado dentro.
Vamos.
Por favor. Esta... esta es mi primera orden.
¡Apilad los baúles y cajas fuera de la fila de carros. Subidlos lo más alto posible!
Llevad los carros y cerradlos. No dejad nada en los huecos.
¡Abbey!
Levanta esas cajas, y apílalas bien alto.
- Hola, Zeke. - Emmy...
Vuelve a la cama. Sabes que estás enferma. Quédate ahí.
Vosotras dos, llenad el barril con agua.
Ponedlo entre los carros para usarlo en caso de incendio.
- Zeke, ¿Cuántos crees que son? - Diez veces más que nosotros, Jimmy.
Oscurecerá en una hora.
¿Crees que atacarán esta noche?
Los indios nunca atacan antes del amanecer.
¿Qué tal si me dejas intentar llegar a Fort Bonneville?
Al menos tendríamos una oportunidad, Zeke.
No podrías cruzar las líneas indias.
No tendrías una oportunidad entre un millón, Jimmy.
- ¡Pero, Zeke, déjame intentarlo! - No, escucha, escucha.
Quédate aquí.
Eres un buen tirador, te necesitamos.
¿Has visto?, el hombre blanco miente.
Instala un campamento.
Robarán los terrenos de caza de Alce Solitario.
Al amanecer, no quedará ningún hombre blanco para robar los terrenos de caza.
Bueno, Jimmy, ese... eh...
caballo no podrá descansar bien con la brida y la manta.
Intentaremos llegar a Fort Bonneville.
Creí que no te gustaba esa gente.
¿Qué te ha pasado?
¿Qué te ha pasado a ti con el oro?
Bueno, eso es diferente.
Eres tú, el que es diferente, Zeb.
Todo el mundo tiene que hacer algo importante en su vida.
Bueno...
esta es mi oportunidad.
Y no vas a detenerme.
No voy a detenerte, hijo.
Sigue adelante.
Lo entiendo.
Gracias, Zeb.
Y por si acaso no nos volvemos a ver,
supongo que ya sabes lo que siento por ti.
Siento lo mismo por ti, hijo.
Vamos, amigo.
¿Vas a algún sitio, Zeke?
Sí, vuelvo enseguida y...
y no montes ningún escándalo.
¿Vas a pasar entre los indios, Zeke?
Más o menos, pero no te preocupes.
No lo estoy. Solo hay un par de miles, ¿no?
Sí, pero tienen rifles.
No me preocuparía aunque hubiera 10 veces más.
No me quieras más de lo necesario.
Estás intentando asustarme.
Apuesto a que incluso podrías eliminarlos con tus propias manos.
Bueno, tal vez, pero... llevaré mis armas conmigo.
Ahora, sé una buena chica, ¿has oído? Vuelvo enseguida.
- Adiós. - Adiós, Emmy.
¿Dónde están?
Ya vendrán.
Emmy, ¿Qué haces vestida aquí?
- Tengo mi tirador de guisantes, ¿no? - Vamos dentro.
- El caballo de Zeke. - Oh, pobre Zeke.
Los indios deben haberle atrapado.
No, Dory, estás equivocada.
Ya me gustaría ver a un indio que pudiera atrapar a Zeke.
Simplemente envió el caballo de vuelta porque podía ir más rápido solo.
Será mejor advertir a los demás que no esperen ayuda.
- Está bien. - Ven, cariño.
Espera un momento, abuela.
Zeke dijo que volvería y lo hará.
- No te preocupes. - Vamos, cariño.
¡Le digo que no tenemos ni un minuto que perder!
¡He tenido que recorrer cuarenta millas para llegar hasta aquí!
¡Los soldados pueden estar de vuelta en una hora!
¡Lo sé, pero no tengo la autorización!
¡No me importa lo que no tenga! ¡Vamos, pongámonos en marcha!
¡Probablemente hayan atacando ya!
Sí, pero en el Ejército se requiere autorización.
No puedo ordenar la salida de tropas. Eso es trabajo del Coronel.
¿Dónde está el Coronel?
No tengo autorización para despertarlo, tiene un carácter terrible.
¡Yo también tengo un carácter terrible!
¡Probablemente esté ocurriendo una masacre ahora mismo!
¡Voy a empezar a dar mis propias órdenes!
- ¡Cabo Finch! - ¡Sí, señor!
¡Coronel!
Los indios está atacando nuestra caravana.
Se negaba a interrumpir su sueño.
- Toque de asamblea. - Gracias, señor.
- ¿Cómo está, Sr. Fulton? - El Sr. Smith, ¿no?
Sí, señor. Ezequiel Smith.
¿Le importa si voy con usted, Coronel?
Sé que al Sr. Smith no le importará.
De ninguna manera, Sr. Fulton.
Siempre he sentido una gran admiración por la ley.
Me he quedado sin munición.
- Más munición. - No queda.
Aprovecha cada disparo.
Aprovecha cada disparo.
Tenemos que entrar en ese círculo, Alce Solitario.
Hay que sacar uno de los carros.
¡Sacad a los caballos por esa abertura!
¡Quédate ahí dentro y no salgas! ¡Agáchate! ¡Agáchate!
Sigue disparando. Yo me encargaré de ella.
¡Lucy, escóndete!
¡Sacad ese carro en llamas de ahí antes de que incendie a los demás!
Dale, Zeke, dale.
- ¿Dónde está Emmy? - Ella está bien. Está aquí.
¡Vuelve a meterte! ¡Quédate ahí!
Ahí está Yancy, si lo quiere también.
Será mejor que empecemos.
¿Me deja hablar con la gente un momento y decirles adiós?
Quiero decirles que no soy el tipo que ellos creen que soy.
De acuerdo.
Gracias.
Amigos...
Yo... yo no sé hacer un discurso, pero...
Solo quería deciros que no os veré por unos días.
Tengo que ayudar al Sr. Fulton a identificar
a un tipo que cree que es Bascomb.
Así que...
me uniré a ustedes de nuevo en el camino y no diré adiós.
Todo lo que os pido que hagáis
es que me dejéis puesto el felpudo de bienvenida, ¿eh?
- Gracias. - Siempre estará aquí, Zeke.
Muy bien.
- No te vayas mucho tiempo. - No, no, volveré pronto.
Oh, Jimmy, yo...
Le prometí al hermano Walker
que me encargaría de que esta caravana llegara a Utah.
Y sé que te asegurarás de que no lo defraude, ¿verdad?
Haré cualquier cosa que digas, Zeke.
Bueno, por lo que...
parece, vas a hacer todo lo que ella diga dentro de poco.
Supongo que no debo culparte.
Gracias, Zeke.
- Adiós. - Adiós, Zeke.
- Os deseo mucha suerte. - Gracias.
Oh, Abbey, ¿Dónde encontraste la chaqueta?
¿Existe alguna ley que prohíba cambiar de opinión?
No, caray. ¿Y la has cosido entera?
No puedes andar por ahí pareciendo una ventana abierta.
Sabes, Abbey,
si no estuviera ya comprometido con tu...
nietecita, quizá tendría algo que decirte.
- Oh, eres un zalamero. - Oh, vaya...
No dejes que se sepa, ¿quieres?
Adiós, Abbey.
Bien, jovencita...
¿Por qué estás tan feliz, eh?
¿Por qué te vas, Zeke?
Supongo que quizás porque me hará apreciarte aún más cuando regrese.
Y puede que te traiga esos lindos regalos de los que te hablé.
A ver si tengo algo que pueda darte.
Nada más que un viejo botón de tirantes.
- Me gusta. - ¿Por qué?
Porque es tuyo.
Oh, no. ¿Vas a usar esta cosa vieja?
Cerca de mi corazón.
Bueno, si no estás loca.
Zeke, ¿por qué me das cosas?
¿Por qué no vas a volver?
¿Qué te hace hablar así?
No volverás, lo sé.
Ya no te veré nunca más.
Nadie podría ser tan feliz
sin hacer algo por ello.
Todo lo que podía hacer era rezar.
¿Rezaste por mí?
Todas las noches.
"Dios, bendice a Zeke y a la abuela"
Sabes, no está bien. que me pongas a mí primero.
Dame un beso de despedida.
Tal vez esta noche reces una pequeña...
oración por la abuela y por Zeke.
¿Lo harás?
Adiós.
Zeke...
Siempre te voy a poner primero.
Está bien, Emmy.
Estaré con vosotros en unos días.
Buena suerte.
- Adiós a todos. - Adiós, Zeke.
¡Zeke!
¡Zeke!
Siempre T-E A-M-A-R-É.
Adiós C-A-R... I-Ñ-O.
I-Ñ-O.
Está bien, I-Ñ-O.
SUBTÍTULOS EN CASTELLANO POR CARNEVALLI PARA FORAJIDOS DE LEYENDA. FDL3. www.fdlwest3.com
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