All language subtitles for S04 E06 Jeeves & Wooster

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Original subtitles

Traducci�n y subt�tulos: MSP-'11

Temporada 4 - Episodio 6� Los lazos que nos unen

�Ja! �Alguna vez tiene ganas de abrir de golpe la ventana

y gritar que el mundo es un lugar maravilloso, Jeeves?

Eee... No, se�or.

�De bailar en la calle, lanzando p�talos a los viandantes?

Con muy poca frecuencia, se�or.

Entonces nunca ha sido amenazado de matrimonio por Madeline Bassett

y salvado por la campana por el indescriptible Roderick Spode.

Hacen una pareja... interesante, �verdad, se�or?

Esperemos que el compromiso siga su curso.

S�lo tiene que mantenerse hasta el s�bado, Jeeves.

Hemos enviado un portatostadas.

El domingo, Madeline se despertar� como Condesa de Sidcup

y fuera de la vista de Bertram.

Espero que su optimismo est� justificado, se�or.

Est� siendo un aguafiestas. Me voy al Drones mientras hace las maletas.

Muy bien, se�or.

Gracias.

- �Ah! �Qu� tal, Bertie? - Tuppy. Hace un siglo que no te veo.

- He estado ocupado. - �Ir�s a Totleigh esta semana?

No. �Por qu�?

La boda. Madeline Bassett y Spode.

No. No desde que Barmy y yo lo bombardeamos con nabos en uno de sus m�tines.

- Siento que no puedas estar con nosotros. - No podr�a, de todos modos.

- Estoy muy ocupado con "Plumbo-Jumbo". - �"Plumbo-Jumbo"?

Buen nombre, �verdad? Es idea m�a. He invertido todo mi dinero en esto.

- No tienes dinero. - Bueno, todo el dinero de mi padre.

Me har� ganar una fortuna.

Bueno, He encontrado a un tipo inventor, de nombre Wifflingham.

Una de las cosas en las que ha estado trabajando es en una m�quina.

No s�lo limpia tuber�as, sino que recubre adem�s las ca�er�as con una mezcla secreta

para que nunca se vuelvan a atascar.

Puse mi anuncio en todos los peri�dicos. Estoy esperando oleadas de trabajo.

�Es una broma?

�El qu�, es una broma?

�Est� bien, se�or?

A ver si tiene m�s cuidado y deja de bailar en medio de la calle.

- Pensaba que era hombre muerto. - Maldita sea, por poco lo soy.

Oh, es usted, Wooster.

Hola, Reggie.

- �Lo conocemos, Jeeves? - Eso me temo, se�or.

Se llama Brinkley. Quiz�s quiera usted entrar en el Gan�medes a tomar un whisky.

Bueno...

As� que este es su famoso Gan�medes. Es un local muy agradable.

Muy amable por decirlo, se�or.

�Hay que ser mayordomo para formar parte?

Exacto, se�or.

No ha visto al Secretario Honor�fico, �verdad? No lo encuentro en ning�n sitio.

- Me temo que no, Brinkley. - �Qu� fiesta, eh?

No se pierda la reuni�n extraordinaria.

�Qui�n es ese tipejo? �Es ayuda de c�mara o mayordomo?

Ahora no, se�or. Un t�o suyo con una tienda de comestibles muri�

y le dej� una casa y una amplia suma de dinero.

- Lo emple� una vez, si recuerda. - �Lo hice? �Cu�ndo fue eso?

Fue durante ese inc�modo periodo, se�or,

en que tuvimos un desacuerdo respecto a que usted tocara el tromb�n.

�Cielo Santo! Se emborrach� e incendi� mi casa de campo. Ahora es un terrateniente.

Lejos de eso, se�or. Tiene un peque�o establecimiento en Totleigh-in-the-Wold,

casualmente.

- Hay algo que deber�a decirle. - Diga, Jeeves.

El prop�sito de la reuni�n extraordinaria a la que se refer�a Brinkley

era hablar sobre el robo del libro del Club Gan�medes.

- �Robo, Jeeves? - S�, se�or.

�Lo han robado? �El libro en donde ha anotado mis excentricidades

para la diversi�n de los "ganimedianos"?

No s�lo la suyas, se�or,

sino las peque�as man�as de todos los caballeros de caballeros.

Y no es para su diversi�n, se�or, sino que es una gu�a para los que buscan empleo.

Los castigos por omitir detalles son severos, se�or.

�Sabe a que se presta ese maldito libro? Al chantaje y nada m�s.

Ahora dice que lo han robado.

�Qu� resultar� de esto? La ruina. Ese ser� el resultado.

Lo siento, se�or.

No es una expresi�n que use a menudo, Jeeves, pero...

�Bah!

Muy bien, se�or.

Dios Santo. Ginger Winship.

Bertie. Encantado de verte.

- �Est�s aqu� por la boda? - Elecciones parciales. Me presento al Parlamento.

�No! Pero eres un completo idiota, Ginger.

Lo s�, pero es un puesto seguro. Realmente no quer�a, pero mi prometida insisti�.

- Dijo que deber�a labrarme un futuro. - Si, bueno, ellas son as�. �Tomas algo?

No. Mi prometida dice que beber endurece las arterias.

- A las m�as les hace falta endurecerse. - Tambi�n me ha puesto a dieta.

Dios Santo. Parece igual que Florence Craye.

�Qui�n parece igual que Florence Craye?

Ah, Florence. Ginger me hablaba de una chica guapa y muy inteligente

con la que est� prometido.

- Harold est� comprometido conmigo. - Ah, bueno. Eso lo explica todo.

�Vienes por la boda de Madeline?

Bien. Puedes solicitar votos para Harold mientras est�s por aqu�.

- Bueno... - Bien. Vamos, Harold.

Tienes tu mitin dentro de 10 minutos. T� tambi�n, Bertie.

�La Sra. McCorkadale?

VOTE AL PARTIDO LABORISTA VOTE POR WINIFRED McCORKADALE

Damas y caballeros.

Bueno. Eee...

Como saben... Bueno, por supuesto, quiz�s no.

Bueno, de todos modos, es cierto. Hay elecciones parciales en Totleigh.

�Ah�, ah�!

Gracias.

Oh. Me llamo Winship, por cierto. Harold Winship.

Y...bueno, pues... me presento.

Soy su... �como se llama? eee... Candidato.

Oh, del Partido Conservador, por supuesto.

Quiero decir, si quisieran votar votar por alguien,

estar�a, bueno, muy agradecido si fuera, bueno, por m�, �saben?

Much�simas gracias.

�C�mo fue? No es que me importe.

Winship no tiene la menor posibilidad.

Conf�e en m�, amigo.

Llame a su corredor de apuestas. Apueste por la candidata laborista,

La Sra. McCorkadale.

S�lo se puso all� y dec�a: "Eee..."

No importaba mucho. No se le o�a a m�s de metro y medio.

Bertie es exactamente igual. Farfullar, farfullar, farfullar.

- Oye, t�a Agatha... - Creo que tiene una bonita voz de orador.

�Bonita?

Pon el cuchillo y el tenedor en el plato si has acabado. No te tuerzas.

Como padre de la futura novia,

Debo decir que ans�o que el s�bado sea uno de los d�as m�s felices de mi vida.

Por la pareja feliz.

El matrimonio es una instituci�n honorable.

Pero en el siglo XX, ha ca�do algo en descr�dito

debido al problema de la superpoblaci�n.

Mi intenci�n es introducir un proyecto de ley

que proh�ba tener hijos a todos los que ganen menos de 500 libras al a�o.

A partir de 500, se puede tener un hijo, con 1000, se pueden tener dos,

Con 1500 tres, y as� sucesivamente.

�Le pasa algo a la ba�era?

El agua parece reacia a bajar por el desag�e, se�or.

Oh. Ha quitado el tap�n, �verdad?

Eso estaba entre las primeras cosas en las que pens�, se�or.

Cruc� unas palabras con Brinkley antes, en el mitin electoral del Sr. Winship.

- S�, me di cuenta. - Me dejaron perturbado sus modales.

- �Si? �Qu� dijo? - Aconsej� apostar por la Sra. McCorkadale.

Pero fue la manera despreocupada e insolente en que lo dijo,

como si supiera que pod�a sacar provecho de algo que no es conocido por todos.

- Oh...

Estoy aqu� para presentarles a su nuevo candidato.

Damas y caballeros, mi propia elevaci�n a la nobleza me impide presentarme

pero hay otros que continuar�n mi gran labor.

Mi idea de un puente sobre el Canal de la Mancha gigante y plegable,

para primero tentar a las confiadas hordas extranjeras y luego lanzarlas a las olas,

ya est� en marcha.

�Ah�, ah�!

Un tipo muy falso llamado Brinkley.

Est� en posesi�n de este libro

el cual dice que contiene informaci�n de �tiles indiscreciones

en nombre de mi rival en estas elecciones, el Sr. Winship,

las cuales, si se hacen p�blicas,

crear�n con certeza una mal�sima impresi�n en los votantes de Totleigh

y, tal como dijo, que fueran una victoria f�cil para m�.

�Ja! Me ha pedido dinero por el libro.

- �Qu� hiciste? - Le ech� una buena reprimenda.

Pero pens� que ser�a correcto hac�rselo saber al Sr. Winship.

Los gru�ones intentar�n decirnos que estas medidas son demasiado radicales

y atrevidas, pero tengo que decirles que puede que construyeran Roma en un d�a,

pero �s�lo hizo falta una trompeta para derribar las murallas de Jeric�!

Ahora me gustar�a presentarles al rostro del moderno conservadurismo,

mi buen amigo, su candidato, Gerald Parsnip.

Harold Winship.

Eee...

- Parece que no ocurre nada.

�Qu� tal todos?

No se le dar�n bien los desag�es, supongo.

- Dios santo, no. - Todos los fregaderos de la casa atascados hasta arriba.

- Parece un trabajo para "Plumbo-Jumbo". - �C�mo dice?

Bueno, un amigo m�o... un compinche, en realidad,

tiene una m�quina para este tipo de cosas.

No s� si queremos m�quinas. Estos sumideros tienen 200 a�os, �sabe?

EL "Gigante Amable", lo llaman.

- �Qui�n? - Este amigo-compinche m�o.

Mejor al rev�s.

No puedo ir a Totleigh. Spode me despedazar�a.

No, no lo har�. Es tu gran oportunidad. Puedes venir disfrazado. De acuerdo.

Perdone, se�or. Tengo una noticia algo inquietante.

- Brinkley est� intentando hacer un chantaje. - S�, se�or.

No veo qu� da�o puede hacer.

�Qu� pasar�a si intentara vender el contenido del libro al peri�dico local

y en consecuencia el Sr. Winship perdiese las elecciones?

Imagino que la democracia sobrevivir�a al golpe.

Lady Florence ha informado al Sr. Winship que si no gana las elecciones

su compromiso habr� terminado.

Dios Santo. �Quiere decir que Florence recorrer� de nuevo la tierra

sedienta de confeti y una tarta de tres pisos?

- Efectivamente, se�or. - Podr�a dirigir su atenci�n hacia m�.

Parece muy probable dadas las circunstancias.

Esto es grave. Tendremos que robarle ese libro a Brinkley.

Deber�as haberles o�do, Madeline. El aplauso, los �nimos.

Si me presentara por este distrito, McCorkadale no conseguir�a ni un voto.

No puedes. Ahora est�s en la Casa de los Lores.

Lo s�, lo s�. Ni un voto.

Por Dios, �qu� es eso?

�Es usted el caballero que llam� a Plumbo-Jumbo?

- �No le conozco? - No sabr�a decirle, jefe. Creo que no.

No, a menos que casualmente est� en el mundo de la fontaner�a.

�Dios, vaya sorpresa!

- Soy yo, Tuppy. - Ya s� que eres t�, idiota.

Salgamos de aqu�, Jeeves. Tenemos que cometer un robo.

Estoy aqu� como miembro del Club Gan�medes, Brinkley.

Tengo razones para creer que se ha fugado con el libro del club

lo cual, como bien sabe, incumple totalmente las normas.

Vamos.

- No ten�a derecho a llevarse el libro. - Los negocios son los negocios, Reggie.

Apost� muy alto por McCorkadale. Tengo que proteger mi inversi�n.

No estoy obligado a nada con nadie excepto conmigo mismo, Reggie.

Hizo un juramento.

He visto a un ladr�n entrar por una ventana del piso de arriba.

- Le quit� la escalera para que no tenga manera de escapar. - �Qu�?

- �Un intruso!

- Deje pasar, por favor, se�or. - �Mu�vase, Reggie!

Por aqu�, se�or.

Creo que ya podemos ir m�s despacio. Nadie nos persigue.

Me sentir�a m�s seguro con el libro del Gan�medes a salvo guardado bajo llave.

Entonces ll�velo a la casa y gu�rdelo bajo llave. Voy a recuperar el aliento.

Muy bien, se�or.

Lo siento, Ginger. No quer�a, eee...

Supongo que te parecer� algo raro, Bertie. Amo a Magnolia.

No. Tranquil�zate. Se supone que amas a Florence.

Oh, Bertie. El problema es que cuando conoces a esta chica de perfil perfecto,

pelo rizo y figura esbelta dices: "Bingo".

"Esta es la indicada. No aceptes suced�neos",

sin saber que te vas a unir con una sargento mayor

con fuertes convicciones sobre la disciplina.

Florence es firme, te lo garantizo. Es decidida.

- Es una gru�ona. - No, te ofrece consejos.

Ojal� hubiera mirado m�s lejos.

Habr�a encontrado la chica m�s amable, dulce y tierna que sabe de taquigraf�a.

Me refiero a Magnolia Glendennon. Es mi secretaria.

Lo siento, pero hay una pega. Sospecho que ya la has percibido.

- Florence. - Bien hecho.

No pasa nada. Convencer� a Florence para que rompa nuestro compromiso.

- No, no, Ginger. No nos precipitemos. - Voy a perder las elecciones.

�C�mo? Los votantes de Totleigh votar�an a un conejito si llevara la escarapela azul.

- No sabes lo de Brinkley. - �Brinkley y el libro del Club Gan�medes?

- Oh, lo sabes.

Ese libro contiene cosas perjudiciales para m�.

Si se revelaran, le entregar�a las elecciones a la Sra. McCorkadale.

Le he dado a Brinkley 100 libras, y me va a conseguir el libro.

Se lo enviar� al "Argus Reminder" de Totleigh con �rdenes de publicarlo.

Bueno, tengo malas noticias para ti. Jeeves tiene el libro.

Bueno, est� bien. Puede llevarlo al "Argus Reminder".

Lo siento. Para Jeeves, ese libro es sagrado. Nunca lo alejar�a de sus manos.

- Podr�as persuadirlo, Bertie. - Bueno, lo dudo, Ginger.

Har� todo lo que pueda, por supuesto.

�Cu�nto va a llevar esto?

Ah� tiene, �lo ve? Es imposible decirlo, jefe, �verdad?

Quiero decir, �cu�nto mide un trozo de eglefino? (pez)

Bien, se�or. All� vamos, damas y caballeros.

�Es todo?

Ah� lo tiene. �Ve?

�Bertie? �Qu� dijo Jeeves sobre el libro?

No puede ser, me temo, Ginger.

- Muy bien. - �Qu� quieres decir?

Ya lo ver�s.

- �Qu� hace aqu� dentro? - Oh. No iba a, eee...

- Oh, no es, eee... - �Qui�n es usted, de todos modos?

Ven�a... eee... Ven�a a verla.

�Para qu�? �Qu� es ese libro que lleva?

Es un libro. Lo llevo.

- Tr�igalo aqu�. - Oh, no es nada. Yo, eee...

No juegue conmigo, se�or. Tr�igalo aqu�.

- �Escribi� usted esto? - �Y qu� pasa si lo hice?

- �S� o no? - Oh, de acuerdo.

Es muy interesante, aunque no se pueden utilizar los nombres reales.

- Oh, no. Lo s�. - �Intenta darle m�s credibilidad?

- �Eh? - Mire. �C�mo se llama?

- Sr. Brinkley. - Mire, Sr. Brinkley.

�Qu� demonios es ese ruido?

�Qu� quiere decir con que el libro ha desaparecido?

- Aqu� estamos, se�or. - No lo entiende, Jeeves.

El Sr. Winship lo publicar� para perder las elecciones y no casarse con Florence.

- �Qui�n pudo llev�rselo? - El Sr. Brinkley, me atrever�a a decir, se�or.

Pero creo que no tenemos que preocuparnos por eso.

La elocuencia de Lord Sidcup en nombre de Winship tiene un efecto tan marcado

que dudo que las revelaciones de Brinkley o cualquier otro

puedan hacer m�s que una peque�a fisura en su mayor�a.

�En serio, Jeeves? �Est� seguro?

Bueno, es maravilloso.

El camino de progreso de este pa�s, fuera del cenagal de des�nimo en que ha ca�do,

es mediante la propiedad p�blica de las minas, trenes, transporte por carretera,

producci�n el�ctrica y el resto de servicios esenciales.

No permitan que mi rival les asuste para que piensen de otro modo.

Gracias.

Bueno, he escuchado a la Sra. McCorkadale

y eee... eee...

Para ser sincero, me ha convencido. Creo que todos deber�an votar por ella.

�Harold!

�Oh, Ginger! Has estado maravilloso.

Damas y caballeros. Por favor...

�Silencio!

Tengo... que anunciarles algo.

Oh, Bertie...

- �Como ha podido, Bertie? - �Qu� tal? No te hab�a visto ah�.

�C�mo pudo Harold abandonar las elecciones de una manera tan cobarde?

- Eee... Bueno... - �Qu� les pasa a los hombres de hoy?

- Bueno... - Quiz�s te haya juzgado mal.

- Quiz�s no seas peor que los dem�s. - Oh, no. Lo soy. Mucho peor.

Te voy a dar una oportunidad m�s.

- No la merezco. - No, quiz�s no.

El destino lo ha decretado. Puedes anunciar nuestro compromiso, Bertie.

�Bertie? Entra aqu�, Bertie.

Bueno, son muy buenas noticias, Bertie.

No tengo ninguna intenci�n de casarme Florence Craye.

�Qu� est�s farfullando? Me refer�a a la peque�a Madeline Bassett.

No estoy comprometido con ella. La peque�a Madeline est� comprometida con Spode.

- Nos hemos reunido aqu� por la boda. - C�llate, Bertie.

Lord Sidcup y Madeline ya no tienen intenci�n de casarse.

�l opina que a causa de la petici�n popular

debe renunciar a su t�tulo para meterse en pol�tica.

Bueno, no s� que tiene que ver el t�tulo con esto.

Parece ser que el �nico atractivo de Sidcup para Madeline

era la idea de convertirse en Condesa de Sidcup.

Con eso fuera, preferir�a juntarse contigo.

Bueno, no puede.

No es una de la chicas que hab�a marcado para ti, por supuesto,

pero muestra una determinaci�n extraordinaria

para ser tan sensiblera.

Quiz�s valga m�s de lo que se aprecia a simple vista.

El gong de la cena ha sonado, se�or.

No mencione la comida, Jeeves. �Qui�n era ese que hablaba de los c�rculos?

Quiz�s est� pensando en el poeta florentino Dante Alighieri, se�or,

el cual, en la primera parte de su "Divina Comedia"

es guiado por Virgilio por los 9 c�rculos del Infierno.

Ese es. Bueno, esos tipos con los que se encontraba lo ten�an f�cil.

- Alguien podr�a discrepar con eso. - �Alguno estaba comprometido con Florence?

El poeta no lo menciona, se�or.

�O condenado a ponerse a temblar en los escalones del altar

mientras Madeline Bassett avanza del brazo de su padre?

Claro que no, se�or.

Ten�a que pasarle a alguien alg�n d�a, supongo. Y hoy me pas� a m�.

El destino me ha repartido una escalera real, Jeeves. (mano m�s alta del p�quer)

Estoy comprometido con Madeline Bassett y Lady Florence al mismo tiempo.

Oh. Oh, cielos, se�or.

No hay nada que pueda hacer. Lo provoc� usted mismo.

Lo s�, lo s�.

No es una broma para una chica que quiere ser la Condesa de Sidcup

o�r decir a su compa�ero: "Inocente, inocente". S�lo ser�s la Sra. Spode".

- A�n ser� Lady Spode. - Pero s�lo la esposa de un baronet.

No es lo mismo. ("baronet": noble de bajo rango)

A lo cual hay que a�adir que me carga a ese loco de Wooster como yerno.

Lo s�, lo s�. Pero ya ha visto a esas personas, Watkyn.

Cuando hablo, llega el silencio.

Luego un peque�o murmullo de inter�s. Despu�s... un gran rugido de aprobaci�n.

Me necesitan, Watkyn. La gente me necesita.

Oh, es usted.

Hola, Spode. Dios Santo. Ah� est�, �no? Hola, Sir Watkyn. espl�ndido.

�Sabe?, Watkyn, simplemente no puedo entenderlo.

Hasta donde llego a ver, no tiene ning�n atractivo en absoluto.

�lnteligencia? No. �Belleza? No.

�Eficiencia? No. Cuando uno considera todos sus defectos,

s�lo se puede suponer que Madeline se casa con el con la esperanza de reformarlo.

- No, no. Ver�... - C�llese, Wooster.

D�jeme decirle algo, Wooster.

Si frustra las esperanzas de la joven Madeline,

le estar� esperando.

De acuerdo. Bueno, hasta luego.

�Oh!

Vaya, Bertie. �Vas a dar los buenos d�as a las flores?

- Eee... s�, eso es. - Oh, Bertie. Siempre fuimos almas gemelas.

�En serio?

No, no, Bertie. No te arrodilles ante m�.

Hemos esperado mucho tiempo y muy pacientemente

y al fin ma�ana vas a tener tu recompensa.

- �Ma�ana? - La ceremonia ya estaba preparada, de todos modos.

Pap� dice que no podemos permitirnos cancelarla y volver a hacer todo de nuevo.

- Ah, Brinkley. - Supongo que es una especie de saludo.

Iba de camino a verle para pedirle que devuelva el libro del Gan�medes.

No lo tengo. Ojal� lo tuviese. Intento quit�rselo a esa Florence.

�Lady Florence tiene el libro?

Cree que lo escrib� yo. Piensa que es una novela.

�Por qu� est� tan ansioso por recuperarlo?

Ahora que Spode se va a presentar, necesitaba hundirlo.

Mi apuesta es por McCorkadale, no importa qui�n sea el rival.

Pero no hay nada en el libro que pueda da�ar a Sir Roderick.

El asunto de Eulalie es historia desde que vendi� la tienda de lencer�a.

Lo de "Eulalie" no es nada. �No sabe lo de, eee...

Bueno... no pensar� que se lo voy a decir, �verdad?

Se ha incluido recientemente, aunque sucedi� hace a�os.

Yo mismo no sab�a que estaba en el libro hasta que lo vi casualmente el otro d�a.

Me ha informado tranquilamente que el d�a de ejecuci�n es ma�ana, Jeeves.

�Qu� voy a hacer? No puedo salir de esta habitaci�n sin que una mujer me agarre.

Afortunadamente, no han llegado noticias de mi compromiso a la otra todav�a.

No, estoy en el filo de una navaja, �sabe?

- �Jeeves? - �Se�or?

Oh, lo siento, se�or.

Me estrujaba el cerebro pensando c�mo recuperar el libro que tiene Lady Florence.

Me temo que comparado con mi inminente matrimonio con Madeline Bassett

y el subsiguiente encarcelamiento bajo cargos de bigamia,

junto con la probabilidad de que Spode me haga cosas innombrables,

el paradero del libro del club no es m�s que una espinilla en la cara de la luna.

Muy bien, se�or.

Pero acabo de escuchar que el libro puede contener informaci�n delicada

respecto a Lord Sidcup, que podr�a usarse para convencerlo de que recupere el t�tulo

y allanar as� el camino para volverse a juntar con la Srta. Bassett.

Oh. Bueno, no juegue conmigo, Jeeves. No d� falsas esperanzas a un condenado.

��No ser� ese asunto de Eulalie de nuevo, verdad?!

- No, se�or. Es algo insertado recientemente. - �En serio?

Oh, Jeeves. Jeeves, lo siento. Deber�a haber tenido fe.

No me siento yo mismo. Madeline Bassett ha estado en mi cabeza.

La idea de un enlace

con una chica que pondr�a las manos sobre mis ojos y dir�a: "�Qui�n soy?"

ha sido un golpe moral para m�.

Entiendo. Muy desagradable.

Lo que podr�a hacer Lady Florence supera mi imaginaci�n. Debemos tener ese libro.

- Bertie. - �Qu�? Oh, Madeline.

- �Qu� haces aqu� dentro? - S�lo buscaba mis calcetines.

�Por qu� ibas a buscar tus calcetines en la habitaci�n de Florence?

�La habitaci�n de Florence? Oh, �d�nde estoy? Me siento desfallecer.

Debo decir, Florence, que este compromiso de Bertie me hace muy feliz.

Bueno, eee... me alegro de que le complazca.

�Est�s bien, Bertie?

- �D�nde estoy? - Ya te lo dije. En el cuarto de Florence.

- Lo que quiero saber... - �Qui�n eres?

- �Bertie! - �Qu� haces en mi habitaci�n?

- �Qui�n? - �Por qu� est� tirado en el suelo?

- Sufre una confusi�n mental. - �A qu� se debe?

�Por qu� entra en mi habitaci�n para sufrir una confusi�n mental?

El pobre no sabe d�nde est�.

Pero t� s�, probablemente. �Qu� haces aqu�?

- Bueno, vi que entraba y...

- �Bertie! - Est� haciendo mucho ruido.

Lo que necesita es tranquilidad. Os voy a pedir que le dej�is conmigo.

No. Debe venir conmigo. Despu�s de todo, es mi...

Recuerda que Bertie y yo estamos...

�D�nde te duele, Bertie, cari�o?

No te dirijas a Bertie con tantas confianzas, Madeline.

No veo por qu� no deber�a. Es, despu�s de todo...

La agon�a, la agon�a...

- Est� empeorando. - Quiz�s podr�a servir de ayuda.

Oh, Jeeves. �Le ha visto alguna vez as� antes?

Cada vez con m�s frecuencia, lamento decir.

deber�amos aflojarle el cuello.

No creo que hagan falta medidas tan dr�sticas. Si me permiten...

�Puede caminar, se�or, si le ayudo?

Oh... Eee...

�Aaaaahh! Jeeves...

Le reconoce. No sab�a qui�n soy yo, y eso que soy su...

Disculpe, se�or, Me pis� el dedo gordo.

- Lo siento, Jeeves. - Aguante, se�or.

Vamos a tomar las pastillas.

Por Dios, Jeeves, me salv� por los pelos.

- �Encontr� el libro? - Madeline lleg� antes de encontrarlo.

No puedo arriesgarme de nuevo. H�galo usted.

No puedo participar en actividades an�malas en una casa en donde estamos invitados.

- Oh, vamos, Jeeves.

# Risa, pens� que deber�a haber muerto.

# Les golpe� en la vieja carretera de Kent, toma un pl�tano #

�Tuppy?

Oh, lo siento, caballeros. Estaba mirando sus ca�er�as.

- Tuppy, soy yo, Bertie. - �Bertie!

Lo siento. Me dej� llevar demasiado. Me pregunto si valdr�a para el teatro.

Perd�neme que interrumpa pero se me ha ocurrido una idea.

Bueno, es la mejor noticia que he...

S�, Jeeves. Tuppy, entra aqu� un momento, �quieres?

Si�ntate, amigo. �Algo de beber?

- Jeeves, un co�ac para el Sr. Glossop. - �Qu� est� pasando?

Bueno, Tuppy. Hay una peque�a tarea que nos gustar�a que hicieras.

�Tarea? �Qu� tarea?

�Qu� hace aqu� arriba, agente?

Sir Watkyn me orden� patrullar la casa para vigilar los regalos de boda.

�No, no, no!

- �Qu� fue eso, Sr. Butterfield? - Ser� la habitaci�n del Sr. Wooster.

En tu papel de Sr. Plumbo-Jumbo, tienes acceso a todas la habitaciones.

Puedes robar f�cilmente el libro mientras cenan todos.

No voy a robar nada.

Para asegurarnos, enviar� a Lady Florence un telegrama para que se vaya a Londres.

Ah� tienes. No se puede decir m�s claro. Env�elo ahora, Jeeves.

No se moleste. No voy a hacerlo.

Muy bien. Jeeves, baje a pedirle a Sir Roderick que venga a vernos.

�No! Pero... esto no es justo, Bertie.

Lo siento, Tuppy. Los momentos desesperados exigen medidas desesperadas.

Sirva al Sr. Glossop otra medida desesperada, �quiere, Jeeves?

Oh. Perdone, Lady Florence.

- Sr. Brinkley. Buenas tardes. - Es acerca de mi libro, Lady Florence.

Lo he estado leyendo con gran inter�s. Tiene un estilo franco y poderoso.

Me preguntaba, eee... si me lo podr�a devolver.

Y un uso brillante de una distinta caligraf�a para cada cap�tulo

para reforzar el concepto del narrador m�ltiple.

M�ltiple... S�. S�. S�lo pensaba que...

Perdone, Lady Florence. Un telegrama para usted.

Oh. Gracias, Jeeves.

�Qu� molestia! Tengo que ir a Londres a ver a mi editor esta noche.

- Lo que me gustar�a hacer es, eee... - Adi�s, Sr. Brinkley.

�Oh! Oh... �Qui�n es usted?

Amigos m�os...

Las elecciones parciales de Totleigh- in-the-Wold para las que me presento

no son m�s que el principio.

Sir Watkyn, se�or, he detenido a dos intrusos, se�or.

No, es ese tipo del "Jimbo-Jambo".

"Plumbo-Jumbo", se�or.

�Qu� hac�an en la habitaci�n de la Srta. Florence?

�Tiene mi libro! �Traiga aqu�!

�Usted! �Es el hombre que arruin� mi mitin de Earls Court lanzando colinabos!

Nabos. �No!

�Sabe qu� voy a hacer?

No. Es nuestra �nica oportunidad de arreglar las ca�er�as.

Pero hasta ahora s�lo han empeorado con ese "Dumbo-Crambo".

"Plumbo-Jumbo"...

Le voy a "untar" por el c�sped.

Luego bailar� sobre los fragmentos con botas de tachuelas.

�La maldita ventana, Spode!

Yo lo coger�, Sir Watkyn.

- �Tuvo suerte, Jeeves? - Oh, efectivamente, se�or.

Creo que si dijera "Celia" a Sir Roderick, tendr�a el efecto deseado.

"Celia". No podr� decirme nada m�s, supongo. �Las normas del Gan�medes?

Exactamente, se�or.

Entonces s�lo le digo: "Celia". Spode se derrite en mis manos,

reclama su t�tulo y se casa con Madeline.

- Creo que es muy probable, se�or. - De acuerdo.

- �Usted? - S�, yo, se�or.

Quiero que abandone esa idea est�pida de presentarse para el Parlamento.

Oh. Quiere que abandone esa idea extremadamente est�pida

de presentarme al Parlamento, �verdad?

- S�, eso es. - Deber�a haberlo dicho antes,

timorato llor�n.

�Sabe qu� le voy a hacer?

S�, s�. Estoy acostumbrado a sus amenazas de violencia sin sentido.

Lo primero de lo que ser� consciente es de sus dientes sonando por su cuello.

S�lo vengo a decirle una cosa, Spode: Celia.

�Celia?

S�. Celia.

�O era Delia? No, era Celia.

Oh.

Oh, Celia.

Oh...

- As� que, no sigamos con eso, Spode. - Lo siento, Wooster.

- Las disculpas no ser�n suficientes. - No, lo s�. Lo siento.

Oh. Ya estoy otra vez.

Vigile su comportamiento en el futuro.

Espere un momento. Espere un momento.

Bueno, mire, Spode...

- �Qu� pasa con Celia? - Eee... Bueno...

No sabe nada sobre Celia, �verdad?

Bueno, eee... Es una... es una chica.

�Ah! No sabe nada sobre Celia.

Y si as� fuera, no podr�a demostrar nada.

Bueno, mire.

�Usted!

Sra. Gregson...

Oh, cielos...

- �Puede conseguir pruebas en Londres? - Eso creo.

- �Y volver por la ma�ana? - Har� todo lo posible.

- Vaya, entonces, como si volara. - Muy bien, se�or.

SI no es as�, presidir� el duelo en mi boda.

�D�nde est�, Jeeves?

Comp�rtate como un hombre, Wooster.

�Jeeves! �Ja!

Bertie, estoy muy enfadada.

Ese telegrama que parec�a venir de mi editor fue una broma pesada.

- Dios Santo. - No perd� el tiempo, sin embargo.

- Pude pensar en nuestra boda. - Oh, bien.

Creo que en St Margaret's, Westminster, �no crees? S�.

Bueno... eee...

Por supuesto, pap� esperar� que el banquete sea en Park Street.

Ja, ja. Bueno, �t�...

�Bertie! No debes verme.

�Por qu� dijo que no deb�as verla?

�Dijo eso? Pensaba que hab�a dicho que el vestido se ve�a... muy cosido.

�Muy cosido?

S�, por eso corri� hasta su habitaci�n, supongo. Para quitar alguna costura.

Bertie, �puedes dejar de decir estupideces un momento y decirme qu� pasa?

Oh, de acuerdo, maldita sea.

Muy bien. Madeline y yo nos vamos a casar.

No. Madeline se va a casar con el Conde de Sidcup.

Ella le ha "dado la patada" y yo voy a...

�Va a... casarse contigo?

S�. Dentro de media hora.

�Qu�?

�Wooster!

�D�nde est� ese tipo compinche o amigo suyo?

�C�mo voy a saberlo? Spode lo espant�.

Su cosa a�n funciona.

- Ap�galo, Bertie. - Yo...

Lo ha empeorado, �imb�cil!

Ser� mejor que se vaya a la capilla. Roderick ser� su padrino de boda.

�Qu�?

�As� que despu�s de todo usted no es el novio, amigo m�o?

- No. �l lo es. - Soy yo.

Quiz�s no, se�or.

Jeeves. �Consigui�...?

Quiz�s Sir Roderick ser�a tan amable de entrar en la sacrist�a.

�Para qu�?

Celia...

Pas� su juventud en las ant�podas con ciertas estrecheces.

Esas circunstancias mejoraron dram�ticamente de un d�a para otro

y Sir Roderick fue sospechoso de robar a Celia en una carrera de canguros,

un deporte al que nuestros primos australianos son muy aficionados.

- �Era la verdadera Celia? - No, se�or.

Pero creo que se parec�a lo suficiente como para enga�ar a Sir Roderick.

Es grato, se�or, que la Srta. Bassett soportara su ruptura tan valientemente.

"Valientemente" no es la palabra.

Tan pronto oy� que a�n ten�a opciones de convertirse en condesa,

me dej� tirado como si fuera un pimiento picante.

No puedo evitar sentirme mal por Lady Florence, aunque me estropeara la chistera.

Dif�cil de perdonar, se�or, pero una dama expresar� un desenga�o de modos diversos.

�Qu� demonios est� haciendo con Brinkley?

Convenc� a Sir Watkyn de que Brinkley pod�a devolverles la fe a los electores locales

del Partido Conservador.

Ser� aprobado como candidato.

La mezcla de novelista prominente y parlamentario en ascenso

era demasiado embriagadora para la resistencia de Lady Florence.

�Qu� mujer m�s insensible, cruel, y dura, Jeeves!

Exactamente, dir�a.

- Gracias, Jeeves. - Me esfuerzo por satisfacerle, se�or.

Queridos hermanos. Estamos aqu� reunidos ante los ojos de Dios

y delante de estos feligreses...

...para unir a este hombre y a esta mujer en sagrado matrimonio,

que es una instituci�n honorable,

instituido por Dios en un tiempo de inocencia del hombre...

para expresarnos la uni�n m�stica de...

�Wooster!

�Mire lo que ha hecho, Wooster!

�Por qu�? �Por qu�?

�Wooster!

�Wooster!

�Wooster!

Traducci�n y subt�tulos: MSP-'11

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