All language subtitles for 2008 - Pecados de una Profesora

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Original subtitles

¿Qué pasa? ¿Por qué estás gritando?

Yo de siempre volví a tener pesadillas con Salvador.

Hermana, ya pasaron más de diez meses de su muerte.

A mí es como si hubiera sido ayer. No puedo resignarme, hermanita. No puedo.

Salvador era mi vida.

Ya está muerto, hermana. Eso no va a cambiar.

Y tú estás aquí, llena de vida. Tienes que salir adelante y ser fuerte.

Tú estás perfecta.

Recuerda que el tiempo no se detiene, Mayra.

Lo sé.

A lo mejor es mi destino quedarme sola.

No, señor.

¿Qué quedarse sola ni que ocho cuartos?

Una profesora no debe tener esa mentalidad. Tú tienes que ser fuerte,

ánimos. Es fácil decirlo ya.

Nuestros padres se murieron cuando éramos muy chiquitas y supimos salir

adelante.

Y tú no tienes hijos.

Y apenas llevaban tres años de casados. Tienes toda la vida por delante.

Diana, no sé si puedo encontrar a alguien nuevamente como lo hizo

Alguien... Alguien que me haga sentir... Sentir viva, ¿verdad? A ver, hermano,

dime. ¿Cuándo vas a empezar las clases?

En una semana.

Ahí está.

Mientras te me vas a espabilar, te vas a morir.

No te quiero aquí rondando la casa como un fantasma con tantos recuerdos.

Es más, yo me voy a encargar de guardar todos estos recuerdos en una caja.

Pero no te mires.

recuerdos. Solo vas a seguir atormentando a tu hermanita.

Tienes que seguir viviendo.

Para ver.

Para ver que pronto vas a encontrar un hombre que te va a volver a reír, te va

volver a amar. Vas a vivir.

Te quiero, hermana. Te quiero.

Gracias.

¡Toma, chavos! ¿Por qué nos vamos a la piscina del club?

¡Qué odio venir aquí a la playa! De verdad que no sé por qué tenés que venir

tanto aquí.

Ya no seas tan exagerada.

Mejor dame un besito, ven.

¡Qué odio, mami!

¿Me habla como si fuera lagartija? Yo no necesito soñarme.

Y meterme al agua, ni loca.

Pues yo tengo un poquito de sed. Linda, ¿no me acompañas a comprar una agüita?

¿Ves? Aquí ni meseros hay para que atiendan a uno.

¡Ay, Dios mío! ¿Qué vamos a hacer?

A ver, saqué de un lugar para comprar algo. Ay, mira, nos hubiéramos traído

de estas. ¿Cómo es que le dicen a hieleras en inglés?

Mi linda.

Se le dice cooler.

Así que yo no voy a estar como las hieleras aquí en la playa. Así que ¿por

no nos vamos a comprar algo, eh?

Ay, qué linda la linda, ¿no?

Cooler, brother, brother, brother. La verdad que no sé cómo le haces para

aguantar a tu novia, ¿eh?

Digo, está muy guapa.

Suyo había un puesto, la comandada, pero...

Con todo respeto, la verdad es que es muy apesada, ¿no?

Sí, ya sé.

Pero, ¿qué le voy a hacer? La quiero mucho.

Mira, no te me claves tanto. Madre, ¿por qué? No es que me quiera adelantar,

¿verdad? Pero si así es como novia.

Imagínate la desgracia. No, no, no, pero todavía ni lo digas. Además, es muy

temprano para pensar en eso. Todavía tengo que graduarme, trabajar y... Ay,

trabajar, por favor, hombre. ¿Para qué te preocupas por eso? Si papá de Linda

el dueño de los dealers más grandes de autos del país.

Hasta tu carro vas a tener. Tú lo has dicho. Su papá.

Además, tú sabes que a mí me vale todo eso.

Y ya no soy tan flojo y además vamos a ponernos a correr.

No, no, hombre, vete a correr tú. Aquí tú eres el gym boy.

Haces mucho ejercicio, compadre, pero esto no es importación.

¿Sabes qué? Yo me voy a quedar aquí admirando el paisaje.

Nada más qué bonita naturaleza. Es de lo peor, pero como quieras. Ahí te ves.

Ándale, llégale.

Si una de mis amistades me ve saliendo de esta tienducha, me queman viva.

Ay, linda, ¿y qué tiene de malo que estés en una tienda como cualquier otra?

O sea, ¿estás superada de la cabezota?

Amiga, hay una cosa que se llama categoría. ¿No conoces esta palabra?

¿Qué haces?

O sea, espera.

¿De qué barrio y de qué país eres?

Ay, eres tan exagerada. ¿Qué tiene de malo que yo abra una botella de agua

O sea, espera al menos.

que sacamos de la tienda para que la gente no se dé cuenta en dónde compramos

las botellas de agua. Ay, no puedo contigo. De verdad que no sé cómo Abel

soporta. Porque soy única.

Yo no tengo competencia.

¿Estás segura?

O sea, mi reina, hoy te levantaste y dijiste cómo vamos a pasear a Linda

Y no solo vamos a humillarla, vamos a súper humillarla. Ay, linda, ¿y ahora

tiene de malo? Pues comprar comida para llevar.

No puedo contigo.

Hay una cosa que se llama restaurante, donde la gente decente, como yo, vamos a

comer. O es que tu mundo es tan pequeño que no conoces lo que es la palabra

restaurante. Ay, linda, ¿ahora me vas a decir que en tu vida has probado una

hambúrguer?

Me da.

¿Dónde te aprendiste a hablar inglés? ¿En esos cursos de la televisión? O sea,

se le dice hamburger.

Es una H.

No se pronuncia como una J.

Chula. Ya, ya, ya. Ya voy a ir a comprarla. ¿Qué quieres? ¿Una sencilla o

doble?

Doble.

Pero con refresco de dieta y diez paquetitos de pichón.

No se me antoja meterme algo para relajarme.

Tonta. No traje nada.

Lo siento, perdón. Soy un tonto.

No, no pasó nada, no te preocupes.

Pero, pero pude haberte lastimado, ¿estás bien?

Pero no me lastimaste, en verdad.

Solamente fue un balonazo.

Bueno, es que todavía me sigo sintiendo mal. Soy un idiota.

¿En serio te sigues sintiendo muy mal?

Sí. Muy, muy, muy mal.

Bueno, eso merece un castigo.

¿Lo podrías pagar?

Sí.

¿Me puedes poner un poco desbloqueado en la espalda? Porque temo que mañana me

pueda arder.

Sí, claro, por supuesto.

¿Podrás? Sí.

Gracias.

¿Cómo te llamas?

Abel, Abel.

¿Eres hasta mí, no?

No. Qué bueno.

Te voy a poner un poquito más. Gracias.

Cuidado.

No, no, no, no. ¡Tú un imbécil!

Ay, linda, no exageres. Tampoco es para tanto. Debe de haberte quedado por ahí

jugando fútbol, qué sé yo.

¿Y dejarme aquí?

No, no. Es inconcebible. Pero deja que llegue. Me va a conocer. Va a conocer

quién es Linda Romero.

¿Qué? ¿No te conoce ya? ¿No se conoce? No seas estúpido.

Muy bueno. No aguantas nada.

Oye, pues ya vamos a entrarle a esto porque traigo un hambre.

¿Entrarle? Eres todo un napo.

¿Por comer?

¿Sabes qué? Eres imposible.

Haz lo que se te pegue en ganas.

Bueno, ¿que tú no vas a comer o qué? ¿Qué hay para ti?

¿Yo? ¿Comer?

¿La cosa que comen la gente corriente? No, amor. Ni loca que estuviera.

Ay, ojalá ya no se tarde mucho porque luego se le enfría la comida.

¿Ojalá? ¡Ojalá se vaya al diablo!

¡Esto no!

Te lo juro.

Yo siento que la solución a los problemas no está en el gobierno, sino

una de las personas.

Estoy totalmente de acuerdo contigo. En muchas ocasiones el egoísmo nos puede

llegar a dominar.

Yo creo que el amor es quien debería dominarlo, ¿no crees?

Sí, pero no siempre es así.

Oye, dime una cosa.

¿Tú crees en el amor?

Totalmente.

Creo que el amor es el principal motor con el cual vivimos todos los días más.

Pero no ese amor, sino el amor aprendido.

¿Qué onda, linda? ¿Vamos a nadar o qué?

No. ¿Meterme al mar con ustedes?

Déjame decirle.

Hay una cosa que se llama clase.

Y meterme al mar con ustedes no va con mi clase.

Ay, vamos, déjala.

Vamos. O sea, pero no se vayan tan lejos, ¿eh?

¿Tienes una conreda que me den?

La verdad es que no quiero sonar insistente. No quiero que te sigas

No, no te preocupes.

La verdad es que me encantaría seguir contigo.

A ver, llevo muchos años.

No, no me digas eso, por favor.

Solo dime que podemos ser amigos.

La verdad es que me tomas por sorpresa.

Nunca alguien me ha supuesto a dudar.

¿Cuántas? No sé. Bueno, es que tal vez antes yo no te había conocido.

Está bien.

Entonces, digamos que somos amigos, ¿pueden no ser amigos?

¿Qué?

¿Me voy a dar...? No sé, ¿descomunicamos de alguna forma, te parece?

Sí, te puedo llamar.

Yo creo que sí.

¿A quién me lo puedes comprar?

¿No? Muy bien. Oye, no sé, tal vez te gustaría ir al cine y luego a cenar.

Claro. Yo tengo toda esta semana libre, ¿no?

Sí, yo también. Entro a clase dentro de una semana. Está perfecto. Perfecto.

Bueno, aquí te hablamos.

¿Qué onda, mi amor? ¿Cómo sabía que te gustaba meterse al mar?

No, no, no es un tontería. No estabas metida hasta dos horas.

¿Dos horas?

Uy, no sabía que se me había pasado tan rápido el tiempo.

¿Estaba poniendo su cola ya?

¿Qué es esto?

O sea, ¿qué es esto?

Pues no sé, este balón es de Bruno.

¿Verdad que es este balón?

No, pues no.

No, y aparte yo nunca había visto estos números.

Pues los números ya estaban ahí. Y además yo no sé de dónde son.

Parece un teléfono.

Dame tu celular.

No, no lo traigo.

¿Cómo que no?

Tengo que ver de qué se trata todo este jueguito.

No contesta nadie.

De verdad que te estás perdiendo.

¿Ah, sí?

¿Por qué soy tan ridícula? ¿Para qué andas conmigo?

¿Sabes qué?

Vete al infierno directo y sin escala. No me guste... ¡No, mamá!

¡Dámelo, Cristo!

¿Qué tienes?

¿Qué te pasa?

Mi hermano, soy libre. Soy libre. ¿Sabes lo que es eso?

¡Libre!

Pero deja que me llame el imbécil ese para volver.

¡Lo voy a enviar al diablo!

Pero es que yo no entiendo, o sea, ¿por qué lo terminaste?

¿No viste lo que me dijo?

¿Ridícula? ¡Ay, crazy!

Si eres con un hombre que te manipule la primera vez, estás perdida para

siempre. Además, eso no va conmigo. O sea, yo puedo estar con un hombre que me

dé la gana.

Ay, perdón, darling, pero es que no tengo la culpa de ser tan bonita y de

tanta clase.

¡Y qué clase, brother!

¿No te imaginas qué clase de mujerón? ¡Ay, estás exagerando!

¡No, no, no! ¡Te lo juro que no!

Hoy vamos a ir al cine. A ver, a ver, a ver. ¿Cómo, cómo, cómo?

¿Vas a terminar definitivamente con Linda o qué?

Bueno, ella fue la que me terminó a mí. Tú viste, tú estabas ahí.

Hola, chicos.

¿Cómo están? Hola. Ustedes me dicen amigas que si no quieren jugar un

todo, no.

¡Caray, compadre! ¡Qué rico se siente estar soltero, ¿no?

Claro, güerita.

¿Y el que pierda qué?

Sí, ¿qué?

¿Le prendas?

¡Sí, vamos!

¡Ey, no, no, espérenme!

Tengo que salvar el teléfono de Mayra. Ahorita los alcanzo.

¡Ya está listo! ¡Vamos!

¿Tienes dos?

¡Qué lindas están estas blusitas!

Pues, ¿qué saben? Me pasan las caras de Francia. Es que ya la moda es como otro

rollo.

Oye, ¿qué pasa? ¿Le ves el celular?

¿Te parece que estás esperando que a ver te llame?

Ay, no sé ni por qué mencionas el nombre. Ya te dije que no lo necesito.

A ver.

Ay, pero es tú. ¿Qué quieres?

Pues, si hasta aquí damos uno.

O sea, cómprate uno de estos celulares aunque sea de tarjeta prepagada, ¿eh?

Bruno, que si quieres ir a cenar.

Hola, ¿Bruno?

Sí.

Sí, vamos.

Está bien.

Allá nos vemos.

Adiós.

O sea, ¿estás superada de la cabezota?

Ay, linda.

En unos días vamos a estar hasta al gorro de tantas tareas de la

Vamos a cenar, por favor, ¿sí? Yo siempre te hago de segunda en todo.

Y quita y pues... Yo no te me declara.

O sea, si yo hago un reality show de la naca más grande del mundo, seguro lo

ganas tú.

Pero, ¿a dónde vamos a ir a cenar? Vaya, después vamos a esos lugares de ustedes

así, guarros.

Guarros.

Ay, chula.

Hay un país que conquistó el tuyo.

Bueno, porque yo nací en suya.

Bueno, ese país, llamado España, allá a lo vulgar le dicen guarro.

¿Entiendes? Oye, Melinda, ¿te sientes bien?

Tienes los ojos como un poco rojos.

¿Me prestas una de estas blusitas?

Ay, claro.

Pues yo no sé lo que es ser pobre, entonces me imagino que no debe ser nada

lindo ver cositas así como las mías.

Ay, hermanita, me alegra tanto que vayas a salir.

Ay, por favor, no te emociones. No hay ninguna cita romántica.

¿Quieres salir con un muchachito que conoce la playa?

¿Un muchachito?

Sí.

Pues claro que eres mi muchachito.

Mientras sigas viviendo bajo este mismo techo. ¿Y estés aquí conmigo?

Tú serás siempre mi niño, mi bebé.

Voy a cenar y llama.

Dije que no y punto.

Mientras yo esté aquí y tu padre esté viajando, yo soy quien dice qué se hace

qué se deja de hacer, ¿me entiendes? Ay, mami, aunque papá esté aquí, tú eres la

que siempre decide qué es lo que se hace y qué es lo que no se hace. Siempre

eres igual. Me falta ese respeto, Abel.

Bien le dije a tu padre que venir a este país te iba a cambiar hasta el

carácter.

Mira, mamá, voy a ir a cenar. Y ya, si necesito algo, te llamo.

Ay, Abel.

Abel, no me vayas a dejar, por favor. Mira que...

Se me está subiendo la presión.

Sí, mami, mami. El descuento ya me lo sé de memoria.

Deberías inventarte otro, ¿no?

Ay, tú me vas a matar de coraje.

Mira, lo único que te digo es una cosa.

Cuando estés llorando encima de mi tuba, vas a tener que arrepentirte de muchas

cosas que me has hecho malas. Ya, relájate, mami.

Necesitamos el siglo XXI. Ya, papi, ¿no?

Venga aquí, venga.

Venga aquí.

Adiós, mami.

¿Verdad que no entiendo qué le ves a Bruno?

No lo entiendo, Cristi.

Bueno, ¿y qué tiene?

Ay, es que de verdad, como dicen, Dios los hace y ellos se juntan. ¡Es que es

todo un naco!

Mira, linda, si de verdad te molesta tanto que yo y Bruno seamos unos nacos,

aquí le paramos y ya, no te necesitamos.

¡Wow!

¿Y ese ataque de orgullo? Ay, por favor, Cristi.

Pues sí, yo no tengo nada en contra de ustedes.

O sea...

Yo no tengo la culpa, y ustedes no tienen la culpa tampoco, de haber nacido

naco.

Mira, de verdad que yo no sé cómo te aguanto.

Porque ha de ser.

Porque nadie quiere tu amistad.

¿Quién va a querer una amiga así tan insignificante como tú?

Cristi, Cristi, Cristi, ¿qué pasa? ¿A dónde vas?

Ay, vámonos.

Vamos caminando.

Pero a mí, ¿cómo que caminando? Si apenas estamos a tiempo de llegar al

¿qué pasó?

Es que ya no soporto a Linda. De verdad que ya se pasó de la raya.

Mira... No te echó, Cristi.

O sea, vámonos, que nos pasa tarde.

Mira, tranquila.

Ella está así.

¿Ok?

Mira, de verdad es que no me molesta cuando habla de mí, pero... me molesta

mucho que hable de ti.

¿De verdad?

¿Que te alegra que hable mal de ti? No, no, no, en realidad... Bueno, lo que me

refiero es que no me importa lo que diga ella, no me interesa.

La que me interesa eres tú.

Bueno, se van o se quedan, o sea... Yo no voy a estar aquí esperando toda la

tarde, ¿eh?

Cristina... ¿Quieres ser mi novia?

¿Te tengo que contestar ahora?

Bueno, yo diría, ¿no?

Ay, ya bájenle. ¿Nos vamos o no?

Amiga, vámonos.

¿Me perdí de algo?

No.

Que son tan tontitos que de verdad, Dios los hace y ellos se juntan.

Oye, ¿para qué el periódico?

¿Cómo que para qué?

Para ver el horario de las pelis, pero no lo encuentro.

A la verdad, Bruno, ¿qué tú haces de lana? ¿Qué es? Todo un arte.

Linda. Ok, ok.

Ahí muere.

¿Qué estoy diciendo? Estoy hablando como usted.

No me voy a parar.

Pues, por lo pronto, al cine, ¿no? Entonces ya bájale, bájale, no antes de

colgar y bajar.

Tengo dolor de cabeza.

¿Cómo que por qué? Tú y yo tenemos

asuntos que tratar.

Pero, ¿y así como cuáles?

Como estos.

Mayra, estás guapísima.

Gracias. Qué hombre tan más de alante, ¿eh?

Y bueno, ¿qué te damos? Póngatela.

Bueno, no sé, pero yo también tengo mucha hambre. Ahorita vamos a bajar

Quiero pedir, por favor.

No quiero que me dejen que yo pague lo mismo.

Pero si para mí es un placer invitarte.

Ándale, vamos.

No te preocupes, vamos.

Parece que está como pasada o... ¡Ay! No me vengas a sumar a pedir quesadillas y

tacos y así, ¿no? No, voy a pedir unas cositas de ceja pa' subir un rato. Es

chido.

Pero la verdad que ustedes son todos emocionados.

¿Están emocionados que estoy bien?

No, pues compartimos.

¿Sabes qué?

Hagan lo que se le peguen ya, ¿eh?

Hace mucho tiempo que no venía aquí.

La verdad es que a mí me encanta este lugar.

Porque puedes cenar y jugar al mismo tiempo. Es muy divertido.

Oye, ¿qué es lo que estás estudiando en la universidad?

Estoy estudiando Ciencias de la Comunicación.

Muy bien.

¿Me esperas un segundo? Voy al tocador.

Sí, no te preocupes.

¿Qué? Ay, ¿de plano?

Cuando venga a salir con ustedes, me tengo que convertir en una naca común y

corriente. Yo no sé qué tiene de naco venir a cenar aquí, ¿verdad?

¿Qué te voy a explicar a ti que eres la corriente en persona?

Ay, ya va, ya va. ¿Qué vas a querer para ordenar?

Pues, unas french fries.

¿Unas qué?

Ay, papas fritas.

¿Pequeñas? No, como quieras.

¿Pequeñas? Ay, no.

¿Qué onda con usted, eh?

Oye, espérame tantito. No, ahorita vengo.

¿Qué onda, mi brother? ¿Cómo está? ¿Estás aquí?

Nada, vine con una chica.

No, espérate. Espérate. No me digas que fue la que acabo de pasar ahorita.

¿Sí? Hijo, no. ¿Qué es? ¿Qué mujer?

Ella es de la que te había contado.

Ella es Mayra, güey.

Ah, sí.

Pues más te vale. Qué linda no te vea con Mayra. Porque entonces a ti se van a

armar unos buenos caratazos. Ay, no me quiero perder.

¿A qué te refieres?

¿Linda para ti? Sí, estamos cenando aquí atrás.

Buenito.

Hola. Hola.

Señora está aquí, ¿verdad?

Sí. Ay.

No sé por qué hago esa pregunta, si se nota que tienes crack.

Gracias. No, chicas, están súper padres.

Ay, ¿te gustan?

Qué bueno que todavía hay gente con crack, ¿no?

Oye, qué linda y simpática eres.

Mi nombre es Mayra Ventral. Ay, tú eres linda, Romero.

Yo quería que mi papá me cambiara la pichita, pero él no me dejó.

¿No?

Oye, ¿traes lámiz real?

Es que se me quedó allá.

No, no te preocupes, claro que sí.

Gracias.

Sí, gracias, ¿eh?

Nosotros vamos a comer unas costillitas de cerdo. Sí, ¿y tú qué vas a pedir?

Bueno, todavía no sabemos qué vamos a ordenar.

Oye, pero ¿por qué no te queda?

Así cuando venga Linda, pues hablan, se reconcilian y aquí no ha pasado nada,

nos vamos a jugar todos juntos.

No, no, no, no creo.

Y la verdad no quiero que le vayan a decir a Linda que estoy aquí, ¿eh? No

quiero que les haga venir la cena.

¿Más? No, no creo, sería prácticamente imposible.

Bueno, ya me voy.

Espera, pero ¿con quién viniste?

Con mi mamá.

Bueno, nos vemos. Vale, que te vaya bien.

presentar a la única persona con clase en este lugar. Se llama Mayra Beltrán.

Ay, mucho gusto.

Encantada, ¿eh? Hola.

A usted nomás no le hagas caso porque acabo de terminar el tercer grado.

Bueno, ¿y qué van a pedir de cenar?

Costillitos de cerdo. Uy, qué rico.

Oye, ¿por qué no te quedas a cenar aquí con nosotros?

Encantada. Pero la verdad es que vengo con una amiguita. Ay,

pero... ¿Pero por qué no lo traes? No, no, no, no, no, no, no. ¿Por qué mejor

dejas que la señorita se vaya con su acompañante?

¿Qué corriente eres?

Ay, qué bueno.

Pero, bueno, si tú decides, vamos a estar aquí.

Mira, está bien, te lo voy a comunicar.

Adiós, adiós.

Adiós.

¿Qué onda? A mí me acabo de conocer una chica linda que me encantaría que

conocieras. Es así como de tu edad, te puede caer muy bien, te te va a gustar.

No, no, no, no, por favor, no, por favor, no.

No, es que...

Quiero estar a solas contigo, ¿sí?

Dios mío.

¿En qué estará metido mi niño?

¿Te gustó la cena?

Exquisita.

Qué bien.

Oye, dime algo.

¿Alguna vez te han dado un beso para Román?

Como el beso que dimos en la película.

Juan.

Venga,

venga, va.

Ah, está cañón de hambre, ¿verdad?

Ay, eres un corriente de lo peor. No, o sea, comes como pajarito de poquito en

poquito y ya llevas más de la mitad de mi plato.

Odio andar con nacos. Si este me sigue faltando respeto, me voy a ir.

Ole, a ti ni quien te toque, ¿verdad?

Bájale, bájale. ¿Sabes qué? Me voy.

Voy al baño. Vente conmigo, Cristina.

No, no. Yo me quiero quedar aquí.

A lo dicho, nace figura hasta la sepultura.

¿Y tú es qué? Pídeme otra orden, papita.

¿Qué? ¿Te sientes bien?

Ay, ya no te hagas el tonto.

Ay, que déme el gusto de estarse en público.

¿Aló?

Sí, señora.

¿Abel?

Él no está conmigo.

Pues no sé qué le dijo, pero hoy terminamos.

Sí, hasta luego.

Qué lío con dar al estúpido de mí.

Creo que no está bien que estemos así.

¿Quieres que nos vayamos a otro sitio?

Sí.

Ay,

miren por ahí, caminan.

Ay, Marcos.

Guau.

Besamos, ¿besamos bien?

Sí, sí, increíble.

Bueno, ¿quieres que nos vayamos entonces?

Sí, sí, sí, vamos.

Vámonos de aquí.

¿Qué hacen aquí?

¿Qué es en mi bolsa?

¿De plano? Yo me voy de aquí.

Vamos,

vamos ya.

Oye, ya.

¿Qué te pasa?

Ay, mi amor, por favor, vámonos ya.

Vámonos, ándale.

O sea, de plano que ustedes no saben nada sobre las buenas costumbres. Mira

salten estando así tan asquerosamente en lugar público.

¡Vámonos!

¡Vámonos!

¡Pero por... ¡Ay!

Ay, Orbella, ven.

Esto no está bien.

Pero ¿por qué no?

Porque yo te llevo muchos años a ventaja.

Bueno, pero para el amor no hay edades.

Además, el amor está en el espíritu, no en la carne.

¿Cómo vamos a comenzar algo en donde tanto tú como yo... Sabemos que no tiene

ningún futuro.

¿Pero por qué dices eso? Porque tú estás lleno de vida.

Y yo he perdido las ilusiones de muchas cosas.

Mira, solo permíteme estar contigo lo que queda de esta semana.

Si después de esta semana decides que no quieres estar conmigo, yo lo aceptaré.

¿Cómo se te ocurre? Estamos en el parque.

¿Pero qué tiene? Yo no veo a nadie.

No,

Bruno, no hagas que me sienta mal.

Ay, mi amor, ¿qué pasa ahora?

Es que no quiero ser una más.

¿Una más?

Mi amor, ¿a qué te refieres? ¿De qué estás hablando?

Mira, yo te amo, ¿ok? Y te respeto.

Y voy a esperar hasta que tú estés segura de estar conmigo.

¿Vale? ¿De verdad?

De verdad.

Ay, espérame, espérame, espérame.

¿Quién demonios será ahorita?

¿Qué onda?

Sí, aquí está conmigo.

Linda, ¿qué quieres, por favor?

Ok, ok, ok.

Hola.

¿Qué pasó, Linda?

Sí, sí, ya vamos.

Está bien. ¿Todo bien?

Bueno, cualquier cosa me llamas.

Adiós. Ay, no puede ser, ¿qué quería ahora?

Ay, es que la pobre está tan sola.

Pues es que ella ha sembrado lo que cosecha.

Ay, Bruno, ella es mi amiga, no la critiques.

Mira, también es mi amiga, ¿ok?

Pero, pues, la verdad, sinceramente no sé por qué la aguantamos.

O sea, es que somos tan nacos, ¿ves?

Oye, te salió malito.

Imagínate. Es que me da lástima.

Mi amor, no deberías de tenerle lástima. Te voy a explicar una cosa.

Ella se aprovecha de ti porque eres una niña muy noble, mi amor.

¿Ok?

Yo creo que deberías de ponerle un alto y exigir que te respete de una vez por

todas. No sé, linda, qué esté pensando, pero creo que aparte de perdernos a

nosotros como amigos, va a perder el amor de Abel.

¿Por qué dices eso? ¿Te dijo algo?

Mira, no sé, pero yo conozco a Abel así como tú conoces a Linda, perfecto.

Y ayer que hablé con él lo noté medio extraño.

Ese era el calor.

Ay, mi amor, es en serio.

Mira, yo veo a Abel así como, ¿cómo diré? Como súper enamorado. Así como

empezó con Linda.

Ay, no, no, Bruno, no me digas eso. Eso sería horrible.

Eso sería lo peor para Linda. Sería horrible.

Para ella, Abel es su amor verdadero. Pues sí, pero ella está como cuchillito

palo. Así está, dale, dale, dale.

Así como... Sí, como cuchillito de palo. Que no corta, pero va como molesta la

condenada.

Bueno, vámonos que van a cerrar el parque. No, pero no, pero no. Espérame,

tranquila. ¿Por qué te vas?

No podemos dejar esto a medias. ¿Y a qué te refieres?

¿A eso?

Esta ha sido la semana más maravillosa de mi vida.

Mañana entras a clase, ¿verdad?

Sí.

¿Tú quieres algo?

Quiero a tu madre.

Eres la mujer más maravillosa que he conocido.

Y no estamos hablando de tonterías como las otras mujeres.

Lo que pasa es que tengo mucha experiencia.

Por eso quiero pedirte el amor.

¿Verdad? Pues no.

Te voy a hacer de la puta.

¿Aquí? Sí, si tú quieres.

¿Estás loco?

subimos al juego ese que te da vuelta por todos lados.

Mira que clara se ve la imagen.

La verdad que esto de la naquería cada vez me impresiona más.

Si yo hago el manual del naco agradecido, seré mi éxito.

Ay, Linda, es que yo me siento tan feliz, pero no es tan bueno conmigo.

Ay, reina.

Ninguna luna de miel es eterna.

Hello.

Pregúntale a mi mamá que lleva seis meses de divorciada y lleva cuatro

divorcios.

No, pero es que... Pero no es tan bueno.

Good morning, despierta.

Reina, ya no hay hombres buenos en esta vida.

Fueron otras épocas.

Total, ¿para qué perder mi tiempo explicando esas cosas, reina?

Eres un caso perdido.

No tienes remedio.

¿Y Abel?

¿No te ha llamado?

No.

El muy desgraciado no me ha llamado.

Pero deja nada más que lo vea mañana en la universidad.

Para su desgracia, me va a tener que aguantar durante el último semestre.

¡Que se friegue!

No sabes cómo estoy esperando ese momento.

De vengarme de él.

¿Dónde andará? Que no ha dado señales de vida esta última semana.

A ver, muchas gracias, mi amor. Muchas gracias.

Le has hecho tanto bien a mi vida.

Gracias, mi amor.

Dios, tú eres el nuevo fin de vida de mi vida.

Eres maravilloso, mi amor.

Eres maravilloso.

Y ahora esa bolsita amarillo pollo, ¿no? Que no comprabas cosas en el tianguis.

Ay, Brunita, ¿cómo se nota que a ti el amor te quita las pocas neuronas que

tenías en el cerebro?

No, lamento decirte que estás muy equivocada. Porque en la universidad

mi IQ es altísimo. ¿Cómo la ves?

Ahora resulta que a la capacidad de decir naqueces se le dice IQ.

O sea, Dios, perdóname, porque él es naco.

Seguirá siendo naco. Y morirá naco por los siglos y los siglos.

Amén.

¿Qué onda, chavos? ¿Eh?

Apareció el desaparecido. ¿Dónde andabas?

No tengo por qué darte explicaciones.

¿Dónde traigas mi tipo, compadre? Por ahí, compadre, por ahí.

¿O qué haces? Oye, mi amor, ¿te duele el rato o no? Me voy a encontrar con este

güey. Ahí te quedas, compadre. Adiós, Cristina. Adiós, Adel.

¿Qué te crees, Tenita? Ni siquiera le saludó. Pues, ¿y qué querías? Y lo

que haces es agredirlo.

Ustedes siempre los nacos con su problema de agresión.

Mira, Cristina, yo vengo de Europa.

Y hay de las cosas que le llaman por su nombre.

¿Qué quieres que te dijera?

Ay, pues cualquier cosa.

O sea, ustedes ya no son novios. Tú mismo lo terminaste, ¿no? ¿No te

¿Pero qué querías? ¿Que le celebrara que estaba desaparecido por todos estos

días? Ay, no tiene caso discutir contigo, Luna.

Sí. Qué bueno que apenas te estoy dando cuenta que nosotras tenemos diferentes

tipos de percepción.

¿Uvitas la palabra percepción?

Y bueno, se aflojó.

Uy, no sabe.

No es la mujer más buena.

Todos los sentidos de la palabra. No, de que lo digas, compadre. La verdad, esa

mujer está bien buena.

Oye, por cierto, aquel día que nos encontramos en el restaurante, ¿por qué

acuerdas que te perdieron un momento?

¿Por qué?

¿Cómo que por qué, güey? ¿No te acuerdas que estábamos a dos mesas justo en la

suya y estabas ahí con la tal Maya muy cínico?

Sí, sí, ya sé.

Imagínate que me hubiera caído en la mesa. Se me echa a perder el numerito.

No, no te conté.

Por poco y me arruiné toda la fiesta.

Pero bueno, ya pasa en otra cosa.

Tú cuéntame, ¿qué onda?

¿Hablas con la Cris, tío, o qué?

Ah, tú me vas a sacar todo el control.

¿Qué es el cine?

Oye, maestro, vámonos a clase.

¿Qué clase?

¿Creatividad? Uy, pues mi favorita.

Espero que al menos no nos toquen maestros igual de narcos.

No puede ser. ¡Oh, my God!

Esta vez sí que la universidad se ve todo un aplauso. Digo, un excelente.

Yo te conozco, ¿verdad?

Estabas en el restaurante de los tronitos.

Es un consuelo tenerte como maestra.

Porque con el buen gusto que tienes para vestir, Por lo menos, todo está

marcada. Puedes sacar algo de ti.

¿Voy a ir a una voz?

A ver qué aprenden, cómo es el show para vestir acá a los pasos.

Bueno, mi nombre es Mayra Beltrán y yo les voy a dar la clase de creatividad.

Vamos a tener un curso muy dinámico y muy divertido. Espero que lo sepan

aprovechar al máximo para que puedan explotar al máximo.

Bueno, vamos a comenzar.

Antes que cualquier cosa, quiero que se presente cada uno de ustedes.

A ver.

Creo que no estamos empezando muy bien.

No me gusta que un celeste se nos viaje.

¿Se los voy a quitar, por favor?

¿Cuál es tu nombre?

A ver, Franco.

Por favor.

¿Qué? ¿No quieres que te abra así?

No entiendes la gravedad de esto, ¿verdad?

Yo soy tu maestra. Si alguien en la universidad se da cuenta de que yo tengo

ver algo contigo, me echan de aquí.

Me ficharía.

No podría volver a trabajar en ninguna parte.

Yo te amo.

No podría dar clases en ninguna parte. ¿No lo entiendes, mi amor?

Javier, por favor, no seas egoísta.

Dime que lo siento.

Mayra, tú no puedes hacerme esto. Por favor.

Yo nunca, nunca pensé que ibas a ser mi alumno.

¿Pero de qué pasó?

Para mí es lo único que...

Pues no va a ser tan fácil, Mayra. Porque tú lo disfrutaste igual que yo.

Y encontrar algo así no es fácil.

No seas tonta, Mayra.

Te voy a estar esperando.

Jimmy, ¿qué pasa con la cara de la profesora?

O sea, ¿por qué habiendo tantas universidades en los Estados Unidos, yo

escoger una donde hubieran tantos nacos?

Mira, chula, ¿sabes qué?

No se hizo, viste.

Viene del verbo ver.

No le añadas una S innecesaria.

Es viste. No vistes.

¿Me oíste? Ay, ay, como sea. El caso es que cuando ves que todos los lentes

están hechos, son como de todos colores. ¿No te fijaste? Pues claro, con esta

cara de naco que tiene este mi ex, con lentes o sin lentes, se ve igual. Ay, ya

ni te hagas que la mi gente haga. Que muy bien, ¿sabes qué? A ver, todavía te

gusta. Y si te dijera cualquier cosa, caerías como un mosca muerto.

¿De dónde tú sacaste eso de que la Virgen me habla?

O sea, chula, primero, a mí no me importa lo que haga o deje de ser mi ex.

segundo, a mí la Virgen no me habla. Ay, no puedo más. De verdad que eres

insoportable. Y al paso que vas, no vas a dejar de ser una solterina.

Este es el fenómeno de un tesis.

La evolución del naco.

O la segunda fase.

del comportamiento del naco que se cree del primer mundo.

¿Qué, Mayra?

¿Por qué?

¿Hasta cuándo te vas a seguir atormentando?

Estabas muy feliz hasta hace una semana. ¿Qué te pasa?

Ahora estás muy apagada, hermano.

No me voy a quedar sentada aquí esperando a que te muera.

Despierta, ya es tiempo, Mayra.

No sé, creo que me voy a morir sola.

¿Sabes qué? Tú no eres mi hermana, te desconozco.

Tienes que despertar. A ver, dime, ¿dónde está esa Mayra soñadora?

Esa Mayra que luchaba por alcanzar sus ideales sin importarle nada.

Estoy enamorada.

¡No deberías estar feliz, Mova! Por favor.

Es un honor imposible.

Para ti nunca ha habido nada imposible.

Es que no entendí nada.

¿Sabes qué vas a hacer?

Te vas a ir a bañar con la matría. Y vas a salir a luchar por ese amor.

Y vas a tratar de ser feliz.

Tienes derecho, te lo mereces, hermana.

Amor, dale. Te amo.

Te amo.

¿Por qué, Dios mío? ¿Por qué?

¿Por qué?

Lo juro, Adele.

Estoy enamorada de ti.

Ya, en serio, Linda. Parece que estás drogada.

De verdad, entiéndelo. Tú y yo no tenemos nada en común.

Ay, ¿y tú qué?

Pues yo entiendo que la gente no sea perfecta.

Ya, de verdad.

O sea, lo de nosotros terminó hace muchísimo tiempo.

Hola, teacher.

¿Cómo estás, May?

Hola.

No sabía que ustedes dos eran novios. Bueno, pues sí, de debajo no soy buena.

No, no, eso no es cierto.

Bueno, claro.

Andamos en un break, pero no hay tiempo ni plátanos de compra.

Nos vemos luego.

¿Estás loca o qué? ¿Por qué le diste eso a la profesora?

Porque es la verdad.

Tú y yo andamos en un break.

De verdad que ya, ya no te soporto. Cada día te soporto menos.

Y entiéndelo de una vez. Tú y yo no tenemos nada.

¿Entiendes? ¡Nada!

Nada, no hay nada entre nosotros.

¿Y a mí qué con eso?

¿Qué pasa, papá?

No llores, Mayra, por favor, no llores. ¿Cómo te gusta verte llorar? Me estás

volviendo loca, loca, mi amor.

Tú a mí también.

Eres una mujer maravillosa.

Me haces vibrar, me haces sentirme hombre.

¡Bitch!

Es una lástima como su nivel de aplicación ha bajado tanto en la fase

Linda.

Pudiste haber obtenido calificaciones muchísimo más altas.

Recuerden que la calificación final la voy a dar la semana que entra.

A ver, muchas felicidades.

Como siempre, tu creatividad a flor de piel.

Felicidades. Gracias.

Esto no se puede tolerar.

¡Es una infamia!

Yo sé que tú ya ves después.

Yo sé que él es tu amante y por eso me estás aprobando el curso.

Con P de piruja. ¿Me oyó?

Usted tiene que echar a esa mujer hoy mismo de aquí.

La profesora Mayra Beltrán ya ha sido dada de baja como parte de la plantilla

universitaria. Pues me parece poco el castigo.

Esa mujer es una pervertida. Una descarada.

Pervertido a mi hijo.

A ver, señora.

Yo comprendo su indignación.

Pero Abel ya es un adulto.

Yo entiendo que la conducta de la profesora no fue la correcta, pero su

es un hombre.

No tengo nada más que hablar con usted.

A ver, tú no puedes hacer eso, es una locura.

Mamá, yo ya soy un hombre y amo a Mayra. Tienes que entender eso.

Pero es que ella podría ser tu madre, ¿no te das cuenta?

Ya déjame que te hacen mi vida, mamá.

Chito, tú vas a arruinar tu vida si te vas con esa mujer, ¿no te das cuenta?

Déjame cometer mis propios errores.

Dios, mamá.

Ay, hermanita, hermanita.

¿Sabes qué? Yo confío en ti.

Sé que estás haciendo lo correcto.

Creo que sí.

Hago bien en defender mi amor, ¿lo crees?

Ya eres una mujer adulta. Solo tienes que escuchar a tu corazón.

Todo va a salir bien.

¿Cómo te sientes, mi amor?

Contenta, queriéndote mucho.

Pero también con mucho miedo.

No te preocupes.

Todo va a salir muy bien. No me caigas.

Mamá.

Si no vas a ser para mí, tampoco vas a ser para esa estúpida zorra.

un accidente.

Nos habíamos jurado nunca separarnos, siempre estar unidos.

Pero a veces la vida te da muchas vueltas y las cosas se pueden terminar

momento a otro.

Tú y yo vamos a estar juntos para siempre.

Es lo que más me gustaría.

¿Cómo está?

No me gusta.

Nos vamos a ir muy lejos de aquí.

Y vamos a formar una vida llena de amor.

¡Qué suerte que estén aquí!

¡Te vamos a ahorrar el viajecito!

¡No vayas a cometer una estupidez, linda!

¡No, Abel!

¡La estupidez la cometiste tú a juntarte con esta profesora!

Por favor, cálmate, linda. Cálmate.

No me vayas a calmar, golfa asquerosa.

Yo te amaba, Bebe.

Yo te amaba, Bebe.

Yo ya no puedo estar contigo, linda. Yo no siento nada por ti. Entiende eso.

¿Y por eso estuvo y no sientes algo?

Yo la amo.

Pues si no vas a estar conmigo...

Tampoco con esta.

lo que hiciste, ¿no?

Te has echado a brotear la vida a mi hijo.

Señora, créanme que estoy muy apenada con lo que ha pasado.

Pero yo no obligué a su hijo para que estuviera conmigo.

Lárguese de aquí.

No, no me voy a ir hasta en tanto no abre con la vida.

No abre mi cadáver.

Se lo supe.

Señora, el muchacho ha estado preguntando por ella.

Será mejor que la vea.

Ya, mi amor.

¿Por qué no habías venido a verme?

¿Por qué no me habías dejado entrar?

¿Te extrañaba?

Tienes que terminar la universidad.

Tienes que hacer muchas cosas.

Yo te amo. Yo puedo trabajar.

Este es una locura.

Es una locura que nos está haciendo mucho daño tanto a ti como a mí.

Tú me dejas porque ya no puedo moverme, ¿verdad? No, no, no. Es por eso.

Si no sabes que hay alguien corriendo atrás de ti.

No puedes

saltarte

ningún paso en la vida.

Tienes que vivirla paso a paso en el cielo.

Y conmigo estabas saltando demasiados escalones.

Pero yo te quiero a ti, Mayra. ¿Entiendes?

¿Ahorita no lo entiendes?

Mi amor, mi amor, escucha.

Quiero que seas feliz.

Que siempre voy a tener el mejor de los recuerdos de ti.

Confío en ti.

Eres un héroe.

Y sé que...

La chica que tenga la suerte, la fortuna de

estar contigo, la vas a ser muy feliz.

Así como tú me hiciste.

¿Qué?

¿Qué?

Gracias.

Queridos alumnos, quiero felicitarlos a todos en este día por haber terminado

con gran éxito este curso.

Muchas felicidades.

Felicidades, Abel. Lo lograste.

Sí, igual a ustedes.

Oye, ¿no sabes lo mal que me puse cuando me enteré de lo que pasó?

¿Cómo está lindo?

Pues aún está en el centro de rehabilitación desintoxicándose.

¿Qué onda, compadre? No, no he caído.

Nada. Es que... extraño a Mayra.

Te pegó duro que se fuera, ¿verdad?

Ay, no podías irte. Tenías que terminar la universidad.

Ay, no.

Pues sí.

Ahora tengo este título.

Pero con esto no puedo contar la felicidad que sentía cuando estaba con

Mira. Un clavo saca otro clavo, ¿no?

Entonces, ¿por qué mejor no nos vamos a la playa?

¡Sí, vamos!

¡Ay, más feliz!

¡Vamos!

¡Vamos todos!

¿Qué onda, Ben? ¿Vamos a nadar o qué?

No, no tengo ganas. Vayan ustedes.

Prefiero quedar, macho.

Bueno, pero no te vayas a tomar todas las cervezas, ¿eh?

¡Ánimo!

¡Ven, mi amor!

¡Vámonos!

Perdón, soy la tonta, yo la ruta. ¿Qué más puedo decir?

No, no te preocupes, no me pasó nada.

Ok, gracias.

No sé cómo lo vayas a tomar, pero ¿no quieres venir a jugar fútbol conmigo?

amigas dicen que estoy loca por querer jugar fútbol sola. ¿A ti te gusta el

fútbol?

Sí, sí, me encanta el fútbol. Pues ya está, vamos.

Bueno, ok, vamos a darle.

Iba por el boulevard caminando a trabajar cuando vi unas lindas piernas

invitándome a mirar. Iba por el boulevard caminando a trabajar cuando vi

lindas piernas invitándome a mirar.

Óyeme, morenita, esas mallas pegaditas yo quisiera despegar y quizás las

conservar. Y de pronto esa cosa se voltea, hay cosa, un susto de que en

la masea que se va.

Cuerpo de tentación, cara de arrepentimiento, no confíes en el

visto el delantero.

Cuerpo de tentación, cara de arrepentimiento, ver de entrete es mejor

impacto al corazón.

Como yo no hice caso de este amigo de Dios, yo miré unas caderas que me

la voz. Como yo no hice caso de este amigo de Dios.

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