All language subtitles for The Last Stand of Ellen Cole (2025)

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Original subtitles

Buenos días, señora Cole. ¿Vino por sus recetas?

A menos que tenga oxicodona.

Qué bromista.

Sigue en esa vieja casa de rancho, ¿no?

¿No le gustaría venderla? ¿Algo más pequeño?

¿Como una tumba?

Bueno. Si eso es todo, gracias. Cuídese.

FINCAS DUKE

¡Ellen!

No hay tiempo para charlar. El deber llama.

Qué suerte la mía.

Eso es mentira. No hice nada. ¡No hice nada!

-Bien. Oye. Basta. -¡Quítame las manos de encima!

-¡Brutalidad policial, cerdo! -Acabas de atacar a un oficial.

¿Quieres jugar piedra, papel o tijera con un juez del condado?

Queso de hebra, carne seca, refresco, chocolate.

-Todos los grupos alimenticios. -Drogada, sí.

¿Qué hay aquí exactamente?

Mi papá.

Lo que queda de él.

Diablos.

Tu papá era un borracho y una molestia,

pero nunca un ladrón.

-¿Qué pasa? -Dejó 90 dólares en billetes.

Necesitaba provisiones para viajar.

Es todo.

-¿A dónde vas? -A otro lado.

La carne se queda.

¿Me harás chupar camioneros por comida?

¡Maldita sea!

¡Tu boca es más sucia que el agua de la Taberna Apple Jack!

Oficial Dhar, acompañe a la señorita Cochrane al límite.

¿Este u oeste?

-¿Este, oeste o la cárcel? Elige. -Oeste.

¿Oye, Abby?

Solo quería decirte que siento lo de tu papá.

-El señor Cochrane siempre... -Por Dios, Henry, deja de hablar.

Perdiste el derecho a hablarme

cuando empezaste a trabajar para él.

SEGURIDAD FINCAS DUKE

Quince.

-¿Tienes cambio? -No, viejo, no tengo.

Mira nada más.

Date prisa. Anda.

-Empaca. -Sí, sí.

Que tengan un buen día.

Hola, nena.

Vamos. Somos buenos chicos.

-¿Necesitas que te lleve? -No, gracias.

-¿A dónde quieres ir? Te llevo. -Déjame en paz, ¿sí?

-Eres la hija de Bobby Cochrane. -¿Sí? ¿En serio?

Vete al cuerno.

Cariño, eso me gusta.

¿Te están molestando?

¿Qué diablos haces? Vete.

-Abby, ¿cierto? -Sí.

-¿Necesitas que te lleve? -Claro.

Duane, ¿es una broma? ¿Qué haces?

Oye, ¿a dónde vas? ¡Oye!

-Mejor olvídate de ella. -Oye, te estoy hablando.

¡Ven aquí!

¿Qué carajo, Kyle?

¿Qué diablos?

-¿Qué ocurrió? -Debió resbalarse.

Gracias.

Vaya noche de sábado tendrá.

No me durará hasta el sábado. ¿Puedes girar esa válvula?

¿Así?

Puede dejarme aquí arriba. Sería perfecto.

No seas tonta. Tenías el pulgar arriba.

¿A dónde vamos? ¿Missoula? ¿Boise?

No, estaba pensando en Portland,

luego California y de ahí a México.

¿Pedirás aventón por México?

Sí.

¿Qué? No tengo auto ni dinero.

Además, siempre quise ver Machu Picchu.

-Está en Perú. -¿Qué?

¿Debería fumar, señora Cole?

Llámame Ellen.

De acuerdo, Ellen.

-Esas cosas podrían matarte, ¿no? -Ya lo hicieron.

Mejor morir haciendo algo que amo.

Entonces no nos detendremos.

FINCAS DUKE

Ellen, gracias por traerme,

pero me preguntaba si tal vez

podrías dejarme en la autopista o algo así.

¿Qué tienes en esa bolsita?

-¿Una barra energética y calzones? -¿Qué?

Si quieres ir a la costa a divertirte, es asunto tuyo.

Pero ve con el estómago lleno y bien descansada.

Tengo una cama en el estudio y tengo alce en la olla,

y si no lo comes, igual será abono, no importa.

Si te quedas, toma los macarrones de la despensa de abajo.

¿Qué carajo?

Comes como un oso en abril.

Lo siento. Hace mucho que no como comida casera.

Espera, ¿fumas hierba?

Empecé a cultivarla cuando Avery se enfermó.

¿Avery?

Mi esposo.

-¿Nunca tuviste hijos? -Nos conocimos tarde para eso.

Lo siento.

No lo hagas. Yo no lo hago.

Tu...

Tu papá me ayudó mucho en la casa tras la muerte de mi esposo.

Tuvimos nuestras diferencias, pero lamenté oír que murió.

¿Qué clase de diferencias?

Tuve que despedirlo años atrás.

Se volvió poco fiable.

Dirás borracho.

Empezó a beber cuando llegaron los de la construcción.

Después de que hicieron la represa.

No paraba de decir que estaban destruyendo su amado arroyo

y matando seis especies de aves

para regar un maldito campo de golf.

Ahí es donde murió.

En la represa.

Se golpeó la cabeza.

Se ahogó en 30 centímetros de agua.

¿Por eso te vas?

No, me voy porque este lugar

es un forúnculo en el trasero de la nada.

Quiero nadar en el Pacífico. Quiero escalar la Torre Eiffel.

Quiero comer sopa de fideos en Saigón.

Viajar amplía la mente, Abigail.

Pero ayuda tener un hogar al cual volver.

¿Por eso no lo vendes?

No, es como dije. El hogar es importante.

El hogar es importante.

¿Crees que ese tal Duke lo dejará pasar?

Lo sabremos mañana. Vendrá a tomar el té.

Entonces...

ahora eres huérfana.

Sí, eso parece.

Yo también.

¡Diablos, sí!

¿Te gustan mis botas?

La mayoría de los hacendados de por aquí usan cuero.

Nada de adornos, ¿sabes?

Oye, ¿por qué estás aquí?

Dick Duke no necesita fuerza para cerrar el trato.

Dick Duke es la fuerza.

Mis disculpas, señor Duke.

Es solo que esa tal Cole, su expediente es muy ligero,

especialmente para una mujer de 80 años.

Esa tal Cole puede ser un dolor colosal,

pero es vieja y probablemente esté muriendo y sea pobre.

No hay forma de que no cierre este trato.

¿Crees que necesito que repitas lo de Cooper?

Pues estás tristemente equivocado, ciborg demente.

Solo quiero verla.

DEMÁNDAME

¿Eso es un...?

Alce macho.

-Su esposo era cazador. -No.

Bueno, le agradezco que se tome el tiempo, señora Cole.

-¿Quién es el grandote? -Es el señor Clay.

Es mi... ¿Cuál es tu título, Mitch?

Director de proyectos especiales.

¿Ahora soy un proyecto especial?

No.

Señora Cole, Ellen, si me permite,

no necesito decirle lo increíble que es esta propiedad.

De hecho, es la mejor ubicación en una ciudad preciosa.

Esta es una buena casa,

pero esa vista es digna de ser compartida.

Este tracto sería el centro de todo mi complejo.

El hoyo 18 justo aquí,

bar y parrilla de lujo,

y, por supuesto, tendría membresía VIP vitalicia.

No me sirve mucho una membresía vitalicia de nada.

¿Es su nieta?

No.

-¿Cómo les gusta el café? -Con crema y dos de azúcar, cariño.

No es su cariño.

Le haré una propuesta, pero primero lo primero.

Puede elegir una propiedad en Fincas Duke.

-Nuestro desarrollo habitacional. -Sé lo que es.

Es una aldea de jubilados.

Tenemos instalaciones de vanguardia.

Tiene una casa encantadora. Rústica.

Pero ni siquiera tiene acceso para sillas de ruedas, ¿verdad?

-Buen pastel, por cierto. -De hecho, aceptaré el café.

Esta... es mi oferta final.

Creo que le gustará.

Ya veo que cree que todo tiene un precio, señor Duke.

Pero este es mi hogar,

y mientras respire, no está a la venta a ningún precio.

-¿No va a mirar? -No quiero su dinero.

Y no tengo a quién dejárselo.

Debería ser obvio que no me queda mucho tiempo de vida,

así que tengo una propuesta.

Cuando me vaya, puede esparcir mis cenizas en su hoyo 18.

No es tan simple.

El complejo abre el próximo verano.

Hay imperativos empresariales.

Así que me necesita muerta para Navidad.

Vamos a comer.

¡Maldita basura!

¡Hijo de perra!

¡Ese viejo saco de polvo va a arruinar todo mi trabajo!

La quiero fuera de esa propiedad.

No me digas cómo. No quiero saberlo.

¿Me estás escuchando?

Tal vez no sea tan fácil.

¿De qué carajo hablas?

Es como dos pasitas encimadas.

¿Qué tan problemático puede ser?

Oye, ¿Ellen?

Pasa.

Tómalo.

Ellen.

¿Qué es esto?

Para cocinar.

No sé qué decir.

No digas nada.

Sé que quieres estar en la carretera.

Estas cosas son sensatas.

Cuídate. Sé inteligente.

Está bien.

¿Qué vas a hacer? ¿Vas a seguir como estás?

Sí.

Hace mucho tiempo que es así.

¿Tú nunca...?

¿Nunca te sientes sola?

No te preocupes por mí.

Estoy sola, mas no me siento sola.

¿Sabes cuál es la criatura más mortal del mundo?

-¿Qué? ¿Cómo diablos saberlo, Kyle? -Los mosquitos.

-¿Los mosquitos? -Sí.

-Por las enfermedades. -Cállate. En serio, Kyle. Dios.

-Apártala de mi cara. -Y tú de la mía.

Dios mío. Odio tu cara.

¿Qué diablos?

Esa vieja es narcotraficante.

Baja la voz, tonto.

Probablemente duerme sin audífonos para oír.

Vamos, vamos, vamos. Ya.

Maldición, está abierto.

Eso es. Es hora de que la anciana dé una voltereta.

Si tú lo dices.

¿Qué tenemos aquí?

Es un suéter de Bruce Lee.

Baja la voz, viejo.

-Estoy trabajando. Dios. -¡El chino!

¿Dónde estás, perra?

-Cómo la odio. -¿Qué haces?

Cállate. Cierra la boca.

-Cállate tú. -Oí algo.

Dios.

No eres muy listo, ¿verdad?

Duane, ¿estás bien?

-¿Qué te pasó? -Carajo.

¿Qué haces ahí? ¿Estás bien?

Tú...

No puede ser. Ven aquí, perra.

Diablos.

¡Me disparó! ¡Me disparó!

¡Abby!

¿Por qué había un arma debajo del...?

Si muere, diremos que yo le disparé. ¿Quedó claro?

Pero no lo hiciste. No lo hiciste. No puedes.

¿Por qué no me das eso?

No es algo a lo que quieras acostumbrarte.

Ellen, ¿quiénes diablos eran esos tipos?

Vamos a averiguarlo.

Son los imbéciles de la gasolinera. Los hombres de Duke.

¿Qué carajos hacían aquí?

¿Qué pasó?

¿Qué? ¡Me dispararon! ¡Eso pasó!

-¿La mujer Cole? -No, amigo. La hija de Cochrane.

¿Dónde está McCrae?

Nunca dijiste que la chica estaría ahí.

-Lo complicó todo. -No volveré a preguntar.

Está incapacitado.

Solo les pedí que le rompieran la cadera.

Que pareciera accidental, asustarla y sacarla de la propiedad,

y ustedes dos, payasos, empiezan un tiroteo.

Sí.

No debí contratar a locales.

¿Y qué quieres hacer?

Ahora, quiero dejarte en la calle y soltar el freno de mano.

¿Tienes una idea mejor?

¿Quieres oír algo muy loco?

Muévete, imbécil.

Dios. Bien, busca huellas. Repórtate.

No he visto tantos alborotadores

en un espacio desde Kuwait.

Solo defendí mi propiedad, jefe.

Creo que es mi derecho.

Lo es, y admiro tu determinación, Ellen.

Bien, tuviste una especie de desacuerdo

con McCrae en la gasolinera, ¿correcto?

Sí, él y ese otro imbécil.

Kyle Burr, seguro.

Sí. Esos dos se pegan como chicle en una acera fría.

Jefe.

Una docena de plantas, tal como dijo.

¿Bromeas?

Parece que tenemos algo que lo complica, Ellen.

No creo que eso sea relevante.

Wu dice que tienes 12 plantas en el granero,

y al menos medio kilo o más de brotes curados.

-Sí, para consumo personal. -¿En serio?

Más de cuatro plantas es ilegal

y un delito en el estado de Montana.

Es una anciana enferma. Es medicina.

En cuanto a usted, aunque me duela,

tendré que pedirle que se quede en la ciudad,

ya que es, después de todo, testigo en dos investigaciones en curso.

A ver si entiendo.

Dos enmascarados irrumpen en mi casa a mitad de la noche,

¿y me arrestan a mí?

Mejor examine sus prioridades, jefe.

-¿Mis prioridades? -Sí.

Tienes razón, soy el jefe.

Y te agradecería

que no me dijeras cómo mantener la paz aquí.

Oficial Dhar, acompañe a Ellen al asiento de la patrulla.

¿Esto es necesario, jefe?

¿Tiene algún problema para defender la ley, subcomisario?

Cielos.

Esto sí es estar preparado.

Al diablo.

Maldita sea.

Son geniales, señora Cole.

Compartamos artistas.

Por Dios, Torres.

¿Qué? Los estigmatófilos compartimos el alma.

Swifties de por vida, ¿no?

¿Qué tal la nariz, idiota?

¿Recuerdas tu casucha?

Sería una pena que le pasara algo.

Ambos sabemos lo que te pasaría si tocaras esa casa.

Bueno, ya. Consíganse un cuarto. Camina.

Será una noche fría.

Si te da frío, saluda a la cámara, te llevaré una manta.

Winston.

¿Por qué dejaste salir a ese idiota mientras sigo tras las rejas?

Porque así es la ley, Ellen.

Pagó la fianza.

¿Sabías que acaba de amenazar mi casa?

¿Qué vas a hacer?

No haré nada porque él no hará nada.

Es un bobo.

Está molesto porque una vieja le pegó.

Un bobo empleado de Duke.

¿No crees que es demasiada coincidencia?

Mucha gente trabaja para Duke, Ellen.

¿Incluyéndote?

Ya fue suficiente.

Hallamos suficiente hierba para acusarte de distribución.

Eso es federal, ¿entiendes?

Vas a desperdiciar impuestos enjuiciándome.

-Moriré antes de que elijan jurado. -Dios.

Espera.

Quiero ser clara.

¿No harás nada para proteger mi propiedad?

No, Ellen, nada.

¿Es tu última palabra?

Maldición, mujer. Es mi última palabra.

Vaya, nene.

Diablos, sí. Es hora de darle una lección a Indiana Bones, ¿no?

El Templo de la Explosión.

-Eso es, Kyle. Buena esa. -Sí, ¿te gustó?

¡Vamos!

¿Qué haces?

Todos los pajaritos con un ala rota, ¿no, Dhar?

Si te preocupa tanto,

¿por qué no le das respiración de boca a boca?

Diablos.

Señora Cole, traje esto de su casa. Ojalá no le moleste.

¿Señora Cole? ¿Señora Cole?

Señora Cole. Señora Cole.

Oiga, señora Cole. ¡Señora Cole!

Gracias a Dios. Pensé que estaba muerta.

Aún no.

Dile a tu jefe que si él no protege mi propiedad, lo haré yo.

Oye, Henry, ¿cómo te fue con la anciana?

¡Santo cielo! ¡Ya, ya, ya! ¡Es mi mano para boliche!

Eso duele. Dios. Está bien, bien.

¿Qué carajo?

¡Abre la puerta, Joan! ¡Abre ya!

Maldición.

Está bien. Está abierta. Ya abrió. Diablos.

-¡Carajo! -No pasará, Cole.

Dios.

-Gracias. -Señora.

¡Ellen! Ellen, tenemos que hablar.

Deberías irte.

¿De qué hablas? ¿A dónde? ¿Por qué?

Llegarán pronto.

Llévate la camioneta adonde quieras. A California.

Espera. ¿Quién llegará pronto?

-¿Quién crees? -Ellen, esto es una locura.

No es locura proteger tu casa de imbéciles codiciosos.

¿Duke? ¿Qué tiene que ver eso con la policía, Ellen?

Es una larga historia. No tuya. Es hora de irte.

Bien. ¿Entonces cuál es exactamente tu plan?

No necesito uno. Ellos necesitan un plan.

No pueden destruir mi casa conmigo.

Viste mi despensa.

Moriré de enfermedad pulmonar antes que de hambre.

He visto mucho más que tu despensa.

Entonces sabes que estaré bien.

¿En qué estabas pensando?

-Señor, es una mujer de 80 años. -Ese es el problema.

Déjate de tonterías.

Somos nosotros contra ellos, y ellos no tienen placa.

¿Entiendes?

Todos tienen una historia triste.

Si caes con cada una, te desmoronarás.

-¿Jefe? -Puedo ver, subcomisario.

Maldición, mujer.

Tendré que ir y hacerte entrar en razón.

Podría estar armada.

¿Tú crees?

Muestra las manos, Ellen.

No sé qué esperas lograr,

engañando a mi oficial más compasivo,

pero te aseguro que no volverá a pasar.

Siempre parecía tan orgulloso de su placa, jefe.

Me sorprende que la malbaratara.

Cierra la maldita boca.

Más bien: "Tiene derecho a guardar silencio".

Puede darme una multa por la hierba,

pero no me sacará de mi casa.

Si no le importa,

usted y sus oficiales pueden desalojar mi propiedad,

en silencio o pateando y gritando.

Ellen, es mucho más que eso, y lo sabes.

Ya para.

Pateando y gritando, entonces.

No des un paso más

o te volaré el trasero hasta el fin del mundo.

¿Dijo que fue a Kuwait?

Sí, ¿qué con eso?

Déjeme adivinar. Estacionamiento de autos.

-Vaya. -¡Qué carajo!

Respire hondo, jefe.

He sido firme pero justa.

Pero si intenta volver a entrar a mi casa sin invitación,

puede que no sea tan amable.

¿Quién diablos te crees?

¿Quién crees que soy, Bill?

Ahora lárgate de mi césped.

-Demonios. Jefe, ¿está bien? -¿Qué diablos fue eso?

¿Qué cuernos hacen ahí parados?

¿Necesita un médico?

Ve con Floyd por la artillería pesada.

-A eso me refiero. -Le daré una lección a la abuela.

Jefe, ¿está seguro de empeorar la situación?

Henry, te pido amablemente que cierres la maldita boca.

La mujer ya te burló. ¿Quién lo empeora todo?

Abby sigue en esa casa.

No querrá que quede atrapada en fuego cruzado.

Henry.

Abigail.

Dile que no estoy armado.

Solo vine a hablar.

-¿Sobre qué? -¿Sobre qué?

Sobre ti.

Tienes que irte de aquí, Abigail.

No hiciste nada malo. Entrégate.

Me quedaré, ¿sí?

Me preocupa qué le hagan a Ellen.

¿De qué hablas? No lastimarán a una anciana de 80 años.

¿No lo harán?

¿Qué es eso?

Pasé los últimos cinco años pensando que mi papá estaba loco.

Tenía el remolque lleno de mapas marcados.

Recortes con teorías conspirativas.

Abby, vamos.

-¿Qué tiene que ver esto? -Ellen, esta es tu casa.

Todo esto alrededor es propiedad de Duke.

Lo es ahora. Solían ser ranchos.

Aquí, donde construye

el hotel y el club, solía ser...

-El Rancho Cooper. -Claro.

Papá dijo que su casa se incendió.

-Sí. En un incendio forestal. -No fue tal.

-Fue iniciado. -Son puras conjeturas, señora Cole.

Pero vendieron después, ¿verdad?

Bien.

-Este es el campo de golf. -Era el Rancho Taylor.

Carl Taylor, sí.

Fue muy feo.

Perdió todo su ganado por botulismo

y se disparó a sí mismo y a su perro.

¿Botulismo?

Una infección. El ganado se contagia de cadáveres de aves.

¿Eso es común?

Si estás sugiriendo que de alguna manera...

Digo... El señor Duke invirtió mucho en Bighorn Ridge.

Papá siempre dijo

que su dinero corrompió al pueblo.

Nunca le hice caso.

Tu papá tenía problemas,

pero era un buen hombre.

Sin duda amaba este lugar más que la mayoría.

No pude creerlo cuando llamaron. Lo hallaron en la represa.

¿De qué hablas? La policía me dijo que tú encontraste el cuerpo.

Eso no es muy preciso. Fui el primer oficial en la escena.

-¿Quién lo encontró? -Pues fue...

Maldita sea.

Fueron unos tipos del equipo de seguridad de Duke.

Justo a tiempo.

¿Qué haces?

Clay, ¿qué rayos?

¿No crees que será sospechoso?

Es un asunto policial.

Tú y yo sabemos que sacarla de la propiedad

ya no importará.

Quienquiera que sea esta vieja,

no la intimidarán para que venda.

Es una mujer de 80 años que agoniza.

Conoces la cronología. Sabes cómo se maneja el señor Duke.

Sabes qué pasará si no obtiene lo que quiere.

Dime, ¿me dejarás hacer mi trabajo o tendremos que llamarlo?

¿Qué hay de la chica?

¿Qué hay de ella?

Santo cielo.

Al menos déjame sacar a mi hombre de ahí.

Por supuesto.

Tienes tres minutos.

Pequeño cretino.

Son hombres de Duke.

Es tu última oportunidad de irte.

Esos hombres no son policías. No pueden...

Lo harán.

Y tu jefe de policía no va a impedírselos.

¿Intentará combatirlos a todos?

No les pido que me acompañen.

Por Dios. Abby, déjame sacarte.

No.

Dije que me quedaré.

¿Oficial Dhar?

¿Jefe, señor?

Me alegra oír su voz, señor.

Informe de situación, hijo.

La señora Cole no se mueve,

y tampoco la señorita Cochrane.

No importa ya. Solo necesito que salgas.

¿Cómo dijo, señor?

Henry, escúchame.

Eres un buen chico, y quiero que obedezcas.

Sal de la casa ahora.

Sí, no entiendo, señor. ¿Qué va a pasar?

¿Qué hacen aquí los hombres de Duke?

¡Maldición, Dhar! ¡Sal de la casa ya! ¡Es una orden!

No, señor. No me iré.

¿Señor?

¿Señor?

¿Estás bien?

Tiene que ser un error.

Winston no enviaría a los de Duke,

no si supiera lo que hicieron.

Por Dios, Henry.

No puedes seguir pensando que Winston es bueno.

Te dio por muerto, Henry.

Nos dio a todos por muertos.

No, no, no dejará que eso pase, Abby. Él no lo hará.

Solo debo hablar con él.

Necesito que vuelva a hablar por radio. Debo...

Ellen, ¿qué diablos?

Es un chico tierno, pero va a ser una carga.

Disfrutas mucho golpeando policías, ¿no, Ellen?

¿Qué, en serio?

Fuego cruzado. No podemos dejarlo aquí.

Maldición, Henry. Deja los pastelitos.

Átalo.

Si salimos vivas de esta,

me contarás de todo esto, ¿verdad?

Claro.

Si salimos vivas de esta.

Lo siento. Esto es por tu propio bien.

¿De qué hablas? ¿Qué es por mi propio...?

Ellen. ¡Ellen!

¡Ellen!

¡Abre la maldita puerta!

Clay. Querrás oír esto.

El oficial Torres investigó a la señora Cole.

Se mudó a Bighorn Ridge en 1999.

La propiedad fue comprada a nombre de su esposo, Avery Cole.

Era ingeniero.

Construyó oleoductos de petróleo y gas en el norte de Ucrania.

También construyó la casa.

¿Pero sobre ella? No hay nada.

Sin dirección previa, declaraciones de impuestos, nada.

Se casaron en el extranjero, así...

¡Maldición, Ellen!

Lleva a tu equipo al otro lado,

-espera mi señal. -Sí, señor.

Señor, tal vez encontramos algo.

¿Recuerda los tatuajes que tenía cuando la registramos?

Sí, ¿qué hay con ellos?

Torres le preguntó a su amigo del FBI.

Según la base de datos, no lo va a creer,

significa "Espada y Escudo" en ruso.

¿Espada y Escudo?

Parece que espada y escudo es un apodo. Para la KGB.

Maldita sea.

Wu, habla claro. ¿Qué significa exactamente?

Significa... que solía matar gente.

Profesionalmente.

Y que de alguna manera sigue viva más de 70 años.

Santa María y José.

McCrae, ¿estás ahí?

Sí, señor Clay. En posición.

Muévanse.

¡Ellen, abre la maldita puerta!

No nos arriesguemos. Trae un auto.

¡No!

¡Ventana superior!

¿Ellen?

¡Ellen!

Quédate ahí, viejo.

¡Carajo!

No. De ninguna manera.

Todos al mismo tiempo. Sáquenla.

Tres, dos, uno.

-Me lleva el demonio. -Vamos, vamos.

¡Carajo!

¡Diablos!

Esa perra.

¡Ellen!

¡Ellen! ¡Ellen!

Negativo. Piso principal despejado.

Sala despejada.

¡Tengo un gato!

Abby, ¿qué pasa?

¡Qué susto! Henry.

Están aquí.

-¿Quiénes? -Los hombres de Duke.

Rápido. Ayúdame.

Objetivo en pasillo oeste.

No funciona. Vamos.

Maldición.

¡Abby!

Perra.

¿Órganos vitales?

Herida superficial.

Una de las ventajas de tener un reemplazo de cadera de titanio.

Apuesto a que fuiste una máquina en tu mejor momento.

Pero llegó la hora de retirarte.

¿Alguna última petición?

Apunta a la cabeza.

-¿Qué? -No te lo decía a ti.

¿Jefe Winston? ¿Está ahí?

Habla el jefe Winston.

Ellen dice que le diga al señor Duke...

¿Qué? ¿Decirle qué?

Que si realmente quería matarla,

debió enviar un abogado para matarla de aburrimiento.

Ojalá tengas un desfibrilador,

porque el corazón de la abuela está a punto de fallar.

Tengo el corazón de una chica de 20 años.

El problema son mis pulmones.

Lo que quiero saber es,

¿por qué el señor Duke quiere que me mates ya

cuando la EPOC lo hará en menos de un año?

Quítate zapatos y calcetines.

Odio arruinarte la noche,

pero ya no me pagan para arrancarme uñas.

Una ventaja del sector privado.

Qué pena. Esperaba eso con ansias.

Apuesto a que sí.

¿Sabías que te has estado quedando con una asesina profesional?

Porque eso es lo que es.

Literalmente lo tiene escrito por todas partes.

Me retiré.

Y no me respondiste.

Duke está endeudado hasta el último centavo.

Le debe a gente mala mucho dinero,

y no es el banco.

Si termina de construir el hotel para el próximo verano,

volverá a encaminarse.

Vende membresías del club con vista desde tu porche trasero.

Necesita que te vayas ahora.

¿Por qué trabajar para un tipo así?

Tiene buenas prestaciones, ¿por qué crees?

¿Duke mandó matar a mi papá?

¿Cuál es tu jugada? El lugar sigue rodeado.

-¿No me oyes? -Nunca saldrás viva de aquí.

-¿Ya no te funcionan los oídos? -Sabes, lo entiendo.

Este lugar significa algo para ti.

Pero ¿vale la pena saber que estos dos...

-Abby. -...van a morir ahora

-a causa de eso? -¿Tú lo mataste?

-Además... -Responde la pregunta.

Él debió ser más sensato.

-Abigail... -La gente como tú y yo

no podemos tener estas cosas...

Finales felices.

-¡Contesta la maldita pregunta! -¡Abigail!

-Tu abuela. -Mi medicina.

Mi medicina.

-Medicina. -¡Ellen!

Dios mío. Vamos. Vamos. Vamos.

Calma. Yo me encargo.

Siéntate. Muy bien, eso es.

¿Qué se siente

saber que tu jefe te dejó morir?

Y le llevó menos de un minuto decidir eso.

Para ti y la chica.

¿Cuál es?

Realmente te gusta, ¿no?

Es una cosita bonita y joven...

¿No te alegra que me quedara?

Escucha, cuando llegue el momento,

como es inocente,

prometo hacerlo lo más largo

y prolongado posible, que sienta cada segundo...

¡Cierra la boca! No la tocarás...

Ve.

Dios mío.

No.

Henry.

Lo siento, Abby.

Te mueves, y lo desangro como un cerdo.

De hecho, pensé que podrías disparar.

A todos nos afecta el tiempo.

Tú, el arma.

Quedan tres personas adentro.

Nadie se va.

¡Ellen!

¡Diablos!

Ellen. Oye. Mírame.

Debemos irnos ya. Debemos irnos.

Tenemos que salir. Vamos.

¿Qué hacemos?

La radio.

¿Algún movimiento?

Negativo.

Nada en la parte trasera de la casa.

Nadie se mueva.

Esperen a que se extinga el fuego.

Deberíamos irnos.

Que tus hombres busquen cadáveres.

¿Lo dices de broma?

No. Hazlo.

-¿Crees que está bien? -No lo sé.

-¿A dónde nos llevará? -No lo sé.

-¿Qué haremos ahora? -¡No sé, Henry!

Suban.

Nunca había tenido un hogar.

Me recogieron de la calle cuando era pequeña.

Me entrenaron.

¿Quién te entrenó?

¿Para hacer qué?

Matar.

¿Cómo terminaste en Bighorn Ridge?

Por Avery.

Construimos una hermosa casa.

Ya no está.

Ellen, yo...

Lo siento mucho.

¿Y ahora qué?

No lo sé, pero...

Ya no podemos ir a Bighorn.

Es muy peligroso.

No puedo creer que esa basura vaya a ganar. Otra vez.

Como hizo con los Taylor, los Cooper, mi papá.

No podemos hacer mucho, Abby.

No podemos con todos.

Podríamos denunciar.

Pero no tenemos pruebas, se reirían en mi cara.

No tenemos.

Pero mi papá tal vez sí.

Hace años que reúne pruebas. Debe haber descubierto algo.

Dios mío.

Cielos.

Tu papá era...

minucioso.

Sí. Con algunas cosas.

Papá no era tan malo, supongo.

Dios mío.

Creo que es aquí.

Vaya. Son etiquetas de envío.

¿Por qué las cortó?

"Clostridium botulinum".

¿Eso es lo que creo que es?

-No puede ser. -Duke mató a las reses de Taylor.

¿Es suficiente?

Sí, creo que sí.

Sobre los labios, por la nariz.

Adiós, neuronas.

Aquí va a ir.

Dickie, tengo al señor K en la línea dos.

Espera un momento, cariño.

¡Dimitri!

¿Qué carajos quiere, señor...?

Todo está arreglado, como dije que estaría.

Sí. Ese sándwich pasado la sacó de su casa

y la liberó de su miseria.

Y casi sin daños colaterales,

así que estamos bien, puedes retirar a tus hombres,

y podremos celebrar.

Ya me lo aseguraste antes.

Sí, y fue mi error.

Y no volverá a pasar.

No, no pasará. Mi jefe está cansado de todas las cagadas.

Le darás los papeles firmados a mi hombre en persona.

-No, no. No hace falta. -En persona.

He estado aquí antes.

Creo que tu papá intentó ser amable cuando murió Avery.

Pasé los últimos años odiando a mi papá.

Avergonzada de él.

Ignorándolo o menospreciándolo como todos los demás.

Y ahora descubro que siempre tuvo razón.

Que no estaba loco.

Que Duke estaba detrás de todo esto.

Tenía razón en todo.

Esto es exactamente lo que necesitaba.

Necesitaba el espacio, el aire. Necesitaba el sonido del agua.

Necesito ese estúpido canto de ave.

Luego ese imbécil me lo quitó todo.

¿Te lo devuelvo?

¿Tu arroyo?

¿Ya encontraste sus cuerpos?

No te va a encantar esto.

Los chicos encontraron algo. En el sótano.

¿Qué quieres decir?

¿Qué encontraron?

Una especie de estructura.

La estamos despejando.

Y hay una escotilla.

¿Qué es esto?

Paisajismo.

Puedo guiarte, pero tendrás que hacerlo sola.

¿Por qué? ¿Qué vas a hacer tú?

También me quitaron algo.

Les dije que los veríamos en la estación.

No es necesario que Lil y los chicos lo vean esposado.

Nos matarán.

Levanta a todos. Ya vamos.

-¿Señor? -La anciana sigue viva.

No la subestimen. Disparen al verla.

Señor.

¿No sabes tocar?

Te dije que no me interrumpan durante la ceremonia.

Lo sé. Señor Duke, lo siento.

El señor Clay llamó y básicamente dijo que...

¿Qué?

¿Qué dijo que era tan importante?

Ella vendrá.

¿Ella? ¿Quién es ella?

La mujer Cole, señor.

¿Ellen?

¿Está viva?

Sí, señor.

¿Y vendrá aquí?

Sí, señor.

Tenemos intrusos. Intrus...

¿Hawkins?

-¿Quién? -¡Hawkins! ¡Adelante, Hawkins!

Posible hombre caído.

Acabado en el piso principal.

Protejan al paquete.

¡Atrás! ¡Retroceda!

¡Reporte! ¡Reporte, maldita sea!

¡Fuego!

¿Hay alguna salida?

No, imbécil. Ese es el punto. Nadie podrá atravesar eso.

¡Alto el fuego! ¡Alto el fuego! ¡Alto el fuego!

Eres más tonta que tu papá.

Pero más difícil de matar.

Te lo reconozco.

¿Entonces fuiste tú?

¿Tú mataste a mi papá?

¡La escena del crimen, cariño!

¿Qué diablos es eso?

Voy a volar la represa.

No eres una bombardera suicida, Cochrane.

Ponme a prueba.

-¿Tienes miedo? -¿Y tú?

No.

¿Estás bien?

¿Qué pasa?

No eres tan ruda sin tu abuela, ¿no?

¿Sabes qué, perra?

Puedo cuidarme sola.

-Solo entre ahí. -¿Qué, en el armario?

Señor Duke, es la forma más segura, ¿está bien? Tome esto.

¿Sí? Y trate de no hacer ruido.

Muy bien.

Yo soy...

el mosquito.

¿Terminaste?

¡No entiendo!

Podrías haber tomado el dinero ¡y nada de esto habría pasado!

Y podrías haberme dejado morir en mi propio tiempo.

¿Cuántas casas tienes, Duke?

Como... ¿seis?

Yo tenía una.

¿De verdad vas a matarme?

No. Ya estás muerto.

¿Y por qué diablos estás aquí?

Por él.

¿Está muerto?

-No. -Bien.

Si no, no me pagan.

No puedes llevártelo si estás muerto.

Debiste ser algo especial en tu época.

¿En mi época?

Cariño.

Todavía estoy de pie.

Sabes, no fue personal.

Lo volviste personal cuando quemaste mi casa.

Bueno...

Carajo...

Arreglemos esto como hombres.

Sabes a qué me refiero.

He visto eso antes.

¡Muere, hijo de perra!

Hermoso trabajo.

Levántate.

Tengo frío. ¿A dónde vamos?

Detente.

Mira. Tienes lo que querías.

Clay está muerto, el muy imbécil.

¿Qué quieres de mí?

-¿Conoces a Bobby Cochrane? -¿A quién?

Solía ir a pescar con su hija a este arroyo.

Cuando había un arroyo.

¿De qué diablos hablas?

Viví una larga vida

y conocí a mucha gente.

No siempre disfruté lo que hacía

o a quién se lo hacía.

Pero a veces...

se siente muy bien.

¿Qué, tienes Alzheimer? No sé de qué hablas.

Abby te manda saludos.

¿Quién carajos es Abby?

Mamita...

No.

¡Mi represa! ¡Mi hermosa represa!

¡Perra! ¡Estás loca! ¡Maldita perra!

¿Qué cuernos miras, vieja loca? ¿Qué?

¿Qué? ¿Quién demonios es?

Te muestras ante mí.

Tenía que estar seguro.

¿Quién diablos es este?

¿Seguro de qué?

De que eres tú.

Esto es fantástico. Este es el tipo. ¡Mátala!

¡Ella es la que arruina todo! Nadie me vence. ¿Entiendes?

¡Soy el ganador!

¿Y ahora?

Mis jefes agradecerían...

si pudiera llevármelo.

Ve con Dios.

¿Por qué me miras así?

¿Qué diablos pasa aquí?

Deberías dispararle.

¡Hazlo! ¡Mátala! ¡Dispárale, carajo!

Te quiero, papá.

Buenos días, jefe.

Abigail.

La medicina de la señora Cole.

Gracias, Henry.

Y esto es para ti.

-Es tan... -¿Verdad?

Y... ¿Cuándo crees que volverás?

No estoy segura. ¿Por qué preguntas?

Estaba...

Te llamaré desde la carretera. ¿Sí?

Me gustaría.

¿Todo listo?

Todo listo.

Bien. ¿A dónde vamos primero?

A Machu Picchu.

Perú. Aquí vamos.

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