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Qué aburrimiento.
Pues báñate.
Es que está asqueroso.
Igual pillo el tifus o el sida, o yo qué sé.
¿No quieres ir a la playa nudista?
¿Qué? ¿Vamos?
¡Espérame, hostia!
¡Venga, muévete!
¡Eh! ¡Espérame!
¡Corre, caraculo!
¡Por fin vas a ver tetas!
Vamos a pillar una canoa.
¿Estás seguro?
No vamos a ir nadando.
Tío, nos van a pillar.
Qué peste.
Tú sí qué echas peste.
Anda, calla.
¿Vienes o qué?
Corre, corre, corre.
-¿Qué haces? -Me he cortado.
¡Venga, cógela!
-¡Eh! ¿Qué coño hacéis? ¡Venid aquí! -¡Mierda, corre!
-Corre, corre, corre. -¡Venid ahora mismo!
¿Crees que llamarán a la poli?
-¡Deja de lloriquear y rema! -¡Nos van a enchironar!
¡Eh! ¿De qué vais?
¡Rema!
¡Más rápido, caraculo! ¡Venga!
¡Tenemos que alejarnos más!
Ya está, ya está. Deja de remar.
Van a llamar a la poli.
¿Qué tal la mano?
Bien.
Mierda, no hay nadie.
¿Qué hacemos?
Ya que estamos aquí...
¿Vienes?
Se han asustado.
Las asustado tú.
Con esa cara de culo.
Es la hija de Durupt.
¿Cuál?
La bajita.
La del bikini azul.
¿Y la otra?
No la conozco.
¿Qué haces?
Tranqui.
¡Todo bien, ven!
Yo sé quién eres.
Eres Clémence, la hija del Dr. Durup.
-¿Y tú cómo lo sabes? -Yo sé muchas cosas.
¿Ah, sí?
¿Como qué, por ejemplo?
Pues... sé que has estampado su coche contra un árbol.
Quiso aprender a conducir por su cuenta.
En realidad, habíamos venido a ver chicas en toples.
Aquí ya nadie se queda en bolas.
A parte de las viejas. Y ni eso.
Antes, sí.
Pero ya no lo hace nadie.
Pues, vaya, qué pena.
¿Quieres que nos desnudemos?
¿Qué?
Nos buscan.
¿Quién?
-Los tíos del centro. -¿Y por qué os buscan?
Hemos robado la canoa.
Anda ya.
No íbamos a venir nadando.
Sí, es fácil ahogarse.
Bueno, nos vamos. Habrá que devolver la canoa.
Perdón.
¿Vamos?
¿Qué? ¿Vamos?
¿Se lo preguntamos?
Sí, total.
Esta noche vamos a una fiesta a casa de un amigo de Drimblois.
Hay piscina, por si os apetece.
Yo soy Steph, por cierto.
No podemos ir en bici hasta Drimblois.
La única opción es la YZ.
Tú flipas.
Si pillo la YZ, mi padre me mata.
Lleva 20 años en el garaje.
Igualmente. Tú no lo conoces.
Su moto es sagrada.
¿Y qué quieres que hagamos?
No se va a enterar.
Piensa en tu novia.
No disimules.
Está buenísima la tía.
¿Lo ves?
Steph.
Stéphanie.
Hola, mamá.
Hola.
¡Los zapatos!
-¡Quita del medio! ¡Quita! -¡Anda, calla!
Vete a cascártela, niñato.
Menuda mierda. Por una vez que teníamos plan...
Deja de morder el mando.
Se acabó.
Además, tú nunca has salido con una tía.
Vas a ser virgen toda la vida.
Vas a morir solo.
Y todo por no tener cojones de coger la moto.
Cállate, he salido con muchas tías.
Ya salía con tías antes de que nacieras.
¿Y el cuento ese del bus?
¿Y Natacha Glassman?
Años hablando de ella para que acabara con Cyril Medranet.
Qué pringado.
Era un putón.
Ya.
Esta noche, mientras tú juegues al Sonic, otros estarán follando.
-Pues vale. -Eso, pírate.
¿Adónde vas?
A mi casa.
¿Tienes prisa?
-Oye, ¿qué miras? -Nada.
¡Pervertido!
Quieres ver si tengo la marca del bikini, ¿no?
-Me tengo que ir. -Va, no seas marica.
¡Vanessa!
Déjalo en paz.
Venga, vete.
Venga.
Pasa.
Da igual, puedo dar la vuelta.
Eso, vete.
¿Contenta?
Sí.
-Venga, cierra el pico.
-No puedes permitirte un cortacésped.
Ahí está el más guapo.
-Con ese cortacésped... -Hemos trabajado juntos.
¡Cómo ha crecido!
Sí, es verdad, está muy mayor.
¿Dónde estabas?
En casa del primo.
Sí, claro, con tu primo.
He pasado por casa de los Muller esta mañana.
Lo he acabado todo antes de irme.
Sí, pero te has dejado los guantes.
-Coge una silla.
-No, déjalo, es tarde. Se va a la cama.
Va, hombre. No pasa nada.
No es tarde.
Solo son las diez.
Va, Patrick.
-Está de vacaciones. -Déjale disfrutar un poco.
A ver, ¿acaso vosotros tenéis hijos? No.
-Cuando tengáis, haced lo que queráis.
-Va, Patrick, no empieces.
Mañana trabajamos. Se va a la cama. ¿Vale?
-Va... -Venga. Al sobre.
-¿Y tú qué te has hecho ahí? -No es nada.
No es verdad. ¿Te lo has desinfectado?
-Que no es nada. -No es de mantequilla, coño.
-Se puede infectar. Nunca se sabe. -No es nada, mira.
-Enséñamelo. Enséñamelo. -Estás borracho, Patrick.
Un primo mío perdió un dedo así.
Sí, hombre.
-¿Qué primo? -Uno.
Ya, el que tiene cuatro dedos y al que nunca hemos visto.
Deja de moverte.
¿Has visto a mi hermana? ¡Para!
Sí.
¿Y?
¿Qué? ¿Cómo está?
Yo qué sé. Bien.
¿Bien cómo?
Yo qué sé, bien, como siempre.
Viento Santa Bárbara sin mover el culo.
Oye. Si te vas a poner borde, vete.
Eres como tu padre.
¡Para ya, coño!
¡A mí no me hables así!
-¡Que pares! -¡Suéltame!
Sabes que tu padre se va a poner como loco.
Prometo ir con cuidado.
¿Sabes, qué, cariño?
La vida no siempre es divertida.
Mamá, por favor.
Joder, qué pesada.
-Ya está. -Mamá.
-No pasa nada, se va. -¡Para!
Es por una chica, ¿verdad?
Ya eres mayor.
Haz lo que quieras.
Pero responsabilízate.
¡Sí, hazme tuya!
Pinta guay.
Sí.
¿En serio?
¿Adónde vas con ese polo?
Cállate.
Perdón. Lo siento.
Mira a ese.
Soy un pijo.
¿Tú conoces a alguien?
No.
Venga, vámonos.
Anda, cállate.
-Hola. -Hola.
-¿Todo bien? -Sí.
-Qué guay que hayáis venido. -Sí.
Está guay.
-Mola, ¿verdad? -Sí, mola.
-¿Quién vive aquí? -Simon.
Su padre es radiólogo.
¿Podemos hablar un momento?
Sí.
¿Y tú quién eres?
-Parece el Sr. Frío. -Qué pasada.
-Eh. ¿Tú quién eres? -Déjalo.
-Eh, tío. ¿Quieres probar? -¿Qué es?
Pruébalo, y ya verás.
No es obligatorio, Anthony.
¿Es tu hermano pequeño o qué?
-Pasa el porro. -No.
Está zumbado.
¿Qué ha pasado?
Has bebido como un animal.
Y he esnifado algo.
Ya, Clem me lo ha dicho.
Popper.
Es para maricas.
- ¡Oye! ¿Te ha invitado Simon? -Oye, tranqui, no te pongas así.
-No estás invitado, pírate. -Solo nos quedamos dos minutos.
Tranqui. Ni que fuéramos 200.
Solo somos dos. ¿Qué problema tienes?
¿Estamos molestando a alguien?
-No molestamos, así que relájate. -No queremos problemas.
Estamos aquí de tranquis, no me vengas a joder.
No os ha invitado nadie. Ya os estáis yendo.
-Oye, no te pongas chungo.
-Pillad una birra y marchaos de mi casa.
¿Te crees que somos vagabundos?
Hemos venido a tomar algo tranquilos. No pasa nada.
¿Qué parte no entiendes? No, sí que pasa.
-¿Eres racista? -He llamado a la poli.
Ya vienen.
-Venga, nos piramos. -Eso, piraos.
De todas maneras, solo hay blanquitos.
Pero ¿de qué vas?
¿Estás bien, Steph?
Te vas a arrepentir, Casati.
Tú y tu chupa.
Hacine, venga, vamos.
¡Que os den, hijos de puta!
Qué fiesta más rara.
Parece que dure semanas.
Hace frío.
Me voy a meter.
Joder, qué fría está.
Ya te digo.
Oye...
Gracias por lo de antes. Has sido muy valiente.
Me encanta esta canción.
¡Y a mí!
¿Qué haces?
Y con Steph, ¿qué?
Nada.
Estoy muerto.
¡Estoy muerto, hostia puta!
¿Has visto la hora?
Van a vender la casa a la que vamos ahora.
Yo me ocupo de los setos, y tú, del césped. ¿Vale?
Si lo hacemos como la última vez, quedará bien.
Para un momento.
En serio, para.
¿Qué pasa?
¡Hostia puta!
¡Mierda! ¿Qué haces?
Gírate.
¿Qué hiciste anoche?
Nada.
Fui a una fiesta, nada más.
¿Dónde era?
No muy lejos. A casa de un pijo.
¿Había chicas?
Sí.
No sé qué le pasaba a tu madre esta mañana. Me ha montado una...
Está medio loca.
Y encima tú vuelves a las tantas para empeorarlo.
Tú no sabrás qué le pasa, ¿no?
¿No te ha contado nada?
Si se quiere ir, no seré yo quien se lo impida.
¿Qué has hecho con la moto?
¿Anthony?
No lo sé.
¿No lo sabes?
No lo sé. Es largo de explicar.
Déjame dormir. Vete.
¿Te has vuelto loca?
¿No ves lo que has hecho?
¿No ves lo que has hecho?
No ha sido culpa mía.
Al salir, la moto ya no estaba. Eso es todo.
Lo siento, mamá.
¿Y ahora qué hacemos?
No le vamos a decir nada.
La encontraremos.
Antes de que se dé cuenta.
Si no, esta familia está jodida.
¡Hacine! ¿Adónde vas con esa camisa de blanquito?
-¿Has ido al ayuntamiento? -Sí.
¿Tienen trabajo?
No, no hay nada. No tienen trabajo.
Ella me dijo que sí.
No, tú no te enteras. Ella está ahí
para ayudar a la gente que busca curro.
-Pero no tienen nada. -Pues hay que trabajar.
Sí, pero para eso, tiene que haber trabajo.
Si quieres, lo encuentras.
Sí, claro.
El lunes iré a hacer las compras. No hay nada en la nevera.
Me voy.
-¿Adónde vas? -No sé, por ahí.
¿Qué tal?
-Qué calor, ¿no? -Sí.
¿Qué hacemos?
¿Pillamos unas birras?
-Vale. -Total.
Qué pesados con las birras.
Bebiendo aquí como vagabundos.
Va, pírate, Fred. No tenemos nada.
Dame algo.
-Lo que sea. -Que te pires, no tenemos nada.
-Venga, no seas así. -¡Que te pires!
-Vale. -Venga, tira.
Puto vago.
Menudo maricón.
Dicen que tiene sida.
Anda ya.
Que no, es verdad. No hay más que verlo.
Pues que se muera. Y vosotros también.
¿A este qué le pasa?
Yo me piro.
No sé qué le pasa.
Ayer fuimos a una fiesta.
Se puso como loco. Tiró una parrilla al suelo.
Y los llamó a todos hijos de puta.
Tiene razón. Son todos unos hijos de puta.
Sí.
Anda que hacerle la zancadilla a Hacine...
La moto ya estará en su pueblo.
En Marruecos, Argelia...
Bamako, quizá.
Esos tíos las desmontan y las venden allí por piezas.
¿Y tú cómo lo sabes?
Lo vi en un reportaje.
Podemos ir a ver al Largo.
Conoce a todo el mundo.
A lo mejor aún no se la han llevado.
Tú estás fatal, tío.
A mi madre se le ha ido la olla. Tenemos que hacer algo.
Hoy no puedo. He quedado.
Tenemos que ir a ver al Largo.
Jodie.
Toma.
Ahí tienes. Ahí tienes, mi coquito.
Coquito, cocaína.
De lo que me decías de los Bouali, la verdad es que...
No los conozco mucho.
Tuve relación con ellos un tiempo cuando curraba en el bar, pero...
Y con Saïd coincidí dos años en la trena.
Nos veíamos de vez en cuando, pero no mucho.
Nada más. Habré hablado con él dos veces en mi vida.
Venga, ya está.
Nosotros no vamos a tomar coca.
Claro que sí.
Hasta la perra toma.
Le encanta.
Billete de 50 francos y para dentro.
Toma.
Espera, no vamos a...
¡Calla!
¡Me la pide, se la doy y luego se pone como loca!
¡Joder!
Joder.
Me pone de los nervios.
Toma.
-Espera. -No me toquéis los cojones.
Venga, hasta el final. Hasta el final, va.
Muy bien.
Te toca.
Date prisa.
Venga, quítale el polvo a la tabla.
¿De verdad quieres recuperar tu moto?
¿Sí?
Bueno.
No hagas bromas.
Si fue Hacine quien te la robó, no tienes otra opción.
Una MAC 50.
-Pesa un huevo. -¿A que sí?
Escucha esto.
Venga. Vale, vámonos, vámonos.
¿Qué haces? ¿Qué haces?
-Anthony, levanta. Nos vamos. -¡Cállate!
Siéntate. No te muevas.
¿Qué? ¿Vienes, te metes mi coca y ahora te piras?
¿Dónde te crees que estás?
¿Estás bien, Manu?
Toma.
Esto es lo único que funciona con esa gentuza.
¡Espera, joder!
No queda otra. Tienes que decírselo a tu viejo y punto.
-¡Subid! -¿Quién es?
¡Quita los pies de la cama!
-Oye, ¿quién es? -¡Nadie! No te puedes quedar.
-Hola. -Hola.
¿Qué miras?
-¿Vamos? -Sí.
-¿Adónde vais? -Ahora venimos.
-¿En serio? -Yo qué sé, conoceos.
Vamos al cuarto de mi hermana.
Me voy a fumar un peta.
¿Y su madre?
No pasa nada. Nunca sube.
¿No curra?
Es bipolar.
-Toma. -No, estoy bien.
Clem siempre me hace cosas así.
¿Así cómo?
Como...
que no sé qué hago aquí.
En serio.
Ya te digo.
Bueno, va, pásamelo.
Perdón.
¿Tienes novia?
Sí.
¿Cuántos años tienes?
Quince.
Catorce.
¿Y tú?
-¿Y yo qué? -¿Tienes novio?
Es complicado. No quiero hablar de eso.
Básicamente, estoy viendo a un tío.
Está muy bueno.
Total, que a veces quiere, a veces no quiere. Es complicado.
Pero es un empollón.
Lee a Camus.
En fin...
¿Has visto qué cara tienes?
¿Tú has visto la puta cara que tienes?
Esa cara de viejo. Con esas orejas.
Puto moro.
Moro de mierda.
¿Qué haces?
Vamos a casa de ese chico. Hablaré con él.
Algo podremos hacer.
-Venga, vístete. -Vale, ya voy.
Me tengo que desnudar. No querrás verme la polla.
Vigila ese tonito.
Si no, te doy una que te giro la cara.
No está. ¿Nos vamos?
Quieto.
¿Sr. Bouali?
-Cierra el pico. -Oye.
No soy tu colega.
Gracias a Dios.
¿Perdona?
Ven aquí.
¿Sí?
Buenas. ¿Está Hacine?
No, no está.
¿Sabe cuándo va a volver?
¿Para qué es?
Es importante.
Hacine no es un ladrón.
Eso ya se verá.
No sé a qué hora va a volver.
No tenemos prisa.
Bueno,
cuando Hacine vuelva, ya hablaré yo con él.
Si fue él quien cogió la moto,
le doy mi palabra de que la va a devolver.
El teléfono de mi oficina.
Llámame.
Vámonos.
¿Lo ves? Hemos hecho bien.
Toma. Pilla un piti.
Deja de hacer el numerito. ¿A qué viene esa forma de caminar?
No vamos a volver a ver la moto. No tiene sentido.
Ya estará lejos.
En serio, vuelve a la tierra.
Oye, idiota.
¿Te recuerdo quién cogió la moto para empezar?
-Yo ya sé qué tengo que hacer. -¿El qué?
-¿El qué? -¡Déjame!
¡Pedazo de puta!
Hostia, le ha metido a su madre.
No empieces.
Me has dejado en ridículo. ¿Has visto cómo la has mirado?
¿Te la has follado?
¿Tú te oyes? ¿Estás mal de la cabeza?
-¿Y ahora vienes conmigo? -Siempre igual.
Yo necesito ser libre.
¿Cómo que libre? ¡Estamos juntos!
¡Eres una puta pesada!
¿Y tú qué haces?
Nada.
¿Hasta dónde piensas seguirme?
¿No tienes otra cosa que hacer?
No sé qué esperas, la verdad.
Solo quería hablar.
¿No tienes colegas para hablar?
¿Tu primo?
No puedes seguir así a las chicas.
Yo no sigo a las chicas.
Bueno. ¿Quieres beber?
Está caliente.
¿Me das?
-Está asquerosa, ¿verdad? -Ya te digo.
¿Dónde vives?
Allí.
No está mal.
¿Qué dices?
Es una mierda.
-¿Y tú? -Justo ahí.
Ah, ya.
Cerca de Blonds-Champs.
Ahí es aún peor.
¿Has visto en el periódico a los tíos de Blonds-Champs?
No.
Una familia de gitanos. Vivían 15 en una caravana.
Los niños, los padres, los abuelos.
Y un montón de perros.
Pero eso no es lo peor: vivían en bolas.
-Anda ya. -Te lo juro.
Los vecinos llamaron a la poli.
Estaban hartos de verlos con la polla al aire.
Hay gente muy pirada.
Ya te digo.
Mi abuela vivía allí cerca de pequeña.
Mi padre tuvo que subir la valla
porque ella los veía cagando en el campo desde su habitación.
Es una mierda de sitio.
¿Blond-Champs?
Heillange.
Yo me voy a pirar de aquí en cuanto me saque la secundaria.
¿Adónde vas a ir?
A París.
¿Y allí qué hay?
Ahí está todo.
Yo también me voy a pirar.
Me iré a Austin, en Texas.
Allí hay un puente que cruza el río Colorado.
Los murciélagos duermen debajo todo el día.
Y, por la noche, se les ve salir volando todos a la vez.
¿Quieres salir conmigo?
¿Por qué me preguntas eso?
No sé.
Eres guapa.
Me tengo que ir.
¿Ya?
Sí, ya son casi las ocho. Mi madre me va a matar.
-¿Quieres que te acompañe? -No. Estoy bien.
Hasta luego.
¿Qué te pasa?
Es que no tengo hambre.
No es un problema de estómago.
Es otra cosa. ¿Es por una chica? ¿Es eso?
Qué chorrada.
¿Tú qué opinas, Hélène?
Míralo. Está claro, le han roto el corazón.
Lo sabía.
Lo sabía. Dime quién es.
Le pego una paliza.
Soy yo.
¿Qué hay de cenar?
Cuando acabe el verano, te vuelves a Marruecos.
Y les vas a devolver la moto.
No somos ladrones.
¡Mamá!
¡Mamá!
¡Mamá, vámonos! ¡Papá me va a matar!
¡Anthony! ¡Ven aquí!
¡Vámonos! ¡Vámonos!
¡Eh! ¡Ven aquí!
¡Nos tenemos que ir!
¡Arranca! ¡Arranca, mamá!
¡Anthony! ¡Sal!
¡Sal!
¡Sal!
Cariño.
Vamos a ir a casa de mi hermana.
¿Quién te ha hecho eso?
Nadie. Déjame en paz, coño.
Kader, ¿quién es ese?
¿Quién es ese hijo de puta?
-¿Hacine? -¿Qué?
Ese tío. Ven a ver.
Está zumbado.
Está zumbado.
Te atreves a venir aquí.
Te atreves a venir aquí, hijo de puta.
Pírate.
¿Qué haces?
¿Qué es eso?
Se ha meado encima.
Te juro que te voy a matar.
Te voy a matar.
Te voy a matar.
Amigos, buenos días.
Durante diez años, cada vez que se hablaba de Heillange
era para referirse a la crisis, la pobreza y la quiebra social.
Llorando por Metalor.
Ya está bien.
Vamos a pensar en grande.
Mañana, este valle dejará de ser el valle del acero.
¡Será el valle donde se podrá venir a esquiar en agosto!
¿Tú esquías?
Sí, claro.
Ayer hablé de ti.
¿Con quién?
¿Tú qué crees?
¿Y?
Pues...
Dice que igual se pasa hoy.
¿Ah, sí?
Su padre es el presidente.
Anthony, tira ese cigarro y saca la basura.
Te lo he pedido tres veces.
Y tú, Romain, levántate y ponte a servir en cuanto bajen.
-Sí. -Venga, arreando.
La basura, la basura.
Hola.
Hola.
Guay el discurso de tu padre.
Lleva tres semanas practicándolo.
-¿Curras aquí? -Sí.
Bueno, durante el verano.
-Tiene gracia. -¿El qué?
No sé, has cambiado.
Está guay verte.
¿Tú estás en la uni?
Casi. Me he sacado la secundaria.
-¿Ah, sí? -Con matrícula.
No me sorprende.
Voy a pillarme una bebida.
Vale.
¿A qué hora acabas?
A las diez.
Podríamos vernos después.
Ah, sí, guay. Vale. Hasta luego.
Me gusta la pajarita.
-Mierda. Hostia. -Joder.
¿Qué haces? ¡Vuelve!
¡Anthony! ¡Hijo de puta, vuelve!
-¡Todo el mundo está mirando! -¡Joder!
¡Basta!
Parad. Parad. Mirad lo que estáis haciendo.
-¡Cabrón! -¿Qué coño hacéis?
-Ven aquí. -¡Tu puta madre!
Basta ya. Estáis despedidos.
¡Anthony!
¡Anthony, ven aquí!
NOS VEMOS EL SÁBADO EN LA FÁBRICA A LAS 20 H
ERES PRECIOSA
Soy yo. Abre.
-¿Qué pasa? -¿Has visto la hora?
Mañana no daré pie con bola.
-Tenía ganas de verte. -Ya, pero yo estoy currando.
-¿Te has peleado? -No es nada.
Como te pillen, me la cargo.
¿Crees que nos va a pillar tu novio?
Qué va, está en Lyon.
Quita la mano.
No quiero que nos vea algún crío.
Por favor.
Mañana voy a ver a mi padre.
No abuses.
Quieres hacerme sentir mal.
Déjame a mí.
No me metas la lengua en el culo.
Fóllame.
¡Hacine!
¿Cómo estás?
¿Qué tal el viaje?
¿Y eso?
Ay, Hacine.
-Ah, ya has estás aquí. -Hola.
Hueles fatal.
-He llegado a casa hace 20 minutos. -Hola, abuela.
¿Qué te ha pasado en la cara?
-Nada. -¿Te has peleado?
Me han echado.
-¿Te han echado? -Sí.
Mierda.
¿Qué tal tu madre?
Bien.
¿Y su novio?
Últimamente no lo vemos mucho.
Mira. Tengo un regalo para ella.
Si es la pensión, mejor dale un cheque.
No.
Es para que se vaya de vacaciones.
-¿En serio? -Sí, en serio.
Así, se acabaron los reproches.
¿Qué reproches? Si no te habla.
No lo aceptará jamás.
Sí, lo aceptará.
Se merece unas vacaciones.
¿Sí?
Mierda.
¿Cuándo ha sido?
Gracias, Evelyne. Sí, allí estaré.
Hasta el sábado.
Necesito que me lleves el sábado.
Es por un entierro.
He hecho harira.
¿Te quedas a dormir?
No.
¿Tienes donde dormir?
Te había preparado tu cuarto.
¿Has encontrado trabajo?
Ya tengo trabajo.
Muy bien.
¡Hacine!
¿Qué tal?
Bien. ¿Y tú?
¿Y tu padre?
Bien. Muriéndose lentamente.
Jo, dos años.
Va, cuéntame. ¿Qué tal en el pueblo?
No ha estado mal.
Un poco aburrido.
Ya me imagino.
Toma.
Qué pasada.
¿De dónde lo has traído?
De Alhucemas.
¿Tienes mucho o solo tienes barras pequeñas?
He traído 45 kilos.
-No. -Sí.
¿Sabes?
Ahora son unos críos los que mueven la merca aquí.
De 14 o 15 años. Se la suda todo.
Ya no respetan nada.
Han cambiado muchas cosas desde que te fuiste.
¿Y el proveedor?
-¿Qué proveedor? -¿Quién la trae y se la vende?
No creo que esos críos se vayan en bici Holanda.
Te he dicho que las cosas han cambiado.
Si estás buscando curro, van a abrir una hamburguesería...
Vete tú a dejar el currículum, hijo de puta.
A partir de ahora, quien quiera comprar, tiene que pasar por mí.
¿Lo has entendido?
Perro de mierda.
Cuando cerraron los altos hornos,
llegaron unos tiempos difíciles para muchos,
y Luc Grandemange se recuperó gracias al trabajo temporal.
Rexel,
Ponoma,
City 2000,
Sacogem.
¿En serio?
-Estoy nerviosa. ¿Qué quieres? -Tranquila, no te va a comer.
Mira, tu novia.
Y lo echarán de menos.
También se le echará de menos en las ceremonias
y en las fiestas de Heillange.
-¿Conoces a los Grandemange? -No mucho.
-¿Qué haces aquí? -¿Te molesto?
No, pero no pintas nada aquí.
Vale, pues me largo si quieres.
No te pongas así.
Eres menos agresivo cuando quieres follar.
-Como si a ti no te gustara. -Sí, tienes razón.
Me encanta que me despiertes para vaciarte los cojones.
¿A qué viene eso?
¿Qué quieres? ¿Que nos casemos?
Gilipollas.
No te separes de mí.
-¿Qué tal, hijo? -Bien. ¿Y tú?
Hélène.
-Me alegro de verte. -Yo también.
Venga, vamos.
¿Y cómo te va?
-Bien. ¿Y a ti? -Muy bien.
Tu madre me ha dicho que os vais a vivir juntos.
Sí. Aún estamos buscando piso.
¡Malek!
-Patrick, ¿cómo estás? -Muy bien.
-¿Y tú? - Bien, sí.
-Cuánto tiempo, ¿eh? -Sí, mucho tiempo.
Trabajábamos juntos en Metalor. Codo con codo.
Antes de que pasaran al yeso.
-Sí. -Qué buenos tiempos, ¿eh?
Bueno, es fácil de decir.
Qué triste lo de Luc.
Sí, no somos nada.
-Disculpa. -Sí, claro.
Bueno, Hélène.
He venido hoy aquí porque quería darte una cosita.
En los 17 años que estuvimos juntos no nos fuimos a ningún lado.
Y ahora que te has librado de mí y que hemos vendido la casa y eso,
creo que es hora de que te vayas de vacaciones.
Yo llevo un año sin tocar una gota de alcohol. Nada.
Y las cervezas que no he bebido...
aquí tienes, están aquí.
Hay 6000 francos. No te dará para irte a Perú,
pero quizá si a Italia o a Grecia, o adonde tú quieras.
Es todo un detalle, Patrick, pero no hace falta.
Lo hago encantado. Cógelo.
Quédatelo.
De verdad.
Por favor.
Patrick, por favor.
Oye, dale el dinero a tu madre.
Ya te lo dará más adelante.
¡Toma! ¿Así? ¿Así te gusta más?
Vete a la mierda.
¿Por qué? ¿Tengo que arrodillarme?
Tu madre, en serio.
Voy a mear.
Me tengo que ir. Tengo que hacer una cosa.
¿Qué quieres?
¿Qué pasa? ¡Deja a mi hijo!
¡Vete, vete!
Ponme una cerveza.
¿Qué?
Ya lo sé.
Sí.
Vale.
Ya te llamaré.
-¿Qué quería? -Guardar tus cosas.
Ya sabes qué quiere.
¿Vas a ir?
¿Para verlo emborracharse?
Te vas mañana.
¿Qué le has dicho?
¿Qué quieres que le diga?
Me paso luego.
¿Y esta noche?
-¿Esta noche qué? -¿Vas a salir?
Igual voy a dar una vuelta.
¿A qué hora tienes el tren mañana?
Te lo he dicho 500 veces.
A las 10:15 h.
Más motivo para no salir.
Podemos alquilar una peli, pillar unas pizzas.
Mamá, es el 14 de julio. No pienso quedarme aquí contigo.
Ah, gracias, muy bonito.
Pues ve tú también. Te irá bien bailar un poco.
-¿Adónde vas? -A la ducha.
Ya conoces a tu hijo.
Está muy liado con sus cosas, nada más.
Hélène, hace un mes que no viene.
¿Puedes decirle que tengo un regalo para él?
Se lo diré.
-Pero irá, no te preocupes. -Sí, vale.
Tendrías que estar repasando.
Venga, ponte a estudiar.
Sí. No te preocupes.
Ya tomarás el sol cuando acabes.
Te ha ido fatal este año. No puede volver a pasar.
¿Me lo cuentas?
Me ha costado mucho este año.
He estudiado como una loca y nada.
Steph...
Un cinco.
He sacado un cinco pelado.
¿Y qué más da?
Los demás no sacan cincos.
¿Sabes por qué?
Ellos ya estaban estudiando antes de caminar.
No nacieron en Heillange.
No tienen unos padres que les llaman cada semana para recordarles
todo lo que se han sacrificado.
Que si suspenden, se acabó.
Mírame. Estoy hecha una mierda.
Has aprobado.
Ya es mucho.
Que les den a los demás.
Igual no naciste en París, pero te los vas a comer.
No conozco a nadie que se lo curre tanto como tú.
Dilo.
"Me los voy a comer".
Me los voy a comer.
¿Sabes qué vamos a hacer?
Vamos a ir a la celebración.
Te vendrá bien.
¿No te apetece bailar un poco en la pista?
¡Venga!
Soy yo otra vez. ¿Va a venir o no?
Que sí, deja de preocuparte.
No me preocupo.
Es que...
¿Has visto el desfile?
Sí, lo he visto.
Se me hace raro.
Espera.
¡Anthony!
¿Qué?
¡Es tu padre!
-Me estoy duchando. -Pues no lo oigo.
¿Qué quiere?
¡Ven!
-No. Estoy en bolas. -¡Pues vístete, joder!
Se está haciendo la maleta.
¿Todavía?
Dice que estará ahí antes de las cuatro. ¿Vale?
Dile que...
Hoy no voy me voy a controlar. Díselo.
¡Joder!
Hacine.
Ha llegado tu cheque.
El muy hijo de puta solo ha enviado 400 este mes.
Tendrás que ir a ver al juez.
Espera. Espera.
¡Buenas noches, Heillange!
¡Anthony!
¡Ven!
¿A quién buscas?
A nadie.
Qué pinta de idiota.
-O sea que te vas mañana. -Sí.
Sí.
Al ejército, ni más ni menos.
Estoy orgullosa de mi primo.
Olvídate, no la vas a encontrar con tanta gente.
Ven, vamos a tomar una birra.
Vamos.
¡Hostia!
¿Interrumpo?
¡Venga, que yo os oiga, vamos!
Voy a pillar algo de beber.
Sí, eso.
¡Más fuerte, que no os oigo!
-Aquí tienes. -Gracias.
Gracias.
-¡Eh, hola! -¿Qué tal?
Bien. ¿Y tú?
¿Te pongo algo?
-Una birra. -Una birra.
-¿Cómo te va? -Bien.
¿Me podrás llevar luego a casa?
Sí, claro.
Clem se ha ido y yo no tenía ganas de volver.
No hay problema. Sí.
Aquí tienes. Son cinco francos.
-Hola. -Hola.
¿Vamos?
La madre de mi hijo.
Que no parece estar pasándoselo muy bien.
¿No te ha ido a ver?
No.
Va.
Tenemos que bailar.
-No, me duelen los pies. -Venga.
En serio, Patrick. He querido
arreglarme con estos zapatos, pero...
Vamos.
Venga.
Vamos.
¿Todo bien?
Gracias.
Hola.
Que alguien te lleve a casa. No vuelvas solo.
¿Y ese corte de pelo?
Es el reglamento.
¿Sabes que el servicio miliar ya no es obligatorio?
¿Por qué vas?
¡Baño nocturno!
-¿Qué? -¿Qué de qué?
Me apetece bailar contigo.
Vamos.
¿Estáis cansados?
¡No estamos cansados!
¡Yo creo que sí! ¿Estáis cansados?
¡No estamos cansados!
¡No os oigo!
¿Estáis cansados?
¡No estamos cansados!
Señoras y señores,
por fin, el momento que estabais todos esperando.
Todo el mundo a la pista para hacer un paréntesis de amor.
Chicos, es el momento para dar el primer paso.
Como ya habéis entendido, llegan las lentas.
Perdón.
-¿Es el BMW? -No.
El Kadett.
-Espera. -¿Qué?
-¿A qué hora tienes el tren mañana? -A las diez.
Esto no es un taxi.
Ven.
Eres preciosa.
¡Eh! ¡Ahí huele a culo!
¡Estáis dándolo todo!
¡Largaos de aquí! ¡Largaos! ¡Largaos!
¡Largaos!
¡Señor!
¡Señor!
¡Señor!
Mierda.
Ya se han ido.
Anthony, para. Ya está.
Llévame a casa, por favor.
¿Quieres volver a casa?
Estoy cansada.
Para aquí. Llegaré caminando.
¿Vives lejos?
No.
Espera.
¿Qué?
No sé.
Es una mierda acabar así.
¿Te puedo escribir?
Si quieres...
Lo siento.
Esto es de la pantalla gigante. Puedes recogerla al fondo.
-Gracias.
-Ya verás, es como estar en el campo.
-Sabes vender. -Es lo único que vendemos ahora.
Me dejas flipado.
-¿Hace mucho que volviste? -En enero.
Me hice daño en la rodilla.
Doce puntos.
Dos años de sueldo y adiós.
¿Ah, sí? Pues vaya.
-¿Vas a ver el partido hoy? -Sí, con mi primo.
Bueno, adiós.
Voy a beber algo. Me la suda.
-¡Hola, Greg! -¿Qué tal?
Una cerveza.
Gracias.
¡Sí, sí, sí!
-Nos vamos. -¿Ya?
Sí, yo tengo que descansar.
Un beso, primo.
Ya lo celebraremos en la final.
¡Si ganamos! ¡Si ganamos!
Pórtate bien, ¿eh?
La que se ha liado.
Sí.
-¿Trabajas por aquí? -Sí, trabajo temporal.
-Guay. -No.
Es la misma mierda en todas partes.
¿Dónde trabajas tú?
En el Cash Reflex de Drimblois.
Mi viejo murió hace exactamente dos años.
¿Ah, sí?
Se ahogó en el lago.
¿Qué edad tenía?
Pues no lo sé.
Me he comprado una moto.
¿Ah, sí?
Una Suzuki 125DR.
¿La puedo probar?
No.
Una vuelta. De paquete.
No puedo, mi mujer me está esperando con el bebé. Déjalo.
Venga, no seas así.
Mi primo se ha pirado. Tengo que volver a pata.
Venga, va.
Si no me llevas, no vamos a ganar la copa.
Al final de la calle y volver.
Vale.
En serio, no me la líes.
-No hagas chorradas. -Tranquilo.
Va, vuelve.
¡Vuelve!
Bájate.
¿Qué coño haces?
Hijo de la gran puta.
Mierda.
¿Qué haces aquí?
¿Qué?
Nada.
Pasaba por aquí.
¿Has visto qué hora es?
Estamos en la final.
Ya, claro.
¿Eso es todo?
¿Quieres dar una vuelta?
¿Una vuelta?
¿Adónde?
Adonde quieras.
A ningún sitio.
Eres preciosa.
Lo siento, Anthony. Esto se ha acabado.
No dejo de pensar en ti.
Te haces una idea que no es.
Me voy a Montreal.
Mi novio me espera allí.
¿Qué te pasa?
¿Es por una chica? ¿Es eso?
No pasa nada.
Ven.
Todo irá bien.
Vamos.
Hola, Hacine. Soy Anthony.
Era para decirte que te voy a devolver la moto.
Te la dejo en el parking de tu trabajo,
con las llaves debajo del guardabarros.
Venga, adiós.
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