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Just put your lips together and blow...
Soy Juanmi Luis, encantado.
Anda, hijo mío, ya podías haber elegido otro nombre.
¿Cómo que “elegido”?
Hombre, porque no creo que te llames Juanmi Luis ni que seas psicólogo. Vamos, ni yo soy Marcos ni estudiante de Psicología.
Pues yo sí soy psicólogo.
Pues enhorabuena. ¿Tu cuarto?
Espera, espera, si no estudias Psicología, ¿qué estudias?
¿Te interesa mi carrera o mi culo?
¡Ambas!
Pues ambas hoy no puede ser, campeón.
Ahí... mi cuarto es ese... ese de ahí...
¿Te puedo escupir?
Illo, como me pidas el consentimiento una vez más, te doy una hostia. Y te la doy sin consentimiento.
Es que como no nos vemos desde 2º ESO no sé si te va a hacer revivir algo o lo que sea.
Cállate y cómeme el culo con la misma fuerza con la que me hacías bullying en el instituto.
¿Quién es?
¿Eh?
¿Que quién es?
Y yo qué sé. No tengo ojos en el culo, nunca mejor dicho. Pásamelo, anda.
¿Sí?
Hola, me llamo Angustias.
La hermana de la novia de mi ex.
Pues sí que te llevas bien con tu ex.
Sí, el finde nos vamos todos a Isla Mágica.
Dime, Angustias, cuánto tiempo, ¿qué pasa? ¿Si me parece prudente el qué?
Esta propuesta indecente.
Sylvia, ¿te trato bien?
Claro, Manuela.
Es que observo que te pones muy triste, muy reacia...
Bueno, ya me iré soltando.
Bueno pues mira, esta tarde te vas a soltar. Porque te voy a enseñar el salmorejo de las amigas.
¿El salmorejo de las amigas?
Sí, el salmorejo de las amigas, una receta de mi abuela. Nos vamos a chupar los dedos.
Pero tienes que ir a comprarme ajo, tomate... pan duro creo que tenemos... ah, y un poquito de ginebra que me hace falta...
¿Qué dices de ginebra, Manuela?
Claro, la ginebra, la receta de mi abuela, yo te lo he dicho, la receta de las amigas.
Porque cuando se lo toman y se hartan de beber ginebra, nos lo cuentan todo, nos hartamos de reír, hablan hasta por los codos.
Vale.
Yo te veo muy rara, Sofía. No entiendo todavía por qué has roto con David,
y tu hermano me dice que te ve mucho con esa chica, con esa tal Judit...
¿Y para qué tiene que andar diciendo nada mío el enano?
Eso es lo menos importante ahora. ¿Tú tienes algo con ella?
Mamá, puedo tener una amiga lesbiana y yo no serlo. No se contagia eso.
Hay que ver cómo te pones, eh, que no me dejas hablar. Te sale la sangre extremeña de tu madre, hija, y vaya tela.
Lo único que digo es que si lo eres, que no pasa nada, que me lo puedes decir. Mira, yo ahora tengo una residente
que es lesbiana. Y es una niña estupenda, muy competente, muy agradable...
Mamá, te lo diría, pero no lo soy.
Mira, tengo ahora mismo muy pocas cosas claras, pero que me van los tíos es una de ellas. Mi problema es otro.
¿Cuál? ¿3º? ¿Que estás en 3º? A mí me pasó también, yo tuve una pequeña crisis en 3º.
Llegué a plantearme hasta en meterme a monja, fíjate lo que te digo.
No, yo a monja tranquila que no. Pero vamos, que me cuesta imaginarme
a la neurocirujana top de Sevilla en plena crisis de vocación.
Pues creélo. La tuve, y tanto que la tuve, madre mía... ay, Sofía. Pero mira, en cuanto empieces las
prácticas, todo va a cambiar. Si quieres, te puedes venir alguna tarde conmigo a la clínica.
Que no es eso.
Mamá, no tiene que ver con la carrera. O no solo. Es... todo. No sé.
¿Quieres que llame a Gustavo? Mira, si le llamo, seguramente me da una cita esta misma semana.
Mamá...
Ya sé que no saliste contenta. Pero a lo mejor esta vez, si te abres tú un poquito más, te puede ayudar también él.
Mamá, no me ayudó porque no sabe cómo. Es un machista.
Hija mía, por Dios, que es una eminencia en la Psiquiatría española.
Pues eso, un machista.
¡Sofía!
Mamá, estoy bien. Son cosas de 21 años, como tú has dicho. Pequeñas crisis de fe.
Y San Manuel Bueno Mártir tiene que estudiar.
Pues ala.
Pues mira, la casa los sábados se quedaba vacía. La Tamara se iba por ahí con una amiga,
la Vane no tenía todavía a los niños así que se iba con el marido, y mi tía se quedaba en el salón.
Total, que yo me metía en el cuarto, me ponía el vestido de la Tamara, y la bata encima.
¿Una bata? ¿Una bata por qué?
Mi pediatra tenía siempre una de repuesto, y un día se la mangué.
Uy, cuidado con el bolso. Niña, tú parecías muy modosita, pero eres un peligro.
Oye, que yo era muy buena. Me ponía con mi bata y empezaba “siguiente paciente, usted lo que tiene
es un resfriado y un cáncer, se me toma este medicamento”... ¿tú veías 'Anatomía de Grey'? Lo de la tele.
Ah, ¿esa novela?
Pues yo quería ser como la médica esta que lo pasa muy mal.
¿La china?
Qué va a ser la china, Manuela. La rubita, la Izzie. Las cosas que hace una de pequeña...
Bueno, ¿y por qué tiene que ser de pequeña?
Mujer, no sé, ¿tú has visto alguna médica que haya salido de Las 3000?
Mujer, mi médica de cabecera, que se crió allí.
¿Tú has visto alguna médica como nosotras?
Es que yo soy divina. Y tú también.
¿De verdad tu abuela le echaba ginebra al salmorejo?
Anda ya, mujer. Ella le echaba vinito, son cosas mías. Yo soy muy innovadora y me invento esas tonterías.
¡Cocina función, niña! ¡Cocina función! Soy muy innovadora. ¡Claro!
Mira cómo se ríe, mira, la Doctora Sylvia... uy, uy, uy...
Ay, qué pesada es. Cuéntame de qué has trabajado tú.
Uy, si te contara yo de lo que he trabajado, Sylvia.
Yo creo que no hay nada que no haya hecho, mi vida es tan bonita y tan triste a la vez...
Empecé a trabajar cuando tenía 18 años, que me fui a las brigadas paracaidistas, para mí no fue un
trabajo, fue una obligación. Me tocó ir a El Aaiún, al Sahara...
¿No quieres que te haga una paja rápida o algo? Me da cosa que yo me haya corrido y tú no.
Nada, mira, si me conozco y sé cuándo no me voy a correr.
¿Y por qué sabes que no te vas a correr?
Porque estoy nihilista.
Mira que me han dado excusas raras, pero “estoy nihilista” se va al top de cabeza.
Sí, suena fatal, la verdad. Mira, han sido unos días de mierda, ésa es la versión corta. Si tienes café, te cuento la larga.
Es que no soy de estimulantes. Tengo té. Del Mercadona.
Me encanta el Mercadona.
Pues tú dirás, no sé.
Sí, bueno, que el otro día estaba viendo una peli, '¿Conoces a Joe Black?'. ¿La has visto?
Pues Brad Pitt hace de La Muerte. Si Brad Pitt fuese La Muerte, yo tendría aún más pensamientos suicidas.
El caso es que Brad Pitt se enamora de una chica, todo super bonito, super romántico... y me acordé de mi hermana.
Ahora dice que se quiere casar. Como todos los de su instituto se están casando... imagino que te a ti te pasará lo mismo, ¿no?
¿O no tienes mucho contacto con ellos?
No tengo contacto con el concepto “amigos del instituto”, así, en general.
Bueno, el caso es que a mí Rafa no me termina de gustar para mi hermana, la verdad.
Hombre, tendrías que odiar mucho a tu hermana para eso.
Yo la veo con alguien diferente. Un chico así guapo, inteligente, atento, cariñoso... como tú.
¿Como yo?
Sí.
Angustias, soy maricón. O sea, me acostaba con el novio de tu hermana, no sé si ese detalle...
Sí bueno, pero a eso ella le da igual, si ahora hace pilates y todo...
Que no. Mi vida sentimental es desastrosa, pero meterme en una tapadera no entra dentro de mis planes, la verdad.
Lleva a tu hermana a Juan y Medio, y...
¿Dani?
¿Sí?
Qué fuerte. Soy Pedro, el primo de Martín.
Hola, me llamo Angustias.
Encantado.
¡Oye, está muy bueno! ¿Qué érais, novios?
No, salió con mi primo en una cita. Pero por entonces el cabrón este estaba como una bola.
Pero ya veo que le has hecho caso a mi primo con lo de las paleodietas...
Está mal que yo lo diga, pero tengo un pedazo rabo. Mira, te lo enseño.
¿Tu primo es el pesado exhibicionista de las paleodietas? Pero si le vi un día, no entiendo por qué te ha hablado de mí.
Es que se quedó un poco pillado. No está acostumbrado a que la gente le de plantón, sobre todo los gordacos.
Yo creo que el universo conspira para que la gente como mi primo se encuentre con gordos que le hagan madurar.
Es de mi start-up.
O sea, tiene mi número. ¿Esta noche cómo la tienes?
Esto debe ser una cámara oculta.
No, tío, es que los ex-gorditos, con tanta rabia acumulada con la sociedad, folláis de maravilla.
Oye, se te notan mucho los pezones.
Angustias, con lo monjita que parecías.
Yo soy virgen pero putilla de espíritu.
Es normal que disfrute tío, si es que mira qué cuerpo... bueno, y mira qué culo.
Bueno, sí, es como un NPC de un videojuego, ahora te va a enseñar el soldadito. Toda la familia es igual.
Hombre, por supuesto.
Me recuerda al pene de Padre.
Te han dejado un poco tirada, ¿no? ¿Damos un paseo o algo?
Sí, llévame al Hospital San Lázaro. Es donde vivo.
Estoy meando.
Pues cuando termines de mear te pasas por mi cuarto, que tengo que hablar contigo.
No, no, si ya he terminado.
¿Tú para qué...? ¿Qué haces?
Que me voy a la ducha.
¿Tú para qué le dices a Mamá esas tonterías de Judit y yo?
Si prefieres le digo otra cosa de la que me he enterado...
¿Cómo “otra cosa”?
¿Te puedes esperar a que terminemos de hablar, gracias?
¿Qué pasa? ¿Te incomoda?
Pensé que estabas acostumbrada.
No digas burradas.
No sé, a lo mejor es tu próximo paso.
No sé qué crees que sabes, pero...
Si es mentira, lo hablamos con Mamá, y lo aclaramos.
Anda, me voy a la ducha. Hazme un favor y me lavas esto.
Te los lavas tú, niño.
No, Sofía, esto es como aquel día que fui a por el disco a la FNAC.
¿Te acuerdas de ese día?
La diferencia es que de lo que yo me puedo chivar no es de que no estudies.
Así que te voy a ir pidiendo favores.
Porque para eso estamos los hermanos, ¿verdad?
Yo es que no me acuerdo de aquella época. Era muy chica cuando pasó lo de mis padres.
Así como “familia”... me acuerdo de mis primas, de mi tía... pero tampoco es algo...
Mira, hay un dicho que me gusta mucho que dice “camina entre nosotros, pero no es uno de nosotros”.
Ellas me querían mucho, y me quieren mucho, pero siento que es su casa, su hogar... y su familia.
¿Tú crees que la familia es la que te ha traído al mundo?
Pues no.
La que te ha traído al mundo te tiene que criar, cuidar, mimar, respetar. Entonces es una familia.
La familia es con la que tú te encuentres agusto, no la que te ha traído al mundo.
La familia no es la sangre, niña, la familia es la paz, el cuidarse, el protegerse...
Tú piensa en la gente que te haya hecho sentir eso. Segura, respetada. Y la que te ha hecho sentir bonita.
Porque bonita no hace falta que te diga nadie que lo eres, tú sabes que lo eres.
Bueno, ¿qué opinas?
Hay un proverbio africano que dice “el niño que no es abrazado por su pueblo, terminará quemándolo para poder sentir su calor”.
Ajá...
¿Qué crees que hacemos los maricones sino destrozar cualquier posibilidad de ser felices,
y a la vez buscar esa felicidad por todas partes?
Sí que eres psicólogo. Y de los pedantes.
Habló el de “estoy nihilista”. ¿Tú qué estudias, Filosofía?
No hijo, Medicina.
Madre, eso sí que no me lo esperaba.
Yo tampoco me lo esperaba, la verdad. Y según tú, ¿qué es lo que quiero destrozar?
A ti. Bueno, lo que tienes con el chico este.
¿Con Gabri? No tengo nada.
Lo que podrías tener. Llegas de lo de tu padre hecho mierda y en vez de quedar con él
que parece un chico encantador, por lo que me has contado
le evitas y vienes a chupársela a un desconocido.
Que, ojo, el desconocido no se queja, pero...
El desconocido se está tomando muchas confianzas, ¿no?
El desconocido prefiere caerte mal, y echarte un cable.
Y el desconocido al menos te ha dicho su nombre.
Samu.
Y tú es imposible que te llames Juanmi Luis, te pongas como te pongas.
Que sí, coño, ¿te enseño el DNI? ¿Te enseño el DNI?
No me lo creo.
Que sí. “Se llama Juanmi Luis”, ¿ves?
Bueno, si lo dice él...
Claro.
Juanmi Luis.
¿Diga?
Soy Judit, la amiga de Lidia.
Judit, Judit... ah sí, que te conocí hace mil años, ¿no? En Madrid, en el concierto de Paramore.
Creo que no.
Sí, mujer, que luego nos fuimos a una cafetería en Lavapiés.
¿Yo en una cafetería de Lavapiés? Me extraña que me hayas visto.
Ah, pues no caigo.
¿No te habló Lidia de mí y de mi colega el Dani?
Bueno, a ver, creo que tengo un reto para ti.
“Carta de motivación”.
Soy todo oídos.
¿Tú estás loco? No te pienso dar 300 euros, da igual con qué me chantajees.
¿Ah, sí? ¿Hablo con Mamá?
Dale. Tu palabra contra la mía.
Mi palabra y la de cuatro chavales menores de los que has abusado.
¿Abusado? Tendrías que haberle visto las caras.
¿Qué pasaría si fuera al revés? ¿Si fueras tú una de cuatro chavalas?
Bueno, hay una cosa que seguiría siendo igual.
Tú seguirías siendo igual de puta.
Me has convertido en el hazmerreír de mi grupo de amigos.
¿Tú te crees que te lo voy a dejar pasar gratis?
Zorra...
A mí ya me había pasado esto de hacer psicoterapia después de follar.
Pero nunca siendo yo el que hablaba, ¿sabes? Yo escuchaba.
Pues te he desvirgado, supongo.
Samu, vete a casa. Descansa un poco y piénsate lo que te he dicho.
Date la oportunidad de que te salga bien. Él a ti también te gusta, por lo que me has contado, y te respeta. Te cuida.
Y eso nos lo merecemos, cariño.
Aunque toda nuestra puta vida nos diga que no.
Y mira, así la próxima vez te lo traes, que seguro que es más divertido.
No tienes peligro tú ni nada...
Si cada intento de hacerlo mejor
termina en la basura [Mensajes Grindr]
Si cada vez que hablo parece que nadie me escucha.
Me gusta verte cerca si no abres la boca.
Agotas mi energía, me pregunto si algo te importa
[Mensajes whatsapp]
Otro domingo que estamos como todos los domingos
como todos los domingos [Mensajes whatsapp]
Tú pensando en escaparte, y yo en escaparme contigo.
Y yo en escaparme contigo
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