All language subtitles for Martin Hache (Adolfo Aristarain 1997) [SubRipper.com].es

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Original subtitles

Hola.

Él es Dardo.

Éste es Hache.

Hola.

No vemos.

Vamos a hablar, tengo que hablar contigo. Dale.

Ven conmigo un momento.

¿Te importa?

No.

Tú y yo ya fuimos, Hache.

No tenemos nada de qué hablar.

Ahora estoy con Dardo y estoy bien.

Me voy de casa, me voy de mi casa.

¿Te echaron?

Me voy, no aguanto más.

Nadie aguanta. Yo tampoco aguanto, pero todos seguimos.

No es fácil bancarse a los viejos. Lo tuyo es peor.

¿Pero a dónde vas a ir?

¿De qué vas a vivir si no tienes laburo?

Voy a buscar.

Me quedo en casa de Leo unos días hasta que pueda

alquilar algo.

Piénsalo bien Hache, espera un poco.

Quiero que vengas conmigo. En cuanto tenga un laburo

quiero que vengas a vivir conmigo.

¿Tú sabes lo que me estás diciendo?

Yo sé que quiero estar contigo

y sé que tú quieres estar conmigo.

Tengo dieciséis años, boludo.

¿Quieres que mis viejos te metan en cana

por corrupción de menores?

Piensa un poco antes de hablar al pedo.

Para vivir juntos tenemos que estar casados.

Ya lo sé.

Ya lo sé.

¿Y no te importa tener que casarte?

Estás muy mal Hache.

Estás muy loco. Me haces mal a mí.

No tienes derecho.

Yo también te quiero,

te quiero mucho.

Pero no pienso cagarme la vida por eso.

¿Qué es eso, jabón en polvo?

¿Quién te vendió cocaína azul?

La "frula" ya fue, es para viejos

Dog, Hache, Dog.

Te vuela, te alucina. Piensas a mil y no puedes parar.

No me jodas, el porro es lo más.

Aguanta puppy peace. La paz de los cachorros.

Calmante para perros.

Lo peinas bien...

Y te lo das, como la marca. Dog, joya.

¡Dale!

¡Esto pega en serio, eh! Qué lo parió.

Yo estoy medio en pedo.

Vas a estar en pedo.

Pero bien, dale.

Toma.

Me parece a mi o de la historia original no

queda nada, ni el título. ¿De dónde lo sacaste?

Es un dicho mexicano.

El sordo lo dice un par de veces.

Buen personaje el sordo, sí señor.

El macarra también está bien.

El macarra es Dante. Lo puede bordar,

está escrito para él.

Puede ser.

"No es de hombres temer a la muerte".

Un poco largo, pero suena bien.

Buen trabajo, Martín.

Para mí esto está.

No hay que tocarlo.

Todavía se puede ajustar, pero conviene que lo

haga el director.

Jordi no está en el proyecto.

Se metió en una serie de la RAI y tiene para dos años.

El vil metal.

Sea el que sea lo único que te pido es que...

yo sé que no es un guion genial, pero es decente.

Trata de hacer una película decente.

Más que decente, va a ser una película de puta madre.

Tengo al director que puede hacer esta historia

mejor que nadie.

Mario está rodando y tiene hasta fin de año y después empieza

otra que ya arregló también con la Warner. Si no es él,

no hay otro.

Echenique. Martín Echenique.

También esté ocupado.

Tiene que adaptar tres telenovelas de Blasco Ibáñez

para Televisión Española.

No es una broma.

Nadie puede hacer esto mejor que tú.

Mis socios están de acuerdo, más que de acuerdo, entusiasmados.

Queremos que dirijas la película.

Te agradezco, pero no puedo aceptar.

Hace mucho que largué, ocho o nueve años.

Es mucho tiempo, perdí la mano.

Eso es una chorrada.

El talento no se pierde.

El oficio no se pierde.

No, no, no me digas nada ahora.

Tómate unos días para pensarlo.

Hay buena pasta.

El 10 por ciento del costo y porcentaje y libertad.

Libertad para hacer lo que tú quieras, con la gente que tú

quieras. Dentro del presupuesto, claro está.

Esto tampoco es Hollywood.

Es tu película, Martín.

Sabes qué pasa, Jose...

- Hay una... - No, no me digas nada ahora.

Lo que digas ahora no me vale.

¿Quieres dos semanas?

Dos.

No tengo prisa.

Ya conozco la respuesta.

No, no importa el tiempo, al contrario. Cuanto más

tiempo pasa, más aumenta el rencor.

Nadie perdona que le digan la verdad, no sólo Jose,

nadie. Pueden perdonar un insulto, pero...

Pero bueno, yo a Jose no le insulté.

- No le insultaste. - No.

Menos mal.

No le insulté, le quité la máscara y le hice ver lo que yo veía.

Ni siquiera le llamé cerdo.

Se lo dijo él mismo.

Lo vio, se vio tal cual es,

repugnante.

La puta costumbre que tienes de irte de boca.

No, yo no me voy de la boca, joder...

Me paso la vida mintiendo y dejando que la gente que mienta

cuando es gente que no jode a nadie, claro.

Pero hay tipos como tu amigo el productor, que son tan

repugnantes que me despiertan el instinto asesino.

Todo el mundo te despierta el instinto...

Yo no me voy de la boca, perdona.

Al contrario, elijo cuidadosamente las

palabras para que hagan daño, para que las

heridas sean mortales.

El mundo está lleno de gente repugnante porque

uno dice Dante W Gomez y casi todos ponen

cara de ajo

y si dices que eres amigo te cortan el rostro y se van.

Bueno, debe estar es

es una manifestación de optimismo o de ingenuidad, eh,

o de las dos cosas. Está, está lleno, mediocres

y repugnantes son mayoría.

Amplia mayoría.

Mayoría absoluta.

Y no es "be", es "uve", mi querido sudaca.

Dante "uve doble".

En dos años he aprendido a hablar español mejor que tú que

llevas aquí toda la vida.

Es que es medio sordo, pero no es eso,

no registra. Típico bloqueo auditivo producido por la

nostalgia tanguera de porteño exiliado.

Ni nostalgia, ni tanguero, ni exiliado un poco duro

de oído nada más.

Oye Alicia, siéntate.

¿Es que no estoy sentada?

Sí, a cinco metros de altura, no te jode.

Anda que te has puesto buena, guapa.

Como nunca.

Este acojonante.

¿Te cuento? Conseguí un dealer boliviano que no es un dealer,

no es el típico dealer que anda por la Plaza Mayor.

No, no, no, no, no. Es un importador directo cuya cartera

de clientes es la más rancia aristocracia

europea. Conmigo hizo una excepción.

porque... Porque soy rubia, y los bolitas mueren con las rubias.

O sea, que si un día no tengo pelas le pagaré

con este cuerpo.

Sí, es pura Dante, es pura. Te mata, te vuela,

es la mejor merca que probé en mi vida.

Así que voy a bajar. Te hago una "papelita" para que te lleves

al teatro. Sí, una montaña.

Para un poco, Alicia. Recién volviste.

Tienes razón, tienes razón.

Soy un poco viciosa.

Bueno, dos minutos y bajo. Cuéntame que dijo Navarro de éste

que no me enteré.

Le pareció que bien.

- Yo creo que lo compró. - Genial.

Bueno, el macarra es maravilloso,

está escrito para ti Dante.

Si Jose me acepta es porque quiere que tu querido sudaca

haga la película

No la voy a hacer.

¿No? Entonces yo tampoco, ya lo verás.

Además, depende quién la dirija.

Yo no trabajo con cualquiera.

Pero tiene que hacerla, no hay motivos para que no la haga, ¿verdad?

Además, si te sale muy mal no importa, yo te la arreglo

luego en el montaje

Te va a salir bien mi amor,

no tengo dudas.

- Estás cagado en las patas. - Para nada.

Bueno, es normal.

Si la historia está bien, cosa que dudo

conociendo el autor te saldrá bien.

Tiene suspenso, tiene misterio, pero no me interesa

no me mueve un pelo.

No, gracias, no.

La haría únicamente por la pasta,

pero tampoco...

Déjame mil pelas.

Ya no hay historias Dante,

ya las contaron todas. Y mejor que yo...

No, no, está bien. Está bien.

Ahora viene John Ford, el Hollywood de los cuarenta

y los cincuenta y quién le hubiera gustado estar

a sueldo de la RKO, pero no pudo ser porque nació a destiempo

en el país equivocado.

Gracias.

Es una tontería, pero me encanta que me regalen flores.

Bueno, voy al baño, eh.

Un pis, un toquecito y a vivir. Vayan pagando y nos vamos

casa de éste, ¿sí? Tienes que probarla, pero tranquilo,

sin prisas, sin gente y sobre todo sin límite, porque tengo

para encerrarlos un mes sin parar. No, a ti te doy

lo que quieras, eh. Pero te vas a la media hora

porque me quiero quedar a solas con éste.

Estoy tan caliente que me da vergüenza, mi amor.

Bueno, no. No me da vergüenza, me encanta coger.

Ya está bien Alicia, para un poco.

Si no dije follar, dije coger.

Me encanta coger.

Alicia.

Yo acepto la invitación encantado si la dejas para el lunes.

¿La de coger?

No, la de coger no, la otra.

Hazme una papela anda,

y deja de decir lo buena que estás si no quieres que

mande el teatro a tomar por culo.

Yo tampoco puedo, tengo una cena con gente de televisión.

Espera, espera, espera...

A ver,

prueba de nuevo. Dale.

Prueba otra vez.

Prueba otra vez.

Cambia el tono.

Busca otra excusa.

Ésta sonó falsa de aquí a Albacete.

Quiero estar solo.

¿Te suena mejor?

Me cae para la mierda,

pero sí, sonar suena mejor sí.

¿Tú lo entiendes Dante? Porque yo no lo entiendo.

Arterioesclerosis, Alzheimer, simplemente vejez.

No, a él, no a mí. ¿Por qué me engancho siempre con los tipos

más complicados? ¿Por qué no soy sensata y lo mando al carajo?

Y me busco un chico de mi edad, un chico sencillo, sin vueltas,

y que se muera de amor por mí.

Deberías hacerlo.

No lo pienses más.

No puedo.

Yo sé que es un mierda, es un mierda que merece

que lo dejen solo.

Pero después me dice Alicia.

Alicia, con ese, ¿no? No Alicia, ¿te das cuenta?

Y pierdo.

O me dice rubia. Rubia es peor, sí.

Me mata.

Se me aflojan las piernas, no puedo pensar.

¿Tú lo entiendes?

Creo que sí. Nostalgia tanguera, es cuestión de

encontrar otro argentino.

Ya vuelvo.

Eres un duro, Martin.

Más que duro eres un mierda desagradable.

No la soporto cuando se pone así.

Díselo, por qué no se lo dices.

Es peor que le digas que quieres estar solo.

Además, quiero estar solo.

¡Pero puedes ser más amable, coño!

¡Tú sabías que te iba a decir de ir a tu casa,

lo sabía! ¿Por qué la dejaste?

¿Por qué no la paraste antes?

Si aceptas que esté contigo, lo menos que puedes hacer

es tenerla en cuenta.

Y perdón por meterme.

La tengo en cuenta.

Por supuesto que la tengo en cuenta, pero es que no

sé cómo manejarla.

Ella también es una mina... Complicada

Tan complicada que se lo hubieras regalado

una rosa

sería en este momento la más feliz de las mujeres.

Martin.

Hay gente que puede ser feliz con muy poco, pero tú

lo sabes. Es que joder,

¿no sabes lo que pasa? Que no es de machos

ser amable.

Y lo tuyo es de cursi.

Sólo una...

Sólo alguien muy cursi puede decir esas cosas.

Llego a hacer eso y me cago en la tumba.

¿Ibas a decir una marica cursi?

Dilo venga,

a mí no me ofende.

Y sí, es de marica cursi, ¿o no?

El día que le regale una rosa, perdí.

La rosa le va a quitar el freno

y va a empezar a decir que por qué no vivimos juntos o por

qué no nos casamos o...

Fatal.

No soy ni un duro ni un mierda, soy prudente.

Trato de no alimentar fantasías para evitar

momentos desagradables.

O sea, un mierda.

Martin.

- Martin despierta. - ¡Qué cojones!

No puedes dormir con esta mierda puesta, no te

enteras de nada.

Para eso son.

Escucha, hace siete horas que te están

llamando de Buenos Aires. Tu mujer...

Hache...

Siete horas...

qué hora es, yo no oí nada. Quién te llamó, ¿Liliana?

Es por Hache,

está jodido.

¿Cómo jodido?

¿Qué, qué tiene?

¿Qué le pasó?

¿Qué me quieres decir?

Sobredosis.

Pero... ¿se murió?

No se murió, no se murió. Está en coma,

pero Liliana dice que va a salir, coma dos, coma uno, no sé,

pero va a salir, no se va a morir. No hay peligro.

Lo peor ya pasó.

Me estás mintiendo.

No está muerto,

tranquilízate, te digo la verdad.

Ha estado mal, pero ya está mejor.

No se va a morir.

Te digo la verdad.

Te hice una reserva en Aerolíneas. Vuelo directo,

sin escalas.

¿Qué te dijo Liliana?

¿Te contó cómo fue? ¿Qué pasó?

No puede ser una sobredosis. Hache no anda en esa,

no pasa del porro.

No saben bien con qué, pero fue una sobredosis.

No fue un accidente, Martin.

Se quiso suicidar.

¿Cómo se va a suicidar un chico de diecinueve años?

A mí también me cuesta creerlo, pero hace tanto

que no le veo.

Yo que sé.

Y la edad no tiene nada que ver.

Al contrario.

La peor estadística de suicidios la

tienen los adolescentes.

¡A la mierda tú y las estadísticas!

¡No tiene ningún motivo para matarse!

Motivos para suicidarse hay a puñados.

Pero eso no es lo que importa.

Lo que importa es que tenga ganas de vivir.

Habla con él, entérate de qué coño le pasa.

No tienes la más puta idea de qué piensa, de qué siente.

En cinco años le has visto cuatro veces.

- ¡Mira que momento elegir...! - ¡Cuatro veces!

Diez días cada vez, como mucho quince.

No sabes una mierda.

Será tu hijo, pero no sabes quién es.

Mañana sale de terapia, en un par de días, lo tenemos en casa.

Lo del suicidio no me cuadra.

Es la moda, rockero que palma se convierte en ídolo,

y algunos los imitan. Están muy rayados.

Todos los chicos, no sólo Hache. No entienden nada,

no quieren escuchar.

Mezcló whisky con Dog, ¿sabes lo que es Dog?

No.

Un calmante para perros, lo queman

y lo aspiran.

A Hache lo cagó la mezcla. Se salvó de milagro.

Papá, te pido un favor, no te ofendas, métete en un

baño y lávate un poco.

Tienes un olor a alcohol que voltea.

No quiero que mamá diga que eres un borracho,

Aunque tenga aliento a menta fresca lo va a decir igual,

lo ha dicho siempre.

Cuando lo diga la voy a poder putear.

si te ve así no puedo decir ni mú.

Bueno, está bien.

¿Y los chicos cómo están?

Bien.

- Grandes, ¿no? - Grandes. Sí.

¿Por qué no los trajiste?

Hizo un paro cardíaco.

Lo revivieron enseguida.

Por suerte no dejó ninguna secuela.

Migue se ocupó de todo.

Te digo que si él no toma el mando de la cosa,

Hache no está contando el cuento.

¿No hay una regla que dice que los médicos no pueden atender

a sus familiares?

Si está vivo gracias a él. Y además ¿qué parientes

si es el padrastro?

Aunque, parece más padre que el padre.

- Hola. - Hola mi amor

¿Cómo estás?

Bueno, Martín.

Él es Migue.

¿Cómo te va? Mucho gusto.

¿Cómo estás?

¿Puedo entrar?

Sí, sí, por supuesto.

Tú a mí no me engrupes, estás haciendo fiaca.

Se te ve muy bien estás fenómeno Hache.

Sí, sabía que estabas así no venía.

Viniste en avión.

Viniste en avión con el pánico que les tienes.

De los diez mil kilómetros habré estado consciente dos mil.

Una mezcla abundante de champán,

champán francés. Vine en primera porque si te

vas a morir, hay que morir a lo grande.

Champán y bourbon.

No falla. No te duerme, te noquea.

Jack Daniel's.

No tenían, Jim Beam que no está mal en caso de emergencia.

Acá ahora se consigue en varios lados y no está muy caro.

Ya sé.

Eso fue lo que te sacaron del estómago. Un Whisky raro

me dijeron.

¿Cuánto te metiste? ¿Andas en algún quilombo?

¿Cómo se te puede dar por matarte?

¿Te me hiciste boludo de golpe?

Yo no me quise suicidar papá,

ni por puta. Me zarpé, se me fue la mano, pero nada más,

créeme.

Te creo, te creo.

Después me cuentas todo como fue.

¿Vale? En casa, más tranquilos.

¿Cuánto te vas?

¿Cuánto te quedas?

Digo.

Me quedo, no te preocupes.

Me quedo hasta que haga falta.

Hasta que los médicos me digan que te puedo cagar

a trompadas.

Di la verdad, ¿a que es guapísima?

Y no es cosas de madre babosa.

es guapa en serio.

Es guapa en serio.

Igual a la madre.

Y no es piropo, es la verdad.

Se agradece igual, aunque sólo sea un piropo.

Ven que te sigo mostrando. Living comedor, cocina y se acabó.

Somos clase media pauperizada. Profesionales en la

llaga total.

El país que nos tocó.

¿Elegiste o acertaste?

¿Se durmió?

Está ahí, hablen bajito.

No vendría mal un cafecito ¿no?

¿Todos toman café?

Manzanilla o boldo, lo que tengas. Si tomo café no pego un ojo.

¿Una copita Martín?

¿O un whisky de Malta?

No, ahora no. Tengo que hablar con él, en privado.

No me vengan a joder.

¿Un poco más de mousse? No comiste nada.

Por un tiempo trata de comer bien, de alimentarte.

Después de un shock semejante,

el cuerpo necesita dos meses para volver a

la normalidad.

Larga el faso,

para con la bebida,

qué sé yo.

Bah, hace lo que puedas, pero cuídate.

No se preocupe, doctor, me voy a cuidar.

Si andas mal,

si andas medio depre puedes ver a un analista.

Mal no te va a hacer.

Papá los odia,

dice que el mejor psicoanalista es un barman dispuesto a

poner la oreja.

Tiene razón, tiene razón.

Yo sé que a lo mejor vas a decir que soy un pesado,

pero lo que más te ayudaría sería encontrar un trabajo.

Yo te puedo dar una mano,

pero tengo que saber si tú quieres laburar en serio.

Estudia Hache, lo que sea, aunque no tengas ganas.

Así por lo menos por seis años, no van a

romperte las pelotas.

Sabio consejo.

Che Hache, cuéntame, ¿qué tal es eso del Dog?,

¿pega fuerte?

¿En serio pega más que la merca?

¿Se consigue fácil?

Come un poco más de mousse que está muy rico.

De chocolate, rico.

No sé como empezar.

No sé si voy a poder decírtelo.

No tengo duda de que sí.

Dale cobarde, arranca.

Es Hache.

Te la hago corta.

Tiene diecinueve años y se porta como un chico de catorce.

No estudia, no trabaja, no hace nada. No le gusta nada.

Yo ya no lo puedo manejar,

se me fue de las manos, no me da bola.

Y ahora este asunto del suicidio, que no sé por qué

carajo lo hizo.

Y lo que me jode es que tengo miedo que lo intente otra vez.

Necesita un padre, te borraste hace cinco años.

Yo no me borré, tú te fuiste.

Es lo mismo. No tiene padre. Y Migue...

No tiene autoridad, no tiene carácter.

- Antes dijiste... - Para joder lo dije.

Tú viste lo que es este departamento,

¿dónde está la habitación de Hache?

No tiene habitación, es la habitación de la nena.

Duerme en un sofá, en el living.

Él sabe que no tiene lugar, lo siente.

No tenemos guita para comprar otro departamento más grande,

no tenemos un mango,

¿te das cuenta?

Podías haberlo pensado antes de tener a la nena.

¿Tú te crees que no lo pensé?

¿Qué querías que hiciera?

¿Que abortara?

¿Para que este pelotudo de diecinueve años, que ya tendría

que estar trabajando y viviendo solo, tuviera su cuarto con los juguetes?

¿Me estás cargando?

El problema está claro, no quieres vivir con tu hijo,

quieres que se vaya.

Eso se llama agilidad mental.

Bien.

El problema no importa, importa la solución.

Exprímete el cerebro, a ver si puedes llegar a la misma conclusión que yo.

Yo hace cinco años que vivo solo,

no sé convivir con nadie, no quiero convivir con nadie.

Me gusta, me dá un gran placer estar solo.

Si Hache se viene a vivir conmigo no aguantamos

juntos una semana. Sería un desastre.

¿Y qué hacemos?

¿Le compramos una 45 para que no falle?

¿Pero él sabe algo de todo esto? ¿Él se quiere

venir a España?

No sé, pregúntaselo tú.

Tampoco hay a decirle que se va ir a vivir allá.

¡Llévatelo de vacaciones! Dile que es por un mes, que quieres

estar con él.

Yo creo que no le va a joder.

Y a ti te va a hacer bien sentirte otra vez padre.

No es nada definitivo, es para probar.

Es como el polvo que tenemos pendiente.

No tienes nada que perder.

No sabía que estaba pendiente.

Bueno, ahora ya lo sabes.

Mira, Martín.

Yo sé que estás pensando lo mismo que yo,

soy una mierda, pero soy lo que soy.

Yo a tu hijo lo quiero mucho.

Pero nada entiendes, nada,

ni él ni nadie

van a hacerme perder esto que tengo.

¿Desde cuándo te da por leer?

Hace un par de años, pero no leo mucho.

Algo es algo.

Y por qué no leías ¿para llevarme la contra?

No, me aburría.

Y me jodía, porque tú siempre decías que el que no lee es un tarado.

Yo nunca dije eso.

Me daba bronca que te perdieras uno de los mayores placeres que

hay en la vida.

Y el que se pierde eso es un tarado.

Sigue leyendo y déjame dormir.

Ya que estás dale bola. Léela más de una vez,

es uno de los grandes, es muy sabio.

Escribió cinco novelas y paró, no escribió más.

¿Para qué?

Muy sabio.

Ay, Martincito,

¡qué alegría verte, coño!

¡Estás hecho un hombre, estás guapísimo!

¡Pero bueno, cómo se puede cambiar así

¿Cinco años?

Tú estás igual.

Menos pelo, pero estoy en forma.

Pero bueno, pero

¡estás increíble, increíble!

El tiempo pasa, los chicos crecen

y el mundo es un pañuelo. ¿Nos vamos?

Sí, los chicos crecen sí, pero no todos tienen la suerte de Hache

de parecerse cada día más a la madre.

Podrías haber traído algo más pequeño,

esto es de profesional y tú no eres profesional.

- ¿Tocas bien? - Bueno.

¿Qué onda?

Hardcore. Como heavy metal, punk...

Un poco duro para mí.

- ¿Nada de los Rolling? ¿Blues? - Blues.

Con eso me atrevo.

Algún día hazme escuchar algún blues a lo Hendrix.

No, ni parecido.

Hendrix es lo más.

¿Te gusta Jimi Hendrix?

Entonces no todo está perdido, macho.

Eres recuperable.

Oye, Hache está fenomenal.

Le veo muy bien, muy entero, aplomado.

¿Has hablado con él?

¿Te ha dicho que le pasó?

Hache no habla, Dante.

Nunca habló, por lo menos conmigo.

Desde chico, cada vez que quiero hablar de algo,

terminamos a los gritos.

Se cierra,

no te escucha, no habla.

Él dice que no quiso matarse, que se pasó, pero miente.

Se niega a decirme qué le pasa.

Y qué te extraña. Es igual que tú.

Peor, no tendría que haberlo traído.

Tendría que haber dicho que no.

Soy un boludo, vamos a terminar a las patadas.

Ala, ya estás exagerando.

Un mes pasa pronto, hombre, con un poco de buena voluntad...

No es un mes.

No es un mes, se queda.

Liliana no tiene lugar.

No quiere que siga viviendo con ella.

No le digas nada a Hache, él no sabe nada.

Tengo que convencerlo para que se quede conmigo.

No creo que tengas que convencerle.

Aceptará encantado.

Pero alguien tendrá que convencerte a ti.

No entiendo qué coño te pasa.

¿No es lo más natural que un hijo viva con su padre?

Se supone que un padre que quiere a su hijo

quiere tenerle cerca.

No es quererlo, es peor.

Es mucho más fuerte. Si tuvieras hijos no haría falta decírtelo.

No es joda cuando uno dice que es capaz de dar la vida

por su hijo.

Tienes miedo, no se puede controlar.

Tienes miedo a que le pase algo, quieres estar

siempre con él para cuidarlo.

Pero tú sabes que no puede ser.

No es miedo a que se muera,

es miedo a que le pase algo, a que sufra.

No puedes ni pensar en que se puede morir,

te duele pensarlo.

Te da pánico porque sabes que si...

Sabes que si eso llega a pasar...

No vas a sufrir ni te va a doler.

Te va a destruir.

Vas a dejar de existir, aunque sigues viviendo.

Si se muere, te mueres con él.

Así de sencillo.

Da igual, todo esto no quiere decir que él y yo podamos vivir juntos.

No podemos.

Lo que yo siento por Hache es muy parecido.

Ni por putas.

No vuelvas a decir que no lo quiero.

Lo dije para pincharte.

Ya lo sé, pero ni de coña. Me jode.

A veces lo pienso.

A veces me quiero convencer de que no lo quiero tanto.

Cuando me doy cuenta de que está lejos, cuando me entra

el miedo.

No sirve para nada.

Ya sé que no puedo cambiar lo que siento.

Pero trato de pensar que no lo quiero para que no me importe,

para que no me duela.

Lo pienso nada más no lo siento.

Pero me jode.

Soy un hijo de puta por pensarlo.

Si no puedo vivir contigo, ¿por qué no se viene

a vivir conmigo?

¿A dónde, al hotel?

¿Te digo que tengo miedo por él, y quieres que viva solo

de hotel, que lo más deprimente que hay.

A ti no te deprime porque estás pirado.

No, es un buen hotel, para nada deprimente.

Y no quise decir que viviera solo.

Hay apartamentos más grandes que el mío, dos dormitorios

y un salón.

Yo me llevo divinamente con tu hijo.

Si él está de acuerdo, se acabó el problema.

Lo peor que se le puede hacer un chico que anda medio perdido

y coqueteando con la droga es mandarlo a vivir contigo.

Dante, eres mi amigo y yo te acepto tal cual eres.

No te critico ni te juzgo, pero sin ofenderte,

reconoce que serías un ejemplo desastroso.

No sé por qué, no es para tanto y no creo que ver que alguien

es capaz de vivir como piensa sea un mal ejemplo.

A ti te parecería cojonudo que hablara de la libertad, que me

quedaran las convenciones pero que no tuviera los huevos

para ser coherente y hacer lo que hago.

Ese ejemplo ya lo tiene en casa.

Tú eres tan amoral como yo,

pero no ejerces.

Qué le vas a explicar a Hache cuando vea el desfile de mariquitas,

putas desorejadas adolescentes adictas

que te follan por una dosis,

dealers que aparecen en medio de la madrugada.

¿Cómo le vas a hablar del peligro de la droga cuando

te encierres tres días a meterte merca sin parar fumando

opio para evitar la monotonía alternes con heroína?

Y paso por alto las borracheras.

No.

¿Vas a cambiar de vida cuando Hache esté contigo?

¿Vas a decirme que eres capaz de dejar todo eso?

Soy capaz de dejarlo, pero no pienso hacerlo.

No puedo ir en contra de mis principios. Yo no siento culpa

por lo que hago Martín.

Soy epicúreo.

Vivo para el placer y me parece una elección inteligente.

No, no, no. Seguiría viviendo como hasta ahora,

con los mismos hábitos.

Lo que sí te puedo prometer es que seré muy discreto.

Aunque Hache sepa que algo estoy haciendo,

nunca sabrá exactamente qué.

Discreto las pelotas.

Lo que más te atrae es romper los límites, perder

la conciencia como sea.

Te encanta desmadrarte, armar escándalo y cagarte

en lo que piensen los demás.

¿Tú crees que en medio de esos orgasmos mentales vas a pensar

en Hache y pisar el freno y ser capaz de ser un caballero

formal y discreto?

Es el mejor vino que vas a probar en tu vida.

¿El vino si te gusta?

A veces tomo.

Digo, si te gusta, si pruebas distintas clases y marcas.

Tetrabrik y gracias, en casa hay economía de guerra.

Ah.

¿Te llevas bien con Miguel Ángel?

Es buen tipo, medio plomo, pero no jode.

¿Qué es la suprema a la Kiev?

Creo que viene con ciruelas y otras frutas, creo.

Una Maryland entonces.

Lo que tienen aquí mejor es el pescado, eh.

Pídete una lamprea, es exquisita y no hay en cualquier sitio.

No me gusta el pescado. Y de postre quiero Charlotte.

Te traigo el mejor restaurante de Madrid y pides menú de

putas. De verdad, no sé por qué,

pero si invitas a una puta a cenar no falla, suprema y Charlotte.

Está bien, pide lo que quieras.

¿Todo eso hay que hacer? Pareces un experto.

No soy un experto, pero algo entiendo.

Yo voy a tomar una lamprea y el señor una suprema Maryland.

Y antes unas endivias y un poco de jamón ibérico.

- Muy bien. - Gracias.

Cuéntame un poco de lo que haces.

¿Tienes un grupo de rock, no?

¿Les va bien?

Hardcore, pero no somos un grupo serio.

Nos juntamos y tocamos, pero no ganamos un mango.

No nos interesa ser profesionales.

Nos gusta tocar, nada más.

A mí me hubiera gustado ser músico.

Si te gusta síguelo. dedícate en serio.

Tocar de oído está bien, pero es mejor si sabes

algo de composición, armonía...

Aquí en Madrid hay un par de buenas escuelas,

podrías aprovechar.

Estaría bien, pero es poco tiempo. Voy a estar un mes

y un mes no te alcanza.

¿Por qué un mes?

¿Por qué no te quedas un poco más? Dos meses.

Tres.

¿Tienes que volver por algo?

Digo, si ves que extrañas mucho te vuelves

pero no te pongas una fecha.

Quédate el tiempo que quieras.

Me puedo quedar a vivir.

¿Por qué no? Viviste en Madrid hasta los catorce años,

es tu ciudad tanto como Buenos Aires.

Papá, por favor, no me sigas haciendo el verso.

No me trajiste de vacaciones.

Me trajiste para convencerme de que me quede a vivir aquí.

No soy boludo, mamá no quiere que viva con ella.

No me lo dijo, pero me hizo sentir que sobraba.

Hace rato que me viene echando.

Así que no te gastes en hacerme un trabajo fino,

me voy a quedar. Me tengo que quedar, no puedo elegir,

no tengo a dónde ir.

No es así,

no tienes que quedarte, nadie te obliga.

Si no quieres estar aquí te vas.

De algún modo lo podemos arreglar, pero la

decisión es tuya.

Madrid me gusta.

No me importa tener que quedarme, pero en tu casa

también sobro.

Tú no quieres que viva contigo.

Estás hablando al pedo, no es así para nada.

Lo que pasa es que no es fácil, para un tipo que vivió cinco

años solo, que tiene su rutina y además soy medio maniático

y encima tiene un carácter podrido,

no es fácil cambiar de golpe. Ya de por si no es fácil convivir,

imagínate lo que me cuesta a mí. Pero no sobras hijo,

mi casa es tu casa. Tú vas a estar bien y Madrid es

un buen lugar para vivir.

¿No extrañas? ¿Nunca te dieron ganas de volver?

Eso de extrañar, la nostalgia y todo eso es un verso.

No se extraña un país, se extraña el barrio en todo caso.

Pero también lo extrañas si te mudas a diez cuadras.

El que se siente patriota, el que se cree que pertenece a un país

es un tarado mental.

La patria es un invento.

¿Qué tengo que ver yo con un tucumano o con un salteño?

Son tan ajenos a mí como un catalán o un portugués.

Son estadísticas, números sin cara.

Uno se siente parte de muy poca gente.

Tu país son tus amigos y eso sí se extraña, pero se pasa.

Lo único que yo te digo es que cuando uno tiene la chance de

irse a Argentina, la tiene que aprovechar.

Es un país donde no se puede ni se debe vivir y te hace mierda.

Si te lo tomas en serio, si piensas que puedes hacer algo

para cambiarlo, te haces mierda.

Es un país sin futuro, es un país saqueado, depredado

y no va a cambiar. Los que se quedan con el botín

no van a permitir que cambie.

Que la Patria es un verso estoy de acuerdo,

pero en lo otro eres muy pesimista.

Todo puede cambiar.

No creo que estemos mucho peor que otros países.

La Argentina es otra cosa.

No es un país, es una trampa.

Alguien inventó algo como la zanahoria del burro.

Lo que tú dijiste, puede cambiar. La trampa que te hacen

creer que puede cambiar.

Lo sientes cerca, ves que es posible, que no

es una utopía,

es ya, mañana y siempre te cagan. Vienen los milicos

y matan treinta mil tipos.

O viene la democracia y las cuentas no cierran y otra vez

a aguantar y a cagarse de hambre.

Y lo único que puedes hacer, lo único en lo que puedes pensar

es en tratar de sobrevivir o de no perder lo que tienes.

El que no se muere, se traiciona y se hace mierda. Y encima

te dicen que somos todos culpables.

Son muy hábiles los fachos, son unos hijos de puta.

Pero hay que reconocer que son inteligentes.

Saben trabajar a largo plazo.

Bueno, cuéntame un poco de ti ahora,

yo ya hablé bastantes pavadas.

¿Qué me dices del vino?

No lo tragues de golpe, tenlo en la boca,

saboréalo.

No tiene sólo gusto a vino,

te vas a dar cuenta que sabe a uva, a frutas, a madera.

Es como leer, como los libros.

Un placer que no te puedes perder.

Si me lo pierdo soy un tarado.

Tarado total.

La baba...

Buenísimo.

Increíble. Tarado no, pero borracho seguro.

Al principio la idea era un año conmigo y otro con ellos,

seis meses y seis meses.

Pero era un quilombo por el colegio, era imposible.

Era mejor que te quedaras con tu vieja, te debe cuidar

mejor que yo.

La misión de las madres es cuidar de los hijos.

Están condenadas a eso desde hace siglos. Y la verdad es que

nadie lo hace mejor que ellas.

¿Hache? Tu eres Hache.

Por fin te conozco, bienvenido.

Me da mucha alegría saber que ya estás bien.

Yo soy Alicia.

Ni idea de quién soy.

No te hablo de mí, ¿verdad?

No, por supuesto que no.

Hay más cervezas en la nevera, eh, y compré helado si quieren.

¿Qué haces aquí?

Dante me dijo que habían llegado.

Podías avisar que venías.

Pero te llamé mi amor,

lo que pasa es que no estabas.

¿Te molesta?

Si me das las llaves se supone que puedo venir

sin pedir permiso, ¿no?

¿Qué es eso?

¿Esto?

Merca.

Te dije bien claro que no quiero droga en mi casa.

Ah...

Ya sé, ya sé, ya sé,

perdóname, lo que pasa es que me la regaló... Me la regaló una

íntima amiga, eh... Carmen.

Pensé... se me ocurrió que podíamos probarla, qué sé yo,

por una sola vez

dicen que no pasa nada.

Llévate eso de aquí, Alicia.

Bueno, yo los dejo,

voy a dormir.

Que la pasen bien.

Seguro que la van a pasar bien.

- Chau. - Chau.

Encantado.

Nos vamos a ver seguido.

Chao, papá.

Muy listo es, eh, me encantó. Y muy guapo.

¿Por qué no tomas una rayita? Está buenísima.

Dale.

Te dije que te la lleves y vete tú también.

Ay Martín, ¿qué te pasa?

¿Por qué estás tan enculado, a ver?

La próxima vez no vengas sin avisarme,

o espera que yo te llame.

Ya no vivo solo. No puedes ser tan desubicada.

¿Qué puede pensar mi hijo?

A ver ¿qué puede pensar tu hijo?

¿Qué puede pensar tu hijo, eh?

Que estás viejito, pero que todavía estás muy fuerte

como para tener una amante mucho menor que tú

y a la que tienes dada vuelta.

Mi amor, los hijos saben que los padres cogen...

No es por eso, es por la merca.

La merca, oh, la merca, ¡la merca!

La merca, la merca.

¿No sabes que se metió una sobredosis?

¿Con qué cara le digo que no se drogue

cuando ve que el padre se da con todo?

Nunca más traigas nada,

Y ahora vete, Alicia. Vete de una puta vez.

Sí, me voy.

Seguro que me voy.

Y tú te puedes ir a la puta madre que te parió.

Y además me voy a llevar todo esto. Todas las rayitas.

Mira cómo me las llevo. Mira.

Así, te voy a dejar sin nada para que te jodas,

para que te quedes sin nada.

Estás cada día más viejo y más retrógrado, sabes.

Hablas como si fueras una señora gorda.

Tu hijo se enteró de todo, eh,

entendió todo y se estaba cagando de risa.

Pero más se va a reír si te sigues haciendo

el padre ejemplar.

Y si se droga, va a seguir drogándose.

Seguro que sabe de drogas muchísimo más que yo,

se debe haber metido de todo, como cualquier

adolescente de hoy.

Porque los años sesenta mi amor,

¡pasaron, se terminaron!

¿Y tú no te enteraste?

Toma las llaves. Métetelas en el orto.

¿Sí?

¿Tú sabes la hora que es? ¿No puedes tocar una hora

un poco más normal?

Tenía ganas de tocar,

pero si es una orden paro.

No, toca todo lo que quieras.

Puede ser un poco más bajito.

Sí.

¿Te desperté?

Soy yo, Martín.

Ah sí, ya está bien sí, lo traje conmigo.

Gracias.

Escúchame, Jose, ya tienes director.

Voy a hacer la película.

Bueno para, para, para... para un poco, la hago con dos condiciones.

Necesito dos semanas para corregir el guion.

Vale.

La otra es que Dante W Gómez sea el protagonista.

Yo no tengo nada que pensar, lo tengo decidido.

A ti también te pareció bien.

Ya lo sé, no es ningún secreto, Dante mismo lo dice.

Tiene los huevos para decirlo,

¿pero tú lo viste drogado alguna vez?

Ni tú ni nadie.

Nadie puede decir que haya perdido un día de rodaje

o suspendido una función porque Dante estaba zumbado.

Se puede meter de todo, pero nunca cuando trabaja.

Eso es otra cosa.

No es simpático y hace todo lo posible para ser desagradable,

pero es un profesional, un gran actor. El mejor,

sin duda el mejor para ser el macarra.

Jose, si Dante no va, no hay trato.

Buenos días.

Por favor, necesito que me cargues la cinta con los

descartes, hay un plano...

Hola.

¿Mucho trabajo?

Poco y nada.

Tú sabes que estamos en verano.

¿Es un largo?

Publicidad,

quince segundos.

Tengo que entregarlo hoy, así que como no tienes nada que

hacer aquí, te voy a pedir que te vayas.

Te dejaste esto en casa.

Voy a hacer la película.

Vine a decirte que quiero que hagas el montaje.

No sé, si no me ofrecen nada mejor,

puede ser.

Guárdatelas Martín,

ya te dije lo que puedes hacer con ellas.

Son tuyas, Alicia.

Te pido que te olvides de lo que pasó la otra noche.

Me porté como el culo, te pido disculpas.

Me preocupa mucho mi hijo, por eso reaccioné así.

Ya lo sé.

Te dejo trabajar.

Por tres o cuatro semanas no me llames,

voy a estar en el sur.

No pensaba llamarte, mi amor.

Voy a buscar lugares y a corregir de guion.

Cádiz, Mojácar, Almería...

Jose me deja su casa en la playa.

- Qué bien. - Con piscina, frente al mar.

No está mal.

No vine solo a pedirte disculpas. Vine a pedirte

que me acompañes.

Quiero que vengas conmigo, Alicia.

¿A ti te parece que puedo tener ganas de estar contigo

después de lo que hiciste?

¿Llevas todo?

Sí, llevo todo. Sí.

Llama a Alicia y dile que ya salimos,

que nos espere abajo.

Vale.

Joder la cámara... La cámara de vídeo.

¿Dónde la dejaste?

Arriba de la cama, creo.

Cuídamelo, Dante.

Trata de que no se quede solo mucho tiempo.

Una cosa,

nada de droga,

y no traigas a tus machos.

Hache sabe cómo soy y me acepta,

no tiene tus prejuicios.

Es igual,

un gramo de merca y te dejo la cara como Frankenstein.

Si tienes tanto miedo, ¿por qué no te lo llevas contigo?

Voy a trabajar, no a pasear.

Pero te llevas a Alicia.

Mira, no me cuentes historias.

No te gusta ser padre, pero te faltan huevos

para reconocerlo.

No, vete tranquilo,

va a estar mucho mejor conmigo.

¿Qué tal?

Está muy bien.

Un poco vieja, pero bueno, está hecha hace diez años.

Sólo los clásicos no envejecen. Pero tu padre no

ha hecho ningún clásico, no es un genio.

Él es sólo un buen artesano que sabe narrar.

Y no lo digo como crítica, es un elogio.

Son muy pocos los que han llegado a eso.

Son muy pocos los que respetan el oficio que han elegido.

¿A ti nunca te dio por el cine?

No, nunca.

¿No has pensado nunca en seguir los pasos de tu padre?

Es casi una regla.

Nunca. Me gusta verlo,

lo veo bastante seguido, pero nada más.

Me encantaría que te diera por ahí solo por ver la cara de Martín

al comprobar que eres mejor que él.

Si te da por ahí, no tengas miedo de competir con papá.

Si hicieras cine serías mejor que él.

¿Por qué mejor?

El cine importa cuando habla de la gente y tú ves a la gente.

Pero tu padre no ve a nadie más que a sí mismo.

No sé si...

No quiere ver ni quiere que le vean.

Sus películas tienen su estilo sí, pero él no

está en ninguna.

Su corazón no está en ninguna.

A lo mejor yo soy igual.

¡Ni una leche!

Tú eres un lúcido total, igual que yo.

Tú ves a la gente de entrada tal cual es, aunque no

se quieran mostrar.

En cuanto conoces a alguien, sabes quién es. Y lo que sigue

luego te demuestra que casi nunca te equivocas.

Eras así ya desde pequeñito y eso no se pierde porque es

un don, una percepción, intuición femenina o lo

que coño sea.

Pero si lo tienes, lo tienes.

¿Por qué es femenina la intuición?

En mi caso no hay duda,

en el tuyo está por verse.

¿Qué somos, el hombre de los rayos x?

No, somos los invasores. Porque cuando los lúcidos

se encuentran, se reconocen.

Los invasores se daban cuenta porque tenían el dedito duro

y nosotros por la muñeca quebrada.

Dante...

¿Tienes algo?

Unas ganas de mear...

Ahora vengo.

Digo algo, algo para alegrar la noche.

Te puedo contar un chiste.

Dale Dante, algo de hash, merca, ¿tienes?

¿Por qué te quisiste matar, eres gilipollas?

¿Cómo se puede abandonar antes de empezar?

Yo no me quise matar, pero no me vas a creer.

No sé que carajo pasa, pero nadie me cree.

Dime cómo fue.

Me quería ir de casa.

Estaba enamorado de una chica, le dije que se viniera a

vivir conmigo, pero no me dio bola.

Me jodió, pero en ningún momento se

me ocurrió suicidarme por eso.

Me emborraché,

eso sí, tenía mucha bronca.

Quería borrarla, dejar de pensar en ella, pero no podía.

Cuando me dieron el dog ya estaba en pedo.

Me metí más rayas de las que podía aguantar.

Pero fue de boludo Dante,

te juro. Mi vida no será maravillosa, pero no me

dan ganas de matarme.

Tampoco me importa si me muero, mira,

me da igual estar vivo o estar muerto.

Si estoy vivo sigo.

Siempre hay que seguir, aunque sólo sea

por curiosidad.

Vale.

Ya has encontrado a alguien que te cree.

¿Qué hay de la droga?

Puedes decir lo que quieras, sin vergüenza,

estás hablando con un adicto.

¿Estás enganchado?

Para nada.

Algún porro, algo de merca

cuando me invitan.

Si hay no digo que no,

me gusta, pero no me vuelvo loco

por conseguir algo.

¿Y compras con frecuencia?

¿Una vez al mes, una vez a la semana?

Yo no compro, nunca compré.

Vale. Bueno, perdona, pero no estoy meando.

Tengo de todo,

ahora cuando vuelva hago unas rayitas, eh.

Pero si tu padre se entera me corta las pelotas. Un poco

no hace daño, al contrario, pero quién se lo explica.

Y que quede clara una cosa, es sólo por hoy

y como regalo de bienvenida.

No me vuelvas a pedir, no soy tu dealer.

Algunas te dan placer, pero no todas. Te pueden dar pánico

o hacerte sentir una angustia insoportable.

Yo no soy un adicto Hache.

Digo que soy adicto para escandalizar a los pacatos,

pero no es verdad.

Me apasionan las drogas.

He probado todas las que he podido conseguir.

Coño, me fui a México nada más que para conocer el peyote.

Pero nunca lo he hecho para buscar el placer o para

ser feliz, o para no afrontar la vida.

Las drogas son maravillosas porque te abren la mente,

te hacen comprobar que la verdad no existe,

que todo es relativo.

La droga te da otra visión, otra dimensión.

Te hace ver que nada es lo que parece, que nada es.

La única realidad es tu realidad y será lo que tú seas capaz de

ver. Cuando te llegue el momento de probarlas,

no tengas miedo.

Eres un lúcido,

eres inteligente,

tienes el deber de hacerlo.

Eso sí, no pierdas nunca el control.

Mientras tú las controles

no hay peligro. Que no te controlen ellas a ti.

Yo estuve enganchado con el caballo, con la heroína,

y por poco no salgo.

Lo dejé todo, me fui de Madrid, pasé seis meses en

un infierno, pero pude salir.

La mayoría no sale.

Si te ofrecen, porque te van a ofrecer, ni se

te ocurra aceptar.

La mezclan con cualquier cosa,

puedes palmar en un segundo.

Si quieres probarla, lo harás conmigo. Pero sería

mejor si no lo hicieras.

Es demasiado buena.

Además, no lo haría sin que lo supiera tu padre

y no creo que él esté de acuerdo.

Hache, ¿te importa volver solo al apartamento?

No me esperes levantado, eh.

Volveré tarde.

Déjame una rayita.

Ni hablar,

por hoy ya has tenido bastante.

Ala, a dormir niño.

¿No piensas dormir?

¿Todo bien?

Menos de lo que prometía.

Pero no ha estado mal.

Sigue tocando.

Venga. ¿Eso era tuyo?

Pues era muy bonito.

Dale, sigue.

¿Sos activo o pasivo?

Esas cosas a ti no te importan.

No seas indiscreto.

Desde chico, desde que más o menos supe que eras gay

o algo así, siempre quise saberlo.

Pero si te importa, no me lo digas.

Cuando un hombre se mete en la cama con otro hombre para hacer

el amor, es igual que con una mujer.

Haces todo lo que te da placer.

Haces y dejas hacer.

¿Te gustan más los hombres que las mujeres?

¿En general, dices? No.

De qué sexo sean en realidad me da igual,

es lo que menos me importa.

Me puede gustar un hombre tanto como a una mujer.

El placer no está en follar, es igual que con las drogas.

A mí no me atrae un buen culo, un par de tetas, una polla

así de gorda.

Bueno, no es que no me atraigan. Claro que me atraen,

me encantan, pero no me seducen.

Me seducen las mentes, me seduce la inteligencia.

Me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente

que los mueve que vale la pena conocer.

Conocer, poseer, dominar, admirar. La mente Hache,

yo hago el amor con las mentes. Hay que follarse

a las mentes.

Desde que me fui de mi casa a los diecinueve años, siempre

he vivido en hoteles. O en casas de amigos, pero por

poco tiempo.

Siempre que me he quedado demasiado los he perdido.

Ahora soy más prudente y me niego a ser parte de la

intimidad de los que quiero.

Nadie tolera al testigo de sus miserias ocultas.

Mi casa de Vallecas no era lo que se puede llamar una casa,

era una de esas pajareras para pobres. En un espacio más

pequeño que esto vivíamos seis.

A mí me gustaría tener una casa frente al mar. Bien pegada al

mar y sin gente alrededor.

A mí también,

pero después de los setenta, si llego.

La casa propia es una tumba, Hache.

Es el final del camino.

No hay que hacer nada para conseguirla.

Hay que dejar que venga sola si viene.

Y sólo se puede aceptar si estás cansado de vivir y lo que

quieres es tumbarte al fresco. Tumbarte de tumba.

¿Te das cuenta?

No pongas esa cara, chico.

La obra está bien.

Y yo estoy de puta madre.

Si te aburres, me esperas fuera y listo.

¡Te dije que no compraras!

Me la regaló un amigo, me dijo que era buena

y si es buena quiero probarla.

Pero entre tú y yo, no me jodas con pedirle

permiso al viejo.

¿Qué diferencia hay entre fumarla y picarse?

El flash es más fuerte y dura un poco más.

¿La has fumado?

Me hizo bien, me hizo sentir muy bien.

¿Qué tal es?

El color es un poco raro, pero supongo que estará bien.

Déjamela, y ya veremos.

Bueno, vámonos, que llego tarde.

Tiene que ser esta noche.

Me voy, me vuelvo a Buenos Aires.

Mañana marco el pasaje y si hay vuelo me voy mañana.

¿Has avisado a tu padre?

No hablé con él desde que se fue, Dante.

¿Se lo puedes decir tú?

Claro que puedo, ¿pero qué le digo?

No sé por qué te vas.

¿Por qué las prisas? ¿Qué has dicho a tu madre?

Nada, no sabe nada.

Cada vez que llamo estoy esperando que le diga que

me quedo, pero no se anima a preguntármelo.

No me voy a mi casa, me voy a meter en un hotel.

No tengo casa.

Eso es una gilipollez, hijo.

Si te vas es porque te sale de los cojones.

No busques excusas.

¿Y quién gobernaba cuando colgaron al visir?

Un campesino.

¿Y por qué pasó todo esto?

La guerra, hermano, demasiado tiempo en guerra

y ninguna justicia.

Yo y mi amigo el policía os haremos oír lo que

decía mi abuelo.

Por qué no sangran ya a nuestros hijos...

Por qué no lloran ya nuestras hijas.

Para conquistar el techo del mundo hay que arrancar el techo

de las chozas.

Nuestros hombres son llevados a los cuatro vientos para que los

ricos cenen en sus casas.

Los soldados se matan entre sí.

Los jefes se saludan entre sí.

Los ricos gobiernan.

¡Por eso no sangran ya nuestros hijos!

¿Es así?

¡Es así!

Sí, sí, así es.

¿Queréis escuchar hasta el final?

Esto no es un drama. Es una farsa,

aunque no lo parezca.

Si llegamos al final pasará lo de siempre.

Vosotros os levantaréis para aplaudir y nosotros saldremos

varias veces a saludar y seremos cómplices de la farsa,

de vuestra farsa.

Luego volveréis a vuestras casas y todo seguirá igual.

Seréis tan corruptos, tan hipócritas,

tan mierdas como siempre.

Pero tendréis la conciencia tranquila porque

sois modernos. Porque habéis aplaudido a rabiar una

obra de izquierdas muy dura. ¡Durísima tío!

No estáis de acuerdo con el mundo que os ha tocado,

pero no hay salida.

No podéis cambiarlo.

Hay que aceptar las reglas del juego.

Pero vosotros no sois culpables, porque todavía sois capaces de

soltar una lágrima por la revolución que no pudo ser.

Sois unos farsantes, hijos de puta que merecéis mi

más profundo desprecio.

Durante un año ha sido vuestro bufón.

Me avergüenza no haber tenido el coraje de hacer esto

mucho antes, ¡coño!

Me niego a seguir siendo vuestro cómplice.

¡Venga, que siga la farsa!

Pero desde esta noche no contéis conmigo.

Niño, vámonos,

venga, vámonos.

¿Te vas en serio?

¡Es lo más serio que he hecho en mi vida!

Dante, por favor, no puedes hacerme esto.

Tienes que regresar.

No tienes derecho.

¡Eres un drogón Dante!

¡Eres un cabrón drogadicto y marica!

No, no estoy drogado tío, ¡pero me siento mejor que si me hubiera

metido un pico!

¡Estuviste genial, se quedaron muertos!

¡No sabían cómo reaccionar!

¡Estás más loco de lo que yo creía!

La cagada es que van a decir que estabas drogado.

Si te llaman poco, te van a llamar menos.

Pues mira, nunca se sabe. Por primera vez le hecho honor

a mi fama,

nunca hice mi trabajo drogado, pero la leyenda dice que sí.

Bueno, pues ahora tienen un buen motivo para llenarme de

mierda o para darme trabajo.

Nunca se sabe.

Mira por dónde, el escándalo puede resultar atractivo.

La verdad es que no veía la hora de tomarme

unas vacaciones.

Mañana nos vamos al sur.

Tú te dejas de joder con Buenos Aires y con la heroína

y te vienes conmigo.

Y ya que has decidido no ser un sudaca inmigrante, vas de

turista y estás obligado por cojones a pasártelo bien.

Un par de semanas y luego te vas.

Venga, di que sí, que es un favor que te pide un amigo.

Bueno, está bien, está bien.

¡No lo puedo creer que han venido! ¡Qué suerte!

- ¿Cómo no avisaron? - Oye ¡ya!

¡Hola bebé!

¡Mira! ¡Champán francés, nena! ¡Nada de cava, "autentíc"!

- Se me cae todo. - Sí, se te cae. Se te cae la tetilla.

¡Qué bueno! ¿Pero qué trajeron? De todo.

- ¡Qué locos! - Tequila...

Quesos, de todo, todo.

Quieren que engorde como una guarra.

Mira, tienes que conseguir hielo en el pueblo,

mucho hielo. Es fundamental.

Te decía hay una gasolinera cerca.

- Espera. - Por favor.

Alicia, tienes que ser sincera conmigo y decirme si estamos

interrumpiendo algo así como una luna de miel.

Si es así, nos buscamos un hotel.

Luna de miel... nada de luna de miel.

Estoy muy contenta de que hayan venido.

Estoy todo el día sola, aburrida.

Me pongo muy loca.

Tu viejo está con un humor de mierda.

Es su manera de esconder el miedo que le da volver

a filmar.

Soy yo la que no tendría que haber venido. Pero ahora que

están ustedes aquí, está todo bien.

¿No vas con él a ver lugares?

No, no quiere.

Tomo el sol, leo. Podría estar haciendo lo mismo en Madrid,

pero sin él.

Aquí por lo menos lo veo un ratito por las noches.

Y el dorado te sienta bien, eh.

Tetas de oro, pezones de cobre... Roarr... Estás irresistible.

¡Qué puta zalamera eres! Pero es verdad, morena mato.

¿Qué hacen aquí, pasó algo?

Deberías librarte de esa tendencia al pensamiento

trágico que te domina, es verano nene.

En verano no se hace nada y nunca pasa nada.

Estábamos buscando un mal sitio para descansar unos días y nos

hemos desviado un poquito porque nos apetecía tomar una

copa con vosotros.

Se quedan unos días con nosotros.

Hay lugar de sobra.

Contrólate, Martín.

Un caballero no debe exteriorizar su alegría de manera tan

desaforada. ¡Uy, y se va, ah!

¿Así todos los días?

Así y peor.

Le falta ladrar.

Niño, en cuanto estés listo nos vamos a cenar al pueblo.

No te quedes dormido.

Vámonos Dante, a Madrid o a otro lado,

no tiene sentido que nos quedemos

Cuando quieras, pero no esta noche.

Siempre hay tiempo para irse.

- ¡Dante! - Pasa.

Hola.

Hola.

¡Ala!

Vengo a hablar con Martín

Está arrugándose en la bañera.

Dice que así se relaja.

¿Quieres una rayita?

- Llegaste justo. - No, ahora no.

Muchas gracias.

Bueno, aquí la dejo, cuando quieras tomas.

- Oye, niña. - ¿Sí?

¿Tú no deberías frenar un poco?

Yo puedo parar mañana eh,

pero no quiero frenar.

Quiero sentirme bien siempre.

No pienso dejarla.

Es una de las pocas cosas que encontré en mi vida que

no me falla.

Me da lo que promete, lo que yo espero que me dé.

Martín tampoco me falla.

No falla porque no me dá nada.

¿Cómo se hace para que un tío se enamore de ti?

A ver,

Nada, se enamora o se enamora. Pero no dramatices.

Lo que suele pasar es que uno tarda en enamorarse o tarda en

darse cuenta que está enamorado de alguien que estuvo a su lado

todo el tiempo y que creyó que le era indiferente.

Tú tienes que seguir coqueteando y seduciéndole.

No pierdas esa alegría y esa belleza que tienes.

Puede que las cosas no sean como tú las ves.

Es posible que él no lo sepa, pero está contigo

y si está contigo es porque te quiere.

No, porque no le molesto.

Yo soy el tipo de chica que a los hombres le

resulta cómodo.

No soy fea.

Tengo el sí fácil.

El orgasmo todavía más fácil.

Soy sensual, apasionada, simpática, nada celosa.

Cuando estoy con un tío acepto lo que me da.

No exijo imposibles.

Cuando la cosa se pudre él se va

o yo me voy, pero sin escándalos.

Moderna y pragmática.

O sea, una pelotuda.

Martín es muy especial, pero no es tío.

Tú eres lo mejor que le ha pasado en su vida, la única

mujer que le he conocido que vale la pena.

Tienes luz Alicia, y no tienes trampa.

No puede perderte.

Si te pierde sería sin darse cuenta.

¿Quieres que te diga la verdad?

Para mí Martín está profundamente enamorado de ti.

Dante... ¡Gracias! No importa que lo que hayas dicho no sea verdad,

me da igual.

Mi mejor amigo, en mi habitación y delante mío.

Nunca vi nada tan descarado.

No seas malpensado que no es mi tipo, eh.

Estoy en mi etapa de orientales y todo

lo demás me deja indiferente, incluso una

belleza como Alicia, aunque esté dispuesta

y con las bragas mojadas.

Ay, ¡no seas guarro!

Le di un beso de amiga. Me dijo cosas muy lindas, por eso.

No hace falta que me den explicaciones, pero

si tienen ganas de follar se van a otro lado.

Yo quiero dormir.

Pues mira, puede que sigamos tu consejo,

pero antes tengo que hablar contigo.

Yo también tengo que hablar contigo.

Yo vine aquí a trabajar,

no estoy rascándome los huevos y tomando sol.

Podías haber elegido otro lugar para irte de vacaciones.

No estoy para hacer sociales, necesito estar solo.

Si pudiera elegir me iría a cualquier otro lado,

nunca contigo.

Yo no he venido aquí a pasear.

He venido por tu hijo.

Me traje a Hache porque no se le puede dejar solo.

Ha intentado suicidarse otra vez con tranquilizantes.

Lo descubrí justo a tiempo.

Hablé mucho con él, pero creo que lo único que logré fue

demorar el momento.

No quiere vivir.

Todo por una mujer, pero...

Será posible, pero es absurdo.

Absurdo para ti que eres un ser superior que no

necesita a nadie.

Hay mucha gente que se mata por amor o por falta de amor.

Son seres inferiores que se dejan dominar por

lo que sienten.

No es por una mujer.

Hay otros motivos.

Hache se siente perdido.

No encaja en ningún lado.

Su madre lo rechaza y tú también.

Por si fuera poco, no sabe qué hacer.

Se aburre.

Se siente abandonado.

Está espantosamente solo, coño.

Le falta el instinto de vida, el impulso vital.

Hay que hacer lo que sea para que lo recupere.

Y el único que puede lograrlo eres tú.

Aunque te joda

eres su padre y ni yo ni nadie puede reemplazarte.

Tienes que hablar con él. Hablar, hablar, hablar.

Aunque él no quiera y tú tampoco.

No va a querer Dante,

te lo aseguro.

No va a querer.

Justo ahora. No tengo tiempo,

empiezo una película, tengo que trabajar en el guion.

Mira, eliges lugares por la mañana, escribes por la

tarde y las noches se las dedicas a tu hijo.

Bueno no todas, porque también tienes que atender a Alicia.

No, los lugares ya están, ya encontré todo.

Bueno, pues mejor, tiempo es lo que sobra.

Es inútil Dante, es inútil.

Si está decidido lo va a hacer.

Da igual. Lo que yo le diga, da igual, no sirve.

Eso no se puede saber.

A lo mejor no da igual.

Hace cualquier cosa, lo que sea.

Lo que a ti te parezca una pavada.

Puede ser que a él le sirva.

Lo que me cabrea es no entender.

Le dimos todo lo que pudimos,

fue un chico feliz, sin problemas.

Cuando nos separamos,

tenía catorce años, se supone que ya era un chico formado.

Le jodió, pero pudo entenderlo.

¿Qué hice mal? ¿Qué hice mal?

No tiene sentido todo.

Todo, has hecho mal todo.

Has dejado que pasara la mayor parte de su tiempo

en colegios caros

que en el fondo tú despreciabas.

¿Qué tiempo le diste a tu hijo?

Tiempo tuyo,

¿cuánto le diste, coño? Nada.

Le diste las sobras. Le diste el poco tiempo que te sobraba

después de venir de trabajar cuando ya estabas cansado,

sin ganas de escucharle ni de hablarle.

Si te sirve de consuelo, no eres un caso aislado.

Has seguido los códigos de la clase media progre,

has hecho lo que hace la mayoría.

¡Mira, coño, no me digas que no tienes tiempo, eh!

Hache necesita tu ayuda ahora y lo menos que puedes hacer por

él es dedicarle todo el tiempo que sea necesario.

Se lo debes.

Yo no puedo obligarte.

Si tu hijo no merece el esfuerzo, me lo dices,

y seguimos viaje.

El asesino difuso.

Te metes y lo sacas, a ver si nos cortamos los pies.

¿Nos vas a hacer el honor de disfrutar de tu agradable

compañía o vas a seguir con el guion?

No estaba con el guion, es otra cosa.

Toma, léelo,

después hablamos.

Sí, como no lo coja tu jefe de producción,

vas listo guapo.

¿Qué te ha dado?

¿Qué es eso?

Algo que escribió.

No está mal.

A ver.

Tiene gracia.

Me gusta esto de que buscar razones para vivir es una buena

razón para seguir viviendo y si no las hay, hay que inventárselas.

No se puede ser tan burro.

¿Cómo se le ocurre que haciendo una lista por escrito se va a

comunicar con su hijo?

¿Sabes lo que ha hecho ese pedazo de bestia?

¡Le ha dado un texto!

Le ha dado un texto como si le hubiera dado un cambio de

diálogo a un actor.

Lo único que se salva de ser una idiotez total, es lo de

sentir placer haciendo lo que a uno le gusta, sin pensar

en una meta.

Pero la caga cuando dice que no importa si no tiene éxito,

si fracasa. ¡Joder si no importa!

Es lo que hace que uno sea una persona o una basura.

Puede ser que esto esté bien como literatura, pero para un

tipo como Hache que se quiere suicidar son puras boludeces.

Se va a pasar las razones por las pelotas.

No dice nada del dolor.

No dice que hay cosas que duelen tanto que

es mil veces mejor morirse.

Es como es él.

No se mete a fondo en nada, no dice nada.

Pero es simpático.

No soporta el dolor y lo niega.

Decide que no existe.

Es una puta mierda que no sirve para nada.

Ya está, ya la leí. ¿Hace falta que me la prenda de memoria?

Hablemos en serio, por favor, aunque sea por una sola vez.

¿Qué te pareció?

Está bien.

Me gustó eso de amanecer borracho en los bares,

filosofando con los amigos.

Esa es la conozco.

Es una buena razón, pero no la más importante.

Dale bola a las otras también.

Yo no dije que no les voy a dar bola.

Todo lo que dices tiene sentido.

¿Pero por qué me la diste?

Porque es para ti, la escribí para ti, ¿por qué va a ser?

No podemos hablar,

te escribo.

Espero que algo de todo eso te sirva.

No sé qué otra cosa puedo hacer para ayudarte Hache.

Dime tú. pregúntame lo que quieras.

Yo no sé si la vida vale la pena,

pero no soy un suicida papá, no hacía falta la lista.

Negando los hechos no se soluciona nada.

Yo sé que en Madrid lo intentaste de nuevo.

Dante me contó todo.

Si no quieres hablar ahora no importa.

Cuando tengas ganas, yo estoy aquí.

Pero no mientas, no te mientas.

Eso no te va a ayudar.

Te vas a joder nada más.

Si nos tomamos todo eso, vayan llamando una ambulancia.

Tres botellas por cabeza no es tanto.

Ábrela tú que eres el hombre.

Yo no paso de media, eh, me da pedos.

El pedo será general.

Nadie estará en condiciones de criticarte.

No, no digo pedo de borracha. Además de borracha

me da pedos.

Ah.

Pedo de pedo, chicos, de gases si quieren que sea más educada.

Pero a mí, gases me suena peor,

es más asqueroso.

Ventosidades...

No, no, es mejor decir pedos que peditos.

El champán me da pedos, qué le voy a hacer.

Con olor.

Ruido nada más, soy una dama.

Eso está por verse.

Si eres una dama, la sonoridad será leve y harás gala de esa

aristocrática habilidad que consiste en toser al unísono.

Caso contrario, serás una vulgar pedorra.

¡Este guarro me está provocando que le haga una demostración!

Alicia...

Propongo un brindis.

No...

No se me ocurre por qué podemos brindar.

Yo sí. Yo quiero brindar por ustedes, por los tres.

Por todo lo que están haciendo por mí y porque ya

pueden parar, no tienen que hacer nada más.

Dante largó el teatro,

y me trajo aquí porque es un antiguo y para él un

padre y un hijo tienen que estar juntos.

Pero no pasó nada en Madrid,

no hubo intento de suicidio.

Te mintió para que me dieras bola y no nos echaras.

Y porque tuvo miedo de que me enganchara a la heroína.

Así que lo voy a decir por última vez:

no quise matarme.

No quiero matarme.

No tengo ganas de morirme.

Los tres están preocupados por mí y eso me hace sentir bien.

Yo también los quiero mucho, pero ya está.

Se acabó.

No me jodan más.

Cuídense ustedes, vivan su vida.

¿Es verdad lo que dijo?

Tú dices ¿si es verdad que no es verdad?

Pero me cago en tu puta madre Dante,

¿cómo se puede ser tan hijo de puta de venir a decirme...?

Si no, no nos hubieras hecho ni puto caso.

Matarse no, pero se me iba a Buenos Aires así como así,

de un día para otro.

¿Estoy mintiendo?

Ya está, ya pasó.

Me quedo en Madrid, no me voy.

En Madrid se puede estar muy bien,

qué hay allá que no tengas acá.

¿Extrañas mucho?

No es eso, aguanto bien,

me siento medio como un turista. Qué sé yo...

Búscate una linda mina, Hache.

En cuanto aparezca una gallega que te mueva el piso se te va

a pasar todo.

No te vas a sentir más extranjero, ni exiliado,

ni turista, ni nada.

Vas a tener otros problemas más jodidos,

pero si la piba vale la pena, los vas a superar.

Espero que sea rubia con... Que las tenga de oro,

con pezones de cobre.

Eres muy atrevido.

Y muy seductor.

¿Qué es eso del cobre? ¿Qué?

Sorda, poesía barata que improviso

cuando estoy muy cachondo.

Sea como sea, nunca te enganches con una argentina.

Te vas a hacer pelota y vas a empezar a extrañar como loco.

Lo sé porque me pasa a mí.

Nadie te ata. Puedes volver cuando quieras.

Gracias.

Eres un encanto.

¿Por qué te viniste?

No fue por seguir a tu padre, si eso es lo que quieres saber.

Por él me quedo, aunque él no ve la hora de fletarme

para Buenos Aires.

No inventes,

yo no dije eso.

Dije que eres libre.

Sí, libre.

Bue, no importa.

Cuando me vine no, no lo conocía,

fue mucho después.

Deja la telenovela para los postres.

¿Hasta cuándo se quedan?

Hasta que nos eches.

Nos vamos mañana.

El lunes.

- El lunes. - Está bien.

Si lo dices con ese entusiasmo, nos quedamos.

Quédense hasta que nos vayamos.

Nos vamos todos juntos.

Yo tengo que trabajar.

Si quieres te vas el lunes con ellos.

No es mala idea.

¿Cómo fue que te viniste?

Me llamaron para hacer una película española que se filmó

en Buenos Aires y el chico que era jefe de producción,

era un sevillano muy simpático que pensó que yo también era

muy... ah no... Muy simpática. Y la simpatía empezó a ser tan

grande que a los dos nos pareció de lo más simpático

volver juntos a Madrid y casarnos.

Me presentó gente, conseguí trabajo...

Es el mejor recuerdo que tengo de mi matrimonio,

el más simpático.

Lo demás fue un infierno.

La sudaca simpática era una sudaca de mierda.

El sevillano simpático era una bestia peluda.

Así que a los cinco meses no aguantamos más,

y a la mierda.

Después de un tiempito de sana promiscuidad, apareció esto,

y aquí estamos.

Que historia tan simpática.

Cuando estás mal tienes que darte tiempo. Dejar que pase el

tiempo y vas a estar mejor.

Eso dicen.

El tiempo lo tiene que aprovechar,

las cosas no llegan solas. Va a estar mejor

si hace algo para estar mejor.

Yo no soy un chico.

Exacto, ya no eres un chico.

Es mi frase favorita de los dos últimos años.

Por lo menos una vez al día, alguien me la dice.

O si no, que ya soy un hombre y algo tengo que hacer.

Tú te lo tomas en joda, pero es así.

No, es que no me queda claro qué es eso de ser un hombre.

Valerte por ti mismo, ser independiente.

Bien parece que quiere decir que se acabó la libertad

y empezaron las obligaciones.

Hay que obedecer, hay que hacer lo que se debe hacer,

lo que hacen todos.

O estudias o trabajas y se haces las dos cosas

eres un ídolo, un ejemplo para la juventud.

Si no haces nada eres una mierda.

Te dan una patada en el culo y te borran.

Aunque tus viejos tengan guita y te pueda mantener,

si no estudias tienes que trabajar. De lo que sea,

aunque te paguen dos mangos.

Eso es ser un esclavo, no independiente.

Será lo que quieras, pero, aunque no te guste,

el hecho concreto, es que el que no trabaja, no come.

Es así, no se puede vivir sin trabajar.

Se puede vivir de muchas maneras.

Hache tiene razón, coño. Te obligan a ser esclavo.

Estamos hablando en serio, para decir pavadas

y hacerte el gracioso mejor no te metas.

Es que estoy hablando en serio, hijo.

El trabajo es detestable. Es un castigo que hay que evitar

como sea. No hay nada más humillante que trabajar diez

horas por día en algo que no soportas para sobrevivir.

Eso de que el que no trabaja no come o ganarás el pan con el

sudor de tu frente.

Vamos. Eso es un invento para tener esclavos, porque sin

esclavos el poder no tiene poder.

Pero me parece un poco absurdo decirle todas estas cosas

a un marxista.

Yo sé que la revolución no se hizo y que la vida sigue y que

hay que adaptarse, pero eso no tiene por qué convertirte

en un descerebrado.

La explotación del hombre por el hombre.

¿Te suena eso?

Bueno pues todo sigue igual, camarada.

No me trates como a un tarado porque te voy

a mandar a la concha de tu hermana.

Y yo te voy a partir esta botella en la cabeza.

¡Paren, por favor, dejen la discusión para después!

Pero ¿alguien me escuchó decir que el trabajo es salud,

que el trabajo dignifica, o alguna pelotudez por el estilo?

El trabajo es una mierda, el dinero es una mierda,

la sociedad es una mierda.

Pero luego nos toca vivir, hay que bajar la cabeza

y aguantar.

La única forma de zafar es haciendo lo que te gusta.

Eso es lo que le estoy diciendo a Hache cuando le digo que

tiene que hacer algo.

Si encuentras algo que te gusta, un oficio o una

profesión y puedes vivir de ello, no vas a sentir que

estás trabajando. Igual te van a explotar,

pero nadie te puede quitar el placer de hacer lo que

te gusta.

Te van a pagar para que te diviertas.

Pues mira, tiene razón.

Si hubieras empezado por ahí...

Si siempre están de acuerdo, discuten al pedo.

Yo no sé que quiero ser.

No sé si quiero estudiar algo.

No sé por qué me tiene que gustar hacer algo.

No tiene que gustarte.

Seguro que hay alguna cosa que te gusta, aunque todavía

no lo sepas.

Yo, si tuviera cojones, en lugar de trabajar, robaría.

No, no, no me digan que es inmoral.

Para mí ser chorro no es un delito.

El asunto es que no te pesquen. Si te bancas el riesgo,

robar es apasionante.

No, no, no digo afanar televisores o manotearle

el bolso a una jubilada, no. Digo ser un verdadero profesional,

asaltar bancos, camiones blindados,

empresas grosas.

¡Esos tíos viven al mango!

O sea, me encantaría, que me encanta robar.

Lo que pasa es que como soy una cagona

no paso de unas latas en los supermercados,

de un libro que otro.

Qué se yo, son tonterías, pero igual es apasionante.

Después de este paréntesis en el que Alicia, como es habitual

en ella, nos ha obsequiado un cóctel de lugares comunes y

filosofía del almacén, con una buena dosis

de profunda imbecilidad

sigamos hablando en serio.

Yo sé que te hincha de las pelotas, pero no

hay tiempo.

Tú necesitas tiempo, pero no lo vas a tener.

Tienes que decidirte ya.

Estudia lo que sea, pero estudia.

Tienes la suerte de que puedo mantenerte y pagarte

los estudios. Aprovéchalo,

no seas boludo.

Vas a vivir en un mundo de mierda, jodido, despiadado.

Y si no tienes armas para defenderte, te destruye.

El mundo que le espera no va a ser más jodido que tú.

Has estado un poco grueso

Ella sabe que no lo digo en serio.

Me revienta que la gente hable el pedo.

Vendría bien un poco de música.

- ¡No! ¡Sí, quiero música! - Tráete la guitarra, Hache.

Ni se te ocurra,

tú no sabes lo que toca.

¿Se te da bien la viola?

Me defiendo.

Bah, es mejor de lo que dice.

¿Por qué no te ganas la vida como músico?

¿No te gustaría?

No, no soy tan bueno. Toco de oído.

No sé música. Puedo tocar entre amigos,

pero de ahí no paso.

¿Y quién te dijo que hay que saber música, papá?

¿Sabes la cantidad de tíos que tocan de oído?

Anímate, aunque sea para no tener que escuchar los sermones

de tu sabio progenitor.

Nunca va a pasar de ahí,

nunca será músico.

Pues la has jodido, guapa.

Ahora que habíamos conseguido que

estuviera calladito.

¿No era que querías que hablara?

¿No fue para eso que viniste hasta aquí

a romperme las pelotas?

Y ya has hablado suficiente.

Nunca va a ser músico,

no le interesa.

Tiene oído, pero la música no le interesa.

Es la moda, lo que está de onda. Ahora es la guitarra

antes fue la computadora, el tenis, el taekwondo, el yoyo.

Cuando cambie la onda, chau guitarra.

Que tenga oído no quiere decir que tenga vocación.

Y que tenga vocación no quiere decir que tenga talento.

Por lo menos probó.

Ahora se le dio por pensar y no hace nada.

Eso no sirve Hache.

Tirado en la cama mirando el techo te puedes

convencer de que eres muchas cosas, pero no

eres nada.

Uno es lo que hace. Para saber qué te gusta, si es que algo

te gusta, tienes que probar, tienes que meterte.

Has veinte cosas y déjalas, pero has algo.

¡Has algo ahora! Tienes que salir del estado ese...

Vegetal en el que estás metido.

La urgencia es tuya, no de Hache.

Necesitas saber cómo será su futuro para que el miedo te

deje en paz.

Mira, no hagas caso, tú tranquilo, sigue pensando y

no dejes que te metan prisa.

Están hablando tanto al pedo que me fui al carajo,

pero tengo la sensación de que le estás exigiendo que

sea creativo, que tiene que elegir algo que tenga que ver

con la... Con la expresión artística y que además lo haga bien

y que sea exitoso.

Yo no dije nada de ello.

No, no, no,

no, no, no, no dijiste eso, dijiste otras cosas, pero ese

era el mensaje.

Quieres que sea su réplica,

no de lo que tú eres. De lo que no pudiste ser.

Ni de lo que soy, ni de lo que no pude ser.

Tú no tienes ni la más puta idea de lo que yo no pude ser.

Y te faltan unas doscientas cuarenta y ocho neuronas

para ser sarcástica.

Así que lo mejor es que no vuelvas a intentarlo.

No me gusta que te pongas en ridículo.

De ridículo nada.

Yo pienso igual que ella.

Entonces será que a ti la heroína te comió las neuronas.

¿Alguna vez te dije yo que hicieras esto, lo otro,

que fuera? Nunca.

Que sea lo que quiera pero que sea algo.

Ya sé que no va a ser como yo. Él está en otra cosa, no sé

en qué, pero está en otra.

El campo de la expresión artística no es para él.

Dios Padre acaba de dictar sentencia.

Por suerte tu hijo tiene todas las neuronas que nos faltan

a Alicia y a mí y se caga en todo lo que tu pienses.

Pero eso no justifica que digas tantas gilipolleces juntas.

Digo lo que veo. La música ya sabemos.

Pintura nada.

Libros...

Ahora parece que lee algo, pero perdió mucho tiempo.

No era capaz de abrir un libro ni a patadas.

Cine, poco y malo.

Teatro, nada.

Mucha tele, eso sí.

Se ha pasado días enteros pegado al televisor como todos los chicos,

y daba igual lo que veía.

Si la pantalla se queda en blanco ellos siguen mirando

y no se enteran.

¿Dónde está la vocación?

¿Alguien ve dónde está la vocación?

A lo mejor tampoco sirvo para estudiar.

A lo mejor tengo talento para ser mediocre.

Ey, no te enganches. No tomes en serio nada de lo que ha dicho.

Tu padre no dice lo que piensa.

Habla porque le gusta escuchar el sonido de su voz y porque

cree que lo que dice es ingenioso.

¿Serías capaz de aceptar que soy un mediocre?

Por supuesto, pero no eres un mediocre.

Tienes todas las condiciones para no ser un tipo del montón.

Puedes conseguir lo que te propongas, lo que sea.

Pero si no te decides a usar la capacidad que tienes,

te vas a convertir en un mediocre sin darte cuenta.

Si eso es lo que eliges está bien, mala suerte.

Lo tengo que aceptar.

Yo digo aceptarme. Aceptarme a mí.

Eres mi hijo.

No lo aceptarías, tú no eres capaz de querer a quién no

respetas y lo único que respetas es la inteligencia.

Aunque se trate de tu hijo.

Le quitaría el apellido. Le quitó el nombre, le puede

quitar el apellido. A ver, ¿por qué se llama igual que tú?

Qué sé yo...

Tradición familiar. El primer hijo varón de los Echenique

siempre se llamó igual que el padre.

Pero además te gusta.

Es una tradición pelotuda, pero tú la respetas porque

en el fondo te gusta. Te hace sentir un patriarca,

un macho bárbaro.

Le tenías bronca, le podías haber puesto un segundo nombre

en lugar de cagarlo así. Porque no tiene nombre.

Martín eres tú.

Él no es Martín y además lo llamas Hache.

Hache por la Hache de hijo.

Martín paréntesis hache, a mi me suena bien.

¿Y a ti te jode Hache?

No sólo lo dejaste sin nombre, sino que lo llamas Hache.

La hache no existe, es una letra muda y encima va

encerrada entre paréntesis.

Lo borraste.

Si borraste lo que más quieres, que podemos

esperar los demás.

¡Para con el champán, Alicia!

¿Se me escapó algún pedito?

Estoy con tequila, ciego.

¡Para igual!

No quiero saber la respuesta,

pero sería bueno que alguna vez me dijeras si piensas que yo

merezco tu respeto.

Voy al baño y vuelvo.

Se me va a caer.

Te ayudo.

No, si puedo solo, puedo. Llego bien, llego bien.

Tengo que hacer pis.

En contra de mis principios, voy a darte un consejo.

Una orden, no un consejo. No le hagas ni puto caso.

Papá no tuvo los hijos que le hubiera gustado tener.

Mi hermana es buena mina, es buena madre.

Se casó joven a los diecisiete años. Y sigue casada y feliz.

No tiene nada que se le pueda criticar.

Pero tampoco nada que se pueda admirar.

Papá la descartó pronto, aunque no le jodió demasiado.

Era su hija mujer.

Y el que importa, el único que cuenta es el varón.

Es así, es irracional, es genético.

Debe ser la sangre vasca que tira mucho, ¿qué se yo?

Y yo siempre estuve muy pendiente de su aprobación,

pero nunca la tuve.

Nada de lo que yo sea capaz de hacer tendrá nunca

la medida, ni la calidad, ni la perfección que él espera.

Lo único que importa es lo que tú esperes.

Tu medida, no la suya.

No desde él

Es cosa mía,

es una sensación mía.

Él nunca lo dijo.

Nunca me echó en cara los errores.

Al contrario, les restaba importancia,

me alentaba a seguir.

Yo era muy vago, no me gustaba nada estudiar.

Sentía que estaba perdiendo el tiempo. Y él estaba de acuerdo.

El secundario era una pérdida de tiempo,

pero había que terminar.

Yo me mandaba cagada tras cagada y él siempre lo aceptó

sin cabrearse, sin insultos, sin castigos.

Igual yo, siempre sentí que le jodía.

Jodía tanto que empezó a apartarse.

Empezó a poner distancia entre él y yo.

El hijo varón no le había salido como él quería.

Aceptó la derrota.

Empezó a apartarse cada día más.

Hasta que un día me di cuenta de que había perdido

la ilusión.

Ya no esperaba nada de mí.

Yo sé que me quiere.

Quiere que me vaya bien.

Pero nada más.

No espera nada de mí.

Le robé el sueño dorado de todos los padres.

Algún día poder sentirse orgulloso de lo que ha llegado

a ser su hijo.

¿Estás mejor?

Largué todo, el champán me mató.

Es una pena, era carísima.

¿Te vas a meter en el agua?

Hace calor.

No tengo sueño.

Con toda la merca que tienes encima puedes seguir

despierta una semana.

Problema mío.

Un día te vas a quedar dura.

Afloja un poco.

Dura y feliz.

¿Ya se te fue el pedo?

¿Estás como para entender si te digo algo?

Perfectamente.

Afloja un poco con tu hijo.

Estás muy agresivo.

Esa no es forma de ayudarlo.

Eso sí es problema mío.

Es mi hijo y sé muy bien lo que tengo que hacer.

No te metas.

No me meto.

Sabía que me ibas a contestar eso,

pero tenía que decírtelo.

Está bien.

¿Algo más?

Me voy,

Me voy con ellos el lunes. Me vuelvo a Madrid.

¿Por qué no tomas un baño, descansas un rato

y después hablamos?

Me voy, Martín.

Te voy a decir lo mismo mañana

y el lunes también.

Como quieras.

Si te quieres quedar, quédate.

Pero si te quieres ir yo no te voy a pedir que te quedes.

Mira rubia,

yo sé que estuve mal,

sé que estás enculada por lo que te dije.

Tú sabes cómo soy yo.

Sabes que no hay que darme bola.

Quieres irte a Madrid, anda, está bien.

Cuando yo llego hablamos.

No entendiste.

No es que me voy a Madrid.

Se acabó.

No hay nada que hablar,

se acabó,

se terminó.

Yo no puedo seguir así.

No es por las boludeces que dices cuando te tomas

dos copas.

No estamos bien, Martín.

Tú lo sabes.

Prefiero cortar ahora antes de que se pudra todo.

¿Y desde cuándo no estamos bien?

Yo no estoy bien.

No sé si me quieres,

no sé quién soy.

Soy tu mujer, pero no soy tu mujer.

Hace un año que estamos juntos,

pero no estamos juntos.

Yo sigo estando sola.

No puedo estar sola, Martín.

¡No puedo!

Ya me parecía que la cosa venía por ahí.

Tú tienes miedo de que se pudra todo.

Si vivimos juntos, seguro que se pudre todo.

¿Por qué seguro?

¿Por qué nos va a ir mal?

Y si nos va mal, ¿cuál es el problema?

Si no podemos vivir juntos,

nos abrimos y chau,

no pasa nada.

Pasa, siempre pasa algo.

Podemos perder esto que tenemos.

No quiero correr el riesgo.

No es que no quiera vivir contigo.

No quiero vivir con nadie,

me acostumbré a estar solo.

Me gusta estar contigo, pero me gusta vivir solo.

¿Es tan difícil de entender?

Para nada.

Está claro.

Pensé que yo era distinta, pero soy otro nadie igual

a los demás.

¡Para, para, para!

No seas tonta, no es eso.

Se acabó, Martín.

No me llames. No me pidas que trabaje contigo.

No quiero verte...

Por un tiempo, hasta que...

Tengo que convencerme de que puedo vivir sin ti, Martín.

¡Epa!

Venga, la penúltima antes de dormir.

Yo no puedo más, yo paso.

Uy, ¡qué bueno!

¿Bajamos a la playa?

De aquí no me muevo, no puedo.

Yo estoy peor que él.

¿Tu adorado geronte nos ha abandonado?

Supongo.

El lunes me voy con ustedes.

¿A qué hora salimos?

Temprano.

Para comer tranquilitos en Almería y coger el tren de las cinco.

¿Se pelearon?

Se terminó.

Nada más.

Desde ahora soy una mujer libre y disponible.

¡Estáis avisados!

Lo tendré en cuenta.

Pero hoy no cuentes conmigo.

¿Bueno, bajamos?

No me van a dejar sola.

Hache vamos, vamos, vamos...

Hache, vamos...

Sí...

Vamos...

¡Hache!

Ninguna mujer tiene dueño.

La culpa no es de él, nadie tiene la culpa. En todo caso

la culpa es mía por no aceptar las cosas como son,

como sabía que iban a ser.

Estaba claro que podíamos estar juntos un tiempo, pero que

no había futuro.

¿Por la edad?

Por la edad...

Y porque vivimos solos mucho tiempo y nos gusta hacer lo que

nos dé la gana sin que nadie nos controle.

Tu viejo dice que después de los cincuenta

los amigos importan menos,

las mujeres son bienvenidas si se van pronto y que se disfruta

de la soledad más que de cualquier otra cosa.

Estuvo todo claro desde el principio, no hubo trampas.

Hubo una imbécil que bajó la guardia y se enamoró.

Ahí se me fue todo a la mierda,

la libertad, la independencia, la edad, todo.

La chica perdió la cabeza por el muchacho. Pero él no.

Papá es un tipo muy cerrado, muy encerrado.

Si te quiere no te lo va a decir nunca.

Nunca te va a decir que te necesita, ni a ti ni a nadie.

Si no lo dice es porque no lo siente. O porque lo que siente

no es tan fuerte y lo puede controlar.

Pero basta ya está, no quiero hablar más de todo esto porque se acabó.

A joderse un tiempo y a empezar de nuevo.

Poco tiempo.

Porque cuando quiero puedo ser muy puta.

Sí.

Si tuvieras...

Diez años más.

No, tanto no,

cinco.

A esta altura podías darte por violado.

Yo también.

¿Cómo yo también?

Que eres muy linda.

Te quiero mucho.

No puedo hacerte esta putada,

no puedo.

Es tu papá.

Yo soy la mujer de tu papá.

Mucha culpa,

te vas a hacer mierda.

Quiero que me cojas.

Quiero coger contigo.

Quiero coger para sentir que todavía estoy viva.

Porque me perdí Hache.

¿Entiendes?

Estoy perdida.

Yo quería ser tu mamá.

Yo quería ser tu mamá.

Perdóname. Perdóname.

Ya estoy bien.

Anda tranquilo mi amor.

Ahora voy, ahora voy.

Anda.

Pero ¿qué pasa?

¿La querías a Alicia?

Creo que sí, que la querías mucho.

No sé si lo sabías o no querías saberlo.

Desde hoy sabrás que sí, que la quisiste más que ninguna

otra mujer.

Pero ¿qué te agarró, estás en pedo?

Te deseo todo el dolor del mundo, Martín.

Te deseo un dolor tan profundo, tan intenso,

que no lo puedas soportar. Que no te mate, que te

mantenga vivo muchos años y que no te abandone nunca.

Treinta y seis pastillas y toda la merca que tenía.

Buena mezcla, no falla nunca.

Me voy.

Quédate a cenar,

¿tienes algo que hacer?

Irme, nada más.

Quédate entonces, no te hagas el gilipollas.

Eso no es tuyo, es de otro personaje.

Corrige el diálogo. En esta situación tú tienes que decir

vete, quiero estar solo o algo parecido.

Con voz ronca, bien masculina,

Tú no eres más que un actor, el que sabe de diálogos soy yo.

Ven, siéntate y no jodas más.

Me voy,

si me quedo será peor,

te diré cosas que no te gustará escuchar.

Quédate, pero no hables.

No hay nada que decir, Dante. Ya no sirve.

Primero perdiste a tu mujer.

Te diste cuenta de que la estabas perdiendo,

pero no hiciste nada,

no dijiste nada para que no se fuera.

Pero la querías, no querías perderla.

Ahora perdiste a Alicia.

No se suicidó.

La mataste.

Se mató por ti, que viene a ser lo mismo.

Tampoco querías perderla, pero la dejaste sola.

Martín, tienes la rara habilidad de perder lo

que más quieres.

Ahora te queda Hache.

No sé si te has dado cuenta, pero también lo

lo estás perdiendo.

¿Y tú qué?

¿Con qué derecho me dices esto?

Yo pierdo lo que quiero.

¿y tú qué? ¿Tienes mujer? ¿Tienes hijos? ¿Tienes un macho?

No tienes un carajo, Danto.

Preocúpate por ti.

No me vengas a joder a mí.

Hasta hoy tenía una familia.

Hache y tú.

Y Alicia.

Erais mi familia.

¿Yo soy tu familia? ¿O tu amor secreto?

¿Sí?

¿Papá?

¿Estás bien?

No te puse en la lista, Hache.

Me dio vergüenza.

Te iba a poner, pero no me animé.

Puse un montón de boludeces, pero no me animé

a poner lo más importante.

Para mí, no para ti.

La única razón que yo tengo para seguir viviendo.

No te puso en la lista...

Pero eres lo único que me importa.

Lo que más quiero.

Lo único que tengo.

Te quiero mucho, pibe.

Diga.

Sí, está bien, que suba.

Pasa.

Vuelvo más tarde.

Que no, que es una amiga.

Siéntate.

Se llama Charito, pero no te molestes en saludarla,

no creo que sepa que estás aquí.

Venía a buscarte para ir a cenar.

Sí pues tendrás que invitarme porque estoy sin un duro.

Invita Echenique padre.

No sé si tengo ganas de verle.

Lo sabe, por eso vine yo.

Mira, en la nevera hay una cerveza, una ducha y estoy.

Si quieres echarle un polvo no te prives, eh.

Ella encantada.

Léelo. Si estás de acuerdo lo firmas.

Ya firmamos el contrato.

Éste es distinto.

Mira la cifra.

No está mal, ¿eh?

Nos asociamos con Miramax.

La película se rodará en inglés.

Tu guion lo está leyendo en este momento Jessica Lange.

Si dice que no, Julia Roberts está esperando.

Es el mejor negocio que he hecho en mi vida, Martin.

Te felicito.

Más tiempo, más presupuesto, más pasta para todos.

Si yo gano, me gusta que todos ganen conmigo.

El inglés lo manejas bien.

No tendrás problemas.

Me defiendo.

Dante también casi no tiene acento.

Vivió mucho tiempo en Nueva York.

Dante no va. No hace la película.

Nadie estaba muy convencido, pero después de lo que hizo en

el teatro, lo vetaron.

No hay discusión. Mis socios se niegan rotundamente

y los americanos ni hablar.

Todo lo que tenga que ver con las drogas les pone los

pelos de punta.

Lo siento, sé que es tu amigo, pero no hay nada que hacer.

Teníamos la esperanza de que no vinieras.

No seas malo. Qué hablas, qué hablas.

No se privan de nada, ¿eh?

Eres tú quien paga.

¿Todo bien?

Todo bien.

No habrá película.

Te has acojonado.

Lo sabía.

Sabía que en el último momento encontrarías una excusa

para no hacerla.

Estaba acojonado, pero no fue por eso.

¿Qué pasó?

La historia de siempre.

La chapuza. Menos presupuesto,

menos semanas, menos decorados, menos calidad.

Total, el público no se entera.

Si van, van. Para hacerla mal

prefiero no hacerla.

Ya vendrán otras.

Pues si tú no la haces, seguro que a mí me mandan a

tomar por el culo.

¿Sabes a quién pondrán en tu lugar?

Jorge Gundín.

¿Gundín? Coño, es majete, es un amigo.

Bueno, no todo está perdido.

Todavía me queda una oportunidad.

Buenas noches.

Lo de siempre.

Un bife de chorizo vuelta y vuelta.

Bueno.

¿Hola?

Martín, soy Jose.

Voy para tu casa, quiero hablar contigo.

Martín no está, habla el hijo.

¿Sabes a qué hora volverá?

No lo sé.

Tarde.

¿Sabes dónde está?

¿Hay algún teléfono donde pueda llamarle?

Ni idea.

Me cago en la puta.

Oye, mira,

¿le puedes dar un mensaje?

Dile que tiene que hacer la película.

Que es su película.

Que no sea gilipollas.

Escucha.

¿Cómo te llamas?

Martín.

Martín hijo.

Hache entre paréntesis.

Hache...

Hache. Entonces oye, Hache,

hazme un gran favor.

Convéncelo.

Dile que no deje la película, que no sea tan tozudo.

Yo entiendo que sea amigo de Dante, pero, ante todo

que sea profesional.

Que no joda.

Dile también que hay algo que tu padre no sabe.

Droga o no droga,

Dante no hubiera hecho la película,

tenemos a Andy García,

¿lo conoces?

A Andy le encantó el guion. Vio las películas de tu padre

y quiere que él lo dirija.

¡Andy García! ¿A ti te parece que puede decir que no?

No.

¡Por supuesto que no!

Me alegra que estés de acuerdo conmigo.

Díselo, dile que me llame en cuanto llegue. A la hora

que sea.

Gracias, chaval.

No hay por qué.

¿Qué haces por acá?

¿Habíamos quedado en algo?

Te metiste en algún quilombo.

En la cocina hay café recién hecho.

Todavía no desayunamos.

Puedes llamar a Hache.

Hache no está.

Ha salido.

Pasó por el hotel y me dejó esto para ti.

¿Qué es esta cinta?

No lo sé, no la he visto.

Supongo que es un mensaje para ti.

Se ha ido a Buenos Aires.

Supongo que Dante ya te lo habrá dicho, pero bueno,

me vuelvo a Buenos Aires.

Cuando sepa dónde voy a estar te mando la dirección.

Yo sé que te vas a calentar, pero por favor papá,

trata de no cabrearte.

Me gusta Madrid, me gusta vivir contigo.

No nos llevamos tan mal después de todo.

Te voy a extrañar.

A Dante también. Los voy a extrañar mucho a los dos,

pero me tengo que volver. No sé muy bien por qué,

no sé qué es lo que me tira tanto, no sé qué es lo que extraño.

No sé si extraño.

Los techos, pueden ser los techos.

Los tejados de las casas son muy feos: cuadrados, blancos,

con tanque de agua puesto como al boleo.

Es como que la gente no les da bola,

como que la gente los desprecia, como si los tejados no fueran

parte de la casa.

En Madrid los techos son hermosos.

Hay tejas, hay chimeneas, hay colores,

no se puede comparar.

Pero a veces extraño los techos de Buenos Aires.

Es una boludez, pero me pasa.

Pero bueno, no es por eso que me quiero volver.

En Madrid siento como que no pertenezco.

Como que no formo parte del lugar.

Siento que estoy obligado a hacer algo, no sé qué, para que

la ciudad me acepte. Y que voy a tener que hacerlo muchas

veces para conseguirlo.

En Buenos Aires me siento aceptado.

Siento que puedo estar ahí sin pensar en qué lugar estoy.

Tengo permiso para hacer lo que sea.

La ciudad es mía.

Está dentro mío y yo estoy adentro de la ciudad.

Tengo un lugar para mí y lo sé.

Y no tengo que hacer nada para conseguirlo.

Es una boludez, pero me siento protegido.

Yo sé que es una cagada despedirse así, papá,

pero pensé que era lo mejor.

A ti no te gustan nada las despedidas.

Pensé que podías intentar convencerme de que me quedara

y corría el riesgo de que me convencieras.

Te quiero mucho viejo.

Me gusta vivir contigo.

En una de esas igual vuelvo, eh.

Me jode irme, estoy cagado en las patas.

Pero tengo que hacerlo, no sé por qué,

no tengo razones, pero tengo que hacerlo.

Ya no soy un chico, ¿te suena?

No sé qué carajo soy, pero sé que yo soy yo, que tú eres tú,

y no podemos vivir la misma vida.

Cuando estoy contigo estoy bien, pero me siento un

chico y necesito saber si puedo vivir solo.

Quiero ver si puedo, si tengo los huevos de estar solo.

Supongo que estarás esperando que te diga que ya sé

lo que voy a hacer, que encontré mi vocación...

Para nada.

Sigo igual que siempre, sigo pensando.

Bueno ya termino, el vuelo sale a la una.

Pero antes tengo que decirle una cosa a Dante.

Papá no se peleó con Navarro Casas por lo del presupuesto.

No hace la película porque no la haces tú.

Te vetaban por lo mismo de siempre.

Y el viejo dijo que, si tú no estabas, él tampoco.

Me lo dijo Navarro Casas, papá.

Anoche llamó, me dijo que te convenciera, que tienes que hacerla,

que no seas boludo.

En lugar a Dante tienen a Andy García.

Que no será tan bueno, pero que al menos tiene pelo.

Yo cumplo en darte el mensaje.

Al tipo no le dije nada porque no le quería amargar la noche,

pero yo sé que no la vas a hacer.

Bueno...

Me voy.

Chau papá.

Chau Dante.

Chau.

Anda a ver la lista de vez en cuando, eh,

aunque te joda, hazlo por mí.

Es un poeta, es un poeta y un filósofo, coño.

Tu hijo es un genio, Martin.

Anda a cagar.

Estoy llamando a Navarro Casas,

tienes que hablar con él y decirle que haces la película.

No eres un genio, ni haces cine de autor ni te puedes

permitir estos caprichitos.

No pienso hablarle.

Oye, que van a pensar que tú y yo estamos liados.

No puedes perder esta oportunidad.

Es normal que no me quieran.

Lo anormal fue que me aceptaran.

¿Hola?

¿El señor Navarro Casas, por favor?

Toma.

Eres gilipollas.

Tú me lo avisaste,

me dijiste que lo estaba perdiendo.

Hice lo que pude, lo que me pareció que era mejor.

Y lo perdí igual.

Supongo que Dante ya te lo habrá dicho.

Eres decididamente obtuso.

No ves nada, no entiendes nada.

Tienes que estar orgulloso de tu hijo.

Ha hecho lo que debía hacer,

empezar a vivir.

No has perdido a Hache,

nunca lo has tenido más cerca.

¿Sabes que extrañaba yo de Buenos Aires?

Los silbidos.

La gente que anda silbando por la calle.

Aquí nadie silba por la calle.

Tardé en darme cuenta.

Notaba algo raro, pero tardé unos cuantos meses

en darme cuenta.

Casi me vuelvo.

Me entraron ganas de volver...

Pero pasó.

Era absurdo.

No se puede volver a un lugar porque quieres oír silbar

a la gente.

Bienvenido al club de la Mariquitas Cursis.

Por Hache y por los gilipollas como tú que se cagan

en lo que sea por defender a un amigo.

No lo hice por ti.

Yo no puedo trabajar con un tipo que no tiene palabra.

Que dice una cosa, mañana otra.

Cuestión de principios.

Por lo que sea, ¿podemos brindar de una puta vez?

Por Martín.

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