Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
¿Tan fea está la cosa?
Pero no te preocupes.
Mientras peor sea la realidad, más necesitamos fantasías.
Es eso exactamente.
Ya no eres una prioridad.
Necesito dinero, Ariel. ¿Sabes cuántos años tengo?
Sin marketing, nada. Con marketing, Coca-Cola.
Sí la Bolsa cae 10%, les das un 10% de descuento.
Marketing.
- Está lleno hoy. ¿Por qué? - Es la crisis.
- ¿Puedo hacerte una propuesta? - Trabajaré por mi cuenta.
Venta vinculada.
Si antes Karin me hablaba de posiciones sexuales,
el caballito, la montaña rusa, el vuelo de la garza,
El arco sagrado de placer sublime de la reina,
ahora habla de metas, puntos de referencia,
participación en el mercado y redes de contactos.
Los sábados tomábamos vino con palomitas de maíz
para ver filmes de George Clooney.
Ahora los sábados tomamos vino con palomitas de maíz,
viendo discursos de profesores universitarios americanos.
Mire a su alrededor. ¿Dónde está el marketing?
O mejor aún, ¿dónde no hay marketing?
El marketing está en todas partes.
¿Qué es eso, Karin?
Es una de las grandes autoridades
del marketing del mundo.
¿Una autoridad tan grande del marketing del mundo
no pudo pagar algo mejor?
Presta atención y aprende lo que debiste en la escuela.
Pronto verán unos ejemplos
de las herramientas clásicas del marketing.
Les abrirán los ojos y las mentes
a la omnipresencia del marketing en la vida cotidiana.
Acompáñenme.
Un domingo por la noche, una mujer entra en una farmacia
para comprar solo unos analgésicos.
Es ahí donde el marketing entra en acción.
Observen.
Miren la diferencia entre el tamaño de la cesta
y el producto que contiene.
Un detalle que pasaría inadvertido al ojo no entrenado.
La cesta es una herramienta que fomenta la compra impulsiva.
Es que al tomar una cesta el cliente,
tiende a comprar más productos de los que pensó al entrar.
Marketing en su más pura esencia.
increíble, creí que la cesta era una gentileza.
¿Ves lo inocente que eres?
No sabía que funcionaba tan bien.
El marketing está en todo, Luna. En todo menos una cosa.
En nuestra profesión.
Observa.
Esto es nuestro marketing.
"Morena con algo más". ¿Por qué no ponen pene y ya?
- ¿Nombre? - Joana Segal.
Joana. Bienvenida. Que lo disfrute.
Gracias.
Muchas gracias.
Mientras que Karin intentaba aplicar el marketing al negocio,
yo seguía buscando un marido rico.
El próximo objetivo era Oscar.
Tenía que buscar la forma de impresionarlo.
Él pensó que al abrirse el paracaídas,
subiría antes de caer de nuevo.
No sabía que era una ilusión óptica.
A veces una mentirilla basta para causar una gran impresión.
Pensé lo mismo, pero a los siete años.
¿También saltas?
Sí salto.
Dime un lugar, cualquier lugar.
- La bahía Plettenberg. - Claro, es linda.
- La península de Kamchatka. - Muchas veces.
Confieso que me dejé llevar.
¿Qué se siente al saltar a un volcán?
¿Sabes lo que es la felicidad?
Siempre quise saltar ahí.
- ¿Sí? - ¿Dónde más saltaste?
Tantos lugares. Dime un lugar exótico.
¿Brasil?
- Buenas tardes. - Buenas tardes, profesor.
y este es uno de los pilares fundamentales del marketing.
Vamos a continuar con el próximo caso.
En los años 60, una gran red de supermercados
descubrió que los viernes por la noche
la persona que compra pañales desechables,
es el mismo consumidor potencial de cerveza.
Hombres casados entre los 25 y 30 años.
Así que decidieron colocar ambos productos
uno al lado del otro,
aumentando las ventas de cerveza en un 30%.
Cerveza al lado de los pañales vendió más que la competencia.
Los clientes que compran pañales
también compran cerveza,
porque pasan la noche en casa de todos modos.
Discúlpame, ¿pero eso de qué te sirve?
Piensa bien, Luna.
Ubicarnos en el lugar indicado a la hora indicada.
¿Ubicarnos?
Sí, hay que seducir al cliente
mucho antes de que piense pedir nuestros servicios.
Debemos ser la cerveza al lado de los pañales.
¿La cerveza al lado de los pañales?
¿Y sabes cuál es el mejor lugar?
- ¿En los supermercados? - En las maternidades.
¿Las maternidades?
Piénsalo.
Al nacer el bebé, el padre lleva un rato sin sexo.
Y después debe esperar al menos 40 días sin hacer nada.
- ¡Qué buena idea! - ¿Pero?
No, es una gran idea. Nunca se me ocurrió.
Es una broma, Luna. Soy prostituta, no hija de una.
Lo siento.
Esta es la verdadera idea.
Los padrinos de boda alquilan trajes
al organizar la despedida de soltero.
Entrégales mi tarjeta cuando vengan por los trajes.
Entrarán en el portal con la clave y verán las fotos.
Y claro, Guido, tú tendrás tu comisión.
Señorita...
...aquí vestimos a los clientes, no los desvestimos.
No fue fácil, ningún sastre quiso distribuir las tarjetas.
Pero Karin no se rindió.
Tras muchos intentos...
Muchacha, soy sastre, no un...
Tengo un padrino de boda y me interesa.
Tome la tarjeta.
Le puedo ayudar en todo lo que necesite.
Se casa mi hermano. Tú misma vienes, ¿verdad?
No me sorprendería ver a Guido también.
Estoy para complacerle, pero sin exageraciones.
- Muy bien. Gracias. - De nada.
Treinta por ciento.
¿Treinta por ciento solo por entregar las tarjetas?
No, el 10% máximo.
Por cada 5 tarjetas que entregaba Guido,
dos clientes llamaban a Karin y uno la contrataba.
Eso es todo por hoy. Hasta la próxima semana.
Gracias.
Me agrada, siempre termina la clase temprano.
Ojalá nos dé la última clase.
Luna, Oscar.
Les tenemos una gran idea.
¿Saltamos juntos?
- ¿Saltar? - Este fin de semana.
- João Fernando tiene un avión. - ¿Este fin de semana?
Vienes, ¿verdad, Oscar?
Me gusta solo una cosa más que saltar.
Dormir los fines de semana.
Por favor. Tú vienes con nosotros.
Mi plan había funcionado un poco más que bien.
Mucho más de lo que quería.
Vengan a esta pista.
Debes decidir qué paso tomar.
Ese punto es mío. Yo ataqué.
Julio soltó el brazo antes. Es su punto.
Todos necesitamos desahogarnos.
A Karin le gustaba pelear y empezó con kickboxing,
pero las piernas con hematomas
no combinan bien con nuestra profesión.
Muy bien, Karin.
¿Una ronda más?
No puedo, tengo un cliente fijo hoy.
Debes mejorar tu esquivada.
Lo sé, pero no puedo faltar.
Él es fiel. Solo engaña a su esposa conmigo.
Karin solo tenía un cliente fijo.
Osvaldo.
La había estado viendo una vez por semana por 10 años.
No pagaba mucho, pero siempre pagaba.
Nunca faltaba y era un poquito, solo un poquito paranoico.
Karin, huele a ver si huele a vagina.
Osvaldo, por el amor de Dios.
Es en serio, mi mujer es sommeliere.
Huele una gota de rocío en el bosque.
Este es el perfume que usas, ¿verdad?
Aunque Karin no ganaba dinero con marketing,
Osvaldo garantizaba el pan de cada día,
y las manicuras semanales.
Pero eso no le gustó a un conocido.
- Hola. - Hola, Karin. Habla Ariel.
¿Qué quieres, Ariel?
Veo que la alegría es mutua.
Supe que sigues atendiendo a Osvaldo.
y quiero mi 50%.
¿Te volviste loco o qué? Ya no trabajo para ti.
Y me alegra mucho, pero habíamos acordado
que por cada visita de Osvaldo me pagas el 50%.
¿Para siempre? ¿Quién hace eso?
¿Pagar 50% por el resto de su vida?
¿Crees que puedes olvidarlo cuando te convenga?
Ariel, cuida a tus clientes que yo cuido a los míos.
Es eso precisamente. Osvaldo es mi cliente.
Soy yo la que lo atiende.
Pero es mi cliente.
Olvídate de los míos y busca los tuyos.
Si puedes conseguir clientes nuevos sin un agente.
¿Crees que no puedo?
¿Realmente crees que no puedo?
Ariel se equivocó.
La noche de la despedida quiero unas seis mujeres.
Está bien. Llamaré a mis amigas.
Que sean rubias si puedes y con unas, unas grandes...
¿Mueves las manos indicando pechos grandes?
Sí, lo lamento. Esta es mi tercera vodka.
No puedo creerlo. ¡Maldita sea!
El destino está conspirando contra mí.
Compré las respuestas y me reprobaron.
¿No memorizaste las respuestas?
Dije que soy paracaidista y tengo que saltar.
- ¿Estás loca? - No, solo aterrada.
No pensarás hacerlo.
Claro que sí. Solo debo mantenerme calmada.
Siempre quise hacer paracaidismo pero nunca me atreví a hacerlo.
Y siempre quise probarlo.
Haré un curso para aprender. No puede ser difícil.
Solo saltas y halas la cuerda.
¿Qué puede pasar?
Clase de paracaidismo para principiantes.
Quisiera inscribirme.
- Llene esto por favor. - Gracias.
Es una despedida de soltero. Te quedas toda la noche, ¿sí?
¿Puedes disfrazarte de sirena?
Los hombres adoran esas cosas en las despedidas de soltero.
Mi plan funciona al menos.
- ¿Demorará mucho? - Quince minutos.
Es la tercera vez que me dice 15 minutos.
Es la tercera vez que vale. Quince minutos.
Está bien.
Bien, hasta luego.
- ¿Un cliente? - Oscar.
El cliente que no sabe que es un cliente.
¿No es muy caro este restorán?
Sí, pero no te preocupes. Hoy pago yo.
¿En serio?
Te invité para celebrar.
En una semana gané más que el mes pasado.
- De acuerdo. - Si es que nos dan una mesa.
Cálmese. Me estoy encargando.
Esa mesa es suya en cuanto se desocupe.
Por fin. Gracias.
Murilo.
- Hola, Magali. ¿Cómo estás? - Hambrienta.
¿Estás sola?
¿Hay mucha gente? ¿Demorará mucho?
No creo. Ven conmigo.
- No puedo creerlo. - Esa mesa es nuestra.
No puedo creerlo.
- Dame solo 5 minutos. - Un momento. ¿Qué sucede?
Fue algo imprevisto, pero hay otra mesa.
- No, esa mesa era nuestra. - Sí, pero...
Llevamos una hora esperando.
Disculpe, no puedo hacer nada al respecto.
Ella es la novia del dueño. Les pido mil disculpas.
Les tendré una mesa en 5 minutos.
Puedo ofrecerles una copa de champán
cortesía de la casa.
Livia.
Livia, por un instante creí que era la mismísima Venus,
saliendo del mar y entrando a mi humilde restorán.
Ya quisiera Venus ganar tanto en una semana.
Estás por encima de los dioses. Sigue por ese camino.
Si me sigues enviando los mejores clientes.
Claro.
¿Cerveza?
Agua.
El agua te hace mal.
Mira lo que le pasó a la bruja mala del oeste.
Sin gas.
¿No sabes lo que les pasó a los duendes?
Sin hielo.
Toma.
Gracias.
Te tengo una propuesta. Un cliente fijo.
Una vez por semana como a él le gusta.
¿Y paga bien?
Claro.
Está bien.
- Solo hay un problema. - ¿Cuál problema?
Después de un tiempo, algunas chicas dejan de pagarme.
Se les olvida quien fue el que les consiguió los clientes.
No lo olvidaré.
Y yo te creo.
Pero para ayudarte a no olvidar, te mostraré lo que hago.
Es sencillo.
Hola, Osvaldo.
Habla Ariel.
- Con su permiso. Buen provecho. - Gracias.
¿Qué vamos a pedir?
Plinio.
No puedo creer que no haya filete tártaro.
Detesto competir con el mercado informal.
El mercado informal son las chicas sin un horario,
no anuncian sus servicios y no aceptan efectivo.
Pero cobran caro. Un reloj de marca.
Un viaje con todo pagado.
Cenas en los restoranes más finos.
Ese vino es carísimo, Luna. ¡Qué desperdicio!
Ignórala. Vinimos a celebrar.
Y fíjate que está funcionando. Es impresionante.
Mucho más de lo que esperaba.
Es duro organizar todo y atender a los clientes.
Necesito una secretaria.
Siempre quise tener una secretaria.
- Y una oficina. - ¿Eso también?
¿Una secretaria sin una oficina?
¿Qué más quieres?
Una socia.
¿En serio?
No puedo creerlo. ¿Y ella qué te dijo?
Por favor.
Tráenos una botella de ese vino. Gracias.
Tomamos dos botellas de ese vino.
Luego buscamos un nombre para la empresa.
Anotamos diez nombres geniales.
Pero al despertarnos sobrias al día siguiente,
decidimos que esos nombres eran realmente estúpidos.
ya pesar de la resaca, fui a mi clase de paracaidismo.
Por primera vez en años,
Decidí poner atención en una clase.
Pero los vientos no estaban a mi favor.
El curso fue cancelado por el mal tiempo.
Estaba desesperaba por huir del mal tiempo.
Fui a más de 100 kilómetros,
al curso de paracaidismo en Boituva.
Pero ese día, el profesor se fue a Sao Paulo.
- No voy a usar esta cosa. - ¿Por qué no?
- Porque no. - Será divertido.
Eres el regalo del novio. Imagínatelo abriéndolo.
En vez de una momia, te encontrará a ti.
- Muy gracioso. No lo haré. - Por favor.
Ya llegó el novio.
Hola, Edu.
Aprovecha, que esta mujer es toda tuya.
Es gracioso, vamos.
Con permiso.
Miren, es la reina de Egipto.
Cleopatra. Cleopatra. Ven a agarrarme la culebra.
Cleopatra.
Tus amigos son unos tontos.
Ya lo sé. Mira todo esto.
¿Quién puede tener sexo delante de Tutankamón?
Es difícil.
No quise venir.
Me obligaron. No me gustan estas fiestas.
No tenemos que hacer nada si no quieres.
Sí quiero, pero no tiene que ser aquí, ¿o sí?
¿No hay otro sitio?
Hay muchos moteles por aquí.
Bel lleva el Esfinge encima. Y Rubão anda como loco.
No aguantaba más estar ahí.
¡Qué auto tan lindo!
Fue el sueño de mi vida comprar este Porsche.
Pero es triste realizar un sueño antes de los 30 años.
¿No te parece?
¿Nos vamos?
¿Adónde? ¿A otro motel?
No me gustan los moteles.
Queda cerca el apartamento donde viviré al casarme.
¿Hay una cama?
Tan grande como una cancha de tenis.
¿Te sirve así?
Perfecto.
Vaya.
Es lindo tu apartamento.
Deberías ver la decoración.
Cris tiene buen gusto. ¿Entramos?
Vamos.
Arriba es muy lindo también.
Después de aprender los primeros pasos,
cualquiera puede disfrutar de un salto maravilloso
a cerca de 200 kph.
A una altura de 4,000 metros,
son 50 segundos inolvidables de caída libre.
Al contrario de lo que se cree, no es un deporte arriesgado.
Desde hace algunos años, la baja tasa de accidentes
está bajando aún más y la mayoría de los accidentes
ocurre porque el paracaidista no tiene la experiencia
suficiente para hacer ciertas cosas.
Ahora hablaremos con algunos alumnos.
¿Estriptís al revés? Me parece sexy.
- ¿Me puedes pedir un taxi? - Te llevo a tu casa.
Mi prometida es increíble. Ella...
¿Ella qué?
Ella estuvo aquí.
Maldición. Maldición.
Cálmate.
Habría armado un escándalo si hubiera venido.
Ella estuvo aquí. Estoy seguro.
Debe ser la mujer más controlada del mundo.
¡No! ¡Espera!
Dime que puedes explicarlo y te mato.
Cris, cálmate. ¿Sabes qué pasó?
Según Karin, fue una discusión casi jurídica.
El novio presentó sus argumentos.
Todo el mundo hace despedidas de soltero.
No quise ir.
¿Tu papá no? Mis amigos me forzaron.
Me hubieran llamado gay. La sociedad tiene la culpa.
Las despedidas de soltero son tan normales
que las ofrece el sastre.
Y la novia presentó sus argumentos.
Vete al diablo, Eduardo.
Vine a prepararte una sorpresa.
Un almuerzo para mañana para estrenar el apartamento.
Pero ya lo estrenaste.
Mi amor, no fue nada.
No me vengas con eso de mi amor. Se acabó.
No, mi amor, dame eso.
La inversión ocurre
si una de las extremidades se infla accidentalmente
entre las cuerdas de suspensión.
Esa noche Karin fue adonde siempre iba.
Hizo lo que siempre hacía. Comió lo que siempre comía.
Pero sus sueños ya no eran los mismos.
Eran más grandes.
Con cada día que pasaba eran más ambiciosos.
Pero al día siguiente, Guido llegó desesperado.
Me desacreditaste, Karin. Eso hiciste.
La novia, la Cristina esa, vino a devolver el frac.
Me gritó y dijo que lo publicará en todos los diarios,
que mi tienda acabó con su boda.
Ya veo los titulares: "Frac del Deseo".
- Cálmate, Guido, cálmate. - Tienes la culpa de todo.
Buscaremos la solución.
Esta tienda era de mi papá.
No fue un santo, tuvo sus mujeres por ahí.
Pero me regañaría por esto. ¿Qué dijiste?
¿Dónde vive el novio?
Karin sabía que para salvar su negocio
y la reputación de Guido,
debía hacer algo que nunca pensó que haría.
Salvar un matrimonio.
- ¿Sin azúcar? - Sí.
Luna, ya vimos el informe del tiempo.
Mañana será increíble, ni una nube.
- Resulta... - No me digas que no puedes.
- Me siento un poco enferma. - Un poco no es nada.
Y mañana voy a trabajar.
Pero es tu empresa.
Deja que tus empleados trabajen que para eso les pagas.
¿Saben qué sería genial? Saltar en parejas.
Yo con Luna y tú con João Fernando.
No, eso es de principiantes.
No lo hago desde mi primer salto.
Precisamente por eso lo digo. Será divertido.
- Me gusta la idea. - ¿De veras?
Me parece genial.
Ya es hora de dejar que mis empleados trabajen.
Que para eso les pago, ¿no les parece?
Por fin el viento soplaba a mi favor.
Era mi oportunidad de cazara mi millonario
en las alturas.
João.
No se lo digas a Luna.
- ¿Qué? - Nunca he saltado.
¿Qué?
Baja la voz.
Solo quise impresionarla. Será genial saltar con ella.
No lo puedo creer.
Que no lo sepa Oscar.
Menos mal que mi primer salto será con él con su experiencia.
Necesitas esto para la boda.
Ya no hay ninguna boda. Fue cancelada, eso se acabó.
Es muy pronto para rendirte.
Es muy tarde para intentar algo.
Los hombres no saben disculparse.
No le dijiste lo que debías.
¿Le dijiste que fue una vez y que no volverá a ocurrir?
¿Y que una vez casados, nada de eso volverá a ocurrir?
Sobre todo esa parte.
Claro que sí.
¿Que el que lo hace antes no lo hace después?
Le dije todo eso en vano.
Hasta prometí vender este apartamento
para empezar de nuevo en otro lugar,
pero no quiere saber nada.
¿Sabes que amenazó con ir a la prensa?
¿Contar todo el asunto de los fracs?
Pero no armó un escándalo.
Y si no armó un escándalo, es porque tiene sus dudas.
Quisiera que fuese cierto, pero es muy tarde.
No toma mis llamadas, ni me recibe en su casa.
Se acabó y punto.
- No puedes rendirte ahora. - Me rendí hace cinco tragos.
Hazme caso, no está segura. Solo necesita un empujoncito.
¿Un empujoncito? Necesita una buena paliza.
Canceló la boda, pero no su membresía en el spa.
Los tratamientos de belleza.
Se está haciendo de todo en el spa de su familia.
¿Para qué? ¿Para quién?
Pero si tú...
Se acabó. No insistas más.
- Me parece que está bien. - Déjame ver.
Todavía no. Le falta más trabajo.
Voló sobre la península de Kamchatka,
la bahía Plettenberg y otros lugares inimaginables.
Ni tú te los imaginas.
¿Acabó el negocio de los fracs?
Se acabó. Solo me queda Osvaldo.
Hablando de eso, ya debió haber llegado.
Osvaldo, me gustaría saber si el informe llega tarde o no.
Llámame al oír mi mensaje, ¿sí? Gracias.
¿Crees que falta mucho?
Creo que sí.
Un poquito más.
Haz esa parte mientras hago esto.
¡Qué idea tan buena!
- Listo. ¿Nos vamos? - Vamos.
- Luna, lleva tú el paracaídas. - ¿Por qué yo? Póntelo tú.
- No, tienes más experiencia. - No. ¿De qué hablas?
Saltaste en la bahía Plattenberg y la península de Kamchatka.
Mejor úsalo tú.
Les toca disfrutar a las chicas. Póntelo tú, Oscar.
Sí, hoy me toca disfrutar.
- Vámonos. ¿Qué hacen? - Estamos listos.
Buenas noticias. Es un día ideal para saltar.
- Oscar. - ¿Qué? ¿Te arrepentiste?
No, no está bien así.
Siempre lo olvido.
Solo necesito meterlo. Es sencillo. Dame una mano.
Empuja nada más.
Espera.
Ya está listo.
¿Es así?
Creo. ¿No es así?
- ¿Nunca saltaste? - ¿Nunca saltaste?
- No. ¿Y tú? - Yo tampoco.
- ¿Qué? - ¡Dios santo!
- Nos hubiéramos matado. - Claro.
Ni siquiera sé cómo ponerme esta cosa.
Yo ni sé adónde va la cuerda.
Es sencillo.
Hay que halar esto para abrir el otro paracaídas.
Me sentí aliviada, pero Karin estaba molesta.
Osvaldo le dijo que más nunca volvería a verla.
Karin no sabía por qué lo hizo.
Pero sospechó que Ariel tuvo algo que ver.
y claro que Ariel dijo:
No tuve nada que ver con eso.
¿Y esperas que te crea?
Deberías.
Leí que los escépticos envejecen más rápido.
Confiar te hace bien, Karin.
Dijo que llamará a la policía si vuelvo a llamarlo.
- No lo llames entonces. - ¿Qué le dijiste, Ariel?
Nada, nada, pero a lo mejor oyó algunas cosas por ahí.
¿Qué tipo de cosas?
Que estás chantajeando a tus clientes.
Con fotos y todo. A lo mejor se asustó el pobre.
Déjame decirte algo. Te lo advertí.
Yo te lo advertí.
Deberías tener cuidado. Podrías terminar mojándote.
¿Qué?
¡Maldición, Karin!
Yo te lo advertí.
Gracias.
Cuéntame.
¿Por qué mentiste?
¿No es obvio?
Te conocí entre los herederos más ricos del país.
Creí que mi fortuna no te impresionaría.
Necesitaba algo un poco más radical.
¿Y tú?
Yo también.
¿Por qué no empezamos como una pareja normal?
¿Cenando en un restorán?
O con algo más... No sé...
¿Más seguro?
Sí, más seguro.
Sería más fácil, pero sin gracia.
¿Qué riesgo corremos aquí? ¿Atragantarme con una aceituna?
Además de rico, era guapo y divertido.
Tenía un solo defecto. No era mío todavía.
Karin, para el ataque.
- ¿Qué te pasó? - No pasó nada.
Pues vuelve a la pista. Te quedan 25 minutos.
No me siento bien hoy.
Cuéntamelo todo.
No sé qué hacer, Cesar.
El plan de los fracs, mi único cliente fijo,
todo eso se fue al diablo, se acabó,
pero eso no es lo peor.
Lo peor será admitirle a Ariel que tiene razón.
- A lo mejor la tiene. - ¿Tú crees?
Viendo cómo estás,
lo creo.
Hola.
Hola, la llamé hace poco. Soy amiga de Cristina.
¿Puedo hablar con ella?
Sí, ¿pero sabe lo que pasa?
Su mamá no quiere que la moleste nadie.
Quiere estar sola.
Claro que quiere estar sola. ¿No le contaron lo que pasó?
Canceló la boda porque atrapó a su novio con una prostituta.
Y está destrozada.
Esa pobre mujer.
Yo sabía que su aura estaba mal.
Eres tan sensible. Cris oculta sus emociones.
Si no sabes lo que ocurrió ni cuenta te das,
pero está muy triste.
Yo sí me di cuenta. La miré y enseguida pensé:
"Algo malo le pasa a esa chica".
Me dan escalofríos al ver ese tipo de poder.
No te envidio para nada.
No entro en algunos sitios cuando siento un aura maligno.
Mi mamá me dice que no sea tonta, pero no entro.
Tengo una tía que es así.
Lo llaman espíritu viejo. Eres un espíritu viejo.
Estoy segura de que has tenido muchas vidas.
Yo creo que sí, ¿sabes?
¿Puedo verla rapidito? Ella es mi mejor amiga.
La soledad en esta situación puede causar la depresión.
Si son amigas, no veo ningún problema.
Pero acaba de salir del tratamiento con láser,
lleva una máscara, no puede moverse ni hablar bien.
Entendido. Gracias.
Tu primer pago por Osvaldo.
¿Qué te pareció?
Bueno, es simpático, pero es un poquito extraño.
¿Sigue gritando "Gerónimo" cuando acaba?
Lloró por causa de la Karin.
¿Lloró?
Dice que le gustaba y que la extraña.
Vaya, vaya, ¡qué romántico!
Qué conmovedor.
Livia, ¿qué tengo en los ojos?
Una lágrima.
Ariel, cuéntame una cosa.
¿Qué tiene la Karin que es tan especial?
¿Es muy bonita o qué?
Karin fue una de mis mejores chicas.
Pero se está poniendo vieja.
Y loca.
- ¿Tú qué haces aquí? - Vine a hablar contigo.
Vete de aquí, o llamo a Seguridad.
Perderás el tratamiento si sigues hablando.
Debes escucharme porque quiero ayudarte.
Vete de aquí ahora mismo. Ahora mismo.
No dejaré que una prostituta se meta en mi vida.
cancelaste tu boda por culpa de una.
Abandonaste tu sueño por culpa de una,
tu futuro con el hombre que amas por una.
Y no fue por una prostituta, fue una travesura.
La hacen todos los hombres antes de casarse.
Ellos lo hacen para divertirse, pero no por el sexo.
Los niños tocan el timbre del vecino y salen corriendo.
Crecen, beben y hacen esas cosas, eso es todo.
Ya basta. Vete.
¿Sabes lo que dice el hinduismo?
Al diablo con el hinduismo.
Que si perdonas, la gente dirá que eres débil.
Pero más fuerte es la persona que perdona.
Llamaré a Seguridad si no te vas ya.
No sé cómo Karin convenció a la novia a perdonar al novio.
Pero aprovechó la oportunidad
para exigir el titulo de todos los bienes.
Guido volvió a distribuir las tarjetas,
como si no le había asustado la amenaza de un escándalo.
Los ojos de Karin brillaban de nuevo.
- Hola. - Bienvenida.
Hice una cita para Karin y Luna.
Y esto es solo el comienzo. Llegaremos muy lejos.
Llegaremos adonde ninguna prostituta ha soñado.
Correcto.
Karin, fue una broma.
¿Has oído hablar del Océano Azul?
¿Como el mar Caribe?
Es un concepto de marketing.
Una firma que hace algo que nadie más hace,
y conquista un mercado nuevo.
Cirque du Soleil lo hizo.
Ocuparon un espacio que ningún otro circo había ocupado.
Fueron a lugares que los demás circos ni soñaron.
¿Océano azul?
¿No te parece un buen nombre para nuestra empresa?
Ya lo creo.
Se verá lindo en la entrada de la oficina.
¿Estás segura de que quieres alquilar una oficina?
No quiero alquilarla. Ya la alquilé.
¿En serio?
- Estás loca. - Ya lo sé.
- ¿Adónde? - Nunca lo adivinarás.
No quiero adivinar. Dímelo ya.
Te daré la dirección. Vete para allá mañana, ¿sí?
Sí.
Bonito traje.
¿Te gusta? Te lo devolveré algún día.
Muy bien.
- ¿Entramos? - Sí.
- Gracias. - Gracias.
Al día siguiente Fui a conocer la oficina,
y creí´ que me había perdido.
- ¿Qué te parece? - ¿Es aquí?
En el quinto piso. ¿Qué te parece?
No sé, ¿no es muy arriesgado?
Claro que no, Luna.
¿Cuál es el mejor en la clase para hacer trampa?
- Al fondo donde nadie te ve. - Al frente donde nadie sospecha.
¡Dios mío!
Pero mira donde estamos.
Ahí ganan más dinero en un día que el resto del país en un mes.
Hola.
Llamo sobre una despedida de soltero.
Soy el padrino de la boda. Guido me dio su tarjeta.
Claro, claro. ¿Cuándo quiere hacerlo?
¿Es muy pronto este miércoles?
Para nada, estoy tan libre como un taxi.
¿Dijiste tan libre como un taxi?
¿Qué?
¿Joana?
¿Marketing? ¿En la prostitución?
Sí. ¿Por qué no?
¿Hicieron un grupo focal?
¿Quieren hacer un grupo focal sobre prostitución?
Es lo más osado que he oído.
Gastaba mucho dinero con Oscar.
De millonaria de mentira, iba a terminar pobre de verdad.
¿Grupo focal, Karin? No vendemos pasta de dientes.
¿Quién usó los servicios de una profesional del sexo?
Mira, eso de pagar por sexo no funciona muy bien conmigo.
Es más digno quedarse en casa y masturbarse
que llamar a una prostituta.
Me voy a leer el periódico, tiene menos mentiras.
Gracias.
¿Puedo invitarte?
Tu empresa no es seria.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.