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EL SIGNO DE VENUS
Se casa hoy.
Dentro de tres horas estar� casado.
Siempre emociona que se case alguien,
y m�s siendo del mismo edificio.
�Pero a ti te gusta �se?
- �Ha habido algo entre vosotros? - Qu� va.
Lo habr� visto dos veces.
�Est�s disgustada?
- Si no, �por qu� dices eso? - No importa.
Todo se cura.
Pues a m� me cae mal, es un mosquita muerta.
- No vale la pena. - �Mosquita muerta?
- Es t�mido. - �T�mido?
Hace un mes me lo encontr� en la escalera, �sabes qu� hizo?
- Me dio un azote en el trasero. - No ser�a a prop�sito.
�Ah, no? Si te hago as�, �no es a prop�sito?
- �Con la mano abierta? - As�. Uno del �ltimo piso se asom�.
Ser�a para aconsejarte, o castigarte por c�mo caminas.
�Por qu�? �C�mo camino?
Provocando un poco.
�Camino provocando?
Podr�a, s� hacerlo.
Por eso conmigo siempre ha sido correcto.
Correct�simo.
Hermosa Virgencita,
que brillas desde lejos.
Toda de oro y peque�ita,
dominando todo Mil�n.
Buenos d�as, t�a. �Has dormido bien?
- Si. �De qu� parlote�bais? - De nada.
- Habl�bamos. - De amor.
Aqu� s�lo se habla de amor, ma�ana, tarde y noche.
Nos traer� problemas. Vas a estropear a esa chica.
- �Qu� problemas? - Problemas, s�.
Pero si montas l�o, te vas de esta casa.
Te devuelvo a Mil�n con mi hermano.
No te traje para que le metas ideas del norte a tu prima.
Aqu� no se habla m�s que de hombres.
Yo, si no fuese porque mi madre me lo explicaba todo,
a vuestra edad, �sabes c�mo cre�a que nac�an los ni�os?
Debajo de una col.
Con un beso.
No te ofendas, pero, �nunca te hab�an besado?
Nunca.
�Qui�n ser�?
�Abro yo!
- �El Sr. Robestelli? - Piso de abajo, n�mero seis.
- Buenos d�as. �Has dormido bien? - �Has cogido el peri�dico?
- �Cu�l? - "Il Messaggero".
No lo he visto.
Acabo de traerlo y ya ha desaparecido.
No quiero que lo toqu�is por la ma�ana.
No es cosa de mujeres, no entend�is nada.
Lo tienes all�. �Gritando ya de buena ma�ana?
Grito cuando quiero. La casa es m�a, y si quiero gritar, grito.
Pues grita all�. �sta es la cocina, y aqu� grito yo.
- �Qui�n era? - Nada, unas flores.
- Para el que se casa. - Claro, hoy se casan todos.
En mis tiempos se casaban pocos, pero de buena familia.
Hoy es un asco, un asco.
La novia ha ido a casa de �l.
�se ha tenido suerte.
Le ha dado un cine y dos fincas.
Veinte hect�reas. Listo �l.
Y la chica es guapa.
�Te parece? No durar� mucho.
T�a, tengo hambre.
�Hambre, hambre!
Te he o�do esta noche.
Viniste a la cocina, a comer patatas cocidas.
Una patata. �Qu� puedo hacer si tengo hambre?
Engordar�s. En mis tiempos no se hac�a as�.
Las chicas engordaban despu�s de casarse, no antes.
�Vaya! Siempre mermelada, as� claro que engordo.
- �Vas a salir? - �Acaso no puedo?
- �Ad�nde vas? - A buscar trabajo.
- �Otra vez con eso? - Mira esto.
Se buscan j�venes de ambos sexos, para trabajo f�cil y bien pagado.
Pienso ir.
- T� no eres de ambos sexos. - �No?
Eres mujer. Tu puesto est� en casa, en la cocina.
- Vaya ideas retr�gradas. - �Qu� dices? No te entiendo.
Que ya no estamos en la Edad Media.
La mujer tiene los mismos derechos que el hombre.
Tambi�n en el amor.
Porque el trabajo le da independencia,
por lo menos en mi tierra.
Claro. �Qu� hago en la cocina?
Cesira trabaja, y tambi�n quiero trabajar.
Eso, las dos de acuerdo.
Ella, la milanesa, la del norte, siempre la cabecilla,
la Juana de Arco.
Y esta boba, con la boca abierta, la admira.
Cierra la boca, que te entran moscas.
Adi�s. Arriba, hijos de la patria...
�Revolucionaria! �Exaltada!
�Exaltada!
No grites en el pasillo.
Grito en el pasillo, en la cocina, donde me place.
- �Grito y grito! - Ah, ten�as t� el peri�dico.
- �Ya pod�a buscarlo! - �Ahora no puedo ni leer?
Por la ma�ana es m�o. L�elo despu�s, cuando vaya a trabajar.
- Adem�s, �para qu� lo quieres? - Tu hija est� loca, busca trabajo.
No quiero que se hable de eso en esta casa.
Te casar�s con quien queramos y cuando queramos,
as� que, en casa y a callar. - Cinco mil.
Cinco mil diarias me pagaban por las fotonovelas.
Ganaba para la dote.
- Y no quisiste. - La dote ya la tienes.
La dote de una se�orita es la honradez.
No exageres.
Si mi hermana, que en gloria est�,
no tuviese una finca, no te casabas con ella.
S� bien lo que necesita mi hija.
Casa y familia.
�Familia y casa!
Un momento, t�o.
Pobrecillo.
Pobre chico.
A saber si ella lo quiere de verdad.
Est� nervioso el doctor.
Bueno...
A saber si llegar�a a hablarme.
�El destino!
�Cesira!
�Un momento!
Quiz�s deber�a haberlo animado.
No te vayas.
- �Socorro! - �Dios m�o!
- �Qu� hace esa chica? - �Socorro!
- �Que se mata! - �Socorro!
�Qu� pasar�?
- �Cesira! - �Abre!
Cesira, �d�nde est�s?
�Dios m�o!
Suj�tate bien.
- Qu� susto. - Suj�tala bien. Suj�tala bien.
�Por qu� has hecho eso?
- Los tiestos, cuidado. - Se preocupa por los tiestos.
- Llev�mosla all�. - �Por qu� lo has hecho?
- Qu� poco seso tienes. - Despacio.
Un intento de suicidio en nuestra casa.
- Acabaremos en los peri�dicos. - �C�mo pesa!
- Un intento de suicidio aqu�. - Qu� esc�ndalo.
Todo bien.
Perd�n por molestarlo justo hoy, qu� verg�enza.
Ojal� lo hubiese conocido en otra ocasi�n.
La lengua, por favor.
- �Tiene dolor? - No. �Y usted?
�Qu� tengo que ver yo?
- Lo dec�a por decir. - Respire.
A veces tambi�n se sufre de felicidad.
Por lo menos eso dicen las novelas.
Respire, vamos.
Todo bien.
Ha tenido suerte.
Descanse un poco.
Adi�s, y perdone la prisa.
- Y felicidades. - Felicidades para Ud.
- Gracias. - Felicidades de coraz�n.
Gracias.
No ha sido nada, s�lo un susto.
- Ma�ana d�le una purga. - S�.
- Buenos d�as, �qu� tal? - Bien, gracias.
- No ha sido nada. - Menos mal, Carlo.
Qu� susto. Pens� que se ca�a.
- Gracias, �cu�nto le debo? - Deje, no es nada.
- Hoy no se cobra. - Gracias.
- Felicidades a su novia. - Gracias.
- Felicidades y suerte. - Adi�s, gracias.
- Mucha suerte. - Gracias.
- Venga, corred. - Subid r�pido.
- Sube, tap�n, que creces. - �Gracioso!
- Apretujaos un poco. - Paso.
- �Caramba, qu� cosa! - �Cesira!
- �Cesira, que se va! - Voy enseguida.
Hola, Carlo.
- �Est� invitada? - No, he venido a ver. �Y Ud.?
Me gusta ver las bodas.
La del domingo pasado en Sta. Gaetana fue estupenda.
La novia.
Querida.
Qu� guapa est�.
Tiene buena figura, �verdad?
Huesos peque�os, engorda pronto.
Qu� velo tan bonito lleva.
Tengo uno casi igual que compr� en Burano, en una excursi�n.
El velo lo es todo en una boda.
- Qu� buena pareja. - Y qu� velo.
No entro, porque me emociono, me voy a casa. �Y Ud.?
- No me deje sola, acomp��eme. - Venga a tomar un caf�.
- Podemos echar las cartas. - No puedo, por el trabajo.
- Otro d�a. - Hasta pronto, entonces.
- Adi�s, Cesira. - Hasta otro d�a.
�Ap�rtate, atontada!
- Maleducado. - Qu�tate de en medio.
�Do�a Pina!
No empuje.
Si no te he tocado.
- Perdone. - Claro.
Id pasando.
�Paso!
Oiga, quieto.
Coja cinco cartas.
El futuro.
Veamos.
Su signo atraviesa un momento bueno para el amor.
Es el per�odo de Venus. No pierda el tiempo.
�Cu�nto dura ese per�odo? �Un a�o, dos?
O un mes, seg�n los casos.
�Qu� puede pasar en un mes?
Mucho, mucho.
Hay muchos hombres en su camino.
Veo uno, dos, tres...
Un mont�n.
Tiene donde escoger.
Hay uno crucial, est� claro.
La sota de corazones.
�Caramba!
�C�mo puedo distinguir al mejor, si son tres?
Aqu� est� la soluci�n.
Tr�igame una foto, una carta, un mech�n de cabello.
Le ponemos esto encima y lo sabremos enseguida.
Ahora me las echo a m�, a ver si me ponen el tel�fono.
Si s�lo tengo un mes, debo darme prisa, �no?
Tenga los ojos abiertos.
- Ud. Es complicada, �sabe? - Nuestra Cesira es complicada.
�No tiene a ninguno ahora?
Para tener alegre el coraz�n hace falta alguien.
S�, uno s� hay.
Pero no es de los que sale en las cartas.
Pero es seguro, ya no es joven, es fot�grafo.
Napolitano.
Trabaja como yo, en la Casa del Pasajero. Un hombre decente.
- Algo es algo. - S�, pero no lo es todo.
Pero es un cartucho que, si me hace falta,
puedo disparar con los ojos cerrados.
El �ltimo cartucho.
Perdone...
�Es Ud. D. Mario?
- �Yo? - Cesira no ha llegado, as� que...
Lo conozco, Cesira me ha hablado de Ud., soy prima de ella.
�Es prima de Cesira?
- �Jes�s! - No se sent�a bien...
Le ocurri� algo horrible. Por eso quise acompa�arla.
Pero la perd� de vista, sub� al autob�s y ella no.
�D�nde estar�? �Qu� ser�a de ella?
- �De qui�n? - De Cesira.
- �Por qu�? - �Ud. Es Mario, el fot�grafo?
S�, eso ya lo entend�. �Pero Ud. Es prima de Cesira?
Nunca me hab�a hablado de Ud.
�Jes�s, Jes�s!
Estas cosas deben decirse. No se quede de pie, si�ntese.
Qu� visita tan agradable.
- �Est� llorando? - Estoy preocupada.
Con esos ojos tan bonitos.
Si�ntese.
- Buenos d�as. - Por fin.
- Me he retrasado. - �D�nde estabas? �Una hora!
Esto no puede ser.
Perdone, par� a que me echasen las cartas.
Ve a tu puesto, anda.
- �Afeitado? - Si�ntese un momento.
Vale, espero.
�Quiere dictarme?
�Va a dictarme?
�Qu� quiere?
- Pregunto que si me va a dictar. - �Para qu�?
Ha sido una visita inesperada.
Cesira trabaja mucho.
Necesita distraerse, divertirse. Deber�a ocuparse Ud., �no?
Vale, la llevar� a divertirse hoy. �Se apunta?
- �No puede? �Tiene novio? - Qu� va.
�Entonces? Lo organizo todo.
- Me ocupo de todo. - �Mario!
�Caramba! Buenos d�as, se�or.
- Ha llegado Cesira. - Pero, se�orita...
�Te voy a matar!
Maleducado.
�Por qu� entras sin llamar? Estaba acompa�ado.
- Por eso te he llamado se�or. - Ya, claro.
Muy guapa, felicidades.
S�, desde luego.
- Muy guapa, s�, �qui�n es? - Es...
No me lo digas, entiendo.
- No te entiendo nada. - Entiendo, entiendo...
- No has entendido nada. - S�, s�.
No, esa chica es prima de una compa�era.
Hemos quedado en salir hoy por ah�. Hagamos una cosa...
- �El qu�? - �Est�s libre?
- Pues ven tambi�n. - �Ad�nde?
- A casa de unos amigos pintores. - �Te han invitado?
Claro. Porque soy fot�grafo.
Los fot�grafos somos artistas. Escruto, observo, miro,
penetro con la mirada,
soy un objetivo viviente.
�Sabes qu� hacemos?
Yo voy con �sta y t� con la prima.
- �Y qu� hacemos? - Hablamos, bailamos...
Entiendo, no digas m�s.
�Es una casa de?
No te entiendo. �Qu� dices?
Entiendo, s�. �Se alargar� la cosa?
No puedo estar hasta muy tarde.
Mi madre no quiere que trasnoche.
Vale, vale.
Si es por ayudar a un amigo, ya hablar� con mam�.
�Sinverg�enza!
Quieres estrenar el coche, �eh?
�Ya estamos con el coche! No lo quiero.
Lo he tra�do, est� arriba. Menudo negocio has hecho.
Un 1400 seminuevo por 300 mil liras.
Ser� mejor que no lo piense, o no te lo vendo.
Pero, bueno, ahora ya est�.
Toma las Ilaves, est� arriba, dame el dinero y asunto acabado.
Pero apura, antes de que me arrepienta.
Pues arrepi�ntete y toma las llaves. �C�mo que 300 mil?
- �Est�s de broma? - Por ese dinero es regalado.
No lo quiero regalado, sino comprado.
- Y quiero saber qu� compro. - Un coche seminuevo.
- �Qu� quieres? - Nada, saber de qui�n es.
�De qui�n va a ser, si te lo vendo yo?
Puede ser robado.
- �C�mo que robado? - S�, porque no te aclaras.
Primero me dijiste que era tuyo, despu�s, que no era tuyo,
luego me dijiste que era de tu padre, que te lo hab�a dejado,
porque hab�a muerto. - S�.
Claro, pero me inform�, y muri� hace 20 a�os.
En la guerra del 15 al 18.
Pobre pap�.
- �Y qu�? - En esa �poca no hab�a 1400.
Adem�s lo quiero todo en regla.
Quiero la transferencia de propiedad.
- No. - �C�mo que no?
- No, no puede hacerse. - �Por qu�?
No puede hacerse.
Por la simple raz�n de que no puede hacerse.
Pero alguna raz�n habr�.
No se puede hacer, ahora te lo explico.
La cosa est� as�:
�Quieres saber de qui�n es? Ahora le lo explico:
Es de un hombre importante de Asti.
El se�or es de Asti, pero vive en G�nova,
con una amante.
Su mujer no lo sabe, ah� est� la raz�n.
El se�or de Asti me llam� y me dijo:
"Amigo, ah� tienes el coche.
Somos socios, v�ndelo".
Pero para no tener problemas, me dijo:
"Para no tener problemas con la familia, lo rompo todo".
- �El permiso de circulaci�n? - Todo. �Entiendes?
�Para qu� quieres el permiso? Lo que cuenta es el coche, y anda.
�Voy a circular sin papeles? �Y si me paran?
- �Qui�n te va a parar? - La polic�a.
Si es un coche fuera de serie, un b�lido, no te para nadie.
Mario, hoy con esas dos, quedas de miedo con el coche.
- Hablamos a la noche. - S�, vale.
Muy bien.
- Me alegro de que hayas entendido. - No, no te he entendido nada.
S� que has entendido.
�Ah, s�?
�Qu� zorro eres!
- �Me hago un abrigo negro? - No, el negro hace mayor.
- �No pensar�s tirar �ste? - Est� muy visto.
- Me conocen por el abrigo a cuadros. - �Y qu�? Los cuadros son cl�sicos.
Ah� est�n.
- Buenas noches. - Perdonad el retraso.
�Qu� hac�is? No puedo parar aqu� con el coche.
Vamos, subid.
Venga.
Cierra.
�Ad�nde vamos?
Mi amigo Romolo Proietti, la Srta. Cesira.
- Colombo, encantada. - Encantado.
Ya nos conocemos, �no se acuerda de m�?
No.
Es raro, tiene una cara que se recordar�a.
- La Srta. Agnese. - Tirabassi. Encantada.
Encantado.
�Ad�nde vamos?
A una fiesta picnic, en casa de unos pintores.
Propongo que llevemos algo.
Vino, jam�n, es un picnic y todos llevan algo.
Yo llevo a la Srta. Agnese.
La querida prima.
Hablando de primas.
�Saben el chiste del cocinero?
�El que ten�a una "prima" econ�mica?
Qu� tonter�a.
A m� me hace mucha gracia. �Conoce el chiste?
Era un cocinero que en vez de tener una cocina econ�mica
ten�a una "prima" econ�mica.
Un juego de palabras.
- �Un juego de palabras? - S�. Qu� gracia me hace.
�Lo ha entendido?
Es igual, d�jelo.
Gracias, tres veces, gracias...
�Muy bien!
Bravo, estupendo.
- Qu� voz tan bonita. - Ud. Tambi�n.
- �Y de pintura? �Tambi�n entiende? - �Tambi�n de pintura?
- �Le gusta esto? - No.
�Por qu�?
- No se parece nada. - �A qui�n?
�Y yo qu� s�?
Qu� simp�tica es.
Qu� manos, mira qu� manos.
- Preciosas. - S�.
- Maravillosas. - S�, pero aqu� no se come.
- �Quieres que te ayude? - Vale.
- Vamos a hacer los bocadillos. - Agnese, quien trabaja no come.
- D�jate de bromas. - Ande, venga.
- Eso es. - �Por qu� no est� con Cesira?
Despu�s, despu�s.
- �Le desagrada que est� con Ud? - Quieto. Es un sinverg�enza.
S�, pero enamorado.
�Las manos quietas!
Quiero mucho a Cesira, y debe hacerla feliz.
- �Y a m� qui�n me hace feliz? - �Pesado!
- Cu�ntos bocadillos. �Puedo coger? - Adelante.
- Qu� manos tan bonitas. - �Le gustan?
- �C�mo se apellida? - Tirabassi.
- �Del sur? - S�.
Como yo.
- �Cuc�! - �Qui�n es?
Qu� simp�tico.
- No la ahogu�is. - �Qui�n es?
- �Puedo coger un bocadillo? - Claro, tome.
- �Por qu� no hace bocadillos? - Para eso he venido.
Uno le hace cuc�, otro za-za, y yo hago bocadillos.
- �Qu� quiere que haga, fotos? - No.
- Se�orita, uno para m�. - Tomen, tomen.
Tome, tome.
Despacio.
Tranquilos, no se apuren, tomen. Despacio.
Tranquilos.
- Tome. - Gracias.
�Qui�n ha sido?
A ver si lo encuentras.
�Qui�n me ayuda? Estupendo, eso es.
�Quiere bailar?
- �Bailamos? - Se�orita...
�Quiere ganar dinero?
Con un trabajo f�cil. Venga aqu� ma�ana a las 9. �Puede?
�De qu� se trata?
De algo sencillo, ahora se lo explico.
Dame un vaso de vino.
- Si�ntate aqu�. - Gracias, muy amable.
�No bebes?
Si bebo, me quedo dormida hasta Pascua.
Parada.
- �Es prima tuya? - S�.
Es guapa, �verdad?
�Entonces c�mo le gustan?
Extranjeras.
Basta, me he cansado.
�Sabe que le cortan mal el pelo?
Oye, �qu� haces? �Me has cortado el pelo?
Es para un secreto m�o.
- �Est�s loca? - Con permiso.
S�, claro.
Anda, vamos a tomar el aire.
Esta casa est� Ilena de ratas.
- Vamos, no se haga rogar. - Pero si no s� cantar.
Imposible. Con esa cara, seguro que tiene talento.
- No nos haga sufrir. - Esperen.
Va a cantar.
Ten�a el cuello color azafr�n,
y el frac color rosado.
Iba a pie de Lodi a Mil�n para ver...
- No s� m�s. - �Muy bien!
- �Quieres bailar? - He dicho que no.
Todos critican a Roma, pero
se entiende que la llamen la Ciudad Eterna.
- �Me haces un favor? - Depende.
�Puedes llamar por tel�fono?
Toma el n�mero.
Dices: "Hola, soy Anna".
Si te dicen: "�Qui�n es, no entiendo?", cuelgas.
Si dicen: "Buenas noches, Anna". Me das el auricular.
- Soy Anna. �Qui�n es? No entiendo. - Y cuelgas.
- Pero si dicen... - Buenas, Anna. Me lo das.
Hola, soy Anna.
Hola, �eres t�? Soy yo.
�Est�s bien? Estoy bien.
Para saludarte.
Te quiero mucho.
Adi�s.
Buenas noches.
�Me oyes?
Toma.
�Ha acabado?
�Su novia?
�Est� casado?
- Es bonito el mundo art�stico. - Tengo sue�o, v�monos.
- Apurad. - Ya vamos.
�Por qu� nos vamos? Lo estaba pasando bien.
Qu� bonito es esto, Agnese. �Verdad que es bonito?
Ojal� tuviese una c�mara para fotografiarlo.
- �Le gusta? A m� no. - A m� s�, y usted tambi�n.
Una tiene ganas de divertirse, y Ud. No para con las manos.
Quieto, o le doy un bofet�n y llamo a Cesira.
- Pues p�game, llama a Cesira. - �D�jame, pesado!
�Eh, apurad!
Sube.
�R�pido!
�Eh, alto!
�Quieto!
- �Qu� hace? - Nada.
- �Ad�nde me lleva? - C�llate.
�La del tel�fono qu� dijo: "Buenas noches, Anna"?
S�.
- �No piensa parar hasta Par�s? - �Malditas sean las mujeres!
�No has visto a los polic�as?
- �Por qu� huye? - �Y dale!
- �Cuidado! - �Pero qu� quieres?
- �Por qu� huye? - C�llate.
- Perdone, no lo har� m�s. - D�jeme en paz.
No, no la dejo.
- �Qui�n la hizo tan bonita? - �Y a Ud. tan feo?
Qu� mala es. �La acompa�o a casa?
Que llamo a un guardia. D�jeme en paz.
Sube a ese autob�s y vete a casa.
Tengo un amigo aqu� que tiene un garaje.
Y de todo esto, ni palabra.
- Vale. - Adi�s.
Oye, escucha.
- �Algo m�s? �C�mo te Ilamas?
Cesira.
Cesira...
Ni palabra, �eh?
�Espere!
- Buenas noches, t�a. - A tu prima ya la he sermoneado.
A ti te digo que �sta es una casa decente.
Anda derecha o te vas.
Te vas.
Te vas, te vas, ni�a m�a.
No son horas de cantar, que madrugo.
No estaba cantando.
Le re��a a tu sobrina. Y deber�as hacerlo t�.
S�, para re�irle a �sa Ilamamos a Beniamino Gigli.
�S� m�s educado!
Si est�s loca, y tu prima chiflada y te hace caso siempre,
yo estoy m�s loca y chiflada que las dos.
A tu prima le rompo los huesos, y a ti te mando a Mil�n.
Con mi hermano.
�Entendido?
�Entendido?
�Estamos?
- �Has llegado hace mucho? - No.
- Menudo es aquel chico. - �Cu�l?
- Ese Proietti. - �Qu� te ha hecho?
Nada, lo digo por decir.
Soy muy discreta.
- Me hago el abrigo. - �C�mo dices?
Me hago el abrigo y un chaquet�n del de cuadros.
Pero no muy largo, si no te hace vieja.
Una noche agradable, �no?
Al principio s�. Pero despu�s con ese Mario...
�Qu� pesado es!
Por la calle no paraba de tocarme.
Te juro que un sob�n.
�Has le�do el �ltimo cap�tulo de "Devu�lveme mi vida"?
�No te importa lo de Mario? A m� me ofende.
�Qu� quieres que te diga?
No se puede ser tan intransigente.
Claro que yo s� guardar las distancias.
- Hay que ser prudente. - �Por qu�?
�Qu� quieres decir? �Qu� hago?
- Tal vez provocas un poco. - �Yo?
- Quien desea no piensa. - Qu� bobada.
- �Libre? - S�.
- �Qu� le doy, negra o marr�n? - Marr�n.
- Marr�n. - Vale, pues marr�n.
Son marrones.
�En serio?
- A m� me parecen negros. - Son marrones.
Cesira...
Non me toques, vete.
- �Qui�n te ha tocado? - �Qu� quieres?
Dictarte una carta breve, a precio especial.
- �Con copia? - No hace falta escribir.
Respetable Cesira:
El abajo firmante, por correo urgente,
y para pedir perd�n, invita a la Srta. A cenar hoy.
A las ocho en la Plaza Esedra.
No salimos juntos, sino cotillean.
- Vaya qu� amable. - �Aceptas?
Vale. Pero las manos quietas, �verdad?
Ya est�n.
Gracias, se�or.
�Tiene un Nazionale?
Creo que me quedan dos.
- Uno para cada uno. - Gracias.
No fumo, pero de vez en cuando me apetece.
Gracias.
- �Molesto? - Qu� va.
Sr. Director. Coma.
Por su rechazo inexplicable he tomado una decisi�n.
Si no recibo respuesta, con dinero incluido,
hoy antes de la noche, sabr� a qu� atenerme.
No se sorprenda de lo que haga.
�Ha escrito eso �ltimo?
Mi marcha...
s�lo le dejar� remordimientos.
S� que no corren tiempos para nutrir sue�os de belleza...
Belleza con "B" may�scula.
Gracias.
Ahora la firma.
Atentamente: Alessio Spano.
Perdone, no quiero entrometerme...
Lo entender� todo si le digo que no tengo ni...
Ni para pagar esta carta.
�Me perdona?
Por la carta no importa.
Ser�an 60 liras, pero da igual.
�Pero va a enviarla?
Paso un mal momento.
La radio ha suspendido mi espacio. "El canto de la alondra". �Lo conoce?
Lo suspendieron, de repente.
Y los peri�dicos, �ve c�mo est�n?
Todo sucesos, concursos de belleza, esc�ndalos,
marcianos.
Nada de poes�a ni literatura. �C�mo puede vivir un...?
Perdone que no sea modesto. Un poeta.
�Debe escribir en las paredes?
�Basta ya!
He vivido bastante para saber que la vida no es...
nada m�s. - Gracias.
Hoy me levant�...
he mirado al cielo...
Esperaba un...
Una carta con un encargo.
Pero ni siquiera eso.
Nada. As� que, basta.
�Basta, basta, basta!
Gracias, se�orita.
Gracias y perdone.
Espere.
- No, no. - Por favor.
- No, no. - Perm�tame.
Ya me lo devolver�.
En ese caso, s�.
Rompa la carta. Ma�ana le ir� mejor.
A lo mejor hoy.
No se desanime. Ser�a lo �ltimo.
Un se�or como Ud.
S� que no me equivoco.
Enseguida lo he visto, por sus modales.
Ma�ana le devolver� el dinero.
- Se�orita... - Cesira.
Cesira, hasta ma�ana.
Florista...
- �Cu�nto es? - Cuarenta liras.
�Cuarenta?
- Est� reseco. Treinta, �acepta? - Vale.
�Se�orita!
- �Para m�? - S�.
Gracias por molestarse.
No hay muchas mujeres que merezcan una flor.
Gracias de nuevo.
- Hasta ma�ana. - Hasta ma�ana.
Ah, una flor.
De un amigo. Poeta.
�Peri�dico vespertino! ��ltima edici�n!
�Peri�dico!
- ��ltima edici�n! - Hola.
- Hola. - Adi�s.
�Est� loco?
�Loco yo?
�Invade toda la calle y el loco soy yo?
Iba por mi derecha, se me ech� encima.
- �No hay un guardia por aqu�? - Ll�melo, pero tengo raz�n.
- Ud. Fren� de golpe. - No, volv�a a la derecha y me embisti�.
Pero Ud. no puso la flecha.
No la tengo, tengo intermitente.
- Ten�a que ir atento y frenar. - �Pero qu� dice?
- Se�orita, �lo vio? - S�, vi encenderse esa luz.
La se�orita lo vio, tengo raz�n.
�C�mo que lo vio? De eso nada.
- Lo vio, se lo garantizo. - �Qu� puede garantizar?
Con permiso. �Qu� sucede?
Este se�or me ha embestido, y tengo testigos.
- La se�orita lo vio todo. - S�, as� es.
- �Por qu� quiere fastidiarme? - C�llese. La documentaci�n.
- El carn�. - Enseguida.
No se vaya, se�orita, quiero anotar su direcci�n.
Perdona, cari�o.
Maurizio, vamos, me aburro. No vale la pena.
Tambi�n mi novia lo vio todo, �verdad, Rosy?
- �Verdad que lo viste? - S�, pero acaba ya.
Ignazio Bolognini.
Hijo de Nicola y Maria Montorsi.
- �Qu� fue lo que vio, se�orita? - Pues...
Pues vi...
Me parece que ese coche iba muy r�pido,
fren� y gir� de golpe. - Lo que dec�a yo.
Si antes dijo que hab�a visto el intermitente.
�Que dije eso?
Si no s� ni lo que es un intermitente.
Pero vio que se encend�a el indicador rojo.
�Hablaba con Ud.?
Agente, vi que el coche del bombero frenaba de golpe,
y el coche blanco le cort� el paso.
Vale, vale.
Deme el carnet.
Gracias, no s� c�mo agradec�rselo.
No te quedes ah� parado. Quiere montar l�o.
Ya lo veo.
�Por qu� no habla italiano?
No debe de tener una vida f�cil.
- �Por qu�? Trabajo y entreno. - �Para qu� entrena?
Boxeo. Para el campeonato del Lazio.
Estoy algo gordo, debo perder unos kilos.
Pues vaya al ba�o turco.
Venga al del hotel donde trabajo, frente a la estaci�n.
Le consigo un descuento.
No es mala idea.
Boxeo.
Qu� miedo.
Pero me gustan las personas fuertes, son m�s sinceras.
Vivo all�, despu�s de la pizzer�a.
Queda algo lejos, pero el barrio es bueno, con edificios nuevos.
Le ense�ar� una cosa.
De hace un a�o.
Ah, aqu� est�.
Qu� corto lleva el pelo.
- �Puedo qued�rmela? - Claro.
- Cesira. - Hola, Agnese.
�Subes?
Ve subiendo, ahora voy.
- Adi�s, Ignazio, y gracias. - A usted.
Se�orita...
Mi prima Agnese.
Ignazio Bolognini, encantado.
�Subimos ya?
Qu� prisa tiene, esperen, vamos a tomar un caf�.
No puedo, es tarde.
Ya sabe d�nde localizarme para ir a testificar.
Claro.
Pero venga a verme aunque no sea por eso.
Le espero, adi�s.
Cuente con ello.
- Se�orita. - �Es bombero?
Es vigilante. �Faltar�a m�s!
Qu� suerte, puede ir al cine gratis.
- Cosas del oficio. - Mujer, s� discreta.
Bueno, nos vamos.
Adi�s, buenas noches.
- Buenas noches. - Buenas noches.
- �Qui�n es? - Un pesado.
- Buenas noches. - Buenas noches.
Has hecho esperar a Mario toda la noche.
- �C�mo lo sabes? - Ha llamado.
Le viene bien esperar.
- Sube que voy ahora. - �Qu� haces?
- Cesira, �quiere pasar? - S�, es urgente.
Pase.
- Hola, Agnese. - Buenas noches.
Venga por aqu�.
Se est� m�s caliente.
Si�ntese.
�Sabe qu� me parece su casa? Una bombonera.
Con toda modestia, tengo buen gusto.
- Gusto y tiene medios. - He trabajado mucho.
Tome, para el p�ndulo.
Es de Mario, el fot�grafo.
Traigo poco, porque tiene el pelo muy corto.
- No hay fluido. - No me extra�a.
�Vaya con el per�odo de Venus, qu� mala suerte!
A ver �ste, es de Roma.
Se llama Proietti.
Quiero saber si por lo menos est� vivo.
- Me parece que s�. - No me llama.
Es de pocas palabras, pero no cuesta nada telefonear.
No debe buscar el amor complicado.
No lo busco as�, nunca he dicho que busque tal cosa.
A ver con �ste.
- Se mueve. - Y mucho.
- �Es �ste? - No, este otro.
Muy guapo.
En�rgico, hombre de casa y de familia.
�No lo estar� moviendo otro del grupo?
Qu� va.
Aunque todos son guapos.
Buenos mozos.
Se�orita...
- Buenos d�as. - Buenos d�as.
- �Me recuerda? - Claro.
- �C�mo por aqu�? �Hay un incendio? - No.
Iba de paso, la vi y pens�: "Quiz�s la Srta. Agnese va al centro".
�Se acuerda de mi nombre?
S�, voy al centro, a trabajar, si todo va bien.
Quiz�s me den un puesto.
Si quiere, la acompa�o, no tengo nada que hacer.
Si no la molesto, claro.
Qu� amable. En autob�s tardo una hora.
- Pues aproveche. - Vamos.
- �Por aqu�? - Por esta parte.
Se�orita Tirabassi.
Mis respetos, se�or.
Pase.
Ac�rquese.
- �Tirabassi? - S�.
- �Nombre? - Agnese.
- �Primer empleo? - S�, se�or.
- �Nunca ha trabajado en despachos? - No, nunca.
No importa.
Lo que importa es que tenga disposici�n.
Soy muy exigente con mis empleados.
Ante todo, seriedad. En eso no transijo.
Porque lo dem�s es una consecuencia.
La puntualidad, el orden, el rendimiento, la discreci�n,
son fruto de la seriedad. �Est� claro?
No le prometo nada, ya veremos.
�Taquigraf�a?
�Mecanograf�a?
Bueno, puede ocuparse del archivo.
No es dif�cil.
Todo depende de su voluntad de aprender, colaborar,
de aplicarse en al trabajo.
Somos una gran familia. Todos para uno y uno para todos.
Nos ayudamos mutuamente.
�Qu� tal?
Parec�a una persona seria, como un padre.
Cuando acab� de hablarme y parec�a estupendo, hizo...
�No!
- �Canalla, le rompo la cara! - �No!
- S� que voy. - Venga.
- V�monos. - Gentuza.
Creen que todos somos como ellos.
Parec�a tan serio. �Por qu� es tan mala la gente?
Est�pidos.
No llore. Por suerte, no son todos as�.
Quiero saber por qu� todos me faltan al respeto.
Pues conozco a pocas chicas tan dignas de respeto como Ud.
- Pocas. S�lo mi hermana. - �Todos, todos, todos!
S�quese los ojos.
�Mire qu� disgusto le ha dado!
Le juro que es como si se lo hiciese a mi hermana.
- Perdone, son los nervios. - C�lmese. No se preocupe.
Qu� crimen hacer llorar a unos ojos tan bellos.
�Recuerda la canci�n?
Seguro que no, la cantaba mi madre.
Qu� bonita es la Via Apia.
�Nos quedamos un momento?
- Es tarde, a las 7 debo estar en casa. - Cinco minutos.
- Qu� hace, me ensuciar� la falda. - Est� la gabardina.
L�stima que no haya luna.
- �Suele venir cuando la hay? - �Yo? No, era un decir.
Los turistas vienen para verla cuando sale luna.
Dicen que es muy bonita.
Mira qu� cielo.
S�, pero...
es tarde.
Tranquila, chica.
Ya sabes que te considero como...
�Te he faltado al respeto? �Lo he hecho?
- No. - �Sabes por qu�?
Porque te respeto de verdad.
Me ha bastado un d�a para ver c�mo eres.
Eres una buena chica. Eres guapa...
Guapa y honrada, algo raro.
Pero recuerda una cosa:
Es mejor que tu prima no sepa que nos hemos visto.
Oye, Ignazio, dime la verdad.
�Entre t� y Cesira?
Porque la quiero mucho.
�Yo? �Est�s loca? No. Nos vimos s�lo porque es mi testigo.
Pero es mejor no dec�rselo a nadie.
Tampoco Cesira entender�a que seamos buenos amigos,
y que te respeto.
�Entiendes?
Anda, vamos.
Te acompa�o a casa.
�Ves c�mo soy?
Cuando respeto a una mujer es sagrada para m�.
Gracias, eres muy bueno.
Qued�monos un momento.
Esto es tan bonito. �Te apetece?
Mira qu� cielo.
Qu� cielo.
- �Se�or! - �S�?
Una donaci�n, por favor.
- �Cu�nto es? - S�lo 300 liras.
A ver qu� vende. D�me uno.
Otro para m�.
Se�or...
- �Es para la Cruz Roja? - Para el D�a del Arte.
- �C�mo dice? - Para el D�a del Arte.
Para la difusi�n de la cultura italiana por el mundo.
- �C�mo dice? - La cultura.
�Cu�ntos le doy, uno, dos, tres, cuatro, cinco?
Cien liras cada uno. Ayude al arte.
No, gracias, tengo prisa.
Ignorante.
Mario, Romolo, vamos, sed unos caballeros.
- �Ad�nde vas? - Las donaciones.
Deja eso, espera y hablamos.
Debemos ponernos de acuerdo.
Te he acompa�ado, pero no puedo perder todo el d�a.
�Te hago perder el d�a?
Desde que apareciste con el coche,
no me has dejado en paz. - Claro que no te dejo.
Soy serio en los negocios. Imag�nate que llegase y te dijese:
"He vendido el coche". Tendr�as derecho a decirme...
- Ojal�. - �C�mo que ojal�?
C�mo me gusta.
- Qu� hermosura. - �Pero qu� zorro eres!
Dice que le gusta.
No me extra�a, un 1400 por 300 mil liras.
�Qui�n habla del coche?
- �Qu� zorro eres! - Me refiero a Agnese.
Mira qu� bonita es. Qu� figura.
Me gusta much�simo.
�Le has hablado de ese sentimiento?
�C�mo dices?
- �Le has hablado de tu pasi�n? - No.
Tengo miedo de que me rechace. Soy orgulloso, me sentar�a mal.
- �Sabe que tienes coche? - �Qu� coche? Qu� obsesi�n.
- Ll�vala a dar una vuelta. - Calla, no grites.
Una chica as� merece que la lleven en coche.
Le dices: "Aqu� tengo el coche, la acompa�o, la metes dentro...
- �Me da uno? - Vete, estamos hablando de negocios.
- Era extranjero. - Deja a ese barbudo asqueroso.
Se�ores, una donaci�n para el arte.
- �Qu� vende? - Nada.
- �Agnese! - �Qu�?
- Vamos al Pincio. - No, que aqu� hace sol.
Se�or...
- Agnese... - �Ignazio!
- �Qu� te pasa? - Tengo que hablar contigo.
Se�ora, por lo menos Ud.
Mira qui�n est� aqu�. Buenos d�as.
No nos ve�amos hac�a un siglo.
Hace un mes que el coronel me tiene encerrado.
Pero f�jate qu� casualidad.
Paso y me encuentro a las dos primas.
Se�or...
�Por qu� me llamaste? Hab�amos quedado para la noche.
- Estoy desesperada. - Cuidado.
Qu� suerte que os haya encontrado.
- �De verdad? - Hasta ma�ana, Cesira.
Chicos, vamos, que no hacemos nada.
- �Entonces ma�ana est� libre? - No, tiene que testificar.
Me ha llegado la factura del coche: 60.000. Debe salvarme.
Tengo miedo de mentir. Mucho miedo.
�Se va a arrepentir?
Y yo que le dije a mi madre:
"Tranquila, mam�, me ayudar� una se�orita.
Es muy buena y muy guapa".
�Por qu� deber�a faltar a mi deber de ciudadana honrada?
�Qu� voy a ganar?
�Puedo acompa�arlas?
Pues s�.
�Chicos, al Pincio!
Vamos al Pincio.
- �Pero qu� dices? - �Quieres conducir?
- Ni hablar. - Pues sube.
�Maldito coche!
Seis mil.
Una donaci�n, se�or.
V�monos, tengo que hablarte. O me suicido.
Podemos hablar aqu�.
No quiero que Cesira se d� cuenta.
No aguanto m�s.
- �Est�s deprimido? - Un poco.
Lo comprendo.
Es porque la mezquindad domina tu vida.
Pero me alegro de haberte abierto los ojos.
Has hecho un gran negocio.
Seguro que conquistas a la rubia ahora que tienes coche.
No tengo coche Y d�jame en paz, estoy muy triste.
Creo que estoy enamorado de verdad.
- Pues l�nzate. - �Ad�nde, abajo?
- �Es que tienes miedo? - �Qu�?
- Que si tienes miedo. - �Miedo?
�Quieres que la aborde yo?
�Le revelo tus sentimientos a la rubia?
Lo har�a yo, pero no tengo el d�a, estoy cansado.
Y no debes, eres la parte interesada, hay que ir con tacto,
est�s en inferioridad.
La abordo yo, tranquilo.
- �Me ocupo del asunto? - Pues...
�Eh? Asunto arreglado, toma.
- Ah� tienes las llaves. - �De su casa?
Del coche.
Primero la fusta y despu�s el caballo. Recu�rdalo.
- �Est�s segura? - S�.
No te dije nada, porque podr�as pensar que quer�a obligarte.
Pero si no te lo digo a ti, �a qui�n? No tengo a nadie.
Maldita sea, s�lo faltaba esto.
Dime una cosa:
�me quieres? - S�.
- Tengo que irme, es tarde. - No me dejes sola, por favor.
�Me permites, rubia?
Este desgraciado est� colado por ti.
Mira, s�guele el juego, tengo que venderle el coche.
Hablemos en serio.
Si me ayudas, te doy el 5 por ciento.
�Pero t� qu� quieres?
Un cinco por ciento, recu�rdalo, rubia.
Chicos, qu� bot�n. Otras doscientas liras.
Rubia...
�Nada para la cultura italiana en el mundo?
�Qu� cultura?
Entiendo sus ideales, pero no le doy ni una lira.
Pues le pongo igual la insignia, Sr. Spano.
�Me conoce?
Alessio Spano, el poeta, �no?
�Ha le�do algo m�o?
Lo conozco. �No se acuerda de m�?
- Claro. - �Qu� hace por aqu�?
Estaba pensando.
Ma�ana debo hablar algo en la radio,
y a�n no s� de qu�. - �Lo han readmitido?
�Por qu�?
Ah, si. Me han readmitido.
Buena recaudaci�n.
Habr� unas seis o siete mil liras.
Calculando a ojo.
H�bleme de Ud.
�Todo como siempre?
- Pianista, la recuerdo bien. - La verdad es que escribo.
Qu� est�pido, claro.
�Qu� escribe ahora?
A m�quina, en la Casa del Pasajero.
�Cesira!
S�, es Cesira, no diga que no. De la Casa del Pasajero.
- He pensado mucho en Ud. - No.
S�, �c�mo que no? He pensado mucho en Ud.
- �D�nde lo habr� puesto? - �El qu�?
�Cree que me he olvidado de las mil liras?
D�jelas, Alessio, no se preocupe.
Qu� son mil liras para m�, tal y como estoy.
D�a m�s, d�a menos...
No, deje, vamos. D�jelas.
�Sabe que tiene mucho genio?
Se parece a mi Isotta.
�Su mujer?
No, la protagonista de "Nosotros que buscamos la paz".
Un drama radiof�nico que la RAl quiere que haga.
En ella he querido encarnar a todas las mujeres.
Con sus angustias, su soledad, la cruel soledad de hoy.
La ambient� en el Medievo.
Quien lo quiera entender, lo entender�.
�C�mo no vamos a entenderlo? Es evidente y hermoso.
Como le dec�a, Isotta me recuerda mucho a Ud.
La misma generosidad, la misma fe,
la misma lucha cotidiana contra la ciega indiferencia de los hombres.
Entiendo bien los problemas de la mujeres.
S�, muy bien.
�Cenamos juntos?
Pues la verdad...
Me esperan unos amigos.
�Qui�nes son?
Un compa�ero de trabajo, fot�grafo,
el se�or Proietti, creo que vendedor de coches,
mi prima Agnese y un suboficial, Ignazio Bolognini.
Pues vamos con ellos.
Vale.
Spano. Encantado. Permitan que los invite a cenar.
Por favor, vengan.
Venga, vengan.
He comido demasiado.
Qu� bueno el chiste, qu� bueno.
Qu� barbaridad.
D�me un cigarrillo.
D�me Ud. La mano.
- �C�mo dice? - Que me d� la mano.
- �Por qu�? - Para le�rsela.
Muy bien.
Se ve que es un artista.
Una mano sensible, �gil, sinuosa.
�Le gustan las mujeres?
Las mujeres y la poes�a. �Acaso hay algo m�s?
Y Ud., �es sensible?
Soy dura, hago sufrir.
�Tambi�n me har�a sufrir a m�?
No creo que tuviese valor. Pero me gustar�a.
Qu� ojazos.
�Le gustan?
Son de tonta, �no?
Qu� ojazos.
- �Qu� es? - La cuenta.
�Por qu� me la da a m�?
No, no lo moleste.
Venga, venga.
Venga aqu�.
- �Tiene un l�piz? - S�.
Gracias.
�Qu� quiere decir esto?
Que se lo apunte en la cuenta. Y traiga m�s vino.
M�s vino.
Se�orita, parece preocupada, cansada.
S�, me gustar�a irme.
Es tarde ya, se�ores.
�Tarde? Si la vida empieza ahora.
De noche se vive.
De d�a se vegeta, se trabaja. �No es verdad?
S�, es lo que digo siempre.
La noche es para trabajar.
�Has o�do la profesor? M�s vino.
Camarero, vino.
- Profesor, �est� de broma? - �Por qu�?
Son cinco mil trescientas. �Qu� hacemos?
He firmado, ap�ntelo.
La cuenta ya es muy larga. �C�mo hacemos?
Vamos, �acaso voy a escaparme?
- Pagamos a escote, venga. - S�, Alessio, dividimos.
�C�mo que dividimos?
- Invit� �l, �qu� vamos a dividir? - Eso digo, invito yo.
Si hubiese invitado yo...
�O sea que no paga e invita a los dem�s?
Y pide pollo.
Muy bien.
Oiga...
�entonces, si uno no paga, puede pedir de todo menos pollo?
�Qu� quiere Ud.?
Quiero razonar las cosas.
Entonces si pido todo lo del men� menos pollo,
no pago y no protesta, �es as�?
�Qu� l�gica tiene? Entonces vengo todos los d�as.
No, aqu� no viene m�s.
�Qui�n se lo impide?
Vaya, otro, pues claro.
Deber�a alegrarse de que vengamos, y no nos lo puede impedir.
No puede.
D�jenlo. �Nos vamos?
�C�mo que se va?
Si los otros quieren pagar, �por qu� se mete? D�jelos pagar.
�sta es la recompensa tras a�os de venir aqu�.
Yo, que os hice famosos.
Perm�teme, Cesira, despu�s arreglamos cuentas.
Cuente y qu�dese el resto.
El resto no lo quiero, se lo tiro a la cara.
Nos lo da a nosotros.
- Ni una lira le dejamos. - No la merecen, ya son ricos.
�Qui�n es rico?
�A que los echo a patadas?
- �Qu� apostamos? - Lo que quieran.
- Oiga, decida, �me echa a m� o a �l? - A los dos.
- �En qu� sentido? - En el de que los echo a los dos.
�A los dos?
- �Trajiste abrigo? - S�.
- Perm�tanos. - Permita.
Vamos, Cesira.
- V�yanse, s�. - Buenas noches.
Pase.
Roma se est� poniendo imposible.
Venga conmigo y le doy el dinero.
Nos ausentamos un momento.
Esp�rennos en ese bar, volvemos enseguida.
- Esperad en el bar, venimos ahora. - Es un minuto.
- No os vay�is. - No se vayan.
- Anda, l�rgate ya. - Agradece que no te haga cerrar.
- �Te voy a dar agradecimiento! - Est� fuera de horario.
Podr�a hacerle cerrar ma�ana.
Tengo un compa�ero de colegio que est� en la comisar�a central.
- �D�nde est�n los otros? - Se han largado.
Como te dec�a...
tengo amigos en todas partes, gente influyente, importante.
- �Por que se habr�n ido? - Qu� ingenuo eres.
Ten�an miedo de verse en un l�o.
F�ate de la gente que conoces por casualidad.
�Sabes? La humanidad me da asco.
- �Cu�nto crees que durar�? - �El qu�?
Esta situaci�n pol�tica.
Y yo qu� s�. Soy artista.
Estudio, observo, escruto,
soy un objetivo viviente. Qu� s� yo.
Pero he hablado contigo.
Hoy tuviste la suerte de comprar un coche seminuevo...
�Ya estamos!
Te lo di por tres, porque soy as� de generoso.
- Y te lo doy por tres. - No, no me lo des.
- No, s� te lo doy. - S�, s�.
- Y porque me lo compraste a m�. - �Ah, s�?
Pero si me lo pides ma�ana, por menos de siete no te lo doy.
�Por qu�? Porque no podr�a ser.
No lo quiero ni hoy ni ma�ana. No quiero este cacharro.
- Ya lo has comprado. - Que no.
- S� lo has comprado. - Que quede claro: no lo he comprado.
- �Acaso me dedico a beneficencia? - �Pero qu� dices?
Claro, ser�a beneficencia.
- �Por qu�? - El coche ya lo di por vendido.
A mi socio le entregu� 150 mil liras,
y 50 mil a mam� para que vaya a darse fangos.
�C�mo hago? Ella se va y el coche sin vender.
D�jala ir, �qu� culpa tengo de este l�o?
M�tetelo en la cabeza: No quiero el coche.
- S� que lo quieres, ah� lo tienes. - Pues d�jalo, me voy.
- �Ad�nde? - A casa.
De eso nada.
Entra en raz�n.
- No tengo por qu�, me voy. - No, razona.
- Quiero irme a casa. - No, razona.
- Romolo, d�jame marchar. - Si te digo que razonas, razonas.
Quiero irme a casa.
- �Qu� le dir�n por el dinero? - Tranquilo, lo pongo yo.
Lo retiro de la Caja Postal.
�Tiene ahorros en la Caja Postal?
Estupendo. Hace bien, Cesira.
Vamos a tutearnos.
Muy bien, es previsora.
No quiero saber cu�nto tienes, pero te lo devuelvo todo.
Hemos llegado.
- �Quieres que cojamos mi drama? - Nos esperan y tardaremos.
Un segundo. Ven, ven.
"All�, donde la noche tiembla por tus abrazos... "
�Te apetecer�a pasar unos d�as en Capri?
O en Ischia, que es m�s barato.
- Me encantar�a ir a Capri. - Iremos alg�n d�a.
La casera tiene mal genio. Me impide toda libertad.
Ponte esto.
Si se asoma al pasillo, no se dar� cuenta,
y te tomar� por un amigo. Perdona.
Perdona.
Y esto. Mu�strate indiferente.
Ven, Alfredo, pasa.
Aqu� est� mi morada.
Ven, qu�tate el abrigo.
Dame el drama y v�monos.
Dime si te gusta el t�tulo: "Los d�as del hombre solo".
Un poco triste.
Qu�tate el abrigo, vamos.
Hace fr�o aqu�.
Veo que eres una peque�a burguesa,
que no tiene valor de liberarse de complejos.
Es que no tengo el coraz�n libre. Es mejor ser franco.
- Est� ocupado. - Pues preparemos un caf�.
Ven a tomar un caf�, para no dormirnos.
Como ves, tengo de todo, pero falta la mano de una mujer.
Claro, aparte de por el aspecto pr�ctico,
por el espiritual, el ideal.
La mujer es compa�era por naturaleza.
Claro. En un momento ya est�.
No eres como los dem�s, eres un artista.
A la sociedad le da igual.
Y ya que le hablas al poeta y no al hombre,
ven, te dar� mi drama.
Aqu� est�, pero no te lo leo, quiero darte esa prueba de fe.
L�elo a solas.
Haz observaciones, corrige errores de ortograf�a. �Contenta?
Y cuando tengas un rato libre, �me haces un favor?
- Claro. - �Me haces tres copias?
Dos en papel vitela.
- En un d�a acabas, querida Cesira. - Encantada.
�Es una obra profunda?
�Qui�n sabe?
�chale un vistazo.
Si me permites, reposo un minuto.
S�lo un minuto. Una cabezadita.
El vino de ese sinverg�enza era una porquer�a.
Un minuto s�lo.
Mientras, vigila el caf�. Qu� amable...
Qu� amable es mi ni�a.
En cuanto est� el caf�, me llamas.
Ll�mame.
- Perdona, Cesira. - Tranquilo. Te despierto.
Gracias, querida.
Eres un �ngel.
Alessio...
- Alessio, el caf�. - Un momento.
�Cinco minutos!
Se�or...
Se�or...
- �Se�or! - �Qu� pasa?
La luz la pago yo.
Y sabe que no quiero mujeres aqu�.
Es mi mecan�grafa, mi secretaria. �sta es do�a Elvira.
- Tampoco quiero secretarias. - �Qu� haces, Cesira? Qu�date.
Tengo que irme, es tarde.
- �Has cogido la obra? - S�.
- Ir� a verte. - Vale.
- Ma�ana. - Vale.
No ha estado bien, nada bien.
Vale, pero ma�ana recoja las cosas y v�yase.
Le perdono el mes que me debe, pero v�yase.
La transferencia no puede hacerse,
porque el se�or no est� en Asti, sino en G�nova con una amante.
�Quieres ir y decirle a la mujer que no est� en Asti sino con la amante?
- No, quiero irme a casa. - �Quieres ir? Pues vamos.
- Coge el coche y vamos. - Quiero irme a casa.
- �Para qu�? - Tengo miedo y quiero irme.
�Y t� eres el fot�grafo, el artista, el binocular viviente?
- El objetivo viviente. - Qu� asco me das.
- Lo s�, pero quiero irme. - Pues vete.
Toma, vete a casa. �Que te den morcilla!
Vete, vete. Me ha hecho perder un mes.
Est�pido desgraciado.
�Cesira!
�Qu� haces?
- �Se han marchado? - Todos. Son unos canallas.
- �Por qu� no han esperado? - �Para qu�?
�Qu� haces? Sube, anda.
�Ad�nde vas? Atr�s.
- Gracias. - Date prisa.
Cierra.
�Cierra!
�C�mo hago? Con 30.000 al mes y el seguro de incendios,
�c�mo mantengo a una familia?
Si tienes paciencia, en un a�o tendr� algo mejor.
Claro, un a�o.
Y despu�s nos casamos con el ni�o.
Romolo, sea bueno, d�jeme marchar, adi�s.
Primero me halagas y ahora me abandonas.
Al menos d�jame invitarte a un caf� en el bar.
No, gracias, pero, buenas noches.
- D�jeme marchar. - �Caramba, c�mo sois todos!
- Oiga, lo siento. - �Que os den!
No se lo tome a mal.
No se enfade conmigo.
No quer�a ofenderlo.
Buenas noches.
Buenas noches igual.
Adi�s.
�Cesira!
- Perdonad. - Te estuvimos esperando.
Despu�s Ignazio quiso acompa�arme...
Siento que hayas vuelto sola.
�Qu� pasa, no te sientes bien?
Estoy de maravilla.
No te lo dijimos antes porque...
porque �l quiso tenerlo en secreto.
Pero Ignazio y yo...
Es evidente. Sobran las explicaciones.
Cesira...
�Ap�rtate, no me toques!
Qu�date con ese sinverg�enza.
�Por qu� me insultas, no te he hecho nada?
Os hab�is burlado de m� los dos.
Ahora lo entiendo. "No puedo, estoy de servicio".
"Tengo que salir, voy a la modista".
No quiero estar contigo ni un momento m�s.
Me voy. �Mentirosa!
�Cesira!
�Qu� le he hecho? Eres amable con una chica y enseguida...
Otra vez quiso tirarse por la ventana.
Hay que salvarla, se va a suicidar.
�Cesira!
�Cesira!
- �Virgen santa, �sta se mata! - �Qu� dices? �Est�s loca?
Subo a dec�rselo a pap�.
Tenemos que salvarla, hay que hacer algo.
�Por qu� quieres despertarlos a esta hora?
�Y qu�? Voy a dec�rselo a pap�, y si no tienes valor, vete.
�Agnese!
�Pap�! �T�a!
�Pap�!
- �T�a! - �Qu� pasa? �Dios m�o, un hombre!
No, t�a. Es Ignazio.
Es amigo m�o y de Cesira.
- Es guarda de incendios. - �Qu� se quema a esta hora?
No se quema nada.
�Ay, Dios!
Ignazio, cu�ntaselo t�.
Yo ya no entiendo nada.
- Mire, se�ora... - Se�orita, por favor.
Perdone, se�orita. La Srta. Cesira...
- �Ha muerto esa chiflada? - No, Agnese...
La Srta. Agnese teme que le haya pasado algo.
S�, s�.
Pero exagera.
- No opino igual. - �Qu� pasa?
- �Qu� es lo que no cree? - Buenas noches. Me presento:
- Ignazio Bolognini. - Encantado.
Mi padre.
Ah, encantado.
�Qu� haces ah�? �Qu� sucede?
Pap�...
Buenas noches, Romolo.
- �No te ibas a casa? - No volver� nunca. Me odian.
�Te has escapado de casa?
- �Y ad�nde vas? - No lo s�.
- �D�nde vas a dormir? - Acons�jeme Ud.
�Y a m� qui�n me aconseja?
Ni yo s� d�nde voy a dormir.
A mi casa no puedo ir. No, imposible.
A menos que...
�Quieres dormir en mi casa?
Si me haces un favor.
- �Telefonear? - S�.
- Marcas y dices: "Oiga". - Si dicen: "Buenas, Anna... "
- �A qui�n Ilama? Estos favores... - A mam�.
�A su madre?
Si me dice que vayamos, te la presento.
Le caer�s bien.
�Sabes que os parec�is?
- Eres simp�tica, mucho. - No lo creo.
- �Que me resultas simp�tica? - No, lo de la madre.
Todos recurr�s a ella cuando os conviene.
- Sin �nimo de ofender. - �Por qu� dices eso? Anda, llama.
Date prisa.
- �No ser� el 1400 que se busca? - Me parece que s�.
Mira all�.
Oiga...
�Contest� bien?
- Hola. - Vamos. Acomp��enos.
- �Mam�! - Venga, vamos.
- Un caf�... - Venga, se�orita.
- Tranquilo, ya la avisamos. - Vamos, se�orita.
Es muy codiciosa, se�ora, se lo aseguro.
Demasiado.
Por un mes no se echa a un caballero.
Deje ah� el cenicero, es m�o.
Diga, s�.
- Tel�fono. - �De la radio?
De la comisar�a.
Diga.
Soy yo, Alessio, Cesira.
�Podr�as venir a la comisar�a del Nomentano?
No, un equ�voco.
�Pero para que debo ir?
�Como garante?
�Para responder por ti? Claro.
S�, voy de inmediato.
�Ha o�do? Me llaman para responder de alguien.
Hay quien me aprecia.
Que me tiene respeto.
Voy.
Comisario, el profesor vendr� enseguida.
Vale. Si�ntese.
- �Mam�! - �Sinverg�enza!
�Desgraciado, canalla!
Te voy a quitar el vicio de robar coches.
�Ven aqu�, vamos! �Vamos, sinverg�enza!
Perdone, comisario.
Qu�tate el sombrero delante del comisario.
Toma, canalla.
Te he tra�do ropa interior.
Es muy escrupuloso.
Se cambia siempre la camiseta, los calzoncillos.
Qu� noches he pasado.
Casi es mejor que haya acabado as�, estaba muy preocupada.
- Le dec�a: "No llames, vete lejos. " - Es porque te quiero mucho, mam�.
Ya lo ve, es as�.
La verdad es que siempre ha sido cari�oso.
Fueron las malas compa��as,
las que lo perdieron, las mujeres.
- �Te daba una! - �Te daba!
- �Ah� est�! - �Cesira!
- �Ha vuelto? - Qu� va.
He mirado en todas partes.
Ha hecho una barbaridad, lo sab�a.
He mirado en el Policl�nico, en el Santo Spirito, en Urgencias.
En la comisar�a no saben nada.
- �Y en el peri�dico? - Es pronto, si acaso a la tarde.
- Tome, lo he tra�do para Ud. - Gracias.
�Es posible que no sepas ad�nde ha ido?
- Tan amigas y despu�s... - �Y yo qu� s�?
- Tome un caf�, est� reci�n hecho. - Gracias, se�orita.
No me llame as�, me da rabia.
Ll�meme como quiera. Si quiere...
t�a.
Seguro que �sa ha pasado la noche en Villa Borghese
haciendo porquer�as.
T�a, no diga eso, basta.
Agnesina es sensible como yo.
Tome pan y mermelada. Es joven, debe alimentarse.
Eso es.
Agnese nos lo ha contado todo.
�Todo?
�Como te vas a ir de casa? Es un error.
No me entienden.
Tenemos ideas distintas.
A m� tambi�n me disgusta.
Eres una chica buena y amable, afectuosa y generosa.
Un d�a encontrar�s a un hombre que te sabr� entender.
Las mujeres a veces somos est�pidas.
Nos fijamos en el f�sico, pero importa m�s el alma del hombre.
Su experiencia en asuntos amorosos.
Si quieres, aqu� estoy, pero, �te conviene?
Tengo 53 a�os. �T� cu�ntos tienes?
No quiero saberlo, pero al menos 30 menos que yo.
A veces pienso que he triunfado como poeta,
pero fracasado como hombre.
No tengo casa ni ataduras, libre, pero solo en la lucha d�a a d�a.
Pero no es lo esencial para m�, sino poder comer.
Sin embargo...
a�n tengo esperanza.
Quieres irte de casa, y a m� me han echado.
�Me deprimo? No, me r�o.
Y te propongo que hoy no trabajes.
Quedamos a mediod�a y nos vamos al campo.
Hablaremos. Muchas cosas cambian hablando.
�Qui�n sabe? Quiz�s aclaremos nuestros sentimientos.
Podr�a ser tu padre.
Es mejor que seamos amigos. �Quieres?
S�, Alessio.
Paso a buscarte a mediod�a por la Casa del Pasajero.
As� guardo mi maleta, me arreglo, me aseo,
y cogemos el tranv�a de los castillos.
Gracias, eres un cielo.
As� es la vida.
El destino dir�.
- Buenos d�as, Cesira. - Buenos d�as, D�a. Pina.
�C�mo te va? Hace mucho que no te veo. �Qu� tal?
�C�mo quiere que me vaya?
Le presento al poeta Alessio Spano. Do�a Pina.
Es un placer.
Su nombre me suena.
�Del p�ndulo?
Quiz�s por "El canto de la alondra", en la radio.
S�, es verdad, puede ser.
Encantada.
- �Tambi�n vive aqu�? - S�, en un piso peque�o.
Con hipoteca. Lo tengo m�s bien por inversi�n.
Adem�s, no me hace falta un piso grande, vivo sola.
Un bonito edificio, de construcci�n s�lida.
�Ad�nde va?
A un sitio poco po�tico, al mercado.
Tambi�n hay poes�a en los mercados.
A esta hora, con el gent�o, el ambiente de fiesta, la compra.
- �Es emiliana? - S�.
�Ah, la cocina emiliana!
�Sabe que, hace muchos a�os, estuve en la zona de M�dena?
Se�ora, le garantizo...
Perdonen, subo un momento.
Disculpen.
- Encantada. - Lo mismo digo.
- Adi�s, Cesira. - Adi�s.
Qu� simp�tica.
Una gran se�ora.
Bueno, quedamos a mediod�a.
Me voy, recuerda lo que te dije.
- Lo recordar�. - Adi�s, querida.
�nimo.
�nimo.
Te esperamos a la una. Para comer.
- Adi�s, Agnese. - A la una en punto.
- Vete, hijo. - Puntualidad.
�Cesira!
- �Loca! - No, por favor.
Nada de sermones.
Os anuncio que pronto dejar� de molestaros.
Hago la maleta y me voy, ma�ana.
A lo mejor esta tarde. Depende.
- Buenos d�as, Ignazio. - Hola, Cesira.
- Ignazio, por favor, s� puntual. - Vete, Ignazio, vete.
Te esperamos. Hay que sentarse todos juntos con la novia.
- Guapa la novia y guapo el novio. - Adi�s.
Qu� pareja, qu� maravilla. Un caballero en nuestra casa.
- Adi�s, querido Ignazio. - Cuidado por la escalera.
- Adi�s. - Qu� suerte. Un caballero.
- Adi�s. - Vete, vete.
- Querido Ignazio. - Guapo, bueno, simp�tico.
- Cesira... - Dime.
- �Me perdonas? - Claro, mujer.
No estoy enfadada con nadie.
No es mi estilo.
Porque estilo siempre he tenido.
Me r�o de todo esto.
Adem�s Ignazio, s�, es buen chico,
pero aspiro a otra cosa, tengo otros horizontes.
Te deseo mucha suerte.
Cesira, te quiero mucho.
Y yo a ti.
Toma...
mi regalo de boda.
Es demasiado bonito.
�Y t�?
Si Ilega el d�a, me caso con traje de chaqueta.
Ya no soy una ni�a.
Oye...
Un hombre al tel�fono.
Diga. S�.
Dime, cari�o.
Quer�a darte una buena noticia.
Llam� a la radio y me encargaron que fuese a Ladispoli.
Una peque�a investigaci�n po�tica.
�He hecho bien aceptando?
Claro, es una ocasi�n estupenda. �Nos vamos a las 12?
Ah, �vas cara a la estaci�n?
Vale, voy r�pido.
�Ya est�s ah�?
Dime en qu� and�n. No, d�melo y ya voy.
Cojo el billete en el tren.
Ah, ya.
Que tambi�n va tu director. Caramba.
Claro.
No importa, en otra ocasi�n. S�.
�Nos vemos ma�ana?
�Me llamas t�?
�Hay gente esperando? Que esperen.
�Oiga!
�Oiga!
Vale.
Ha colgado.
- �Qui�n era? - Alessio.
Se va, pero vuelve ma�ana. Cosas de negocios.
Va con el director, imag�nate.
�Tiene romero?
Porque al cordero lechal le va muy bien.
- De maravilla. - Romero.
Hago ma�ana la maleta.
Cesira...
- Pi�nsalo bien, qu�date. - No s�, ya veremos.
�Las ocho y media!
Tengo que ir a trabajar.
Cesira...
Adi�s.
- Cesira... - S�, s�, s�.
Exaltada, ven puntual, que hay invitados.
�Entendido?
A la una menos tres.
Porque a la una en punto se come.
Despu�s se vuelve al trabajo,
y a las ocho y media en punto, vuelta a la mesa.
A la mesa.
A la mesa.
- Pina, d�me la pasta. - Gracias.
C�mo pesaba. �Cu�nta ha comprado?
Dos kilos.
Claro que los fideos, los espagueti, los macarrones
no son como los tallarines emilianos, �verdad?
- Sostenga esto. - Por favor, c�mo no.
"Casa m�a, casa m�a, aunque peque�a seas,
eres mi para�so. �Vaya!
Las manzanas.
Las manzanas.
- �Pero cu�ntas ha comprado? - Tres kilos.
- Qu� derrochador. - No empecemos a insultar, eh.
- �D�nde pongo estas cosas? - En la cocina, al fondo.
Qu� piso tan bonito. Espacioso, soleado.
- �Cu�nto le falta de hipoteca? - Poco ya, dos a�os.
Estupendo. Tiene ba�o. �Me permite asearme un poco?
Venga, corred. Apurad.
- Sube, tap�n, que creces. - �Gracioso!
Est�pido. Siempre con lo mismo.
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