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Entonces tú siempre vas a estar por la tarde.
Tú sabes cómo estás vieja, compadre.
Con eso de la circulación de las piernas no puedes estar aquí todo el día.
¿Sabes qué conmigo puedes contar, mi hermano? De verdad, cuando no puedas
o quieres que te cuide esto por un rato, no sé, algo así.
Lo sé, compadre.
Mucho que me ayudaste cuando el viejo enfermó.
No hay lío, ¿eh?
Mira esa preciosura que viene por ahí, mi hermano.
Dulcecito como los que a mí me gustan.
Oye, deja la locura.
¿Tú te imaginas que esa sea la madre de alguna de las compañeras de nosotros?
Oye, ser por un tiempo el papi de una mujer así es tremendo premio, ¿viste?
Mimi, viene para acá.
Déjamela a mí, déjamela a mí.
Buenas tardes.
Buenas. ¿Podemos servirle en algo?
Sí, necesito un buen libro.
¿Usted ha llegado al lugar ideal?
Qué bueno.
Que sea alguna novela moderna, tema actual.
Más bien, prefiero los clásicos.
Ya. ¿Los clásicos están...? Déjame hacerte una preguntita, mira. Una amiga
dijo que acá yo podía encontrar el rojo y el negro.
¿Lo habías visto todavía, estará? El rojo y el negro.
Ese es el que... Es una muchacha que se enamora de un joven sacerdote.
Ya. Rojo y el negro.
De Stendhal.
Es una edición antigua. Qué bueno.
Este libro es genial.
¿Desea algo más?
No, no, no.
Hoy no voy a llevar nada más. ¿Qué precio tiene?
Está en la primera página.
40 pesos, ¿no?
Gracias. Gracias. ¿Usted es nueva por aquí?
Sí, me mudé hace poquito.
Junior.
¿Qué pasa?
Encantado.
Hasta luego.
Que disfrute el libro.
Gracias. Seguro.
Y... fue un placer conocerte.
Tú también.
Chao.
Bájate de esa nube.
Me estaba pintando, gracias, mi hermano. Se estaba riendo de ti, compadre.
¿Tú no viste en tus ojos como me deseabas?
¿Tú sabes a quién deseabas?
A Julián Sorel.
Julián Suárez, ¿quién es ese chico?
El personaje que te habló, el de Roger Nero.
Póntale a él, ¿oíste?
Que estás embarcado.
Buenos días.
De hoy en adelante yo les voy a impartir la asignatura de español en literatura.
También voy a ser la guía base del grupo.
Espero no tener ningún tipo de problema y que nos podamos llevar bien.
Si les acomoda, si les parece mejor.
Me pueden ir diciendo sus nombres, así nos vamos conociendo. Yo me llamo
Encantadísima.
¿Susana? Perdón, profesora.
¿Cómo le va con el rojo y el negro?
Bien.
Ya lo terminé.
Es un libro muy hermoso.
Y ellos tienen un romance bien bonito.
Tal y como yo lo recordaba en mi época de estudiante.
¿Y no quieres otro tipo de romance para esta mano?
¿Le gustan los libros de poesía?
Claro que me gustan.
¿Por qué?
No, porque mi amigo Rolando me habló de uno de Nancy Morejón que nos llegó ayer.
Ah, sí. Nancy Morejón la conozco. A mí me gusta su estilo.
Si quiere podría guardarlo.
Leí el poema de un muchacho. ¿Usted lo conoce?
No. ¿De qué trata?
Es como...
Es la relación sexual de una mujer madura con un muchacho.
A ver, Junior, ¿tú no crees que ese libro deba guardar lo mejor para ti?
¿O podemos leerlo juntos?
Tú sabes lo que pasa.
Que a mí mismo no me gusta leerlo sola.
Además, esta noche voy al cine.
Que también me gusta ir sola.
Mira, gracias por venir al cine esta noche con el sábado.
Hermano, ayúdame a conseguir a esa mujer que viene loco.
Te lo voy a agradecer.
¿Cómo te lo explico, compadre?
Entienda.
Siento decirte que ese plan tuyo no va a funcionar. ¿Tú sabes por qué?
Compadre, eso no va a pasar con la profesora de español.
Sí, está bien. Esta noche no.
Hoy yo quiero conversar con ella.
Hacerla reír, ¿entiendes? Como para traerle confianza.
Junior, brother.
¿Cómo te das cuenta que tú eres muy bueno para esa mujer?
Pero si eso es lo bueno.
¿Tú no sabes que un gran porciento de las mujeres maduras le gustan a los
jóvenes como yo?
¿De dónde tú sacaste eso, compadre? Lo leí en una revista esa de ciencia que tú
vendes. Ponte a leer que te has embarcado ahora tú.
¿Eso es lo único que voy a?
No, también hay otro.
Ah, gracias.
Salado me gustó.
Yo ni de eso.
Ay, gracias.
A ver, pasalo.
Vengo de ahí.
Hola,
profesora.
¿Te vas a seguir?
Vine a estrenar la película ahí con unos amigos.
Ah, el libro de Nancy Morejón lo guardé especialmente para ti.
¿Quieres? No, gracias.
Si quieres te lo puedo guardar y lo leemos juntos esta noche.
Johnny, a mí me parece que tú estás yendo por un camino equivocado.
No sé por qué tú me estás diciendo todas estas cosas. Yo fui hasta ese lugar,
compré un libro.
Allí te vi y nada más.
Yo no estoy con segundas intenciones, yo no tengo segundas intenciones, no ha
pasado nada más.
Silencio. Disculpe. Oye, ¿quién eres tú para hablarle así a él, hermano? Por
favor, disculpe, compañero, disculpe. ¿Es la muerte de refleto?
Ah, la herdería dura, ¿qué te pasa a ti?
Junior, párate un momento que tenemos que hablar.
¿Ahora quieres hablar?
¿Eh? ¿De qué libro?
Mira, evidentemente tú estás contundente.
Hay algo que tú no entiendes. Yo lo entendí todo perfectamente.
Profesora.
¿Y tú?
¿Te lo entendiste todo? Yo me alegro muchísimo.
No hay problema.
Yo creo que no deberías alegrarte.
Porque jugaste conmigo.
¿Yo? ¿Sí? No.
¿Cómo puedes decirme que solo fuiste a comprar un libro?
Porque eso fue lo que hice, Junior.
Hiciste eso y también me pintaste fiestas.
¿Y sabes por qué?
Porque eres una mujer atractiva, pero te sientes preocupada por la edad.
Y cuando un muchacho como yo se te insinúa, claro, le cierres el huevo
gusta. Lo disfrutas hasta te lo imaginas en la cama.
Eso te hace sentir más joven, ¿verdad?
¿Sabes otra cosa?
Lo echaste todo a perder.
Porque a este muchacho le gustaba la idea de tener chelso contigo hasta el
cantante.
Eso nunca te iba a arrepentir.
Hola, profe.
Hola.
Necesito verle un segundo.
Ahora no puedo.
Tenemos que hablar.
Si es de español o literatura, nos vemos en el aula.
Si no... Lo siento, pero no tenemos en el aula.
¿Y el beso que nos dio?
No hubo beso.
Y no lo vuelvas a mencionar.
Es la vez de la última noche que nos vimos. Estábamos besándonos.
¿No es una coincidencia que te ves hasta ahora allí?
No, no lo es.
¿Eso quiere decir que recordaste el rezo?
Eso quiere decir que no lo olvidé.
Claro. Porque es una de las locuras más grandes que he hecho en toda mi vida.
Por eso te lo dije.
¿Solo un rezo?
No, solo un rezo.
Junior, ¿yo pudiera justificarme?
Contándote los miles de problemas que tengo.
Pero no, no voy a aburrirte con eso.
Lo único que quiero es pedirte disculpas.
Por mi falta de madurez, a pesar de... La verdad que tengo.
Y no sé que me perdones si... Si te afecté en algo.
¿Qué sé yo? Que me he sentido súper mal en todo este tiempo.
A ver.
¿Para qué tantas disculpas?
Aunque yo soy más joven que tú, yo soy responsable de lo que hago.
Y ni me arrepiento de lo que hice.
Ni lo de tu razón.
Sí, pero no puede volver a pasar.
Ni por mí, ni por ti, ni qué sé yo, ni por miles de razones.
¿Qué razones?
Mira, Junior, no sé.
Pero de ahora en adelante, la relación de nosotros, alumno -profesora, nada
¿Y si no quiero?
Tienes que querer.
Eso no tiene distinción.
Además, eso con el tiempo se te va a olvidar, te vas a dar cuenta que...
¿Quién nos ha hablado?
¿Quién?
¿Dónde está usted?
Sí, brazo.
¿Algún secreto?
No.
Que tu pregunta al trito fue un desastre.
¿Qué tú sabes de Bernat Alba?
Bueno, que tenía una casa muy grande, una vile hija... ¿Esto es serio?
Los profesores están hablando raro de ti.
Tienes muchos problemas académicos y si no te pones a estudiar vas a suspender.
Eso es lo que yo quiero, estudiar.
¿Y qué te les pide?
Que cierta profesora me dé algunos repasos particulares.
El problema es que tus conflictos no están nada más en español literato.
Ya.
Es que, profe, yo tengo una terrible obsesión. Yo me conozco.
Yo necesito ahí una mujer de mano dura.
Que me obligue a estudiar, no sé.
Yo le digo.
Tú crees que tú y yo podemos tener una relación.
Claro que no, profesor. Pero en nuestra condición de profesor a alumno, sí me
puedes dar algunos repasos.
Y enseñarme a estudiar.
¿Cuál?
Contesta todas esas preguntas y pasado mañana te espero a las cinco y media en
mi casa.
¿Alguien?
Decide.
Prepárate bien porque... si te esmeras a lo mejor... puedes tener una
recompensa.
Pregunta todo lo que quieras.
¿Estás seguro?
Vale.
De todos modos, voy a empezar por lo más fácil.
¿Quién es el personaje principal de la obra?
¿Quién va a ser? Bernal de Almas.
¿Cuántas hijas tiene Bernal?
Cinco.
¿Cómo se llama?
Angustia.
Martirio.
¿Cuáles son los temas tratados en la obra?
Bueno, uno de ellos es el dinero.
En la obra se muestran muy bien las clases sociales.
Por lo tanto, el dinero y los bienes.
Bernarda finaliza la obra diciendo que su hija ha muerto virgen. Así muestra su
preocupación social.
Es una de las cosas que más me llamó la atención.
Lo cual para ella es más importante que la muerte de la hija.
Ya.
Me sorprendiste. No sabía que ibas a estudiar tanto.
Dos días desvelado.
Diego leyendo sin parar.
Yo me imagino, no sé, que se lleve una buena recompensa.
A ver, mi amor.
¿Pero tú crees que haya recompensa mayor que el conocimiento que tú has
adquirido? No, no, no.
No, ¿qué?
Espérate. Mira, yo hablé de recompensa, pero no dije qué. Pero eso no fue lo que
quedamos. Pero yo no quedé en nada contigo si yo no te dije nada. No
recompensa. Yo no dije... Sí, sí. No, no, no.
Sí.
terminé de leerme el rojo y el negro.
Estás hecha tremendo lector.
¿Pero por qué en los finales de Bernardo Abba, Romeo y Julieta y el rojo y el
negro son tan trágicos?
Si la vida real es mucho más linda para una pareja que se quiere, que hace el
amor.
¿Qué?
Claro que sí.
¿Cómo eras en tu etapa de tres?
¿A qué te refieres?
Simpática, sociable...
No. Creo que más bien retraída, qué sé yo.
¿Sí?
¿Novios?
Los normales.
¿Deportista o músico?
No.
¿Por qué?
¿Tú qué te ha gustado a ellos?
¿Tú?
Si fueras buen estudiante como ahora, sí.
O sea que si yo pudiera cambiar algo en mi vida...
Pediría más edad para decirle a todo el mundo que te amo.
Yo
creo
que estamos cometiendo un error.
Es rico cometer errores.
No me ha respondido.
¿Y tú?
Yo quiero lo mismo que tú.
¿Dónde quieres ir?
No estoy en fin de mundo.
Ay, menos mal que llegaste para que me ayudes a correr esta maceta.
¿Qué peso, mi amor?
¿Dónde la vas a poner?
Ahí, que le da menos.
Imagino que cargar una maceta así es como tener el peso encima de alguien que
soporta.
¿Por qué me haces esa comparación?
La traición no cabe entre nosotros, ¿verdad?
Claro que no.
¿Por qué tú estuviste con él?
Yo no.
Pero parece que tienes que decidir entre Alberto y yo.
Yo no pude cogerte la mano en la cafetería. Y a él casi te le tiras
A mí no me gusta que me dejen elegir, Junior.
Pero lo que pasa es que...
En el caso de Alberto te lo voy a perdonar.
Porque yo me llevo muy bien con Alberto.
Se ve.
Siempre tenemos un tema de conversación y tenemos muchas cosas en común.
Sobre todo el gusto por los hombres.
¿Es de ahí?
A ti te quité la mano.
Porque estábamos en un lugar público.
Y por ahí podían pasar un montón de gente.
Profesores, alumnos, padres.
Discúlpame, es que... Me pongo celoso de todo el que tú miras, todo el que te
miras. No sé, eso es.
Tú y mi resto se va complicando cada vez más.
No, no, no, no, no, no.
Cortadito como me gusta a mí.
Sí, lo que pasa es que trae este. No es tuyo porque tú pediste suelta la taza.
Aquí tú pediste otra cosa.
Yo quisiera saber por qué tú me despertaste a mí tan temprano hoy.
Bueno, a ver.
Mira, tú siempre has sido la más sensata.
La que da buenos consejos.
La que piensa antes de tomar una decisión.
Pero últimamente hay algo ahí que no me has querido decir.
Yo.
No, hijo, no. No hay nada que te tenga que decir. Piensa.
Oye, ¿de verdad que no? ¿Qué es lo que pasa con un muchachito de la escuela que
no me has querido decir?
Dios, qué sismoso.
¿Yo?
Es verdad.
Lo que pasa es que no te había querido decir nada porque... me da hasta pena.
¿Por qué?
Porque... esta mujer...
Madura, sensata.
Todas esas cosas que tú me dijiste.
Cometí un error.
Fue solo un beso.
Pero esto se me ha convertido en una necesidad.
¿Cuánto?
Me gusta mucho.
Me gusta porque es lindo, es... No sé.
Tiene una cosa rara ahí que me... que me enloquece.
¿Tú sabes qué es lo que pasa?
Que tu soledad y la ausencia prolongada... ¿De qué?
No es cuestión de ser.
Te estoy hablando serio.
Es que me hace feliz, te lo juro que me hace súper feliz.
Eso es evidente.
Es tan evidente que se nota y además eso es un chisme de pasillo ya. Te lo
adelanto, te lo digo, para que sepas lo que está pasando. No te lo puedo creer.
Sí que porque tú crees entonces que yo me enteré, no sé.
Tienes que dejarlo.
¿Ok?
Definitivamente.
Es que para ti es muy fácil decirlo.
Porque no tienes la confusión que tengo yo en la cabeza.
Yo sé que suena raro.
Que por lo general este tipo de relación nunca tiene futuro, no tiene nada,
pero... Pero no puedo.
Es una rarísima.
Mira, ¿tú sabes qué es lo que va a pasar?
Que ese muchacho se va a encontrar con alguien de su edad, con una muchacha
joven, y tú habrás acabado con tu carrera, con tu profesión, con todas las
cosas. Y entonces, lo hemos perdido todo. No, Rosalba.
Esto no es una novela romántica.
¿Ok?
Vida real.
Y si yo te digo que ese niño me enseñó que la vida real es mucho más linda que
la literatura.
Y si te digo que tengo el sueño y esperanza de que pueda tener un sueño
Estás enamorada de mi amiga.
Linda.
¿Qué te pasa?
¿Hoy no fuiste a la escuela? Me quedé preocupado.
No voy a ir más, Julio.
¿Qué? Que no voy a ir más a la escuela.
Que mañana presenté el traslado para otra escuela.
Ya.
Si es que tú y yo no podemos vernos.
En la misma escuela.
Anoche no pude dormir.
Me quedé pensando... Y realmente yo creo que tú y yo sabíamos que este día iba a
llegar.
Bueno, no... Nos veremos solamente en tu casa.
No... No va a haber más casa.
Ni hay más relación.
Que le estoy poniendo fin a esta historia ya.
¿Eh? ¿Estás hablando en serio, Susana?
Tú vas a encontrar una muchacha de tu edad.
Y yo... Tengo que concentrarme en... En hacer una familia,
en tener hijos, en... No sé, en aprovechar el tiempo que se me va.
No te pongas así.
Lo que pasa es que sencillamente llegué muy tarde a tu vida.
Ay, no.
Esta historia empezó con un beso.
Y si me lo da yo creo que no me voy a poder resistir.
A ver, ¿hice algo mal? No me hables nada, no dices nada.
No hiciste nada mal.
Lo único que te puedo decir es que todo esto va a pasar.
Que el tiempo va a pasar y que todo, todo, todito, todito lo va a curar.
Confía en mí.
Y no me lo hagas más difícil, Junior, por favor.
No te creo.
Mira.
No, te hice mal, Susana.
No sé.
Yo me he portado muy bien contigo. He tratado de ser lo más maduro posible.
Entendí que no podemos pasarla juntos en la misma escuela.
¿Pero qué he dicho malo? No has hecho nada mal, Junior.
Es que tiene que acabarse. Que nuestra historia no está hecha para nosotros.
la diferencia de edad es grande. Que nadie nos va a ver bien.
Y que yo tengo una cosa aquí atorada en el pecho que no... Junior.
Y todos mis sentimientos pudieran hacerte
feliz. Y en tus labios... Yo tampoco.
Gracias.
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