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DR. GOLDFOOT Y SU MAQUINA DE BIKINIS
Pasado mañana
¿Está bien, señorita?
Aquí tienes.
Buena especialidad. Sándwiches de queso.
Qué hambre tengo. Espero que tú también.
Un banquete digno de una reina...
Su Majestad.
A Su Majestad no le causa gracia...
miserable tacaño.
¿Un sándwich de queso en una confitería?
¿A eso llamas banquete?
Pero, Louise, es queso importado.
Es el mejor...
Mañana es día de pago. Saldremos a divertirnos.
¡Regresa, Louise!
Leche.
- ¿Te sientes bien? - Me siento nomás bien.
¿Tú cómo te sientes?
No te sientes ahí. Está sucio. Mejor siéntate aquí.
- Estarás más cómoda. - Gracias.
Muchas gracias, señor.
¿No quieres la mostaza?
Es muy amable de su parte, señor.
Cuidando a una pobrecita como yo.
No es nada.
Siempre uso mostaza...
y pensé que tú también la querrías...
ya que estás comiendo mi sándwich.
¡Qué amable eres!
Declaro que hay algo sobre ti...
que hace que mi corazoncito dé vueltas y vueltas.
Es increíble.
Y tú eres increíble. ¿Te importa si me siento?
Me desmayaría si lo hiciera...
Sr. Armstrong.
No, no. Me llamo Gamble.
- Craig Gamble. - Está bromeando conmigo.
Ya sé que es Todd Armstrong.
Le digo que me llamo Craig Gamble.
Trabajo con el Comando Secreto de Inteligencia.
¿Cómo te llamas, hermosa?
Diane.
¿Tienes algo en el ojo?
Te tengo a ti.
Te cuidaré de ahora en más, dulzura.
Ya tengo una madre.
Tonto. No como una madre.
- ¿Una hermana? - Sigue hablando.
¿Qué más hay?
¿Tienes edad de votar y no sabes qué más hay?
Quiero decir que...
¿Te gustaría besarme?
Me encanta que me besen.
De hecho, soy insaciable.
¿Qué hace una chica como tú...
en un lugar tan lindo como este?
¿Por qué no vamos a tu casa...
y lo discutimos, encanto?
Encanto...
Vayamos.
Bueno, llegamos.
No es Nob Hill, pero es cómodo.
Es como un pequeño sueño.
Sí, eso está bien.
Pondré tu abrigo por aquí y...
Abrigaré tu pondré...
Querido, me siento abrigada sin él.
Pero te enfriarás.
Hace mucho calor aquí.
¿Cómo puedes dormir en una cama tan angosta?
Tengo el sueño profundo.
No me muevo demasiado.
Pues te estás moviendo ahora.
Sí, verás...
¿Quieres una copa?
¿Quién lo necesita?
Pensé que quizá tú quieras una copa porque...
Ven aquí, Tigre.
¿Tigre?
Nunca me creerán en el Comando Secreto de Inteligencia.
¡Quédate quieto, querido!
- ¡Bésame! - ¡Ahora te recuerdo!
Estás en el equipo de patín.
Eso sí es algo.
¡Te amo!
¡Adelante, hombre!
¡Te amo!
;Te amo!
- ¡Igor! - ¿Sí, Dr. Goldfoot?
¡Pedazo de idiota!
- ¿Hice algo mal? - ¿Algo mal?
La enviaste al hombre equivocado, eso hiciste mal.
¡Te amo!
¡Te creo!
¿Eso hice?
Sí, ese es Craig Gamble y no tiene un centavo.
Pero pensé que...
Pensaste. Ese es el problema.
Deja que yo piense y estaremos mucho mejor.
Haber creado una criatura tan hermosa...
y desperdiciar su munición en un mendigo.
¡Qué vergüenza!
Eres un idiota.
Llamando al número 11.
¿Me escuchas, número 11?
Número 11, estás mal encaminada.
Bomboncito.
Eres...
el final... vivo.
¿Así tratas a una dama?
Te confío y tratas de abusarte.
- Oh, pero yo... - Un lobo vestido de oveja.
Pero Diane...
¡Quédate con tus manos sucias!
Pero Diane...
¡Soplón!
¡Socorro! ¡Sáquenme de aquí!
¡Sáquenme de aquí!
¿Qué hice mal?
Igor, estoy comenzando a arrepentirme...
de haberte revivido.
¿Por qué?
Eres inepto, obtuso, tosco...
bruto, malagradecido...
poco cooperador, tosco...
Ya dijo tosco, Dr. Goldfoot.
E innecesario.
Pero eso me conseguí por haber desenterrado a un enterrador.
Ahora estamos viendo algo.
Ese es el novio que mi computadora eligió para Diane...
y sus caminos se cruzarán ahora mismo.
Ah, sí.
¿Ve? Fue un error natural.
Igor...
¿Sí, Dr. Goldfoot?
Cállate.
Número 11.
Sí, Dr. Goldfoot.
Corrijo el error estúpido que cometió mi ayudante.
- Dame tu ubicación. - Sloan cerca de Nesbitt.
Gracias.
Está en la calle Fancher.
Ahora se está alejando de ella.
Igor, ¿quieres hacer algo constructivo para variar?
Sí, señor.
Ve a buscar a los números 1 al 9.
- Quiero que vean esto. - Sí, señor.
Rapidito.
1 al 9, preséntense.
Vamos.
Vamos, chicas. Júntense.
Presten atención.
Miren el monitor y aprendan algo.
Número 11.
Patea la rueda delantera.
Ahora agáchate...
y revísala.
Qué suerte que viniste, cariño.
Estoy completamente chata.
No diría eso.
La rueda, muchacho, la rueda.
Oh, discúlpame.
Tengo un gato en el baúl.
Que no se escape, cariño.
Tres es muchedumbre, especialmente en este momento.
Y de todas formas no tengo una de repuesto.
Realmente quería un ángel...
que me alcanzara hasta el garaje.
Siente mis alas y súbete.
Cuando la gente es amable conmigo...
yo soy amable con ellos, Todd Armstrong.
Todd Armstrong...
No rompas el hechizo.
Quienquiera que seas, querida...
realmente podría amarte.
¿Por qué tardaste tanto?
Lo supe en cuanto te vi.
¿Puedo ver su licencia de conducir, por favor?
Algo también me golpeó a mí...
como nunca antes.
¿Crees en el destino?
Creo en lo que fuera que nos juntó.
Bésame.
¿Puede firmar esto, por favor?
Eres un ángel.
Angel tu tía.
- ¿Qué tal? - Hola, ¿qué tal?
¿Puede hacerme el favor de marcharse?
Sí, señor. Enseguida.
Sí, sí.
Y entonces, mientras que el coche convertible...
del Sr. Armstrong corre por las calles...
nos despedimos calurosamente.
Y así es cómo lo hace una experta, mis queridas.
Gracias.
Por cierto, mis queridas.
En caso que su pretendiente esté casado...
o, disculpen la expresión...
tiene novia...
creo que este pequeño artefacto...
resolverá el problema fácilmente.
Regálenle a su rival...
un par de estos hermosos lentes de ópera.
Lo primero que hará, naturalmente...
es ponérselos para ajustarlos.
¡Ahí ven!
Las cuchillas están envenenadas.
En pocos segundos, no más rival.
Cállate.
Bueno, síganme.
Número 6.
Número 6, esta computadora te informará...
sobre todo lo que debes saber...
para hablar inteligentemente con tu cirujano rico...
en Dinamarca.
Diez años de medicina en una cinta fácil.
- Es maravilloso. - Sí.
- A ver, número 8. - Número 8.
Número 8, esto te doctrinará sobre...
los asuntos de estado para tu diplomático italiano.
- Es fantástico. - Puedes repetirlo.
Número 9. ¿Qué está haciendo ahi?
Bueno, este...
- ¿Y bien? - Fue un trabajo rápido, señor.
La número 10 está en instrucción musical...
y se la asignó al compositor inglés...
Sir Benton Bixby-Brillwater.
Lo sé, tonto. ¡Yo lo elegí!
Bueno, desconéctala y veamos qué aprendió.
Sí, señor.
¡Deténganse! ¡Paren!
¡Todas ustedes, deténganse!
Vamos, Información, debe estar en alguno de los directorios.
¿Te fijaste en Sausalito?
¿Y en San José?
No sé su apellido.
Lo único que tengo es Diane.
Vamos, Información, puedes encontrarla.
¿Cuántas chicas se llaman Diane?
¿Sí, tío Donald?
- ¡Craig! - Lo siento.
¿Sí, tío Donald?
Ven a mi oficina. Quiero hablarte.
Enseguida, tío Donald.
¿Por qué tarda ese...?
¡Craig!
¿Sí, tío Donald?
Lo siento.
¡Déjalo en paz!
Con el mundo libre alborotado...
¿cómo puedes sentarte en la oficina...
fantaseando sobre una chica que levantaste en la confitería?
Resiento que la llames "una chica", tío Donald.
Es una dama excelente con mucho carácter.
Ayer no dijiste nada de su carácter.
Sólo hablaste de sus piernas.
Tío Donald, esto es la verdad.
Tu carrera es la verdad...
y la estás dejando desperdiciar.
A veces sospecho que te olvidas que eres miembro...
del Comando Secreto de Inteligencia.
- ¡Eres un hombre CSI! - Sí, tío Donald.
"Sí, tío Donald". Ven aquí.
¡Déjalo en paz!
¿Ves estas banderas rojas?
Son lugares problemáticos.
El sudeste de Asia, el Caribe, el Congo.
Adivina quién es responsable.
- ¿Yo? - No hablo del Ratón Mickey.
En la sede CSI en Washington...
el inspector Abernathy nos odia.
Hay una bandera roja para él.
- Escucha. - Cuidado, tío Donald.
Tú tienes la culpa, Craig.
¿Cuál es tu código?
- Doble "O" y medio. - Doble "O" y medio.
Y te consideras un agente secreto.
Ni siquiera dejan que cargues una pistola...
hasta que tengas un dígito y no una fracción.
¿Y cómo lograrás eso, mi querido Craig?
Te olvidarás de las chicas.
Te olvidarás de las chicas.
Cambiarás todas estas banderas rojas por banderas azules.
Banderas alegres, doble "O" y cuarto.
- Y medio, señor. - Y cuarto, señor.
Sí, señor.
Sabes, es curioso. Nunca me pasó algo así.
¡Pum! ¡Bingo!
- No lo puedo creer. - No estás bebiendo.
¿Quieres escuchar mi opinión...
sobre las acciones petroleras internacionales?
Oh, esa número 11.
Ojalá tuviera 12 de ella.
¿Estás tan contento como yo, mi amor?
Ya lo creo. Estoy en órbita.
- Dame. - Más vale que me alcances.
- Chin-chin. - Chin-chin.
¿No estás bebiendo demasiado?
No, querido. Ni siquiera he comenzado.
- Chin-chin. - Chin-chin.
¿No se está llenando de gente aqui?
¿Por qué no vamos a tu casa?
No creo que lo encuentres muy romántico...
en un laboratorio.
¿Un laboratorio?
Soy asistente de un científico loco en un laboratorio.
Si tú no lo eres.
- ¿Crees que bromeo? - Sí.
Te mostraré.
Allí está, al lado de...
Cállate, número 11.
Ahora sé que bebiste demasiado.
Vamos a mi casa.
No podría ir al apartamento de un caballero...
a no Ser que estuviéramos casados.
Es lo único que aprendí antes de graduarme...
y lo aprendí muy bien.
Más razón para ir a mi apartamento así me lo explicas.
No me gradué.
Muy bien.
Está atacando para matar.
Oye.
Este dedito está muy desnudo.
Necesita un anillo.
Un anillo muy, muy grande.
¡Claro que me casaré contigo!
¡camarero, la cuenta!
Lo logró.
Chico, más hielo, por favor.
¿Chico?
Tú.
Yo se lo sacaré, señora.
Espere un minuto.
¡Oh, tú!
Has tocado el fondo.
- Diario, por favor. - Aquí tiene, señor.
Gracias.
¡Diane!
¿Cómo pudiste, Diane?
- ¿Qué cosa? - Nada.
¡Oiga!
No me importa que los clientes miren...
pero debe ser en el local.
- Gracias. - Bien, bien, bien.
Tres pichoncitas a punto de probar sus alas.
Veamos. Número 3.
Magnate de café brasileño, el Sr. Ortega.
Número 7. Petrolero holandés, Herr Van Der Veer.
Es de tu tamaño, querida. Harán una linda pareja.
Número 9. Banquero suizo Von Webber.
¿Todas saben lo que deben hacer?
Sí, Dr. Goldfoot.
Sigan el ejemplo excelente de la número 11...
y todas serán novias.
Novias con dinero.
En poco tiempo. Eso es todo.
Casi se olvidan los lentes de ópera...
en caso de encontrarse a la oposición.
¿Recuerdan?
Número 3.
Número 7.
Y número 9.
Eso es todo por ahora.
Las veré antes de irse.
¡Cara derecha!
¡Adelante, marchen!
Dr. Goldfoot. Ahí viene la número 12.
Número 12. Oh, Igor...
esta debe ser algo especial.
Es para el pintor español, Pardo Pérez.
¿Qué es eso?
Produje el lugar.
¿Dónde está la acción, doctor?
¿Doctor? La embarró.
¡Vuelve a la caja!
Quisiera estar muerto... otra vez.
Buen día, cariño. ¿Dormiste bien?
- No dormí para nada. - Eso es terrible.
Esperaba que estuvieras de mejor humor...
que cuando nos fuimos a dormir.
Estoy del mismo humor, y es terrible.
Lo siento.
Deberías estarlo.
Pasamos nuestra noche de bodas con un biombo entre los dos.
Pero cariño...
No tenía las pilas cargadas.
Las baterías no estaban...
Qué noche de bodas.
Precioso, no sentí que estuviéramos casados...
porque no me diste mi regalo de bodas.
¿Regalo de bodas? ¿No puede esperar?
Está aquí, cariño.
¿No estás contento?
Ni siquiera tienes que comprarlo.
Son mis acciones.
Química General, Gas Sur-Central y Transmisión.
¿Cómo abriste mi caja fuerte?
Sólo tienes que firmar.
Pero no tengo una lapicera.
Sí, tienes. Aquí mismo.
Pero no tengo dónde apoyar.
Esta es flor de luna de miel.
Y no te olvides de Electricidad Arapahoe.
Oh, no, no. Electricidad Arapahoe.
Y si quieres ser maravillosamente...
Maravillosamente generoso...
¿qué tal ese edificio de 28 pisos...
que tienes en East Poplar?
Lo siento, pero no lo tengo conmigo.
Pero lo buscarás, ¿cierto?
Mira, cariño...
¿Te importa decirme cuáles son tus planes ahora?
Tengo que ir de compras.
¿Por qué no te levantas como buen ejecutivo...
y vas a ganar más dinero?
Diane.
¡Diane!
No sé por qué el destino siempre me da en los pantalones.
Soy un buen tipo. Intento hacerlo bien.
Nunca me olvido del Día de la Madre.
¡Diane!
¡Diane!
No creo que nos hayamos conocido.
A no ser...
¿Fue usted uno de los accionistas...
que llamó a mi casa de Bloomsbuy?
¿El químico? ¿Quizá el carnicero?
¿El carnicero? ¿Qué te pasa, Diane?
Soy Craig Gamble, ¿recuerdas?
La verdad que no, pero tengo mala memoria para las caras.
Especialmente las simples.
Ya basta, Diane.
¿Qué tratas de hacerme? Vamos.
¡Déjame en paz!
Pero tengo mi auto aquí.
¡Basta!
Igor.
Creo que es tu amigo, el Sr. Gamble.
Acércate al cordón.
Creo que la número 11 tiene problemas.
¡Esto es atroz!
Pero te amo, Diane.
¡Eres un vulgar!
Diane, te necesito.
Número 11, ven conmigo.
¡No lo harás!
No te preocupes por la mano.
Tengo dos bóvedas llenas de repuestos.
Déjame ver, déjame ver.
Esto es magnífico.
27.OOO acciones de la empresa Química General.
45.OOO acciones de Gas Sur-Central y Transmisión.
Y 60.OOO acciones de Electricidad Arapahoe.
Eso es de lo mejor. Eso sí que es algo.
¡Mira el camino!
Eres excelente, número 11 eres excelente.
No sé. De repente tengo dolor de cabeza.
Creo que me olvidé algo.
Seguramente es el cansancio nervioso...
de haber luchado con ese torpe...
en la acera.
- ¿Esto es todo? - Es todo, doctor.
Pues te has olvidado de algo.
¿Dónde está el poder legal...
para poner todo a nombre tuyo?
Sabía que faltaba algo.
Después de toda la información que te di, número 11...
esto es inexcusable.
No volveré a olvidarme, doctor.
Seguro que no, tras haberte disciplinado en la silla.
- Oh, no, doctor. - Oh, sí.
¡Mira el camino!
Déjame aclarar algo...
doble "O" y cuarto.
Se le salió la mano.
Exacto.
Que llevaba un anillo de bodas.
Se le salió la mano, tío Donald.
Y en la confitería chorreó leche.
Sí. Mira, tío Donald...
¿podría ir a hablarte de esto ahora mismo?
No. No puedes venir a hablar de esto...
porque no te escucharé.
Tío Donald, al menos puedes darme tu opinión.
Está bien, lo haré.
¡Estás loco!
Creo haberte dicho que no...
Habla Abernathy.
¿El inspector Abernathy en Washington?
- Así es. - Disculpe mis gritos...
Voy en camino para allá.
- ¿Cómo dijo? - Quiero saber qué está pasando.
¿Piensa venir aquí a la costa?
Definitivamente voy para allá y quiero...
Me encantaría verlo.
Un excelente trabajo.
Mi oficina es un libro abierto.
Bueno, sí...
CEMENTERIO GOLDFOOT
Te daré de comer más tarde, Rasputín.
Bueno, bueno, bueno...
bueno, bueno.
Veamos cómo sale la número 12...
creada por mí...
sin tu despreciable interferencia.
Ahora sí es lo que buscaba.
Sí, figura, color, equilibrio.
Date vuelta, querida.
Esta vez me pasé, Igor.
La pareja perfecta para Pardo Pérez.
Seguro que el artista en él responderá...
y le robará todo lo que posea.
Quita las manos de la mercadería.
La computadora número 4...
la informará sobre la apreciación del arte.
- Conéctala. - Sí, señor.
Vamos, compañera.
¿Listas para el viaje, damas?
A ver, veamos.
Número 4, tú tienes que casarte...
con el magnate griego de barcos, Triombos...
y la número 5 con el rey de diamantes sudafricano...
Pierre Labomba.
Muy bien. Sucede que estos dos caballeros...
ya están casados...
pero con mi último aparato de desecho de esposas...
creo que no tendrán ningún problema.
¿Qué mujer podría resistir un lápiz labial como éste?
Un tono tentador...
suave, cremoso y lustroso.
Pero cuando se lo pone en los labios...
¿Ven qué sucede?
Se desintegrará completamente...
y tendrán el campo todo para ustedes.
Igor las llevará al aeropuerto más tarde.
Así que, buena suerte.
Recuerden...
los ojos de Goldfoot están sobre ustedes.
¡Cara derecha!
¡Marchen hacia adelante!
- ¿Cuántas veces...? - Respecto a la número 11...
Sé que no es asunto mío, pero creo que fue castigada bastante.
Más castigo podría causar...
daño permanente a sus circuitos y transistores...
y después no serviría para nada.
Probablemente tienes razón, pero odio admitirlo.
Ven.
Espero que esto te haya hecho dar cuenta...
el serio error que cometiste al no traerme...
el poder legal del Sr. Armstrong.
Sí, Dr. Goldfoot.
Bueno, me alegro que lo sientas así.
¿Crees que ahora puedes conseguir ese papel?
Igor te conseguirá otra mano...
y verá que estés presentable...
y espero por tu bien que no vuelvas a desilusionarme.
No lo haré.
¿Qué hace ahí ese cadáver?
- No lo sé, señor. - ¿Quién es?
No lo sé, señor.
Es Eustace Wittlauffer.
¿Qué está haciendo Eustace Wittlauffer aquí abajo?
Vamos a embalsamarlo.
Nuestro funeral especial, de lujo 9895.
¿Y qué?
Alguien debe haberse descuidado y el coche rodó por la rampa.
Pues entonces ruédalo al cuarto de embalsamar.
Y luego lleva a las número 4 y 5 al aeropuerto.
Es tarde pero queda tiempo. Yo me encargaré de la 11.
- ¡Rapidito! - Sí, doctor.
¡Rapidito!
Rapidito. Es lo único que dice ese hombre, rapidito.
¡Tío Donald! ¡Tío Donald!
Es un robot, tío Donald.
¡Es un robot!
Debe ser uno de los cantantes de al lado.
No se preocupe por nada. No entrará aquí.
Es un robot, tío Donald.
¡Es un robot!
Ahí tiene. ¿Vio?
- ¡Ay, tío Donald! - ¡Suéltame, papanatas!
Este es mi sobrino Craig Gamble.
- El inspector Abernathy. - ¿Cómo le va?
¡Es él, Igor!
¡Es el asistente que ayuda al Dr. Goldfoot hacer robots!
Sr. Pevney, no llamaría a este idiota su sobrino.
Este idiota no sabe lo que dice.
- Ha estado trabajando mucho. - No, tío Donald.
¡Lo vi con el Dr. Goldfoot! Es él...
Craig, espera, espera.
Es usted.
Qué peligroso eres.
Craig, ¿por qué no vuelves a tu oficina...
y te tomas unas aspirinas?
- Tómate toda la botella. - Pero tío Donald.
El Dr. Goldfoot tiene poderes mágicos.
- Lo sé. - Podrían destruir el mundo.
Estás haciendo tu parte. Vete de aquí.
- ¡Deja de molestarme! - Tío Donald...
No tenga esto en mi contra, inspector...
pero tuve que adoptarlo por mi hermana viuda.
No podía. No podía...
¿Inspector?
Oh, no.
¡Oh, no!
¡Espere! Vaya para allí.
Rápido. Vaya para allí.
Baje las manos.
¿Quién es?
Soy Todd Armstrong.
¿Pero quién es usted y qué hace en mi apartamento?
Deje que me presente.
Lo puse en el...
- Sí. - Soy un hombre CSI.
Le creeré eso. ¿Quiere ir al grano?
Sr. Armstrong, le tengo noticias.
¿Si?
- Será mejor que le dé una copa. - Es muy amable.
Y mejor que primero tome un buen sorbo.
Lo haré, lo haré.
- Seré breve. - Eso espero.
Pero no muy dulce.
Sr. Armstrong, está casado con un robot.
- Es un enfermo. - Es legítimo y puedo probarlo.
¿Reconocería el anillo de su esposa si lo viera?
- Por supuesto. - Pues aquí tiene.
¿Sr. Armstrong?
No se vaya, Sr. Armstrong.
Sr. Armstrong, no es muy agradable.
Reaccione, Sr. Armstrong.
¡Despiértese, Sr. Armstrong!
Toddsy, ¿prometes no firmar nada?
Después de lo que me dijiste, no seas indículo.
Ese es el espíritu.
Ese es el espíritu, compañero.
Sé que es difícil de aceptar, ¿pero por qué harías...
que Goldfoot fuera más rico de lo que ya es?
Exacto.
- ¿Paró el ascensor? - Sí, paró.
- Súbete. - ¿Quieres ayudar?
Ahora recuerda...
llámame en cuanto te dé la lapicera.
Y te quedarás quieto hasta que te alumbre.
Bueno. Ten cuidado.
Es peligrosa, engañadora y sexy.
Ay, sí. Cálmate. Puedo manejar esto.
Prepara varias copas.
Lo tengo.
- Hola, querido. - Hola.
Qué bueno estar en casa.
Me pondré algo más cómodo.
- ¿Viste lo que yo vi? - Lo vi.
Hola, cariño.
¡Hola!
¿Me extrañaste, precioso?
¿Si te extrañé?
¿Si te extrañé? Esto te dará una idea.
Espera, ¿escucho algo...?
¿Qué haces?
El inventario por si falta...
alguno de los repuestos.
Cuánto te extrañé.
Conté los minutos hasta estar juntos nuevamente.
¿Me están engañando los oídos o las acciones están bailando?
No, pero estás cerca.
Dímelo, querida, ¿qué es?
Nada en realidad.
Sólo otro papelito que se te olvidó firmar.
¡Craig!
¿De qué sirve?
Pensé que sentirías eso.
Eres el esposo más querido, más dulce...
más maravilloso que una chica puede tener.
- ¿Lo soy? - Firma abajo.
Excelente. Ahora ven cuanto antes puedas.
¿Diane?
Espera, Diane.
¿Adónde crees que vas?
¡Oye, regresa!
¡Diane!
Es maravillosa, Igor. Simplemente maravillosa.
¿No sería increíble si todas fueran así?
Recuerde que fue idea mía...
que la máquina anduviera otra media hora...
antes de producirla.
Ahora tenemos todas las acciones del Sr. Armstrong...
y los bonos y las casas de apartamento y oficinas.
No olvide sus fincas de ganado y sus yates.
Es nuestro día, Iggy.
Usted lo dijo, Dr. G.
Te olvidaste.
Lo siento, Dr. Goldfoot. Realmente lo siento.
No volverá a suceder.
- ¿Dr. Goldfoot? - ¿Si?
¿Querría ver algo diabólico que inventé yo?
¿Tú inventaste algo que quieres mostrarme, Igor?
- Sí, señor. - Estoy muy ansioso.
Quédese donde está.
- ¿Tú inventaste eso? - Venga por aquí, por favor.
Un maletín, pero no un maletín cualquiera.
Esto realmente le gustará.
Espere.
- Es un poco difícil de abrir. - Sí, ya veo.
Esto sí que golpea fuerte.
¡Si es que logras abrirlo!
Permíteme.
Excelente.
Espero que no lo haya roto.
Craig.
- ¿Quién eres? - Soy Todd Armstrong.
- ¿Quién? - Estás en mi apartamento.
Oh, Todd.
Diane. Sabía que estaba aquí.
- ¿Firmaste...? - Sí, firmé, firmé.
No después de lo que me prometiste.
¿Por qué no gritaste...?
Mi nombre.
¿De qué hubiera servido?
Me dijiste que preparara varias copas y...
No te preocupes, amigo. La engañé muy bien.
¿Tú la engañaste? ¿Qué quieres decir?
Firmé el poder legal...
con tu nombre.
Eso es bueno. ¡Qué gracioso!
Eres genial.
¿De qué me estoy riendo?
Es tu castigo por traerme esa firma inválida.
¡Descuido, ineficacia, estupidez!
Esas cosas no las toleraré.
Arruinaste mi golpe más brillante.
Dale otra vez.
¡Tío Donald! ¡Tío Donald!
¡Tío Donald!
¡Déjame entrar, tío Donald!
Tengo un tipo que atestiguará todo lo que te dije.
Seguro que sí.
- Dile. - ¡Es un robot, tío Donald!
Lo sé.
Sígueme.
¿Tío Donald? ¿Tío Donald?
¡Socorro!
- ¿Tío Donald? - Socorro.
Quiero que conozcas a un muy buen amigo.
- Todd Armstrong. - ¿Cómo le va, señor?
El Sr. Armstrong te dirá, tío Donald.
Esta chica Diane es un robot...
y debe saberlo porque se casó con ella.
Otro loco. No quiero escucharlo.
Dice la verdad, Sr. Pevney.
Es un plan diabólico para quitarme el dinero.
Este loco del Dr. Goldfoot es un genio.
No escucharé a ninguno de los dos.
¡Lárguense de aquí!
- Pero tío Donald... - ¡Fuera!
- Sr. Pevney... - ¡Fuera!
Bueno, pero antes de irnos será mejor que veas esto.
- ¿Tío Donald? - ¿Sr. Pevney?
Espero que se sienta mejor.
Ganancias de la venta de las seguridades del Sr. Armstrong.
Bueno, al menos eso ayuda con mi desilusión.
Lo próximo es encontrar al Sr. Armstrong.
¿Cuánto efectivo había?
No es asunto tuyo. Déjame.
Vete de aquí, idiota...
antes de que me enoje.
Sí, señor.
No tengas miedo.
No lo tengo.
Pasamos por aquí.
Naturalmente.
Oye, ¿qué haces?
- ¿Y ahora qué hacemos? - Probemos la puerta delantera.
- Buena idea. - Sí, me pareció.
Visitas.
¿Podrían ser los Sres. Gamble y Armstrong?
Podrían serlo.
Todo llega a quien espera, Igor.
Veamos.
Bienvenidos, caballeros.
Qué amables en venir.
Soy el Dr. Goldfoot...
y él es mi asistente Igor, y sé quiénes son ustedes.
Usted es el Sr. Gamble...
y usted el Sr. Armstrong.
Vine para ver a Diane.
Sr. Armstrong, ¿sería tan amable...
de firmar el cuaderno de visitas?
Muchas gracias. ¡Adiós!
¡El arco!
Por favor, no se vayan, caballeros.
Me ofendería si no pudiera ofrecerles mi hospitalidad.
Oh, mi máquina.
Quizá eso les interese.
Síganme.
Esta es mi máquina de bikinis.
¿Qué te dije? Ahí creó a Diane.
Y a todas las otras también.
¿Y ven esta revista?
Es de las páginas de esta revista que elijo...
a los esposos para mis robots.
Únicamente los hombres más ricos del mundo.
- Y ahí se enteró de mí. - Sí.
Síganme.
¿Ven estas computadoras?
Es con estas máquinas que preparo a mis damas.
¿No es encantadora?
Una vez que están programadas...
se las envía a pescar a su pez.
¿Dónde están Diane y mis acciones?
¿Y dónde está el poder legal con mi nombre?
No sé por qué lo querría. No tiene valor.
¿Ah, si? No olvide que trabajo con CSI.
No según su tío.
Vengan, caballeros.
Nunca hablo de negocios antes de la cena, pero insisto...
que se queden a cenar.
¿Es esa por la cual preguntabas?
¡Diane! Te he estado buscan...
¿Adónde vas, Diane?
Espera, quiero hablar con...
Después de usted, Sr. Gamble.
¿No me recuerdas? ¡Soy tu esposo!
Por favor, caballeros, siéntense.
Me gusta mucho la fruta fresca.
Estas las cultivaron para mí y las trajeron de muy lejos.
Papaya de Samoa...
¡Veneno! No la comas.
Es veneno.
Por favor, caballeros, me hacen una gran injusticia.
No se me ocurriría contaminar esta fruta con veneno.
Suficiente de esta charla.
¿Le importa si le pregunto a ella cosas personales?
Después de todo, es mi esposa.
Por favor, sí. Adelante.
Gracias. Diane...
Tendrá que hablarle en japonés.
Le hablaré...
- ¿En japonés? - Es lo único que entiende.
Toddsy-niño.
¿Toddsy-niño?
Debo recordar decirle a la número 14 no reírse...
especialmente durante la cena.
Caballeros, caballeros, su vino, su vino.
Chateau Frontenac 1947.
Una vendimia excelente, ¿no creen?
A su salud.
Que todavía la tengan mañana.
Ese Igor despreciable se olvidó los cuchillos.
¡Igor! ¡Igor!
Se me olvidaron los cuchillos.
No importa.
- Salgamos de aquí. - Sí.
Idiota.
Los cuartos que les mostraré...
son los más interesantes de mi taller.
A propósito, estos son algunos de mis antepasados.
Este era mi bisabuelo, el pirata más sanguinario...
que colgó, estiró, y cortó extremidades.
Este trajo el terror de la Inquisición...
a los pacíficos pueblos de Carpathia.
Me gusta.
Este es "Sandos el Torpe" un eslavo.
Le enseñó a Atila todo lo que sabía.
Un personaje admirable.
Un fuerte parecido familiar...
¿no creen?
Este fue mi primer experimento.
Vamos, vamos. Terminemos con esta tontería.
- ¡Sí! - ¿Tontería?
Eso es bueno, ¿verdad, Igor?
Me gusta más cuando no se ríe.
- ¡Caballeros! - Después de usted.
¡Fuera!
Debo advertirles que no traten de escapar...
o me veré forzado a usar este rayo láser.
¡Miren!
Miren a su alrededor, caballeros.
Es aquí donde la gente que me desafía...
cambia de idea.
La llamamos la barbería.
Sí. Esto le dará un corte de pelo...
hasta los hombros.
Y esto es para su manicura...
y esto, por supuesto, es para el champú.
Nunca necesitará otro.
- ¿Está bien? - No está mal.
No puede ser.
Esto les va a gustar.
¿Por qué yo?
¿Por qué siempre yo?
Muévanse.
Y este es el armero medieval...
el estirador instantáneo...
que convierte a hombres bajos en extra altos.
Quisiera demostrarles uno de los aparatos más ingeniosos...
de la Inquisición.
Déjeme ver. No.
No, usted no servirá...
pero usted sería perfecto, Sr. Armstrong.
¿Le importa? Gracias.
¿Cuál es la idea?
¡Esto!
¿Cuál es la idea?
¿Qué? ¡Esto!
¿Cuál es la idea?
Tú dijiste eso.
Bueno, Sr. Armstrong, es el momento que hemos esperado.
Cuando terminamos con las tonterías...
y hablamos de negocios.
Firmará este poder legal ahora...
¿o esperará a que las cosas se pongan feas?
¿Por qué no gatea hasta debajo de su roca?
¡Así se habla! Está fanfarroneando.
Su amigo no me conoce muy bien.
¡Igor! ¡Igor!
- Sí, Dr. Goldfoot. - Convéncelo a que firme.
Si sigue siendo obstinado...
iré a preparar el...
digamos que el persuasor máximo.
Sí, Dr. Goldfoot.
Odio tener que usar estas cosas.
Pienso que usted es bastante amable.
- ¿Si? - No.
Si esto no le da una mejor afeitada...
le compraré otra.
- ¿Si? - ¡Dije que no!
Esto lo convencerá. El apretador de pulgar de Lucrezia Borgia.
Se pone en el pulgar y lo gira y gira...
y sigue girando hasta que sienta tanto dolor...
que de repente querrá...
- ¿Está bien? - Duele.
- Sí. - Buen chico, Todd. ¡Aguanta!
- ¡No firmes! - Firmará, amigo. Observa.
Sr. Armstrong, será la primera víctima de mi nuevo separador.
Cómo le gustará tener la cabeza allá arriba...
y el cuerpo por aquí abajo, ¿eh?
¿Está loco?
Lo descubrirá.
Creo que se enganchó el pie.
¡Dr. Goldfoot!
¡Ayúdeme, Dr. Goldfoot!
¡Por favor, bájeme!
Igor, papanatas charlatán.
¿Por qué te dejo solo?
¡Levántate! ¡Levántate!
- Oh, Dr. Gold... - Cállate.
Gritará por piedad cuando vea...
lo que tengo guardado para usted.
Saca el collar de perro, Igor.
Esto es, Sr. Armstrong.
Lo convertiré en un charlatán idiota a no ser que firme.
Por última vez...¡No!
Muy bien.
¡Ahora marche!
¡Muévase! ¡Muévase!
¡Vamos, muévase!
¡CSI te agarrará por esto, rata!
¡Te rastrearé yo mismo...
aunque me lleve el resto de mi vida!
Si es que sigo con la organización.
Bueno, Sr. Armstrong, es su última oportunidad.
A no ser que cambie de parecer, comenzaremos.
Bueno, entonces comenzaremos.
Ahora...
Le advertí, Sr. Armstrong.
¡Utilice bien su tiempo!
Le queda muy poco.
Quizá su amigo le haga volver a sus cabales...
antes de que sea muy tarde.
¡Igor! Trae al otro. ¡Rápido!
Sí, señor.
Vamos, Sr. Craig.
¿Qué estoy haciendo aquí? Se supone que Ud. esté adentro.
Es vivo, ¿eh?
Aun tengo la llave.
¡Y también tengo éstas!
- ¿Esas? - Sí. ¿No son buenas?
Realmente lo son.
¿No son bonitas?
Oh, sí lo son.
Las usamos todo el tiempo.
Entonces no necesitarás esto.
No, no lo necesito.
¡Oiga, vuelva aquí!
¡Apúrate, Igor!
¡Apúrate! ¡Sólo quedan segundos!
- ¡Detén la cuchilla! - ¿Qué?
¿Que detengas la cuchilla!
¡Ah, la cuchilla!
¡No, no, la palanca!
¡La palanca!
¡Ah, la palanca!
Estuvo cerca.
¿Qué cosa?
Quita las esposas. ¡Apúrate!
Vamos.
Despacio, despacio.
Salgamos de aquí.
¡Espera! ¿Y Diane?
¡Olvídate de Diane! ¡Vamos!
¡Igor!
Vas a tener muchos líos.
¡Cierra las puertas y que no se escapen!
¡Igor!
¡Larguémonos de aquí!
¡Igor!
Hola, doctor.
Es de esperarse.
Sabes, Igor, debería ponerte este rayo...
a través de esa cabeza inservible...
y dejar que te pudras.
Pero doctor...
Mi imperio, todo lo que creé está en peligro.
- OH, no. - K.o., sí. Debemos detenerlos...
antes de que avisen a las autoridades.
- Haré todo lo posible. - Eso no.
¡Aquí vienen! ¡Acelera!
Hay muchas cosas en el tablero.
Quizá podamos perderlos en la pantalla de humo.
Sí, este...
- ¡La perilla! - ¿Eh?
- ¡Patea la perilla! - ¡Bueno!
¡Rápido, Igor!
- Quizá pueda encontrar algo. - No, mira el camino.
Encontraré algo.
Ya es suficiente persecución, doctor.
- ¡Deles! - ¡Sí! ¡Sí!
¡Vámonos!
¡Los perdimos, Todd!
- Bueno, pero sigamos adelante. - Buena idea.
De vez en cuando tengo una.
- ¡Igor! - ¿Dr. Goldfoot?
¡Desertor!
¿Dónde has estado, Igor?
Dr. Goldfoot, lo he estado buscando.
Me alegro de verte. ¡Ahora síguelos!
¿Qué calle era esa?
¡Para adelante!
¡Apúrate! Se están acercando.
¡Nos están alcanzando!
¡Dobla a la derecha!
¡Igor, idiota!
¿Por qué me escuchas cuando estoy equivocado?
¡Oye, regresa!
¡Nos siguen otra vez!
¡Acelera! ¡Más rápido!
¡No puedo! No va más rápido.
¡Adelante!
¡Aquí vienen!
¡Larguémonos de aquí!
¡Más rápido, apúrese!
Creo que los perdimos.
¡Apúrese, apúrese!
¡Rápido, rápido!
- Oye. - ¿Qué?
¡Ahí vienen!
- ¿Quién? - ¡Ellos!
¡Aquí vienen de nuevo!
¡Le pagaremos a la vuelta!
¿Siguen detrás nuestro?
;Sí!
Los estamos alcanzando.
¡Deja de tocar esa cosa!
¡Para!
¡Acércate a ellos!
Sí.
Quédate quieto y sujétate.
¡Cuidado!
¡No puedo ver!
Mi arma secreta.
La he estado guardando para una emergencia.
Dales con eso.
Lo logramos.
¿Ahora qué hacemos?
Nos largamos.
Tú y tu arma secreta.
MISILES - ZONA DE TIRO PELIGRO
¡Espera! Quieto.
¿Qué hacemos ahora?
Tengo una idea. Vamos.
¡Dr. Goldfoot, estamos aquí!
¡Dr. Goldfoot! ¡Venga a agarrarnos!
Igor, idiota.
- Ni se enteró qué le pasó. - Sí.
Hemos tenido una semana bastante difícil.
¿Te gustarían unas vacaciones en París?
- No creo... - Invitado mío.
Adiós, Dr. Goldfoot, dondequiera que esté.
¡Adiós!
Después de la que pasamos es bueno relajarse.
Ya lo creo.
¿Diane?
¿Café, té o amor?
¿Qué piensas?
Muchachos.
En cuanto vi a este bomboncito austríaco...
fue amor a primera vista.
Estoy tan contento que podría volar.
Estoy volando.
¿EL FIN?
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