Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
¡John Forest!
¡No me das miedo!
¡Ven aquí!
¿Me oyes?
¡Sal aquí!
Vosotros dos, por atrás, venga.
Tú, Blake, conmigo.
¡Sal de ahí, Forest!
¡No te tengo miedo!
¡Maldito!
¡Sal fuera!
Ya lo ha preparado todo.
-Nos veremos en el maldito infierno.
¡Cabrón!
No te molestes en salir de ese cajón.
Adiós, chacal.
Has malgastado tus esfuerzos para nada.
Lo siento, pero en esta ocasión te has equivocado, amigo.
No podemos decir que te acompañó la fortuna.
So...
¿Por aquí no hay nadie con una estrella?
¡Abuelo!
¿En el pueblo están todos muertos?
Todos, hasta el gran Sol,
se han ido de este mundo.
Traigo cuatro amigos conmigo. Y apestan con este calor.
¿Dónde está el sheriff?
¿Por qué no te aclaras los ojitos, hijo?
Perdóneme, pero en mi pueblo,
para ser sheriff hay que ser mayor de edad.
¡Diantres, los otros se han marchado
para ir a matar a los nordistas!
¡Es increíble!
Con la cantidad de gente que queda por matar por aquí.
¡Bill Roberts!
Está muy bien. Has ganado a tu padre.
1000 dólares, él no llegó ni a 800. ¿Lo sabías?
Pero bueno, aquí estamos.
¡El viejo Blake!
¡...! ¡Fred Slim!
Este cuando era así de alto,
me tomaba el pelo porque era muy viejo para cogerle
y darle una paliza.
Dios mío...
Antes o después, todos tenéis que morir.
Sí.
¡El señor Gonzalves!
¡Sí, este es el pez más gordo!
A ver...
1000, 1000, 1000 y 2000.
Hacen, hacen, hacen...
Hacen 5000 dólares, jefe.
¡...! ¡Se te dan bien los números!
Si me haces trabajar con este calor,
no conseguiré llegar a viejo. No.
Bueno, pero habrá algún sitio para refrescarse, ¿no?
¡Claro, ahí está mi oficina!
Sobre la mesa hay una botella de whisky.
Espérame allí, yo voy al banco a por el dinero.
¿De acuerdo?
¡De acuerdo, abuelo!
¿Ladrón no chantajista?
Como veo que lo miras tanto, te regalaré una copia.
Y aquí están los dólares.
Si lo traes vivo, le esperan diez años de trabajos forzados.
Mejor para él que lo traigas muerto.
Y está por aquí cerca.
Y haciendo de las suyas con Jurago.
Si tuviera 50 años menos,
te juro que subiría al caballo y pam, pam.
Un doblete de 6000 dólares no está mal.
En mis tiempos, el Estado no era tan generoso.
Con cualquiera de estos elementos,
no te pagabas ni una mujer para una noche.
Oye, ¿me estás escuchando? ¡
Este tribunal declara a John Forest culpable de homicidio.
Y tiene en cuenta los atenuantes pertinentes,
ya que el acusado actuó en estado de ira
tras conocer su condición de hijo ilegítimo.
Y le condena a una pena de diez años de cárcel.
¡Bastardo! Déjale, Clint,
soy yo la responsable.
Él no tiene la culpa.
¿Bastardo? ¿Qué significa esto, Clint?
Significa que no eres un Forest.
Y que esta no es tu casa.
Bien.
Me marcho.
¡John, espera! ¡Déjale!
¡Lárgate!
¡Y no vuelvas nunca!
¡Esta es mi familia!
¡Mía!
¡Bastardo!
-¡Clint!
¿Qué has hecho?
Cuando vuelva, hablaremos.
No sé qué te ha dicho,
pero para mí sois los dos mis hijos. ¡John!
¡Deja que se vaya! ¡No le llames!
¡No es hijo tuyo!
¡Vuelve aquí!
¡Tu hijo soy yo!
¡Solo yo!
¡Solo yo!
No le llames.
Tu hijo soy yo.
Has sido tú.
¡Has sido tú!
¡Has matado a mi padre!
¡Has matado a mi padre!
¡Bastardo!
¡Este bastardo ha matado a mi padre!
¡Ha matado a mi padre!
Dame el arma, John.
¡Tú! ¿Qué diablos te pasa?
¿Adónde vas?
¡Espera!
¿John?
¡John!
¡Anne! ¡
¡John!
John...
Por fin has vuelto a casa.
No sabes lo larga que ha sido la espera.
Pero ahora...
Ahora... estás aquí.
¿Y el chico? ¿Cómo está?
Habla siempre de ti.
Ayer me preguntó si eras su padre.
Es un niño, John,
y su padre nos dejó cuando solo tenía dos años.
No puede recordarlo.
Algún día tendrá que saberlo.
Y es justo que así sea.
Su padre para nosotros...
lleva muerto mucho tiempo. Ya lo sé.
Pero el pasado, aunque intentemos olvidarlo,
es como una vieja herida.
Y las heridas se vuelven a abrir de vez en cuando.
¿Hablas...?
De ti...
o de mí?
De los dos.
John...
Lo sé todo, John.
Todo lo que nunca me has contado.
No quiero hablar de ello.
A veces, te siento tan distante...
como si...
Como si tus recuerdos te llevaran muy lejos de mí.
¡Basta, Anne!
Ha venido por aquí un médico.
Uno de tu pueblo.
Traía noticias para ti.
¿Cuándo pasó por aquí?
El otro día.
Me dijo que perdiste a esa chica por culpa de la cárcel.
Pero yo te quiero.
Quédate aquí para siempre.
Y olvida todo. Ya verás que con todo mi cariño
lo conseguirás.
El odio y el dolor no dejan nunca olvidar.
Ella no ha sabido esperarte, John.
Yo te amo.
Aunque tú no me ames,
cuando me necesites,
yo estaré aquí.
Y verás que podré hacerte que olvides.
Tú lo consigues siempre, Anne.
Al menos un poco.
Lo sé.
Tú y yo hemos tenido mala suerte en la vida.
Y no quiero perder también lo poco que me ha quedado.
Es demasiado tarde para volver a empezar.
¿Adónde se dirigía ese médico?
Me dijo que iba a Alburquerque.
Mirad qué escena.
El general Singer y sus rangers han huido.
Si esto sigue así, en unos días tendré el local lleno de yanquis.
¿Podría beber algo mientras tanto? Pase y compruébelo.
Gasas.
Te va a doler,
pero en una semana, estará ya curada.
La última vez que te vi,
me dijiste que ibas a dejar la medicina.
Por lo que veo, no has sabido mantener tu palabra.
-Se dicen tantas cosas,
pero al final se acaba haciendo siempre lo mismo.
Mejor así, simplifica la vida.
¿Un poco de desinfectante? Sí, claro.
Lo necesitamos todos.
¿Quién te dijo que me encontrarías aquí?
Eso no importa.
Venga, dime lo que tengas que decirme.
Has visto a esa mujer,
Se trata de tu madre.
Ha muerto.
Si te sirve de algo,
no sufrió, John.
Cuando vio que era el final, me dijo que te buscara.
Que te pidiera perdón
por ella y por tu hermano.
Ya sé lo que sientes
y ella también lo sentía,
pero quiso que te dijera justo eso.
Los dos erais sus hijos.
Para intentar salvar a Clint, se quedó en la miseria.
Pero no lo consiguió.
Quiero que lo intentes tú.
Ya estoy buscándole.
Tu madre me dijo que Clint tiene que pagarlo,
pero no con la muerte.
Y que solo tú puedes enfrentarte a él sin matarlo.
Claro.
Yo puedo dejar que me mate.
A veces, la muerte es una liberación.
Yo lo sé bien.
Pero lo que quería decir tu madre era que...,
si algún día tienes que enfrentarte a Clint,
no seas tú el que dispare primero.
¿Preparada la sorpresa para nuestros amigos?
Todo a punto, Jurago.
¡Vamos, adelante!
¡Venga, sal de ahí!
-¡Vosotros dos, disparad!
¡Yo intentaré cubriros las espaldas!
Ve tú también, Pancho.
¡Venga, chicos, hay 100 000 dólares ahí dentro!
¡Jía! ¡Jía! ¡Jía!
Oro para la patria.
¡Amigos!
¿Quién te ha dicho que somos tus amigos?
Ahora tú, Clint, te vas por ese lado.
-Y recuerda,
el mundo es demasiado pequeño para un traidor.
Buena suerte,
amigos.
¡Nos vemos en Alburquerque!
Hijos de perra...
Nos han alcanzado.
¡Mira, Jurago!
¡Cabrones!
¡Rápido, a por ellos!
¡El oro, lo han dejado!
Pancho...
Estúpido idiota...
¡El oro está con Clint!
¡Ahora seguramente irá hacia el cañón!
¡Vámonos!
¿Tú qué haces aquí?
¿Quién eres?
Alguien que mata a tipos como tú.
Yo, en cambio, suelo matar imbéciles.
Quizá pueda hacer una excepción contigo.
Busco a un hombre.
Va solo, con pinta de canalla.
Debe haber pasado por aquí.
Sí, es cierto.
Se ha marchado por allí, por la izquierda.
Sigue haciendo tu trabajo de viejo.
¡Vámonos por la derecha!
No sirve de nada decir la verdad porque nadie te cree.
¡Un momento!
Por nuestra vieja patria.
Que...
Que está muriéndose.
Y nosotros con ella.
¡Y yo me estoy muriendo de sueño!
¡Esta noche pago yo la bebida de todos!
- ¡Hombre! - ¡¡Otra ronda!
-¡Whisky!
¿Qué? ¿Te da vergüenza, nena?
No soy del oficio, ¿sabes?
Yo en Phoenix era una vedete.
¿Qué te crees?
Esta maldita guerra...
Venga, vedete, date prisa, no me gusta esperar.
A mí, tampoco.
Y ya he esperado diez años.
No te muevas
o te meterás en un lío. ¡John!
¡John!
¡Que me muera ahora mismo!
No lo digas dos veces, hermano, podría complacerte.
John, el bueno de mi hermano.
Anda, John,
llámame mentiroso,
pero te juro que me alegro de verte.
Yo no.
Oye, John,
ha pasado mucho tiempo, ahora he cambiado.
Era un crío.
Lo hice todo porque te envidiaba.
Quería ser como tú. Nuestra madre ha muerto.
¡No es verdad!
¡Estás mintiendo!
Ha muerto.
¡Dispárame!
¡Dispárame!
¡Y acabemos con todo! ¿Qué más quisiera yo?
Pero su último pensamiento fue para ti.
Dijo que... no debía matarte.
Pero hay algo que sí has venido a hacer.
Has venido solo para verme sufrir, ¿
¿Bastardo?
¡Lárgate!
¡Lárgate!
¡Lárgate de aquí!
Vámonos.
Jurago y los demás te andan buscando.
Puede ser que estén ya aquí.
Me han pillado,
Te habrían cogido enseguida
si yo no los hubiera despistado.
Te quieren muerto.
Decide tú.
Este es su caballo.
Tú conmigo. Vosotros, rodead la casa, pero estás atentos.
Los soldados podrían reconocernos.
Vamos a entrar.
¿Dónde ha ido ese cerdo?
Se han ido los dos juntos y han robado un tapiz.
El hombre del tapiz.
¡Ese hijo de puta que nos hemos encontrado hoy!
¡Soltadme! ¡Soltadme!
El hombre con el tapiz se llevaba al cabrón de Clint.
Vamos, sigámosle.
No creo que en este pueblo vayan a comprar tapices, John.
¡Has vuelto, amigo!
Justo te estaba buscando, viejo.
Habría jurado, antes de haber bebido tanto whisky,
que este es uno de los de 1000 dólares.
Exacto, sheriff, lo he traído yo.
Mételo dentro y dame mi dinero.
Esta guerra ya no da nada.
Plántale un tiro en plena frente y buenas noches.
Esta vez has trabajado por tu cuenta y riesgo.
¿Qué me estás diciendo, sheriff?
El Estado me debe 1000 dólares.
El Estado ya no existe, hijo,
hemos perdido la guerra.
Cuando ese haya terminado de reírse,
mátale y lárgate.
Se van todos...
y tú, en cambio, te quedas, viejo.
Yo soy muy viejo para hacer un viaje.
Además, le prometí al jefe del salón
que no dejaría ni una gota de whisky a esos yanquis.
Ya te lo dije, John,
en este pueblo los tapices ya no valen nada.
Por esta noche, nos quedaremos aquí.
¡John, aclárate las ideas!
Gracias, tú debes ya tenerlas clarísimas,
¿viejo?
John...
¿En qué estás pensando?
No seas estúpido,
nadie te dará un dólar por mi cabeza.
Es algo que hago encantado, incluso, gratis.
¡John!
¡No me dejes aquí dentro!
¡Sácame de aquí!
¡Sácame de aquí!
¡Maldito bastardo!
Eso es algo que tengo muy asumido.
John, sácame de aquí.
John...
Si me sacas de aquí, te doy 10 000 dólares en oro.
20 000 dólares.
20 000 malditos dólares en oro.
¡Mi precio 20 veces!
¿No pretenderás dejarme aquí y que me muera de hambre?
¡John!
No estoy sordo, Clint.
Tu deuda conmigo son diez años de cárcel.
Eso es lo único que me debes.
Buenas noches.
Cerdo.
Carroña.
¡Carroña!
Carroña.
Me habían dicho que los yanquis vestían de azul.
Pero tú no eres un nordista,
eres uno de los de 5000 dólares.
Sí.
La próxima irá a tu cabeza.
Estoy seguro que hará el mismo ruido.
Busco a Clint Forest.
¿Qué quieres hacerle, hijo?
Llenarle de plomo.
Habla o empiezo por ti.
¿Quieres parar ya de jugar con ese pañuelo?
Bien, ¿dónde está?
En prisión.
¿Le has metido tú? No, señor.
Pues bien, llévame donde esté.
¡Veo que te gusta! ¡Camina!
¡Tenemos visita!
¡Todos a cubierto!
¡Rodead la prisión!
¡Abre!
¿Qué ocurre?
Amigos tuyos, siempre los mismos.
Deben tenerte mucho cariño.
No, tienen cariño al oro que les robé.
¡Tú, no va contigo!
¡Solo queremos a Clint Forest!
¡Tráelo fuera y podrás irte a arreglar tus asuntos!
Estemos juntos.
Sálvame y el oro será tuyo.
¡Marchaos!
¡Clint Forest me pertenece!
¡No seas estúpido, amigo!
¡Sácalo fuera y vete!
¡Qué generoso, Jurago!
¡Es la primera vez que 5000 dólares insisten tanto
en que los recuperen!
¡Cuidado, John!
¡Cógela!
Toma esto.
Ese viejo inútil me ha enseñado algo.
Pongámoslo en práctica.
¡Toma, Clint!
¡Atento, Clint!
He elegido mal, lo sé.
Él me odiaba mucho menos que tú.
Paciencia.
Otra vez será.
Podría haber apuntado mejor.
Poca precaución.
Y, entonces, ¿qué es lo que quieres?
No lo sé.
Pero unos...
diez años en la cárcel no estarían mal.
Escucha...
Creo que sé dónde te conviene ir.
Creo que sé dónde te conviene ir.
Hay 100 000 dólares esperando a ser rescatados.
Se trata de oro robado.
¿Y qué diferencia hay?
Todo oro ha sido robado en alguna ocasión.
Si no hubiese sido yo,
yo qué sé...,
lo habría cogido Jurago o los jodidos yanquis.
¡Peor para ti!
¡Yo ya lo he comprobado!
¡Vete por ese camino!
¡Yo me voy!
¡Jía!
¡Clint!
¡Tengo un arma y está cargada!
¡Nunca llegarás a tener el valor de matarme!
Mato a tu caballo
y luego te obligo a que recorras todo el camino a pie.
¿De qué camino hablas?
Del que me lleve a un sheriff que me pague 1000 dólares por ti
y te encierre en una cárcel segura.
¡Maldito bastardo!
Sí, lo soy.
Parece que Jurago se nos ha adelantado.
Ya ha pasado lo peor.
-Hay un olor insoportable.
-Clint se ha aliado con alguien y van a medias.
-Pero no puede estar muy lejos.
-Vámonos. -Sí, larguémonos.
-¡Jía! ¡Jía!
Déjame ir a por el oro. Estamos cerca.
Nos lo dividimos como hermanos.
Después, si quieres, me escapo a caballo y no me volverás a ver.
¿Eres capaz de mantener una promesa?
Esta mañana, en Alburquerque,
te he salvado la vida.
Vale, de acuerdo,
pero con una sola condición.
Te acompañaré hasta la frontera.
Está bien si es lo que quieres.
No hay nada que te lo impida.
Cárgalos en mi caballo.
Es lo más prudente.
¿Adónde vas?
¡Por ahí se da la vuelta!
¡Hay que ir por este lado!
¡Bastardo!
Anne...
¿Qué ha pasado?
Todos.
Se marcharon todos.
Nosotros quisimos quedarnos.
Después,
comenzó la batalla.
Esta guerra maldita...
¡No! ¡No!
Es solo mío.
¡Mío!
Cariño, yo estaré a tu lado.
Siempre.
¡Deja esa pistola, Clint!
¿No querrás llevar también a la chica con nosotros?
¡Solo tenemos dos caballos más el peso de los cofres!
Nos iremos los tres.
Mañana al alba.
Este camino va a ser más difícil.
Apesta a yanqui.
Baja del caballo, Clint, es tu turno.
¿Quiénes son? ¿Amigos tuyos?
No me gusta cómo nos están mirando.
Pero ya casi estamos.
Allí, detrás de esas montañas, está el paso.
Dividámonos ahora el oro.
No.
Solo lo repartiremos cuando lleguemos a la frontera.
♪ Pero yo gastaría
♪ toda mi vida... ♪
Creo que aquí aún hay mercado.
John, tenemos un trato.
Acuérdate.
No querrás faltar a tu palabra...
Yo me iré a México...
y nunca volveré.
Nos quedaremos por aquí.
Esta noche, pasaremos la frontera.
Chico, cuida los caballos.
Hemos perdido en Alburquerque. Los yanquis avanzan.
Si esto continúa así, no sé qué va a pasar.
-¡Camarero!
¿Tiene habitaciones libres?
Tenga o no tenga, están ocupadas por los soldados.
Desde la guerra, no hay más que problemas.
Una tendrá que haber... La tuya.
Claro, naturalmente.
Si usted está conforme...
Lo estoy. Acompáñenos, estamos muy cansados.
Sí. Sí, señor.
Por aquí.
Yo duermo aquí. Pasen.
Es fabulosa. Estaremos muy bien.
Entrad deprisa.
-¿Qué lleva ahí dentro?
Pesa bastante, ¿verdad? Su caballo parece muy cansado.
Sí, piedras de mi tierra.
Las llevo siempre conmigo y así la recuerdo.
Adiós. Adiós.
He pensado muchas cosas, hermano.
He pensado que nos tenemos que separar.
Y que, a lo mejor, mañana no volvemos a vernos.
En el pasado,
fui injusto, pero también he pensado
que la mitad del oro es mucho para ti.
Tienes razón.
También lo tenía previsto.
Deja ya de hacerte el héroe.
Eres un ingenuo.
Esta es la prueba de que no os robaba vuestra parte.
Dividámonos el oro y en paz.
El ingenuo eres tú, Clint.
Has malgastado la última oportunidad para salvarte.
Estos dos chacales saben bien que intentabas escapar.
¿Qué broma es esta?
¡Basta!
¿Dónde está el oro?
Habla.
Desgraciado.
Has perdido, Clint.
Cuando te haya acompañado
hasta la frontera,
regresaré para devolverlo.
Hijoputa.
Habla...
o te mato.
Me conoces y sabes que no hablaré.
Un momento...
Me parece que estamos perdiendo el tiempo.
Este señoritingo
no tiene intención de decirnos dónde está el oro.
-No estés tan seguro.
Emplearemos otros métodos.
Y se arrepentirá de no haber querido decirnos dónde está.
No me sorprende.
De tipos como tú no espero nada divertido.
Te obligaré a hablar.
Te haré hablar aunque tenga que degollarte.
Por última vez, John,
habla...
o te arrepentirás.
No. No hablaré.
Aprovechas la ocasión para...
desahogar tu odio hacia mí.
No te diré dónde está el oro.
Sabes que no lo haré.
Súbelas.
-¡John!
John...
Maldito.
¡Eres un canalla! -¡Aparta!
Se me está ocurriendo una genial idea para obligarte a hablar.
Miserable, déjala tranquila.
Si no hablas, ella sufrirá las consecuencias.
¡La mato si no nos dices dónde está el oro!
Suéltala.
Lo diré todo.
Dime dónde lo has...
escondido.
Suéltame y te llevaré hasta él,
pero hazlo antes de que me arrepienta
y lo eche todo a perder.
-No creo que debamos fiarnos de él,
pero no tenemos otra opción.
Ya.
Si nos engaña,
le mataré.
Y ahora, habla.
Libera a Anne...
y déjala marchar.
Estará aquí, donde han puesto esta señal.
-¡Ricky!
Dios.
-¡Escoria!
Te arrepentirás de haber nacido.
-¡Cálmate!
Tiene que decirnos dónde está.
¡Tú, levanta!
¡Muévete!
¡Venga!
Dime dónde está el oro.
Vas a dejarla ir,
¿no, Clint?
Ya la he dejado.
Está ahí porque ella quiere.
¡Habla ya!
Anne...
Coge tu caballo y vete rápido.
A pocas millas de aquí, están los nordistas.
Hay unos árboles allí, al fondo.
Lo enterré debajo.
¡Por fin!
Gary tiene una bala en la pierna.
Me toca a mí llevárselo.
Te queda un cuarto de la parte que te corresponde.
Y, entonces, ¿cuánto me queda?
Haz tú las cuentas.
Yo no soy bueno con los números.
¡Venga!
¡Dame el oro!
Muy bien, Clint.
Habría jurado que lo querías todo.
El trato era un tercio para cada uno.
Un tercio para cada uno en Alburquerque.
Tú has querido hacerte el listo.
¡Ni lo intentes, Clint!
¡Venga, andando!
Anne, ¿por qué no te has ido?
Eres lo único que me queda.
No puedo dejarte. Se acabó el numerito.
Tú, sal de ahí si no quieres acabar mal.
Desgraciado.
Habías dicho que nos dejarías libres.
Solo un idiota se pone de espaldas al enemigo.
No puedes matar a tu hermano.
Monta en tu caballo
y márchate lo más lejos que puedas.
¡Escapa...!
Ten...
Tendrías que haberte ido, John.
Esto...
te costará caro.
Anne...
Ayúdame.
Inténtalo.
¡Anne! ¡Anne!
A... Anne.
¡Anne!
Anne, adiós.
Te juro que te vengaré.
Te vengaré.
Anne...
Jack, por favor, te daré mi parte.
Pero no quiero morir aquí.
Llévame a ver un doctor, Jack. -¿Le oyes?
Gary el terrible.
El horror del Colorado que suplica
como un niño.
No puedes desearle el mal a tu amigo Jack.
Peor para ti, Gary.
Peor para ti.
Ahora, nada de doctores.
Vayámonos de aquí cuanto antes.
Es asquerosamente lúgubre.
Estoy de acuerdo. Apesta a muerto y a moribundos.
-¡Sacadme de aquí!
¡Canallas!
¡Carroña!
¡Sacadme de aquí!
Nos llevamos también el caballo de Gary.
A él ya no le hace falta.
Deberíamos haberle matado.
Tienes razón.
En el fondo, es un amigo.
Va a ser lo mejor.
-No, no.
-Vete al infierno, Gary.
Enséñale el camino, Jack.
¡Jack!
¡Jack!
¡Jack! ¡Jack!
¡Ven aquí!
¡Jack, maldito imbécil!
¡Ven aquí y cojamos los caballos!
¡Sal fuera, Jack!
¿Adónde vas, Clint?
¡Al infierno se va por aquí!
¡Dispara, Clint!
¡Dispara!
¡Dispara, Clint!
¡No!
¡No puedo más!
Llévame...
a casa.
Quiero... ir con nuestra madre.
Llévame...
con ella.
Tranquilo, Clint,
sí. Ya vamos a casa.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.