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- Edmond, deseo que tome el mando del Faraón. - ¡Capitán!
Soy su superior. Ese deber debería recaer en mí.
Su deber es comprar las mercancías.
Abra ese cofre de allí, contiene una carta en su interior.
Tiene que dársela a alguien muy importante en Paris.
¡Mercedes!
- Tu no podrás partir antes de casarnos. - Casémonos mañana.
Somos catalanes.
No nos casamos con extranjeros, lo hacemos entre nosotros.
- Esto es para usted y Mercedes. - Sr. Morrell, ya nos ha dado demasiado.
"Por la presente se informa que al llamado Edmond Dantès
"se le confió una carta por el usurpador Napoleón."
Síganos.
Voy a decirles que esta carta la escribieron ustedes.
¡Haz eso y te arrancaré el corazón, para mostrártelo mientras aún late!
Soy el Sr. de Villefort, Fiscal. ¿A quién se supone que debía entregar esta carta?
Al Sr. Noirtier, en París.
¡Edmond!
- ¿Adónde te llevan? - ¡No lo sé! ¡Volveré!
Ha sido acusado de traición. Fue llevado al Château d'If.
Ahora está muerto. Lo siento mucho.
10 años...
Soy el Padre Faria.
¿Me ayudará a planear nuestra huida?
Seguiremos cavando, y después te daré las clases.
Cuénteme otra vez lo que pasó.
El apellido original de Noirtier es "Noirtier de Villefort".
Lo cambió cuando se convirtió en bonapartista.
- ¿Usted ya no utiliza el apellido "Noirtier"? - No, es "de Villefort".
- Sueño con vengarme. - Cuando se desea venganza,
es mejor cavar primero su propia tumba.
Tendrá que escapar por tu cuenta.
Este es un mapa de la isla de Montecristo.
A 20 pasos al oeste "del Rocher du Lapin", encontrará "mi tesoro". Se lo lego todo.
¡El número 27 está muerto!
Lo siento, padre.
¡Corra!
¡Haga sonar el cañón!
¡Reunid a los guardias!
¡Vamos, muévete! ¡No tenemos todo el día!
¡Acabemos de una vez!
¡Lo haré tan rápido como pueda!
¿Por qué tardas tanto?
TRADUCCIÓN -= YAGOM =-
¡Eh, joven!
Recuerdo que Louis Dantès vivía aquí.
- ¿Sigue siendo así? - Murió hace años, señor.
¿Cuántos años?
Cinco, o tal vez seis.
¿Sabes dónde está enterrado?
En Saint Augustin.
Bien. Gracias.
Señor, si me disculpa...
¿Por casualidad sabe dónde encontrar a Louis Dantès?
Creo que es por aquí. Venga.
Mire.
"Louis Dantès, muerto de pena en 1825."
Y a su lado está su hijo,
Edmond Dantès...
muerto 10 años antes que su padre.
Es triste, ¿verdad?
¡Buenos días, señor!
- ¿Vive usted aquí? - Sí.
Aquí vivía una mujer que arreglaba redes.
¿Sabe dónde está ahora? Se llama Mercedes.
Se fue hace años.
- ¿Adónde fue? - Ella se casó.
Se fueron a París.
¡Vuelve aquí! ¡Alto! ¡Alto!
¡Libérame, amigo mío!
De acuerdo.
¡No! Ve por ahí.
¡Vete, déjame en paz!
¡Alto, te dije que por allí!
¿Qué te pasa? ¡No hay moros en la costa!
¿Por qué te escondes?
Estarás mejor sin mí. ¡Sálvate!
Hice bien en quedarme contigo.
¿De dónde vienes?
De Talamone.
¿Qué hace un italiano en Marsella?
- Contrabando. - ¿Contrabando de qué?
Vino, brandy.
Nos acorralaron en la playa.
Y ahora no sé qué hacer con el bote ni con el mudo.
- No sé navegar. - ¿Qué mudo?
Mi sobrino. Estaba cuidando el barco.
¿Y dónde está ese barco?
Anclado cerca de una cala.
¡Ettore!
¡Ettore, soy yo!
¡No dispares, idiota!
¡Baja ese mosquete!
¡Soy yo!
Fuimos arrestados.
Escapé gracias a mi amigo.
Nos llevará de vuelta a casa.
Puedo ayudarte a navegar.
Confía en él. Me salvó la vida.
- ¿Qué dice? - Que pareces un granjero, no un marinero.
¡Bueno, ya lo veremos!
¿Qué eres?
¿Quién eres?
Soy Simbad el marino.
Su antiguo timonel, ¿tenía algún plano o mapa?
- una brújula? - Sí, está abajo.
Tráemelos.
No puedo ver la tierra.
El viento ha cambiado de dirección.
¿Dónde estamos?
A unas 10 leguas de la isla de Montecristo.
¡Montecristo está muy lejos de Talamone! ¿Por qué vamos allí?
Estamos esperando una tormenta.
- ¿Qué tormenta? - Vamos a rodearla,
dejarla pasar, luego pondré rumbo a Talamone.
¿Te has vuelto loco? ¿Qué tormenta? ¡No hay ni una nube a la vista!
¿Quieres reemplazarme en el timón? Te dejaré tomar el mando.
- ¿Has atracado aquí antes? - Unas cuantas veces.
¿Has oído hablar de Le Rocher du Lapin? Nunca he oído hablar de él.
Busca leña para hacer un fuego. Voy a buscar una cabra para la cena.
- ¿Te ayudo? - No, no.
Quédate aquí y cuida del barco.
Los contrabandistas podrían hacerse con él.
28... 29... 30...
31.
Conejo... Conejo...
¿Dónde está el conejo?
¿Donde está?
¡Dímelo!
7, 8, 9... ¡60 pasos!
26, 27, 28, 29, 30,
31, 32, 33, 34, 35,
36, 37...
¿Qué demonios estás haciendo?
¿No sabes encontrar una cabra?
Pude ver dónde estábamos.
El cielo está despejado. ¡Nos vamos!
¡Vamos!
¡Ettore!
Nos vamos. ¡Venga, vamos!
¡No encontró ninguna cabra!
¡Vosotros iros!
Podemos ir a nuestra casa. Venga, vámonos. Sube al bote.
¡Vamos, entra!
¿Qué pasa?
¿Qué ves?
¡Sinbad!
¿Qué estás mirando?
Cuando lleguemos a Talamone, ¿qué vas a hacer con este barco?
Voy a devolvérselo a mi tío. Este barco le pertenece.
¡Y esto para ti!
Bien, ¿está bueno?
- El pescado está delicioso. - Mañana iremos a pescar más.
¿Tienes tu propio barco?
Tengo uno pequeño. Es el de las velas rojas.
Mi hermana, Ariana,
te ha preparado una cama en la casa.
Es muy amable de su parte, pero... creo que dormiré fuera, si me lo permite.
¿No te gusta mi hermana?
Me encanta mirar las estrellas.
¡Eres un hombre extraño, Sinbad! Muy extraño.
¡Antonio!
¡Toca un poco para nosotros!
Este es un mapa de la isla de Montecristo,
con instrucciones sobre dónde encontrar
un tesoro fabuloso.
Creo que que sigue allí.
¿Qué pasa? ¿Qué?
¡Sinbad!
¡Dios te bendiga, Padre Faria!
Bendígame, Padre, porque he pecado.
¿Cuándo fue su última confesión?
Han pasado 15 años.
Debe haber cometido un número de pecados en 15 años. ¿Desea confesarlos?
Temo haber abandonado a Dios.
¿Es realmente así?
Quiero vengarme de un agravio que he sufrido.
¿Qué le han hecho, hijo mío?
Me robaron 15 años enteros de mi vida.
Y la única mujer que he amado me fue arrebatada al mismo tiempo.
Ahora es la hora de mi venganza.
Hijo mío, debe perdonar sea quien sea el culpable.
Si no lo consigue,
atravesará las puertas del infierno,
donde será consumido por las llamas eternas.
¿Desea ser absuelto de tus pecados, hijo mío?
Quiero justicia. No quiero nada más.
Dios imparte justicia, no los hombres.
¿Y si no me lo da?
Y entonces.., la providencia se encargará de ello.
¿Y si fracasa? ¿Quién lo hará?
Si no obtengo justicia ni de Dios ni de la providencia,
en ese caso tendré que conseguirla por mis propios medios.
No.
Prométame, en el nombre de Dios y en el nombre del Hijo,
que nunca llevará a cabo los planes que ha estado tramando.
Es necesario perdonar, hijo mío.
Sin perdón nunca volverá a encontrar el amor.
¡Jacopo!
Esto llegó ayer para ti.
¿Estás seguro de que es para mí?
Tiene tu nombre en él.
No sé leer.
"Querido Jacopo, he comprado dos barcos grandes para tu familia
"y he dado instrucciones a un notario para comprar tres casas.
"A cambio, quiero que vengas a Marsella.
"Toma una habitación en el Hotel Le Pinson, en el centro.
"Te veré allí a mediodía el último día del mes.
"Ven vestido como un caballero. Sinbad."
¿Qué más hay?
Sólo papel.
Gracias.
¿Coclès? ¿Es usted?
¿Quién es usted, señor?
Sr. Lavitte, hice negocios con Morrel et Fils hace años,
y supe que la casa se había puesto a la venta.
¿Sabe por qué motivo?
- ¿Va mal el negocio para el Sr. Morrel? - Podría decirse que sí.
Veo que el almacén está prácticamente vacío.
¿A cuánto se eleva la deuda, exactamente?
No estoy autorizado a revelar esa información, señor.
¿Todavía tiene el Sr. Morrel el Faraón?
No, se hundió, como sus otros 2 barcos.
Y la tripulación, ¿se hundieron también con los barcos?
Afortunadamente todos se salvaron.
Ojalá pudiera decir lo mismo de la tripulación de los otros dos barcos.
¡Sinbad!
¡Jacopo!
Me alegro de verte de vuelta a Marsella.
- Gracias por acompañarme. - Por supuesto que vendría.
Sentémonos.
Té para mí, por favor.
Los barcos de pesca, las casas... ¡Nunca podré agradecértelo!
- Es un placer. - Tengo que hacerte la pregunta.
- ¿Cómo lo hizo? - El notario se encargó de ello.
No... ¡Qué gracioso eres!
¿Cómo conseguiste tanto dinero?
¡Oh, eso! No... No. ¡No!
Recibí una herencia muy sustanciosa.
Jacopo, necesito tu ayuda.
Haré cualquier cosa por ti, amigo mío.
Me gustaría que trabajaras para mí.
Algunas de las tareas que le encomendaré
podrían ponerte en peligro.
¿Quieres desnudar a los nobles?
No, no exactamente.
Lo que voy a decirte debe quedar absolutamente entre nosotros.
y eso para el resto de tu vida. ¿Está claro?
Así es.
¿Qué pensarías si te dijera que hay un cementerio aquí,
con una lápida con mi nombre y el año de mi muerte:
el año 1815?
Raro. Muy raro.
¿Qué nombre es ése?
Edmond Dantès.
Nací aquí, en Marsella.
Pasé 15 años en prisión por un delito que no cometí.
Así que te necesito porque quiero averiguar por qué.
Y cuando yo lo haya descubierto,
tengo la intención de castigar a las personas que me enviaron allí.
¿Y bien?
Villefort ya no trabaja aquí.
Es ahora fiscal real en París.
Cuanto más alto subas, más dura será la caída.
¿Y qué pasa con los archivos?
- Podría entrar a la fuerza. - Ya veremos eso mañana.
Pero hay un problema.
Un gran problema.
¿Cuál?
No sé leer ni escribir.
Puedo hacerte entrar, y tú encuentras el archivo.
Si me atrapan en el acto, estaré acabado.
Lo siento mucho.
Puede haber otra manera.
¿Sr. Garnier?
¿Sí?
¿Usted es el responsable de los archivos?
¿Qué desea?
Me llamo Sr. Dupont. Trabajo como director adjunto para el "Journal de Paris".
Estamos preparando un artículo sobre los presos políticos,
y hemos descubierto la historia de un hombre
que fue encarcelado sin juicio en el Château d'If.
Un hombre llamado Edmond Dantès.
Sé quién es.
¿Cree que me sería posible consultar
su archivo de detenciones?
- ¿O quizás el auto de acusación? - Eso es imposible.
Los archivos de presos son confidenciales.
Así que el Sr. de Villefort estaba equivocado.
¿Ha dicho usted "Villefort"?
Así es.
Me dijo que usted haría por donde para ayudarme, pero parece que estaba equivocado.
Le he hecho perder el tiempo, y el mío también.
Vine desde París para nada.
¡Un momento!
Estoy seguro de que podemos llegar a un acuerdo. ¿Cómo está el Sr. Villefort?
Muy bien.
Está muy ocupado.
Es el Procurador del Rey.
Lo sé.
Ha alcanzado una muy buena posición. Conozco al procurador desde hace tiempo.
Venga, Sr. Dupont. Vamos a buscar el archivo del famoso Dantès.
"D"... "Da"... "Dan"...
Aquí está.
Archivo de arrestos.
Cuando empecé a trabajar aquí, un armador venía regularmente a convencerme
para que le confiara este expediente, a lo que siempre me he negado.
¿Cómo se llamaba?
Morrel. Un bonapartista, parece.
Parecía creer que Dantès era inocente.
Siéntese, por favor.
Gracias.
- ¿Quieres un té? ¿Un café? - No, gracias, estoy bien.
Yo sólo...
Le informaré en cuanto termine.
Y a mi regreso a Paris, mencionaré su amabilidad al Sr. de Villefort.
Gracias, Sr. Dupont.
Es muy amable de su parte.
"Sr Procurador del Rey,
"por la presente le informo que el llamado Edmond Dantès,
"del buque Le Pharaon,
"llegó esta mañana de Oriente tras tocar tierra en la isla de Elba,
"le ha sido confiada una carta por el usurpador Napoleón,
"con instrucciones de entregarla al Comité Bonapartista, en Paris,
"Como prueba, encontrarán esa misiva
"en su persona o en su casa".
- Usted ha sido de una gran ayuda, Sr. - Ha sido todo un placer.
Que tengas un buen día.
¡A la taberna Caderousse!
¿Tienes las armas?
Sí, tengo una de las 2.
Mantén la mano sobre ella.
¿Estás seguro de que quieres hacer esto, Edmond?
No vuelvas a llamarme así.
De aquí en adelante soy el Conde de Montecristo, ¿está claro?
Sí, señor.
¿Puedo ayudarles, caballeros?
¿Dónde está Caderousse?
¿Caderousse? Ya no trabaja aquí.
Me vendió la taberna hace 4 años.
¿Dónde puedo encontrarlo?
Creo que compró una pequeña posada
en el camino hacia el Puente del Gard.
Ve por la puerta trasera.
¿Hay alguien en casa?
¡Sí! Sí, aquí estoy. Llego enseguida.
¿En qué puedo ayudarle, señor?
Le he traído esto.
Mírame y dime si me reconoces.
Soy Edmond Dantès.
¡Por favor, no me mates!
Siéntate.
¿Escribiste tú esta carta?
No. Yo no la escribí.
- Lo juro por Dios. - ¿Sabes quién fue?
Sí.
¿Quién?
Si te lo digo, me matarán.
Y si no dices nada, seré yo quien te mate.
O lo hará mi amigo.
- Deberíamos matarlo. - ¡Esperad!
¿Quién es?
La escribieron juntos.
Creí que habías muerto.
Quiero sus nombres, Caderousse.
Danglars...
y Fernand el catalán.
Yo estaba muy enfadado.
Les dije que nada de eso era cierto.
Les acusáis de bonapartista.
Entonces... Los viste escribirlo y no los detuviste.
No hiciste nada para proteger a un hombre inocente
de ser detenido por falsas verdades.
Un hombre en los albores de su vida, condenado a morir solo
en las mazmorras del Château d'If, donde languideció durante 15 años.
Tened piedad, Señor.
Ahora vas a pagar por ello.
¡No, espera, espera!
Jacopo, tú, en mi lugar, ¿qué harías?
Primero le sacaría los ojos, luego le cortaría la lengua.
- ¿Ha perdido la cabeza? - Escúchame. Sabes que tu padre murió.
¿Qué tiene eso que ver?
Cuidé de él. Cuidé de tu padre hasta su muerte.
¿Ves? No te estoy mintiendo.
Él usó el dinero de esta bolsa para sobrevivir.
Y...
cuando se quedó sin nada, le llevábamos comida,
el Sr. Morrel y yo.
Nunca superó haberte perdido.
- ¿Danglars y Fernand? - Sí.
De Danglars, lo puedo entender, pero...
Fernand...
No tiene sentido.
¿Así que no te has enterado?
¿Enterarme de qué?
Fernand se casó...
con Mercedes.
Lo siento, Edmond.
¿Qué te parece, Jacopo?
¿Cree que este hombre es capaz de redimir sus faltas?
- No puedes contar con ello. - Sí que puedo.
Te juro que te compensaré.
¿Realmente quieres hacerlo, o es el miedo el que habla,
Caderousse?
Hace demasiado tiempo que estos sentimientos de remordimiento
me arruinan mi vida y me carcomen.
Haré todo lo que quieras.
Siéntate.
¿Dónde están Fernand y Danglars?
Viven en París.
Danglars es banquero, y su negocio va muy bien.
Fernand es político.
Son hombres muy influyentes.
Puedo decir que Fernand incluso tiene un título. Ahora es el Conde de Morcerf.
Caderousse,
¿qué dirías de trabajar para el Conde de Montecristo?
Sí, de acuerdo.
- Y ese Conde de Montecristo, ¿Quién es? - Soy yo.
Ahora soy un hombre rico,
y necesito a alguien que sea mis ojos y oídos en París.
¿Qué debo hacer?
Jacopo, coge la bolsa.
Te encontraré un lugar donde vivir y te pagaré cuotas mensuales.
A cambio, tendrás que investigar a Fernand, Danglars...
y sobre un hombre llamado Villefort, el fiscal adjunto
que me encarceló sin juicio.
Pero... ¿con qué medios voy a hacerlo?
Por cualquier medio imaginable.
Empieza por las bibliotecas, archivos de periódicos.
Traza la historia de cada uno de ellos. Busca información sobre...
sus hijos, sus sirvientes, sus amigos, sus esposas
y sus amantes.
Quiero saberlo todo sobre ellos, especialmente sus debilidades.
Y con respecto a Villefort, quiero el nombre
de todas sus víctimas. Investigarás en secreto,
ya que, como sabes, Edmond Dantès está muerto.
Aquí tienes algo para empezar a poner
el pie en el estribo: 5.000 francos para ti.
¿Te importa...
¿Te importa si me sirvo un poco de vino?
Yo también voy a tomar un poco.
Jacopo te visitará para ver tus progresos.
Una última cosa:
necesitamos acceso a sus registros bancarios.
Estos registros suelen ser reveladores.
¿Quieres causar la pérdida de estos 3 hombres?
Sin que se enteren de nada.
Esto es muy importante para mí.
La estela en la lápida de mi padre,
- ¿La hiciste grabar tú? - No. Lo hizo Mercedes.
¿Y la tumba de al lado,
la que dice que morí en 1815?
También fue Mercedes.
¿Cuánto tiempo me esperó?
Se le aseguró que estabas muerto.
¿Quién exactamente?
Villefort, el fiscal adjunto,
le dijo al Sr. Morrel que...
Que te habías quitado la vida.
Eso sólo lo hace aún más humillante.
Un amigo mío entró en su casa y robó algo de ropa, y...
ahora, le gustaría pagar su deuda.
- Es demasiado dinero. - Sí, ya lo sé.
Dele un buen uso.
¿Señorita Morrel?
- ¿Sí? - Tome. Dele esto a su padre.
¡Max! ¡Nunca adivinarás lo que acaba de pasar!
Un extraño me ha entregado
- este bolso para papá. - ¿Qué contiene?
No lo sé.
- A él le toca mirar dentro. - ¿Está ya aquí?
Sí, está en su oficina.
¡Papá!
¿Qué hace con esta arma?
Estaba a punto de guardarla en un lugar seguro.
Ya está.
¿Se encuentra bien?
Yo...
no he dormido muy bien esta noche, Julie.
Esto es para ti.
¿Quién te ha dado esto?
Un perfecto desconocido
en el muelle me pidió que se lo diera.
Bueno, ¿qué es?
Estos... son...
Estos son recibos de mis acreedores...
que certifican que todas mis deudas han sido...
pagadas hasta el último céntimo.
¿Pero cómo...
"Mi querido Sr. Morrel,
"Espero que esto le ayude a superar sus dificultades.
"Me gustaría que el diamante se utilizara para reemplazar al Faraón".
Un diamante, ¿qué diamante?
Pero... Espera, yo...
Creo que...
Reconozco esta bolsa.
Se lo regalé a Edmond Dantès...
- por su compromiso. - Pero no puede ser la misma.
¡Papá, estamos salvados!
¡Sí, estamos salvados!
Sigo sin entender por qué no vamos nosotros a París
para matar a esos Villeforts, Danglars y Fernand.
Sería demasiado fácil para ellos.
No, Jacopo.
Mi venganza será igual al crimen.
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