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música
Perdón, voy a salir y no puedo atender.
No le vamos a quitar mucho tiempo.
Estamos buscando una camioneta
con una pintura muy particular.
¿Me permite tantito que estoy platicando con mi esposa?
Oye, mujer, que llegaron unos policías
y voy a tener que platicar con ellos.
Escúchame muy bien, Greñas.
Nosotros tenemos suficiente dinero
y te vamos a proteger.
Pase lo que pase.
Nada más contéstame con un OK
y déjanos seguir escuchando.
OK, OK, mi amor. Va, está bien.
Mire, como ya les dije, no les puedo dejar pasar
sin una orden del juez.
Muy bien. Si usted insiste...
Aquí tengo una orden del juez
para revisar todos los talleres de la zona.
Ahí está el nombre del suyo, fíjese.
No, no, no...
Vamos, muchachos.
¿Nos podría explicar cuál fue la participación de su hijo,
Adrián Ferrer, en el atropellamiento
de los hermanos Saldaña?
todos murmuran
Ay, no...
Ya se filtró a la prensa lo de la camioneta.
televisión Candidato, ¿su hijo los atropelló?
Usted dijo que no iba a encubrir a nadie,
ni a su familia.
¿Por qué su vocera no dio a conocer este acontecimiento?
A ver, escúchenme, por favor.
Escúchenme, escúchenme.
En la madrugada del domingo,
mi hijo iba conduciendo su camioneta.
Iba acompañado con su primo
y unos asaltantes a punta de pistola.
Ay, qué barbaridad...
Les quitaron la camioneta y, al parecer,
con esa camioneta
fue que arrollaron a esos jóvenes.
¿Los ladrones o su hijo?
Hay una investigación en curso
y mi hijo está colaborando.
Y contestando tu primera pregunta, Pedro,
que hiciste acerca de la participación de mi hijo,
ahí tienes la respuesta.
Yo lamento mucho
lo que le sucedió a esos jóvenes.
Pedro ¿Y habló con los familiares de las víctimas?
Enrique No, aún no lo considero oportuno.
Quiero que sepan algo que para mí es muy importante.
Esa familia está viviendo una tragedia.
Es terrible por lo que pasaron.
Y yo sé que no hay punto de comparación.
Pero mi familia también.
Si su hijo no es culpable,
¿por qué mantuvo en secreto lo que pasó?
todos murmuran
Vamos a ver si aquí se esconde La Libre.
De acuerdo.
¿Ven? Ya le dije que acá no hay ninguna camioneta.
Yo creo que le dieron mal el pitazo, mi poli.
¿Por qué no se van a buscar a otro taller?
¿Cómo se sube el segundo piso?
¿Ahí arriba?
Por aquella puerta, pero no van a encontrar nada, ¿eh?
Nomás hay que mover esto.
Écheme la mano.
¿Aquí qué hay?
Es el horno de pintura, pero no más hay basura.
A ver...
¿Lo abres tú o le abro yo?
Destápala, ¡destápala!
¡Se nos va, se nos va!
¡No, espera!
¡Alto, cuidado! ¡Yo te cubro!
¡Quieto!
Quieto.
Alto.
- gime - ¡Quieto!
¡No fui, oficial!
- Quieto. - Suéltame.
Tienes derecho a guardar silencio.
Tienes derecho a un abogado. - Suéltame.
Si no tienes, se te asignará uno de oficio.
¿Entendiste tus derechos, rata?
¿Lo tienes? - Sí, lo tengo.
- ¡Ah, me lastiman! - ¡Tranquilo!
Suéltame.
Tranquilo, ven acá.
Me estás lastimando.
Contrólate.
A ver si es tan valiente todavía, ¿eh?
¡Súbelo!
No, no, no, no.
Germán, ¿qué vamos a hacer?
El Greñas nos va a echar de cabeza.
A ver, cállate, cállate.
Ahora lo importante es que no nos vea la policía.
Agáchate, agáchate.
No, no, no.
No hay ningún secreto
y no pienso dar cabida a las especulaciones.
Si no se hizo público el robo de la camioneta,
fue porque no queríamos interferir
con la investigación.
Por lo mismo no puedo darles más detalles.
Agradezco mucho que estén aquí.
Que tengan un buen día. Con permiso.
¡Por favor, por favor!
El candidato terminó la sesión.
No entiendo por qué acosan a mi padrino
como si Adrián fuera el culpable.
Porque a la prensa no le interesa hablar de la verdad.
Ellos viven de inventar escándalos.
Ay, sí lo sabré yo.
Bueno, lo bueno es que mi padrino ya aclaró todo,
menos mal.
¿Y a poco crees que lo escucharon?
Pues claro que no.
Si lo mismo pasó cuando acusaron a tu papá.
Apenas lo estaban investigando y ya lo habían condenado.
No, si para mí las cosas estuvieron manipuladas
desde el principio.
Pues no sé hasta cuándo van a seguir acosando a mi padrino.
Pero la verdad solo es una.
Y no es justo que,
además del susto que se llevaron Adrián y Memo,
todavía los estén acusando del atropellamiento.
No se vale.
No, no, claro que no se vale, pero así son.
Se pasan.
¿Están enojadas?
No, mi vida, no.
Lo que pasa es que a veces los medios dicen cosas
que no son ciertas.
¿Son mentirosos?
No, más bien dicen cosas asegurándolas
sin haber investigado antes.
Mi papá siempre dice que no se puede acusar sin pruebas.
Tu papá tiene toda la razón.
Pero que si el río suena, agua lleva.
Pues ya, ya cambiamos el tema.
Sí.
Un pajarito me contó que usted es una gran artista,
que le gusta hacer dibujos y esculturas con plastilina.
¿Qué te parece que hagamos una escultura de galleta?
¿Te gustaría? - Sí.
- Vámonos, vente, vámonos. - Vayan, vayan.
altavozDoctora Martínez,
presentarse en urgencias.
Alex...
Al fin llegas.
No debiste ir al entierro.
Solo vine a decirte que no voy a ayudarte.
Daniel ya me reconoció y no lo voy a enfrentar más,
y menos a sus papás.
Solo averigua si Daniel puede hablar,
o si recuerda el accidente.
O si recuerda algo, si nos vio, no sé, lo que sea.
Tengo miedo, Adrián.
Todo lo que hemos hecho no va a servir de nada
si no salimos de dudas.
Piensa que me pueden encerrar años en la cárcel.
Por favor, amor, ve.
Yo te espero fuera.
¿Cómo estás, Pato?
¿Cómo estoy?
Preocupado por Adrián y por Memo.
¿Cómo es eso de que atropellaron a dos personas?
Mi mamá me dijo que les habían robado la camioneta.
Sí, se la robaron.
Y, al parecer, los ladrones atropellaron
después a esos muchachos.
Bueno, eso suena distinto.
Pero es que en redes sociales les están dando con todo,
como si fueran culpables.
Bueno, no, ni les hagas caso.
Ya sabes cómo son algunos medios.
Lo que sí es que andan acosando mucho a tu papá.
Pero él ya aclaró todo.
No sabes, ayer fui a ver a Adrián
y se siente pésimo.
Le marqué y no me contestó.
Le marqué a mi mamá y tampoco me contestó.
Bueno, tal vez apagaron sus celulares
para que nadie los esté cuestionando
sobre el asunto.
Luciana, me preocupa a mi hermano.
Y también me preocupa que utilicen eso
para tirar a mi papá.
Ya sabes que mi papá es el favorito.
Sí, ojalá y no sea como el problema con mi papá.
Hace tantos años que pasó
y todavía alguien nos envió un anónimo
diciendo que es el culpable.
Todavía recuerdo cuando las paraban a ti y a Chofis
para interrogarlas por lo del fraude.
No les importaba que fueras una niña.
Le daban a tu papá con todo.
Lo lamento mucho.
Oye, bueno, ¿qué decía el anónimo?
Solo era un recorte de periódico, nada más.
Oye, Lu, ¿no crees que le tienes que pedir
a mi papá seguridad o algo?
Ay, no, no. No quiero molestarlo
y tampoco al abuelo Francisco.
Aunque sí le pedí que me ayude a conseguir el expediente
de la investigación.
No sé por qué, pero hay algo en este anónimo
que me hizo pensar en revisar el caso del fraude.
Pero pensé que...
¿Que estaba segura de que mi papá era el culpable?
No, no del todo.
Y yo no quiero pasarme el resto de mi vida con la duda.
Sea cual sea la respuesta,
la verdad va a ser lo único que me va a dejar tranquila.
Pues ojaláy el abuelo te ayude.
Oye, ya me tengo que ir,
pero por favor te encargo mucho a Adrián.
Ya sabes que él no puede con tanta presión.
suspira
Hola, Daniel.
Alexandra.
¿Por qué te fuiste tan rápido ayer?
Bueno, no quería estorbar.
Y ni siquiera sabía si me reconocerías.
Claro que sí.
Jamás me imaginé que te preocuparías por mí.
Es que no quería que te pasara nada malo.
Oye...
¿Tú sabes qué me pasó?
Lo que pasa es que aquí me dicen que tuve un accidente,
pero nadie me da detalles.
Toby ni siquiera ha venido a visitarme.
Y yo lo único que me acuerdo es...
hasta cuando salí de la fiesta y ya.
¿De verdad?
Sí.
Me han hecho estudios y estudios, pero...
Pero nadie me dice nada y yo quiero saber.
Si sabes algo, por favor, dime.
Bueno...
La verdad es que te diría...
Discúlpeme, lo tengo que llevar a la imagenología.
No, espéreme un tantito.
Me va a contar qué pasó.
No creo que eso lo haya autorizado la doctora Yáñez.
Creo que tienes razón.
Deberías hablarlo con la doctora o con tus papás.
Que te vaya muy bien en los exámenes.
Gracias por estar conmigo.
Alexandra...
No dejes de venir.
Espere, espere, son mis papás.
televisiónMientras su hermano mayor se recupera
en el Hospital Central,
amigos y familiares se dieron cita
para dar el último adiós al joven universitario
Tobías Saldaña Leal.
Seguiremos reportando con mayor información
de esta terrible tragedia,
en tanto tengamos más datos de parte de la Fiscalía.
Reportando para ustedes, Edgar Guzmán,
para el diario de La fuente del Saber.
No... Toby no, no...
No, no, no puede estar muerto mi hermano, no.
No, necesito ir con él.
Tranquilo. Necesito ayuda, por favor.
Tranquilo, no te lo quites. - ¡Quítemelo!
Por favor, la doctora Yáñez.
- ¡No! - ¡Un sedante, por favor!
- ¡Suélteme! - Tranquilo, tranquilo...
No, tranquilo, tranquilo.
¡No, suélteme! mensaje de texto
Ya lo llevamos.
Por favor, no, Toby, ¡Toby!
¡Por favor, Toby no puede estar muerto!
¡No! llora
No...
Mi hermano, no...
No, no, tiene que estar bien.
¡Por favor, suélteme!
¡Me voy a parar, quítese!
¡No, suélteme! No, no...
música
música
Señores Saldaña, ¿podemos hacerles unas preguntas,
por favor?
¿Otra vez tú?
Entiende que no vamos a hablar.
Lo único que buscamos es justicia para nuestro hijo.
Por eso los estamos buscando, señor.
Queremos saber qué opinan acerca de que el hijo
del candidato Enrique Ferrer esté directamente involucrado
con el atropellamiento de sus hijos.
¿El hijo del candidato mató a mi Tobías?
¿No contaba con esa información, señora?
No.
¿Alguna información que nos pueda dar?
Vámonos ya.
¿Por qué? ¿Daniel sí se acuerda, Alex?
No.
No se acaba de enterar que su hermano se murió
y yo no puedo con la culpa.
Alex, cálmate, ¿sí?
Lo importante es que no se acuerda de nada, ¿OK?
Vámonos ya. Ya.
¿Cómo es posible que la policía haya encontrado
la camioneta tan rápido?
No lo sé, pero parece que el fiscal
está obsesionado con el caso.
¡Maldito imbécil!
Ese es capaz de torturar al mecánico ese
con tal de perjudicarme.
Aquí lo importante es que alcancé a decirle al Greñas
que vamos apoyarlo en absolutamente todo.
Pasara lo que pasara.
Germán, por favor, termina con este asunto ya.
De lo contrario, mi carrera se va a ir al demonio.
sirenas
¿Por qué mejor no cooperas, Bruno?
Y nos dices de una vez quién te llevó esa camioneta.
Ya te la sabes.
No entiendo para qué te quedas tan callado.
¿Quieres que venga el fiscal Roldán
y te saque las palabras a la fuerza?
No creo, ¿verdad?
¿Sigue sin hablar?
Es lo que pasa cuando les dices que pueden guardar silencio.
Pero sus actos hablan solos.
Especialmente los del pasado.
Bruno López Guerrero, alias El Greñas.
Ya te encerraron por esconder vehículos robados
en tu taller.
Seguro tienes partes robadas ahí también.
Aquella vez te dieron un año.
Esta vez serían de tres a siete.
Y por encubrir el delito de homicidio imprudencial
y ocultar el instrumento del mismo, es decir,
la camioneta,
son otros siete años de prisión.
Son muchos años de cárcel, Bruno,
pero yo te puedo ayudar si nos dices la verdad.
Mira, solo me tienes que señalar quién te llevó la camioneta
para desaparecerla.
¿Fue Adrián Ferrer o fue su primo Guillermo Solís?
¿O fueron los dos?
Quiero platicar con mi abogado.
Por supuesto.
Aunque dudo mucho que te recomiende seguir callando.
La que tiene contacto es mi esposa,
¿le puede marcar?
Yo mientras tanto voy al hospital.
El hermano del muchacho atropellado
ya despertó del coma.
Y él sí nos va a decir lo que pasó esa noche.
Vamos a resolver este caso con o sin tu ayuda, Greñas.
Así que tú decides de qué lado quieres estar.
Con nosotros
o con los que van a pagar.
televisión Con la delincuencia,
¿qué estrategia piensa para combatirla?
Enrique Por favor, voy a atenderlos a todos, pero...
Pedro Candidato...
¿Nos podría explicar cuál fue la participación de su hijo,
Adrián Ferrer, en el atropellamiento
de los hermanos Saldaña?
A ver, escúchenme, por favor.
Escúchenme, escúchenme.
En la madrugada del domingo, mi hijo iba conduciendo
su camioneta, iba acompañado con su primo,
y unos asaltantes a punta de pistola
les quitaron la camioneta y, al parecer,
con esa camioneta fue que arrollaron a esos jóvenes.
Pedro ¿Los ladrones o su hijo?
Ya, Alex, quítese esa cara, ¿sí?
Piensa en otra cosa.
¡Ahí viene! ¡Adrián!
- Por favor, Adrián... - Adrián, contéstame...
Tenemos preguntas que hacerte.
Vámonos, dese la vuelta y vámonos, por favor.
Por favor, Adrián, dinos algo.
Tranquila, tranquila, tranquila. Vete, vete. Sigue, sigue.
Háganse a un lado, háganse para allá.
Ven, ven, ven, vamos.
¡Quítense!
Adrián, ¿algún mensaje para la familia Saldaña?
- No voy a decir nada. - ¿Qué opinas de que te traten
de asesino?
¿Usted es su novia? ¿Me puede dar su nombre?
Adrián Nada, nada. No les voy a decir nada.
¡Nada! No digo nada. ¡Quítate!
No estés grabando. ¿De dónde son?
Déjenos pasar.
¿Cuándo le dijo su novio que lo asaltaron?
¡Adrián!
Por favor, Adrián, ¿qué está pasando?
- ¡Muévete! - Por favor, hacia atrás.
¿Estás bien, Alex?
Vamos, tranquila, tranquila...
claxon
Cuidado, cuidado...
claxon
Deme una noticia, por favor.
Queremos saber qué está pasando con el caso.
Qué opina...
Tú no tienes por qué caer con nosotros.
Adrián, Memo y yo podemos decir que tú no sabías nada,
que todo lo hicimos a tus espaldas.
¿Esa es tu solución?
Hay que ponernos en todos los escenarios posibles.
Además, si el tipo no ha dicho nada,
se me ocurre que todavía podemos hacer algo.
celular Dame un segundo.
Hola, Memo.
Sí, aquí estoy con Enrique.
Te llamo en un minuto.
La mujer del mecánico acaba de hablar con Memo.
Dice que el tipo no le dicho nada a la policía
y que no lo va a hacer siempre y cuando lo saquemos libre.
Haz lo que tengas que hacer,
pero hazlo ya.
No puedo perder la presidencia por una estupidez de mi hijo.
Ay...
¿Te late comer algo?
Adrián, yo lo único que quiero es irme de aquí.
¿Me puedes avisar cuando esa gente se vaya, por favor?
Y no entiendo cómo tienes estómago para pensar en comida.
Te voy a traer algo para que te relajes.
música
música
Galleta te quedó muy bien, ¿eh?
Aunque yo no estoy tan alta.
- Sí estás. - No.
Yo quiero crecer así para agarrar a los meros
más fácil cuando trabaje con mi papá.
Si tuviera hermanos, me ayudarían.
Pero como todo lo tengo que hacer yo...
¿Tú tienes hermanos?
No de sangre, pero sí de corazón.
Ellos son personas que quiero mucho y yo a ellos,
aunque no sean hijos de mis papás.
Yo iba a tener una primita y su mamá me quería mucho.
¿Eso cuenta?
Sí, claro que sí.
Lo malo es que se murió antes de nacer.
Ay...
Lo siento mucho.
Debió ser muy triste para ti.
Pero ahora es un angelito.
Igual que mi tía Claudia.
Era hermana de mi papá
y las dos se murieron el mismo día.
Entiendo lo difícil que es esto.
Sé que son jóvenes.
Pero todo va a quedar atrás.
Todo ese dolor, esa angustia
con el tiempo va a quedar en el pasado.
¿Y cree usted que a la familia Saldaña
se le va a pasar su dolor y su pena con el tiempo?
Toby te cuida desde el cielo.
Llevabas varios días sin despertar.
Teníamos miedo de que te pasara lo mismo.
¿Por qué no me habían dicho?
No queríamos que te alteraras.
Necesitas recuperar tus fuerzas.
Hijo...
Tobías está aquí con nosotros.
Nos está acompañando.
Y nos va a acompañar siempre.
llaman a la puerta Acompáñame, por favor.
El fiscal la busca.
Gracias.
¿Por qué no me dijo lo del hijo del candidato ese?
Me acabo de enterar por un reportero.
Señora Elena...
Sé que está pasando por un momento muy difícil.
No, usted no tiene ni idea por lo que estoy pasando.
Bueno, dígame, ¿el muchacho ese, Adrián Ferrer,
fue el que mató a mi hijo?
No se puede acusar sin pruebas.
Por eso necesito hablar con Daniel.
Él es el único testigo del accidente.
Cualquier detalle que me diga me puede ayudar.
Daniel no se acuerda de nada.
Ni siquiera sabe por qué está aquí.
Así que si quiere hablar con él, va a tener que hacerlo otro día.
Él ahorita está...
Destrozado, se acaba de enterar de lo que pasó
con su hermano de la peor manera, por las noticias.
Por favor, no comenté con nadie que Daniel no recuerda.
Si el culpable o los que lo encubren
creen que su hijo los puede identificar,
tal vez cometen un error, algo que me ayude a encontrarlos.
¿Entonces usted piensa que este muchacho sí es culpable?
¿Alguien ha preguntado por la salud de Daniel?
Solamente Alexandra.
¿Es ella?
Sí, ¿por qué?
Esta chica es la novia de Adrián Ferrer,
el hijo del candidato a la Presidencia.
Esa niña nos dijo que era compañera de Daniel.
Y es verdad.
Estudian en la misma universidad que en Adrián Ferrer.
Pero...
¿Qué tan amiga era de su hijo?
¿Alguna vez le hablo de ella?
¿Se frecuentaban?
No, justo me enteré de esa amistad
ahora que ella estuvo aquí.
Y cuando ella vino, ¿de qué hablaron?
Me... me preguntaba por Daniel
y yo la veía preocupada de verdad.
¿Usted cree que vino con otras intenciones?
No lo sé.
Pero lo mejor es mantenerse alerta.
Muchas veces los culpables se mantienen cerca
e incluso intentan ayudar.
Válgame Dios...
Y yo confiada.
Yo le aviso cuando Daniel esté listo
para hablar con usted.
Se lo agradezco.
celular
Adelante, Jiménez.
El abogado del mecánico acaba de llegar.
Voy para allá.
El tema de Adrián creció como una bola de nieve, Enrique.
Estoy programando una entrevista con el noticiero estelar
de la noche. - Quita a Adrián de la ecuación.
No quiero entrevistas
con Adrián. - Necesita explicar lo que pasó.
Adrián no va a ni media palabra,
y mucho menos frente a una cámara.
¿Por qué no? Si no lo hace, va a parecer que es culpable.
¡Dije que no!
Se trata de mi hijo.
No voy a exponerlo.
¿Y entonces vas a hablar en su nombre
para despejar todas las dudas?
Rodrigo, explícale por favor al candidato
todo lo que está pasando en las redes sociales.
Igual así entiende la gravedad de la situación.
Enrique, de cada diez personas que tocan el tema,
siete dudan de que hayan asaltado a tu hijo.
Y no solo eso, la gente del partido
está comentando que debes de renunciar a la candidatura.
Claro, claro, ya la veía venir,
pero eso nunca y no acepto entrevistas.
Ahora me están crucificando.
¿Al rato qué va a hacer?
¿Me van a acusar por meter las manos en el proceso
de mi hijo y pidiendo favores? Por supuesto que no.
Así que vamos a tranquilizarnos todos, ¿sí?
Y dejar que la investigación tome su tiempo.
Para eso pueden pasar semanas o meses, Enrique.
Y para arruinar tu reputación y que se vaya en picada,
pueden pasar horas.
Así es que discúlpame, pero no estoy de acuerdo.
Déjame pensarlo y después te llamo, ¿sí?
Tengo que estar con mi familia.
música
música
No sé por qué te hice caso, Inés.
¿Qué va a pasar ahora que la policía agarró al tipo
que estaba desarmando el coche de tu hijo?
¿Qué?
No tenía idea de eso.
Tía, tranquila, ya hablé con mi mamá,
ya lo estamos arreglando.
Y no quiero saber cómo lo están arreglando.
Inés, si mi hijo se va a la cárcel,
te vas a arrepentir.
En cuanto llegue tu papá, necesito hablar con él.
No, no, no, por favor, no lo vayas a decir, mamá.
¿Qué tal que la riega y le cuenta a quien no debe?
Por favor...
Mi vida, yo no quiero que te pase nada malo.
Pero no puedo sola con todo esto, entiéndeme.
No puedo.
Roberto...
¿En qué vamos?
El detenido sigue hablando con su abogado.
¿Media hora?
Mucho tiempo para alguien que solamente tiene una opción.
Ah, mira...
El fiscal Roldán es el encargado del caso.
Ariel Duñas, penalista.
Mucho gusto.
Hablé con mi cliente y está dispuesto a colaborar.
Mamá, no estás sola. Me tienes a mí y a mi tío Enrique.
Ay, por favor, como si a tu tío Enrique le importáramos.
Claro que le importamos.
Si no, no estaría moviendo todos sus contactos
para solucionar este tema.
Ayúdame a guardar este secreto, por favor,
te lo pido, ayúdame.
No es tan fácil guardar un secreto así.
¿Por qué lo dices así?
Porque hay que mentir para hacer eso
y yo soy muy mala para mentir.
Mamá, ayúdame.
Ayúdame, por favor, y después de esto nos vamos de vacaciones
tú y yo a la playa, donde sea.
¿Hasta cuándo pensabas decirme que estás metido
en tremendo lío, Guillermo?
Quedé como un idiota.
En plena junta de maestros se ponen a enseñarme videos
de Enrique diciendo que a ti y a Adrián los asaltaron,
que les quitaron el carro,
que con él atropellaron a los Saldaña.
Y yo sin saber nada...
Bueno, ¿y qué les dijiste?
Pues ¿qué les iba decir, hijo?
Y ya Enrique lo explicó todo, pero honestamente,
por las reacciones que vi,
nadie cree que los hayan asaltado.
¿Qué fue exactamente lo que pasó?
Tu hijo lo único que hizo...
Ah, claro, perdón, tú ya sabías.
Claro, otra vez ese irresponsable fue a refugiarse
en ti, como siempre.
¿Hay algo más que debas saber?
¡Contéstame!
Y quiero la verdad.
Te tomaste la mejor decisión, Bruno.
Pronto te vas a poder ir a tu casa.
Vamos al grano.
¿Quién te llevó la camioneta?
Nadie.
Nosotros dos nos llevamos la nave al taller.
¿Nosotros?
El Frijol y yo.
Nosotros le robamos la camioneta de esos chavos.
Luego, luego el Frijol los atropello.
Papá, te lo juro, no pasó nada más.
Esos tipos nos robaron el coche
y ellos fueron los que atropellaron a los hermanos.
Te lo juro, nosotros jamás los hubiéramos dejado
ahí tirados, tienes que creerme. Te lo juro, papá.
Ya.
Si todo fue como tú dices,
entonces se va a solucionar. Tranquilo, ven.
Aquí, a ver, ¿cuál te gusta?
A ver, ¿cuál será?
Ah, el de los clásicos.
Este es el bueno.
Mi papá también tiene este libro.
- ¿En serio? - Y este.
¿De verdad?
Oye, son de mis favoritos.
Qué chistoso que le gusten los mismos libros.
- ¡Chócalas! - ¡Chócalas! Eso.
A ver, ven, mira, vamos a ver.
¿Qué personaje quieres tú?
Ay, no, yo quería... No se vale, mejor tú este.
¿Te late? - No.
Bueno, yo este.
Quería la verdad, ¿no? Pues ya se la dije.
Usted lo preparó para mentir.
Por eso se tardaron tanto.
No acepto ninguna duda sobre mi honorabilidad.
Soy un profesional con años de experiencia.
Debería darle vergüenza denigrar así nuestra profesión, abogado.
Vamos a calmarnos, por favor.
No hay manera... - ¡Fiscal!
Escucha a la agente Jiménez.
Quiero que se asiente la confesión de mi cliente
tal cual la ha hecho.
Porque es totalmente válido.
Díganos qué pasó exactamente esa madrugada,
con todo detalle.
Exactamente.
¿Cómo y a qué hora?
La noche del sábado el Frijol y yo
nos estábamos echando unas frías.
Él me llevó un carro para que le checara
la banda de distribución.
Luego, luego me pidió que fuésemos a buscar
un carro de lujo.
¿Y cómo se llama el tipo ese, el tal Frijol?
No sé. No tengo ni idea.
Lo conozco nomás por el apodo.
¿Te fuiste a robar un coche con un tipo
que no sabes ni cómo se llama?
Yo ni sabía.
Llegamos por la libra de Cuernavaca
y que saca una fusca, de las pesadas.
Me obligó a ayudarlo.
¿Te obligó?
Es neta.
Me dijo que si no le entraba, me iba a dar cuello.
Ya no me quedó de otra.
Me ordenó que me pusiera ahí en la carretera
y que hiciera seña, como pidiendo ayuda.
¿Por qué ellos?
No a ellos.
Al Frijol le gustó la nave.
Los chavos se pararon y se veían que eran de...
de Baro.
Él les apuntó con el arma, les obligó a tirarse al piso
y los chavos no opusieron resistencia.
Él agarró el volante, le me metió pata y, zas...
Sentimos el golpazo.
Bueno, ya vieron cómo quedó el parabrisas.
¿Y luego qué hicieron?
Lo primero, checar a qué le golpeamos.
Vi a uno de los chavos lleno de sangre,
ya se lo había llevado la calaca.
Me dio tantita pena y lo dejé ahí,
en la orilla de la carretera.
¿Y luego qué?
¿Se sentaron a esperar al amanecer?
Porque a esos chavos los atropellaron
a las cinco y cuarto de la mañana.
Y la camioneta llegó al taller cuatro horas después.
¿Que se la llevaron empujando o qué?
Obvio no. Estuvimos dando vueltas por Topilejo
pensando que íbamos a hacer.
Allá desaparecimos los papeles de la camioneta y...
estuvimos platicando al lado de una bodega.
Ya ni recuerdo cuánto tiempo...
¡No te acuerdas porque te lo estás inventando!
¡Fiscal!
Mi cliente está cooperando de buena fe y...
¡Usted no me va a decir cómo llevar mi interrogatorio!
¿Por qué no dejamos que el señor López
termine de dar su...?
Nada, no tiene nada que agregar.
Perdóneme, pero...
Ese fiscal necesita una terapia de manejo de ira.
Ahora entiendo el apodito.
música
música
¿Hoy tampoco fue un buen día?
Estuvo pésimo.
Si quieres, te puedo preparar un café o dos
para que te sientas mejor.
¡Fiscal!
¡Oficial Champiñón!
Dígame oficial, ¿qué investigo hoy?
Algo muy sospechoso.
La señorita es culpable de tener los mismos libros que tú.
Mírelos de cerca, fiscal.
Así que te gusta la psicología forense...
Sí, mucho.
Y también soy fan de las novelas policías.
Cuando tengo oportunidad, te muestro mi colección.
A ver si hay algo que te interese.
Me encantaría, seguramente, sí.
Señora Sofía, disculpe mis modales.
Es que a veces veo a mi hija
y me pierdo en su mundo.
Sí, lo entiendo perfectamente.
Pero me pareció que estaba usted más interesado
en los libros de Luciana.
Los dejo.
Tengo algunas llamadas que hacer.
Luis, entiendo su enojo, pero por favor permítame...
A ver, señora, yo no vine a escuchar explicaciones.
Vine a recoger a mi hija. ¡Alexandra!
Buenas tardes.
¿Qué pasa?
Pasa que llevo horas llamándole a mi hija.
Y lo único que sé, y eso por las noticias,
que unos periodistas casi la asfixian
cuando llegó aquí a su casa.
Así que quiero que me devuelvan a mi hija.
¡Alexandra, vámonos! - Don Luis, por favor.
Luis, cálmate, por favor, vamos a hablar.
Yo no quería que...
Yo contigo no quiero hablar.
Yo sabía que tarde o temprano le ibas a hacer daño a mi hija.
- Yo traté de cuidarla... - A ver, mi mujer
me acaba de llamar.
Me dijo que llamó un fiscal buscando a Alexandra
que quiera hablar con ella.
Así que la llevo para allá inmediatamente.
Luis, la prensa no está diciendo la verdad.
Escúchanos.
No, no, no. A ver, tienes que aceptarlo,
o sea, en esa novela sí tuve que llegar hasta el final
para saber quién era el culpable.
Por favor, pero si era más que obvio.
¿Obvio?
No, obvio para usted, señor fiscal.
No todos somos profesionales.
Bueno, he de decir que sí me tomó...
un poquito más de tiempo de decirlo.
- Ah, un poquito ¿cuánto? - Como 12 páginas.
¿12 páginas?
Oye, te estás burlando de mí, ¿verdad?
No, claro que sí.
Ya vi, ya te caché, vas a ver.
ríe
Nunca te había escuchado reír así.
¿Quieres azúcar?
No, así está bien, gracias.
¿Le confieso algo, señor fiscal?
asiente
Muy pocas personas en el mundo me hacen reír así.
Mi abuela Chofi,
mi hermano postizo Patricio... Y...
y ahora tú.
Gracias.
¿Por el café?
Sí, pero también porque tienes el don
de siempre ponerme de buenas,
a pesar de días como hoy.
- Ay, qué burra, perdón. - ¿Estás bien?
- No, si está bien. - Sí, sí...
Me quemé un poquito.
ríe
música
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