All language subtitles for Los pasos dobles (Isaki Lacuesta_ 2011) ESP

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

¿Cómo te llamas?

¿Cómo te llamas?

¿Cómo te llamas?

¿Cómo te llamas?

Me llamo François Augiéras...

y un día te mataré.

¡Somos uno!

¡Somos uno!

¡Somos uno!

¡Somos uno!

Lo veo claro:

había un camino de arena,

unas nubes amarillas

y un árbol que parecía un esqueleto.

Había un hombre que en realidad no era un hombre.

Tenía muchos nombres

y un viento muy fuerte que solo le empujaba a él.

Hace ya mucho tiempo,

tanto que se diría

que esta historia aún tiene que ocurrir.

Lo veo claro.

Esta mañana todo volverá a empezar.

Un hombre volverá a su casa desde muy lejos.

Creo que esta vez será un pintor.

Irá con su ayudante al taller

y buscarán los viejos cuadros.

Se quedarán perplejos.

Todos los cuadros habrán sido devorados por las termitas.

Al principio maldecirán su suerte.

Después, el pintor mirará con calma la obra de las termitas.

Le gustarán más que las suyas.

En ellas verá frutas,

otro camino de arena

y un desierto junto al mar.

Recordará la historia de un viejo pintor,

que, igual que él,

encontró su obra destruida.

Aquel pintor se llamaba François Augiéras.

Tomará un pincel

y todo volverá a empezar.

Encontrarán mis frescos dentro de un siglo.

¿Confiar en los hombres? Sí, en los del futuro.

En el hombre actual, no.

Eso es lo que está escrito en este libro.

Es como una leyenda.

Dice que el edificio, el búnker,

estaba en un sitio estratégico

desde donde se veía

el horizonte a lo lejos.

La arena lo cubrió completamente

y la puerta de entrada desapareció.

¿Pero dónde está el búnker?

¿Se encuentra cerca de algo?

Sí, ¡junto al mar!

Mirad el mapa, todo está ahí.

Los puntos negros

son para los que no saben leer.

Mirad la marca, ahí

Sí, es esa señal negra.

Yo ya estoy cansado de buscar este búnker...

¡Y aún no hemos empezado!

¿Partirás solo o en grupo?

Vamos en grupo.

¡Escúchame!

¿Qué dicen los presagios?

¿La ruta será favorable?

Van en busca de algo...

¿Lo encontrarán y volverán sanos y salvos?

¡Respóndenos!

¿Qué ves?

¿Te has vuelto loco?

-¡Dejadme, dejadme! -¡Tranquilo!

¡Soltadme, soltadme!

¿Estás loco?

¿Cómo te llamas?

¡Yo ya no tengo nombre!

Tienes mi misma sangre.

Una sangre maldita.

Hacer el amor con alguien que no te quiere

es desolador.

Pero yo sé, François

que tú me quieres.

He decidido casarte.

Te he encontrado una mujer,

tiene 15 años.

Gracias.

Me ha costado 20.000 francos.

Pero no importa...

Es joven y bella, la he elegido para ti.

¡Me da lo mismo!

Yo te quiero.

Soldados, ¡somos uno!

¡Somos uno!

Somos como los cinco dedos

que forman un puño.

¡No me importa si tu tío quiere protegerte!

¡Me da igual!

¡Has quebrantado las normas y serás castigado!

Dale su merecido para que escarmiente.

¡Vamos, todos al camión!

¿Cuánto te ha pagado mi tío por esto?

Recorres el camino de tu grandeza:

nadie podrá seguirte hasta aquí.

Tú mismo has borrado el camino tras de ti.

Así lo quiere mi destino.

¡Sea!

¿Cómo puedes pintar con estos baches?

Puedo pese a los baches...

Enséñame lo que pintas.

-¿Qué? -Déjame ver...¿Qué es?

Esto son dos personas...

-¿Y qué más? -Esto...

¿Hombres o mujeres?

Esto es una mujer, esto un hombre y esto otro hombre.

Píntame uno para mi.

Pintar para darlo... no es tan sencillo.

Yo no sé pintar, sé generoso conmigo

¿Y eso?

¿Trabajamos juntos y me niegas un miserable cuadro?

Esto se vende.

¿Y yo? ¿Es que a mí no me gusta el dinero?

Mi firma es demasiado cara, no los doy.

Dámelo sin firmar

No, me conviene firmar.

¿Eso da dinero?

Pues claro.

Es la firma lo que da dinero.

Pues ya lo firmaré yo.

No te saldría a cuenta.

¡Vaya un listo!

¡Mira que tú!

¿Y pintas personas del revés? Sí.

¡Menuda tontería! ¿Y por eso te pagan?

¡Eres realmente egoísta!

Hago el trabajo solo, así que también me gasto solo la pasta.

No me esperaba esto de ti, tú sí que mereces acabar del revés...

Abinou, estás muy callado, ¿tú qué piensas?

Hago mi trabajo y punto. Yo no entiendo nada.

¿Cómo puedes decir que no entiendes nada? ¡Con esa barba!

¿Qué tiene que ver la barba en esto?

¡Si te propusiéramos degollarte, ya verías como entenderías!

¿Degollarme?

¡Pedazo de inútil!

-Esta debe ser la gruta que buscamos. -Sí, debe serlo.

Hay restos a lo largo del camino

y está cubierto por la arena.

Tened cuidado. Hay agujeros. Cuesta bajar.

-¡Seamos prudentes! -¿Por qué?

Podría haber animales salvajes...

Estos bloques se parecen al búnker del texto...

Una calavera.

No es una calavera, es una cerradura.

El libro de Augiéras no habla de cerraduras.

Tampoco habla de calaveras, sigamos...

Nunca había visto algo así.

-¿Nunca? -¡Jamás!

Pero se parece a lo que dice el libro.

¿Qué es esto?

Una serpiente.

Hemos llegado.

Esto enroscado, ¿has visto nada igual?

Son los elementos descritos en la cueva.

Hemos llegado al lugar indicado.

No estoy seguro.

Abinou, ¿tú crees que el búnker del que nos hablan es éste?

Sí, lo es.

Pues yo no lo creo.

Yo creo que es exactamente como os dije, es aquí, es aquí.

Para mí, aquí están las pinturas, y éste es el lugar.

Pero tú eres el experto y me pones mala cara.

¿Es el lugar correcto o no?

No lo es.

El libro decía que habría arena, una duna junto al agua.

¿Y eso qué es? ¡Mira! ¡Ahí está el agua!

¿Pero cómo queréis que haya agua en el desierto?

¡Esto no son pinturas, son una pista!

Esto es carbón, no son pinturas. ¿No lo ves?

¡Es esto! ¡Te repito que es aquí!

No lo es. ¡No nos líes más!

Éste no es el sitio señalado en el mapa.

Lo que sale en el mapa es esto

Sólo son marcas para guiarnos. Son pistas que nos llevaran al búnker.

Amon, es aquí, éste es el lugar.

Todo esto es un mapa muy antiguo.

Mira bien, está todo en el mapa. ¡Es enorme!

¡Todo está aquí!

No me contradigas, me pones nervioso. Es aquí mismo.

Es aquí.

Es aquí, ¿me oyes?

-¡Son pistas! -¡Entonces bórralas!

¿Esto? ¿Por qué?

-Para que nadie más encuentre el búnker. -¡Jamás!

-Hay que borrarlo todo. -¡Nunca! ¿Cómo vamos a borrar esto?

Si son pistas, nadie más debe verlas. Bórralo.

Bórralo, bórralo, bórralo todo absolutamente.

Creerás olvidar tu nombre...

Vagarás durante días y beberás la sangre de tus venas,

pero sobrevivirás.

¿Qué terribles aventuras te esperan?

En esta nueva vida, tu destino se limitara a tres palabras:

ir más lejos.

Te enfrentarás a toda clase de peligros:

los cuervos,

las serpientes,

los escorpiones,

los asesinos tuareg,

y aún más peligrosos,

los temibles asesinos franceses.

En el desierto, aprenderás a esconderte

y a disimular tu rastro

caminando hacia atrás sobre tus propias huellas.

Ahí reside el secreto de los pasos dobles.

¿Cómo te llamas?

Abdallah Chaamba.

Un día llegaréis a la Ciudad de los Santos.

Aunque este nombre parezca una broma,

una advertencia.

Aquí los muertos no mueren del todo

y siguen bailando como pollos decapitados.

A veces, pintar se hace insoportable.

Entonces, el pintor cierra el cuaderno

como si quisiera aplastar sus imágenes.

Pero no las destruye,

las multiplica, las desdobla.

En el interior de cada fruta hay un pescado.

Pero los cuerpos aparentemente idénticos, son infinitamente diferentes.

Como los animales que se camuflan en el paisaje,

la mejor manera de esconderse es inventar a alguien igual que uno mismo

y enviarlo a recorrer los caminos en nuestro nombre.

Ése es el secreto de los pasos dobles.

Phonomaton: grabe su voz.

Puedes sacarte el velo...

Si no me preguntas mi nombre, yo tampoco preguntaré el tuyo.

¿Cómo te llamas?

Djenebou, ¿y tú?

Abdallah.

¿Y tu apellido?

Eso no importa. ¿Por qué no te quitas eso?

No puedo quitármelo.

No me digas eso, vamos a entendernos.

Ahora hay que intentar bajar un poco tu blusa.

No me digas que ya está.

Así está bien.

¡Puedes bajártela un poco más!

-¡No puedo más! -¡Escucha! Entonces me desnudarás.

¿Del todo?

¿Puedes quitarme la camisa?

Puedo hacerlo, pero...

Y también harás todo lo demás.

Puedo quitarte el pantalón, pero...

Todo lo demás.

Si quieres...

Espera.

Te comportas como un niño...

¿Qué dices?

Crees que es tan fácil...

¿Qué disco es?

Uno de los mejores cantantes de la historia.

Único en el mundo.

Si quieres puedes escucharlo, pero antes tienes que desnudarme.

Desnúdame antes de escuchar el disco.

Antes de irte con el disco...

quítame la ropa.

-No acepto. -¿Cómo que no aceptas?

-Que no acepto. -¿Quieres decir que no me desnudarás?

Ya veremos.

Como no lo hagas, te voy a dar.

Espera, te lo quito.

Te desabrocho y tú haces el resto.

Yo no haré nada.

¿Por qué no sigues?

Incluso verte la cosa me molesta, me haces reír.

Realmente me da la risa.

¿Cómo podría explicártelo?

Y después abres los ojos.

No me obligues a hacer esto.

Recuerda lo que te he dicho...

-Si me pegas, te pego. -Abre los ojos.

Abriré los ojos, pero no te miraré.

¿No puedes mirar y punto?

No, no voy a mirarte, acaba tú lo que falta.

Esto no puedo mirarlo.

Si te quitas la ropa, prefiero mirar a otro lado.

De acuerdo, ya lo sé.

No puedo verte, miro para el otro lado.

¿Qué dices?

Ahora puedes escucharlo.

¿Me darás el disco?

No puedo dártelo,

es un recuerdo de mi tío.

¿Está muerto?

Aún no.

pero algún día...

sé que lo mataré.

El deseo no es lo principal, hay que tener el estómago lleno.

Pero dale de comer a un hombre y verás...

El coche camina porque ha bebido, ¿no? ¿Acaso puede andar sin gasolina?

No, no puede andar.

Hablar de mujeres siempre es interesante, ¿eh?

¿Os parezco viejo?

¿Tienes dos mujeres y todavía piensas en otras?

Si las mujeres no son interesantes, ¿qué lo será?

¡Pero si acabas de dejar a tus mujeres!

Las extranjeras te piden motos, teléfonos y un montón de cosas...

son demasiado derrochadoras.

Sí, muy derrochadoras.

Para satisfacer todos sus caprichos habría que volverse ladrón:

peluquería, maquillaje, boda,

bautizo, productos de belleza...

Todo eso para excitar a los hombres.

¡Son pura provocación!

Cuando lleguemos te daremos una gorda, que te dejará seco.

¡Te daremos una bien gorda!

¿Y podrás con ella?

Estoy bien acostumbrado a las gordas. ¡Qué os pensáis!

¡Pero te estrujan hasta la muerte!

Hay que apretarlas hasta sentir el vello del pubis.

Tarde o temprano necesitaréis encontrar un amuleto.

Un fruto capaz de salir del fuego sin quemarse.

Pero aunque sean mágicos,

los amuletos solo funcionan

cuando saben de qué nos tienen que proteger.

Puedo hacerlo perfectamente

Si consigues hacerlo...

mira, todo lo que he mangado hoy...

te lo daré.

Puedo hacerlo.

Ni de coña.

-Puedo. -Antes dame una calada.

-Y si no lo consigues... -Te daré 140 paquetes de tabaco.

Está bien.

El reto es que consigas...

beberte una coca-cola entera...

de un solo trago.

Y te daré toda la pasta.

Eso está hecho.

Colega...

Los ojos se te han puesto rojos.

Ha sido un buen trabajo, ¿no?

Sí, te has quedado conmigo.

¿Qué dices?

¿Qué?

¿Qué?

Abdallah Chaamba, Ibrahim...

He visto que estáis trabajando en mis territorios.

En condiciones normales...

ya hace tiempo que estaríais muertos.

Pero en vuestros ojos veo...

que sois gente noble.

Así que voy a daros una oportunidad.

¿Queréis trabajar para mí?

Sí.

Os quiero conocer mejor.

Parece que tu amigo bebe mucho...

¿Y tú?

¿Sabes beber?

Tú no te llamas Abdallah Chaamba.

Eres pintor.

No soy escritor...

Si no lo has sido...

ya lo serás.

Pero da igual: escritor,

o pintor...

eso no sirve para ser bandido.

Estás protegido por fuerzas sobrenaturales.

Y por los muertos.

No eres un ser humano.

¿No soy una persona?

Sólo estás encarnado a medias.

¿Qué será de mí?

Un día desaparecerás.

Un acertijo...

Si lo aciertas, quizá salves a tus animales,

si fallas, los perderás.

-¿Qué es? -No lo sé.

¡Fallaste!

¡Las mujeres, salid ahora mismo!

No lo sabemos.

¿Por qué habéis dejado de cantar?

¡Cantad!

¿Quién anda ahí?

¿Quién está en la cabaña?

¿Quién anda ahí?

Voy a contar hasta diez, si no sales te llenaré de plomo la cabeza.

¿Quién anda ahí?

Uno.

Dos.

Tres.

¡Sal de ahí!

¿Con quién estás?

Estoy solo.

¡Imposible! No has caído del cielo. ¿Con quién estás?

Estoy solo.

¡Miente! ¡Cógelo!

¿Cómo vas a estar solo?

¿Qué clase de gente sois?

¡Negros!

¿Por qué estáis aquí escondidos?

Es lo de siempre...

Vinimos a escondernos aquí

porque tenemos miedo de los bandidos.

De noche nos atacan,

nos capturan y asesinan.

Tenemos miedo...

de los agresores, los ladrones, los políticos,

gente que nos usa para sus sacrificios.

Nos degüellan y nos sacrifican.

Nos entierran en los agujeros de los insectos.

Tenemos miedo de estas gentes, por eso nos escondemos.

Nos lanzan a los termiteros para que las termitas nos devoren lentamente.

Por eso escapamos del pueblo

y dejamos a los demás para vivir aquí.

Si realmente nos protegéis,

si podéis aliviarnos este sufrimiento, sería muy bueno.

La próxima vez, si esta gentuza vuelve

les costará muy caro.

Lo mejor para todos será ir a dormir,

y mañana hablaremos.

De acuerdo, hagámoslo así.

Creo que será mejor.

¿No tenéis nada de beber?

Las manchas negras sobre tu piel...

-Sí... -¿Están por todo tu cuerpo?

Ya ves que no.

Déjame verlo.

Mira.

Están en los brazos y la cara.

Están en estas partes.

Y en los ojos.

¿Por qué yo no tengo manchas en mis brazos?

No somos iguales, ¿ves?

-¿Cómo? -Tú eres negro.

-¿Qué? -Yo soy claro.

Dices que soy negro y tú claro, pero mi color es mejor que el tuyo.

¿Eres igual por debajo de la camisa?

Sí.

Levántate, déjame ver.

-Déjame ver. -Mira.

¿Qué?

Mírame, es muy diferente.

No somos iguales.

Ya sé que no somos iguales.

Mira mi cuerpo.

¿Lo ves?

-Mira. -Déjame verte la espalda.

Mira.

Mira.

¿Por qué tienes la piel caliente?

Eso es ser un hombre.

Tú.

¿Quieres decir que soy una mujer?

Tú eres una mujer.

¿Si te hago así?

¿Si yo también te hago así?

¿Pero qué estás haciendo?

Voy a pegarte.

Yo también, puedo hacerlo con ambas manos.

Si aprieto te saldrá una mancha roja.

Así, salen manchas, así, desaparecen, y si hago así...

Sí.

Intenta dibujar en mi cuerpo.

¿Qué te pasa?

Nada especial.

Pero eres atrevido, eso se ve...

¡No me toques así!

Te tocaré sin problema.

Eso si eres normal...

Soy más normal que tú.

¿Qué te hace pensar eso?

Tú estás loco.

Si me dices que estoy loco, te voy a dar... ya verás.

Estás realmente loco.

-Loco. -Sí.

¿Qué?

Baja las piernas.

Aquí hay que pintar deprisa,

muy deprisa,

antes de que el calor seque la pintura.

Hay que pintar antes de que se sequen las ideas,

sin pensar.

Que sólo piense la mano.

Por eso el pintor trabaja a veces con la otra mano,

con la izquierda.

Para evitar los gestos demasiado conocidos,

para engañarse a sí mismo.

Buenas tardes...

¿Nos puede poner 15.000 kilómetros de gasolina?

Pero deprisa... vamos mal de tiempo.

Sí, diez o 15.000 kilómetros, eso es...

No tenemos tiempo, tenemos mucho por hacer, así que dése prisa...

¡Gracias, vámonos. ¡Amon!

Señor...

¿Puede decirnos si estamos cerca de algún lago...?

No.

¿O alguna playa...?

¿Alguna playa?

El abuelo nunca ha visto el mar...

¿Cómo?

Le llevamos a bañarse.

¡Yo no pienso bañarme!

En el pueblo al que vamos no hay agua ni siquiera para las cosechas.

¿Por eso se llevan a los animales?

No, son para el adivino.

¿Van a visitar a un adivino?

Sí.

-¿Importante? -El mejor.

Entonces quizás él nos pueda ayudar...

a encontrar el camino.

Estamos perdidos

Pues no creo que el adivino les pueda ayudar.

¿Cómo dice?

El adivino murió.

¿Está muerto?

Sí. Vamos a sus funerales.

Se acabó el camino.

Aunque no haya camino...

nuestra ley es ir siempre más lejos.

Dejad las motos y sigamos a pie.

¡Vámonos!

¡Vámonos!

¡Sigamos!

Deja eso. ¡Vamos!

No queda agua.

Beberemos salado.

¡Se acabó!

¡Se acabó!

¡Se acabó!

¡Se acabó!

¡Se acabó!

¡Se acabó!

No hay agua.

Uno de vosotros irá al pueblo más cercano

para buscar agua y comida.

¿Me habéis oído?

Debe haber algún pueblo cerca.

¿Nadie quiere ir?

Os propongo un acertijo.

Quien no sepa la respuesta,

será quien vaya.

¿Cuál es la única cosa...

que al compartirla se destruye?

¡Él no participa!

Yo no sé la respuesta.

Si no la sabes...

¡Vete ya!

¡Hermano!

Amassagou, decías que la carretera nos llevaría al mar,

pero cada vez nos hundimos más en la arena y no llegamos.

¡Te digo que es por aquí! ¡Mira el mapa!

¡Pero decías que habría agua, el mar!

¡Eso pone en el mapa!

-Te equivocas. -Si está mal, se equivoca el mapa no yo.

No vamos bien, nos estamos alejando.

Vamos a seguir el mapa, ¿me oyes?

Me sacas de quicio, ¡me largo!

-Nos hemos perdido. -Yo me largo.

¿Quién tiene mi cigarro?

Sé que es por aquí, sigamos recto.

Amon, mira. Ahí está el mar.

Es como decía François Augiéras...

El mar está ahí. Debemos estar cerca.

Esto no es el mar, se equivocó.

Es aquí.

Lo que él tomó por el mar, no lo es.

Es un espejismo.

Vio un espejismo.

Pero no importa que se equivocara.

Esto es lo que describió.

El lugar es éste.

En el poblado

un tal Amatigué fue acusado de robo.

Para defenderse

dijo que era tan inocente que hasta podría andar sobre las aguas.

Avanzó dos pasos en el río

y se hundió como un plomo.

Todo el mundo se puso a buscarlo.

¡Amatigué!

¡Amatigué!

¡Mirad, ahí está!

¡Mirad, ahí está!

¡Cuidado! ¡Cuidado!

¡No, otra vez no!

¡No, otra vez no!

¡Es el hombre que regresó del agua!

¡Sí, es él!

¡Es el hombre que regresó del agua!

¡Sí, es él!

¡Es el hombre salido del agua!

El que se ahogó en el río. ¡Es él!

¡Sí, es él!

¡El náufrago ha vuelto!

¡Es él!

¡Es él! ¡Mirad, es el náufrago!

¡Mirad, ha vuelto!

¡Es él! ¡Ha regresado!

¡El náufrago ha reaparecido!

¡Es él!

¡Claro que es él, nos quiere engañar!

¿Por qué me estáis siguiendo, qué queréis?

Me alegro de que vuelvas a estar vivo,

ahora podrás pagarme la oveja que me debes.

Si no, esta vez te mato yo.

¡No os entiendo!

¡Esta vez no te librarás!

¡Claro que es él!

¡Sí que eres él!

¡Claro que es él!

¡Sí que lo eres!

¡Sigamos al náufrago!

¡Corred, corred que no escape!

¡Buenas tardes!

¡Eh! ¿Quién anda ahí?

¡Acércate!!

¡Deja que te vea!

¡No te escondas!

Llevo 81 años aquí...

y eres el primero que sube.

¡Bienvenido!

-¡Buenas tardes! -¡Muy buenas!

-¿Cómo está su familia? -¿Bien y tú?

-¿Los profetas están bien? -Bien ¿y los tuyos?

¡Están bien!

-¿Y la salud? -¡Muy bien!

Me alegro.

¿Cuál es la única cosa...

que al compartirla se destruye?

No lo sé, pero seguro que no es la cerveza.

¡El reencarnado!

¡El reencarnado!

¡El reencarnado!

¡El reencarnado!

¡El reencarnado!

¡El reencarnado!

¿Quiénes sois?

¿Qué hacéis aquí?

¡Marchad!

¡Os he dicho que os vayáis!

¡El hombre lluvia!

¡El hombre lluvia!

¡Eh, árboles!

¡Sois mis soldados!

¡Bailad para mi!

¡Ahora id y bailad por todo el mundo!

¡Cavemos!

Presiento que está aquí.

¡Justo aquí!

El búnker debe de estar aquí.

Presiento que está aquí.

Presiento que está aquí.

Augiéras se acostumbró a vivir en el baobab.

Ahí arriba no le faltaba de nada.

O mejor dicho, casi nada.

Porque algunas noches,

cuando se sentía solo,

una frase de su tío le atormentaba:

''Qué triste es hacer el amor con quien no te quiere''

¿Qué nos has hecho?

Te hemos estado buscando durante meses.

¿Dónde estabas?

Nuestro jefe nos ha traicionado.

Nos dijo que su misión estaba cumplida.

Tú que estás ahí arriba...

¿Quieres ser nuestro jefe?

Tienes que ser nuestro jefe.

¡Eres un ingrato!

¡Yo te salvé!

Estás loco. ¡Vámonos!

-¡Peul! -¡Sí!

Acércate. ¿Qué estás haciendo aquí?

-¿Qué? -¿Qué estás haciendo?

¡Sí!

-¡Te digo que qué estás haciendo! -¿Eh?

¿No tienes nada mejor que hacer?

Estoy de paseo.

¿No tienes trabajo?

No

Somos buscadores de oro.

Si nos ayudas, podemos compartir el botín.

Si me das algo de dinero, entonces sí.

Ah, el dinero...

Dependerá de lo que encontremos.

De cada 5000 francos, puedo darte 25.

Es poco.

¿Y treinta francos?

-Poco. -¿También te parece poco?

Sí.

-Ah bueno... -Sí.

Entonces, subo a 35 francos.

-35 es poco. -¿También es poco?

Te gusta demasiado el dinero, ¿eh?

Eres muy duro.

¿Cuánto quieres?

El pintor extrae los colores del acantilado.

Con los pedazos de roca hace los nuevos pigmentos.

Así, la pintura del acantilado guarda en su interior

el verdadero acantilado.

Del mismo modo, para pintar a un hombre...

hay que utilizar sus cenizas.

¡No hay nada!

-¿Nada? -Nada.

¿Eres tú François Augiéras?

¿Eres tú François Augiéras?

Lo fui.

Tu tío ha muerto.

¿De dónde vienen las montañas más altas?, pregunté.

Entonces supe que venían del mar.

Nadie sabe con certeza qué hizo entonces Augiéras.

Algunos dicen que volvió al fuerte de su tío, el coronel.

Augiéras enterró allí a su tío en un mausoleo incomparable.

Un búnker en forma de pirámide pintado con sus propias manos.

Otros dicen que al terminar,

colocó una roca en la puerta

y se encerró a sí mismo

para emprender el viaje de los muertos junto a su tío,

enterrados en la arena.

¿Cuál es la única cosa

que al compartirla se destruye?

No lo sé.

Pero otros dicen que todo eso es mentira.

En realidad, las grandes aventuras de Augiéras empiezan justo ahora.

¡Alto!

¿Cuál es el único ser

lo bastante humilde

como para esconderse siempre que trabaja?

Soy tan humilde que siempre me escondo para trabajar.

¿Qué soy?

¿Qué es?

¡Los ladrones como vosotros!

¡Fallaste!

Hay otra respuesta mejor.

Sin duda un ladrón, pero también una termita.

Sigo viendo fragmentos, agujeros, imágenes aisladas.

Y no olvides nunca

que fue François Augiéras quien te atracó.

Dentro de unos años, llegará un extranjero.

Nadie le reconocerá.

Volverá a nuestras cuevas y se instalará en lo alto.

Entonces sabremos que Augiéras ha vuelto.

Incluso si algunos creen que aquel Augiéras

era un impostor que se apropió de su nombre.

Esta vez se quedará con nosotros para siempre.

Cogerá un pincel y todo volverá a empezar.

Cuando sea muy viejo, morirá una vez más.

Será enterrado con los honores de nuestros antepasados,

en la gruta más elevada,

lejos de los hombres, junto a los pájaros nocturnos.

Nadie podrá robar sus cenizas.

Nadie podrá hacer su retrato.

Se convertirá en un secreto.

El secreto.

La única cosa que se destruye cuando la compartes.

El secreto.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.