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Los crímenes se cometieron en Gullsöndum. La casa de acogida de la abuela de Aníta.
Estoy buscando un sitio. No me quedaré mucho tiempo.
No hace falta que busques. Tendrás mi casa.
Ha estado así todo el día.
Di vueltas por la casa unas 70 veces.
Le he cambiado el pañal, no pasa nada malo.
Es muy difícil ser padre.
Ojalá tuviera el instinto.
¿Qué de alguna manera yo fuera... mejor?
Porque siento que no debería ser tan difícil.
Helena y Ragnheidur estuvieron en Gullsöndum.
Al igual que Davíd. Era el único hombre.
Viste a Davíd arrastrar a Helena al cobertizo...
y no hiciste nada.
Davíd, por favor llévame contigo. No puedo estar aquí sin ti.
Puedes irte ahora. O puedes quedarte a pasar la noche.
Ponlo en tu boca.
Me dejó sola porque yo...
Ragnheidur, éramos sólo unas niñas.
No tienes que hacer nada. Yo me encargaré de ello.
Interrogaremos a las amigas de Helena mañana por la mañana.
- La policía sospecha de todas ustedes. - ¿Por qué sospecharían de nosotras?
Porque tenían una razón para matarlo.
SVÖRTU SANDAR - S02E07.
Traducción de ittxi.
Edición de Fernando355.
- ¿Estás en contacto con Reykjavik? - Sí.
Hola.
Hola. No creo que debas acompañarnos. Lo siento.
Se quedará y me ayudará a preparar el interrogatorio.
- ¿Necesitas ayuda? - Por favor.
Es este, luego aquel. Y luego ya sube la cremallera.
- ¿El mismo coche? - Sí, ¿conduces?
Sí.
Reykjavik está en camino. ¿Todo listo?
- Sí. - Sí.
-¿Aníta? - Hola, Frída.. yo...
- Mi amor. - Necesito... yo sólo...
- ¿Necesitabas algo? - ¿Podrías volver a casa?
Cariño, tengo que irme. Hablaré contigo más tarde. Adiós.
- Buenos días. - Hola.
- ¿Está aquí Audur Ólfjörd? - ¿Audur?
- ¿Está dentro? - ¿De qué se trata?
Sólo queremos hablar con ella.
Está bien, sí.
Síganme entonces.
Disculpe. ¿Audur?
Sí, un momento.
- ¿Puedo ofrecerles café o té? - No. Estoy bien.
- ¿Quieren esposarme? - Espero que no sea necesario.
Gracias. Todo está bien.
Hola.
Hola, Ragnheidur.
Estaba a punto de llamar.
Nos gustaría que habláramos en la comisaría.
Bien.
¿Llevo mi coche?
No. Vendrá con nosotros.
Es probable que Hildur Ósk se resista al arresto.
Desconocemos en qué estado está.
Algún tipo de derechas...
y está haciendo algo como...
¿Hildur?
- ¿Qué? - Jesús. ¡No!
- ¿Qué pasa? - ¡No!
- ¡Hildur! - Abra la puerta. Somos la policía.
¡No, no, no!
Mamá...
Tenemos que acabar esto cuanto antes.
Una vez más. Estabas en el cementerio con Aníta.
Después fuiste a casa de Frída. ¿Luego qué?
Me fui a casa.
Aunque nadie puede confirmarlo. Lloré.
Tomé una taza de té, y luego Heida volvió a casa.
- Ya me preguntaste. - Y sabes por qué.
Sí, y no miento.
Ya lo sabes.
- Y sé lo que hizo. - ¿Qué?
Sé lo que hizo David.
Lo siento, ¿cómo lo sabes?
Aníta me lo dijo después del funeral.
Tómas. ¿Qué te dijo?
Lo que hizo a esas mujeres.
Sé...
Sé que está mal decirlo...
pero el mundo está mejor con él muerto.
¿Aníta? Anita, sé que estás despierta.
¿Qué te pasa? No puedes dejarla sola.
- ¿No te importa que llore? - Sí. Ya voy.
- ¿No la escuchabas? - Sí, los niños lloran.
Esto no era sólo llorar. Esto es inaceptable.
- Lo estoy intentando... - Tienes que hacer más que intentarlo.
- Haz algo. - No puedo.
Esto simplemente... no es para mí.
¿Qué está pasando realmente?
¿Qué quieres que haga?
¿Ves en qué situación me estás poniendo?
¿Por qué hablaste con Ragnheidur?
¿Y Tómas? Deberías haber venido directamente a nosotros.
Gústi, me dejaste completamente fuera.
- ¿Eres un niña? - Te rogué que me dejaras ayudar.
- Davíd podría seguir vivo si... - Eso no lo sabes.
Está bien, Gústi.
Necesito ayuda.
Todos te estamos ayudando.
Pero si las cosas se ponen feas, no volveré a mentir por ti.
De ninguna manera.
Y si necesitas ayuda, consíguela.
Pero de momento, no puedes hacerte cargo de Erla.
- No, no te la lleves. ¡Gústi! - Sólo la llevaré con Jonna.
Si quieres decirle por qué, puedes hacerlo, pero nos vamos.
Hola Hildur. ¿Cómo estás?
Está bien. Sólo hay que decir la verdad.
Lo tomaremos con calma y estaré aquí a tu lado, ¿bueno?
Estamos bien, ¿verdad?
- Ya era hora. - Lo siento, llego tarde.
Está bien.
- Buenos días. - Buenos días.
Bien...
- Esto no llevará mucho tiempo. - Yo no hice nada.
Por supuesto. Sólo dejaremos eso claro, ¿de acuerdo?
Sí.
Pasemos a la oficina por aquí.
¿Gústi ha hablado contigo?
¿Estás bien?
¿Es esta Ragnheidur?
Sí. Al lado de tu abuela.
Es extraño que la abuela esté sonriendo.
¿Por qué te parece extraño?
Porque sé lo que hizo Davíd.
Bueno. ¿Te lo dijo tu abuela?
No.
Aníta lo hizo.
- Hola. - Hola. Acabo de hablar con Tómas.
- ¿Qué está pasando? - No importa, ya hablaremos.
¿Qué le dijo Aníta?
- Yo... - Hablaré con ella.
Yo estaba justo ahí. Jonna tiene Erla. Tenemos que empezar el interrogatorio.
- Reykjavík ha empezado el suyo. - Iré corriendo a casa.
No, Frída. Aníta mintió.
Ella sabía lo que él hizo. Algo anda mal.
La cagó del todo. Necesitamos respuestas. Necesitamos que Ragnheidur confiese.
Estoy casi ahí.
Mamá, creo que quiero irme a casa.
No quiero que las cosas sigan así.
Lo siento.
Karl.
No fue el golpe en la cabeza lo que mató a Davíd.
¿Entonces qué?
Hemorragias petequiales...
Entonces le golpearon, ¿y luego qué? ¿Se ahogó en su propia sangre?
No, probablemente alguien lo asfixió.
Tiene marcas de presión en la cara.
Eso fue lo último que supe de él hasta que me dijiste que había fallecido.
Entonces lo vio hace tres semanas y nada desde entonces.
Así es. ¿Llevará esto mucho tiempo?
Tengo que contestar.
Sólo decía porque olvidé mis cigarrillos.
Claro. Entiendo.
Podemos solucionar eso.
- Voy a buscar algo para la ceniza. - Gracias.
- ¿Qué tal esto? - Gracias.
Vuelvo enseguida.
- Si es el hotel, puedo pagar. - Ese no es el problema.
- Lo sé, pero te pido que te quedes. - Necesita algo de espacio.
- Claro pero... - ¿Es Aníta? ¿Puedo hablar con ella?
Es Steffi.
Mi amor.
- Dame el teléfono. - ¡Gústi!
- Lo siento. Cuelga. - Quiero hablar con ella.
Tenemos que terminar el interrogatorio.
Conseguimos la confesión, y luego, podemos hablar juntos con Aníta.
Gracias.
Bien.
Esto es algo...
¿Está fumando en mi despacho?
Sí. No armes un escándalo.
Bueno.
- Está prohibido fumar en el edificio. - Por supuesto, lo siento.
Fue a casa de Ragnheidur. ¿A qué hora fue eso?
No suelo tener los ojos pegados al reloj, pero era bastante temprano.
Vinieron el día antes del funeral.
Hildur tomó el autobús. La recogí en la estación.
Audur llegó en su elegante todoterreno.
¿Y qué hicieron?
Sólo... hablamos de los viejos tiempos, y brindamos por Helena.
¿Brindaron por su muerte?
Por su vida.
- ¿Se emborracharon esa noche? - No, nos reunimos al mediodía.
Hildur ya estaba un poco "piripi".
Audur trajo coñac.
- Luego se emborracharon a mediodía. - Bueno, ellas. Yo no bebo.
Estaban totalmente bebidas cuando llegué.
Nunca he sido de beber durante el día.
Pero querían brindar por Helena.
Ya veo.
Hay que brindar cuando los que te rodean empiezan a caer muertos.
Audur fue al hotel e hice la cama a Hildur...
para que la pobre pudiera dormir un poco.
Luego simplemente recogí, doblé la ropa y me acosté temprano.
Audur regresó al día siguiente,
justo antes del funeral.
qué hermoso funeral.
Las flores eran tan bonitas.
Lirios.
Son mis flores favoritas,
pero desearía haber sabido que también eran las favoritas de Helena.
También había un pastel de gambas en gelatina.
Nadie comió eso.
Hacía mucho que no veía uno de esos.
Ella odiaba las gambas. Eso me hacía gracia.
Las tres nos sentamos juntas durante la ceremonia...
y luego fuimos al velatorio.
Saludé a la gente. Presenté mis respetos y todo eso.
Hablamos contigo.
Sí, creo que la pedí que me llamara.
- Sí. - Lo cual no hizo.
No.
Luego estaba esa chica.
Lo siento, mujer policía.
Estaba haciendo preguntas.
Extremadamente grosero de su parte. Y para ser franca, inmoral.
¿Qué tipo de preguntas?
Pues... cómo conocí a Helena.
- ¿Recuerda cómo era ella? - Disculpe.
Sí. Recuerdo.
Rubia, con unas raíces horribles. Frída.
Esa Aníta vino después y siguió,
así que simplemente me fui porque me sentí muy ofendida.
Se conocieron en Gullsöndum.
Sí.
¿Podría hablarnos de la casa?
Realmente no hay mucho que contar.
Fue hace mucho tiempo y todo está un poco confuso.
¿Tenía 14 años cuando llegó allí?
- 13 años. - 13...
Pero hoy serían como 16.
¿Habló con Aníta de su estancia allí?
No. ¿Por qué íbamos a hacerlo?
- ¿Y de Davíd? - No.
- ¿Habló con alguien más en el funeral? - No.
- ¿Y después? - Ya lo dije, me fui.
No, no hablé con nadie.
Fui directa al hotel y luego a la ciudad la mañana siguiente.
¿No se volvieron a ver? Usted, Hildur y Ragnheidur.
No.
¿Qué hizo después del funeral?
Hildur y yo fuimos a mi casa, charlamos y nos fuimos pronto a la cama.
- ¿Y Audur? - Fue directa al hotel.
- Gústi. - ¿Por qué no contestas al móvil?
Está en silencio. Estoy en mi despacho con Ragnheidur.
¿Tu despacho? Así que puede oír todo lo que digamos.
Sí. En un minuto te llamo. Lo siento.
- Hola, ¿qué novedades hay? - Bueno...
¿Qué ha dicho?
Quedaron el día anterior y tomaron una copa,
hablaron de los viejos tiempos y demás.
Luego fueron al funeral,
Hildur se fue a casa con Ragnheidur y Audur se fue al hotel...
Bien. Hildur ya es conocida aquí en la comisaría.
¿De verdad? No la recuerdo.
Acaba aquí de vez en cuando.
Siempre ha sido inofensiva pero es una gran bebedora.
Sí, eso encaja con la historia de Ragnheidur.
Ella no bebe.
¿Ah, de verdad? Según Audur sí lo hace.
Dijo que estaba sobria mientras las otras dos se emborracharon.
Ah, bueno...
- ¿Algo sobre el hotel? - Sólo que no fueron allí.
Las otras dos dijeron lo mismo. Han elaborado una historia.
Bien.
Escucha, manos a la obra. Todas están mintiendo.
- Genial. - Una cosa más, amigo mío.
Le asfixiaron. No murió del golpe.
- ¿Qué? - Lo asfixiaron.
- ¿Gústi? - Sí, yo...
- ¿Qué ocurre? - Hablo contigo en un momento.
¿Podemos hablar?
No tengo mucho en la cocina así que no puedo ofrecerte el desayuno.
¿Quieres café?
No, gracias. No desayuno.
¿Qué?
No desayuno.
Lo sé. Somos iguales.
Va a empezar a decir la verdad.
Sabemos que visitó a Audur en el hotel esa noche.
Hay fotos de cámaras de vigilancia.
Aquí está llegando.
Y aquí se va.
Aquí Audur se marcha un poco más tarde.
Y vuelve a la mañana siguiente llevando otra ropa.
¿Qué pasó?
Solo queríamos saber cómo estaba Audur.
Se me olvidó que ellas...
me hicieron una breve visita.
Luego salí a caminar.
Todas parecen haberlo olvidado.
Hildur. ¿Qué tal simplemente decir la verdad?
¿Por qué lleva ropa diferente cuando vuelve?
Estaba lloviendo y... había barro.
Tomé prestada ropa de Ragnheidur.
¿Qué vive en... cómo era?
Brakandi.
Eso está a 15 kilómetros del pueblo.
No se hace el camino de ida y vuelta bajo la lluvia en tres horas, ¿verdad?
Por lo que debió haber ido en coche.
Sí. Conduje.
¿Fue a casa de Davíd y le mató?
No.
Bueno.
Tenemos fotos que demuestran que está mintiendo.
Sabemos que tenía una razón para matarlo.
Una buena razón.
Lo mejor que puede hacer ahora mismo es decir la verdad.
Hildur no tuvo nada que ver con esto. Ella no estuvo involucrada.
Bebió hasta desmayarse. Durmió hasta la mañana.
Audur... fue sola a verle.
Sólo necesitaba...
Sólo necesitaba verlo.
Sólo quería...
hablar con él.
Perdió totalmente la cabeza y la atacó.
Luego empezó a besarme y se puso agresivo.
Sólo estaba intentando alejarme de él.
Todos le odiaban. Incluso su madre le odiaba.
Pero yo no. Sólo quería hablar con él.
No sabía que me atacaría.
Pensé que iba a...
¿Qué pensó que haría?
Que iba a matarme.
Si fue en defensa propia, ¿por qué no lo denunció?
Tenía miedo.
Estaba vivo, me dijo que me fuera.
"Vete", dijo.
Jonna, hola. Tengo pizza.
¡Silencio!
Doble pepperoni y queso a la pimienta.
¿No quieres?
No como carne ni queso.
¿Por qué no?
Soy vegana.
- Vuelvo por una vegana. - Está bien, me comeré los bordes.
- ¿La corteza es vegana? - Sí, lo es en este pueblo.
- Realmente no es un problema. - Espera.
Estoy cuidando a Erla así que...
- Si está dormida, puede venir. - No.
- Llévala en el cochecito. - Baldvin, no.
¿Con qué le golpeó?
Con una llave inglesa.
- ¿Dónde está ahora? - No lo sé, la tiré por ahí.
Ahí está.
Ella simplemente agarró lo que encontró y se defendió.
Fue en defensa propia.
- ¿Y luego? - Vino a mí.
- Hola, cariño. - ¿Puedes venir ahora mismo?
- ¿Qué? - Mamá.
- ¿Qué es lo que pasa? - Erla no está, no la encuentro.
- ¿Qué? Mi amor. - No está aquí. Ha desaparecido.
Ya voy.
Audur ha confesado que golpeó a Davíd con la llave inglesa.
Sabemos que fue a ver a Davíd después de eso.
Es la última oportunidad para contarnos su historia.
Está bien.
Veremos qué tiene que decir Audur.
Estaba vivo cuando ella se fue. Yo rematé el trabajo.
Bien. Está haciendo lo correcto. Llamaré a Kalla.
- ¿Qué pasó? - Terminaremos esto más tarde.
No, ahora. ¿Qué pasó?
Cuando llegó Audur, estaba magullada y sangrando después de su ataque.
Estaba muy disgustada.
Decidí ir a su casa para confirmar que estaba muerto.
Y no lo estaba.
Me atacó cuando llegué.
Sé que me hubiera matado así que cogí la llave.
- ¿Y? - Le golpeé.
- ¿Seguro? ¿Cuántas veces? - No sé.
Hasta que dejó de moverse. Hasta que estuvo muerto.
Y eso es lo que se merecía.
No saben quién era realmente.
No saben nada de él, de nuestra historia.
No entienden nada. Nos habría matado a todas.
- Mató a Helena. - ¿Qué?
Sí. Sé lo de la nota.
¿Qué nota?
La nota de suicidio que Helena dejó a Davíd.
- La que encontraron allí. - No encontramos una nota.
¿De dónde saca lo de esa nota?
Aníta me lo contó.
¿Qué decía?
Aníta me dijo que esa nota decía... decía que Helena...
Helena escribió: "Necesito terminar con mi vida...
donde empezó mi infierno."
¿Por qué se lo dijo?
Porque sabía que sospechaban de nosotras.
Quería ayudarnos.
Aníta vino a mi casa hace unos días.
Quería saber cómo nos trataban,
si Halla y Davíd estuvieron enamorados, lo cual es un completo disparate.
Pero por qué...
¿Por qué Halla y Davíd?
Porque Davíd era el padre de Salómon.
¡Gústi!
¡Gústi!
- Steffi, estoy en un interrogatorio. - ¡No contestas al teléfono!
Ella estaba en... estaba en su cochecito y alguien vino...
Jonna sacó el cochecito y ella estaba allí y...
- Cálmate. - ¡Jonna te llamó!
¡Estoy en un interrogatorio! ¿De qué estás hablando?
¡Erla ha desaparecido!
¡Aníta!
¡Aníta! Gústi, ¿puedes oírme?
Sí, estoy aquí.
¿Están en casa?
¿Qué ves?
Frída.
Frída.
Frída.
Davíd. Ay, Dios...
¿Qué pasó? Déjeme ver. Déjame mirar.
Mierda. ¿Qué pasó?
Davíd.
¿Qué hace esta carta aquí?
¿Qué está haciendo aquí?
¿Qué hiciste?
¿Qué?
Hola cariño.
Esto termina con nosotros.
Sigue viendo: Svörtu Sandar...
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