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Original subtitles

No sab�a qu� hac�a.

Ni de con qui�n trataba.

Pero s� sab�a que era una gran historia.

Fui a la c�rcel y llev� mi grabadora.

Le pregunt�: "�Qu� clase de persona har�a estas cosas?".

La polic�a dice que us� un tronco como arma.

Golpe� y estrangul� a Lisa Levy, de 20 a�os,

y a Margaret Bowman, de 21 a�os.

Al menos una de ellas fue violada.

Insist�a en su inocencia.

Quer�a que me dijera qui�n era �l.

Genio diab�lico, mentiroso y manipulador.

Fue trabajador social y activista de campa�as pol�ticas.

Lo considero mi amigo. Era una persona amable.

Sent� una conexi�n con �l.

Un sentimiento de querer ser amado.

Quer�a saber qu� pensaba y qu� lo llev� a ese comportamiento.

Era el mejor hijo del mundo.

Era un ni�o normal y activo.

Sus padres lo llevaban a la iglesia los domingos.

Quer�a ser exitoso.

Como abogado o pol�tico.

�Cu�les son los elementos de los cr�menes? �Por qu� esas v�ctimas?

Capturaron a uno de los diez hombres m�s buscados.

Es sospechoso de asesinatos sexuales en Washington, Idaho, Utah y Colorado.

Los restos �seos de seis mujeres.

- M�s de 20 mujeres en cinco estados. - Golpeadas y estranguladas.

Secuestradas y desnudas.

Hallamos restos de cuatro cr�neos.

- Abuso sexual. - Violadas.

- Son 36 asesinatos sexuales. - Mutilaci�n y necrofilia.

Mutilaci�n genital con la boca.

Mordiscos.

Abuso sexual despu�s de morir.

�Por qu� lo hizo?

Es un misterio.

Me mir� y agarr� la grabadora.

Se acurruc� en la silla as�.

Y comenz� a hablar.

Son m�s de las 9:00 p. m.

Me llamo Ted Bundy.

No le he contado esto a nadie.

Busco la oportunidad de contar lo sucedido lo mejor que pueda.

No soy un animal ni estoy demente. No tengo una personalidad dividida.

Soy un tipo com�n y corriente.

Quiero hablarles...

...sobre una amenaza fundamental a la democracia de EE. UU.

Es una crisis de confianza.

Los a�os setenta fueron una �poca de furia.

La inflaci�n, Vietnam, Watergate, Ir�n,

manifestaciones y disturbios, robos, chanchullos y trampas.

En los a�os 70, hab�a miedo de la delincuencia callejera.

Los delitos violentos aumentaron un 130 % en diez a�os.

Asesinatos: 62 %. Violaciones: 116 %.

En los a�os 70, el fen�meno de los asesinatos en serie

era nuevo y aterrador.

Asesinatos sin motivo y al azar a veces a mucha distancia.

En ese entonces, el t�rmino "asesino en serie" no exist�a.

Charles Manson y tres mujeres miembros de su "Familia"

fueron condenados por asesinato en primer grado.

...por los asesinatos de la actriz Sharon Tate y ocho personas m�s.

El hecho de que alguien sea capaz de matar una y otra vez...

En Nueva York, la b�squeda de "El hijo de Sam" contin�a.

El a�o pasado, este asesino mat� a cinco personas y herido a cuatro.

...y que pueda pasar mucho tiempo libre, sin ser detectado.

Trece j�venes fueron asesinadas en seis meses.

Hallaron sus cuerpos en las colinas de Los Angeles.

...en los llamados "cr�menes del Estrangulador de la Colina".

La gente estaba nerviosa.

La polic�a encontr� otros seis cuerpos bajo la casa de John Gacy.

Gacy admiti� haber matado a los j�venes tras tener sexo con ellos.

Veo cad�veres en mis sue�os,

lo veo a �l en mis sue�os... Es demasiado.

Pero nadie perturb� tanto a la gente como Ted.

Un misterioso ex-estudiante de leyes con un aire encantador en la corte,

Bundy es uno de los 10 m�s buscados del FBI.

Decidieron procesarlo por 36 asesinatos.

Ted sobresale del resto por ser un aut�ntico enigma.

Pulcro, bien parecido, elocuente,

muy inteligente...

Es solo un joven, guapo y amable estudiante de leyes.

S�, planeo completar mis estudios para ser un abogado,

un excelente abogado.

Tengo un gran modelo a mi lado, as� que creo que lo lograr�.

Es todo lo que puedo decir.

Nadie ve�a en �l la imagen de alguien capaz

de descuartizar jovencitas.

PRISI�N ESTATAL DE FLORIDA

Ted y yo nos conocimos personalmente en el corredor de la muerte,

en 1980.

Mi agente me hab�a dicho

que Ted Bundy, el famoso asesino en serie, ten�a un mensaje

que deseaba transmitir

exclusivamente a trav�s de un periodista,

a cambio de una revisi�n de todos los procesos en su contra,

la cual, seg�n dijo, demostrar�a su inocencia.

Pens�: "Si Ted est� diciendo la verdad,

si ha sido v�ctima de una trampa,

es una gran historia.

Pero si no dice la verdad, tambi�n es una gran historia".

En ese momento a�n era un periodista bastante joven,

y nunca hab�a tenido una historia as� de importante.

Creo que Ted me consideraba alguien a quien pod�a manipular o usar a su favor.

Llam� a mi antiguo mentor, Hugh Aynesworth,

con quien hab�a trabajado en Newsweek.

Stephen me llam� y me pregunt� si lo ayudar�a,

si trabajar�a con �l. Dije: "Claro".

Parec�a una buena historia, saliera como saliera.

Y sab�a que, en ese punto, nadie m�s ten�a acceso a Bundy.

Gente de todo el mundo trataba de entender a Bundy.

�QUI�N ES TED BUNDY?

Llegamos a un acuerdo para cooperar con Ted en un libro.

Hugh viaj� a la costa Oeste para volver a investigar los casos.

Y yo viaj� a Florida con mi grabadora.

No puedo explicar lo nervioso que estaba la primera vez que entr� a la prisi�n.

El corredor de la muerte no es ning�n juego.

El guardia me condujo por un largo pasillo...

...y luego a la izquierda, hasta una habitaci�n.

All� trajeron a Ted.

Solo conoc�a a Ted por los peri�dicos y la televisi�n.

El misterio, el aura del presunto asesino serial

m�s famoso del pa�s.

Ahora est�bamos los dos cara a cara, en la misma habitaci�n.

Y, m�s all� de las cadenas y la ropa de recluso,

nada te hac�a pensar que Ted no era un tipo normal de 30 a�os,

que ven�a a discutir un trato de negocios.

Durante los seis meses siguientes, grabamos entre 75 y 80 cintas,

cerca de cien horas de conversaciones grabadas.

Probando, uno, dos, tres, cuatro.

�Todo bien?

Veo una luz roja que parpadea... Dice "grabar".

- Est� grabando. - Oh.

Est� parpadeando, no se queda encendida.

S�, bueno... Debe parpadear en respuesta a tu voz.

Sigue parpadeando. Oh, ya veo.

En nuestra primera charla, hablamos un poco de cosas triviales.

�Me das un cigarrillo, por favor?

Oh, por supuesto.

Gracias.

- Son buenos para la salud. - �Ah, s�?

Solo provocan un c�ncer de tipo leve.

Claro.

Resulta que ten�amos muchas cosas superficiales en com�n,

Ambos nacimos en Burlington, Vermont,

y nos mudamos con nuestras madres a Tacoma, Washington...

Un suburbio de clase obrera en Seattle...

Ambos �ramos j�venes.

Viv�amos en la calle Sheridan, en Tacoma.

Era la segunda casa desde la esquina,

del lado occidental de la calle.

Nos mudamos aproximadamente en 1951.

No �ramos amigos, pero s� ten�amos algunos conocidos en com�n.

S�, recuerdo a Warren Dodge,

fue mi amigo de infancia.

Ambos practic�bamos f�tbol en el campo frente a la taberna,

y luego �bamos a pescar en el muelle junto a las v�as del tren.

Era muy cauteloso conmigo,

muy formal.

Tengo cierta inclinaci�n

por ver las cosas en orden cronol�gico.

Horas, fechas, lugares...

En esa reuni�n entend�

que estaba all� para escribir la historia de Ted.

La historia que �l quer�a contar.

La gente no me ve como yo me veo a m� mismo.

Necesito poder contar a los dem�s

lo que pasaba en realidad,

c�mo era todo para m�.

ABRIL DE 1974

POLIC�A

En Seattle y sus alrededores, la polic�a empez� a investigar

la desaparici�n de una joven.

Lynda Ann Healy, 21 a�os, estudiante de la Universidad de Washington,

desapareci� de su apartamento en Seattle.

Lynda viv�a en esta casa del barrio universitario,

con otras cinco estudiantes universitarias.

Fue vista por �ltima vez la noche del jueves, a eso de las 12.

Yo era detective en la polic�a de King County en Seattle, Washintgon,

y recuerdo cuando desapareci�,

porque Lynda era...

...la reportera del clima y de esqu� en una emisora local,

una emisora muy popular que yo escuchaba a diario

para saber cu�ndo pod�a ir a esquiar.

Seg�n su compa�era de cuarto, la alarma son� el viernes a las 5:30 a.m.,

pero afirma que Lynda no estaba en la habitaci�n

y no lleg� al trabajo.

Lynda no fue a trabajar un d�a,

y varios de sus compa�eros en la emisora

comentaron al aire que no hab�a ido, que deb�a estar enferma.

Fue muy raro, porque Lynda era una persona en quien confiabas

cinco d�as a la semana para contarte c�mo estaban las monta�as.

Yo estaba en mi cuarto estudiando tarde, a eso de las dos,

y ella entr� m�s o menos a las 11:30 para charlar conmigo.

Parec�a estar de muy buen humor.

Luego dijo que se iba a la cama, a eso de las 12:00.

Cuando Lynda no apareci� al d�a siguiente,

los peri�dicos procedieron a informar al p�blico

que Lynda hab�a desaparecido.

Era un gran misterio, porque ella era una joven muy responsable.

En ese punto se buscaba una escena del crimen.

La habitaci�n estaba impecable.

No hab�a se�ales de actos delictivos en la habitaci�n,

excepto un poco de sangre en la almohada y las s�banas de la cama de Lynda.

Lo �nico llamativo es que la cama estaba arreglada con esmero.

En ese momento, la desaparici�n de Lynda Healy fue algo fuera de lo com�n

en la regi�n de Seattle.

Cuando empec� como patrullero

en la oficina del sheriff de King County,

nunca hab�a visto un crimen.

Y ese fue mi primer caso.

No sab�amos nada de su paradero,

y nadie sab�a nada que nos ayudara a saber ad�nde hab�a ido.

Tenemos muy pocas pistas sobre la desaparici�n de Lynda Healy.

Sin embargo, desde nuestro �ltimo comunicado de prensa,

entrevistamos a 65 personas.

No pod�amos hacer m�s que sentarnos y esperar junto al tel�fono.

Fue terrible.

Para la mayor�a, la primera v�ctima de Ted fue Lynda Ann Healy.

Y bueno, mis charlas con Ted empezaron con un tono inocente.

Yo quer�a hablar sobre los asesinatos.

As� que le pregunt� sobre el asesinato de Lynda Ann Healy.

Sabemos que Healy se fue a dormir y jam�s volvieron a verla...

Creo que debemos tratar de ser m�s descriptivos

respecto a los cr�menes con los que te vinculan.

No s�. Yo...

Mi reacci�n inicial es que no creo poder hacerlo.

Creo cuando dijo que iba a cooperar con nosotros

y a contarnos datos importantes que ayudaran a probar su inocencia,

lo que en realidad ten�a en mente era una biograf�a de celebridad.

Mi infancia en la calle Sheridan no fue desagradable.

Recuerdo aquellos d�as,

paseando con mis amigos, la aventura, las exploraciones...

Eran d�as de cazar ranas y jugar a las canicas.

Ted ten�a una noci�n idealizada de su infancia.

En primer grado era el mejor atrapando ranas.

Era un hombre rana.

Me enorgullec�a mi habilidad

para detectar aquellos ojos saltones,

que emerg�an s�bitamente de la turbia superficie del estanque.

Crecer en Tacoma

fue muy divertido.

SANDI HOLT AMIGA DE INFANCIA

Jug�bamos con los ni�os de cuatro manzanas vecinas.

Ten�amos una enorme �rea de bosques para jugar.

Nunca me faltaron los compa�eros de juegos en esos d�as.

Siempre hubo muchos ni�os con quienes divertirse.

Parec�an estar por todas partes.

Hab�a una marcada diferencia entre los ricos y los pobres

del vecindario, y la familia de Ted estaba entre los pobres.

Pero eran absolutamente adorables.

Su mam� era secretaria.

El Sr. Bundy era un excelente padre.

Los padres de Ted lo llevaban a la iglesia todos los domingos.

Participaban en el club de lobatos, de lobeznas,

de ni�as exploradoras, ni�os exploradores...

Enviaban a los ni�os al campamento de la iglesia.

Eran padres sumamente dedicados.

Pero �l era distinto.

Tuvo problemas por mucho tiempo

debido a un horrible impedimento del habla.

As� que lo molestaban mucho.

No encajaba.

Ni siquiera en los campamentos...

Ted no lograba aprender las cosas que los otros chicos hac�an.

No pod�a atar nudos.

No pod�a disparar bien.

No pod�a ganar las carreras.

Y ten�a mal car�cter.

Le gustaba asustar a la gente.

Le gustaba construir trampas para tigres en el bosque.

Hac�an un pozo en el suelo

y pon�an palos afilados en el fondo,

luego lo cubr�an todo con vegetaci�n.

Y una ni�a...

...cay� directamente en una de las trampas de Ted,

y todo el costado de su pierna...

...qued� abierto al cortarse con una punta afilada al caer.

En la secundaria,

Ted quer�a ser algo que no era. Quer�a ser presidente.

Iba a mostrarle al mundo que...

...era alguien especial, fanfarroneaba mucho.

Me iba bien en la escuela, fui candidato a la presidencia estudiantil.

Mis mejores amigos tambi�n jugaban al f�tbol.

Estaba en el equipo de atletismo, iba a esquiar los fines de semana.

Yo era parte del grupo.

Trat� de enga�arte, te minti�.

No era nada atl�tico.

Quer�a ser el n�mero uno de la clase, pero nunca lo fue.

Empez� a hacerse m�s solitario.

Algunos me ve�an como alguien t�mido e introvertido.

No quer�a ir a bailes, no quer�a salir a tomar cerveza.

Era bastante... Podr�a decirse que era serio,

pero nunca un marginado social.

Ted no tuvo una relaci�n cercana con nadie.

No recuerdo que haya tenido pareja, y en su momento pens� que era...

...algo terrible, porque era un chico guapo.

No es que odiara a las mujeres o les tuviera miedo.

Simplemente no parec�a...

...tener la menor idea de qu� hacer con ellas.

Sinceramente no s� por qu�.

No parec�a estar all�, estaba como ausente.

En cierto modo, hab�a un vac�o en su interior.

A todos les fascina la idea de que existe una causa y un efecto.

Que podemos se�alar y decir:

"S�, su padre lo golpeaba de chico,

estaba claro desde que era ni�o".

Tonter�as.

No hay nada en mi pasado

como para deducir que yo ser�a capaz

de cometer asesinatos.

- �Absolutamente nada? - En absoluto.

FEBRERO DE 1974

JUNIO DE 1974

En junio de 1974,

otra mujer joven desapareci� en Seattle.

Viv�a en las cercan�as de la Universidad de Washington,

muy cerca del lugar donde Lynda Ann Healy fue raptada.

Georgann Hawkins fue vista por �ltima vez el lunes, poco despu�s de la medianoche.

Estuvo de visita en la fraternidad Beta y luego volvi� a su casa,

a solo media cuadra por este callej�n.

La polic�a cree que sigui� por esta ruta

y luego desapareci� en alg�n punto.

�Alguna vez te pareci� el tipo de persona que se ir�a de improviso,

sola y sin avisarle a nadie?

No. Ella no era as� en absoluto.

Siempre... Ella era muy unida a todas nosotras,

y nos contaba todo lo que iba a hacer.

Como ella viv�a cerca a la Universidad de Washington,

donde vive mucha gente joven,

much�simas mujeres j�venes,

la comunidad empez� a inquietarse por lo que suced�a.

Es incre�ble, es una pesadilla.

Y no hay nada en el manual de nadie...

...que pueda prepararte para algo as�.

Est�n m�s asustadas que otra cosa, y tambi�n percibo mucha ira.

- �Hacia qui�n? - Hacia cualquiera que crey�

que ten�a el derecho de aparecer en la vida de una joven

y perturbarla de esta forma.

Para m� era muy obvio

que estaba pasando algo espantoso, algo muy malo.

La �nica evidencia f�sica es que las dos chicas

son muy similares. Ambas son confiables.

Siempre contaban ad�nde iban y cu�ndo volver�an,

nunca hac�an cosas de esta �ndole.

Y est�n a dos manzanas de distancia.

La polic�a dice que volver� al callej�n de noche,

para determinar la iluminaci�n de la zona.

Entretanto, recomiendan a las chicas evitar los callejones,

moverse en grupos de dos o tres

y usar solo las entradas principales.

La desaparici�n de Georgann Hawkins es un caso interesante,

por el hecho de que no hay ninguna evidencia.

Tal vez sea interesante discutir sobre ese caso, �no crees?

Bueno, no conozco...

...sobre el caso Hawkins, hasta donde s� es algo inusual.

Porque estaba en un barrio

donde ten�a mucha gente conocida,

pero no s�.

Dirigir las conversaciones con Ted era todo un desaf�o.

Empec� a tratar de llevarlo a temas m�s sustanciales...

...pero siempre esquivaba las preguntas.

Quer�a hablar de todo lo que no fueran los casos en su contra.

Me cont� que, al graduarse de la secundaria,

entr� a la Universidad de Washington.

En la Universidad de Washington, yo era un agradable, pulcro

y amable joven.

Compens� mucho de la que consideraba mi mayor vulnerabilidad,

mi introversi�n.

Me mostraba distante, arrogante e intelectual,

pero tambi�n amable, tolerante y todas esas cosas.

Tuve que sentarme una noche y decidir: "Esto es lo que quiero ser".

En la universidad,

Ted se gradu� en psicolog�a.

All� tambi�n conoci� a una mujer alta, atractiva

y adinerada de California.

Ella se fij� en �l durante un tiempo.

Mi relaci�n con Diane

tuvo un prolongado impacto en m�.

Se vest�a muy bien, es una chica hermosa.

Muy simp�tica. Buen auto, buenos padres.

As� que, para ser una primera novia,

la verdad es que no estaba mal.

Pas�bamos mucho tiempo paseando en su auto.

Ya sabes, nos bes�bamos en el auto.

Nos susurr�bamos palabritas dulces al o�do

y nos dec�amos cu�nto nos am�bamos.

Ella me inspir� para verme a m� mismo y convertirme en algo m�s.

Ted decidi� que quer�a entrar a la pol�tica,

y era un inflexible, lineal y acicalado

republicano al estilo Richard Nixon.

Hace cuatro a�os, el crimen crec�a en todo Estados Unidos.

Prometo frenar el aumento de la delincuencia.

Siempre he estado en contra de los sindicatos y el boicot,

creo que eso me etiqueta como conservador, en cierto modo.

El movimiento pacifista y el pensamiento liberal lo ofend�an.

No le ten�a mucho aprecio a las conductas criminales

y al uso de movimientos pacifistas como refugio para...

...delincuentes que quer�an sentirse por encima de la ley.

Yo me pronunci� contra estos grupos socialistas radicales,

que solo quer�an destrozar edificios

y destruir la universidad.

Cuando conoc� a Ted,

�l colaboraba con el Partido Republicano estatal en Seattle.

Consegu� empleo con el gobernador republicano,

en la campa�a de Dan Evans.

Y Ted se ofreci� como voluntario para trabajar con nosotros.

Nuestra amistad creci� desde entonces.

Era una excelente persona.

Era el tipo que querr�as como esposo para tu hermana.

Una de las cosas que le gustaban a Ted de la pol�tica

es que lo m�s importante para un pol�tico es la imagen.

Se trata de venderle algo al p�blico.

Era perfecto para �l, porque no ten�a que ser real.

La raz�n por la que la pol�tica siempre me ha gustado y atra�do

es porque me permiti� utilizar

mi talento pol�tico innato,

as� como mi asertividad.

Adonde iba, Ted siempre encajaba.

Asist�amos a funciones

con gente muy influyente...

...y Ted siempre pod�a entablar conversaci�n.

Esta gente lo aceptaba.

Y con ello vino la vida social.

Estabas bien ubicado, sabes, ibas a cenar con gente

y te invitaban a otra cena, as� era todo,

te invitaban a tomar un trago.

Y ah� estaba yo, viviendo la vida que me hab�a faltado.

Durante esa campa�a perd� la virginidad.

Tuve sexo en Walla Walla.

El trabajo de Ted en la campa�a a la gobernaci�n

era asistir a todos los eventos

de Rosellini, el rival dem�crata

de Evans por la gobernaci�n.

Ted anotaba lo que Rosellini dec�a

para usarlo en su contra.

Ted se ve�a a s� mismo como algo m�s que un simple colaborador

que trabajaba en la campa�a.

Un miembro del equipo del candidato republicano

fue acusado de espionaje pol�tico.

Me cuesta creer que lo que hice sea relevante para los medios.

Mi papel en la campa�a era insignificante,

me averg�enza haberme dado a conocer por esto.

Me averg�enza mucho.

Ted fingi� humildad en el caso, fingi� ser un empleado m�s.

Pero lo cierto es que le encantaba ser el foco de atenci�n.

Ted deseaba ser rico,

reconocido y admirado.

Conoc� a su novia de California.

Era una persona con clase.

Y Ted quer�a formar parte de la clase alta.

Creo que me admiraba.

Me ve�a como un hermano mayor.

Y ten�amos los mismos intereses.

A �l le gustaba cocinar y comer.

A m� me gusta cocinar. Es mi pasatiempo.

Cuando conoc� a Martin,

me cay� bien porque su esposa preparaba un excelente sushi.

Eran personas muy agradables.

A Ted le gustaba mi Volkswagen.

Quer�a uno id�ntico al m�o.

Recuerdo que le gustaban las agarraderas del techo.

Parec�an intrigarle.

Entonces compr� un auto igual al m�o,

creo que del mismo color y todo.

Yo iba a entrar a la escuela de leyes,

y Ted decidi� que har�a lo mismo.

Tras graduarse en la Universidad de Washington,

Ted se present� en muchas escuelas de leyes,

pero qued� devastado al ver los resultados de las pruebas de admisi�n,

eran mediocres.

No eran nada buenos.

Ya no pod�a ir a las mejores escuelas de leyes.

as� que entr� a la Universidad de Puget Sound por las noches.

Sent� que hab�a fracasado,

y no solo yo, sino mis profesores e instructores en la universidad.

Ted qued� muy decepcionado,

porque estaba lejos del glamour y el lujo que ten�a en mente.

Fue un a�o miserable para �l.

Hab�a perdido por completo el control de mi vida.

No sab�a qu� iba a hacer ni d�nde iba a vivir.

Ni siquiera sab�a c�mo iba a ganarme la vida.

Y su relaci�n con Diane se derrumb�.

Ella era demasiado para �l.

Ted no ten�a dinero, y eso hizo que resurgieran

sus viejos problemas de autoestima.

Experiment� mucha inseguridad con Diane.

En ocasiones, sent�a que ella esperaba de m� mucho m�s

de lo que yo realmente pod�a dar.

No estaba en posici�n de llevarla a vivir conmigo ni de mantenerla

de la manera que estaba acostumbrada.

O de comprarle ropa, sabes...

Creo que me estaba desmoronando. Quiz� ella lo not�

y quiz� no lo entendi�, sabes,

todo lo que me pasaba.

Durante el verano, Diane y yo fuimos escribi�ndonos cada vez menos.

Hasta que ella dej� de escribirme,

y su silencio empez� a preocuparme.

Me invadi� una profunda sensaci�n de rechazo,

no solo a ra�z de Diane,

sino de todo el mundo.

El final de ese verano est� en blanco en mi mente,

fue una pesadilla para m�.

En cierto punto, sent�a un deseo...

...de vengarme de Diane de alg�n modo.

Pero al final del verano mi mente qued� en blanco, en serio.

No s� qu� rayos hice.

Entre enero y junio de este a�o,

La regi�n de King County estaba sumida en una oleada de miedo,

y segu�an desapareciendo chicas con una frecuencia alarmante.

La primera desaparecida fue Lynda Ann Healy, de 21 a�os.

Georgann Hawkins tambi�n desapareci� en la Universidad de Washington.

Cuando Lynda Healy y Georgann Hawkins desaparecieron en la ciudad de Seattle,

eran casos de desapariciones, no de asesinatos.

Solo se hab�an ido. No hab�a un p�nico generalizado...

...hasta que corri� el rumor

de que otras cuatro mujeres hab�an desaparecido en otros lugares,

en el oeste de Washington y el norte de Oregon.

Casi todos los meses, en Seattle y sus alrededores,

desapareci� una mujer joven.

Gail Manson desapareci�

en el campus del Evergreen State College, cerca de Olympia.

Susan Rancourt desapareci� en el campus

del Central Washington State College, en Ellensburg.

Roberta Kathleen Parks desapareci�

en el campus de la Universidad Estatal de Oregon, en Corvallis.

Brenda Ball, de 22 a�os, de Seattle,

fue vista por �ltima vez en una taberna de Burien.

Hab�a seis desapariciones sin resolver en la regi�n, en menos de seis meses.

Cuando todas estas chicas fueron declaradas desaparecidas,

el terror se apoder� de Seattle.

EL MIEDO SE APODERA DE LAS MUJERES J�VENES

Yo era reportero en KJR Radio,

y la desesperaci�n en Seattle no ten�a precedentes.

La gente estaba muerta de miedo.

Al principio, en KRJ llam�bamos a las v�ctimas por n�meros.

N�mero 3, n�mero 4, la desaparecida n�mero 5, n�mero 6...

Segu�an desapareciendo mujeres, y mi hermano me envi�

los recortes de los diarios.

Me afect� mucho.

Estaba en las noticias.

Varias chicas hab�an desaparecido en la regi�n de Seattle.

Estaba conmocionado. No pod�a creerlo.

Solo se esfumaron, sin raz�n aparente.

Estamos seguros de que hay actos criminales detr�s, de una u otra forma.

Y creemos que esto no ha terminado,

hay muchas posibilidades de que vuelva a ocurrir.

Fue una �poca muy delicada.

Esto cambi� el comportamiento de mucha gente.

Antes hab�a hombres y mujeres j�venes

que caminaban por todas partes.

Y esas caminatas terminaron.

As� como as�.

Queremos alertar a las mujeres j�venes de nuestra comunidad,

para que sean extremadamente cautelosas.

BOLET�N POLICIAL DE SEATTLE

Como mujer...

...y como detective,

no pude dejar de pensar que las v�ctimas eran...

...parecidas a m�.

En cuanto a edad, educaci�n universitaria,

y como la mayor�a de mujeres que conoc�a, eran muy cuidadosas respecto...

...a conocer extra�os y tener citas, respecto a la gente con quienes sal�an.

Por medio de mis amigos, sab�a que hab�a mucho recelo y miedo

con lo que suced�a, porque no ten�amos un sospechoso.

Todo lo que dec�a el Departamento de Polic�a de Seattle era:

"No sabemos qu� sucede.

No sabemos d�nde est�n estas chicas. No tenemos sospechosos".

Sigue llegando informaci�n, pero...

...a�n no hay nada que nos sirva para avanzar en la investigaci�n.

El de Brenda Ball era mi caso de desaparici�n.

Intent� localizarla por todos los medios.

No pude obtener informaci�n de nadie que supiera algo.

Estudiamos la naturaleza del caso,

si se trataba de un asesino, o tal vez de un par.

El t�rmino "asesino en serie"

no estaba en los registros de nadie durante los 70.

Hasta donde s�, era un territorio sin explorar.

No ten�amos la menor idea de lo que pasaba.

La labor de gesti�n de archivos

en todas las agencias de polic�a de King County era un desastre.

All� tuve una conexi�n con las fuerzas policiales.

Estuve en la Comisi�n Contra el Crimen de Seattle.

Trabaj� en el tema de los cr�menes contra la mujer.

Particularmente la violaci�n.

Deb�a estudiar el tema y hacer sugerencias

a la Polic�a de Seattle sobre c�mo prevenir violaciones.

Un a�o antes de que empezaran las desapariciones,

Ted trabaj� brevemente para la Comisi�n Contra el Crimen de Seattle.

All� obtuvo acceso a un mont�n de estad�sticas criminales,

y vio lo que la polic�a no hab�a visto.

Vio todo tipo de lugares donde alguien lo suficientemente listo

pod�a explotar a su favor el caos y la inconsistencia

de una jurisdicci�n a otra.

Lo que descubr�, el descubrimiento que hice,

fue que la polic�a ten�a buenas intenciones,

pero no sab�an lo que deb�an hacer.

Algunos departamentos no compart�an informaci�n

con otras jurisdicciones.

Esto se hizo evidente

desde que comenzaron los asesinatos. Llamaba a un departamento y dec�a:

"�Cu�ntas chicas tienen desaparecidas?".

"Tenemos una". Y preguntaba: "�Y cu�ntas en Seattle?".

"No lo s�".

Hab�a pistas diseminadas por toda el �rea.

El capit�n de Homicidios en Seattle, Herb Swinley,

me llamaba de vez en cuando para que aportara ideas.

Un d�a entr� a su oficina, y en el pizarr�n

ten�a escritos los nombres...

...de ocho o diez chicas.

Pregunt� qu� era esa lista.

Y me dijo: "Iba a pedirte que la vieras".

Entre cada nombre, hab�a escrito los n�meros 23, 23...

...treinta y seis, 36, 23...

...veintis�is, 36, 36.

Le dije: "No s�, �qu� significa esto"?.

Y contest�: "Es el n�mero de d�as entre cada desaparici�n".

Me pregunt� si ve�a un patr�n.

Investig� varias sectas religiosas

para tratar de conectar las fechas con calendarios ocultistas.

Brujer�a, satanismo, sacrificios humanos...

No ten�an evidencias s�lidas.

No ten�an descripciones de posibles sospechosos.

Estaban desesperados.

Mientras Stephen se reun�a con Ted en la c�rcel,

yo estaba en el noroeste,

investigando una vez m�s todos los delitos que se le imputaban.

Seis a�os despu�s de los asesinatos,

no hab�a evidencia contundente en ninguno de los casos.

Me reun� con la polic�a local para ver qu� testigos hab�a en el lugar...

...y sus familias...

Bueno, recibimos una llamada de la universidad, diciendo...

...que mi hija hab�a desaparecido, que no hab�a vuelto a casa.

Era una estudiante modelo, el tipo de chica...

...que normalmente no har�a algo as�.

Esas cosas no te pasan a ti.

Les pasan al resto.

Solo las ves en el peri�dico.

Esas cosas pasan en Nueva York.

No pasan en Ellensburg, Washington.

Fue un trabajo arduo y tedioso

durante muchas semanas... Adem�s de doloroso,

porque algunas de estas familias

jam�s encontraron a sus hijas.

En ese momento ten�a dos hijas adolescentes.

Y solo imaginaba...

...lo que les hab�a ocurrido a esas chicas. Fue horrible.

�Por qu�, y c�mo alguien elegir�a mujeres como v�ctimas...

...de un crimen brutal?

Es algo que no tengo del todo claro.

Siempre me han gustado m�s las mujeres que los hombres.

Creo que, de mis amigos,

un 60 % son mujeres

y un 40 % son hombres. Siempre ha sido as�.

Yo disfruto a las mujeres.

Ted se presentaba como un caballero.

Juvenil, atractivo, elocuente...

La gente ca�a rendida a sus pies.

Conoci� en un bar a una mujer llamada Liz, quien se enamor� locamente de �l.

Liz se convirti� en su pareja,

y estuvieron a punto de casarse.

La amaba mucho,

era algo desestabilizador.

Ella ven�a de una familia de mormones, de buena posici�n econ�mica.

Era algo sumisa.

Liz ten�a una hija que tuvo que criar sola por un tiempo.

Ella ten�a una hija,

y formaron una especie de familia durante un tiempo.

Ella era algo nuevo, todo esto era una nueva...

...dimensi�n de la vida, que nunca antes hab�a vivido.

Pero ten�an problemas.

Sent�a un profundo amor por ella.

Pero no ten�amos muchos intereses comunes,

como la pol�tica o algo as�, creo que no ten�amos mucho en com�n.

A ella le encantaba leer, a m� no me gustaba.

Yo perd�a mucho tiempo.

Y experiment� otros problemas,

como el no poder expresar mis sentimientos genuinos hacia ella,

ya sea preparando una cena especial, saliendo,

llev�ndole flores o sacando la basura,

cambiando las s�banas o lavando la ropa...

A veces sent�a esta especie... de culpa, por decirlo as�.

Entonces limpiaba y ordenaba la casa,

lavaba los platos o preparaba la cena, cosas as�.

Mi verdadera falla estuvo

en no abrirme por completo a ella.

No s� qu� ocultaba.

Tal vez solo trataba de preservar...

...la imagen del Ted Bundy soltero, atractivo y despreocupado.

Yo era terriblemente celoso.

La idea de perderla me hac�a agonizar.

Eso me torturaba.

E hice muchas cosas est�pidas.

Era una hermosa tarde de domingo.

Hab�a cientos de personas en el parque.

Hab�a actividades de toda clase.

Gente joven por montones.

Mujeres j�venes por montones.

Era un lugar donde se sent�an seguras.

Y entonces...

...en alg�n punto del d�a...

...dos mujeres,

Denise Naslund y Janice Ott,

desaparecieron del Parque del Lago Sammamish.

Yo segu�a trabajando en la emisora en 1974,

cuando Janice Ott y Denise Naslund fueron secuestradas

en el Parque Estatal del Lago Sammamish.

De hecho, yo viv�a a menos de cinco kil�metros de all�.

As� que mi jefe me llam� y me dijo que fuera al lago Sammamish,

llegu� y empec� a entrevistar a la gente del lugar.

Fue la primera vez que hubo detalles precisos.

Tenemos algunas pistas prometedoras, particularmente sobre Janice Ott.

la chica desaparecida de Issaquah.

En cuanto a Denise Naslund,

a�n no tenemos datos s�lidos.

Cuando las chicas desaparecieron en el Parque Estatal del Lago Sammamish,

nuestro sargento de Homicidios asign�

los dos casos a mi compa�ero y a m�.

Para ese entonces,

ya hab�a ocho mujeres desparecidas en el �rea de Seattle.

La gente estaba aterrada.

As� que creamos un equipo especial.

Kathy McChesney fue seleccionada

porque necesit�bamos una detective para entrevistar a las mujeres.

Gracias a un pedido de informaci�n,

supimos que algunos de los testigos en el parque

hab�an visto a un sospechoso que se acerc� a las dos chicas que desaparecieron.

Con la desaparici�n de las chicas Ott y Naslund,

el mismo d�a y en el mismo parque estatal,

surgieron los primeros indicios de un sospechoso de sexo masculino.

Hab�a 40 000 personas en el parque ese d�a,

y algunas de ellas fueron abordadas por un joven atractivo

que ten�a un yeso en el brazo y ped�a ayuda para cargar su velero en el auto,

en el estacionamiento.

Esos testigos ayudaron a elaborar un retrato policial

del hombre con yeso que pidi� ayuda a varias chicas ese d�a.

Averiguamos que Denise Naslund estaba acostada en la playa

con tres de sus amigas.

Luego fue a los ba�os,

que estaban a unos 20 metros.

Y ah� fue cuando el sospechoso con el brazo en cabestrillo

se acerc� a Denise Naslund en la entrada del ba�o.

Le cont� una historia similar, y ella se fue con �l,

creemos que por voluntad propia, para ayudarlo...

...y nunca volvi� a ser vista.

M�s tarde, recibimos una llamada de la madre de Denise Naslund.

Recuerdo haberla entrevistado.

A eso de las nueve de la noche,

vi que el novio de mi hija llegaba remolcando su auto,

y enseguida supe que algo malo hab�a sucedido.

Dijo: "No encuentro a Denise".

Lo �nico que pasa por mi cabeza es:

�Cu�les fueron sus �ltimos pensamientos?

�Cu�nto dur� su sufrimiento?

Esos pensamientos est�n en mi cabeza todo el tiempo.

El mismo d�a que Denise Naslund desapareci�,

un par de mujeres hab�an visto como Janice Ott era abordada,

en la playa por el sospechoso.

Los testigos nos dijeron que el sospechoso fue visto conduciendo

un Volkswagen Bug de color marr�n claro.

Cuando Janice sali� de la playa

para ir hasta el auto con �l,

ella iba en su bicicleta Tiger amarilla de 10 velocidades,

y las chicas escucharon que ella y el sospechoso se presentaban.

Ella dijo: "Hola, soy Jan".

Y �l contest�: "Hola, me llamo Ted".

Fue la �ltima vez que la vieron.

Despu�s de varias semanas,

mis charlas con Ted no iban a ninguna parte.

Estaba empezando a frustrarme.

�l no quer�a hablar sobre los asesinatos.

Hab�amos hecho un trato con nuestro editor,

garantizando que �bamos a conseguir

la historia real del propio Ted Bundy.

Creo que necesito asegurarme de tu buena voluntad para conmigo.

En particular sobre los t�rminos acordados de nuestras entrevistas,

lo que sabes sobre los incidentes en s� mismos.

�Puedes hacerlo?

Bueno, ahora no quiero hablar de eso.

Ese es el gran defecto de la historia.

El obst�culo que los historiadores deben enfrentar.

Creo que todos somos historiadores.

Hablar sobre la ficci�n. De eso se trata la historia.

Nunca sabes si los historiadores, por una u otra raz�n,

con buenas o malas intenciones, crean cosas que desean o piensan que pasaron,

o que les gustar�a que pasaran.

Eso satisface sus propias ideas preconcebidas

sobre c�mo debi� haber sido la historia.

El tiempo se nos agotaba.

Hasta que una noche tuve una epifan�a,

en medio de un whisky y una hamburguesa con queso

en el bar del hotel.

Pens� que pod�a haber otra forma de hacer esto.

No pod�a hablar con Ted de persona a persona.

Deb�a proporcionarle una especie de velo.

Deb�a hacer que hablara sobre s� mismo...

...en tercera persona.

As� que contact� a Hugh, que estaba en el oeste.

Cuando a Stephen se le ocurri� la idea de hacer hablar a Ted

en tercera persona, me llam�.

Yo me hospedaba en un motel de mala muerte,

y recuerdo que esa noche nevaba, hac�a mucho fr�o cuando me levant�.

El motel no ten�a tel�fono en la habitaci�n.

As� que fui a una cabina telef�nica

fuera del lugar para hablar con Stephen, me estaba congelando.

Trataba de colgar, pero �l estaba emocionado

y no paraba de decir: "Lo lograremos". Pens� que era una gran idea.

No sab�amos si funcionar�a.

Tras conversar con Hugh,

volv� a la prisi�n el d�a siguiente

y dije: "Ted, no estamos avanzando,

pero tengo una idea.

Sabes, Ted, t� tienes un t�tulo en psicolog�a.

As� que sabes del tema.

Est�s familiarizado con los detalles de los casos.

Sabes lo que se ha dicho en los diarios.

Eres inteligente y sabes expresarte.

Creo que una soluci�n

es que te conviertas en un testigo experto.

�Por qu� no me cuentas lo que piensas que sucedi�?

Cu�ntame qu� clase de persona har�a algo as�".

Bueno, no es una pregunta sencilla.

Pero creo que podemos...

...especular.

Sus ojos me miraron.

Hubo una breve pausa.

Pero luego tom� mi grabadora,

se la acerc� y la sostuvo contra su pecho,

y empez� a hablar como si yo no estuviera all�.

Generalmente, podemos describir manifestaciones de esta condici�n,

de una persona con desviaciones de �ndole sexual,

que involucran violencia.

Y empieza a hablar, a describir

lo que lleva un r�o cuando desemboca en el mar.

Si vas a la desembocadura de cualquier gran r�o

y recoges un poco del agua que fluye por la corriente,

dices: "�De d�nde viene?".

Para rastrear su origen, y de eso se trata esto,

hablamos de eventos microsc�picos, por decirlo as�,

eventos indistinguibles, indetectables.

Por ejemplo, un copo de nieve que se derrite, �no?

La llegada de la primavera, y tal vez y la combinaci�n de otras fuerzas...

Y el resultado definitivo que vemos

es el r�o como tal.

Ahora hablamos sobre el desarrollo...

...bueno, de la conducta...

...homicida.

Bien, �qu� puede...

...causar ese tipo de trastornos mentales,

aberraciones que hay en el fondo, y c�mo...

...fueron concebidas?

�De d�nde salieron? �De qu� son resultado?

Y es dif�cil...

...rastrear sus or�genes y decir: "Esto es lo que sucedi�".

Es como si le hubiera despejado el camino

para contar su historia por fin,

sin decir nada que pudiera usarse en una corte.

Y empez� a hablar.

Tal vez esta persona esperaba que, mediante la violencia,

mediante esta serie de actos violentos,

cada asesinato dejaba m�s hambrienta a una persona de esta clase.

Insatisfecha.

Pero �l tambi�n tendr�a la convicci�n obviamente irracional

de que la pr�xima vez que matara se sentir�a completo.

Y la pr�xima vez se sentir�a completo.

O la pr�xima vez.

Subt�tulos: Oscar Luna

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