All language subtitles for Sean eternos_ Campeones de América_S01E01_Cuentas pendientes.Spanish (CC)

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Original subtitles

[aficionados] ¡Argentina! ¡Argentina!

- [continúan aficionados] - [golpe musical]

[narrador 1] Centro para Luque. Ataca Argentina. Luque para Kempes.

[narrador 2] Ataca Mario… ¡Gol!

[narrador 3] ¡Argentina campeón del mundo de la mano de Diego Armando Maradona!

[narrador 4] Viene Batistuta. Gabriel… ¡Gol!

¡Argentina es campeón de la Copa América!

[narrador 5] ¡Dirección de Basile! ¡Otro título!

[música de tensión]

[reportero 1] Argentina, otra vez eliminada de la Copa del Mundo.

[reportera] Deja dudas.

Jugadores que no están a la altura de una selección como…

[reportero 2] Pasan los años, las copas, pero Argentina no tiene con qué.

[reportero 3] El debut de este chico que juega en Barcelona

es una gran ilusión para Argentina.

[comentarista] ¡Gol! ¿De dónde ha salido este marciano?

¿Cómo hace un ser humano para hacer ese tipo de jugada?

A Leo se la dabas de espalda y con dos o tres futbolistas, y se iba.

[música de suspenso]

[reportero 1] Messi en el Barcelona es un fenómeno.

[reportero 2] No podemos decir que es el mejor cuando en Argentina no hace nada.

[Vidal] Si no se le marca de dos o tres, es muy difícil pararlo.

Todo lo que hace es espectacular.

Tenemos un estilo de juego muy parecido, pero nada se compara a Leo.

[comentarista 1 en portugués] ¡Alemania es tetracampeón del mundo!

[comentarista 2] ¡Chile, campeón de América!

Creo que nosotros fallamos en esas dos finales.

Era el primero que estaba dando la cara

en los momentos más difíciles que nos tocó atravesar.

[reportero] Una vez más una final y una derrota.

Difícil encontrar explicación.

[Messi] Ya está. Para mí, la selección se terminó.

La peleé mucho, lo intenté.

Son cuatro finales, no pude ganar. Hice todo lo posible.

Y yo creo que ese fue el golpe más duro que tuvimos.

[reportero] Este es el fracaso de Messi y sus amigos.

Messi en las finales no apareció nunca. ¿Ese es el mejor jugador del mundo?

♪ ¡Los putos periodistas, la puta que los parió! ♪

Sentir críticas hacia él, después de todo lo que hace, no es justo.

Lo que genera dentro del vestuario se lo he visto a pocos jugadores generar.

Nos enseñó a no dejar de intentarlo.

[reportero] Scaloni no tiene la experiencia para dirigir a Argentina.

Le dimos posibilidad a jugadores que a lo mejor no eran tan conocidos.

[narrador] Argentina inicia un nuevo desafío

para romper la racha de 28 años sin título.

[música solemne de apertura]

[vítores de los aficionados]

[música de tensión]

[Messi] La verdad, tenía una espina clavada muy grande.

No podía creer que, con todas las finales que jugamos,

que en ninguna hayamos tenido la suerte esa

de ser campeones nosotros.

Tenía siempre en la cabeza, siempre, el por qué.

Por qué no se nos dio, por qué no se nos dio.

[golpe musical]

No obtener títulos por mucho tiempo,

sobre todo para una selección como la Argentina, es raro.

[silbatazo]

Estás en un país con mucha tradición,

un país que necesita tener triunfos y nosotros no se lo podíamos dar.

Siempre nos faltaban cinco para el peso para conseguir algo con la selección.

Era el deseo de todos.

[Di María] Si no ganás, te matan.

Cuando las cosas no salen y perdés,

aunque hayas jugado excelente,

tendrás dos o tres que te banquen y el resto te va a liquidar.

[música triste]

[Messi] Tuve momentos de mierda en la selección, muy difíciles.

Ya de entrada nomás, desde el Mundial 2006,

donde no entré con Alemania

y la gente empezó a decir boludeces,

que a mí no me importaba la selección porque había dejado los botines ahí,

que no le daba bola, que quería que pierda.

Esas veces que la cosa no terminaba bien…

Eh, volver a su casa y tener que reprimir un montón

el fastidio, la tristeza, la frustración.

[música triste continúa]

No había conseguido todo y me faltaba poder consagrarme

con un título en la selección.

Lo necesitaba después de tantos años, de tantas finales.

[Agüero] Estuvimos cerquita.

Tan cerca, que, por algunos detalles, se perdió.

[latidos de corazón]

La ansiedad por querer ganar quizá no te dejaba exprimirte al máximo.

No dejaba que los jugadores salgan a la cancha como tenían que salir.

Estuvimos tan cerca tantas veces siendo candidatos, jugando bien

y no tuvimos suerte.

Quién te dice que en esta, no siendo principales candidatos,

se pueda dar, ¿no?

[voces indistintas]

[reportera] Siguiendo, la pandemia sigue golpeando el continente,

esta vez al fútbol.

La Conmebol acaba de anunciar

que, finalmente, la Copa América se jugará en Brasil

y no en Argentina y Colombia, como se había designado inicialmente.

[Messi] No sabíamos qué iba a pasar.

Si se iba a jugar, si sería en Argentina.

Nosotros queríamos jugar ahí. Éramos locales, era lo que se había dicho.

Al principio, era Argentina-Colombia.

Después, teníamos que vacunarnos para ir a Brasil.

[Emiliano] Éramos 70, 80 personas.

Las chicas que limpiaban, los fisios, los cocineros.

Estábamos todos juntos.

Nosotros tuvimos reuniones entre todos los chicos

para ver qué hacer, si vacunarnos, si se juega acá.

[Messi] Con capitanes de otras selecciones,

íbamos hablando y comentando lo que iba pasando.

Muchos no querían jugar la Copa América, no se iban a presentar.

Hasta que, un poco entre comillas, nos obligaron a todos a jugarla

y, bueno, nos adaptamos a lo que había sin problemas.

[música animada de murga]

[Gómez] Por un lado, nos benefició entrenar en casa,

estar en el predio de la AFA y no estar en un hotel y en otro lado.

Fuimos la única selección

que hizo base en su predio

y viajábamos el día antes de cada partido.

Era bravo volver después del partido, llegar 7:00 a. m., hisopado

y volver al predio.

[Messi] Si bien en el club había sido un año raro por todo lo que había pasado,

por cómo había ido, cuando llegaba ahí,

cambiaba el chip y llegaba con mucha ilusión,

con muchas ganas de estar ahí con mis compañeros, de que arranque.

Veníamos de empatar, creo, con Chile y empatar en Colombia las eliminatorias,

pero con buenas sensaciones.

Nos criticaron porque no habíamos jugado bien,

porque habíamos empatado.

Nos llamaban "míster Empates".

[continúa música animada de murga]

[Messi] La primera copa que me tocó jugar con toda esta nueva camada

en 2019 en Brasil, quedamos eliminados con Brasil,

pero sintiendo que podríamos haber pasado ese partido, que habíamos sido mejores.

Se armó un grupo nuevo con jóvenes,

con chicos que no les tocó atravesar los momentos quizá difíciles, sino…

Era una cara nueva de la selección.

La nueva generación como que se hizo cargo

de lo que necesitaban, quizá,

los chicos que venían con más golpes,

con más desgaste.

[Otamendi] Nosotros, con Leo, el Kun, Di María,

que éramos los más veteranos, si se puede decir,

y creo que ellos tenían la mentalidad positiva en todo momento.

En los entrenamientos,

compartir un mate, lo que sea.

Había un grupo bastante integrado.

[Emiliano] Me acuerdo de un asado antes de viajar.

Le había hablado a la camada vieja, que era Ota, Angelito, Leo.

Y decían que dieron todo por la selección,

que no sabían cuántas copas o mundiales iban a jugar,

pero que en esta iban a dar todo.

[Tagliafico] Me imagino, en sus cabezas, el decir: "Esta tiene que ser",

y no se les daba.

Entonces, yo los vi también, además de muy enfocados, con muchas ganas,

eh, disfrutando un poco más.

Pasé Copas América, pasé mundiales y, sinceramente, no los disfruté.

Y era lo que les decíamos a los más chicos, ¿no?

"Disfruten en todo momento".

Porque, como muchas veces nos pasó de estar sufriéndolo,

de terminar un partido y empatabas

y te ibas a la pieza, te tomabas las pastillas

y a dormir hasta mañana.

Y estar ahí y no disfrutarlo era…

Ahora, es para matarme todos los años anteriores.

Jamás me había tocado estar en un grupo así,

de gente que disfruta lo que hace.

Que, a la hora de trabajar, trabaja al cien por cien,

que, si no le toca, está con buena cara,

si le toca jugar, hace lo mejor posible.

La verdad, eso fue lo que más me sorprendió del grupo.

[De Paul] Él sentía una energía bastante linda.

Él entiende lo que es para el grupo, para la gente.

Entonces, él era el primero que empezaba a transmitir eso,

veía que todos nosotros lo seguíamos.

[entrenador] ¡Juego y te voy a buscar! ¡Eso!

[golpe musical]

[gritos y vítores de aficionados]

[cánticos]

[aficionados] ¡Gol!

Bueno, en el debut, uno quiere demostrar que va a pisar fuerte, que está fuerte,

que va a ser de la mejor manera posible.

[comentarista] Una nueva batalla entre Argentina y Chile.

Estando Leo en la selección rival,

claramente, se tiene que preparar de diferente forma un partido así.

Chile siempre es difícil.

Arrancamos jugando muy bien, con el gol de tiro libre de Leo.

[narrador] ¡Gol!

Golazo de Messi. Justicia en el marcador.

Argentina era más que Chile.

[Vidal] Si no se le marca de dos o tres, es muy difícil pararlo.

Y eso fue lo que hicimos con Chile.

- [exclamación de aficionados] - [silbatazo]

[Scaloni] Había momentos de sufrimiento.

Hay momentos que el rival juega y que te puede dominar

y, en ese momento, bueno, atrincherarse para después volver a atacar.

[narrador] Se viene el empate de la Roja.

Arturo… ¡Es penal!

Un descuido nuestro, una jugada de pelota parada…

Encontraron el empate,

pero fuimos superiores.

La verdad, arrancamos muy bien nosotros.

[exclamaciones de aficionados]

[vítores]

Sacamos un empate,

pero teníamos sensaciones muy positivas, y eso era lo importante.

[música épica]

[Vidal] A Dibu, no, no lo conocía. Me sorprendió mucho.

Me atajó el penal y me dijo que había estudiado bien.

Demostró iba a ser un arquero que iba a ayudar mucho a Argentina.

A Dibu, en Argentina, mucho no se lo conocía tampoco,

porque se fue de chico afuera.

[Emiliano] El Arsenal decidió comprarme

y llegar tan joven a un club tan grande

requiere una jerarquía muy grande.

Estaba en el Arsenal, a préstamo por todos lados.

Fui al Getafe a los 23, 24 años

y termino jugando ocho partidos.

Nunca me pusieron.

Y toqué fondo.

[ambos en inglés] Piedra, papel o tijera.

[niño en inglés] ¡Gané otra vez!

[Emiliano] Nunca atajo por mí, siempre por alguien.

Tengo que buscar una excusa para hacer las temporadas

y no lesionarme.

Desde que nació mi hijo, hace cuatro años, exploté.

Tengo un psicólogo personal.

Lo necesité porque estaba en un punto de mi carrera

que no sabía para dónde ir.

Fue una de las decisiones más correctas que hice en mi carrera.

[aficionados] ¡Ole!

¡Uh!

[Di María] Haber perdido las dos finales con ellos es…

Quedó una rivalidad que ya había.

De las finales que perdimos,

creo que la de 2007 es la que menos te duele.

[gritos de aficionados]

Fuimos muy superados por Brasil desde el primer minuto.

Llevábamos 10 minutos, 15 minutos, íbamos perdiendo.

Cuando vos te encontrás con un rival que te supera ampliamente,

tenés que aceptar que el rival es mejor que vos.

En ningún momento, lo tuviste en las manos, estuviste cerca.

Fuimos los mejores de todos y, en el último partido,

con un Brasil que era muy inferior a nosotros

durante toda la copa que había demostrado,

terminamos perdiendo.

[Aimar] Argentina era un equipazo.

Aparte, en buen momento la mayoría.

[aficionados] ¡Ole!

[Aimar] Creo que, en el campeonato, Argentina había sido el mejor equipo.

Pero la final es un partido. Y, ese día, creo que lo ganó bien Brasil.

Así es la vida también, ¿no? Eh…

La vida son momentos.

A veces, hay momentos donde te toca disfrutar

y hay otros donde tenés que tragar veneno,

agachar la cabeza y seguir.

En los partidos contra Chile,

tuvimos las situaciones más claras

y no las pudimos meter.

[golpe musical]

[Mascherano] No es todo suerte en la vida. Creo que nosotros fallamos.

Fallamos en esas dos finales.

Está claro que éramos superiores a ellos.

[música de suspenso]

[exclamaciones]

[aficionados] ¡Uh!

[vítores]

[Agüero] Perdemos la final en Chile.

La copa en Estados Unidos fue la peor, porque creíamos que la teníamos que ganar

y no la ganamos.

[música épica]

[narrador] Pega Messi. Lo espera Bravo. Va Leo.

Primer penal para Argentina en la serie.

Ahí va Messi…

¡Afuera le pegó Leo! ¡Afuera!

Después del penal, donde Leo erra,

lloré bastante,

porque yo sentía también, como jugador, lo que estaban pasando ellos.

[narrador] Señoras y señores,

Chile es el campeón de la Copa América Centenario.

Nos faltó. Podríamos haber ganado en los 90 minutos.

Hay veces que se te pasa por la cabeza decir "basta".

No solo Leo, esa generación de futbolistas tuvo desgracia.

Siempre llegaban a las finales. Pero, sin Leo, ¿qué hubieran hecho?

¿Hubieran llegado también a las finales y a ganarlas?

Pues, perdona, pero lo dudo.

Era una camada inolvidable

que nos dio la oportunidad de a nada a ser campeones.

Para perder una final, tenés que jugarla.

Para jugarla, tenés que ser uno de los dos mejores.

[reportero] Que Messi se vaya de la selección.

Messi no ganó nada acá, muchachos.

Y no es que solo no ganó nada, no nos va a dejar nada,

porque ni siquiera nos dejó grandes partidos.

Les dolían las críticas a todos.

Y el hecho de que esté Leo, aún más.

Por un lado, pensaba que tenía que dar el paso al costado

y, por otro, decía: "No me puedo ir así. Tengo que intentarlo. No queda otra".

[Mascherano] Cuando termina el partido, que perdemos la final,

fue un momento de todos de replantearnos.

No quise ni hablar,

porque, probablemente, con la calentura, con la angustia,

surja el hecho de meterte en este lío de decir: "No vengo más", ¿no?

[Messi] Era la tercera final perdida seguida.

Yo había errado el penal.

Y sentí que ya estaba,

que no tenía que seguir más en la selección, que no podía ser,

que no era para mí, que no… Ya está.

La peleé mucho, lo intenté.

Ya son cuatro finales, no pude ganar.

Hice todo lo posible. Me duele más que a ninguno,

pero es evidente que no es para mí.

"¿Qué hacés? ¿Qué dice? Eso mañana se te pasa".

Seguro.

Que no, cómo lo siente, cómo lo vive.

¿Cómo va a dejar eso así?

Porque, en la vida, nosotros podemos perder para cualquiera,

pero para cualquiera,

menos para nosotros mismos.

Para nosotros, fue como…

"Si no viene Leo, no venimos nosotros. O sea, no venimos más".

Pero, por otro lado, era…

"No, bueno, podemos seguir viniendo

para que Leo vea que nosotros vamos a venir".

Para poder que él, por ahí, cambie de opinión, ¿no?

En todo este camino, muchas veces la pasé mal,

porque recibía muchas críticas,

muchos palos de todos lados

y pensaba que ya se había terminado.

Pero después ponía los partidos de la selección…

y veía que jugaba la selección y no estaba yo y decía…

"Debo estar ahí".

Se fue el Tata, vino Edgardo

y, bueno, en un momento, viene a Barcelona

y tiene una reunión con Leo donde lo convence de volver.

En las charlas que podíamos tener, la realidad era:

"¿Quién te va a impedir a vos volver a intentarlo? ¿Por qué?

¿Quién tiene esa…

esa decisión? La decisión la tiene el jugador".

Siendo amigo, siendo compañero, lo sufría con él.

Pero también era el que tenía que estar ahí

para darle fuerza,

para decirle que no baje los brazos,

que siga intentando la posibilidad de conseguir algo con la selección.

"No puedo no jugar más en la selección. Quiero…

Más allá de todo lo que pasó, hay que seguir intentándolo.

No puedo abandonar de esta manera".

Y cada vez que veía a la selección,

me daba la sensación de que quería estar con ellos.

Él es muy argentino, muy argentino.

Él siente pasión por su país.

[Fábregas] Una vez, estábamos hablando de cosas así

y yo le dije: "Joder, el único título que me falta es la Champions.

Tú, cabrón tienes cuatro, no sé qué".

Me dice: "Sí, pero tienes la Copa del Mundo", como diciendo:

"Cuidado, que, en el balance, ganar una Copa del Mundo con tu país

puede ser incluso más importante que ganar muchas Champions".

Estamos hablando del nivel de sentimiento que tiene él hacia su país.

[música suave]

[Messi] Recuerdo mundiales de chico donde los vivía en el barrio.

Me acuerdo del Mundial del 98.

El de 2002 ya me tocó vivirlo en Barcelona

y, por tema de horarios, que iba al cole, se me complicaba un poco más seguirlo

y hacía todo lo posible para ver los partidos de la selección.

[jugadores] ♪ Juremos con gloria morir. Oh… ♪

[Aimar] El sueño y la aspiración es, algún día, ser el que canta el himno.

Yo recuerdo eso.

Ver el Mundial 86 y pensar

que esos locos que estaban ahí cantando el himno

tenían a su familia mirándolos en ese momento.

Esos muchachos fueron una influencia muy grande.

[aficionados] ¡Gol!

[Aimar] De querer ser eso.

Es un montón saber qué querés ser.

Tenemos un idilio especial con nuestra camiseta

y que tiene que ver con las generaciones pasadas,

con lo que nos han inculcado.

Y ahí tiene que ver Diego y toda su inspiración hacia nosotros

por defender la camiseta argentina.

La pasión me mueve mucho en todo lo que hago

y eso, potenciado con la selección argentina,

es como el punto máximo

donde, por lo menos, llega mi pasión sobre algo.

Lo vivo de esa manera para lo bueno y lo malo.

Los golpes duelen mucho más, las alegrías las disfruto mucho más.

♪ Juremos con gloria morir… ♪

Vestir esa camiseta era un sueño que tenía desde muy chico.

No hay competición que te haga sentir lo mismo

que ponerte la camiseta de la selección argentina.

Cuando jugás en tu país, con tu gente,

es una sensación que no se puede explicar.

Se me eriza la piel, es un lugar donde amo estar,

donde disfruto el día a día con todos.

Cuando un jugador se pone esa camiseta, se transforma y da el máximo.

[inaudible]

[Tagliafico] Desde los 14 años que visto la camiseta.

Cada partido que juego y está colgada en el vestuario,

me hace un poco más orgulloso.

Sí, cuando uno empieza a jugar,

siempre en su cabeza tiene un sueño de decir: "Bueno, qué lindo sería…".

O "Qué lindo sería estar ahí".

Con los que veía por la PlayStation

o mis ídolos de cuando los veía jugar en la selección,

la verdad, compartir con ellos era una locura para mí.

[gritos y vítores de aficionados]

[aficionados] ¡Gol!

El segundo partido con Uruguay, que fue mi debut,

pudimos lograr el primer triunfo de la copa, que era importante.

Los clásicos rioplatenses siempre fueron complicados

y la rivalidad que hay adentro de la cancha siempre se nota.

Un partido de mucho contacto, de mucha disputa.

[gritos de aficionados]

Su primer partido fue con nosotros, venían más frescos.

Y era un partido bisagra, porque al final nosotros habíamos empatado

y necesitábamos ganarlo.

[Tagliafico] Nos sentíamos cada vez más seguros.

Y uno, cuando empieza a sentir más confianza adentro,

eso empieza a impactar afuera en el campo.

[música épica]

Un muy lindo gol también, un pase de Leo increíble.

[narrador] Gran jugada de Messi.

Tira al centro Leo. Llega Guido…

Ya era un equipo muy inteligente adentro de la cancha también,

que sabía interpretar los momentos del partido.

[Emiliano] Íbamos ganando 1-0.

Leo me dice en el entretiempo: "Dibu, ayudanos en los centros",

que era lo único que nos podían hacer daño con Suárez y Cavani que son peligrosos.

Cuando te dice algo de eso el 10, querés agarrar todos los centros.

Por más que nosotros no hagamos muchos goles,

con un gol ya en el arco en cero es fundamental.

[música épica continúa]

Durante la Copa, se decía que Argentina en los segundos tiempos

no era igual que en los primeros,

y un poco también al rival hay que darle mérito,

porque, cuando el rival empieza a jugar directo,

al final, o atacás y le hacés el segundo y el tercero

o tenés que defenderte.

Y creo que, con Uruguay,

ahí se destrabó algo que hizo que el grupo se haga fuerte.

Con el Dibu en el arco,

y con Cuti y Ota…

encontramos una solidez muy fuerte,

porque es difícil encontrar dos centrales que se complementen tanto.

Para mí, debe ser una de las mejores duplas centrales del mundo.

[silbatazo]

Enseguida se conocieron y se hicieron muy fuertes los dos.

La verdad que fue una dupla de centrales extraordinaria.

La aparición de Cuti fue extraordinaria

para nosotros, para el futuro de la selección

y, sobre todo, para ese momento.

Cuando llego al Atalanta, que tenía de compañero al Papu,

que el Papu siempre iba a la selección,

le decía: "Hablá con Scaloni,

que es tu amigo, que lo tuviste acá en el Atalanta.

Decile que me lleve". Lo hartaba.

Y me decía: "Sí. Siempre le hablo, siempre le digo, que esto, que aquello".

Y, bueno, Papu lo veía todos los días a Romero.

Y nosotros lo veíamos los fines de semana en televisión

y sí que nos transmitía esto que vemos ahora.

Yo creo que Romero tiene capacidad para seguir creciendo

y es un jugador de una jerarquía enorme.

Cuti es una persona realmente muy tranquila, muy buena.

Con un gran corazón.

Una persona muy sencilla.

Y vos lo ves jugar y decís: "Este nene es un asesino".

[Lisandro] No importa quién sea.

Pero, si vos sos el oponente, te va a matar.

[conversaciones indistintas]

Es más, en un entrenamiento,

recuerdo que el Cuti lo fue a matar a uno…

No a matar, en el sentido de que fue muy agresivo a robar la pelota.

Le dije en ese momento.

Digo: "Este lo dejás un poco y te mata, te liquida".

[Romero] Primer día de entrenamiento, creo que era.

Di dos o tres pases y viene Leo y me dijo: "Bien, así.

Vos tenés que animarte, hacé esto, aquello".

Y yo dije:

"Qué loco, ¿no? Estar hablando con Leo".

[música animada]

[Messi] Tuvimos relación,

porque todas las noches, antes de dormir, jugábamos al truco de a tres.

Jugaban Cuti, Licha y Nahuel contra Lea, Rodri y yo.

Jugaban todos, los jóvenes contra Leo.

Nosotros éramos tres arqueros: Marchesín, Musso y yo.

Jugábamos al truco, los arqueros son horribles jugando.

Y se creen que son buenos, ¿viste?

Tengo… Después te muestro el trofeo.

Dibu, malísimo sos. Yo te vi jugar.

Es horrible.

Estábamos todo el día encerrados, no podíamos hacer nada,

entonces, pasábamos jugando al truco, tomando mate.

[Paredes] 70 personas en el campeonato y nos tocó ganarlo.

Tenemos el trofeo, está guardado.

Y, bueno, ellos dos eran más agresivos, más mentirosos,

y yo los iba controlando.

El capitán tiene que ser el que más cuide los puntos,

el que más nos hable cuando nos mandamos las cagadas.

Cuando estaba yo, los controlaba un poquito más,

porque, como estábamos todo el día, por ahí jugaban con otros

y ya se cebaban y hacían cualquier cosa.

Hay diferentes formas de ser líderes, ¿no?

Creo que hay algunos que tienen una forma de ser líderes

gritando o con autoridad,

y hay otros líderes que son más callados.

Leo es un chico muy tranquilo.

No habla mucho, pero, cuando tiene que hablar, habla.

Ser capitán es una gran responsabilidad

y, sobre todo, ser capitán de una selección como la nuestra,

donde tenés todo un país detrás de vos y detrás de 11 jugadores,

que van detrás de la pelota

con el mismo sueño de cada argentino de salir campeón del mundo.

[Mascherano] Para mí, obviamente, era la bandera de nuestro país

y que tenía que ser el capitán él.

Era lo que pensábamos todos.

Simplemente, algunos se lo decíamos y otros no, qué sé yo.

Fue un poco Sabella, un poco Masche,

donde me dijo que era momento de que agarre la cinta,

que me iba a acompañar desde el costado

y que, entre los dos, íbamos a hacer el papel ese.

[Mascherano] Fue darle mi parecer y mi opinión.

Creer que uno puede influir sobre Messi

es menospreciar la inteligencia de Messi y su personalidad.

Creo que es una persona

que tiene un nivel de inteligencia superior a nosotros.

Me costó un poco, no por el hecho de no querer ser capitán,

sino porque, en ese momento, era Masche

y pensaba que tenía que seguir siendo él.

Si tú tienes, por ejemplo, a Mascherano en tu equipo, no necesitas hablar.

Ya tienes a la persona que va a poner lo que hay que poner.

Es un complemento, ¿no? Al fin y al cabo, nosotros hacemos un trabajo en equipo.

Todo el mundo te está mirando,

y tenés que, muchas veces, aunque no quieras, marcar un camino.

Pero creo que también es algo para disfrutar, ¿no?

"Leo, porque eres capitán, tienes que hacer esto".

No, no tienes que hacer.

Tienes que hacer lo que es.

Ya vendrá otro que le salga natural eso.

Sucede con Ney en Brasil también.

Los comparo a los dos porque son del mismo nivel, ¿no?

Hay otro tipo de liderazgo.

Él puede no hablar tanto,

pero cuando está ahí, cuando lo miras,

cuando lo saludas,

ves que tiene una personalidad fuerte.

Para ser líder, no necesitas estar todo el tiempo hablando.

Tenés que llegar al campo y solucionar las cosas,

que muy pocos tienen el coraje de hacerlo.

Un líder que sabe el momento justo,

que habla cuando se necesita y en el momento preciso.

Era un líder silencioso.

Pero era un líder espectacular.

[Gómez] Está en todos los detalles.

Es nuestro guía, digamos, por así decirlo.

Confiamos a muerte en él.

Creo que su liderazgo tiene que ver con lo que es seguir insistiendo.

[Hernández] No se ha escondido nunca,

siempre quiere ganar, siempre quiere el balón.

Se enfada y putea también al compañero cuando no le pasa el balón.

Es muy exigente consigo mismo y lo es con el compañero.

Pero, claro, este liderazgo dámelo a mí como compañero, como entrenador.

Es una maravilla.

[Messi] La verdad, nunca lo tomé como una responsabilidad.

Siempre me intenté manejar como soy,

con los valores que me inculcaron de chico,

con respeto y siendo yo mismo.

Y nunca fue una carga ni mucho menos.

Siempre fui lo que soy y, de esa manera, me manejé.

Da igual cómo juegues,

que Leo va a ser el mejor en cualquier sistema,

en cualquier registro, en cualquier concepto del fútbol.

Es el mejor en velocidad, es el mejor en fuerza,

es el mejor en uno contra uno,

es el mejor en fútbol asociativo,

es el mejor en balón parado,

es el mejor de cabeza, siendo un enano de 1.70 como yo.

Es una maravilla.

Yo creo que no veremos

un futbolista de este calibre en la historia del fútbol.

Para definir a Leo, la verdad, es complicado, pero yo te diría…

mágico.

[música de rock]

Pasa de cero a cien en dos segundos.

Es el ser competitivo que tiene él dentro.

La tenía Leo

y esa sensación que el contrario tiene de que lleva una pistola.

Que lleva una pistola, te está amenazando.

Esa sensación de miedo del equipo contrario es impagable.

Rivales de él se habían quedado pensando qué había pasado en la jugada.

¿Cómo hace un ser humano para hacer ese tipo de jugada?

[Acuña] Cuando lo vas a marcar, vas con miedo.

Porque no sabés qué hará.

Un estilo de juego muy parecido, pero nada se compara a Leo.

Siempre quiere el balón y siempre lo pide, no se esconde.

[inaudible]

La conducción de pelota,

el cambio de dirección muy rápido.

Ha hecho cosas que no he visto jamás.

Da igual que tengas a una o dos o tres ayudas.

Es muy complicado. Muy complicado pararlo.

Parece que no hace ningún esfuerzo.

Todo el mundo sabe lo que va a hacer, pero nadie es capaz de detenerlo.

Siempre, con él, tenés que pensar mucho, y ya cuando vos pensás…

ya pasó el tiempo.

[golpe musical]

[gritos y vítores de aficionados]

[jugador] ¡Dale!

[aficionados] ¡Gol!

[latidos de corazón]

[aficionados] ¡Ole!

¡Ole!

El primer partido de titular, estaba con todas las ganas, ¿no?

De poder demostrar, de poder mostrar que estaba en un gran momento.

Cuando tocó el silbato el árbitro y empezó el partido,

sentí una tranquilidad que no me había pasado casi nunca.

Las primeras pelotas traté de hacerlo lo más simple posible

para agarrar confianza.

[música épica]

[Messi] Nos fuimos acomodando, conociéndonos.

Sabían qué movimiento hacer para que el otro aprovechara.

A nosotros siempre nos costó Paraguay,

porque hacía pareja en toda la cancha, porque nos buscaba la vuelta.

Y su manera de jugar no nos gustaba.

Nos ponía en compromiso.

El gol es una jugada que empieza por la derecha,

que la arranca Leo, se la abre a Di María.

Y Di María empieza a encarar,

le pasa Molina por atrás y se lleva una marca,

y él engancha para adentro y medio que amaga a patear.

Y yo justo estaba bastante metido adentro del área.

Entonces, salgo un poco para no quedar en offside

y él justo mete un pase tremendo en cortada.

Y, antes de que llegue la pelota,

ya sabía más o menos lo que tenía pensado hacer.

[narrador] El Papu… ¡Gol!

Fuimos muy superiores el primer tiempo. Y el segundo otra vez,

porque ellos alargan, ellos ya juegan de otra manera.

Ya no había tanto fútbol de elaboración.

Nosotros defendimos realmente bien,

no pasamos sobresaltos, les dimos posibilidad a otros jugadores

y nos dimos cuenta de que el equipo estaba.

[inaudible]

[exclamaciones marcan el compás]

El Papu, para nosotros, es alguien muy importante,

no solo en lo futbolístico, sino también en lo que es el grupo.

Una persona que está siempre de buen humor, juegue o no.

¡Epa!

- ¡Epa! - ¡Eh!

[indistinto]

[Paredes] Jodón, un cago de risa.

[música alegre]

[exclaman]

En ese momento de la Copa América, estaba de moda el baile que hacía el Papu

y nos cagábamos de risa.

[jugador] ¡Me encantó!

¡Animal!

¿De qué planeta viniste, hijo de…?

[silbidos]

[gritos]

[jugador] ¡No!

[Agüero] Pero, no, Papu también no jugaba y estaba en la situación conmigo.

Como digo siempre, uno quiere jugar.

Pero, si los 11 que tienen que estar ahí ganan, los demás también ganan.

Así que ese es el objetivo y la clave de poder tener éxito, ¿no?

¿Elegiste la ropa de cábala?

- No. - Para el viaje.

Todavía no.

Y… hay que prepararla.

- [Gómez] Hay que ver el clima. - [Alario] Claro.

- Con la bermuda, salís de acá… - Salís de acá, te cagás de frío.

- Llegás allá, bueno… - Una mudita en la valija llevás.

- Vas preparado. - Sí, una mudita sí. Por las dudas.

[risas]

[Gómez] Eso es clave para llegar y no tener frío o no tener calor.

Por ahora, nos viene yendo bien.

El día que perdamos o algo, ahí capaz que cambiamos.

[jugador] Dibuje, maestro.

- ¿Viste cómo se te hace ahí? - Sí.

[Messi] La gente por ahí se queda con el baile del Papu o con la joda

o con ese lado, ¿no?

Pero después demostró, cuando le tocó jugar, que rindió.

Venía demostrando en Italia

que la venía rompiendo hace muchísimos años.

Y, cuando le tocó jugar en la selección,

también aportaba y mucho al juego nuestro.

[comentarista] Final del partido. Argentina le gana a Paraguay

y clasifica a cuartos una fecha antes del cierre del grupo.

Sin embargo, el nivel del equipo deja muchas dudas.

[eco]

[música solemne]

[comentarista] Argentina tiene futbolistas para jugar mucho mejor.

[narrador] Le falta gestación de juego y controlar los partidos.

[reportera] El quinto partido seguido que pasa lo mismo.

Logra la ventaja y se repliega al extremo.

Este equipo no brinda seguridad.

[reportero 1] Genera preocupación. En los segundos tiempos, cae rotundamente.

[reportero 2] El equipo no produce nada.

[reportero 3] La selección de Scaloni no te enamora.

[reportero 4] Los cambios tardan en llegar por parte de Scaloni,

las variantes no ofrecen garantías.

Los jugadores, muchas veces, miran hacia el banco como desorientados.

[reportero 5] No veo idea clara de juego, como tiene Brasil, por ejemplo.

Brasil sabe lo que juega y, si queremos competirle,

hay que encontrar un rumbo.

[reportera] Me preocupa que Scaloni no le encuentre la vuelta

a esta altura de la competencia.

[reportero 1] Vienen partidos decisivos y, si el equipo sigue así,

con Brasil, vamos a perder otra vez.

[eco y golpe musical]

[música de cierre]

Y mi hijo le tiene mucho cariño, mucho respeto.

Emiliano, el más chico, no para de hablar de Leo.

En un partido acá, cuando me tocó…

Creo que ganamos el scudetto.

Y empezamos a salir todos los jugadores a la cancha, nos nombraban.

Cuando salieron todos, mi hijo se paró y le dijo a la mamá:

"Oye, mamá, ¿y Leo?

¿Por qué no viene Leo?

¿Por qué no sale Leo a la cancha?".

Y la mamá le dice: "No, es que Leo es de Barcelona, no es del Inter".

"Ah, no. Entonces, no quiero", y se puso a llorar.

[golpe musical]

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