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Original subtitles

MOTÍN

El rodaje de esta película se realizó

en la penitenciaría estatal de Arizona.

Agradecemos al alcalde Frank A. Eyman, miembros de personal

y a los reclusos del centro la ayuda prestada

en la realización del film.

Briston, ¿quién ha movido esa polea? Ayer estaba en el otro lado.

El teniente Becker nos dio permiso para desplazarla.

Becker no dirige vuestro trabajo. Yo estoy al mando.

Debéis obedecer mis órdenes.

¡Volved a colocar esa polea donde estaba al principio!

Briston.

Ven aquí.

- ¿De dónde ha salido esto? - Me ha pillado.

Puedes estar seguro de ello.

Aquí hay más de 200 hombres trabajando.

Vi cómo la escondiste.

He estado toda la mañana bajo vigilancia.

Vamos a solucionar esto con el alcaide.

Volverá a meterme en la celda de castigo y usted lo sabe.

¡Vamos, chico!

Necesito ayuda. Los chicos quieren que cambiemos los cubos del retrete.

Sí, y en el infierno agua helada. Díselo al teniente Decker.

Les iría bien una buena dosis de gas. Eso les haría cerrar la boca.

Él les dio su palabra.

- Quiero ver al alcaide. - Lo siento, se ha ido,

a Honolulú.

Me lo deberían haber dicho.

Ya deben de estar en medio del océano, él y su esposa.

¿Cómo es que no le ha llevado a usted con él, Grossman?

- ¿Y quién le sustituye? - John Fisk.

Vamos.

Por esta vez valdrá una advertencia.

Vuelve a tu trabajo y considérate afortunado.

No quiero que esté en el grupo de revestimiento de tejados, Sr. Fisk.

Es un alborotador, siempre trama algo.

Ya hablaremos de eso más tarde.

Me gustaría arreglarlo ahora.

Si vuelve al trabajo, estará todo el día pavoneándose.

Briston tiene la boca muy sucia, señor.

Esta mañana me ha soltado algunas groserías.

En su informe no aparecía nada de eso.

Pensé que ya tenía bastantes problemas

sin mencionar que me llamó "hijo de puta" y cosas peores.

- Es un maldito embustero. - ¿Lo ve, Fisk?

- Disfruta provocándome, señor. - ¿Oye lo que dice?

Intento ser ecuánime y omito muchas cosas desagradables

- al redactar mis informes. - ¡Joder! Sí...

No se lo había dicho antes, pero lo cierto es que es un hijo de puta.

La reja.

¡Abre la reja!

No voy a esperar a que ese novato acabe de hacer su ronda.

Déjame tu llave, Galloway.

Sabes bien que esa puerta debe abrirse desde dentro.

- La llave. - No te la pienso dar.

Cógela tú mismo. Allá tu.

Abro las puertas de este agujero desde hace 20 años...

¡Guardia!

¡Guardia!

¡Agárrale, Cully!

¡Rápido!

Tranquilos.

Tranquilo. Adentro.

- Coged a los de las oficinas. - De acuerdo.

¡Eh, Cully, bien hecho!

Mételo en lajaula.

Que huela los retretes llenos desde hace días.

Ya lo has oído, adentro.

¡Por favor, dejadme libre, no diré nada!

¡Cierra la boca!

¡Vamos, levanta! ¡Te cortaré los huevos!

Vamos, continúa trabajando en el muro.

Acabemos con él. ¡Tiene un arma!

¿Quién te ha sacado de lajaula?

Escucha,

ahora yo estoy al mando de esto.

Vuelve a tu trabajo, nos ocuparemos de él... más tarde.

¡Rápido, chicos!

Metedlos en lajaula y a trabajar en el muro.

¡Red, Red! Al capitán Malaskey le ha dado un infarto o algo así.

Podrían acusarme de homicidio por esto.

¿Aún respira?

¿Que si respira? Está resoplando como una máquina de vapor.

Vamos, olvídate de eso. Ayuda a los demás con esa pared.

Vigilad la muralla de delante, y mantened los ojos abiertos.

Fraker, escucha, tenéis que ir a buscar a un médico.

Si le pasa algo al capitán,

os haré responsable de ello a cada uno de vosotros.

Que te den. Lleváoslo.

¡Cojonudo!

Vamos allá. Vamos, vamos.

¿Qué está pasando? ¿Cómo habéis salido de las celdas?

No te lo creerás. Bugsy cameló a ese bobo para que abriera lajaula.

Le dije que el cubo goteaba

y en cuanto el tío abrió la celda, le quité las llaves y le metí dentro.

Después él me ha abierto a mí y luego a los demás.

- ¿A cuántos? - A 17. Y nosotros.

Cojonudo, pero deberías haber dejado a ese indio. Está loco.

- No, no, le necesitamos. - Exacto.

Vamos a salir, a través del muro. Sólo nosotros, los castigados.

Sí, 19 tíos saliendo en pleno día, ¿verdad?

Pero el resto no sabe nada.

- ¿Estás dentro? - ¿En qué?

Ahí fuera hay 15 kilómetros de llanura,

y eso después de atravesar una pared con torres de vigilancia

en ambos extremos. Estáis locos, tíos.

Conseguiremos camiones y quemaremos las torres, ¿no es eso?

¡Hay un guardia ahí fuera!

¡Agáchate!

Preparaos para agarrarle.

Va hacia el hospital.

Eh, tíos, creí que sólo íbamos a armar un poco dejaleo.

Yo no soy un gallina, iré si los demás van.

Yo no, mi condena es de solo 5 años.

Era de 5 años. Ahora estás metido con nosotros en esto hasta el fondo.

Sí, colega, ¿qué dices a eso? ¿Te rejas?

De acuerdo.

Lré con vosotros hasta el comedor.

Pero no pienso acercarme a esa maldita pared en pleno día.

Ni yo, sería un suicidio.

¿Cómo nos desharemos de las torres de vigilancia?

Con cócteles molotov...

El grupo de construcción está con nosotros.

Además, tenemos botes de gasolina, cuerdas y un gancho.

Está todo escondido en el cobertizo de construcción.

No, estaba.

- Suéltalo. - No sabía para qué era.

Venga, tío, ¿qué pasa?

Los guardias lo encontraron todo ayer y se lo llevaron.

- ¿Lo viste con tus ojos? - Desde el tejado del comedor.

Vamos, tíos. No tiene importancia.

Nuestro Red pensará en algo, ¿verdad? ¿Red?

Mirad, aún nos queda una oportunidad.

Cuelga ese teléfono.

Y vosotros dos venid aquí.

Salid a la puerta principal y...

dejadla abierta. Agarrad a cualquiera que entre. ¿Entendido?

Kelly, ¿seguro que no habéis olvidado a nadie arriba?

Seguro.

- ¿Y el teniente de asignación? - No estaba en la oficina.

Kelly, tú y Digget id arriba.

Galloway, de control.

Enviádmelo.

Red, ¿quién era?

Un guardia de la cuarta compañía. Le duele mucho el estómago,

y necesita ir al hospital.

Pide un permiso.

Eso me recuerda, ¿cómo está Malaskey?

Tiene muy mal aspecto.

Le di las pastillas que llevaba encima,

- pero sigue igual. - Quédate con él.

Ese hombre necesita un médico. Que alguien llame al hospital.

De acuerdo, que venga un médico.

Pero una vez aquí, aquí se quedará. Nadie se moverá.

Y eso también va por Malaskey.

Vamos, oled, cabrones.

No les gusta la peste que echan.

- Calma, tranquilos. - ¿Qué pasa?

Escavad todo el contorno. Así saldrá todo en un solo bloque.

- Ya casi está listo. - Cierra la boca, ¿quieres?

Cuando llegue el momento.

Este es nuestro juego, nadie más sabe qué está ocurriendo aquí,

así que excavad sólo el contorno. ¿Entendido?

- Muy bien. Ven, Cully. - Espera un momento.

Según tú, iríamos hasta el comedor, ¿y luego qué?

¿Qué quieres decir con eso?

Conseguiremos gasolina, o queroseno, o cualquier cosa que arda.

De acuerdo, iremos hasta el comedor, a través del muro, ¿y luego qué?

Una vez estemos fuera, robaremos un camión e iremos hacia las montañas,

y allí nos dispersaremos.

Tío, eso no tiene consistencia, debes organizarlo mejor.

Tenemos a 17 de los tíos más duros de esta y de cualquier otra prisión,

- y podremos conseguirlo. - Dame las llaves. ¡Las llaves!

¿Para qué las quieres?

¡Dijiste "más tarde", Red! Eso es ahora.

Muy bien, Joe, escucha, esto no es...

¡Grossman, voy a por ti!

¿Y tú dices que le necesitamos?

- ¿Para qué? - Para las montañas. Cuando...

- ¿Qué pasa en las montañas? - ¡Yo te diré qué pasa allí!

¡No sobrevivirías ni dos días! No hay carreteras, no hay agua,

no hay nada.

Escucha, nos libraremos del resto, ¿de acuerdo?

- Sólo seremos nosotros tres. - Sí...

Joe conoce todos los caminos indios, las cuevas, los manantiales...

- ¡Luego se lo explico! - Explícamelo ahora.

Al otro lado está mi gente.

Tendremos comida y transporte...

Conozco la frontera, hablo su lengua.

- ¿Quieres ir a Méjico? - Todo eso son hipótesis.

Si algo sale mal, necesitaremos a esos tipos como rehenes.

- ¡Grossman, eres un bastardo! - Vamos, vamos, calma.

¡Cállate!

- ¡Eres un cabrón! - No me amenaces.

Nunca amenaces a un compañero con un cuchillo.

¡Nunca amenaces a un compañero con un cuchillo!

- Deberías ir con más cuidado con él. - Al diablo con él.

¿Qué pasa con Malaskey?

Vamos.

Le di un par de pastillas de las suyas, pero...

Debemos llevarle al hospital.

- Nadie saldrá de este edificio. - ¿Quiere que muera?

Nadie se está muriendo.

Si necesita algo, pida por teléfono que se lo traigan.

Necesita un aparato para respirar y oxígeno.

Necesita cuidados intensivos.

¿Nos asegura que no dirá nada cuando pase por las torres?

No tengo otro remedio. Le doy mi palabra.

Con eso me basta.

- Te he echado de menos, Cully. - Mary, pórtate bien.

¡La drag queen!

- Mary, ¿y tu vestidito? - Pronto se lo volverá a poner.

¡Qué grande es!

Vamos, Mary, cuanto más grandes, más disfrutas.

Cierra la boca.

Y para ti, cariño, mi nombre es sólo Sheldon.

¿Dónde tienes el pintalabios?

Demasiado jovencito.

¿Aún montáis las chicas y tú aquellas fiestas tan divertidas?

Sí, dulce y hermosa criatura. Te echamos de menos a ti...

y a tu amiguito.

Alto ahí.

Tenemos rehenes, doctor.

Y nosotros...

¿Entiende?

Una palabra suya, o de cualquiera de estos dos...

Red, eres mejor que eso.

¡Red, algún hijo de puta ha dado la alarma!

Esperad un momento.

Si no podemos salir de un modo, saldremos de otro.

Solo necesitamos...

un poco de tiempo.

Tal vez más gente.

Les haremos creer que se trata de otra cosa.

¿Un motín?

Una protesta por condiciones mejores.

Un motín.

Llamadle como queráis.

¡Tenemos rehenes!

Un solo disparo y tendréis que enterrarles.

Algunas de las medidas que se aplican en las celdas de castigo

son injustas.

Os entregaremos una lista con nuestras reivindicaciones.

Esto no es un motín.

Repito, esto no es un motín.

Esto es una manifestación previa a las negociaciones.

Hemos formado un comité que se pondrá en contacto con vosotros

por teléfono.

Animaos, no pasa nada, hay otra salida. Vamos.

Gigolo, voy a mantenerme pegado a ti.

- Vale, ya está. - Red.

Mira qué ha encontrado Kelly en la mesa del alcaide.

Son anfetaminas.

Se lo deben haber requisado a algún contrabandista.

¿Qué pasa, te vas a dar un viaje? Creí que tenías trabajo que hacer.

Pero esto son anfetas, son estimulantes. Vamos.

Vamos.

¡Escuchad!

Hemos salido por la radio.

Dice que un puñado de peligrosos incorregibles

se ha escapado de las celdas de castigo.

¡Silencio! Dice que tenemos 25 rehenes.

Y que les hemos amenazado con cuchillos y porras.

¡Callaos! Repíteme eso, ¿un puñado de peligrosos qué?

- Incorregibles. - ¿Qué es eso?

- Que me cuelguen si lo sé. - Yo no soy incorregible.

- Eh, callaos, escuchad. - ¡Silencio, prestad atención!

El gran Red tiene algo que decirnos.

Callaos. Nosotros tenemos el control sobre el interior, ellos el muro.

Acabo de echar un vistazo al muro y han venido todos los granjeros

de la comarca. Tienen rifles y escopetas.

¿Cuántos rehenes tenemos?

Unos cuantos. El alcaide suplente, cinco guardias y Murray. Cuento 7.

- ¿Murray? - El psicólogo, el civil.

Está en su despacho, dice que todo esto es muy interesante.

Eso está muy bien.

Porque le vamos a utilizar como intermediario nuestro.

- ¿Correcto? - ¡Así trabajará en algo concreto!

- ¿Qué os parece excavar un túnel? - ¡Tío, estás loco!

Podría funcionar si lo usáramos de noche.

Sí, podríamos salir a cincuenta metros de la cárcel.

Nos quedaremos un par de días más aquí.

Escribiremos la lista de reclamaciones y, mientras lean nuestras quejas,

iremos cavando el túnel.

Que sean los chivatos y los violadores de críos quienes lo hagan.

- Kelly, ¿qué vista hay? - Preciosa, os lo aseguro.

Me he paseado por todo el patio.

Deben tener órdenes estrictas de no disparar.

Me han estado apuntando durante todo el tiempo.

¿Quién va a escribir las reivindicaciones?

- ¿Quién sabe escribir a máquina? - Eh, Cully.

¿Cómo se llama aquel tipo que escribe esa porquería sobre rehabilitación?

- Skinny Brown. - Skinny Brown.

- Skinny Brown dirige el periódico. - Sí, ese es.

Es uno de los tíos más legales de esta cárcel.

Tranqui, yo no he dicho que no lo sea.

La mitad de lo que escribe en ese periódico es basura. ¿Verdad, Red?

¿Y tú qué sabes, imbécil?

Ni siquiera sabes leer.

Dile a Skinny que escriba una lista de las reivindicaciones

de los amotinados. Y que se dé prisa.

Así los de ahí fuera verán que hablamos en serio.

¿Dónde está Joe Surefoot?

- Cully, ¿qué pasa, qué ocurre? - Nada. Cálmate.

- Hola, Skinny. - ¿Qué pasa?

- Oye, los chicos quieren... - Oye.

Tu condena es de cinco años, mantente alejado de esto.

Es demasiado tarde.

¿Quién es el cabecilla?

El gran Red Fraker, amigo.

Y te ha metido a ti también, un boxeador.

Me lo imaginaba. ¿Qué te ha obligado a hacer?

Golpeé a Grossman y encerré a algunos rehenes en una celda.

Estás metido hasta el fondo, ¿y ahora quieren meterme a mí también?

Cully, lo mío es cadena perpetua, no tengo nada que perder, salvo esto.

Venga, suéltalo.

Los chicos quieren que redactes una lista de quejas.

Estar encarcelado bajo la dirección de un hombre que nunca será reemplazado

es un privilegio. Conoces el trato que hizo el alcaide.

Su cargo es vitalicio.

Nadie, ni siquiera el gobernador ni el presidente,

pueden echarle de su puesto.

Lo tendremos aquí a perpetuidad.

Pero tenemos reclamaciones que hacer.

Esto sólo es un borrador para empezar.

Sí, no hace falta que lo jures.

Skinny tendrá una petición de 5 o 6 páginas dentro de un par de horas.

Ha puesto lo de la comida y lo de los cubos al final de la página,

y dice "dieta poco equilibrada".

¡Tío, estamos comiendo mierda!

¿Dónde dice lo del gas?

Exacto, aquí ni se menciona. Skinny sabe bien que nos administran gas

en las celdas de castigo.

Ni una palabra.

Y ha puesto "la necesidad de otro psiquiatra,

para la formación laboral", ni hablar, tío.

Deberíamos escribir nosotros mismos la lista.

Tío, no te quejes, yo ya hice lo mío.

Así que si os apetece escribir vosotros mismos la petición,

por mí adelante.

- Supongo que esto servirá. - Además, ¿por qué tanto jaleo?

Esto es solo una tapadera hasta que empecemos el túnel.

Vamos, tranquilízate. Baja la voz.

Acércate.

La mayoría no lo sabe, pero ya hemos

- empezado a cavar el túnel. - ¿Dónde?

Detrás del auditorio.

Ya había uno hecho. Debe de tener unos 25 o 30 años.

- ¿Eso es cierto? - Sí.

- ¿Qué pasa? - ¡Aparta, tío!

- Bugsy necesita ayuda. - ¿No está vigilando a los rehenes?

Estaba, hasta que los de las otras celdas han llegado a las de castigo.

Llevan cuchillos. Si maltratan a los rehenes

nos echarán la culpa a nosotros.

- La entrada estaba cerrada. - Sí,

pero un grupo de cabrones han ido a por Bugsy.

Cully, ven conmigo.

Encárgate tú, tengo cosas que hacer.

Esto es una emergencia.

- Pues ocúpate de ella. - Espera un momento.

Vamos, escúchame.

Salgamos de aquí.

- Tienes más de 30 tíos que pueden... - Mirad, han venido los de la tela.

Me dan ganas de solucionarlo yo mismo.

Red, Bugsy necesita ayuda.

Ya sabes cómo es. Sólo con ver al loquero se pone malo.

- Y tiene la llave de la celda. - ¿No la tenías tú?

Si lo acorralan, les dará la llave, seguro.

Entonces estaremos perdidos.

Quiero que te ocupes de esto personalmente.

Estas cosas tú las sabes manejar mejor que nadie en esta cárcel.

Llévatelos detrás del comedor, al molino de harina,

allí estarán a salvo.

Si los chicos no ven a los rehenes, no pensarán en llegar hasta ellos.

¿Qué te parece?

¿Tengo razón?

Sí, tienes razón, bastante razón.

Cool Breeze,

dile a Skinny que me traiga el resto de la petición a la entrada principal.

Muy bien, Red.

¡Alejaos de aquí ahora mismo!

Se te ha pasado el efecto del chute, ¿eh? Te duele la cabeza.

Podemos hacer que veas las cosas más claras, ¿verdad, chicos?

¿Qué te parece?

- No tengo la llave. - Sabemos que la tienes.

- Apartad ese cuchillo de mí, vamos. - La llave.

¡Quitadlo de mi camino!

¿Y el siguiente?

¿Quién es el siguiente? Vamos.

Vamos.

Yo no tengo cuchillo. ¿Quién va a coger esa llave?

No tengo cuchillo ni paciencia, ¡vamos!

¿Qué pretendes hacer, Cully? ¿Pasar un buen rato?

Repite eso y te arrepentirás.

¿De qué lado estás, Cully?

¿Crees que Fisk te dejará en libertad condicional por esto?

Por todos los santos, Cully, sácame de este agujero.

Punchy, ven aquí. Y trae a un par de tíos contigo.

Recoge la llave y abre la celda.

Muy bien, ahora escuchadme.

La mayoría no conocéis el agujero, pero vais por ahí

hablando de rajar a los guardias.

- ¿Y luego qué pasaría? - ¡Estás de su parte!

Si queréis rajar a alguien, rajaos a vosotros mismos,

a mí me da igual, porque nadie se preocupará por eso.

Pero si rajáis a uno de ellos, todos debemos cargar con las consecuencias.

Sois una banda de matones bocazas. Sácalos de aquí, Bugsy.

Ya habéis oído a Cully. Moveos, vamos.

Hasta ahora he sido amable, pero me están entrando ganas de partir

la cabeza a alguien. ¡Salid de aquí de una vez! ¡Vamos!

- ¡Vamos, moveos! - Salgan.

Manténgase unidos, les llevaremos a un lugar más seguro.

Me gustaría hablar con usted y con el Sr. Fraker.

No como psicólogo, sino como amigo.

Grossman.

Vaya, sus pantalones están empapados.

Mi corazón... por el amor de Dios, llévame a un hospital.

Se quedará aquí. Dentro de un rato vendrá Surefoot a verle

y él sabrá cuidar de su corazón.

Cully. Cully. Escúchame.

Adelante, Punchy. Tranquilo, Grossman.

¿Hasta cuándo va a durar esta situación?

- ¿Ha muerto alguno de los rehenes? - No, ninguno ha muerto.

- ¿Han sufrido algún daño? - ¿Alguno está herido?

No, ninguno de ellos está herido.

Ninguno resultará herido mientras las autoridades respeten

nuestro derecho a negociar.

- ¿Qué quejas tienen? - ¿Puede darnos más datos...?

¡Eh, chicos, mirad!

Aparta, deja paso.

He dicho que os apartéis.

Suban.

Por favor, Cully, déjame ir con mi mujer.

Deje ya de lloriquear.

Estoy enfermo.

Oiga,

durante cuatro años le he visto manejar el látigo.

Ahora, de repente, es un enfermo. ¡Muévase!

Red quiere saber si ya hemos escondido a los rehenes.

- Sí, Punchy les vigila. - Hemos salido en televisión,

Red y yo, ¿sabes?

¿Dónde están los de las celdas de castigo?

Cavando el túnel. Todo el mundo conoce nuestro motín.

¿El motín de quién?

El nuestro.

El tuyo, el mío y el de Red, supongo.

Aquí hay más de 200 tíos,

¿y sólo somos tú, yo y Red los amotinados?

Muy bien, muchacho,

a partir de ahora el motín es tuyo y de Red,

porque yo me voy a preparar licor de pasas.

¿Licor de pasas? ¿Cuánto vas a hacer? ¿Puedo ayudarte?

Bueno, ahora no podemos abandonar a nuestros clientes.

Así que tendremos que hacer para toda la cárcel, ¿verdad?

Vamos.

Tal y como va, estará listo mañana por la mañana.

¿Cuánto licor de pasas hay aquí?

Unos 3.000 litros.

Habría sido mejor hacer sopa y judías que es para lo que sirven estas ollas.

Pronto llegará un montón de tíos hambrientos.

Si están hambrientos, les dejaremos probar esto.

Comida sana. Aquí hay ciruelas, higos, pasas y albaricoques.

- ¿No es cierto, Moonshine? - Y levadura.

Sí, y levadura de la mejor calidad, llena de vitaminas y minerales.

Y... ¿para qué sirven estos elementos?

- ¿Para levantar los ánimos? - Exactamente. Para eso.

Vamos a levantar los ánimos de todos los malditos internos.

¿Estás de acuerdo, Moonshine?

Este túnel es duro de perforar.

Necesito más tablones.

¡Eh, traed más tablones! Y un poco de aire también.

Uno con perpetua nos dijo dónde lo taparon al empezar la guerra.

Quienes lo cavaron, ya están muertos.

No sé cómo ha permanecido en secreto tanto tiempo.

Pura suerte.

Sí, para nosotros, pero mala para ellos en su momento.

¿Hasta dónde llega y cuánto tardaremos?

Va hacia allí. Luego da la vuelta,

y después va todo derecho hasta el exterior del muro.

- Hemos calculado unos 30 metros. - ¿30 metros?

Eso ajustándonos mucho.

Hasta ahora ha sido trabajo fácil.

Quienes lo taparon, dejaron la tierra suelta.

Pero ahora es muy compacta.

Y eso hace el trabajo más lento.

- ¿Pero es suficientemente seguro? - ¿Qué quieres decir?

Vamos.

- ¿Adónde van? - Hacia las torres de vigilancia.

Llevan vapor en invierno.

Eso esjusto en el muro.

¿Por qué no ir hacia la salida desde aquí?

Hay cemento, deberíamos taladrar.

Nos oirían.

¿Las tuberías van directamente a las torres?

Hay tapas de registro. Los guardias las levantarían y nos gasearían

como a ratas.

Si no lo conseguimos es lo que harán de todos modos.

Sí, no es broma.

¿Alguien...?

- ¿se ha enterado de lo que hay aquí? - No, tío...

esto ha quedado fuera del límite.

Si preguntan qué ocurre aquí, decimos que el comité estratégico

está trabajando, y se largan sin más.

Genial.

Aquí tengo un informe de ese soplón de Dick Trusdle.

Es un bocazas.

Mételo en el apartado de declaraciones.

Tíos, fijaos en este. Ha escrito dos páginas.

Es del marica que pusieron a trabajar en la biblioteca.

- Escuchad lo que dice... - Dámelo, lo miraremos más tarde.

Sabéis, la mitad de los tíos de esta cárcel le soplan cosas al alcaide

sobre la otra mitad.

- Sí, pero eso se arreglará pronto. - Por supuesto,

rodarán cabezas antes de que todo esto acabe.

¿Cómo va eso?

Hola, Cully, Red y los demás te buscan.

Están reunidos en la barbería y quieren que vayas ahora mismo.

Está quedando muy bien.

Le consideran un buen recluso.

Te lo dije hace cinco años, pero no me creíste.

- Debería partirle la cabeza. - Arrancársela.

Estáis organizando una movida, ¿verdad?

La reclamación número uno: sexo.

- Así de simple y sencillo. - El señor...

¿Os podéis creer que llevo siete años sin follar?

El Sr. Brown y el Sr. Fraker me han ensañado la lista.

Debo admitir que ahora lo veo todo muy distinto.

Vendrá conmigo a la próxima rueda de prensa.

Haré cuanto esté en mi mano para ayudarles.

No os deberíais dejar llevar por ese tipo de promesas.

Yo estoy a favor de la reforma.

Sí, ya lo sé, pero no vamos a precipitarnos en aceptar

- un acuerdo, ¿verdad, Red? - Sí.

Los convictos ya fuimos engañados en otras negociaciones.

Así que no nos precipitaremos.

Cuando acaben con este motín y cierren la puerta,

la gente sólo va a oír lo que el alcaide quiera.

- No, eso no es verdad, Sr. Brown. - Usted es nuevo aquí.

- No conoce al alcaide. - Sí.

Cuando regrese ya lo verá de sobra.

Se administrará gas por toda la cárcel y quiero decir por toda,

- no sólo en las celdas de castigo. - Perjudicará a los rehenes.

Maldita sea, Murray, qué diablos. Eso no es ningún cuento.

Al alcaide no le importa quién pueda resultar herido.

¿Por qué se cree que estamos haciendo esta movida cuando él no está?

Tenemos que conseguir que no haya represalias,

ni castigo para los líderes.

¿De qué líderes hablas?

Red, y yo, y Kelly, y... Jones, y tú, Cully.

Te equivocas, yo no soy ningún líder.

"No soy ningún líder", qué humilde es nuestro héroe.

Usted ha salvado nuestras vidas esta misma tarde.

- Yo no soy ningún líder. - Eres un héroe.

Y al enfrentarte a esos bocazas, también te has convertido en líder.

- Jake, ¿cómo estás? - Bien, Cully.

He oído algo de un motín.

No hagas caso.

Todos hablan de ello.

Eres famoso.

¿Por qué?

Licor de pasas.

Madre mía, cuando empieza la fiesta... ¡Jesús!

Dime, ¿me dejarás tomar parte?

¿Tomar parte en qué? Sólo te quedan seis meses.

- Así es. - Anda, cómete el sándwich.

Cully, tú tramas algo.

Escucha, Jake, comparto contigo mi comida y esta celda,

- pero no te metas en esto. - ¿Por qué no?

Porque estoy metido hasta el fondo.

Aunque no haga nada, cada vez me hundo más.

Es como si todo lo hubiera organizado yo.

Adiós libertad condicional, lo tengo claro.

Nunca saldré de esta prisión. Nunca.

Igual que Kelly y los demás.

Se involucran en un asunto, y luego en otro más, en otro más, y...

muy pronto la sentencia aumenta y aumenta, y... no lo sé.

Pero aquí estoy, metido en un asunto muy arriesgado

que no hubiera debido aceptar.

Pero ahora...

es demasiado tarde.

Escápate.

No quiero compartir esto contigo.

No quiero que te veas metido en esto.

Ya te lo he dicho, déjale dormir.

Pero esta es su fiesta.

Vuelve a tu territorio antes de que te hagan algo.

Cully, ven a beber algo.

Verás cómo he cambiado esta casa de putas.

Quieto, abuelo.

Si me hubiera dicho eso cualquier otro hijoputa...

Pero nunca he podido golpear a un marica.

Afrodisiaco.

Bebe, es licor de pasas. Ven, quiero enseñarte algo.

¿Te lo han dado en el comedor?

Sí.

¿Te gusta?

Vamos, entra y relájate.

O podemos esta aquí con las cortinas bajadas.

Hace tiempo que quería hablar contigo a solas.

Ven, Cully.

Tengo una...

jarra llena

sólo para mí,

y para ti.

No está nada mal, Cully.

Moonshine y tú deberíais montar una destilería cuando salgáis de aquí.

¿Por qué les has dejado empezar tan pronto?

Ya les he dicho que aún no estaba listo.

Cully, toma,

pruébalo. No sabe muy bien, pero tiene fuerza.

Tómatelo con calma.

Lo siento, Skinny, esto no tiene más grados que la cerveza.

Terminarás más borracho que una cuba.

Sí, tiene mucha razón.

Red, estoy algo preocupado.

Deberá contar con todo su ingenio para la próxima reunión.

Le diré algo interesante, si es que aún no lo sabe.

Mas del 60 por ciento de presos han cometido sus delitos

bajo los efectos del alcohol.

Sí, yo lo estaba.

Su delito fue violación, ¿verdad?

Eso es lo que dicen...

Vi a esa putilla en el tribunal.

Pero yo digo, si estaba demasiado borracho para ponerme caliente,

también lo debía estar para intentar hacer algo.

Oye, Red, echa un vistazo.

Acabaré con eso ahora mismo.

¿Te has vuelto loco? Ni lo intentes.

La cosa se está desmadrando.

Pero eso es bueno, se mantienen distraídos.

Escucha,

así parece que esté representando a un puñado de borrachos.

- Y así es, Red. Así es. - ¿Qué quieres decir?

No dejes que ese psicólogo te convenza de lo contrario,

eso es lo que estás haciendo.

Tú no entiendes nada de nada.

Toda esa serie de entrevistas son una tapadera, tío.

Sí, pero lo que está pasando ahí dentro complica mi trabajo mucho más.

Eso de ahí adentro también es una tapadera.

Red, yo he drogado a esos tíos, tal y como queríamos.

Así no nos molestarán, ¿de acuerdo?

- ¿De acuerdo? - Sí.

Muy bien. Todo claro, ¿verdad?

Sí, pero pueden pasar un montón de cosas imprevistas.

Cuando aparezcan, nos ocuparemos de ellas.

Sí, pero si no nos podemos ocupar de todas, la habremosjodido.

Por eso tenemos que mantener la calma.

Tenemos que mantener la calma y no lo joderemos.

¿De acuerdo?

¿De acuerdo, nena?

- Sí, de acuerdo. - Muy bien.

¿Estás bien?

¡Eh, espabilaos!

No quiero borrachos en mi equipo.

- ¿Está claro? - Tranquilo.

Ya nos recuperaremos cuando estemos en Río.

- ¿Cómo va? - Estamos cerca.

Ven conmigo.

- ¿Habéis superado el muro? - Sí, lo logramos.

- ¿A qué distancia? - A unos 500 metros.

- ¿Dónde crees que saldrá? - Más allá de la carretera.

- ¿Cuándo? - Es posible que esta misma tarde.

Pero aguardad a que oscurezca antes de salir.

De acuerdo.

- ¿Cuántos de esos vendrán? - Sólo tres.

Y después tú y Red, ¿y quién más, Bugsy?

Sí, Bugsy, Kelly y Surefoot.

Tú estás loco, tío.

Era el trato.

Era el trato.

¡Cully, Cully!

Alguien intenta llegar hasta los rehenes.

Joe, da un paso más y verás lo que es bueno.

Todo el mundo habla del momento de acabar con ellos,

¡y el momento es ahora!

Y tú estás ahí, protegiéndoles.

¡Quieto, Joe!

- ¡Métete en tus asuntos! - Joe, olvídate de Méjico.

- Ya me has pegado antes. - Tranquilo.

Pero no me volverás a pegar.

¿Y ahora qué? ¿Le dejarás suelto hasta que vuelva en sí?

Tendré que meterle en algún sitio seguro para él y los demás.

Enviaré a alguien para que te cure la herida.

¡El tribunal... te ha condenado! ¡El tribunal... te ha condenado!

He repasado la lista de reclamaciones.

Creo que cada una de ellas estájustificada.

Y le pido que las considere.

¿Se ha vuelto loco? La he leído varias veces.

¿Ha visto el segundo punto donde se reclama un comité de internos?

Es esto una muestra de cómo funcionará un comité de internos.

¿Cómo lo haría usted?

¿Qué hay de malo en un comité de internos?

Creemos que todos los puntos son correctos.

Así que continuaremos con nuestra manifestación

hasta conseguir lo que pedimos.

Es a un puñado de hombres borrachos

y otros que se están destrozando los unos a los otros.

Vale más que os ocupéis de todo eso antes de volver

a las negociaciones.

No estéis ahí parados, resolved vuestros problemas.

¿Por qué diablos lo has hecho?

¿Hacer qué?

Al indio, lo has encerrado y se está volviendo loco.

Quería encargarse de cancelar nuestro seguro de vida.

Así que, para protegernos, le he encerrado.

Todo esto empieza a apestar.

Pues entonces ve a encerrarte en una celda y mantente alejado.

Sí, y dejar que os vayáis sin mí.

Sabía que habría problemas.

Es imposible ofrecer el punto de vista de los internos

mientras esos hombres se comporten así.

¿Trabajó antes en alguna cárcel, Murray?

No, ¿por qué?

¿Qué edad tiene?

- ¿Qué edad tengo? - Sí.

- 29 años. - ¿Dónde trabajó antes de aquí?

En lajunta de bienestar social.

- ¿Y qué hacía allí? - Ofrecía asesoramiento.

¿A reclusos?

No.

Asesoraba a madres solteras principalmente.

Como aquí no tenemos ese problema, ¿por qué no lo deja ya?

Escucha, Cully, los periodistas han hecho preguntas

sobre la fiesta y los tíos vestidos de ya sabes.

Y sobre el tribunal sin autorización.

¿Qué les has dicho, Red?

Que un par de tíos se habían pasado, pero que ya estaba controlado.

¿Se habían pasado?

¡Tenemos que acabar con esa mierda ahora mismo!

Quiero hablar contigo.

Muy bien, si quieres vaciar las cubas, vacíalas tú mismo.

¿No te parece que en el fondo estamos consiguiendo algo

con estas negociaciones?

Me parece otra cosa.

- ¿Qué? - Creo que has cambiado de bando.

Pues te equivocas.

Observa el reloj.

Cuando dentro de unas horas oscurezca,

tú y yo tendremos una charla con Joe Surefoot.

Sí, si logramos encontrarle.

No te preocupes, ya nos encargaremos de él.

Estamos cerca, muy cerca de la salida.

No lo olvides, Red.

Y mantente alerta.

Cully.

Tienes razón, mucha razón.

No sé lo que pasa.

Tu plan era bueno, y sigue siendo bueno.

Tú, yo y Joe nos largaremos de aquí.

Y se acabó,

no hay otro modo.

Os habla vuestro alcaide.

He vuelto.

Intentad poner el volumen al máximo.

Quiero que cada uno de los hombres de esta cárcel me oiga claramente.

Por si alguien no lo ha oído, lo repetiré.

Os habla vuestro alcaide, he vuelto. Repito, he vuelto.

Quiero que todos me oigáis alto y claro.

Os habéis amotinado en mi ausencia.

Tenéis como rehenes a algunos de mis guardias y funcionarios.

Con el fin de proteger la vida de todos ellos,

los mandos actuales no han tomado las medidas necesarias.

Pero tengo noticias para vosotros.

Voy a restablecer el orden inmediatamente.

Os advierto, hijos de puta

que por cada rehén muerto yo mataré a diez de vosotros.

Por cada rehén que rajéis...

- ¿Cuándo ha vuelto? - No lo sé.

Habrá sido durante las negociaciones.

¿Por qué no habrá tardado unas horas más?

En el agujero y tiraré la llave.

No lo dudéis.

Ese cerdo podría administrar gas ahora mismo.

- No, no, tenemos a los rehenes. - Eso no le detendrá.

Necesitamos tiempo, tiempo.

Ven aquí.

Sal e intenta convocar una reunión con el viejo inmediatamente.

Vale... Espera, espera.

- Deberías venir conmigo esta vez. - No, no puedo.

Tengo que estar con Gigolo y su equipo hasta que acaben.

A ver, tío, ¿para qué diablos servirá esta reunión?

Ve y dile que estamos reunidos aquí.

Y que los liberaremos dentro de tres horas.

- No, de dos horas. - ¿Y si sólo nos da una hora?

El túnel conduce al otro lado del cobertizo.

Esperaremos allí hasta que anochezca.

- Así estaremos fuera del muro. - Muy bien.

Alcaide, he leído estas reivindicaciones

y creo que son justificadas.

Si les diera un vistazo, yo...

¿Vosotros, pretendéis negociar conmigo?

Tenéis a uno de mis suplentes encerrado,

id a por Fisk y traedlo aquí. Entonces negociaré con vosotros.

Están tardando demasiado.

Algo va mal.

Eh, Cully, Cully.

Eh, Cully, ¿por qué no me respondes?

Tío, estás más colgado que un ahorcado.

¿Tienes la llave de los rehenes?

- Sí. - Vamos, vamos.

Bien, les entregaré a uno, Fisk, para que vean que los demás están vivos.

- ¿Qué conseguirás a cambio? - Más tiempo.

Vamos, ¿no ves que están jugando contigo?

¿Qué quieres decir?

¿Quién es ese hombre?

- Parece Cully Briston. - Prismáticos.

Ese tipo daría gas sin dudarlo a Fisk, a Grossman o a su propia madre.

Iré a ver a Joe Surefoot. Quizá tengamos que cambiar de planes

en el último momento.

¡Cully Briston! ¡Cully Briston! El alcaide quiere verte en el muro.

¿Qué le has dicho?

Por mi madre que no les he dicho ni una palabra.

¡Ven aquí, Briston!

Vamos, ve y habla con él. ¿Qué vas a perder?

Voy a buscar a Fisk. Ve a ver qué quiere.

Cully Briston, vamos. El alcaide quiere verte.

Así que eres tú el cabecilla.

Tú eres quien ha montado todo este follón.

Porque el que se hacía llamar líder

ha tenido que pedirte a ti las llaves,

al gran señor, al cerebro.

Puedes irte, y llévate a estos imbéciles contigo.

¿Debo quedarme con los hombres, alcaide?

Murray, salga de aquí.

¿A ti qué te parece?

Esta te la devolveré en cuanto pueda.

Vamos.

¿Adónde?

A Méjico.

¿Diga?

Fraker ha liberado a Fisk por la entrada principal.

Los otros rehenes continúan encerrados, pero están bien.

¿Dónde está Cully Briston?

Briston y Surefoot, el indio de la celda de castigo,

han atravesado el auditorio, Fraker también ha ido allí.

Parece que tienen una especie de reunión.

¿Qué opina usted?

Los excavadores ampliarán el agujero.

Después iremos Bugsy, Kelly y yo.

Red, Joe y Cully serán los últimos.

De acuerdo. Cuando amanezca id hacia el cobertizo,

sin hablar.

Arrastraos siempre boca abajo.

Allí esperaremos que oscurezca,

e intentaremos hacernos con un camión, un par de coches

o lo que encontremos. ¿Entendido?

Bien, adelante.

Bugsy.

Kelly.

¡Cully!

¿Qué diablos haces aquí? ¡Lárgate!

No vais a ir a ninguna parte sin mí.

- ¿Quién es este? - Mary, olvídalo.

Cully, cuando estéis fuera, necesitaréis contactos

y un lugar donde esconderos. Yo los tengo.

- ¿El marica? - ¡Joder, cierra la boca!

¿Qué demonios pretendéis hacer? ¿Queréis largaros de aquí?

¿Que no os descubran?

- Yo os puedo ayudar. - Ni hablar. Vamos, Cully.

Por favor, Cully, tengo... te lo pido por favor.

Tengo que salir de aquí.

Mary, ¿por qué no te vas? Tenemos nuestros planes, lárgate.

Muy bien, pues si yo no voy, nadie saldrá de aquí.

Sí, eso es.

Joder, no tenemos otra salida, así que vamos. Deprisa.

¡Maldito hijo de puta! ¡Soplón!

¡Alto, alto el fuego!

¡Hay otro camino!

¿Qué pretendéis, ahogarnos a todos?

¡Cully!

Como consecuencia de aquel motín murieron 7 presos,

11 recibieron sentencias adicionales de 2 a 12 años.

Sólo uno, Cully Briston, escapó y aún sigue libre.

Ripeo y arreglos Caichac (AND)

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