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AL NACER EL DÍA
INAUGURACIÓN DEL RECINTO FERIAL DE BELGRADO
SEPTIEMBRE DE 1937
NOVIEMBRE DE 2011
¡Gracias, queridos amigos!
He pasado aquí algunos
de los mejores años de mi vida.
Pero todo lo bueno se acaba.
María es trabajadora, competente.
Estoy seguro de que llegaréis muy lejos con ella.
Continuaré lo mejor que pueda con su labor
para que esté orgulloso.
¡Salud!
Profesor.
Profesor.
Buenos días, profesor.
Buenos días, Bole.
¿Qué hora es?
Llegas puntual, como siempre.
Le traigo el desayuno,
los periódicos y el correo.
Gracias, querido.
Perdona, me quedé dormido.
¿Sabes lo que he soñado?
¿Qué, profesor?
No me vas a creer.
He soñado
que crecías
y crecías,
y te hacías tan grande como tu hermano Rade.
Y...
que aprobabas el examen de ingreso.
Profesor.
No estoy seguro.
Aprobarás, está claro.
Pero tienes que creer en ti mismo.
Has de tener confianza.
Sin ella, no hay nada.
Un día tocarás
en una gran orquesta sinfónica.
Yo tocaré y usted dirigirá.
Pero antes de eso,
trae tu violín.
Repasemos lo que aprendimos ayer.
¿Vendrá a la boda, profesor?
Iré.
Rade también vendrá, desde Viena.
¿Viene Rade?
Cuánto me alegro.
Se olvidó de mí cuando entró en la Academia.
No es verdad, profesor.
Sí, se ha olvidado.
Y tú harás lo mismo.
No, profesor.
Empecemos, anda.
Ahora.
¡Animato!
No sé si mi historia comienza
en un pasado lejano o cuando llegó esta carta.
Siéntese, profesor.
Gracias.
¿Y bien?
Estamos muy emocionados.
¿Por qué?
Por pura casualidad,
los obreros que cavaban para reparar una cañería
del antiguo Recinto Ferial
encontraron esa caja.
La entregaron en la policía
y ellos a nosotros.
Es increíble, se conserva intacta.
Dentro hay una carta de su padre,
una fotografía
y algunas partituras.
Me ha confundido con otra persona.
Mi padre murió hace 15 años justo después de mi madre.
¿Por qué iban a enterrarla?
¿Fue usted adoptado por la familia Brankov?
¿Cómo que "adoptado"?
El mensaje de la caja dice
que si los Weiss no sobrevivían al campo de concentración,
la caja debía ser entregada a los Brankov.
Por favor.
Antes de invitarle a venir,
hablamos con un buen amigo de los Weiss,
Emile Neifeld.
Él confirmó que Sarah e Isaac Weiss
dejaron a su hijo de dos años con la familia Brankov.
Eso es imposible, no tiene nada que ver conmigo.
Es ciertamente un malentendido.
¿Cómo se llama ese señor?
Neifeld.
¿Me da su dirección?
Emile Neifeld.
Vive aquí, cerca del parque.
Le llamaré para decirle que va.
Gracias.
Sr. Misha.
¿Perdón?
Hemos fotocopiado todos los documentos para el museo.
¿Ha dicho
que la vieja Feria fue un campo de concentración?
Si.
"Campamento judío de Semlin", era el nombre oficial.
¿Campamento judío de Semlin?
En diciembre de 1941,
sólo 4 años después de que la Feria del Nuevo Belgrado abriera,
se levantó el campamento, justo en ese mismo lugar.
Un campo de exterminio de judíos y gitanos.
En la otra orilla del río, en pleno centro de Belgrado.
Estuvo dirigido por la Gestapo
junto con la policía y el gobierno serbios.
El mes que viene se cumple su 70 aniversario.
Esta torre dominaba el campamento.
Luego colocaron sobre ella una ametralladora.
En marzo de 1942,
se tomó la decisión
de ejecutar a todos sus prisioneros.
Dos veces al día
llegaba un camión de carga blindado y de color gris.
Esa es la única fotografía que tenemos de él.
Cuando el camión se llenaba de internos,
dejaba el lugar.
Poco después se detenía.
Un conductor de las SS
conectaba el tubo de escape a un agujero del remolque
para que los gases tóxicos
asfixiaran a los prisioneros.
Este fue el método usado en Auschwitz después.
El camión de gas,
bautizado como "chupa-almas”
pasaba por el centro de Belgrado
de camino a las afueras.
Allí arrojaban los cadáveres en una fosa común.
Sr. Misha.
¿Me está escuchando?
¿Ellos...
no ofrecían ninguna resistencia?
No se imaginaban lo que les esperaba.
Muchos se consideraban serbios de creencia judía.
Nacidos y crecidos en Belgrado.
Qué horror
que supiera tan poco del asunto.
Hay mucha gente que no sabe nada.
Tercera planta.
Sube.
Buenas tardes.
El ascensor está averiado.
El edificio entero se cae a pedazos.
No hay dinero para reformas.
Por favor.
Pasa.
¿Te apetece una limonada?
Es casera.
Sí, por favor.
Siéntate.
¿Qué puedo hacer por ti, Misha?
Me dieron esto en el museo.
Si.
Y me contaron algo increíble.
Sí, lo he oído.
¿Qué tiene de increíble?
Esta caja,
por lo visto, perteneció a mis auténticos padres.
No sé cómo explicarlo,
es un absurdo.
No tiene nada de absurdo, es la verdad.
Yo conocí a los Weiss y a los Brankov.
Verás, Misha,
la ocupación cambió nuestras vidas radicalmente.
Se impusieron leyes racistas.
Esos brazaletes amarillos...
Todos pensaron que era temporal, que no duraría mucho.
Pero...
sucedieron crímenes terribles.
Yo tuve la gran suerte
de que un amigo consiguiera visados falsos
para mis padres y para mí.
Les supliqué que vinieran conmigo,
pero ellos se negaron.
Y me fui solo.
Aún hoy no me perdono
no haber ido al campamento con ellos.
Tu padre, Isaac Weiss,
te salvó
enviándote a la granja de los Brankov
para que ellos cuidaran de ti.
Temporalmente.
Eso dijo, temporalmente.
Entonces, estás convencido de que no soy...
De que soy Misha Weiss.
Desde luego, sin la menor duda.
¿Dónde...?
Dios.
¿Dónde vivían los Weiss?
En la Calle Danubio.
En el 21 de la Calle Danubio.
En el barrio Dorchol.
Espero que no hayan cambiado el nombre de la calle.
Era por aquel entonces la zona judía de la ciudad.
Ya no.
¿Por qué acepté esta caja?
Es la vida de otro, no la mía.
"Nuestro querido Misha:
No tendrías que leer nunca esta carta.
Tal vez todo esto acabe bien.
Pero vivimos tiempos peligrosos.
Todo es incierto.
Te escribimos esto para que sepas lo mucho que te queremos
y lo deseosos que estamos de volver a estar juntos.
Mamá llora sin cesar
y no puedo consolarla.
Día y noche resuena sin cesar una melodía en mis oídos.
Un testimonio acerca de nosotros.
Que estuvimos aquí,
que existimos.
Con esos sonidos me duermo,
con ellos me levanto.
Y en cierto modo,
creo que mientras esa música siga viva,
nosotros también.
Te quieren mamá y papá."
"Al nacer el día".
Al nacer el día,
los muertos se despiertan
y surge un nuevo amanecer...
Profesor, hemos llegado.
Gracias.
¡Kosta!
¡Anna!
¡Soy yo!
¡Misha!
¿Qué haces tú aquí? ¡Menuda sorpresa!
No te esperábamos.
No has llamado.
¡Kosta!
¡Ha venido Misha!
¡Querido Misha, qué sorpresa!
¿Cómo estás?
No muy bien.
Damos leche a los cerdos y vendemos las vacas.
Ya no vale la pena y además somos unos vejestorios.
Ha venido Misha.
Hermano, ¿cómo estás?
Misha, nos tenías olvidados.
¿Cómo os iba a olvidar?
He estado ocupado con el coro.
¿Por qué no venís a la ciudad?
No me parece bien dejar la granja.
No estamos para esos trotes.
Anna, trae el licor de membrillo.
Pasa.
Gracias.
Hace dos años que no venías. ¡Dos años!
Kosta, ¿te acuerdas de cuando éramos pequeños?
Nos escondíamos en ese armario.
¿Dos años?
¿Tanto hace ya?
Un poco más de dos años.
¿Qué tal Malisha?
Le vemos de vez en cuando en televisión.
Viaja mucho.
Siempre está trabajando, no tengo muchas noticias suyas.
Kosta.
¿Por qué no me lo dijiste?
¿Decirte qué?
No me dijiste
que no somos realmente hermanos.
¿Quién te lo ha contado?
Eso no importa.
¿Por qué me lo ocultaste?
Porque...
eres mi hermano.
Y siempre lo serás.
Desde el momento en que mamá y papá te trajeron a la granja
y dijeron: Kole, éste es tu hermano,
te acepté como hermano pequeño.
¿Y eso te parece una explicación?
Para mí lo es.
Deberías habérmelo dicho
después de todos estos años.
Papá y mamá me hicieron jurar que no lo diría.
Eres mi hermano.
¡Misha!
¡Aquí está el licor!
Coged vuestro vaso.
Gracias, Anna.
¡Salud!
¡Emma!
¡Atrás, Emma!
-¿No te has olvidado? -No, como puedes ver.
Mira, me reconoce.
Buena chica.
Lo llevo yo.
FAMILIA BRANKOV
Misha.
Perdóname.
¿Por qué te debo perdonar?
No sé.
Por todo, perdóname.
Kosta.
¿Qué es, profesor?
"Al nacer el día".
Vamos a probar juntos.
Aquí están las notas.
¿Estás listo?
Será magnífico.
Calle Danubio.
Estas casas tienen recuerdos.
¿Realmente pueden recordar?
-¿A quién busca? -Perdone.
¿A quién busco?
¿Hablo serbio o qué?
La familia Weiss vivió aquí hace mucho tiempo.
-¿Quién? -Los Weiss.
El marido, su mujer y los hijos.
¿Cuándo fue eso?
Antes de la guerra.
De la II Guerra Mundial.
¿Habla en serio?
No sabemos quién vive ahora
y menos aún durante la II Guerra Mundial.
¿Es usted el nuevo propietario?
No.
Quieren derribar el edificio para construir oficinas.
Y a nadie le importa lo que pase con nosotros.
Lo siento.
No permitiremos que nos echen.
¡Por encima de mi cadáver!
Ahora, váyase.
¿Por qué no me buscaste después de la guerra?
¿Para decirte qué?
¿Que te habías quedado huérfano?
Sólo queda una foto.
Intento imaginármelos
cuando estaban vivos.
¿Cómo eran mis padres?
Gente encantadora.
Tuviste unos padres maravillosos.
Tu padre era
un músico excepcional.
Tocaba varios instrumentos.
¿Y mi madre?
Tu madre...
Tu madre era una auténtica belleza.
¿Cómo es posible que cruzara ese puente tantas veces
y nunca estuviera aquí?
El viejo Recinto Ferial...
Disculpe, caballero...
Disculpe, señora.
Buenas tardes.
Estuvieron cavando para reparar una cañería de agua...
-Sí. -Hace un tiempo.
Sí, nos quedamos sin agua unos cuantos días.
¿Usted vive aquí?
Sí, pase.
-No. -Sí, por favor, pase.
Haré café, entre a ver mi casa.
Por favor.
Haré café.
Quería tirar la basura.
Estoy enferma y decepcionada.
-Puedo tirarla yo. -No, lo haré yo.
Siéntese, por favor.
Por favor, póngase cómodo.
Haré café.
Vine para buscarme la vida.
Como refugiada.
Iba a ser una temporada
y llevo aquí ya 20 años.
No es un buen sitio para vivir.
¿Sabe lo que era?
Si.
-Un campo de concentración. -SÍ, una cárcel.
Esta ventana tenía barrotes
pero yo los cambié.
Puse una bonita reja.
Por los ladrones, ¿sabe?
De noche esto da miedo.
No puedo salir ni al pasillo por la cantidad de ratas que hay.
Es asqueroso.
Y en otoño, es algo terrible.
Húmedo y deprimente.
Hay mucha gente deprimida por aquí.
Pero nunca lo admitirán.
Créame, lo están.
Están deprimidos.
Y con tanto perro ladrando, te vuelves loca.
No se puede abrir la ventana en verano.
¿Sabe cuál es la mejor época?
El invierno,
cuando nieva.
Todo se cubre de blanco.
Como en un cuento.
¿Pasa frío en invierno?
Hacemos un fuego
con maderas.
Pero nunca se acaba de calentar.
Qué bochorno.
No llore.
Estoy deseando que nieve.
Se pone todo precioso.
Blanco, como en un cuento.
Venga en invierno y verá
qué bonito es.
Lo haré.
A veces esto es bonito.
Buenas tardes.
¿Qué quiere?
Hace unos días estaban cavando para reparar una cañería...
No tenía idea.
Sí, estuvieron cavando aquí.
Nos pasamos tres días sin agua. ¡Tres días!
Mire detrás de la torre.
-¿Dónde está la torre? -Por ahí.
¡Mile!
¡Mile, ven aquí!
Mile, ayuda a este hombre.
Llévale a la torre donde estuvieron excavando.
-Venga conmigo. -Gracias.
¿Vives tú aquí?
Sí, en el segundo piso.
Ya veo.
No es por ahí, por aquí.
Qué flores tan bonitas.
¿Son de verdad?
Si.
Las de plástico son más bonitas y duran más.
Ahí está la torre.
¿Cómo te llamabas?
Mile.
Mile,
¿Sabes lo que había aquí?
¿Qué?
Dicen que será un Luna Park.
¿Un Luna Park?
Estuvieron cavando por aquí.
Gracias, amigo, me quedaré aquí un rato.
Adiós.
Goldstein, Sofía.
Fisher, Josephine.
Deitch, Hanna.
Isaac Weiss.
Sarah Weiss.
¡Esperen!
¡Espérenme!
Buenas noches.
¡Buenas noches, profesor, bienvenido!
-¿Dónde está Mitar? -Está dentro.
-Por favor, pase. -Gracias.
¡Mitar!
¡Gracias a Dios que ha venido, profesor!
Temía que no viniera
a la boda de mi querida hija.
¿Cómo no iba a venir?
¡Enhorabuena!
¡Para los recién casados!
-Gracias. -Cuidado, no lo rompas.
¿Dónde está mi pequeño Bole?
Está aquí, pero...
¡Mira quién más ha venido!
¡Rade, hijo mío!
-¿Cuándo has llegado? -Esta mañana, profesor.
-¿Qué tal en la Academia? -Fenomenal.
¿Cómo está mi hermanito?
¡De pena!
¡Será mejor que túl
Buenas tardes.
Aquí está, profesor.
Ya tengo bastante.
¡Un brindis por nuestro profesor!
¡Salud!
¡Salud!
¡Larga vida a los novios!
-Estás preciosa. -Gracias.
-¿Cuántos años tienes? -Quince.
¿Quince?
¿Qué te parece?
¿Le sorprendemos?
Vale.
¡Parad!
Profesor, tengo una sorpresa para usted.
¿Qué?
¡Profesor!
¡No te preocupes por mi abrigo!
Qué quiere que le diga.
Vivimos en un mundo repleto de violencia impune.
Así es, profesor.
Unos, con exceso de protección
y otros, sin ninguna.
Verá,
no hemos hecho mal a nadie,
pero mire cómo nos tratan.
Quieren deshacerse de nosotros, ¿pero adónde vamos?
Crié a mis nietos Rade y Bole yo solo.
Sus padres emigraron a Alemania para ganar dinero.
Lo sé, Mitar, y no volvieron jamás.
Sabe Dios qué habrá sido de ellos.
Es nuestro destino gitano.
Y...
sea duro con Bole.
Tiene que ser el mejor.
Si quiere dejar este lugar, ha de ser el mejor.
Confíe en mí, lo será.
Buenas tardes.
Buenas tardes.
Tengo una cita con el Rabí.
Disculpe,
¿es usted judío?
Sinceramente, no lo sé.
¿Cómo no lo va a saber?
En realidad no lo sé.
Cúbrase la cabeza.
Perdone, es la primera vez que vengo.
Profesor.
Bienvenido.
Buenas tardes.
He oído lo de su caso.
Nuestra comunidad es pequeña
y las noticias vuelan.
¿En qué puedo ayudarle?
Antes de nada, he de confesar
que estoy confundido.
Me he pasado la vida pensando
que soy quien soy ahora.
Y de pronto, mi vida cambia.
Pero no sólo porque no sé quién soy,
sino porque sé muy poco de quién fui
y prácticamente nada de mis verdaderos padres.
Pero lo que nos conecta,
de modo un tanto curioso,
es la pieza musical inacabada
que mi verdadero padre me legó.
La he...
La he terminado.
Profesor, puedo contarle muchas historias similares.
No sólo una, sino muchas generaciones
han sido interrumpidas.
Algunos supervivientes lo perdieron todo.
Su infancia,
sus recuerdos...
Algunos, hasta sus identidades.
Y a otros les quedan sólo vagas memorias.
Yo incluso he comenzado a creer que mi padre,
Isaac Weiss,
dejó inacabada esta pieza deliberadamente
para poder conectar conmigo.
Todo esto le parecerá muy extraño.
No, en absoluto.
Pero créame,
esta música me persigue día y noche.
Como...
evocándome cierto recuerdo,
un recuerdo que se niega a ser perdido.
Sí, la música es un milagro.
La música
dice mucho más que las palabras.
Con la música
se expresan los más profundos sentimientos.
En nuestra tradición
cantamos y tocamos en los momentos difíciles.
Con la música se supera
el sufrimiento, la tristeza, la desesperación, todo.
Dicen que el 8 de diciembre oficia una ceremonia conmemorativa.
¿Nos acompañará en la sinagoga?
Creo que el lugar más apropiado sería
el viejo Recinto Ferial.
Cada piedra de ese lugar está marcada por el sufrimiento.
Llevaré un gran coro y una orquesta.
Profesor, ¿está seguro?
Traeré a los mejores músicos.
Como quiera.
Así se hará.
La oficiaremos en el antiguo Recinto Ferial.
Gracias.
Veo que nos entendemos.
¿Sabe, profesor?
Mis antepasados terminaron sus vidas aquí.
Mis abuelos,
Solomon y Sonya,
se escondieron una temporada con unos amigos de Belgrado.
En el otoño de 1941
alguien los entregó.
Recogieron sus cosas en silencio
y fueron llevados al campo de concentración.
No sé
si la humanidad ha aprendido algo
de todos esos horrores.
La experiencia humana
no vale de nada.
Se repiten los crímenes,
los culpables siguen impunes,
y el mundo continúa indiferente.
Sigue igual y persiste, profesor.
¡Profesor!
¡No puede vivir sin nosotros!
No, no puedo.
Lo siento, María.
No se disculpe, es siempre un placer.
Gracias, perdona.
-¿Puedo decir unas palabras? -Pues claro.
No hace mucho, nos despedimos.
Ahora he vuelto
para pediros un gran favor.
Vais a ser los primeros
en cantar una composición desconocida.
¿Lo haréis?
¡Sí!
María, he hecho copias,
puedes repartirlas.
Tenemos poco tiempo.
Imposible, profesor.
Estamos ensayando para Nochevieja.
María, por favor...
Estoy preparando un nuevo repertorio, más moderno.
Vamos a grabar un CD.
Después de Año Nuevo, puede venir cuando quiera.
Nos encanta tenerle aquí.
Profesor.
¿Marko?
¡Misha!
¿Qué haces tú aquí, amigo mío?
Necesito tu ayuda.
-Buenas tardes. -Buenas.
¿Cómo me has encontrado?
No te puedes esconder de mí.
No me escondo, Misha.
Sólo vivo mi vida como quiero.
Tomemos algo.
¡Salud!
¡Salud!
Marko.
Aún me debes algo, ¿recuerdas?
Lo sé.
Bien.
¿Qué quieres de mí?
Quiero
que por Philip,
por todos los que nos han dejado y por todos los que siguen vivos,
cantes una vez más.
Pides demasiado, Misha.
No puedo.
Sabes que hace mucho que no canto.
Lo sé.
Veinte años.
Veinte años.
No puedo.
Lo siento, pero no puedo.
Marko, podrás renunciar a todo,
menos a tu voz.
Nadie en el mundo puede cantar esto como tú.
No puedo, Misha.
He perdido la seguridad.
Ya no tengo voz.
El licor...
No me duermo hasta ver la botella vacía.
Cada noche
llega mi Philip
se sienta en mi cama, a mi lado,
y se queda en silencio.
Yo también me quedo en silencio
y bebo.
No puedo, Misha.
No puedo.
Por favor.
Tienes que hacerlo, Marko.
Por mí.
Por favor.
¡Dios, cuánto talento!
Y qué poca fortuna.
En 1992
se llevaron a su hijo Philip para incorporarle a filas.
Le enviaron al frente.
Un modo terrible de perder a tu único hijo.
Por favor, vigílale.
Perdona.
-Necesito pedirte un favor. -Dime.
Esta es una partitura descubierta recientemente
que nunca ha sido interpretada.
¿De dónde la ha sacado?
La encontraron en la antigua Feria,
donde estuvo el campo de concentración.
La compuso un prisionero.
Estaba muy mal conservada,
pero la he terminado.
El prisionero...
¡Cinco minutos de descanso!
Quería decirte...
Siéntate.
-Tengo un estreno dentro de... -¡Siéntate!
¡Escúchame, es importante!
Habrá una ceremonia conmemorativa en el viejo Recinto Ferial.
Vendrás con tu coro y con tu orquesta
y Marko Popovic cantará el solo.
¿Marko Popovic?
Marko dejó de cantar hace mucho tiempo.
Volverá a cantar para mí.
Papá, por favor.
Hijo,
significa mucho para mí.
Como siempre, no tienes remedio.
Coro de aficionados, clases gratis para niños...
¡Para niños con talento!
Mientras otros se labraban una carrera.
-Como tú. -Por supuesto.
A Dios gracias.
Para ti todos eran más importantes que nosotros.
Y ahora me vienes con una conmemoración...
¡No es una conmemoración cualquiera!
Deberías ir a ver ese lugar.
No hay un mísero monumento.
Miles de personas fueron asesinadas allí.
Está bien, ocurrió, pero ya es pasado.
A nadie le interesa hoy.
Que se ocupe el gobierno.
Alguna razón habrá para que no haya monumentos.
Además, tu coro de aficionados podrá ayudarte.
¡Lo que necesito no son aficionados!
Tiene que ser grandioso.
Medio Belgrado nos oirá actuar.
Mi gente no actuará gratis.
Se les pagará.
De acuerdo, papá.
Malisha.
No me discutas.
Prepara a tu coro y a tu orquesta,
te veré el 8 de diciembre.
Te llamaré para decirte la hora.
Hijo.
Ese prisionero...
era mi padre.
¿Qué?
Era mi padre.
Papá...
Disculpa, tengo que seguir trabajando.
Te llamaré.
Seguimos.
-¿Te gusta? -Me gusta.
De hecho, es precioso.
¿Quieres que papá lo compre?
Sí, cómpralo.
Lo ha conservado bien.
Buena marca.
Aunque de segunda mano.
¿Cerramos el trato? 3200 euros.
¿Hecho?
No lo vendería si no tuviera que hacerlo.
-Lo entiendo. -Ha sido...
como mi familia.
Tranquilo, está en buenas manos.
Ya lo veo.
Querida,
que seas muy feliz con él.
Gracias.
Entonces, tres...
Tres mil doscientos.
Vendrán esta tarde a recogerlo.
Gracias.
-Vámonos, hija. -Adiós.
-¿Saben salir? -No se preocupe.
Papá, soy Malisha.
¿Dónde estás? Te he llamado mil veces.
Estoy en la ópera, ¿qué quieres?
Te espero mañana en el Recinto Ferial
con el coro y la orquesta.
¿Qué Feria?
Viajo a Novi Sad mañana.
Pero, Malisha, hijo mío...
He vendido el piano para pagar a los músicos.
¿Qué piano? ¿De qué estás hablando?
Tengo el dinero.
Papá, tengo que irme, te llamaré la semana que viene.
¡Mitar, vamos!
Danos cinco minutos, casi hemos terminado.
¡Vámonos!
-Rade, ¿dónde está Bole? -No lo sé.
¿Dónde está el chico?
¡Bole!
Vamos, muchacho.
-Bole, ¿tendremos éxito? -Sí, si creemos en nosotros.
¡Querido mío!
Te he dicho que no me fallará.
Marko.
Mitar.
Estoy bien.
Bebe otro trago para relajarte.
Sueño, oh, sueño...
al nacer el día...
Necesito echarme un rato.
Todo irá bien.
Sueño, oh, sueño...
al nacer el día...
Profesor, ¿qué lugar es este?
El antiguo campo de Semlin.
Un campo de concentración para judíos y para gitanos como vosotros.
¡Qué grima!
Por favor, échale un ojo a Marko.
¡Deprisa, llegamos tarde!
Que su descanso eterno
sea en el Jardín del Edén.
Que el Señor de la Misericordia
los acoja en el seno de sus alas
para siempre.
Que Él una sus almas
con el lazo de la vida.
Dios es su heredad,
descansen en paz
en su eterna morada.
Respondamos todos.
Amén.
Perdón por el retraso.
Es...
mi orquesta.
Bienvenidos.
Gracias.
La composición
que están a punto de escuchar
fue escrita en este lugar.
"Mientras la música exista,
existiremos nosotros",
escribió su compositor, Isaac Weiss.
Isaac Weiss
fue mi padre.
Al nacer el día
despertarán los muertos
y surgirá un nuevo amanecer
para estar juntos otra vez.
Al nacer el día,
cuando muera la noche.
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